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viernes, 21 de agosto de 2015

PESADILLA ENTRE AMIGAS

Iba a decir que esta era la última película de “The Asylum” que, por mi parte, reseñaría en lo sucesivo, pero no lo diré, porque el elemento curiosidad siempre entra en juego al descubrir alguna de estas infames producciones.
Y es que ahora que “The Asylum” se ha hecho fuerte en el ámbito televisivo, expande sus tentáculos más allá del mercado del DVD facturando una serie de películas que, no necesariamente, tienen que ser plagios del blockbuster de turno. Ahora también se permiten el lujo de crear argumentos originales. Y como se trata de telefilmes, pues hacen telefilmes al uso. En este caso un drama que no dista demasiado de lo que es un telefilme de los de toda la vida, de los vulgarmente llamados  “De Antena 3 de después de comer”.
Por otro lado, y como ya comenté en “Mercenaries”,  que si bien Tarantino rescataba a viejas glorias para volver a ponerlas en circulación, “The Asylum” rescata ahora las que, en su momento, eran las estrellas en alza de las películas de este, así, tenemos en este “Pesadilla entre amigas” a una Daryl Hanna (que tengamos a Uma Thurman en una peli “Asylum” es solo cuestión de tiempo), que muy poquito trabajo ha de tener para aceptar propuestas de este tipo, que no solo dañan su ya de por si mermada carrera, sino que engordan las sacas de la productora de mierda más espantosa de todos los tiempos.
También esta presencia sirve para que el espectador se de cuenta de lo perniciosa que es la cirugía estética, y lo deformes que deja a las actrices que se la aplican, bellas en sus momentos de juventud y que, probablemente, lo seguirían siendo en su madurez si no se sometiesen a estas aberraciones clínicas.
Por otro lado, “The Asylum” para este telefilme, tira de una tendencia argumental que ya empieza a ser habitual en el cine USA: el uso de internet y lo mucho que dependen nuestras vidas de este, como posteriormente hizo el pretencioso hijo de Ivan Reitman, Jason, en la, sin embargo,  excelente “Hombres, mujeres y niños”
Así tenemos a un grupo de adolescentes pijas que planean sus accesos a la universidad, hasta que alguien hackea las redes de la protagonista y empieza a subir a la Internet fotos comprometidas de sus compañeras, o a crear perfiles falsos de las mismas en distintas páginas de folleteo, con lo que creen que es ella la que está arruinando sus vidas en Interntet y todos se ponen en contra de ella. Ahí entra Daryl Hanna que interpreta a la madre de la adolescente protagonista, cuando su mera presencia, y que el título provisional de la película era “Mother” –obvio- nos basta para intuir que la mala de la película, la que está hackeando a su hija, es la propia Daryl Hanna. El final es absolutamente vergonzante.
No obstante, es un producto absolutamente funcional, como los telefilmes de toda la vida, que no busca la risa involuntaria como las producciones “The Asylum” de corte fantástico –De hecho, no hay nada de humor en la película, ni voluntario ni involuntario- y cuyo interés brilla por su ausencia más allá de lo que nos pique la curiosidad, porque lo cierto es que “Pesadilla entre amigas”, o “Social Nightmare” en su versión original, es un rollazo de los más gordos que me he topado en lustros, que nos muestra una situación y se reitera en la misma una y otra vez hasta hacernos desesperar. Pero bueno, como todos esos telefilmes segundones de toda la vida.
Está doblado y disponible en la red, así que alguna de las muchas cadenas por cable de nuestro país, la ha comprado, la ha doblado y la ha emitido.
Dirige el bochorno Mark Quod, que ya hiciera otra puñetera mierda para los videoclubes, esta vez, destrozando el género de la comedia titulado “#1 Cheerleader camp”. Cágate, lorito.

viernes, 29 de mayo de 2015

MERCENARIES

A mí estos canallas de “The Asylum” no me engatusan. No lo hicieron cuando aparecieron en el mercado y por supuesto no lo van a hacer ahora. Pero resulta que mi pareja es una fan apasionada y acérrima del cine de acción, mucho más que yo, que en los terrenos de la acción ando más pez que otra cosa, y claro, ella quería ver este “Mercenaries” y yo me apunté a un bombardeo… por desgracia.
Y es que cuando el fandom fantaseaba con lo  bien que podría estar una versión femenina de “Los Mercenarios” y hacían sus propios castings, los del asilo tomaron nota, y ese mismo día facturaron la película. Y les salió esta mierda, porque en cuanto “The Asylum” plagia un concepto o una idea, ya la película es lo de menos. Y cuando digo mierda, no me refiero a una mierda ingenua, simpática…. Nada de eso, me refiero a una mierda empresarial. Entonces ¿Qué nos encontramos? Un par de escenas de acción mal rodadas y muchos diálogos.  Vamos, básicamente, una mierda de “The Asylum”.
La sinopsis es sencilla. La hija de ¿el presidente era? ha sido secuestrada y confinada en un castillo en algún remoto país, por lo que se reúne a un grupo de presidiarias de élite para rescatarla. Y el resto del tiempo, se lo pasan hablando. Por lo demás, se acentúa un falso mensaje feminista –viniendo de quien viene, apaga y vámonos…-  en el que los hombres son muy malos y solo quieren follarse a las mujeres (cosa cierta) y nuestras protagonistas se muestran muy inconformistas con esa situación y las resuelven como machotes. Pura mierda.
El problema de la película es, precisamente, que se ha hecho cargo de ella la gente de “The Asylum” porque la idea de una versión femenina de “Los Mercenarios” con viejas heroínas del cine de acción no está ni tan mal, pero como mínimo esta tenía que haber sido ejecutada con las maneras y presupuestos de una “Millenium”, si no una "major".
Incluso su casting tiene un par de nombres acertados y que, en caso de una versión de la película más ambiciosa, deberían ir. Una pena. Bueno, en realidad, no tanta.
Así, componen este reparto de zorras inútiles nombres como los de Viviaca A. Fox (“Kill Bill”, "Independence day”) de lleno ya en las filas de “The Asylum”, Zöe Bell, prestigiosa especialista de escenas de acción, habitual doble de Uma Thurman, a la que Tarantino otorgó fama mundial en “Death Proof” dándole un papel protagonista, Kristanna Locken, vista en “Terminador 3”, en “En el nombre del Rey”, pero sobretodo, en productos zetosos para el mercado del DVD, Nicole Bilderbak, salida de “Fuera de onda” y habitual de las series de televisión, y los platos fuertes de la película: Cynthia Rothrock, que sale muy poco y Brigitte Nielsen que hace de mala malosa (y es lo mejor de la película) y no levanta cabeza desde los ochenta.
No deja de ser paradójica la conexión que tiene esta película con el universo Tarantino, porque, si este se dedica a rescatar viejas glorias, dos de sus estrellas (Zoë Bell y Vivia ca A. Fox) han acabado bien metiditas en esta mierda. Curioso.
Dirige el tinglado Christopher Olen Ray, el hijo de Fred Olen Ray, que intenta seguir los pasos de papá de la peor manera posible, filmando -produciendo y dirigiendo- mierdones para “Asylum”, “SyFy Channel” y símiles, del tamaño de “Reptisaurus”, “Megashark Vs. Crocosaurus”, “El Todopoderoso Thor” o “El ataque del tiburón de dos cabezas”. Ahí es nada.
Bah, una puta mierda, infame y sin pizca de gracia.
Como anécdota, decir que existe otro “exploitation” de “Los Mercenarios” de origen Británico y con Billy Zane a la cabeza (otro puto loser) que tiene también una pinta espantosa y comparte título con esta.

lunes, 30 de julio de 2012

LAS 7 AVENTURAS DE SIMBAD

Mi relación con The Asylum no empezó nada bien, Transmorphers fue lo primero que intente ver de ellos, y digo intente, porque a los 40 minutos la tuve que quitar. No solo porque sus efectos especiales fueran lamentables (aunque tuvo mucho que ver ya que era una película que debería de sustentarse en eso) sino porque me estaba aburriendo horrores, no me divertía ni siquiera de la incapacidad de los actores, simplemente me aburría.  Luego ya vinieron otras de sus producciones, la ya mitica Mega Shark Vs Giant Octopus fue la primera que aguante hasta el final, Almighty Thor no la termine de ver por falta de tiempo, pero tampoco debí de perderme mucho. Mega Shark Vs Crocosaurus, la medio vi simplemente por aparecer Jaleel White (Steve Urkel) en ella, así que la jugada de meter a un pseudo-famoso, ahí les funciono conmigo. Y así con otras tantas. No creo que haya terminado de ver más de tres o cuatro películas de The Asylum, pero teniendo SyFy Channel, es muy fácil tropezarse con ellas días si y día también, así que algo siempre ves.

No creaís que porque empiece diciendo, “no me llevo bien con The Asylum” acabare enumerando sus bondades, porque no es así. Son películas simpáticas, más por la forma en cómo están hechas que por el producto final. Sin conocer esa manera tan industrial de hacerlas (like a churros) por tener solo dos semanas de rodaje, porque dudo mucho que repitan más de tres veces las escenas, porque los actores no dejan de ser pobres desgraciados que esperan dar el salto a la serie A y porque algo con bastante menos calidad es lo que yo haría su tuviera esos medios, es por eso que a veces, solo a veces, me obligo a mi mismo a terminar de ver alguna película de The Asylum, como es el caso.

Simbad, es el apellido de un rico magnate petrolero, un Tony Stark de tercera regional, que interpreta la cara semi-conocida del plantel, Patrick Muldoon (Starship Troopers, como se que no caéis quien es, es el que le levanta la novia a Casper Van Dien) Uno de sus superpetroleros ha sido secuestrado por piratas, estos solicitan un rescate y amenazan con una bomba. El propio Simbad y un pequeño equipo de ayudantes cogen su helicóptero (en CGI mucho peor hecho que un episodio de Bananas en pijama) y se van para la zona, cuando llegan al barco, este es hundido en el fondo del mar por un calamar gigante. Los supervivientes, entre los que además de la tripulación también se encuentra el jefe de los piratas, llegan a un isla donde una supuesta aborigen lleva a Simbad a una cueva donde está marcado su destino. Allí pinturas milenarias (dibujadas esa misma mañana con plastidecor y boli bic, joder que canta un huevo) señala a Simbad como el salvador de las catástrofes que va a sufrir el planeta, véase, terremotos, tornados de agua, erupciones volcánicas…. Todo ello se debe a que el petrolero esta encima de un meteorito que tiene ciertas cualidades que ni entendí ni quise entender, porque a esas alturas de película lo único que quería es que acabase ya de una vez.

Al final nos encontramos con lo de siempre en esta productora, malos efectos especiales (aunque el cangrejo gigante tiene medio pase, si lo ves de refilón y  achinas los ojos) actores malos que como se rodean de peores no quedan tan mal, escenarios que han sido elegidos por su disponibilidad (mira una esquina de un portal, que está iluminado, rápido llama a Jimmy y sus chicos y nos rodamos aquí la rueda de prensa de Simbad Enterprise) argumentos que se van liando cada vez más hasta que al final no sabes porque hacen lo que sea que estén haciendo en ese momento, y unas ganas locas de hacer cine. De tercera regional, pero cine.

No la veáis, no merece la pena, es aburrida, es The Asylum (y aun así, volveré a ver alguna de esta productora ¿sadomasoquismo? Puede que sí)

lunes, 8 de marzo de 2021

UN OCUPANTE INESPERADO

A priori (al menos, que yo sepa) “Un ocupante inesperado”, thriller baratísimo de The Asylum, no parece que se aproveche de ningún éxito de taquilla reciente a su fecha de estreno. De hecho, quizá sea uno de sus primeros productos que tiran adelante por sí mismos sin necesidad de imitar a otro y, a día de hoy, The Asylum combina el lanzamiento de estos productos más estándar con los “mockbusters” de turno.
The Asylum se corona como la reina de las productoras de medio pelo y hogar para el jubilado y/o el actor dejado de la mano de dios, que da cobijo a ex estrellas que en su momento gozaron las mieles de éxito hollywoodiense y que, en cambio, ahora no les va tan bien. Y ahí es donde entra esta “Un ocupante inesperado”.
Una familia acaba de adquirir una nueva casa en la que emprender una vida nueva, sin embargo, al tratarse de una vivienda procedente de un embargo, cuando estos van con las maletas a instalarse, se encuentran con que al anterior inquilino no le sale de los cojones largarse de allí. Y además, amenaza a esta familia con un taser. Pronto esta gente pone en conocimiento de las autoridades dicha situación y consiguen echar a tan molesto inquilino, por lo que comienza la felicidad y la alegría… sólo que una vez instalados, el antiguo inquilino comenzará a tocarles los cojones de maneras cada vez más inquietantes.
Lo bueno de “Un ocupante inesperado” es que, como pasa con muchos productos de The Asylum sobre todo de los últimos años, uno se pone la película con el fin de echarse una siesta o tenerla de fondo cuando se encuentra con que —acostumbrado a que todas sean una verdadera mierda— resulta que no está tan mal y al final uno deja a un lado la siesta y decide completar el visionado de la película. Porque sin llegar a rozar algo medianamente bueno, “Un ocupante inesperado”, casi, casi, está entretenida, por lo que la acabamos de ver sin problemas.
En mi caso, el motivador para que yo pulsara al play, fue el reparto con el que la productora hace justo honor a su nombre, entonces, entre unos segundones e intrascendentes James Denton o Jaime Kennedy, nos encontramos a un mercenario Paul Sorvino que a estas alturas acepta todo lo que le echen y — ¡sorpresa!— una (todavía follable a sus cincuenta y tantos) Marlee Matlin que ustedes recordarán por ser la sordomuda de “Hijos de un dios menor”, intentando sobrevivir como actriz ya que su carrera, posiblemente debido a una discapacidad tan marcada como la suya (absolutamente condicionada al ser sordomuda) se quedó a medio camino de todo. Aquí, aunque tiene líneas de texto (verla doblada es una gozada porque, claro, la actriz que la dobla no es sordomuda pero intenta imitar la peculiar forma de hablar de este colectivo), no deja ni un momento, tanto ella, como el resto de los actores, de hacer el lenguaje de signos, para dejar claro al espectador que se trata de un personaje sordomudo. Y el personaje es sordomudo sencillamente porque la actriz es sordomuda, porque esta discapacidad no aporta nada al guion: podía haberse hecho exactamente igual con una actriz sin sordera. Pero claro, Marlee Martlin es una celebridad que tiene que comer…
Lo curioso de todo, es comprobar cómo unos buenos actores pueden mejorar sustancialmente una película.  Porque Paul Sorvino, aunque aquí no tenga un papel para su lucimiento, es un buen actor y, la Matlin, acostumbrada a las muecas y a la expresión facial, es una actriz que transmite mucho, por lo que, aquí, está muy bien. Entre eso y que la película en general es soportable, pues ¡oye! tan ricamente…
Dirige el asunto un tal Nick Lyon que, como es de suponer, ha dirigido tropecientos productos salchicheros para The Asylum y derivados.
Que más dará el director en una película de estas.

martes, 24 de septiembre de 2013

SHARKNADO

En este blog ya sabéis que sufrimos las películas de The Asylum con una sonrisa en la boca, será que somos un poco masoquistas. También ayuda mucho que conociéramos de primera mano (el prologo de Malas pero Divertidas está escrito por Jack Perez, director de Megashark Vs Giant Octopus) como se confeccionan, el presupuesto que se gastan, y las fechas límite que tienen para rodar. Así que queráis que no, vemos estas cutre-películas con otros ojos.

Una de las características de The Asylum, que ya conoceréis si habéis visto el video de arriba o habéis leído alguna de nuestras reseñas o incluso si habéis llegado a ver alguna de sus películas, es meter a una “estrella” de capa caída en su producción como reclamo ante el público. Pues en Sharknado no hay una estrellita, ni dos ni tres, sino que casi todo su plantel de protagonistas son actores más o menos conocidos. Empezamos por el plato fuerte, el protagonista, es el rubito de Sensación de Vivir, Ian Ziering. La ex mujer de este es Tara Reid, a la que conocemos por American Pie. El amigo enrollado del prota es Jaason Simmons (el cual tienen un gran parecido con Vinnie Jones), cuyo trabajo más destacable fue ser uno de los vigilantes de la playa de David Hasselhoff. Y queda un actor cuya cara hemos visto mil veces haciendo de secundario, tanto en cine como en televisión, es John Heard. Vamos con el argumento:

Mientras empieza una tormenta que dará lugar a tres tornados que succionaran tiburones en alta mar y luego los irán lanzando por Los Ángeles, nos muestran la vida de Fin (Ian Ziering) un ex surfista profesional campeón del mundo que regenta un bar en el muelle. Allí tiene siempre sentados en dos taburetes a su amigo Baz (Jaason Simmons) y al señor mayor de turno, George (John Heard). La camarera que trabaja para Fin, tiene un trauma con los tiburones que más adelante de la película nos lo contara (aunque no tengamos ni el mas mínimo interés por conocerlo, pero oye, hay que rellenar metraje) Empieza la tormenta, y Fin, que debe de tener un sexto sentido del peligro, como el de Spiderman, o algo, sale rápidamente del local con sus amigos a buscar a su familia, y es que nuestro protagonista está divorciado y tiene dos hijos. Por el camino, Fin y su grupo se pararan a ayudar a otras personas y es que este Fin es un “buencha”.

Cuando la cosa parece más calmada, Fin idea un plan, acabar con los tronados para que los tiburones no puedan llegar más lejos y dañar a más gente, si es que lo dicho, este chico es más majo que las pesetas y no le importa poner su vida en peligro si es que puede ayudar a los demás. Se les ocurre tirar bombas caseras dentro de los tornados para que la diferencia de temperatura los pare, una chorrada enorme, pero oye, mejor eso a tener que aguantar más escenas de palique encerrados en un vehículo o una habitación. Y es que esa es otra, en esta película se mueven mucho, de aquí para allí, y de allí para allá. Y todos estos desplazamientos están rodados igual, los protagonistas en el vehículo  y unos cuantos técnicos mueven la carrocería para simular movimiento, pero que pasa, que queda fatal y se nota un huevo. Tabla de surf, moto de agua, coche y helicóptero. Método de transporte que sale, método de transporte con escena en quieto que ruedan, y es que no hay como irse a un desguace para tener vehículos en los que rodar.

Pero ¿Y qué tal esta la acción, hay “chicha”? Pues sí, y no. Las situaciones son muy absurdas, solo hay que ver el tráiler para ver el 75% de las escenas de acción de la película. El CGI es cutre, pero las he visto en Asylum mucho peores, aunque eso no significa nada, que mi compañero de clase saque un 1 en el examen no hace que mi 3 sea una buena nota, pues con estos efectos infograficos pasa lo mismo. Contiene unos errores garrafales, como que fuera de la casa de la ex de Fin, el agua no llegue ni a los 2 cm de altura, pero cuando entran el patio se ha llenado con casi un metro de agua. Vale, la tormenta trae mucha agua, pero luego es tanta agua que acaba entrando por las ventanas, con tiburón incluido. Cuando consiguen escapar y salir de la casa, en el patio el nivel del agua vuelve a ser de dos centímetros. Estos fallos de raccord son bastante comunes, en una escena en la que los protagonistas ayudan a salir a unos niños de un autobús escolar, lo hacen descolgándose desde el puente que pilla encima, pues bien, aunque hay una tormenta del cagarse, en el puente el suelo está perfectamente seco. Seguimos. ¿Frases lapidarias? Alguna hay, pero quedan tan mal que causan risa más que dejar al espectador con la boca abierta. ¿Tetillas? Pues no, en esta no hay. Entonces ¿Por qué tanto revuelo si películas como Sharknado hay ya muchas? Pues no se sabe, pero Twitter ha tenido mucho que ver. En los USA sobre todo se hizo una gran campaña de publicidad, y por lo que he leído por ahí, muchos actores de la serie A han dicho por twitter que la película les ha hecho mucha gracia y que ojala se haga una segunda parte, ¿Y saben qué? Que ya está anunciada. Ahora bien, como digo, en varios sitios se ha dicho eso de los actores de primera categoría sacándole la cara a esta producción de The Asylum, pero la cuestión es que no he visto ningún nombre acompañando esas declaraciones, así que todo podría ser una muy buena campaña de marketing bien de The Asylum o bien de SyFy Channel, la cuestión es que les ha funcionado porque en muchos diarios online de la prensa española se habla de Sharknado.

Lo mejor y lo peor que se puede decir de esta tv movie es que es una película más de The Asylum, y creo que con esto ya no hay nada más que decir.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

NAZIS AT THE CENTER OF THE EARTH

Como bien sabemos a estas alturas, cuando los chicos de "The Asylum" se lanzan a producir uno de sus afamados, inefables y polémicos "mockbusters", suelen elegir el estreno más llamativo del año, la super-producción de turno (generalmente fantástica) a la que echarle el lazo y chuparle la sangre. Por ese motivo me extrañó cuando, viendo el cartel de "Nazis at the center of the earth", entendí que la peli fusilada en esta ocasión era "Iron Sky", una producción Finlandesa / Alemana / Australiana no especialmente espectacular / cara pero con una idea interesante: los nazis no desaparecieron después de la guerra, se escondieron en la cara oculta de la luna, perfeccionaron su tecnología y, años después, regresan a la tierra para invadirla. Digo ello porque, con todo lo fresca u original que pudo ser "Iron Sky", quedó bien lejos del mega-éxito taquillero. Así pues, una de dos, o los del asilo no siempre aciertan en sus suposiciones o, simplemente, les gustó tanto el concepto que decidieron hacerlo suyo, cambiando la luna por el centro de la tierra. 
Otro aspecto que me ha chocado: Cuando descubrí que "Iron Sky" era en realidad un producto muy consciente de su delirio que echaba mano generosamente del humor, me decepcionó. De haberla hecho totalmente en serio hubiera molado más... ¿o no?, la respuesta, en parte, la obtuve viendo ayer noche "Nazis at the center of the earth" que, por increíble que parezca, se toma muy en serio a sí misma. O, bueno, bastante. Y, joder, no... no funciona... cuanto más delirante se vuelve, mayor es la sensación de ridículo y patetismo. Sin embargo, dudas, dudas de que los artífices de esta peli realmente no se den cuenta de la memez que están pariendo, así que la pregunta sigue vigente, los de "Asylum" ¿¿iban o no en serio??. 
Jack Perez, director del título más emblemático de la famosa productora, "Megashark vs Giant Octopus", narraba en la introducción que escribió en exclusiva para nuestro libro que cuando redactaba el guión de lo que iba a ser su absurda epopeya de monstruos, metió unas buenas dósis de fino humor con el ferviente deseo de demostrar a la futura audiencia que él era más consciente que nadie de la locura que llevaba a término, pero según cuenta, al leerlo, los jefes de "Asylum" le dijeron que nanai, que se dejara de chistes y humores, que aquello iba a ser una película seria. Y quedó lo que quedó. Bien, ¿podemos aplicar esto a "Nazis...."?, porque aunque toda la parte final es un desmadre absoluto, de vergüenza ajena, imposible de ser tomado en serio, da la verdadera sensación de que sus responsables sí lo hacen, y que no están para cachondeo. No sé, es una gran duda que el visionado de esta locura me ha dejado... aunque, por lo demás, tengo bastante clara mi opinión.
Unos exploradores del ártico desaparecen y sus compañeros van a buscarlos, internándose por un agujero que los lleva hasta el centro de la tierra, hasta un submundo que dispone de su propio "sol" y su propia naturaleza (como en el clásico de Julio Verne, vamos) y, eso sí, donde habitan un montón de nazis supervivientes comandados por nada menos que el doctor Mengele cuyo deseo consiste en revivir a Hitler y tomar el control de la tierra. Ale!.
Pues básicamente la peli puede dividirse en dos partes, la primera está bastante potable y se deja ver, la seguna pierde los papeles y todo se va a la mierda. Veamos:
Primera Parte: Aquí es donde los responsables van más en serio con su propuesta ya que, lejos del cachondeo o el tono de novela "pulp" que indudablemente gasta todo, "Nazis at the center of the earth" casi parece una de esas "nazixploitations" tan típica de los años 70 repleta de torturas y escenas más o menos mal rolleras, que incluyen aquí una violación (que no se ve) y una extracción de feto (muy fugaz y sin cirugía). No llega al nivel de la crudeza y mala hostia de una "Ilsa, la loba de la SS", pero inevitablemente retrotrae a todo eso un poquito, incluidas unas dosis de gore cazurro. Todo se desarrolla de modo bastante sobrio y coherente (bien lejos del disparate) y te engancha un poquito. Pero entonces......
Segunda Parte: Entonces entramos en terreno puramente asylero, con el exceso por el exceso, el delirio por el delirio, la espectacularidad pobretona y el CGI chungo. En la primera parte también había CGI, pero al ser segundón, no molestaba. En la segunda parte el CGI lo es TODO, es continuo, constante, y aquí la peli denota ya de modo irremediable que una vez más, y como ocurre a todo producto de la casa que pretende ser grandilocuente y fenomenal, que el presupuesto no llega, no da, y lo que se pretende espectacular y llamativo se torna patético y ridículo. Apestoso, diría yo.
Y es una verdadera lástima, porque de haberse ceñido al tono comedido y crudo de la primera mitad, la peli se habría salvado de la quema, aunque fuera por los pelos, pero su segunda mitad la destruye por completo y la entierra definitivamente. Y eso que no os he contado en qué consiste la gran "sorpresa", el elemento de "impacto", que sí, que está gracioso, pero también es parte del material que contribuye al bochorno y al desastre, así que no sé yo hasta qué punto fue buena idea.
Uno de los aspectos siempre divertidos y regocijantes de todo producto "Asylum" lo hallamos en sus repartos. Cuando un actor de cierto nombre firma para estos chicos, es evidente que su carrera no anda del todo bien. Y para la ocasión tenemos a Dominique Swain y Jake Busey. A ella no la situaba, tuve que buscar en Imdb para saber que fue la "Lolita" de Adrian Lyne. Me la imagino sentada en el sillón de casa leyendo el guión de "Nazis al the center of the earth" y llorando desconsoladamente. En el caso de él, hijo de Gary Busey, no encontramos nada nuevo, el muchacho sigue la tradición familiar de ir hacia abajo tras unos primeros títulos de peso... y si no, que se lo digan a su padre, que ni tan siquiera se rebaja a aparecer en los productos "Asylum", se ha de conformar con hacerlo en su versión pirata, la infame "TomCat Films", que en su reciente "Quigley" cuenta con el amigo Gary de protagonista en lo que es una comedia de esas de perros (y aquí esto adquiere un doble sentido). 
"Nazis at the center of the earth" es una mierda. Pero en "Asylum" hay diferentes niveles de mierda... la más blandengue y apestosa, la mediana, no muy sólida pero de sano color y la dura y firme, que duele cuando sale. Digamos que "Nazis..." tiene un color marrón claro y aunque se deshace en el fondo del lavabo, conserva aún su forma, hasta que el poder de la cadena acaba con ella. ¿Queda claro el símil?.

viernes, 6 de marzo de 2015

SCARECROW SLAYER

De la segunda era dorada del video club –de la que ya he hablado un par de veces- de 2000 a 2005, una de esas sagas videocluberas que poblaba las estanterías y que tenía potentes carátulas, pero que el público, sin duda más experimentado que en los ochenta ya no alquilaba tanto,  era la de “Scarecrow”, comprendida por los títulos “Scarecrow”, la que nos ocupa, “Scarecrow Slayer” y la tercera de engañoso título español “Novatada Sangrienta” conocida en los USA como “Scarecrow gone wild”. Se trata de una saga infecta que no tiene mayor interés más allá de ser producto de una época, aún cercana, pero que se recordará con los años. Salvo por un pequeño detalle: Cuando “The Asylum” todavía era una productora medio digna, entró a formar parte como co-productora de esta saga y desde entonces se dedicaron a producir la morralla que hoy conocemos. Está claro que la mierda esta del espantapájaros, tuvo que ser muy, muy rentable. Quizás sea casualidad lo de facturar morralla, pero ahí queda. Porque por aquel entonces, entre las pelis de autor, lo más importante que tenía “The Asylum” era “King of the Ants” de Stuart Gordon, una película más que digna. Y este “Scarecrow Slayer” sirvió de spot publicitario para esa película, luego les explico por qué.
La peli cuenta como dos borrachos que intentan robar un espantapájaros. Les pilla el granjero y dispara contra uno de ellos, muriendo, y en consecuencia pasando su alma al cuerpo del espantapájaros (¡) que querrá vengarse. Mata un poco, con C.G.I. chungero, y acaba peleando con otro espantapájaros más jodido, mientras el granjero delira ante la cámara de una periodista.
Una de las películas más insoportables que he visto en mi vida, más mala y aburrida yo creo que no existe. Por descontado, que nadie intente verle la gracia involuntaria, porque no la tiene.
En cuanto a que la película sirvió como spot, me refiero a que en un momento muy tonto de la película, una enfermera del hospital en el que está delirando el granjero, lee un libro; se trata de la novela “King of the Ants” en la que está basada la película, a punto de salir en vídeo, de Stuart Gordon. Hacen tanto hincapié en ello, tantos planos gratuitos del libro, que parece mentira que tengan tan poca vergüenza. Además, la portada que ilustra el libro, es la misma que diseñó la compañía para la carátula del DVD. Ale, publicidad velada.
En el reparto, hace gracia ver a Tony Todd, el mítico “Candyman” que en horas bajas, a posteriori al final se ha convertido en un mercenario de serie Z que no para de salir en mierdas –lo mismo que EricRoberts- y con la tontería, no se harán ricos, pero no paran de trabajar. Todd, hace del granjero protagonista. Por otro lado, otro Todd, esta vez Todd Rex, culpable del diseño del espantapájaros, es quien se mete dentro para darle vida y bueno, Rex no es Kane Hodder, y ese espantapájaros necesita despabilar.
Dirige el asunto David Michael Latt, posteriormente, pez gordo y productor de la mayoría de éxitos de “The Asylum” (tales como “Snakes on a train”, “La guerra de los mundos 2”, “2012 Doomsday”, “Megashark vs. Giant Octopus”… y sigue sumando) y que tras este “Scarecrow Slayer” prácticamente dejó de dirigir (tiene seis o siete títulos más a sus espaldas) para ganar pasta a costa de poner en marcha las chapuzas que ya todos conocemos.
En definitiva, una puta mierda de peli, de saga, pero a su modo, es la culpable de que “The Asylum” sea hoy lo que es.

sábado, 4 de junio de 2022

666: THE CHILD

En sus primeros años de existencia, la infame factoría de malas fotocopias y peores coñas auto conscientes The Asylum iba desesperada por lograr las atenciones del público. No disponía de mucho capital, por lo que sus primeros y verdes intentos se centraban en el género terrorífico -ya saben, siempre ha sido el más económico de parir y con mayores garantías de éxito- a base de elementos puramente exploitation como truculencia y tetamen. Los efectos CGI de los que luego abusarían tanto eran aún inalcanzables, así que se servían del viejo y querido látex. De este modo, y casi sin pretenderlo, puntualmente lograban aciertos como en "I am Omega" -donde los mutantes eran tíos de verdad maquillados, no los moñecotes pixelados de "Soy leyenda"- o "Halloween Night". "666: The child" encaja como un guante en esas coordenadas, y por ello despertaba mi incontrolable curiosidad. Por ello y porque su director es un viejo conocido del blog, don Jack Perez, que pal caso se oculta tras el alias Jake Johnson. No olvidemos que Perez dirigió también para Asylum - tirando nuevamente de nombre falso- el título que impulsó a la compañía hacia cierto mainstream, "Megatiburón contra pulpo gigante". Justamente, el cineasta escribió un prólogo destinado a nuestro pest-seller "Malas pero divertidas" donde contaba las trifulcas de aquella producción. Y luego, además, se dejó entrevistar por Víctor. Un sol.
Otra táctica recurrente de The Asylum consiste en decidir cual será el próximo pepinazo taquillero y correr a facturar su peculiar plagio para estrenarlo antes. A veces dan en la diana, otras no. Esto último pasó con "Snakes on a plane" = "Snakes on a train", "John Carter of Mars" = "Princess of Mars" y la peli reseñada que, como habrán deducido, es un refrito de "La Profecía". Pero no del clásico de Richard Donner, sino su extremadamente insulso y justamente olvidado remake.
Resulta que hay un accidente de avión y mueren todos... menos un chaval. La tipa que se encarga de dar la noticia -y su maromo, el cámara-, se compadece de él y lo adopta. A partir de aquí las muertes aparentemente accidentales se sucederán por doquier (ya saben, uno se pregunta como es posible que los adoptadores tarden tanto en sospechar o, directamente, nunca se den cuenta) El marido será el que atará cabos y decidirá poner orden.
Pues nada, otra aburrida, acartonada e insípida producción de The Asylum. El look digital, frío y descolorido, no ayuda. Nuestro querido Jack Perez se esfuerza lo suyo en dotar de dignidad al producto, pero se queda corto (y se marca un papelillo como realizador televisivo) Sí que hay un par de tetas y bastante sangre, pero pensaba que la cosa sería más extrema (algo común a todos estos traficantes de cine chungo. Quieren atraer a la platea a base de contenido shock... aunque no tanto como para que les perjudique comercialmente)
Dura exactamente una hora y nueve sin contar los lentísimos créditos finales. Contándolos, la cosa se prolonga diez minutazos más. Hagan cuentas y saquen conclusiones.
Por lo visto la estafa funcionó, así que los del asilo se animaron con una secuela, "666: The beast" que, según he leído, es incluso MÁS sosa, MÁS aburrida y SIN gota de chicha. Esa la verá su padre.

domingo, 8 de noviembre de 2009

THE DAY THE EARTH STOPPED

Hubo un tiempo en el que C.Thomas Howell era un actor que prometía mucho, había currado para Coppola y Spielberg y un mundo repleto de posibilidades se abría ante él. Hoy, pasados muchos años, toda esa estrella se apagó y Howell, casado y con hijos, se ve obligado a aceptar cualquier oferta mierdosa con tal de cobrar. Suerte para él que una de esas micro-productoras que le ofrecieron curro en un momento dado eran los chicos de "The Asylum". Por lo visto hizo buenas migas con ellos, y hoy por hoy no sólo es un actor habitual en su nómina, sino que también ha podido retomar una carrera como director que tenía abandonada desde 1997. Y yo que me alegro, oye.
Para el asilo Howell ha dirigido "The Land That Time Forgot", la jodidamentea aburrida "War of the Worlds 2: The Next Wave" y esta que toca ahora, "The Day the Earth Stopped". No creo que sea necesario aclarar el origen del producto y el film mainstream del que chupa y deglute, pero conque siempre hay algún papanatas adormilado por ahí, diremos que ese honor pertenece a la reciente -y regulera- nueva versión de "Ultimátum a la tierra" (es decir, "The day the earth stood still"). "The day the earth stopped" cuenta lo mismo con leves variantes: Unos robots enormes llegan a la tierra, y se sitúan en varias ciudades importantes del planeta, inmóviles (lo que acorta mucho el presupuesto). Lo hacen al mismo tiempo que un par de marcianos con aspecto humano (y en pelotas, como en "Lifeforce"... la tipa está de rechupete), que son atrapados por el ejército. Los recién llegados cuentan lo que ya sabemos, los robots están ahí para destruir la tierra dado su potencial peligroso de cara al resto del universo. Suerte que el soldadito raso interpretado por C.Thomas Howell descubrirá que, en el fondo, no son mala gente y decidirá liberarlos (miento.. solo a la chavala del espacio... ¡tonto no es el colega!, al otro marciano que le den morcilla). Al final... pues bueno, los visitantes descubren que no somos tan malvados y se largan sin destruir demasiado... y una vez más, los responsables de los efectos infográficos (tan mediocres como siempre en "Asylum") sonríen felices.
A diferencia de "I am Omega", este sí es un típico producto de la casa... es decir, aburrido del cagarse, lento, con diálogos y más diálogos y más diálogos y más... y el elemento "povera" habitual, escenas apocalípticas sin extras, callejones (no se qué manía tienen los de "Asylum" de rodar siempre en callejones... supongo que así no pagan permisos) y cagaditas (mola mucho cuando un personaje exclama: "Vosotros tenéis el único coche que funciona en la ciudad"... a partir de ese momento, no cesaremos de ver autos cruzando al fondo de las imágenes).
Esta no la recomiendo, ¡ni para una siesta!.

jueves, 30 de diciembre de 2010

INVASION OF THE POD PEOPLE

Jooooooder, entramos aquí de lleno en terreno pantanoso, amigos. Sin embargo, la culpa es mía... ¡sabía donde me metía!.
Resulta que, hace un tiempo, los muchachos de The Asylum recibieron una de las numerosas críticas ultra-negativas que suelen recibir. En ella se decía que su ya clásica "Megashark Vs. Giant Octopus" era una de las peores películas de la historia. Pero lo decía una revista de mucho peso, así que, después de todo, los Asy-Boys estaban contentos... tanto que se permitieron una coña: "¿Una de las peores de la historia?... ¿ha visto "Invasion of the pod people"?". Rediez! -pensé- ¡¿cómo será esa peli para que los propios asilianos digan eso?!, ¡¡necesito verla!!. Y ello ocurrió ayer noche... tras localizarla accidentalmente con doblaje sudamericano.
Es evidente que "Invasion of the pod people" se produjo en su momento (cuando los "Mockbusters" aún estaban verdes en Asylum) con el fin de sacar tajada del que se suponía iba a ser el estreno de la temporada, la estimable "Invasión", o lo que es lo mismo, la enésima versión de la historia de los ultra-cuerpos llegados del espacio con protagonismo de Nicole Kidman. Lo único es que al final esta fue un fracaso, así que no podemos decir que los muchachos del asilo tengan mucho ojo para predecir o no futuros taquillazos. Tan claro lo tenían, que nada más arrancar la peli, la palabra "Invasion" se queda unos segundos sola en pantalla antes de que aparezca el resto del título. Por si algún lerdo aún no había pillado la jugada.
La historia gira en torno a una chavala (monina, pero terrible actriz ella) que curra de secre en una agencia de modelos... creo... porque el edificio parece haber sido abandonado en plena construcción. Quien sabe, tal vez sean okupas, no se. El caso es que caen del cielo unos meteoritos y al poco comienzan a rular unas plantas que parecen cactus pelados y que unos se regalan a otros. En esta peli no hace falta que duermas para ver nacer a tu doble, aquí este sale cuando le apetece y ya se encarga él de eliminarte. El parecido es tal, que no solo tienen el mismo rostro, también la misma ropa... la misma postura... coño, y el mismo fondo de imagen!... calla, creo que en realidad son frames reutilizados. Hummm... a ver, de cagadas técnicas las que quieras y más, pero es que "Invasion of the pod people" no deja de ser un producto casi amateur facturado en vídeo digital y se nota cierta torpeza en general. Aparte de estar rodada prácticamente toda en interiores, lo que la hace agobiante... pero en el mal sentido.
En fin, el resto ya lo imagináis, la chavala recibe el aviso de un tío (aunque no sabemos por qué, solo es un capricho del destino) que le explica lo de los invasores, y empieza la paranoia de serie Z. En su curro todas sus amigas se comportan raro (aunque al revés que en "Invasión" -la de verdad- aquí se vuelven empalagosamente sociables) y se emperran en regalar planticas.
Quizás el momento álgido de la función sea una secuencia erótica en la que, sin saber por qué ni cómo, la prota se vuelve lesbiana y se deja follar por su jefa... hala, así, porque sí. ¿Alguien dijo gratuito?. Que se lo pregunten a su guionista, Leigh Scott, chico de oro de Asylum y también director de sus propios errores.
Yo, honestamente, llegó un punto que me costaba centrarme en la peli y ojeaba un fanzine mientras miraba la pantalla a ratos. Y es que, júrolo, "Invasion of the pod people" no solo es aburrida de la muerte... también una de las cosas más infames que he visto en este 2010 que se acaba. Vamos, que sí, que los del Asylum tenían razón.

viernes, 30 de octubre de 2015

AFTER SCHOOL MASSACRE

Los USA son muy grandes, el fandom muy extenso y sellos independientes que editan títulos pequeñitos sobreviven con sueldos para sus integrantes, vendiendo películas de mierda. No como aquí con el sello que nos toca de cerca, ya saben.
Entonces, existe uno de ya longeva vida, que edita el peor tipo de cine que se puede ver, es decir, aquél que ni es de mentira, ni es de verdad, que ha contado con medios, muchos para ser amateur, pero no los suficientes para ser una película mainstream. O mejor dicho, para ser una película de verdad, que lo mainstream muchas veces no tiene por qué ir unido a lo estético y/o caro. Este sello es “Brain Damage Films”, que si antaño se dedicaba a editar pequeños films de horror semiamateur, el sello les ha hecho medio grande, y ha pasado lo peor que le puede pasar a estos sellos diminutos que es contagiarse del espíritu mainstream “camuflado” de “The Asylum” y convertirse en un sello exploit, de un sello con mentalidad ya de por sí exploit… A lo que voy; que “Brain Damage Films” se ha convertido en una mala imitación –como lo pueda ser también “Tomcat” films- de “The Asylum” con títulos como “Metal Man” el plagio más infecto que existe de “Iron Man”, en un sello que si tenía cierta personalidad, ahora copia descaradamente diseños, estilos, maneras y títulos de los del Asilo. Vamos, puta mierda.
Todo esto se resuelve en películas exactamente igual de coñazo que las que nos ofrecían antes tipo “Swamp Zombies”, pero con ese alo de asilada, que resulta desasosegante, vamos, son fabricantes y distribuidores de mierda pura.
Pues de esas puras mierdas, esta  “After School Massacre” es una de las más frescas.
La historia a priori no está mal. Un profesor es acusado de acosar a sus alumnas menores a través de facebook. Vamos, que visita sus perfiles. La dirección le despide y este comenzará una masacre que incluirá a las jovencitas que le han acusado de mirón internautico, durante una fiesta  en casa de una de estas.
Esto bien rodado, tomado en serio y  demás, pues no sería mala cosa, pero en realidad estamos ante una película que pretende parecer un “Slasher” y no llega a serlo, que vende sangre y hay muy poca, y que ofrece tetas y no sale ninguna. Al final la cosa resulta ser un desfile de lencería adolescente, porque chavalitas de buen ver con top y braguitas las hay a mansalva, pero absolutamente nada más.
Y aunque el asesino se pone un pasamontañas para así justificar la “presunta” adscripción al “Slasher” que ofrece la película, esto resulta del todo gilipollesco si desde el principio vemos que el asesino es el profesor, que asesina a cara descubierta siempre, excepto cuando va a esa casa que le da por ponerse un pasamontañas. Absurdo.
A todo eso añádanle una brutal dosis de inutilidad, dejadez y no tener conocimiento alguno de cómo hacer una película, y lo que es peor, ningún entusiasmo. Pues el resultado es esta pantomima estúpida que, no obstante, goza de cierto nombre en el sector más outsider y cutrongo del fandom del horror USA.  Están locos estos yankies.
Para más crispar los nervios del espectador avanzado, al final la película, tonta e incompetente como ella sola,  tiene su baza en que queriendo parecer un producto  de “The Asylum”, su director es tan manazas que aleja la película de esos cauces hasta limites insospechados. Eso que tiene a su favor, no así el resto del nuevo catálogo de “Brain Damage Films”.
Remata la faena el hecho de que la pelí cuenta en sus créditos con un “In memorian” en honor de Ed Wood y Doris Wishman.
Y todo este desbarajuste cobra algo de sentido y fuerza cuando consultamos la ficha imdb del director: Se trata de un pimpollo de 20 años que lleva haciendo cine desde los 14, fan del cine de horror que responde al nombre de Jared Michaels, y que bajo su aspecto de modernito, carne de Hollywood, con su poca edad ha dirigido películas completas como las tituladas “Hollywood a Go Go” o “Deadly Punkettes”, y eso unido a que se hace llamar a sí mismo “cineasta independiente” y a que tiene cara un tanto de retarder, hace que, más o menos, el tipo me caiga bien y le de más oportunidades… pero  “After School Massacre” es terrible…. Eso sí el póster es bien atractivo y chulo.

lunes, 20 de septiembre de 2010

HAUNTING OF WINCHESTER HOUSE

Reconozco que ni yo mismo comprendo por qué me embargan la alegría y las ansias de consumirlo cada vez que un producto de "The Asylum" cae en mis manos, aunque sepa que, probablemente, será un pestiñaco de esos gruesos. Tal vez es que el universo de esta productora de morro elevado al cubo me fascina. El caso que hoy nos ocupa es el "exploit oficial" que los del asilo perpetraron a expensas de la por otro lado insufrible "The Haunting in Connecticut".
Una familia se traslada a vivir a su nueva casa, una enorme y retorcida mansión victoriana en pleno monte. No hace falta decir que está encantada de la muerte, y les van a pasar mil y una historias. De por medio, una maldición / secreto a la espera de ser resuelto y un parapsicólogo algo inútil de simpático aspecto.
Bien, prepárense para un sonoro recital de toooodos los clichés y recursos visuales habituales del subgénero de las casas encantadas, destacando las siluetas cruzando por delante de la cámara, o detrás de los actores, que aquí se cuenta en mogollón durante los primeros 40 minutos. El mayor plagio de todos es para "El Sexto Sentido", lo que, a la par, le quita sentido -¡je!- al ya de por si absurdo guion. Todo en "Haunting of Winchester House" transmite una sensación de patosería y tosquedad, los actores, el montaje, los efectos especiales (sobre todo alguna prótesis que canta a la legua)... y, a pesar de lo que digan en "Imdb", sí es una peli risible. No es el descojoncio padre, pero te puedes echar alguna que otra risa (no intencionada, se comprende), con especial predilección por los fantasmas que habitan la casa, algunos de ellos, gracias a sus exageradas muecas y actitudes (el mayor mal que perpetra uno de ellos es... ¡rascar una pizarra con las uñas!), son más dignos de una comedia que de una peli de terror. Obviamente, y viniendo de "Asylum", es innecesario aclarar que lo de "basada en hechos reales" es solo parte del juego (no olvidemos que "The Haunting in Connecticut" también tiraba de esa premisa), en realidad sí existe una "Winchester House", y sí se supone que está encantada, pero ni es la casa que vemos en la peli, ni nada de todo ello aporta mucho a la trama (de hecho, en realidad - y salvo planos generales - está rodada en "Woodbury Story Location", una mansión que, por lo visto, suele ser recurso habitual para rodajes de toda clase). Tampoco os dejéis engañar por ese "Versión No Censurada" de la caratula del dvd, ya que como ocurre en muchas otras "asyladas", tampoco aquí hay nada digno de ser censurado (ni tetas, ni gore, ni na...), bueno, salvo la peli misma, ¡por incompetente! Sin embargo, esta vez no seré tan duro (¿¿demasiado tarde??). "Haunting of Winchester House" tampoco es la más mierdosa de las pelis salidas de "The Asylum". A mi no me ha aburrido en exceso, y encima te metes alguna buena risotada a su costa. Además, cuando esta gente juega con pocos elementos (y nada más adecuado para ello que una de casas encantadas, reparto escaso y un solo escenario) aún logran salir un pelín airosos... el problema viene cuando se obcecan en contar historias de monstruos, robots y apocalipsis varios.

lunes, 14 de noviembre de 2011

A HAUNTING IN SALEM

Otra prueba más de que a los chicos de "The Asylum" las cosas les salen mejor (o menos mal) cuando dejan de lado monstruos gigantes y desastres apocalípticos para meterse en arena terrorífica. Podríamos elucubrar durante horas sobre el motivo real tras la existencia de "A haunting in Salem", ya que, como sabéis, esta gente nunca da un paso en falso y no ruedan películas sin un incentivador económico de fondo. Tal vez se trate de "Insidious" o, más probable aún, la finalmente no realizada secuela de "The Haunting in Connecticut" que ya sufrió de las canibalísticas intenciones de "Asylum" con la cutre-pero-graciosa "Haunting of Winchester house". Y es que a la factoría le tira mucho esto de las casas encantadas, un subgénero económico (cuatro actores metidos entre cuatro paredes) y que suele dar sus frutos (ya hay otra a punto de caramelo, "The Amityville Haunting"... ¿¿"Amityville" en terreno asilero??). La buena noticia es que, a diferencia de la mentada "Haunting of Winchester house", "A haunting in Salem" funciona... bastante más y mejor de lo habitual.
La historia es tan trillada como suelen serlo en estas movidas: Una familia se instala en un caserón en el que, años atrás, pasaron cosas terribles y otros tantos clanes perecieron a causa de locuras y posesiones varias. Como no podía ser de otro modo, el drama se repite. Papá se obsesiona. La hija hace cosas raras (como chatear con fantasmas). El hijo se enrabieta. Mamá solo piensa en las consecuencias que ello puede acarrear a la estabilidad familiar (normal... es mujer). Al final morirán unos cuantos. ¿Qué lo provoca?, ¿por qué?... en realidad el verdadero misterio reside en intentar entender cómo un tio tan tremendamente feo (el padre) puede estar casado con una mujer razonablemente joven y atractiva (la madre).
Pero dejémonos de coñas, porque como decía al principio, "A haunting in Salem" funciona. No es especialmente aburrida (tal vez lo más flojo sea el desenlace, pero se perdona) y, más llamativo aún, te comes unos buenos sustos. Miedo, no... pero brincos seguramente des unos pocos. Ello se debe, sobre todo, a la lograda caracterización -genuinamente terrorífica- del fantasma con vagina que pulula por la casa. Eso sí, olvídense de tetas y sangre, porque nanai de la china.
Existe una versión en 3D, pero no es la que he visto yo.
"The Asylum" cada vez lo hace mejor... al final incluso echaremos de menos reírnos de sus productos.

sábado, 13 de julio de 2024

AL BORDE DE LA EXTINCIÓN (RISEN)

Como bien saben, la táctica de "The Asylum" a la hora de generar sus "mockbusters" (que hoy ya no engañan a nadie. El único atractivo está en descubrir el nivel de jeta que gasta con cada nuevo empeño) consiste en tomar nota del próximo estreno gordo, el siguiente aspirante a "blockbuster". Siempre poniendo su grasiento punto de mira sobre aquellas películas destinadas al público masivo, a generar billetes y complacer a todo cristo tirando de espectáculo, pirotecnia y tramas más elementales que el intelecto del fan medio. Luego, lo recrean cambiando una letra por otra en el título, recurriendo a callejones para los exteriores, un chorrón de cromas muy pestilentes + CGI de saldo -del que duele- y directo a las teles por cable -si es que todavía existen- y/o las plataformas de streaming. ¡Tupendo!.
Ahora imaginen que pasaría si "The Asylum" aplicara esas mismas maneras apuntando a un tipo de películas distintas. Por ejemplo, "La llegada" de Denis Villeneuve, film la mar de serio y sesudo sobre el primer contacto entre humanos y una posible vida extraterrestre. Ochenta minutos apasionantes tristemente trufados por un desenlace aburrido y trillado. Es decir, los marcianos son güenos y solo quieren paz. Mientras los humanos, sobre todo los militares y políticos, son malos y únicamente viven para matar, destruir y mal pensar. Una lástima. Todo ello, además, cocinado a la manera de Villeneuve, con pasmosa calma.
¿¿Y eso daría para un producto prototípicamente "Asylum"?? Ni lo duden. De hecho, existe y se titula "Risen", "Al borde de la extinción" en Aspaña. No, los padres de "Sharknado" no tienen nada que ver, pero como si lo tuviesen. Pal caso, "Risen" aborda el primer encuentro entre humanos y aliens de forma pomposa, trascendental, gélidamente seria y muy muy lentamente. Pero no esa lentitud propia de aquel incapaz de narrar, aburridor de cabras profesional, sino una buscada de manera expresa. Como elección estética. Rebañado todo en un mega dramón a base de protagonista torturada y alcohólica, que se encargará de darle charleta a los visitantes.
Un meteorito aterriza de mala manera sobre un pueblo de la américa profunda. Desprende un gas que mata a la mayoría de la población, salvo los que estaban más cerca. Estos resucitarán 
y comenzarán a mutar. Y si en "La llegada" teníamos una nave con forma de pistacho, o grano de café, en "Risen" es una planta que crece hasta hacerse gigantesca. Sí, amigos, todo suena muy bien. Las ideas que vomita su director y guionista, Eddie Arya, van sobradas de interés. PEEEERO, ya se conocen la cantinela: Cuidado con las ambiciones que son malas compañeras cuando el montante escasea. Y ahí entra el estilo "Asylum", con cromas bastante cantosos, CGI limitadísimo y algunas salidas de velada mentalidad "exploitativa". Lo que contrasta requetemucho con las pretenciosas intenciones primigenias, dando como resultado algo un pelo raro, incómodo. Como tener el ojete trufado de cucarachas revoltosas.
Eso sí, hay que reconocerle un desenlace mucho más satisfactorio que el de "La llegada". Ahí el amigo Eddie se gana un par de palmaditas en la espalda.
¿Que si la recomendaría? Mmmmh, no sabría decir. Como curiosidad, por la desconcertante mezcla de salidas y estrategias, sí. Y también por las partes del guion que podrían lucir de maravilla en manos de un director más talentoso, o mejor respaldado económicamente. Pero, en fin, sin prisas. No la antepondría a una siesta.

jueves, 5 de noviembre de 2009

I AM OMEGA

Los habituales de este blog deberíais conocer ya a "The Asylum" y su condición de "plagiadores simpáticos". Sí amigos, mientras el planeta está plagado de gente que detesta a esta productora, yo soy del reducido (aunque cada vez menos) grupo de simpatizantes. Por eso, cuando tengo ocasión de ver uno de sus famosos "mockbusters", no me lo pienso.
En este caso, y como bien obvio resulta, la super-producción de base es "Soy leyenda" con Will Smith (aunque aquí lo de plagio cinematográfico es relativo, podríamos decir mejor plagio literario) y es que, para alguien como los del asilo, que curran con medios tan escasos, copiar de una gran producción que cuenta en el 70% de sus imágenes con un solo actor, es un regalo de los dioses (vamos, que el esfuerzo para reproducir la aparatosidad propia de todo producto made in Hollywood, no es en este caso necesario... de hecho, en "I am Omega" hay más metraje desarrollado en la montaña que en una gran urbe abandonada).
La historia es la misma. Superviviente de una plaga que ha convertido a la mayor parte de la población en zombies, vive aislado. De pronto, descubre que hay alguien más (encima es chica, y bien maja ella). Aunque en un principio se niega a ir en su ayuda, es obligado por unos marines que también saben de su existencia y, nada, los peligros acechan (incluidas unas cargas explosivas que harán estallar la ciudad en mil pedazos).
El prota es Mark Dacascos, actorcillo que antes de acabar en lo más bajo de la producción cinematográfica, había hecho alguna cosilla más o menos decentosa como "Crying Freeman" o "El pacto de los lobos" (cuando un actor con algo de nombre, aunque sea minúsculo, termina metido en las pelis de "Asylum" ya puede comenzar a temblar, ¿qué es lo siguiente?, ¿ir a Filipinas?... ah no, eso ocurría a finales de los 80).
¿Y que tal "I am Omega"?, pues agarrarse que vienen curvas: A mi no me desagradó especialmente. De hecho, he leído por ahí algunas críticas/reseñas más que comparten mi opinión. Se trata de una de las mejores Asyladas, un poco menos aburrida de lo habitual y algo más decente. ¿Motivo?, seguramente el que la falta de recursos beneficie a la trama (vamos, que en esta ocasión no hay robots gigantes, ni meteoritos, ni maremotos...). De hecho, supera a "Soy leyenda" en un aspecto. En la de Will Smith los infectados eran puro y cutre CGI, en "I am Omega", y por lógicas razones presupuestarias, son tipos maqueados vía la vieja escuela del látex (irónico si tenemos en cuenta que, sin los avances informáticos, "The Asylum" no existiría, pues el 90% de su catálogo recurre a ellos constantemente -y costrosamente-). Encima, tienen muertes más sangrientas que en la otra.
Notar el absurdo del título, referencia directa a la versión de "Soy leyenda" producida en los 70 (y titulada "The Omega Man") con Charlton Heston. De hecho, como en aquella, Dacascos cuenta aquí con la compañía de un maniquí.

jueves, 23 de junio de 2011

ALMIGHTY THOR

Creo que este blog es prueba suficiente de la simpatía que siento hacia las películas hechas con poco dinero. Pero seamos prácticos y realistas, pelis de "serie B", por llamarlas de algun modo, que realmente valgan la pena hay muy pocas. Y esas pocas reciben su merecido reconocimiento precisamente por destacar entre la mediocridad. Luego están las malas pero simpáticas, o malas pero divertidas (je!), pero esa ya es otra historia (y luego las directamente horribles e insalvables). Sin embargo, eso no significa que tenga algo en contra del cine de gran presupuesto. De hecho, creo que hay géneros que necesitan más dinero que otros. Es decir, está demostrado que para hacer una peli de terror que funcione no se necesita mucha pasta. En realidad, los films de miedo hechos con guita sobrante suelen ser una peste. ¿El drama?, también. Y las comedias. PEEEEERO luego hay un tipo de cine que, si no cuenta con presupuestos holgados, mejor olvídate. Pelis de acción, de aventuras y/o catastrofistas. Y en este bando caben las de superhéroes, por supuesto.
Esto nos lleva al otro tema que quería yo tocar aquí, cierta manía en algunos sectores del "fándom" por defender lo cutre y mal hecho ante lo bueno y LO NUEVO de modo automático e inducidos por puro esnobismo, pose y querer ir de "chanins" y de guays. No, "Supersonic Man" NO es mejor que el "Superman Returns" de Synger. No, el "Hulk" televisivo NO es mejor que el "Hulk" de Ang Lee. No, el "Capitan América" de Albert Pyun no será mejor que el pendiente de estreno. Y etc, etc (igual que "Robowar" no es mejor que "Depredador", que "Piraña" no está por encima de "Tiburón", que "Las minas del rey Salomón" de Cannon no supera a "En busca del arca perdida" o que "Nº1 del servicio secreto" no le da mil vueltas a cualquier peli de James Bond. No, no y no. ¿Buenas?, ¿simpáticas?, algunas sí... ¿mejores?, ninguna).
En un segundo salto mortal todo esto nos lleva a la reciente adaptación de "Thor" (y no, el "Thor" que salía en un telefilm de "La Masa" NO era mejor) y la "versión" que del asunto han hecho los de "The Asylum", la infame productora especializada en plagios. "Asylum" puede despertar simpatía, y hasta en su haber tienen alguna peli pasable... pero la mayoría de lo que hacen es una mierda... y lo fascinante en ellos no es su talento ni su capacidad de fabricar cine con poco dinero, sino el MORRO que gastan. En el planeta hay fans de "Asylum" y enemigos jurados. La mayoría de ellos se pasan o no llegan. Los anti-asylum sueltan absurdas proclamas propias de un psicópata, de alguien inducido por un odio más allá de lo racional. Los otros, tampoco son mancos, defendiendo a la productora y otorgándole virtudes que NO tiene. Ninguna de las pelis de "Asylum" que imitan/explotan productos Hollywoodienses es mejor, ni más entretenida que el original. Pueden superarlas en aspectos mínimos -y casuales- pero, incluso así, y en general, la peor super-producción de Hollywood es más soportable que el momento más inspirado del asilo. Justamente, uno de sus ciegos defensores aludía que "su" "Thor" era más creíble y adulto que el "Thor" de Marvel/Hollywood. Sí, seguro. Me río yo de semejante gilipollez. Los chicos de "Asylum" habían anunciado ya en varias ocasiones que nunca dedicarían ninguno de sus "mockbusters" a sacar tajada de algunas de las muchas pelis de superhéroes que se estrenaban últimamente. ¿Motivo?, ¿un ataque de conciencia tal vez?, ¡¡NO!!... simplemente una cuestión legal. La prueba está que en cuanto han podido, lo han hecho. "Iron man" o "X-Men" son personajes originales de Marvel... pero "Thor" no, "Thor" pertenece a la mitología popular y está libre de derechos (que es una estrategia bien reconocible de la factoría, como hicieron con "Sherlock Holmes", "Allan Quatermain" o "La guerra de los mundos"). De ahí surge "Almighty Thor".
Bien, "Alimghty Thor" tiene todos los tics del peor producto "Asylum". En los casi 90 minutos que dura no ocurre casi nada... solo diálogos interminables y ridículamente repetitivos, a "Thor" y su acompañante femenina andando por callejones (ya saben, el escenario natural favorito del asilo) y esperando que el metraje llegue a su fin entre tristísimos efectos de CGI y un montaje algo patoso. De por medio, y aludiendo a las charlas sin sustancia, resulta especialmente divertido -y patético- que gran parte de estas se limiten a un tema común: "Thor" quiere matar a "Loki", y la chorba le dice que aún no, que no está preparado, que se siga entrenando y dentro de un tiempo ya se verá. Y así toooodo el rato, de verdad, llega un momento en que no puedes evitar echarte una risa ante la insistencia de ambos. Y hablando de descojoncio, hay un instante maravilloso en el que, mientras en primer término vemos a los dos protas, muy melodramáticos ellos, discutiendo su tema favorito, en segundo término una madre aparece arrastrando un cochecito (bebe incluido) y entra en la portería de su casa, sin apartar la mirada de los actores y el resto del equipo. Muy auténtico.
Richard Grieco, el único nombre conocido del reparto, se toma muy en serio su papel de "Loki", sobreactuando y soltando apocalípticas parrafadas. El director, Christopher Ray, es ¡el hijo de Fred Olen Ray!, menuda familia.
En resumen, un rollazo de tomo y lomo, tremendo e interminable que, ni por un segundo, supera al otro "Thor" en absolutamente NADA (y NADA es, como decía, la especialidad de "Asylum").

viernes, 15 de diciembre de 2017

THE TOYMAKER

“The Toymaker” pertenece a la franquicia de subproductos con muñeco chungo iniciada por “Robert the doll” y seguida por "The curse of Robert the doll".
“The Toymaker” se ha ganado mis simpatías por lo loco de su propuesta —aunque luego el resultado no funcione al 100%— y es que plagia y combina, sin ningún tipo de vergüenza, elementos de películas tan dispares que uno se pregunta si de verdad sus artífices son estúpidos, o creen que el espectador es subnormal profundo.
Y es que ¿Se acuerdan ustedes de los 15 minutos iniciales de “Malditos Bastardos” de Tarantino en los que unos granjeros esconden a un fugitivo del régimen nazi, y estos son interrogados por un oficial que acaba descubriéndolos y matándolos, a la vez que la hija de aquellos logra huir campo a través? Pues esa escena, tal cual, está rehecha en este “The Toymaker”. Cambian algunos diálogos, la ambientación está resuelta con el culo, pero es la misma escena se mire por dónde se mire.
En su huida, una bala alcanza a la chica, por lo que con mucha dificultad llega hasta el hogar de un fabricante de juguetes, al que da un libro buscado por los nazis. El contenido de este sirve para que el juguetero pueda dar vida a sus muñecos, incluido el mentado Robert. Como en “Puppet Master”. Curioso. Resulta que, a la vez que "The Toymaker", se ha lanzado la última película de la "Full Moon", nada menos que “Puppet Master XI: Axis Termination”, la tercera entrega de la “Axi’s Trilogy”, la trilogía ambientada en la Alemania nazi con las marionetitas siendo las heroínas de la función. Para más inri, la frase promocional de “The Toymaker” reza “There´s a new Puppet Master in town” (hay un nuevo Puppet Master en la ciudad), por lo que no esconden en ningún momento sus referencias.
Y para que no nos olvidemos del origen de esta franquicia "exploit", este juguetero también da vida a un muñequito con forma de payaso (que los payasos están de moda tras la nueva adaptación de “It”), y a una muñeca pepona que se llama… ¡Isabelle! Con lo cual tenemos una película que explota intencionadamente títulos como “Anabelle”. “Pupper Master”, “It” y “Malditos Bastardos”.
Al personaje del juguetero anciano lo interpreta un actor joven. Quizás con miras a hacer precuelas en las que este aparezca con menos años (¡como André Toulong en Puppet Master!) El respectivo maquillaje y las prótesis son dignas de una peli amateur, solucionadas a base de una calva de mierda y algodón para hacer el pelo blanco. Un cantazo. 
No obstante, con las nuevas tecnologías a disposición de cualquiera hoy en día, resulta que la fotografía es excelente y digna de una producción mainstream.
Y aunque al final "The Toymaker" es aburrida, me resulta curiosa, simpática, y he de reconocer que los momentos que mejor funcionan son lo que se está copiando de Tarantino. Mucho mejor que “Robert the Doll”.
Los responsables de esta cinta y de otras de similar índole como “Kill Kane” (Plagio de “Kill Bill” ) “The Amityville Asylum” o  “Poltegeist Activity” —manda cojones— son la gente de "North Bank Entertainment", productora capitaneada por el director Andrew Jones, al que le ha ido muy bien en el mercado del vídeo con este tipo de películas y al que ya muchos señalan como el sucesor de Charles BandJones es un tipo vivaracho, fan de la "Full Moon" que no duda en reconocer una obsesión enfermiza por la saga “Puppet Master” con la que se ha criado. Quiso con esta tercera película del muñeco Robert, hacer su propia “Venganza de los muñecos”. ¿No les resulta entrañable? A mi sí... a pesar de que con ello me contradiga según lo comentado hasta ahora.
Un tipo que se declara fan de “Puppet Master” y de Charles Band, no deja de ser un ingenuo. ¿O tal vez un oportunista? Ya veremos.

viernes, 23 de septiembre de 2011

HALLOWEEN NIGHT

Cuando "The Asylum" entró en el mercado, lo hizo con menos dinero que ahora y apostando por el género más lógico para una empresa novatilla en busca de un hueco: el terror. Las primeras pelis del sello son casi todas de miedo, y están rodadas de modo mucho más pobre y parco que las subsiguientes y patéticas odiseas de monstruos gigantes peleándose. Por ese motivo, daba canguelo enfrentarse a este "Halloween Night", la obvia y asylum-lógica aportación al remake de "La noche de Halloween" según Rob Zombie.
Durante la noche de las brujas, un chaval presencia la violación y asesinato de su madre. Encima, el pobre gafe se quema de modo accidental, quedándole un aspecto imposible y más propio de un zombie que de una víctima de las llamas. Diez años después se escapa del manicomio sin mucha dificultad (coincidiendo con, sí, la noche de Halloween) y vuelve a su casa en busca de "algo" (simpático detalle). Ahora está habitada por una panda de jovenzuelos que han montado su consabida fiesta de disfraces. Naturalmente, el asesino dará buena cuenta de ellos.
Entre la trama y el título, no hace falta decir en qué se inspira "Halloween Night". Incluida banda sonora. Pero en realidad, y salvo lo expuesto, el resto de la historia deriva hacia tonos y salidas distintas. Eso sí, su deuda con el "slasher" clásico es evidente (ese psycho-killer quemado a lo "The Burning") y guarda más parecido con este que muchos de los films posteriores que alardeaban de ello. Pero lo más sorprendente e inaudito es que "Halloween Night" no es, ni por asomo, la super-troncha que esperaba viniendo de "Asylum". Puede que sea de lo mejor de su catálogo. Es más, ni tan siquiera es especialmente mala para lo que habitualmente es un "slasher" moderno videoclubero. Está repleta de tópicos, sí, pero el ritmo se aguanta bien e incluso depara alguna sorpresilla. Vamos, que aburre muchísmo menos que cualquiera de las asiladas recientes.
A todo ello contribuye un asesino de simpático aspecto (va vestido de verdugo medieval) y, dato este muy importante, su generosa ración de gore. "Halloween Night" no solo es bastante sangrienta, además sus efectos especiales son de la vieja escuela. Sí amigos, aunque hoy día los de "Asylum" tiran de CGI incluso para los trucajes más básicos, antaño aún tenían la decencia de utilizar látex, y "Halloween Night" se vale inteligentemente de ello, a base de estómagos abiertos, cabezas cercenadas, mucho líquido rojo y otras delicias. Además de una agradable ración de tetilla, claro. Incluso a niveles tan zetosos como estos, se sigue demostrando que en ocasiones la falta de recursos es más una bendición que una maldición.
Una de las sorpresas agradables que nos reservan los títulos de crédito, consiste en descubrir quién firma el guión, Michael Gingold, colaborador de la revista "Fangoria" con un ilustre pasado fanzinero a los mandos de "Scareaphanalia", lo que dice mucho respecto a las cosas buenas de "Halloween Night".
Se podría decir que su director, Mark Atkins, prometía. Pero no, solo fue flor de un día. Totalmente afincado en el asilo, el muchacho también ha dirigido ultra-mierdas intragables como "Allan Quatermain and the Temple of Skulls" o la reciente "Battle of Los Angeles". No pude acabar ninguna de las dos. Sin embargo, otro título del asilo, de terror, es suyo y encima, visible, "Haunting of Winchester House". ¿Será pues nuestro género querido del alma el fuerte de Atkins?. Tal vez.


PD: ¿Y a que viene eso de "basada en hechos reales"?... no se, no se...

lunes, 25 de octubre de 2010

8213: GACY HOUSE

Si ya digo yo que el formato "falso documental de terror" es un chollaco para todas aquellas productoras interesadas en gastar lo menos posible. Pille usted a cinco actores armados con cinco cámaras de vídeo, métalos en una casa y ¡hala, a grabar!. Muy bien debió de irles a los chicos de "The Asylum" con su aburrida "Paranormal Entity" que decidieron repetir la jugada con otro producto de parecida calaña, este "8213: Gacy House". ¿Y por qué John Wayne Gacy y no algún otro asesino en serie famoso ya fallecido?... ¿lo ha motivado razones comerciales, o es que a los productores les daba especialmente miedo este gordo hijo de puta que se disfrazaba de payaso para cazar jovencitos, magrearlos a fondo, matarlos y enterrarlos en el sótano?. Ni fucking idea.
Hace bastantes años que la casa en la que Gacy cometió sus fechorías fue derruida. En su lugar construyeron otra vivienda. Un grupo de cazafantasmas deciden pasar la noche allí para captar fenómenos sobrenaturales. Obviamente, estos se dan y la panda termina completamente exterminada. Suerte que lo grabaron todo y la policía de la zona le confió el material a los chicos del Asilo para que hicieran su película totalmente verídica y sin créditos finales. Claaaro.
Bien, hay unas cuantas cosas que se cargan el posible realismo y la posible atmósfera. Para empezar, los elementos puramente "exploitation". Una pava rubita que no aporta nada y solo está ahí para que uno del grupo se la folle y lo veamos por una de las múltiples cámaras colocadas en la casa (¿a quien no le entran ganas de fornicar en plena caza de espíritus?). Luego, una médium de grandes tetas a la que, oportunamente, un fantasma le pega un bocao en una de sus suculentas ubres (¿pero no le gustaban más los jovencitos a Gacy?), la mujer muestra la marca de la dentellada y, ¡zasca!, plano detalle. ¿No les ha dado tiempo? t
ranquis, más adelante volverá a quedarse en top-less. Cuando el fantasma del asesino hace su aparición, ¡suena una música rara!, vamos, que el muchacho lleva consigo un radiocasete para que todos le oigan venir. Y ese viento con regusto a efecto de sonido que mueve las cortinas. Aunque lo mejor es que al fantasma de Gacy le mola mandar a tomar por culo a los parapsicólogos mediante psicofonías.
También tenemos una absurda levitación y, en fin, la verdad es que los momentos de miedo consiguen un 50% de escalofrío y un 50% de risas. Resultan bastante ridículos. Una lástima, si los muchachos de "Asylum" hubiesen evitado tirar menos por lo efectista, tal vez les habría quedado una cosa más aterradora... pero no, en ese campo le gana "Paranormal Entity", aunque esta era muchísimo más lenta y aburrida. ¿Significa esto que "8213: Gacy House" no es plomiza?, ¡¿lo preguntas en serio?!, ¡¿pero qué película de "The Asylum" no dormiría hasta las cabras?!... el aburrimiento forma ya parte de la idiosincrasia asilera.

lunes, 26 de mayo de 2008

100 MILLION BC (REGRESO A LA TIERRA DE LOS DINOSAURIOS)

Cuando se estrenó "Parque Jurásico", todos nos quedamos patidifusos ante aquellas sabrosas y proto-realistas recreaciones informáticas de dinosaurios. Quien nos iba a decir que, unos cuantos años después, sería algo tan común que incluso la más penosa serie Z podría permitírselo. Los efectos infográficos de "100 Million BC" son muy pobres, en general canta a la legua su origen pixeloso y en ocasiones están rodeados por una molesta bruma que emborrona la imagen... pero para tratarse de una producción de ínfima categoría, no son TAAAN horrendos.
Nos encontramos ante una película que lleva el sello de "The Asylum", la infame factoría de plagios que tantos debates provoca entre círculos cinéfagos. En este caso, se trata de su intento de fotocopiar la epopeya prehistórica de Roland Emmerich, con algunos añadidos de la -again- saga jurásica iniciada por Spielberg.
Un comando muy Matteiano se pega un viaje en el tiempo a la época de los dino-bichos con el fin de rescatar a otra pandilla que se quedó allí estancada a causa de un experimento temporal fallido realizado 60 años atrás. La misión sale bien y deciden regresar a la actualidad... pero un descuido hará que una de las criaturas prehistóricas (que dudo existiera de verdad) se cuele por la puerta temporal y arme la marimorena en plena civilización.
"100 Million BC" arranca bastante bien. Toda la parte del rescate está razonablemente entretenida (para los estándares de "Asylum", claro), incluso te ríes un rato con los patéticos efectos especiales, y no solo los digitales, también los de goma. Pero una vez el dino se cuela en plena city, la cosa se convierte en un coñazo padre, compuesto de interminables persecuciones cuyo único fin es alargar metraje (táctica muy habitual de la factoría). Es aquí donde la ya evidente pobreza de medios se vuelve prácticamente ofensiva, con una ciudad casi desértica, un ejército minúsculo y poca cosa más.
Resulta curioso como, mientras en "El sonido del trueno" se tomaban todas las molestias del mundo mundial para evitar cualquier posible paradoja temporal, en esta peli se pasan por el forro el llamado efecto mariposa. Nada más llegar a la prehistoria, el comando dispara contra todo ser viviente, pisotea plantas e incluso escribe mensajes en las paredes de las cuevas. La bomba, vamos. Encima, ya de vuelta, y tras 60 años atascados en otro tiempo, a los recién llegados no les sorprenden ni lo más mínimo los avances tecnológicos que presencian. Eso es capacidad de adaptación, oiga.
Como todo atentado del asilo, este también cuenta con un rostro razonablemente popular en horas bajísimas -más, si cabe-, Michael Gross, el obseso por las armas de la saga "Temblores".
Lástima... a puntito he estado de elevar un poquito la estima que tengo por "The Asylum". Pero no.