sábado, 17 de diciembre de 2022

JUSTICIA DE ACERO

De todos los aspirantes a "héroe de acción" ochenteros varados a medio camino, Martin Kove es de los pocos que, si mira su currículum, encuentra consuelo en otros títulos célebres donde pudo lucirse y dejar huella, especialmente las películas de "Karate Kid". Tanto es así que, como bien saben todos ustedes, actualmente vive un renacer gracias a la entretenidísima serie "Cobra Kai". Pero en 1987 Kove cumplía con los requisitos mínimos exigidos para intentar convertirse en el siguiente Schwarzenegger: músculos y una mandíbula cuadrada. Si a ello sumamos el papelito que había efectuado en la madre del cordero, "Rambo: Acorralado parte 2", donde recibía un guantazo del mismo Stallone, entonces no existía posibilidad de discusión alguna.
Robert Boris venía de escribir y dirigir tres años antes una tragicomedia "a lá británica" a mayor gloria de Rob Lowe, "Oxford Blues". No parecía el más indicado para subirse al carro del cine de acción, pero lo intentó con "Justicia de acero", o "Steele Justice". Lo del título tiene coña, ya que el personaje de Martin Kove se hace llamar John Steele -ya saben, apellido "cool" para héroe "cool", ¿por qué todos se llaman John? sean Rambo, Matrix o el Eastland de "El Exterminador"-, es decir, Juan Acero. La traducción real y natural sería "La justicia de Steele"... pero en España prefirieron dejar eso para la frase promocional y quedarse con el otro título. Y hablando de "cool", este tipo lo es tanto que a todas partes -incluso en pleno combate- le acompaña una serpiente venenosa llamada "Tres Pasos". La cuestión aquí es que la vemos en 1975, para reencontrarnos con ella en 1987. Teniendo en cuenta que las serpientes pequeñas -como esa- alcanzan doce años de vida como máximo, entendemos que "Tres Pasos" es ya toda una anciana.
En Vietnam, Steele y su coleguita Lee se enfrentan a un general corrupto. Transcurridos un porrón de años, Lee es un policía que lucha contra el narcotráfico y Steele... pues un perdido sin mucha suerte. Entonces, el pasado llama a sus puertas. El general corrupto, ahora disfrazado de respetado ciudadano, manda asesinar a Lee y a toda su prole, dejando viva a la hija teenager. Obviamente, John Steele se armará hasta la sobaquera para destruir al general y su troupe, además de proteger a la chavala. La eterna e infalible excusa de la venganza.
Resulta evidente que, por época y protagonista, "Justicia de acero" juega un poco a "Rambo". El problema es que esa parte la dejan para el tramo final. Llegado el momento, Martin Kove se disfraza de guerrero Stalloniano mientras de fondo suena la inevitable y pegajosa tonadilla AOR. Todo promete mucho... pero no. Tanto disfraz, tanta pintura de camuflaje, tanta cinta en el pelo y pecho descubierto, para un enfrentamiento con los villanos algo deslucido, torpe y poco emocionante. Cosa que se traslada a todas las secuencias previas de tiros y yoyas, ninguna atrapa y, sinceramente, Martin Kove es algo inútil repartiendo estopa. Será cosa del director, será que no se la da muy bien y por eso en los "Karate Kid" pasaba más de media peli de pie, mirando a los demás luchar, sin intervenir. Es más, tal vez también por eso en "Rambo" se deja atizar y no responde. No sé.
"Justicia de acero" tiene algunos tics muy de su época, lo que le da cierto encanto, como el video-clip horterísimo de estética "new wave" que te cuelan por la pati. Pero ni eso la salva de ser extremadamente mediocre. No destila la más mínima gota de adrenalina. Y tratándose de un producto de acción en la década de los "Commandos", las "Armas Letales" y las "Junglas de cristal", es un pecado imperdonable.
Para sufrirlo menos dolorosamente, o más agradablemente, podemos distraer la vista dando un repaso al generoso reparto de rostros reconocibles, y que quedaría así: Sela (doña Ford en "El fugitivo") Ward, el gran gran Ronny ("Deliverance", "Robocop") Cox, Bernie ("Alerta Máxima") Casey, Joseph ("Meteoro") Campanella, Sarah ("Superman II") Douglas, la ex-chica "Playboy" Shannon Tweed y el mismísimo Phil Fondacaro en un cameo tan pequeñito como él, de puro extra. Si no se fijan bien, ni le verán. Siendo "Justicia de acero" una película repleta de asiáticos, la lista de ojos rasgados reconocibles también es generosa: Soon-Tek Oh (especializado en villanos, ejerció como tal en "Desaparecido en combate 2" o "Yo soy la justicia 2"), Peter ("Golpe en la pequeña china") Kwong, Eric ("Golpe en la pequeña china", "Rambo: Acorralado parte 2" o un mogollón de "actioners" de segunda) Lee, George ("Made in U.S.A.") Cheung y el inmortal Al Leong en un papel más extenso de los que solían tocarle.
En fin, un producto de género altamente olvidable que demuestra que en los dorados ochenta también se hacía cacota, y de la buena. Por si tienen curiosidad, hace unos meses pusimos a disposición de sus mercedes el TRAILER de la interfecta.