Mostrando las entradas para la consulta "Nancy Allen" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta "Nancy Allen" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de enero de 2011

EXTRAÑOS INVASORES

Otra de esas míticas caratulas que llamaban nuestra atención cuando éramos jovenzuelos e íbamos al video-club en busca de estupendas emociones baratas, y otra de las varias que nunca alquilé tras dudar y dudar mucho y dejar pasar mi oportunidad. Por fortuna, y como me ha ido ocurriendo estos últimos años gracias a mi búsqueda de reliquias en formato VHS, pude verla ayer noche, en las mismas condiciones que lo hubiese hecho hace poco menos de 30 añacos. Y como siempre, me percato de que mi imberbe olfato era infalible.
La ex-mujer del prota se larga a su pueblo natal, y desaparece. Preocupado, el muchacho va a buscarla y es recibido en el lugar de modo extraño, tanto que le parece ver a un marciano disparar rayos por los ojos. De vuelta a la ciudad, pide ayuda a una periodista sensacionalista para resolver el misterio.
En mi más reciente visionado, lo cierto es que me he aburrido horrores con "Extraños invasores" (que además rima). Es bastante, bastante mala, incluso con algunos momentos ridículos y risibles (esa alien que, tras recibir un disparo en el pecho, suelta un chorro de vichy catalán). No le negaré cierto encanto propio de la época, unos efectos especiales potentes (destacando, obviamente, el que sale en la caratula), esa medio ingenuidad en plan "guiño a la ciencia ficción de los cincuenta" tan enternecedora. Y el chiste de meter una imagen de Steven Spielberg como "posible alien". Pero al final de todo, esto es un tocho considerable. No contribuye a arreglar el entuerto un happy end ultra-forzado.
El reparto viene plagado de caras conocidas: Nancy Allen, Paul LeMat, Michael Lerner, Louise Fletcher, Fiona Lewis, Kenneth Tobey, Wallace Shawn... entre otros. Al director, Michael Laughlin, no lo conocía, y no me sorprende, tampoco ha hecho nada más destacable. Como nota curiosa mencionar la canción de los "REM" que suena en el soundtrack... de cuando era un grupo que una peli modesta como "Extraños Invasores" podía permitirse (es decir, 1983)
Tal vez si la viera en plan edición remasterizada y tal, me parecería un poco mejor. Puede, pero tampoco mucho.

domingo, 7 de marzo de 2021

IN SEARCH OF DARKNESS PART 2

Fíjate tu, en la reseña de la primera parte de "In search of darkness" me preguntaba ande andaban Tom Savini o Linnea Quigley, a los que les gusta más una cámara que a un tonto una piruleta. Pues ahora ya lo sabemos: esperando salir en la segunda parte. Y aquí están. Casi parece que mi queja fuese tomada en consideración, porque pal caso no se limitan a hablar de las pelis en las que metieron mano, disponen también de su propio rincón, donde rememoran las respectivas trayectorias casi al completo. Justamente, esa vendría a ser la genuina novedad de este "In search of darkness part 2" con respecto a la precedente, que además de los ya conocidos repasos a toda velocidad de sendos títulos emblemáticos de los años ochenta (y que, en esta ocasión, se expanden no solo a cosas más oscuras y costrosas como "The Boogens", "Hollywood Chainsaw Hookers" de nuestro amigo Fred Olen Ray o un par de títulos de la pizpireta Jackie Kong, también a otras extremadamente populares y cuya presencia en un documental sobre cine de terror podría ser discutida, como la maravillosa "La tienda de los horrores") incluyen cápsulas en las que se detienen a charlar extensamente -todo lo que permite el espacio que le reservan- de temas como el terror italiano, los vídeo-juegos de temática horrorífica, proyectos no-natos o movidas más genéricas, así como los arriba mentados recorridos por las filmografías de otros invitados de lujo del calibre de Robert Englund o Nancy Allen. Se siguen echando de menos habituales como Bruce Campbell o John Landis, e insisto en ello a ver si, así, salen en la tercera.
Entre los momentos álgidos, tenemos a Joe Dante hablando otra vez de los exploitations de sus títulos de éxito, en el caso anterior eran las secuelas de "Aullidos", aquí se centra en "Gremlins" y lo que la siguió. A Joe Bob Briggs esputando una gran verdad sobre aquellos films que, estirando el elemento humorístico, pretenden ganarse de forma deshonesta un lugar de honor en el podio de las cult-movies (un zasca a la Troma??). O al técnico de efectos especiales Steve Johnson que, al haber participado en una gran parte de los títulos diseccionados, puede añadir mucha información. Y, de paso, nos aclara el misterio de cómo Linnea Quigley y él se hicieran pareja tras tener que sacarle un molde de las tetas para "La noche de los demonios" (coñas aparte, lo cierto es que conocía esa historia y verla, por fin, contada por sus protagonistas me hizo mucha gracia).
En el lado de lo criticable, está algo que ya veíamos en la primera, esos ridículos "speechs" en los que se habla del cine de terror como si fuese la cura para el cáncer, pretendiendo de este modo darle una pátina de respetabilidad o, peor, positividad de cara al mainstream (y el media que suele detestarlo y acusarlo de violento) que no necesita para nada. ¡Cómo odio esas cosas!. Me encanta la devoción del yanki medio, pero en estos aspectos suele perder el pedal y tomárselo demasiado en serio, aplicando un exceso de emotividad a algo que, ciertamente, no le pertoca (es ya cansino el rollo de que las "final girls" de los slashers inspiran para superar momentos duros de la vida de uno... ¡no me jodas!).
Con todo, y teniendo en cuenta la extensa duración, "In search of darkness part 2" sigue siendo igual de disfrutable que la otra. Imposible no emocionarse si creciste consumiendo todos estos títulos impepinables y, sí, es cierto: Ya no se hacen así, ni se harán nunca, ni -lo más importante- nadie ha sido + es capaz de mimetizarlas de modo correcto, así que basta ya de intentarlo, por favor (o de ocultar sus incapacidades tras la cantinela para engañar a los fanes).

lunes, 6 de septiembre de 2021

UNA FAMILIA DE LOCOS

Una joven abrumado por las excentricidades de su familia, acude a una especie de coach motivacional llamado “El Maestro” que le convence de que él no es el protagonista de su vida, si no tan solo un extra. Le plantea que filme el día a día de su familia en películas caseras, que se plantee su existencia como si fuera parte de una película y, de este modo, retomará las riendas de su vida y dejará de ser un secundario para convertirse así en el protagonista. De este modo, el muchacho tomará su tomavistas y comenzará a filmar los desmadres de la gente con la que le ha tocado convivir: Un padre adultero que persigue a todas las chicas, una madre histérica y despechada, y un hermano al que siempre se le ha tratado mejor que a él.
Firmada por Brian de Palma, y al margen de que a este no se le da demasiado ben la comedia (“Dos tipos geniales" era horrorosa), “Una familia de locos” no es una película al uso, ni tampoco es exactamente una película de Brian de Palma.
El director, que había estudiado cine en el Sarah Lawrence College, pese a estar ya metido de lleno en el mainstream y con éxitos a sus espaldas, entre “La Furia” y “Vestida para matar”, ejerce como profesor de cine en las aulas de la misma escuela en la que él se formó, y decide, en lugar de dar insustanciales clases con las que poco podrían aprender sus alumnos, orquestar lo que sería el proceso habitual para hacer una película. En lugar de enseñarles cómo se hacen películas, les ofrece la oportunidad de, directamente, hacerla, siguiendo todos los procesos habituales a la hora de afrontar una producción. Esto va desde buscar la financiación hasta exhibir en salas, con lo que los alumnos salieron de esa escuela habiendo aprendido algo mucho más práctico que si tan solo recibieran clase. Así,  “Una familia de locos” es, en realidad, una película producida, rodada, montada y distribuida por alumnos del curso que De Palma impartía en el Sarah Lawrence College.
La dirección corre a cargo de muchos alumnos, aunque De Palma llevaba la batuta y, quizás por eso, la película aparece firmada con su nombre. De todas formas no es raro que las películas de escuela las acabe firmando el propio profesor.
Desde luego, Brian de Palma hizo bien su trabajo, pues no fueron pocos los alumnos participantes en esa producción que acabarían dedicándose al cine. Por ejemplo, tenemos a Mark Rosman, que debutaría un par de años después de acabar este ejercicio, con la película “Siete mujeres atrapadas” que es un clásico de "serie B" y por la que se convertiría en un director de culto. También participó en “Una familia de locos”, Charlie Loventhal, que levantaría su primera producción al año siguiente con la sex comedy “The First Time” para unos cuantos años después marcarse la simpatiquísima (y ninguneada) “Mi diabólico amante”. De aquella experiencia salieron más directores, pero estos serían los más reseñables.
Por otro lado, esta producción prácticamente amateur (aunque entre unas cosas y otras su producción se fue inflando hasta pasar del medio millón de presupuesto) se pega la machada de contar en su haber incluso con estrellas, ya que uno de los protagonistas, el que interpreta al gurú “El Maestro”, sería nada más y nada menos que Kirk Douglas  que aunque no veía muy claro si aparecer ahí o no, fue convencido por De Palma, al que le unía una gran amistad, y no solo no cobraría ni un duro por su intervención, sino que, además, se convertiría en uno de los principales inversores de la cinta. Por otro lado tenemos a Nancy Allen, que tampoco vería un duro, pero que se vio en la obligación moral de intervenir en la película, ya que por aquel entonces la actriz estaba saliendo con Brian de Palma, por eso aparece en la película como una de las protagonistas principales. Vincent Gardenia sería uno de los actores que vería un dinerillo simbólico del mismo modo que lo vería el principal protagonista, Keith Gordon, que años después sería un habitual de las películas adolescentes de los 80, destacando en su filmo títulos como “Christine” de Carpenter, “Regreso a la escuela” o “Loca academia de combate” y que aparecería en el siguiente film de De Palma, “Vestida para matar”. También tenemos a Gerrit Graham, habitual de De Palma en aquella época,  al que tendrán ustedes fichado en películas como “Terrorvision” o “Kill Bots: Robots asesinos”.
Por supuesto, no sin cierto esfuerzo, estos estudiantes lograron distribuir su película, por lo que se exhibió en salas. Eso sí, sin importarle un carajo a nadie su existencia por mucho Brian de Palma que se acreditara como director. No recaudaron ni uno por ciento de lo que se gastaron en hacerla.
Todo esto que les cuento es la mar de interesante, pero, ¿Cómo es la película? Pues una puta mierda pinchada en un palo, naturalmente.  Al margen de que se la ve relativamente pobretona (no más que cualquier producción de la Crown International de la época) y tosca, esto es una comedia desfasada en el tiempo (parece una sitcom de los años 50) en la que un puñado de personajes corretean para arriba y para abajo, en un caos argumental de difícil seguimiento. Aburrida y tediosa como ella sola. No obstante, ver a Kirk Douglas haciendo el cafre en una producción de factura tan pequeña —y tomándose la película y a sí mismo más en broma que en serio— es lo suficientemente curioso como para que le dediquemos un visionado. Por lo demás, caca.
Para incluir en el pack junto a “Greetings”, “The Wedding Party” y las películas primerizas de naturaleza amateur de su director.
A nuestro país llegó en VHS y DVD, presentada con unas carátulas que provocan, en primer lugar rechazo, cachondeo en segundo, como pueden ver.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

ROBOCOP SAGA

"ROBOCOP 1": La primera película Americana del holandés Paul Verhoven es un absoluto clásico de la ciencia ficción - acción, del que, la verdad sea dicha, se me ocurren bastantes pocas cosas sobre las que escribir salvo las recurrentes: que sentó precedentes, que le salieron copias de múltiples nacionalidades, que le preceden dos secuelas, unos dibujos animados y una infame serie de televisión...
Y se podrían decir montones de cosas buenas sobre esta peli y sobre Verhoeven. A mí me encanta, pero tengo que ponerme un poco tiquis miquis. No siempre hay que decir las virtudes de las pelis clásicas que nos marcaron ¿no?. Vamos a obviar lo que supuso "Robocop" para un tipo que hoy sobrepasa la treintena; A mi juicio, el tiempo se ha portado francamente mal con ella. La última vez que la vi, será como hace diez años, la disfruté a tope. Sin embargo, ayer (y pueden echarle la culpa a la edad, la mentalidad o a lo que quieran) la encontré un pelín floja. Sigo pensando que los F/X, culpa de Rob Bottin, son increíbles, que las dosis de violencia y sangre no son nada desdeñables... pero la encontré sosa. Y me preocupé (¡¡¡por todos los santos, me he aburrido viendo "Robocop"!!!),pero es que en una película ambientada en el Detroit del futuro, me cargaron sobremanera los cardados y pintas ochenteras que vemos en la discoteca y la socarronería que desprenden unos gags que están de más, en una película que pide a gritos un buen montón de seriedad. Y me cargó un ritmo pausado y caduco, con el que antaño vibré. Sin embargo, me resisto a echarle la culpa a la peli. Es que estoy mayor y ya el gusto me ha cambiado. Puede ser. No quiero cebarme más. Dentro de unos años la veré de nuevo y a ver qué opino entonces.
"ROBOCOP 2": Si el primer "Robocop" fue la primera película americana de Paul Verhoeven, la que ahora nos ocupa sería la última película hasta la fecha de Irvin Kershner, director muy respetado por los fans de "Star Wars", precisamente por ser responsable de "El imperio contraataca", aunque si yo me he de quedar con alguna de sus pelis, me quedo con el Bond no oficial "Nunca digas nunca jamás", que tiene doble merito si tenemos en cuenta que huyo como de la peste de todo aquel producto con el sello 007.
A "Robocop 2", que entra ya en la categoría de "películas noventeras", el tiempo no le ha hecho ningún daño... mas bien la ha eliminado de la faz de la tierra. ¡Que película más ridícula! Quizás Frank Miller, que se le ocurrió la historia y la guionizó, sea el culpable de este desmadre cómico.
Pero ahora una cosa buena: Cójanla, traspasen todo ello a las páginas de un comic y, en ese caso, creo yo que la cosa funcionaría. Pero se trata de una peli, así que... de una muy mala, además. Como muy bien opina Naxo, "Robocop 2" intenta nutrirse de los méritos de la primera entrega, sin éxito, para multiplicarlos por dos y cebarnos. El humor en esta, con todos esos chistes y horrorosos robots aspirantes a ser el nuevo Robo-poli, son terribles. La película incluye infinidad de chistes (ese "Robocop" reparado que acaba siendo un lastre por culpa de las nuevas directrices que le han programado, siendo educado y dando discursos moralistas a los niños, es de vergüenza ajena) pero, al final, la propia película acaba siendo un chiste en sí misma. ¡Y que viva el nuke!.
Sobre todo, tengan presente que, aunque me esté cebando (una excusa para no hablar siempre de lo maravillosos que son todos estos productos), que sepan que le tengo gran cariño y que si alguna de las pelis que se estrenan actualmente fuesen la mitad de flojas que "Robocop 2", ya se estarían facturando obras maestras. Además, el "Murphy" sufridor y animatrónico de Rob Bottin sigue siendo una obra maestra.
"ROBOCOP 3": No hay director con filmografía más escueta y simpática que la de Fred Dekker: El terror llama a su puerta", "Una pandilla alucinante" y este "Robocop 3" que nos ocupa.
Recuerdo que, cuando se estrenó, pasó sin pena ni gloria, e incluso yo mismo pensaba que el tema estaba ya un poquillo desfasado. Aún así, fui a verla. Y revisada hoy, es la menos perjudicada por el paso del tiempo. Con ello no quiero decir que no le hay hecho daño, si no que en menor cantidad. También porque es relativamente buena. En estos días he estado "echando pestes" de las otras dos en el sentido de que en una película futurista la gente llevara pintas ochenteras. Bien, pues esto sí que tiene delito: En una de 1993, ¡siguen explotando las pintas ochenteras de sus precedentes! de hecho, hay una banda de punks con enormes crestas rosadas, más propio de aquella época que de los noventa, lo que no ha dejado de parecerme curioso.
Manías a parte, el tercer Robopoli es una película mucho más pequeñita que sus antecesoras, en el que desaparece la violencia, la sangre y los chistes y se convierte más en un materia para todos los públicos.
Peter Weller abandona la franquicia y en su lugar nos cuelan un Robert Burke, muy bien maqueado para que se parezca a Weller, por lo que el resultado no es cantoso. Repite Nancy Allen, al menos en la primera mitad de la historia, y se introduce a Rip Torn. Frank Miller sigue en las tareas de guionista.
Es la que mejor se deja ver (actualmente) y consciente de que no puede llegar a ser como sus antecesoras, nos quita un montón de cosas, pero a cambio nos da un "Robocop" desmontable, que puede insertarse lanzallamas en el brazo y que, gracias a un propulsor, puede volar. Entretenidilla, sin más.