Unos jóvenes adictos a las experiencias extremas deciden apostar un dinero que se llevará el primero que cace un oso. Una vez en el bosque empiezan a percibir presencias. Uno de ellos comenta que podría tratarse de Jesee, un gringo enajenado convencido de que está en guerra. A pesar de ello deciden quedarse, por lo que la mayoría morirán despedazados.
Una película Mexicana que anda entre el “survival” y el “slasher”, con un asesino que es lo único que merece la pena de toda la movida, más que nada por su look fardón y plagiador… digamos que se me marcan un psycho-killer con retazos de otros. Un puzzle. Así, a la corpulencia de "Jason Voorhees" se la añade una mascara a lo "Michael Myers", al que le ponemos una peluca rubia y rizada (en eso se parece a Bisbal) y las garras de "Freddy Krueger" (¡pero con sierra!) y que además utiliza una serie de armas que recuerdan a "Rambo"… pues fíjense, a mí la mezcla me parece la hostia de atractiva.
Y los asesinatos, visualmente, también me han dejado satisfecho (¡¡¡hay un rebanamiento de garganta cuyo salpicón de sangre, llega hasta el cielo!!!). Lo malo es todo lo demás es en demasía aburrido y soso. Hay que aguantar los paliques de estos putos pinches pendejos (y además chingones) hasta que a Jesse le da por hacer acto de presencia.
Sí, hay algún escotazo y bañadores sugerentes, pero también hay celulitis. Y estúpida historia de amor en la que la hembra es la que piensa con la cabeza, y el macho con los músculos. Lo primero para estos es hacer alarde se su bravuconería. Luego, cuando tengan la cabeza del oso en la pared, entonces sí, les pueden hacer la felación.
En las tareas de dirección Pedro Galindo III, responsable de la afamada saga de "Siete en la mira", entre otras tantas, y con una carrera escueta para lo que suelen ser estos artesanos mexicanos. Se ve que en el mercado del “Home Video” Galindo no ha estado presente.
¡Ah! Y el cartel me parece cojonudísimo…
