Un escritor amargado, alcohólico, misántropo y, lo que es más importante, homosexual torturado, acude a un pueblucho para dar una conferencia. Allí conoce a una mujer misteriosa con la que se lía, básicamente porque le recuerda a un jovencito, uno como el que vio en la estación de tren antes de partir. Pues bien, resulta que este es otro amante de la misma pava. El prota, que estaba listo para escapar de ella, decide venderle la moto que se queda con la excusa de dedicarle un libro, pero su verdadera intención consiste en conocer y follarse al efebo. Lo que no sabe todavía, es que todos los maridos de la tipa han muerto en extrañas circunstancias. Eran tres... ha llegado el momento de un cuarto.
Thriller psicológico dirigido en 1983 por el gran Paul Verhoeven, dentro de terreno Holandés, según un guion de Gerard Reve, inspirado a su vez en una novela de Gerard Soeteman (con tanto Gerard, es lógico que el protagonista de la historia se llame igual) Le acompañan nombres propios y autóctonos que luego también harían carrera en Hollywood como el de Jan de Bont dándole lustre a la fotografía, y los rostros de Renée Soutendijk (pueden verla jugueteando con una polla de verdad, sin truco, en otro film previo de Verhoeven, "Vivir a tope") o Jeroen Krabbé (también habitual del cineasta. En su carrera angloparlante haría papeles para "Vengador", "007: Alta Tensión" o "El fugitivo", nada menos. Por cierto, y hablando de nabos, en "El 4º hombre" lo muestra alegremente) Se une a la party Hans Veerman, que tuvo papelito ese mismo año en "El ascensor", del otro holandés ilustre Dick Maas.
En esencia, la peli narra las trifulcas de una viuda negra. Pero siendo el director quien es, viene trufada de mucha locura, imágenes de impacto (con sus dosis de gore. Ojo al accidente brutal en el que un personaje pierde, además de la vida, un... pues eso, ojo. Todo ello obra del legendario Christopher "En compañía de lobos", "El hombre elefante" Tucker) y bastante material provocador a costa del catolicismo. Todo muy en plan simbólico y con ciertas dosis surreales que, no me extrañaría -sobre todo por la fijación con el globo ocular- algún listo calificara de Buñuelianas.
"El 4º hombre" básicamente viene a decir que las mujeres son más malas que el demonio o, parafraseando a mi ex-suegro: "el ser más despreciable de la tierra" ¡palabras suyas, no mías! Encontrándome como me encuentro -mientras escribo- en plena ruptura con mi pareja, resulta muy difícil no dejarse llevar y calificarlo como certera verdad. Seguro que Verhoeven no pretendía limitarse a una idea tan troglodita y haya más chicha detrás... pero a mi, en este momento, me la suda. Creo lo que quiero creer y digo, "Gracias Paul por una película no especialmente brillante y, sin embargo, tan visible, valiente, fresca, felizmente alejada de la mojigatería del cine norteamericano y deliciosamente misógina".
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sábado, 4 de marzo de 2023
sábado, 22 de junio de 2019
DOWN
Gracias a "El Ascensor", el holandés Dick Maas se convirtió en blanco de interés por parte de Hollywood. Le ofrecieron dirigir la segunda "Pesadilla en Elm Street" y un vehículo de lucimiento para Jean-Claude Van Damme. Pero Maas, quizás henchido de soberbia, los rechazó. A la larga, se arrepintió como se arrepienten los elefantes: enormemente. Tal vez por eso mismo, pasado un tiempo prudente, el cineasta se planteó "Down" como una nueva -¿y definitiva?- oportunidad para asentarse en el cine norteamericano. Pero no lo consiguió. Aunque esta vez hubo un motivo de peso: Los atentados del 11-S, ocurridos justo entre el final del rodaje de "Down" y la fecha de estreno, que se planeaba como muy amplia y fue finalmente cancelada (saliendo directamente en dvd dos años después). De hecho, nada más comenzar la película vemos un skyline con las torres gemelas. En un diálogo se hace mención a ellas y a su casi destrucción accidental. Y también se habla mucho de terrorismo. Junto al teaser del "Spider-man" de Sam Raimi y "La máquina del tiempo", "Down" fue una de las películas afectadas por tan terrible hecho. Siempre me pregunté por qué no supe de su existencia en el momento. Y por qué nunca llegó a España en ningún formato (o eso creo). Ahora ya lo sé. Y lo lamento por Dick Maas, fue un auténtico golpe de mala suerte que acabó con su sueño de conquistar América. Regresó a su tierra natal y ahí ha seguido haciendo cine hasta hoy (aunque no le va ni tan mal, ha triunfado como la cocacola en el mercado asiático con "Presa" y se prepara documental en torno a su persona).
Para la ocasión, Maas pensó que lo más fácil era hacer un remake de su película más conocida y respetada a nivel internacional, la misma "El Ascensor". Uno que contentara a la audiencia yanki. Así que aparcó los elementos oscuros, terroríficos y "humanos" de aquella (como los problemas de pareja del protagonista, en esta ocasión reducidos a la mínima expresión), se quedó con los más llamativos y los reorganizó aplicando un tono de carrusel, de montaña rusa, a ratos algo excesivo. Redujo también la seriedad del invento, añadiendo esas dosis de humor tan suyas y, por lo general, tan irritantes. El resultado es mucho más luminoso, espectacular, "grandilocuente", una auténtica fanfarria tan desmadrada que incluso un ficticio presidente de los Estados Unidos llega a formar parte de una trama que ya se deberían conocer: Los ascensores de un edificio cobran vida y comienzan a matar a la peña. Un mecánico y una periodista harán todo lo posible para resolverlo y sacar a la luz cierto misterio oculto.
Ese desesperado deseo de integración y aceptación hace suponer que Dick Maas contendrá la mala baba y los escasos pero impactantes toques truculentos del film de 1983. Sin embargo, y aunque tardan en hacerse ver, al final tenemos algo de chicha y mala uva. Retomamos las ideas que funcionaban en la original (el ciego que cae por el pozo. Encima este arrastra a su pobre perro. El vigilante decapitado. O la niña con la muñeca) y añadimos algunas nuevas bastante potentes (los odiosos patinadores y cómo la palma uno de ellos y, sobre todo, la gran escabechina que provoca el ascensor al abrir su suelo y dejar caer a un puñado de pasajeros que se estrellan salvajemente contra las bigas. Entre ellos, un niño). Al final lo que tenemos es un mejunje algo atolondrado, con momentos de considerable bajona -como su título-, pero que se salva gracias a otros bastante vibrantes.
El reparto es curioso y florido. James Marshall se había ganado un nombre gracias a "Twin Peaks", "Down" podría haber sido su vehículo de lucimiento, pero le pasó lo mismo que a Dick Maas, la mala suerte se cernió sobre él. Noami Watts, justo antes de protagonizar "Mulholland Drive", interpreta a la cargante periodista. Junto a estos, rostros tan populares como los de Michael Ironside, Edward Herrmann, Dan Hedaya, Ron Perlman y un jovencísimo Ike Barinholtz.
Ciertamente este "Down" es menos "de terror" de lo que era "El Ascensor"... y lo echamos de menos. No trasciende ni aporta nada que valga la pena rememorar, pero tampoco ofende. Como se suele decir, de Domingo por la tarde.
Para la ocasión, Maas pensó que lo más fácil era hacer un remake de su película más conocida y respetada a nivel internacional, la misma "El Ascensor". Uno que contentara a la audiencia yanki. Así que aparcó los elementos oscuros, terroríficos y "humanos" de aquella (como los problemas de pareja del protagonista, en esta ocasión reducidos a la mínima expresión), se quedó con los más llamativos y los reorganizó aplicando un tono de carrusel, de montaña rusa, a ratos algo excesivo. Redujo también la seriedad del invento, añadiendo esas dosis de humor tan suyas y, por lo general, tan irritantes. El resultado es mucho más luminoso, espectacular, "grandilocuente", una auténtica fanfarria tan desmadrada que incluso un ficticio presidente de los Estados Unidos llega a formar parte de una trama que ya se deberían conocer: Los ascensores de un edificio cobran vida y comienzan a matar a la peña. Un mecánico y una periodista harán todo lo posible para resolverlo y sacar a la luz cierto misterio oculto.
Ese desesperado deseo de integración y aceptación hace suponer que Dick Maas contendrá la mala baba y los escasos pero impactantes toques truculentos del film de 1983. Sin embargo, y aunque tardan en hacerse ver, al final tenemos algo de chicha y mala uva. Retomamos las ideas que funcionaban en la original (el ciego que cae por el pozo. Encima este arrastra a su pobre perro. El vigilante decapitado. O la niña con la muñeca) y añadimos algunas nuevas bastante potentes (los odiosos patinadores y cómo la palma uno de ellos y, sobre todo, la gran escabechina que provoca el ascensor al abrir su suelo y dejar caer a un puñado de pasajeros que se estrellan salvajemente contra las bigas. Entre ellos, un niño). Al final lo que tenemos es un mejunje algo atolondrado, con momentos de considerable bajona -como su título-, pero que se salva gracias a otros bastante vibrantes.
El reparto es curioso y florido. James Marshall se había ganado un nombre gracias a "Twin Peaks", "Down" podría haber sido su vehículo de lucimiento, pero le pasó lo mismo que a Dick Maas, la mala suerte se cernió sobre él. Noami Watts, justo antes de protagonizar "Mulholland Drive", interpreta a la cargante periodista. Junto a estos, rostros tan populares como los de Michael Ironside, Edward Herrmann, Dan Hedaya, Ron Perlman y un jovencísimo Ike Barinholtz.
Ciertamente este "Down" es menos "de terror" de lo que era "El Ascensor"... y lo echamos de menos. No trasciende ni aporta nada que valga la pena rememorar, pero tampoco ofende. Como se suele decir, de Domingo por la tarde.
sábado, 15 de junio de 2019
SESIÓN DOBLE : LA LEYENDA DE RAGNAROK + PRESA
La leyenda de Ragnarok : Un arqueólogo -y padre viudo- anda obsesionado con resolver un misterio relacionado con la presencia de vikingos en cierta parte de Noruega. Un día, un socio le trae una especie de mapa hecho en piedra que demuestra que sus teorías no andan desencaminadas, así que se pira a un lago en busca de respuestas, arrastrando con él a sus hijos. Encontrará cascos, espadas y esqueletos sí, pero también al monstruo gigantesco que daba sentido al mito de Ragnarok.
Si a alguien se le pasa por la cabeza la palabra "oportunismo" con respecto a cierto blockbuster con superhéroe, que sepa que "La leyenda de Ragnarok" le precedió cuatro años. Y si no lo digo, reviento: me hizo mazo de ilusión ver escenas rodadas en un museo Vikingo que tuve el honor de visitar en mis vacaciones por allá Oslo hace ahora tres años.
"La leyenda de Ragnarok" es un producto del montoncillo pero que se puede ver sin problemas y entretiene lo justo.
Presa : En estos tiempos que corren en que todo se reivindica, me sorprende que el fandom siga ignorando de forma tan drástica a alguien como Dick Maas. No olvidemos que este caballero tiene en su haber un pequeño clásico de los ochenta, "El Ascensor", además de cosas tan dignas y/o populares como "Amsterdamned, misterio en los canales" y "Una familia tronada". Incluso trabajó para la serie "Las aventuras del joven Indiana Jones". ¿Será porque no es norteamericano?. A saber!.
Independientemente de ello, Maas continúa haciendo películas y aunque ninguna de ellas sea la repolla, son productos dignos que cumplen con su principal función, que es la de entretener.
Eso mismo podemos aplicar a este "Presa", parida en 2016 y que, de momento, se erige como su último largometraje concluso. Otra muestra más de una trama que encajaría perfectamente en el "Syfy Channel" por su trillado argumento: Un león aparece en Amsterdam y comienza a atacar a todo quisqui. Las autoridades contactan con una zoologa para que ayude. Esta traerá a un ex novio que es experto cazador y que será quien se enfrente con el animal hasta sus última consecuencias.
Nada nuevo bajo el sol. El león es puro CGI de calidad media/alta. Pero no molesta. Dick Maas trufa toda la peli con esos típicos momentos de comedia tan incordiantes que le gustan. Pero ya lo sabemos y no se lo tenemos en cuenta. Y finalmente, como guinda, unas dosis de truculencia agradecida y cierta mala leche que, supongo, no estaría de ser un producto Hollywoodiense. Concretamente el león se zampa a un par o tres de críos y sin florituras que valgan.
Así las cosas, "Presa" se erige como una peliculita prescindible, de Domingo por la tarde, pero que se deja ver sin mayores problemas gracias a las indiscutibles tablas del amigo Maas.
"La leyenda de Ragnarok" vendría a ser como una película de las que hace "Syfy Channel", pero bien. Su procedencia Noruega marca una leve, muy leve, diferencia con respecto a los productos con monstruo costroso típicos del canal en cuestión. Cierto que la trama no deja de ser algo previsible, y las salidas narrativas también bastante evidentes, pero aquí digamos que el tono es más calmado, más realista, mejor explicado, interpretado y dirigido. Amén de que el bicho de rigor sea menos chapucero de lo habitual.
Mikkel Brænne Sandemose, responsable del "slasher" "Fritt vilt III / Cold Prey 3", se marca una de aventuras y fantasía casi para toda la familia con irremediable tufo Spielbergiano (Indiana Jones + Parque Jurásico, por así decirlo) pero haciendo gala de una sobriedad que alguien afirmaría es propia del supuesto gélido carácter del país productor. Tanto le molan estas movidas a Sandemose, que repitió en 2017 con "La leyenda del gigante de la montaña" y su respectiva secuela recién estrenada.
Si a alguien se le pasa por la cabeza la palabra "oportunismo" con respecto a cierto blockbuster con superhéroe, que sepa que "La leyenda de Ragnarok" le precedió cuatro años. Y si no lo digo, reviento: me hizo mazo de ilusión ver escenas rodadas en un museo Vikingo que tuve el honor de visitar en mis vacaciones por allá Oslo hace ahora tres años."La leyenda de Ragnarok" es un producto del montoncillo pero que se puede ver sin problemas y entretiene lo justo.
Presa : En estos tiempos que corren en que todo se reivindica, me sorprende que el fandom siga ignorando de forma tan drástica a alguien como Dick Maas. No olvidemos que este caballero tiene en su haber un pequeño clásico de los ochenta, "El Ascensor", además de cosas tan dignas y/o populares como "Amsterdamned, misterio en los canales" y "Una familia tronada". Incluso trabajó para la serie "Las aventuras del joven Indiana Jones". ¿Será porque no es norteamericano?. A saber!.
Independientemente de ello, Maas continúa haciendo películas y aunque ninguna de ellas sea la repolla, son productos dignos que cumplen con su principal función, que es la de entretener.
Eso mismo podemos aplicar a este "Presa", parida en 2016 y que, de momento, se erige como su último largometraje concluso. Otra muestra más de una trama que encajaría perfectamente en el "Syfy Channel" por su trillado argumento: Un león aparece en Amsterdam y comienza a atacar a todo quisqui. Las autoridades contactan con una zoologa para que ayude. Esta traerá a un ex novio que es experto cazador y que será quien se enfrente con el animal hasta sus última consecuencias.
Nada nuevo bajo el sol. El león es puro CGI de calidad media/alta. Pero no molesta. Dick Maas trufa toda la peli con esos típicos momentos de comedia tan incordiantes que le gustan. Pero ya lo sabemos y no se lo tenemos en cuenta. Y finalmente, como guinda, unas dosis de truculencia agradecida y cierta mala leche que, supongo, no estaría de ser un producto Hollywoodiense. Concretamente el león se zampa a un par o tres de críos y sin florituras que valgan.
Así las cosas, "Presa" se erige como una peliculita prescindible, de Domingo por la tarde, pero que se deja ver sin mayores problemas gracias a las indiscutibles tablas del amigo Maas.
sábado, 4 de marzo de 2017
THE WINDMILL MASSACRE
Siguiendo la tradición de las películas episódicas de Amicus, "The Windmill Massacre" (¡titulazo!) comienza cuando un grupo de pecadores condenados al infierno que ocultan feos secretos, se suben a un autocar turístico para visitar la Holanda forestal, con especial interés en los molinos.
A medio camino se quedan tirados y terminan refugiados en uno que, se supone, no debería estar ahí. Por los alrededores ronda un temible asesino armado con una guadaña dispuesto a machacarlos a todos y usar su sangre para hacer mover las aspas. El tipo viene del mismísimo averno, al que fue a parar cuando los pueblerinos, asustados por su afición a la magia negra, le prendieron fuego.
Nada que no hayamos visto antes. Los Holandeses... o los "Paisesbajenses"... se apuntan al slasher (con tintes sobrenaturales) y lo hacen tomando buena nota de las maneras de los yankis, solo que mezclándolo todo con elementos autóctonos. A lo Dick Maas. Eso sí, desde el estereotipado punto de vista turístico para que todo el mundo lo entienda, así pues ¿hay algo más característico de Holanda que los molinos?. Añadan un reparto compuesto por actores de diferentes países (el rostro más familiar pertenece a Noah Taylor), preferencia por el inglés como idioma, y ¡hala!, ya tenemos un producto con miras internacionales.
"The Windmill massacre" no sorprenderá a nadie, pero por fortuna da lo que se espera de ella: Una masacre trufada de llamativo y espectacular gore (en general a base de trucajes prácticos, aunque un poco de sangre CGI sí que se cuela), llevada a cabo por un asesino de chanante aspecto y arma. ¿Se puede pedir más?. ¡Pos no!.
Marca el debut en la dirección de Nick Jongerius, que en tareas de productor tiene alguna cosa medianamente reconocible como "Frankenstein´s Army".
Sin ser la hostia, ni evitar que a veces le echemos un ojal al móvil, está bastante maja.
A medio camino se quedan tirados y terminan refugiados en uno que, se supone, no debería estar ahí. Por los alrededores ronda un temible asesino armado con una guadaña dispuesto a machacarlos a todos y usar su sangre para hacer mover las aspas. El tipo viene del mismísimo averno, al que fue a parar cuando los pueblerinos, asustados por su afición a la magia negra, le prendieron fuego.
Nada que no hayamos visto antes. Los Holandeses... o los "Paisesbajenses"... se apuntan al slasher (con tintes sobrenaturales) y lo hacen tomando buena nota de las maneras de los yankis, solo que mezclándolo todo con elementos autóctonos. A lo Dick Maas. Eso sí, desde el estereotipado punto de vista turístico para que todo el mundo lo entienda, así pues ¿hay algo más característico de Holanda que los molinos?. Añadan un reparto compuesto por actores de diferentes países (el rostro más familiar pertenece a Noah Taylor), preferencia por el inglés como idioma, y ¡hala!, ya tenemos un producto con miras internacionales.
"The Windmill massacre" no sorprenderá a nadie, pero por fortuna da lo que se espera de ella: Una masacre trufada de llamativo y espectacular gore (en general a base de trucajes prácticos, aunque un poco de sangre CGI sí que se cuela), llevada a cabo por un asesino de chanante aspecto y arma. ¿Se puede pedir más?. ¡Pos no!.
Marca el debut en la dirección de Nick Jongerius, que en tareas de productor tiene alguna cosa medianamente reconocible como "Frankenstein´s Army".
Sin ser la hostia, ni evitar que a veces le echemos un ojal al móvil, está bastante maja.
lunes, 7 de noviembre de 2011
SINT
No hace mucho, hablábamos largo y tendido en este blog de Dick Maas, el Luc Besson Holandés responsable de títulos más o menos emblemáticos como "El Ascensor", "Amsterdamned: Misterio en los canales" o "Una familia tronada" y secuelas. Ya entonces comentamos que el hombre andaba currando en un nuevo film con el que regresaba al género del terror y, encima, tenía toda la pinta de ser un "slasher". Pues aquí lo tenemos, se titula "Sint" (o "Saint") y lo vi ayer noche con resultados no excesivamente catastróficos.La especialidad de Maas siempre ha sido coger una fórmula eminentemente Hollywoodiana y bañarla cariñosamente con elementos autóctonos. Esa estrategia llega a su cénit en "Sint", que sería "una peli de terror con Papa Noel asesino" si no fuera porque no es Papa Noel el prota, sino su versión original, San Nicolás. Sí amigos, el tal Nicolás era un obispo renegado que, según la leyenda popular, venía de España acompañado de un criado, "Pedrito, el negro". Cada 5 de Diciembre se celebra la festividad en los Países Bajos. Con los años, el personaje acabaría mutando a Papa Noel... quien, poco a poco, le va quitando terreno/popularidad al santo (¿para cuando un crossover?). Pues bien, Dick Maas, siguiendo el infalible modelo americano de todo "slasher" al uso, pensó que el personaje era ideal para adaptarlo a un film de horror, sacando lo peor de su historia. Así pues, en "Sint" asistimos a la muerte de San Nicolás en manos de un pueblo oprimido. Pasan los siglos y, coincidiendo con la luna llena, el obispo del mal regresa del mas allá para llevarse los niños a España (¿existe mayor castigo?) y matar a todos los adultos que pueda. Y lo hace acompañado de su "Pedrito, el negro" multiplicado por cien. Todos ellos con pintas de zombie (cosa esta que no gustó nada a padres bien pensantes, quienes denunciaron el poster del film por propagar dicha imagen perniciosa para los infantes).
Al final Dick Maas se deja llevar por sus ambiciones y tira de un rollo más espectacular que terrorífico. Si "Sint" es un "slasher", entonces también lo es "Sleepy Hollow" de Tim Burton, con la que guarda ciertos paralelismos (lo mismo ocurre con las pelis de "La Momia" según Stephen Sommers). El elemento "asesino en la sombra acosando a jovencitas" está, sí, y encima los adolescentes de este film son igual de estúpidos, salidos y desagradables (y mayores) que los que habitan el cine americano, pero básicamente se reduce a los primeros 20 minutos. Poco a poco la cosa se va haciendo más grande... más zombies, más policías, San Nicolás saltando con su caballo por los tejados de Amsterdam (que es donde se desarrolla la acción, of course), tiros, explosiones y, eso sí, una sorprendente dosis de gore, en lo que es la peli más sangrienta de su realizador.
Para condimentarlo todo, el bueno de Huub Stapel (actor habitual de Maas) interpretando al monstruo, secuencias que recuerdan mucho a "La Niebla" de Carpenter e... ¡imágenes de la serie de "Una familia tronada" en la pantalla del televisor (la obsesión continúa)!.
Naturalmente lo más flojo de "Sint" son sus momentos de humor (ya conocen mi teoría), pero afortunadamente no abundan. En realidad, y sin ser nada del otro Jueves, puede que estemos ante el trabajo más potable de Dick Maas desde que perdiera la inspiración por ahí los 90. Y eso ya es algo.
miércoles, 11 de mayo de 2011
LOS FLODDER 3: VUELVEN A CASA
Terrible. Terrible, terrible. Terrible, terrible, terrible.La uno tenía un pase, la dos no estaba mal del todo, pero esto… ¡Pufff!
La urbanización pija que es el punto neurálgico de la saga, prepara las celebraciones de sus 25 años de existencia, pero los Flodder andan por ahí haciendo de las suyas y molestan. El asistente social amigo de la familia, pondrá todo de su parte para que estos no salgan mal parados.
Olvídense de las dos películas anteriores. En 1993, Dick Maas pone toda la carne en el asador con los Flodder, en una serie que duró desde ese año hasta 1998. En dicha serie, a parte de que se suaviza un montón los posibles elementos mas transgresores de la saga, baja considerablemente el nivel de comicidad y el ritmo vertiginoso que venía acompañando a nuestra familia Holandesa favorita, a favor de una velocidad narrativa mas televisiva y unos chistes para toda la familia. La cosa en Holanda, fue un éxito… y para no ser menos, aquí en España, también se estrenó la serie, en horario nocturno.
Esta película, es el resultado del éxito de la serie, y rodado justo a la vez que la temporada del año 95, el resultado es, un capitulo más de ¡¡dos horas y pico de duración!!.
Por supuesto, aquí ya no están ni Huub Stapel, ni la mitad del reparto, han sido sustituidos por los actores televisivos, que tienen mucho menos carisma, y por ende, mucha menos gracia.
En definitiva, un tostón pestilente.
Dick Maas ya nunca -maas- sería lo que fue en los ochenta. De hecho, elementos que en las anteriores entregas resolvía a base de una buena dirección, en esta tercera entrega, en la que además no pasa absolutamente nada, pecan de una torpeza tal que permítanme dudar la mano de Maas en esto. Sería un primo.
Una mierda.
viernes, 29 de abril de 2011
UNA FAMILIA TRONADA
Si hay un holandés internacional, y que incluso llegaran a estrenar sus películas en el tercer mundo, es decir España, ese es, como ya nos comentó Naxo en esta entrada, Dick Maas. Y si bien es cierto que ya tenía forjado un prestigio dentro del cine de terror con EL ASCENSOR, efectivamente, no conozco campaña publicitaria más eficaz, que la que en su momento se hizo en España de su comedia UNA FAMILIA TRONADA. Recuerdo el teaser, en el que Hub Staapel lanza a la piscina a Tatiana Simic, y una voz en of que decía: “Les dieron un chalet de lujo, fue como darles margaritas a los cerdos”. Los posters de la película inundaban publicaciones de la época, así como su espacio en el metro y los autobuses. Incluso, en las noticias, le dedicaron unos minutos destacando que la principal particularidad de esta película, es “que parecía Americana”. Y es que en Holanda la película había sido un gran éxito, y por lo que fuera, se pensaron los distribuidores que con la publicidad adecuada, también lo sería aquí, pero la cosa no llegó a cuajar, y menos de medio millón de espectadores acudió a verla a los cines. Pero yo, que en 1986 tendría diez años, piqué ¡Vaya si piqué!, así que, acompañado como era costumbre en aquella época por mi hermana Marisol, fuimos a ver la dichosa familia tronada. Y en su época me gustó… pero no demasiado, de lo contrario me acordaría de estos Flodder y tendría sus deuvedeses, no hubiera hecho falta que Naxo me refrescara la memoria con su reseña de AMSTERDAMNED. El caso es que es posible que la viera un par de veces mas en vídeo o en televisión, y hasta que llegó su secuela en mi adolescencia, ya poco mas supe de los Flodder.La película cuenta la historia de un asistente social, como tantos hay que defienden causas perdidas, que propone al ayuntamiento, en fechas próximas a las elecciones, un programa en el que meterán a una familia marginal de los suburbios, en un lujoso chalét en una urbanización pija, con el fin de reinsertarlos en la sociedad. Obviamente, ni que decir tiene que eso no sucederá con la familia de marras, que son mas brutos que un arado.
Vista en la actualidad, la cosa no funciona en absoluto. En parte por la propia familia, con unas personalidades tan exageradas y caricaturescas (el hijo Mayor Johnny, es el peor, sin duda), que no logran ni caer simpáticos, ni provocar la risa, y en parte, es por unos gags de lo mas tontos, que ya en los ochenta estaban desfasados.
Y sin embargo, en muchos aspectos la película es transgresora; hay un gag, que es el mejor de la película, en la que la mamá Flodder, pilla follando en la cama a su hijo mediano con su hija mayor, le hecha a el de la cama, y les dice “A partir de mañana, cada uno dormirá en su habitación”. Un chiste de incesto, que si que es eficaz y chocante… pero ni por esas. Se acaba de joder la película con la moralina final, y ese mensaje de buenas intenciones en el que se le da la vuelta al calcetín, y viene a decirnos, que los malos no son los marginales, si no los ricos, pero que todos podemos ser amigos.
No obstante, Dick Maas, es un maquina, y la película está excelentemente rodada, con una persecución de coche que me parece sublime, y un oficio a sus espaldas que casi le vale un puesto en los USA… pero por lo que sea, la cosa no termino felizmente para el.
Me sumo, otra vez, a mi colega Naxo, para decir que merece ver la película, únicamente para ver a Tatjana Simic, en su máximo esplendor… aunque creo recordar que en LOS FLODDER EN AMÉRIKA, resplandecía mas. ¡Ah! Y no nos referimos a su talento artístico, por supuesto.
jueves, 21 de abril de 2011
AMSTERDAMNED: MISTERIO EN LOS CANALES
Hay directores a los que el sentido del humor les traiciona. Tal vez porque lo tengan mal desarrollado o, directamente, no dispongan de el. El germano Olaf Ittenbach es uno. El otro se llama Dick Maas, y durante unos años fue el niño mimado del cine Holandés. Algo así como Luc Besson. Alguien con una mirada puesta en el mercado mundial y que facturaba un cine para todos, en el que primaban los ingredientes habituales de cualquier producto Hollywoodiense, pero con un distinguido -y sutil- toque eminentemente Europeo. Maas sorprendió a todos con "El Ascensor" y volvió a dar en la diana con el film que ahora comentamos, "Amsterdamned: misterio en los canales".Bien, ¿y todo eso del sentido del humor, a qué viene?, viene a que siempre ha sido el punto flaco del realizador en cuestión y al final, a mi parecer, destruyó su carrera. Maas comenzó con una comedia de la que pocos saben algo ("Rigor Mortis"), no fue hasta su siguiente film, el de "El Ascensor", que logró destacar. Supongo que, feliz por su éxito, decidió lanzarse con otra comedia, a sabiendas de que ahora, más famoso y respetado, podría llegar a una mayor audiencia, e hizo "Una familia tronada"... que sí, que funcionó (aún recuerdo cómo en nuestras tierras la revista "El Jueves" le dio un bombo exagerado), pero quitando el descubrimiento de la apetitosa Tatjana Simic (yum!!), en realidad era de lo más mediocre. Antes de cagarla del todo, Maas parió este "Amsterdamned", que está bastante bien... aunque sus peores momentos son, obvio, los humorísticos. Y a partir de ahí todo fue cuesta abajo, rodó la segunda parte de "La familia tronada" en los USA (su gran oportunidad, desperdiciada), yo fui a verla al cine y todo, y creo recordar que no me gustó nada. Pero no importaba, las pelis de la dichosa familia en Holanda deberían dar guita, así que el amigo Dick hizo la tercera parte (incluso hubo una serie televisiva basada en los mismos personajes!, por dios, que obsesión).
En fin, que sí, que entre medias metió mano en la serie del joven Indiana Jones y rodó con William Hurt "Presa del pánico", que resultó una ñorda notable por culpa de... ¿lo adivinan?, los toques de humor. Da igual, hacía tiempo que su carrera andaba sepultada y desde entonces Maas navega en la mediocridad. En el caso de Olaf Ittenbach no importa, porque siempre ha sido un realizador pésimo (menos que su insufrible colega Andreas Schnaas, eso sí)... pero lo del Holandés es muy triste, porque el tío tenía madera.
A pesar de lo que digan algunos por ahí, "Amsterdamned: misterio en los canales", NO es un slasher. Es un thriller de misterio... con gotas de terror y que, aunque tópico en su esencia, es su empaque original lo que lo hace diferente. Está situado, lógico, en Amsterdam (¡que gran título, por cierto!) y narra las hazañas de un asesino-buzo que se mueve por los canales y asesina a gente inocente. El policía de turno de look chanante e interpretado por el simpático -y habitual de Maas- Huub Stapel, hace todo lo que puede para cazarlo, pero el tipo logra escapar siempre de sus garras y cargarse a otro.
"Amsterdamned" no es una peli redonda, ni mucho menos... falla en algunos aspectos (humor aparte), por ejemplo, el final es excesivamente largo, parece que no sepan cuando terminar, y el personaje de la hija de Stapel no aporta nada... sobra y resulta algo irritante. Sin embargo, la salvan un montón de pequeños buenos momentos (dejado a un lado la idea de base): la espectacular persecución de lanchas, el aspecto del asesino y sus motivaciones, algunos crímenes (ese cuchillo corta-entrepiernas asomando por el plástico de la colchoneta!) y sus resultados (el cadáver colgando del puente y que deja un reguero de sangre al deslizarse por el techo de una embarcación llena de niños chillones).
Todo ello hace de "Amsterdamned: misterio en los canales" una cosica pequeña y agradable que, aunque sin mucho ruido, se deja ver y hasta resulta entrañable.
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