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jueves, 5 de mayo de 2011

FURIA CIEGA



Está claro que la intención de esta peli era crear una nueva franquicia. Concho, si hasta el nombre del prota aparecía en los carteles. Sin embargo, deduzco que la cosa no fue demasiado bien en taquilla y el plan se truncó. Y es una auténtica lástima... no porque hubiera molado ver una ristra de continuaciones, sino porque "Furia Ciega" merecía mucha más suerte.
El Sr.Parker se encuentra en plena guerra del Vietnam. Una explosión cercana le deja ciego. Vaga por la selva y cae en manos de unos indígenas que le salvan y, con el tiempo, deciden enseñarle a ser un as con el sable, o la espada o lo que sea. Es ciego, sí, pero domina el arma que te cagas y, sobre todo, tiene un oído fino fino. Pasan veinte años y vuelve a los USA a reencontrarse con un viejo amigo del ejército. Pero este está pasándolo putas por culpa de una serie de mafiosos sin escrúpulos que matan a su mujer y pretenden secuestrar a su hijo. Suerte que el amigo Nick decide echar un cable. Si te suena es porque la historia, o la idea, están inspiradas en el personaje de Zatoichi, el espadachín ciego de la cultura nipona.
Esta peli la vi hace años y me pareció de lo más simpática y entretenida. Ayer repetí, y sigo pensando lo mismo. Rutger Hauer está perfecto en el papel, y le rodean actores tan potables como Terry O´Quinn (o Terrance O´Quinn!!), Randall "Tex" Cobb (en su eterno rol de matón), Meg Foster y una aparición estelar, muy adecuada, para el bueno de Sho Kosugi, interpretando a un frío asesino, el único capaz de combatir con Parker y durar más de un minuto. El enfoque de la peli tira más hacia un tono razonablemente "amable" y humorístico (¡hay niño!, pero tampoco es demasiado repelente y los toques cómicos no son muchos y sí acertados), aunque tampoco escasea la violencia. Hubiera molado algo más de sangre, dando el juego que da la trama, pero bueno, tampoco me quejo.
Resulta del todo curioso descubrir que uno de los productores es el actor Tim Matheson. La dirección corre a cargo de Phillip Noyce, no precisamente un don nadie, en su filmografía encontramos títulos bien conocidos como "Calma Total", "Juego de patriotas", "Peligro inminente", "El Santo" (versión de 1997), "El coleccionista de huesos", "El americano impasible" o la reciente "Salt".
En definitiva, un producto ameno y buenrollero que pasa en un pis pas. Super-recomendable.

PD: Junto a la carátula del VHS que poseo, os dejo la otra, que aunque igual es más cómica de lo que la peli al final resulta, está muy muy guapa.

viernes, 25 de mayo de 2018

MOVIDA EN WALL STREET

Los locos años 80. Charles Band, con su flamante Empire en boga —y en decadencia—, consciente de que el otro género, además del terror, que generaba pasta era la comedia, debió pensar un buen día “Pero ¡qué coño!” y se sacó de la manga una comedia con un reparto a prueba de bombas; RobertCarradine, Malcolm McDowell, Michael Winslow, Rody Pipper, Randall “Tex” Cobb… Ya había producido más comedias como “The Princess Academy” y alguna más, pero esta sería la primera con un fuerte reclamo comercial basado en un potente reparto.
Sin embargo la cosa no salió como se esperaba en un principio y la película se quedó prácticamente aparcada, apareciendo en su momento, 1987, únicamente en vídeo de alquiler distribuida por New World. Para más mala suerte, New World la distribuyó justo en el momento en el que se declaró en bancarrota. Con todo, la película tuvo su distribución en vídeo en nuestro país, siendo a día de hoy una película oscura e ignota de la cual ni tan siquiera existe una edición en DVD más que en Australia. Pero nosotros tenemos, como no, un VHS…
“Movida en Wall Street”, “Buy & Cell” en su versión original, cuenta la historia de un individuo medio nerdo que trabaja en bolsa. En una de estas que por un accidente muere el presidente de la empresa en la que trabaja, y que tiene trampas como para parar un tren, este es engañado por uno de los socios, que le propone ser el director de la empresa. Este acepta y en consecuencia, irá a la cárcel como responsable de todos esos pufos. Una vez en prisión, la relación con los presos propicia que, entre rejas, cree su propia empresa de inversión para rentabilizar el dinero de los presos, cosa esta, que al malvado alcalde de la cárcel le parece fatal, por lo que se pondrá a tocar un poco los huevos.
Sencillita, sin artificios y con un par de gags correctitos, “Movida en Wall Street” es, sin embargo, un entretenimiento agradable y simpático que funciona a todos los niveles, en parte gracias al reparto de grandes que sostienen la película para que no se haga añicos, siendo el rey de la función el bueno de Michael Winslow.
La película asimismo, se nutre de todos los éxitos de las comedias más punteras de la época, por eso tenemos a Carradine en representación de “La revancha de los novatos”, Michael Winslow en representación de “Loca academia de policía” así como procura mantener detrás de su cutre y cochambrosa fotografía, una estructura narrativa similar en temática y formas a la de “Entre pillos anda el juego”, pero rodada con lo que en esas producciones se gastaron tan solo en papel higiénico. Y sale airosa.
Para echar un ratillo, sin más ni más. Mucho mejor que otras películas más gordas, y una rara avis para el catálogo de Empire pictures.
Dirige Robert Boris, también productor y guionista en mayor medida, que aunque firmó pocas películas como director, no dejan de ser videoclubadas hoy míticas. Suyas son “Oxford Blues”, uno de los primeros éxitos de Rob Lowe, y “Justicia de acero”, una película que presentaba al secundario Martin Kove como absoluto protagonista.

miércoles, 20 de abril de 2011

KAMIKAZE DETROIT

Característica "buddy movie" en la que dos policías, de carácter o -como es el caso- nacionalidad bien diferenciado/as, se ven obligados a juntarse para solventar un crimen. Al principio se llevan fatal y todo son bullas, al final se vuelven requeteamigos y cuando se despiden -casi todas estas pelis terminan en el aeropuerto- hasta lo hacen lastimosamente, previo regalo como muestra de afecto. Todas iguales.
En el caso que nos ocupa, los polis de rigor los interpretan el famoso presentador televisivo Jay Leno, al que no le pega nada de nada el papel de listillo guaperas (básicamente porque de lo segundo va bien escaso) y Pat Morita, el mítico Sr.Miyagi de la franquicia "Karate Kid". 

A los mandos tenemos a todo un artesano en estas cosas del cine, Lewis Teague, responsable también de "La bestia bajo el asfalto", "Cujo", "Los ojos del gato" o "La joya del Nilo", por decir algunas, y que demuestra tan poca personalidad como era habitual en él.
El crimen a resolver esta vez tiene relación -lógico teniendo en cuenta el escenario- con los automóviles. Un Japonés robó el prototipo para un motor nuevo del que quiere ser dueño y señor el malo de la función, un corrompido empresario
(el siempre elegante Chris Sarandon). El Japo muere y, en fin, que se arma la marimorena... pero no demasiado... porque lo que más abunda en "Kamikaze Detroit" son los diálogos, le falta acción (solo una secuencia de persecución, muy chula, pero insuficiente), le falta violencia (No recomendada para menores de 13 años) y le falta buena comedia (aunque no negaré que me reí a gusto con dos o tres chistes). Probablemente el verdadero "pero" será la poca química entre Leno y Morita, sin embargo que los dos protas de una peli de acción sean tan poco atractivos y cachas, me hace mucha gracia.
A los actores citados les acompañan Tom Noonan, Ernie Hudson, John Hancock, Soon Tek-Oh y Randall "Tex" Cobb, todos ellos rostros muy característicos de la época. Lástima que "Kamikaze Detriot" no entre en la lista de clásicos de tan añorada década (se rodó en 1986, pero no se estrenó hasta 1989) y quede como un intento fallido, más bien aburrido, que como mucho da para una tarde de Domingo.

sábado, 2 de abril de 2022

ARIZONA BABY

Hay mucha gente fascinada por la historia de Sam Raimi, Bruce Campbell y Robert Tapert. El grupito de colegas que crecieron como cineastas sin perder nunca su amistad, siempre de la mano. Sí, es muy bonito. Pero lo cierto es que a mi me fascina un poco más la relación de Raimi con Joel y Ethan Coen. Una fábula que se remonta a los tiempos en los que el primero andaba liado supervisando el montaje de "Posesión Infernal" y Joel asistía a Edna Ruth Paul en tales tareas. Luego, cuando los hermanos quisieron hacer su propia película (la muy recomendable "Sangre Fácil"), siguieron un poco la estrategia de su amigo y rodaron un trailer para convencer a posibles inversores, uno que contaba con protagonismo de Bruce Campbell himself (es feo que, luego, cuando facturaron la peli en sí, no le ficharan ni como secundario... pero lo pasaremos por alto) Y no olvidemos la primera colaboración oficial de los Coen con Raimi en la divertida "Crimewave (Ola de crímenes... ola de risas)" (donde surgiría el nombre de "Hudsucker", que los hermanos reciclaron para la misma peli ahora reseñada y, de forma más llamativa, su simpática-pero-poco-más "El gran salto") Con los años, unos y otros se harían un nombre en la industria. Raimi apostando por un cine abiertamente comercial, y los Coen por uno un pelo más autoral, que les valió mucho prestigio y, por supuesto, algún que otro Oscar. Pero la amistad de los cineastas siguió. Podemos ver a Raimi acribillado en "Muerte entre las flores" o a Campbell en una pantalla de televisión en la estupenda "Fargo". Según leí, el director de "Darkman" anda rodando un documental sobre los Coen que, dijo, terminará el día que uno de los dos palme.
Cuando Sam Raimi decidió apuntarse a un cine un poco más "serio", más "de personajes", lo hizo con una película nada desdeñable, "Un plan sencillo". Inevitablemente, por su condición de thriller, sus poso dramático y su ambientación nevada, recordaba un poco bastante a "Fargo". Sí. Es posible. Y pronto cayeron acusaciones de "copia" o "imitación". Lo que nadie parece ver, o querer ver, es que años antes los Coen se habían inspirado en el cine de su amigo, concretamente con "Arizona Baby". Así pues, el caso de "Un plan sencillo" estaba perfectamente justificado.
Que después de una peli tan "indie", tan "arty", reposada y relajada como "Sangre Fácil", Joel y Ethan Coen dieran el salto a cierto cine mainstream con una comedia desmadrada, loca y excéntrica como es "Arizona Baby", seguro les valió muchos palos de cierta crítica sesuda. No me extrañaría que incluso llovieran acusaciones de "vendidos". Todo es posible. Obviamente, vista hoy, está claro que "Arizona Baby" poco tiene de convencional. A pesar incluso de su mensaje "conservador" (la familia es lo primero) y su "happy end". Suerte que los Coen son los Coen, y abordan todo ello con cierta ironía.
H.i. es un delincuente de baja estofa que no para de entrar y salir de la cárcel. Hasta que un día se enamora de una policía. Deciden casarse y formar una familia. Pero ella no puede tener hijos, así que, ante el desespero, le mangan el bebé a un magnate que ha tenido nada menos que cinco... con el consiguiente y consecuente lío.
Está asumido y demostrado que el fuerte de los Coen es el thriller, porque cuando se meten en una abiertamente de risas les suelen salir irregulares, ninguna terriblemente mala, pero con distintos niveles de inspiración. Afortunadamente, "Arizona Baby" pertenece al grupo de las más acertadas. Como decía, destaca el dinamismo y la velocidad que gasta, con unas maneras de "cartoon" (el personaje de Nicolas Cage es casi la versión carne y hueso del Pájaro Loco. También están esas llamaradas de fuego en plan Coyote & Correcaminos que deja la moto del caza recompensas ... entre otras ideas) y, pues eso, los ya citados préstamos del cine de Sam Raimi, como los frenéticos steadycams (hay quien los cita como directo homenaje a "Posesión Infernal"... no se yo), la cámara subjetiva, planos aberrantes, bizarros y forzados, etc.
Añadan al caldo las clásicas "set pieces" de comedia puramente visual que los Coen hacen tan bien (y que abundaban generosamente en "El gran salto", siendo lo mejor de la misma). La parte intermedia del atraco al supermercado es de órdago. Pero hay más. Todas estupendas, muy conseguidas, y que le dan a la película un aire muy fresco, muy vivo, enormemente agradecido. Incluso los diálogos tienen un chorro de chispa, y hay chascarrillos que se te quedan grabados, como ese "Pues entonces, adelante!".
El reparto está cojonudo, del primero al último. Un Nicolas Cage casi irreconocible. Una guapísima, pero guapísima, Holly Hunter (aún fresca de su paso por "La quema"), haciendo de mujer inquisidora y agotadora en su deseo de tener prole. Un sensacional John Goodman (puede que sea lo mejor de la peli), acompañado de un pizpireto William Forshyte. La inevitable Frances McDormand como maruja insufrible y M. Emmet Walsh, repitiendo ambos con los Coen tras "Sangre Fácil", o Randall 'Tex' Cobb en su impagable parodia de un guerrero de la carretera propio de "Mad Max 2" (detalle que cobra todo el sentido cuando vemos a los hermanos, en una entrevista publicada en la revista "Fangoria", referirse a aquella como su película favorita de todos los tiempos. Ahí es nada)
Si algo saben hacer bien Joel y Ethan Coen es elegir canciones para la banda sonora. Lo han demostrado de sobras con "Sangre Fácil", "A propósito de Llewyn Davis" u "O brother!". Y aquí ocurre otra vez. El tema central, a base de banjo, aullidos y silbidos, es una delicia.
Como dato alternativo, señalar la posterior, curiosa y "exploitable" -al menos para el mercado nacional- aparición de una oscurilla película que llegó a nuestros estantes videocluberos con el muy evidente título -y una no menos parecida caratula- de "Motor Baby" ("Easy Wheels" en v.o.) En su época la ignoré. Y así ha sido durante décadas hasta que hace poco, y de modo totalmente accidental, descubrí que venía producida por Sam Raimi, Robert Tapert + Bruce Campbell y coguionizada por el hermano Ivan Raimi (hay quien sitúa a Sam también como responsable del liberto pero, a menos que se oculte tras seudónimo, en los créditos no figura como tal)
Lo dicho, "Arizona Baby" es una estupenda película, y una no menos estupenda comedia, muy recomendable.