sábado, 23 de noviembre de 2013

ARMADOS Y CABREADOS

Del director y actor Bobcat Goldthwait habitualmente suelen decirse cosas muy buenas, incluido este blog, donde el compañero Victor casi siempre comenta sus películas de modo bastante favorable. Sin embargo, mucho me temo que yo no entro en ese grupo. No es que mi opinión sobre el trabajo del cineasta sea mala, únicamente digamos que no es tan entusiasta. Vamos, que me parece bastante sobrevalorado. Vi no hace mucho "El mejor padre del mundo" y me pareció correcta y llevadera, pero tampoco tan cabrona o amarga como se decía por ahí. De hecho, la encontré bastante moralista, especialmente gracias a su forzado final feliz.
Bien, hace unas noches me enfrenté al que, probablemente, sea el film más conocido y representativo de Goldthwait, "God bless America", recientemente editado en dvd en España con el discutible titulo de "Armados y cabreados". Había oído decir maravillas de esta comedia negra, de su mala hostia, de su provocación, de su espíritu crítico y bla, bla. Por experiencia sabía que no tenía que hacer demasiado caso a tanta pamplina porque ello únicamente acaba conduciéndote a la decepción. Ni aún así puedo decir que me haya gustado demasiado. En realidad, ni tan siquiera la habría reseñado de no ser por un aspecto altamente curioso.
La historia va de un cincuentón amargado y perdedor que está harto de la sociedad que le rodea. Intenta ser amable con los demás, pero los demás no lo son con él. Encima, en un mismo día le echan del curro por una chorrada y le anuncian que sufre de un tumor cerebral incurable. Así, lógicamente cansado y harto de ver tele-basura (primera duda: Si tanto la odia, ¿por qué la mira a todas horas?), pilla una pistola y sale a cargarse a una detestable pija mediática (segunda duda: ¿por qué es
esa siempre la salida a elegir en las películas?, ¿por qué no una actividad creativa o productiva, en lugar de la destructiva?, fácil, porque esta última atrae culos a las butacas y los sillones, da dinero, las otras, no). En el trayecto conoce a una especie de "adolescente rebelde" que se une a él y le convence para repetir la hazaña con otros personajes odiosos, como los que llaman por móvil en el cine (tercera duda: ¿jóvenes guapitos, rudiosos y palomiteros viendo un documental?, ¿y por qué un documental y no una peli de entretenimiento puro?, ¿cayendo en tópicos intelectualmente elitistas?) y, sobre todo, políticos y gente de la extrema derecha, racistas, homófobos y etc. Este último dato ha sido una de las mayores decepciones de "Armados y cabreados" porque, mientras puedo compartir mi desprecio por gente de ese calibre, el que sean las víctimas mayoritarias en el film hace que este pierda su sentido provocador, es decir, resulta más políticamente correcto y aceptable matar nazis o fachas, que matar a gente inocente que únicamente te molesta por ruidosa o desconsiderada. Centrarse en esos habría resultado más valiente, más transgresor y, sí, menos trillado. Del modo que lo deja Bobcat Goldthwait, se queda en la pataleta de un liberal que, a la larga, no deja de presentarnos a otros "liberales" que actúan igual de chungamente que la gente "mala" a la que quieren castigar.
Pero a pesar de la parrafada expuesta, no es por ahí donde la cosa realmente me chirría. Eso son los típicos rollos ideológicos que puedes compartir o no, la senda fácil por la que tira su director y espera otorgue a su film la etiqueta de polémico para luego defenderlo alegando que invita al debate y bla, bla. No, lo que me molesta de "God bless America" es otra cosa.
Bien, la película viene a decirnos que la sociedad americana (y, ya puestos, la mundial) se ha vuelto lela, simplista, chabacana y superficial. La gente hoy día disfruta viendo programas de mierda en los que todos gritan y se pelean sin descanso, programas en los que se humilla a los concursantes, sean o no medio retrasados, debates en los que se dicen barbaridades, anuncios horribles que engañan y presentan un mundo que no existe, vídeos en youtube absurdos y subnormaloides de individuos hostiándose o matándose, animales follando y otras gilipolleces. Tiene toda la razón. Me parece bien que decida darles un palo, pero en lo que falla es en que dicho palo está fabricado a base de las mismas esencias de aquello que tanto desprecia. Es decir, solo en una sociedad como la que Goldthwait critica tanto podría considerarse transgresora, valiente y polémica una película como la suya.
"Armados y cabreados" es hipócrita en casi todos sus aspectos y cualquiera que no tenga el cerebro reblandecido por la basura mediática que nos meten por la boca diariamente se percatrá de ello. No es todo lo nihilista que exigía su trama, y acaba padeciendo los mismos males que la gran mayoría del cine moderno, su dependencia de la taquilla, por pequeña que sea. Su miedo a asustar de verdad. Así, en el fondo, no deja de ser complaciente con un enorme sector de la posible audiencia a base de discursos moralistas, violencia tamizada, humor negro inofensivo y una tendencia general a lo políticamente correcto. A su director se le ve el plumero cuando la primera escena de todas muestra la sangrienta muerte de un bebé -eso sí, off camera-  con el fin de impactarnos y llamarnos la atención, haciéndonos creer que a partir de ahí, todo en adelante es posible para que luego, evidentemente, no vuelva a atraverse con tanto. Bobcat Goldthwait nos miente desde buen principio, algo que va en contra de la mentalidad del protagonista de su propia película/discurso, que en un momento dado se siente traicionado por su acompañante adolescente a la que acusa de "mentirosa, como todos los demás".... mentirosa como la misma "Armados y cabreados". Así pues, ¿qué función y sentido tiene una película mentirosa que arremete contra una sociedad mentirosa?. Si vas a hacerlo, hazlo hasta sus últimas consecuencias, pero no te quedes a medias.
Dicho todo esto, lo que nos queda es una comedieta videoclubera de ver y olvidar al instante o, en todo caso, una oportunidad perdida como tantas hay en el cine que se fabrica hoy día.