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sábado, 8 de abril de 2017

EX MACHINA

No suelo fiarme mucho cuando una película arrastra un "hype" demasiado ruidoso. Al verla posteriormente me encuentro, por norma general, con un mojón considerable ("Déjame entrar", "Babadook" o "It Follows" serían ejemplos de peso). Aunque, en escasas ocasiones, sí que se cumplen las expectativas (más ejemplos: "La casa del diablo", "Bone Tomahawk", "La invitación" o "Todavía estamos aquí" fueron un "yes sir" redondo), por ello sigo dándoles una oportunidad a pesar de posibles miedos atávicos. "Ex Machina" entraba en ese grupo. Todo dios diciendo que era cojonuda y bla, bla. Coño, si hasta fue nominada al mejor guión original en los Oscars de la época (no se lo llevó, pero sí ganó merecidamente el de mejores efectos visuales). La diferencia es que esta vez el personal implicado tras su confección era de mi confianza. A saber, Alex Garland, guionista de "Dredd", dirigiendo y escribiendo el libreto. La factoría "DNA Films" apadrinando, en cuyo curriculum encontramos algunos títulos de peso para el que suscribe siendo "Sunshine" (y con permiso de la mentada "Dredd") el mayor de todos ellos (también con guión de Garland. ¡Menuda joya!). Además, todas sus aportaciones a la ciencia ficción, como era el caso, lucen acabados plásticos realmente espectaculares.
Así pues, tras varios intentos infructuosos de hacerme con "Ex Machina" ilegalmente, y a altas horas de la madrugada, la conseguí y decidí echarle un justo ojal.
Un programador gana un concurso en la empresa donde curra que le permite pasar una semana en la lujosa mansión de su excéntrico jefe. Aunque lo desconoce, el fin consiste en someterse a un experimento: Mantener distendidas charlas con la primera muestra palpable de inteligencia artificial. Esta responde a las formas de una jovencita la mar de atractiva y encantadora, lo que poco a poco irá despertando sensaciones en nuestro protagonista más profundas que la simple curiosidad científica. Y, por ende, problemillas varios.
"Ex Machina" se vendía como "ciencia ficción de la de antes", es decir, como la de los años 70: adulta, pesimista, con mensaje y no exenta de crítica. Incluyamos aquí el término "de ritmo reposado". La película es mu tranquilita... pero para el caso va que ni pintado, porque no había otra manera de contarla. Garland sabe mantenerte interesado durante las poco menos de dos horas que dura. Nunca bajas la guardia porque la historia jamás pierde fuelle. Algo a lo que ayudan las estupendas interpretaciones, y el carisma de los personajes, cortesía de gente tan válida como Oscar Isaac, Domhnall Gleeson y Alicia Vikander.
Tanto diseño de producción como banda sonora contribuyen, junto a una atmósfera opresiva y asfixiante, a la continua sensación de intranquilidad que destila "Ex Machina". Vamos, que está muy chula. Me moló un rato. Y me hizo mucha gracia la coña que suelta Isaac en referencia a los "Cazafantasmas".
El final es... mmmmh, ¿un poco previsible?. Depende. Sí, pero no. En cualquier caso, "Ex Machina" podría considerarse como una película sobre los peligros de la inteligencia artificial, pero también una metáfora sobre la maldad femenina que pondría palote a más de un misógino.
En cualquier caso, estupendo debut del amigo Garland. El tipo de peli que agradezco a estas alturas de mi vida: Género, sobriedad, inteligencia, efectos especiales justos y necesarios, diálogos bordados y sapiencia visual. Esperaré su siguiente proyecto con sumo interés (y con razón, se titula "Annihiliation" y pinta estupendo).

sábado, 26 de diciembre de 2020

SUNSHINE

Mi relación con "Sunshine", la peli que Danny "Trainspotting" Boyle dirigió en 2007, según un guion de ese genio llamado Alex Garland (a quien debemos en funciones de escribiente y/o director, títulos de notable catadura como "28 días después", "Dredd", "Ex-Machina", "Aniquilación" o la recomendable serie "Devs"), ha sido tormentosa, pero con un final feliz. Esta es la segunda vez que la reseño en el blog (no busquen la primera, no está) y si me decidí a dar tal paso se debe a ese happy end que mentaba. Durante años he dudado de qué conclusión sacar respecto a ella... y por fin lo tengo claro. En cualquier caso, nunca ha sido negativa del todo, nunca, pero la intensidad de positividad ha ido variando en función de los visionados acumulados.
El sol se apaga. La tierra manda una nave cuya misión es lanzarle una mega-bomba con el fin de reactivarlo. Pero no cumple con su cometido. Siete años después, mandan otra y esta localiza a la primera. En el momento que intentan desviarse para su encuentro, surgen los problemas... que irán incrementándose de forma dramática... y terrorífica, especialmente cuando aparezca un tripulante de la nave original que ha perdido completamente la chaveta.
Justamente, este último punto es el que, durante largo tiempo, me fue rechinando. Ahora les explico el motivo.
Como fan de la astronomía que soy, me encanta mirar hacia el sol y maravillarme ante su poder, ¿como es posible que, a pesar de la inmensa distancia que nos separa, note la calor que desprende esa enorme bola de gas y luz que hay ahí fuera, flotando en el vacío?. Flipo ante todos los elementos que componen el universo y su enormidad. Por eso, en ese aspecto, conmigo los de "Sunshine" me tenían ganado desde el principio, ya que gracias a los avances tecnológicos logran unas imágenes hiper-realistas acojonantes. En general, todo el acabado visual de la peli es PERFECTO, fascinante, algo en lo que los chicos de "DNA Films" son especialistas, sobre todo en el terreno de la ciencia ficción. Boyle se esfuerza en crear imágenes sencillamente bellas, jugando con fuego, luces y destellos. Estética y narrativamente hay montones de ideas excelentes. Así de memoria podría citar el cuarto que genera secuencias de vídeo relajantes, la sala que permite ver el sol en toda su potencia (y que con solo un 3,1 por ciento durante 30 segundos es capaz de quemarte la piel), el mismo astro rey en plena convulsión, la inmensa bomba cuyo proceso de explosión arranca con una serie de destellos, los diseños de las naves (con ese gigantesco escudo dorado) o de los geniales trajes (armatostes de oro creados para luchar contra los rayos solares)... en fin, que en ese apartado (incluidos montaje y audio) "Sunshine" es redonda. Una obra de arte.
Lo que yo consideraba su talón de aquiles era que, llegado el momento, se apartaba de lo meramente científico, la ciencia ficción pura, para adentrarse en el thriller. El, casi, terror. Echando mano de recursos ya demasiado explotados, con el intruso de rigor que comienza a jorobarlo todo y asesinar a la tripulación. Incluso vivía convencido de que fue una imposición del estudio que Boyle aceptó a regañadientes. Pero con el paso del tiempo comenzó a dejar de molestarme e incluso aprendí a apreciarla. Primero porque, en cuanto a calidad visual va en consonancia con el resto de la peli. Y segundo, muy especialmente, porque me percaté de que estaba perfectamente ajustada a la trama y a lo que "Sunshine" cuenta y muestra. El intruso no es un alien... ni un fantasma... tampoco un tripulante que se ha vuelto loco porque sí... lo que mola es que ha perdido la razón totalmente influenciado por el inmenso poder del astro rey. Estar tan cerca de él, verlo y sentirlo de ese modo, le ha hecho darse cuenta que nosotros, los humanos, somos insignificantes en comparación y no tenemos ningún derecho a intentar modificar su naturaleza. Simplemente es nuestra obligación rendirnos ante el destino que nos toque, sea cual sea. Visto así, uno no solo entiende más el razonamiento del villano, también percibe sus actos de otra manera.
Es imposible que viendo la película de Danny Boyle no pienses en "Alien", "2001", "Solaris", incluso "Horizonte Final"... sin embargo, es algo que asumes teniendo en cuenta, ya no sólo el hecho de que algunos de esos films son influenciables clásicos incunables (los dos primeros, of course, el tercero debería revisarlo y el cuarto me mola, pero de eso a clásico incunable, como que no), sino porque cada día cuesta más contar algo diferente u original. La cuestión es cómo procedes, y los artífices de "Sunshine" lo hacen de putísima madre. Tanto que, a día de hoy, me atrevería a decir que es una de mis películas favoritas. Al menos en el apartado ciencia ficción.
El estupendo reparto lo componen, entre otros, Cillian Murphy, Michelle Yeoh, Hiroyuki Sanada, Rose Byrne, Mark Strong, Benedict Wong y Chris Evans. Curiosamente, Wong y Evans acabarían metidos en películas de la "Marvel". El personaje de Murphy está muy inspirado en el astrofísico Brian Cox, que ejerció de consultor durante la realización del film y en los extras del dvd se marca un audiocomentario, de base científica, que es gloria bendita.
Cierra una hermosa canción de "I Am Kloot".
Altamente recomendable.

miércoles, 29 de mayo de 2024

CIVIL WAR

Respaldado por dos monstruos en esto del buen cine "de género" como son "DNA" y "A24", el cabrito de Alex Garland demuestra, una vez más, que el talento le chorrea por todos sus poros. Algo que aquel furruño panfletario titulado "Men" puso en duda -al menos para mí- Nada, un desliz puntual, con "Civil War" retoma la buena forma, y de qué manera. Encima, ha sido todo un éxito de taquilla. Uno merecido y del que me alegro horrores. Solo espero que ello no le confunda y ahora se pire a Hollywood a parir la habitual mierda desalmada de encargo. Todavía me duele recordar el caso Jaume Collet-Serra. Rejuntarse con los Big Boys no suele ser garantía de nada bueno.
Ha estallado una cruenta guerra civil en los USA. Un grupo de periodistas, destacando la presencia de una traumada y descreída fotógrafa, se plantea como meta acudir a Washington y entrevistar al presidente, antes de que sea capturado y ejecutado. No hace falta decir que el viaje estará plagado de momentos intensos, muchos de los cuales contribuirán a cierta transformación personal.
Antes de ver "Civil War", me esperaba una especie de epopeya bélica a lo grande, situada en plena urbe. Pero no, mayormente estamos ante una "road movie" con sus escenas intimistas, de desarrollo de personajes, lo que, gracias a la enorme capacidad de los actores, las hace tan interesantes y.... iba a decir "disfrutables como las secuencias de tiros y muertos", pero no sería la palabra adecuada. Las secuencias de tiros y muertos quedan lejos de ser disfrutables. Vienen abordadas de modo hiper realista, sin gilipolladas heroicas, ni excesos melodramáticos. Todo en su justa medida, evitando implicarse más allá de lo necesario. Y ustedes, público, sabrán cómo les sientan. Debe ser la edad, pero yo las sufrí y me resultaron incluso desgarradoras. "Civil War" es una de esas películas que,
 al zambullirte en ellas, te desconectan del resto del mundo, y al día siguiente, y al otro, no paras de pensar en lo que viste. Es cierto que, ocasionalmente, nos regala imágenes estéticamente hermosas... sin embargo, para nada aplacan la sensación de estar siendo testigos de algo muy trágico y desasosegante.
No quiero hacer spoilers, pero, hacia la mitad final, hay una escena específica en la que los protagonistas se topan con unos patriotas de corte radical y pone los pelos de punta. Francamente angustiosa. Un diez para un Jesse Plemons no acreditado, dando vida a uno de esos escalofriantes fanáticos armados, ahí con sus gafas de sol de plástico rojo, frío, imprevisible, sin compasión. El cabrón da verdadero miedo. La resolución es pura adrenalina. Y las consecuencias del drama experimentado, tremendas. Un diez al cubo.
Todo ello converge en un clímax acojonante. Intenso. Vibrante. Crudo. Brutal. Y un desenlace que quita el hipo. Garland echa mano again de esa capacidad de contención, evitando dramas y lágrimas gratuitas. Justo unos segundos antes, boquiabierto, pensé "Como acabe aquí, comienzo a cagar pepitas de oro". Y así es como fue. Vale, no eché el preciado metal por el ojete, pero sí aplaudí, fascinado.
Encima, y por si "Civil War" no contara ya con un chorrón de atributos, en la banda sonora asoman dos canciones de los míticos "Suicide", uno de los grupos más genuinamente punk de la historia del rock. Y no porque suenen a "Nofx" precisamente. Ambas coplas vienen perfectamente elegidas y ensambladas en el film.
Como decía, el reparto está sensacional. Una dura y seca Kirsten Dunst. El gran Wagner Moura, ya acostumbrado a estas lides con su protagonismo en las muy estupendas "Tropa de élite". Cailee Spaeny, destinada a ser el nuevo rostro bonito de moda, quien ya colaboró con Alex Garland en su notable serie "Devs". Incomparable Stephen McKinley Henderson y... ese Jesse Plemons de pesadilla. Perdonen si insisto, pero es que deja huella.
Mirado detenidamente, "Civil War" es una película aterradora. Pensar que todo lo mostrado podría ser perfectamente real -y podría serlo- da canguelo. En fin, no queda mucho más que decir.... cojonuda.