lunes, 24 de septiembre de 2012

ESCONDETE Y TIEMBLA

Cuando se estrenó "Escóndete y tiembla" ("American Gothic" en versión original, muy adecuado) lo hizo un tanto de tapadillo. Eran finales de los 80, y el cine de terror se encaminaba inexorablemente hacia su crisis. A mi no me atrajo tanto como para verla en pantalla grande, pero sí alquilarla. Y, como no podía ser de otro modo, me sentí ampliamente defraudado básicamente por las mismas razones que defraudaron a buena parte del fandom adolescente de la época: la falta de truculencia, la falta de un psycho-killer icónico y unos personajes más adultos de lo habitual (resumiendo, que la peli arrastraba la coletilla de "aburrida"). Pasados todos estos lustros, decidí darle una nueva oportunidad.
"Escóndete y tiembla" posee elementos propios del "slasher" y, más concretamente, de "La matanza de Texas" (o de "Spider Baby" si nos ponemos farrucos) por aquello de presentarnos a una familia de tarados asesinos que vive aislada en la montaña, en este caso se trata de gente religiosa, anciana y anclada en los años 20. Si esto ya es inquietante, más bizarro resulta descubrir que los benjamines de la casa son en realidad adultos tarados que se visten de niños y actúan como tales (todos ellos genuinamente odiosos). 
Hasta los dominios de semejante maravilla llegan los protas de la historia, un grupo de jóvenes... pero no tanto como nos tenían acostumbrados "Viernes 13" y consortes. Estos son menos descerebrados, y la chica de la panda no anda muy fina de la testa porque, en un descuido, mató a su bebé. Total, unos y otros entran en contacto y los crímenes comienzan a sucederse. Sin embargo, en esta versión de la historia la llamada "final girl" no logra huir, al contrario, en su inestabilidad mental entra a formar parte de la bizarra prole... y todo irá bien hasta que... er... mejor no sigo, que ya he contado demasiado (únicamente diré que lo que viene a continuación, da muuuucho gusto).
Pues sí, es un hecho que a "Escóndete y tiembla" no le sobra la sangre. Es tranquilica y, sobre todo, muy sobria. Bastante adulta. Tal vez ello se deba a las capacidades de su director, el veterano John Hough, responsable de títulos tan dispares como "Drácula y las mellizas", "La leyenda de la mansión del infierno", "La montaña embrujada", "El íncubo", "Biggles, el viajero del tiempo" o la horrorosa cuarta parte de "Aullidos". De entrada me la puse a ver con desconfianza, dispuesto a aburrirme o incluso a arrepentirme, pero poco a poco la hijaputa comenzó a atraparme y ganarse mis atenciones y favores, sobre todo con esas leves variaciones con respecto a la rutina general tan agradecidas. Y sí, a día de hoy puedo decir que, sin llegar a fliparme, "Escóndete y tiembla" me resultó bastante maja y entretenida.... hay que ver cómo cambia la percepción de uno con el paso del tiempo.
En el reparto destacan, sobre todo, los actores con arrugas, es decir: Rod Steiger, Yvonne De Carlo o Michael J. Pollard.
Lo dicho, sencillica pero efectiva.