sábado, 21 de marzo de 2020

COUNTDOWN: LA HORA DE TU MUERTE

Los típicos adolescentes yankis que tienen la piel blanquísima, el pelo rubio, el cuerpo perfectamente moldeado y habitan enormes casas blancas situadas en tranquilos suburbios, descubren una nueva aplicación para el móvil que dice cuanto tiempo te queda de vida. La comparten, se la instalan y, como hacemos todos, aceptan los términos y condiciones sin leerlas. Es fácil imaginar que aquellos a los que se les anuncia que queda poco tiempo no les hace tanta gracia, especialmente porque todas las predicciones se cumplen puntualmente. Y si logran evitar las situaciones en las que iban a palmar, son agredidos por un ente de terrorífico aspecto o por las almas en pena de víctimas previas. Toda esta movida interrumpirá la rutina de una guapa enfermera que, como es de ley, se unirá a un macho (este de color, pero igualmente atractivo y fornido) para acabar con la amenaza.
Lo que aquí tenemos es carne de terror adolescente que bebe de un puñado de fuentes más que reconocibles: Un mucho, bastante o incluso demasiado, de "Destino Final". Un chorrito de terror japonés (por aquello de que el mal surge de la tecnología más común), otro del terror "teen" de los 90 y, finalmente, unas dosis de "Insidious" en la forma de un cura especializado en demonios dispuesto a ayudar, que destaca por su condición de comparsa cómica, un tanto irritante, y responde perfectamente al patrón que Hollywood tiene de lo que es un "nerd" o un "geek". 
Todo ello condimentado con cero truculencia, cero sexo, muchísimos sustos y un final feliz forzadísimo, moraleja incluida, aunque no exento del anuncio de una secuela que, seguramente, no llegará porque nadie se ha enterado de la existencia de este producto mainstream hasta el tuétano y que, como tal, se digiere a la perfección sin aportar absolutamente nada. Ni bueno, ni malo. Y a veces apetece ese tipo de plato.