En Cataluña tenemos dos cineastas apellidados Serra. El insufrible y odioso, Albert, y el majo y talentoso, Jaume Collet-Serra. Confieso que incluso admiro a este último. El tío quería hacer cine "a la norteamericana" y en lugar de facturarlo patéticamente desde este país, decidió pirarse a los USA y buscarse las garrofas hasta lograr debutar como director de películas mainstream genuinamente Hollywoodienses. Y encima, bastante dignas, sobre todo sus incursiones en el thriller junto a Liam Neeson. Aquí, como era de esperar viniendo de un país de envidiosos, se tardó lo suyo en valorar lo que el amigo Collet-Serra había conseguido. Hasta hoy, que parece que por fin se le comienza a tener en consideración, especialmente tras facturar unos cuantos films de éxito tan entretenidos como eficaces en lo suyo: "La huérfana", "Sin identidad", "Non-Stop" o "Una noche para sobrevivir".
Lastimosamente, tales adjetivos no podemos aplicarlos a la que es su última aportación: "Infierno azul", la historia del acoso por parte de un tiburón hacia una surfista, que se refugia en unos pedruscos que sobresalen del agua. Tratará de sobrevivir a las inclemencias y, por supuesto, escapar, ya que la marea ha de subir y quitarle el poco espacio vital del que dispone.
"Infierno azul" tiene un acabado técnico encomiable. Y las secuencias de surfeo, teniendo en cuenta el nulo interés que despiertan en mí, están muy bien paridas. Mola también la idea del cadáver de la ballena flotante y las primeras apariciones del escualo. Pero, poco a poco, se va adentrando en la más absoluta rutina y, efectivamente, las situaciones y salidas previsibles comienzan a acumularse una tras otra, en perfecto y milimétrico orden. Encima, y a pesar de su intento de ser realista, el "modus operandi" del tiburón resulta poco plausible. En ese sentido, y en muchos otros, era considerablemente mejor la película con la que "Infierno azul" guarda algunos puntos en común, "El arrecife".
Total, que se me hizo pesadita y, en esencia, acabó resultando una pequeña decepción, me esperaba algo un poco mejor viniendo del Sr.Collet-Serra. Eso no significa que haya perdido mi fe en él, desde luego. Veré lo siguiente que haga.
Como colofón destacar el papelito que se marca Óscar Jae-nada interpretando, cómo no, a un mexicano.
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sábado, 24 de septiembre de 2016
viernes, 9 de abril de 2010
LA HUÉRFANA
Una pareja pudiente con pasado turbio adopta a una niña muy mala que les hará la vida imposible, poniendo uno contra el otro. Algo que ya hemos visto mil veces. Y el comienzo de la película no es mucho mejor, con un par de falsos sustos que ves venir segundos antes. Pensé: “Argumento y trillado y encima requete-predecible”.
Pero según avanzaba la película, quedé enganchado, gracias a la niña Isabelle Fuhrman y a que el cabrón del director, el catalán Jaume Collet-Serra ("La casa de cera"), se hace con las riendas de un producto casi televisivo con una maestría a prueba de bombas. Quedas atrapado por una historia manida, pero llena de tensión e incluso mal rollo, debido seguramente al uso de la cámara; Collet-Serra no la deja quieta ni un instante. Y lo curioso, precisamente, es que la peli tiene pocos momentos para crear mal rollo… ¡pero lo consigue! y de tema “carnaza”, salvo un par de discretos acuchillamientos y un cebamiento a base de martillos, poca cosa.
El tema es el siguiente: Es una película sencillita, sin nada nuevo que ofrecer, no obstante dura dos horas y pasan como si fuera media.
Yo me lo he pasado pipa.Y ya espero lo próximo (y anterior) de este español afincado en los USA.
En el reparto, Vera Farmiga, recientemente nominada al Oscar por "Up in the aire", Peter Sarsgaard ("Plan de vuelo: Desaparecida", "la llave del mal") y CCH Pounder ("Avatar", "El fin de los días").
Yo me lo he pasado pipa.Y ya espero lo próximo (y anterior) de este español afincado en los USA.
En el reparto, Vera Farmiga, recientemente nominada al Oscar por "Up in the aire", Peter Sarsgaard ("Plan de vuelo: Desaparecida", "la llave del mal") y CCH Pounder ("Avatar", "El fin de los días").
miércoles, 25 de diciembre de 2024
MARATÓN NAVIDEÑA
Como amante de la Navidad que soy, el finde pasado decidí meterme una maratón de películas recientes acordes al tema con el fin de rejuntarlas todas tal día como hoy. Por aquello de celebrarlo a nuestra manera, la cinéfaga. Y ahí les dejo el resultado al experimento...
EQUIPAJE DE MANO (CARRY-ON): Después de sus ultra-mediocres y muy olvidables deslices junto a "The Rock", mi compatriota Jaume Collet-Serra vuelve a aquello que más y mejor domina, el thriller (como bien demostró en su día asociándose con Liam Neeson), además, situándolo en un aeropuerto el día de Navidad (¿"La jungla 2"? sí, añada unas gotitas de "A la hora señalada" y ¡listo!). Para ello, cuenta con un héroe (el típico "fracasado" sin pinta de serlo, futuro padre dispuesto a enmendar su existencia, al que da vida Taron Egerton de la saga "Kingsman") y un villano carismático y que "cae bien", incluso con toda su maldad (Jason Bateman). Este quiere colar una bomba a base de terrible gas venenoso en un avión, y para lograr cruzar la seguridad chantajea al prota, asegurándole que si no hace la vista gorda, su mujer -preñada-, palmará. El muchacho se las verá y deseará para evitarlo a la par que resuelve el entuerto, acaba con las malas artes de su némesis y asciende a ganador. Todo muy de manual (incluida la moralina y el forzado final feliz), pero a buen ritmo, bien facturado y, por supuesto, entretenido.
RED ONE: Y hablando de "The Rock" y su jodido mal gusto a la hora de elegir vehículos para lucirse. Aquí tenemos otro, su apuesta para la Navidad 2024. Lo cierto es que tenía mis dudas. Me daba algo de pereza exponerme a la formula de los seudo-blockbusters modernos para todos los públicos, donde impera un abuso de CGI y una sobredosis de moralina. Pero asumiéndolo, en mi deseo de poder completar esta entrada especial, tragué saliva y le di al "play". Claro, asín, preparado para el hostiazo, "Red One" me entró medianamente bien. Sí, no falta nada, efectos informáticos hasta la nausea e historia de padre ausente (los yankis andan obsesionados con eso, menudo trauma deben tener) apunto de reencauzar su vida y bla, bla. Está todo, pero bien cocinado, por lo que, al final la cosa se aguanta y entretiene sin provocar sarpullido. Además, siempre mola ver a Chris Evans y J.K.Simmons. Y la idea de un Santa Claus entre figura presidencial y medio superhéroe, tiene su guasa.
El inevitable mensaje de la película incluye una leve contradicción que llamó mi atención. En un momento dado, la ex de Chris Evans le acusa de no querer crecer. Ya saben, el típico "peterpanismo" de la comedia yanki. Al final, con Evans ya "curado", te hacen entender que ha recuperado a su niño interior. Entonces ¿en qué cojones quedamos? ¿es malo no crecer o es peor hacerlo? aclárense, moralistas de Hollywood.
SANTA ¿ERES TÚ? (SANTA ISN´T REAL): Para la noche, pues inevitablemente una de terror navideño. Lo fácil hubiese sido recurrir a clásicos (esa maravillosa "Navidades Negras" que, seguramente y como cada año, termine revisando) pero sería hacer trampa. Tocaba sufrir producto moderno. Lo siento, amigo, son las reglas. Así que me senté a ver "Santa ¿eres tu?" cargado de paciencia infinita. Y soporté unos 40 minutos hasta quedarme frito. Me gustara o no, debía terminarla.
El día de Navidad una chica es agredida por un Santa psycho. Se pasa un año en coma y, cuando despierta, además de seguir estando muy guapa, se pirra por saltar de la cama, hacer vida social y echar un caliqueño con su novio que, obvio, ahora se folla a su mejor amiga. El Santa chungo no tardará mucho en aparecer... espera, sí, sí tarda mucho. Demasiado.
Estética fría y sintética, poco aunque llamativo gore, diálogos estupidísimos y situaciones ridículas para la risa. Ahí van mis dos favoritas: 1- La prota pilla a su maromo comiéndole todolpotorro alegremente a la amiga, al verla, él suelta "¡no es lo que parece!" ¡¡ja ja ja!! ¿¿no, entonces qué es?? 2- Cuatro en una cabaña aislada por la nieve. La del coma abre un regalo, y dentro hay un cuchillo. Ante la ofensa, los otros tres aseguran que no han sido ellos. Vale, lo dejan estar, pasando a otros quehaceres. ¿En serio? pero entonces ¿de quién ha sido el regalo, y por qué un cuchillo? ¿hay un quinto oculto por ahí? ¡¡¿¿a nadie le preocupa??!! En fins.
Lo cierto es que da la sensación que ni los responsables de la peli se la toman demasiado en serio, y mucho de ese despiporre podría ser semi-intencionado. Al final no sabía si pensar que era una puta mierda como un piano o, simplemente, curiosa.
QUERIDO SANTA (DEAR SANTA): Después del buen regusto que me dejó la última de los Farrelly, "Ricky Stanicky", sentía franca curiosidad por ver su nueva aportación a la comedia, a pesar de, en general, no disponer de referencias demasiado prometedoras. El punto de partida mola, un niño disléxico, metido de lleno en un hogar roto con padres peleándose cada día (otra vez la obsesión del yanki medio), escribe una carta a Santa Claus. Pero, por su condición, pone Satán en lugar de Santa. Y ese es el que se le presenta en su habitación, un Jack Black ideal para el papel y tan histriónico y excesivo como se espera. Así que le ofrece tres deseos a cambio de su alma, y el niño, aunque se resiste, los pide y pasan cosas. Es la menos navideña del pack y, aunque tiene su chispilla, desde luego brilla poco. No abundan las risas y todo va a medio gas. Ya saben como son los Farrelly últimamente, hago chistes transgresores (incluso de pedos) pero con extremo cuidado para no pasarme de la raya.
Imaginen eso con niños por protagonistas.
EQUIPAJE DE MANO (CARRY-ON): Después de sus ultra-mediocres y muy olvidables deslices junto a "The Rock", mi compatriota Jaume Collet-Serra vuelve a aquello que más y mejor domina, el thriller (como bien demostró en su día asociándose con Liam Neeson), además, situándolo en un aeropuerto el día de Navidad (¿"La jungla 2"? sí, añada unas gotitas de "A la hora señalada" y ¡listo!). Para ello, cuenta con un héroe (el típico "fracasado" sin pinta de serlo, futuro padre dispuesto a enmendar su existencia, al que da vida Taron Egerton de la saga "Kingsman") y un villano carismático y que "cae bien", incluso con toda su maldad (Jason Bateman). Este quiere colar una bomba a base de terrible gas venenoso en un avión, y para lograr cruzar la seguridad chantajea al prota, asegurándole que si no hace la vista gorda, su mujer -preñada-, palmará. El muchacho se las verá y deseará para evitarlo a la par que resuelve el entuerto, acaba con las malas artes de su némesis y asciende a ganador. Todo muy de manual (incluida la moralina y el forzado final feliz), pero a buen ritmo, bien facturado y, por supuesto, entretenido.
RED ONE: Y hablando de "The Rock" y su jodido mal gusto a la hora de elegir vehículos para lucirse. Aquí tenemos otro, su apuesta para la Navidad 2024. Lo cierto es que tenía mis dudas. Me daba algo de pereza exponerme a la formula de los seudo-blockbusters modernos para todos los públicos, donde impera un abuso de CGI y una sobredosis de moralina. Pero asumiéndolo, en mi deseo de poder completar esta entrada especial, tragué saliva y le di al "play". Claro, asín, preparado para el hostiazo, "Red One" me entró medianamente bien. Sí, no falta nada, efectos informáticos hasta la nausea e historia de padre ausente (los yankis andan obsesionados con eso, menudo trauma deben tener) apunto de reencauzar su vida y bla, bla. Está todo, pero bien cocinado, por lo que, al final la cosa se aguanta y entretiene sin provocar sarpullido. Además, siempre mola ver a Chris Evans y J.K.Simmons. Y la idea de un Santa Claus entre figura presidencial y medio superhéroe, tiene su guasa.
El inevitable mensaje de la película incluye una leve contradicción que llamó mi atención. En un momento dado, la ex de Chris Evans le acusa de no querer crecer. Ya saben, el típico "peterpanismo" de la comedia yanki. Al final, con Evans ya "curado", te hacen entender que ha recuperado a su niño interior. Entonces ¿en qué cojones quedamos? ¿es malo no crecer o es peor hacerlo? aclárense, moralistas de Hollywood.
SANTA ¿ERES TÚ? (SANTA ISN´T REAL): Para la noche, pues inevitablemente una de terror navideño. Lo fácil hubiese sido recurrir a clásicos (esa maravillosa "Navidades Negras" que, seguramente y como cada año, termine revisando) pero sería hacer trampa. Tocaba sufrir producto moderno. Lo siento, amigo, son las reglas. Así que me senté a ver "Santa ¿eres tu?" cargado de paciencia infinita. Y soporté unos 40 minutos hasta quedarme frito. Me gustara o no, debía terminarla.
El día de Navidad una chica es agredida por un Santa psycho. Se pasa un año en coma y, cuando despierta, además de seguir estando muy guapa, se pirra por saltar de la cama, hacer vida social y echar un caliqueño con su novio que, obvio, ahora se folla a su mejor amiga. El Santa chungo no tardará mucho en aparecer... espera, sí, sí tarda mucho. Demasiado.
Estética fría y sintética, poco aunque llamativo gore, diálogos estupidísimos y situaciones ridículas para la risa. Ahí van mis dos favoritas: 1- La prota pilla a su maromo comiéndole todolpotorro alegremente a la amiga, al verla, él suelta "¡no es lo que parece!" ¡¡ja ja ja!! ¿¿no, entonces qué es?? 2- Cuatro en una cabaña aislada por la nieve. La del coma abre un regalo, y dentro hay un cuchillo. Ante la ofensa, los otros tres aseguran que no han sido ellos. Vale, lo dejan estar, pasando a otros quehaceres. ¿En serio? pero entonces ¿de quién ha sido el regalo, y por qué un cuchillo? ¿hay un quinto oculto por ahí? ¡¡¿¿a nadie le preocupa??!! En fins.
Lo cierto es que da la sensación que ni los responsables de la peli se la toman demasiado en serio, y mucho de ese despiporre podría ser semi-intencionado. Al final no sabía si pensar que era una puta mierda como un piano o, simplemente, curiosa.
QUERIDO SANTA (DEAR SANTA): Después del buen regusto que me dejó la última de los Farrelly, "Ricky Stanicky", sentía franca curiosidad por ver su nueva aportación a la comedia, a pesar de, en general, no disponer de referencias demasiado prometedoras. El punto de partida mola, un niño disléxico, metido de lleno en un hogar roto con padres peleándose cada día (otra vez la obsesión del yanki medio), escribe una carta a Santa Claus. Pero, por su condición, pone Satán en lugar de Santa. Y ese es el que se le presenta en su habitación, un Jack Black ideal para el papel y tan histriónico y excesivo como se espera. Así que le ofrece tres deseos a cambio de su alma, y el niño, aunque se resiste, los pide y pasan cosas. Es la menos navideña del pack y, aunque tiene su chispilla, desde luego brilla poco. No abundan las risas y todo va a medio gas. Ya saben como son los Farrelly últimamente, hago chistes transgresores (incluso de pedos) pero con extremo cuidado para no pasarme de la raya.
Imaginen eso con niños por protagonistas.
¡Que tengan todos una Feliz Navidad!
martes, 8 de diciembre de 2009
LA CASA DE CERA
Este film tenía en su momento todas las papeletas para caerme mal... residuos de la escuela "Scream", producción "Dark Castle" (y aunque es cierto que últimamente atinan más, en aquella época -y salvo "Ghost Ship", siendo compasivos- todo lo que sacaban era mierda), terror moderno estilo Hollywood, look demasiado limpio, guapitos y guapitas en el reparto, el irritante personajillo de la cámara de vídeo en mano, etc, etc. La vi y, bueno, no me desagradó demasiado, pero los prejuicios pesaban más y tras cerrar el reproductor de dvd, pasaron unos cuantos años hasta que hace poco vi "La Huérfana", del mismo realizador -y paisano-, y me gustó (producción "Dark Castle" también) lo que me animó a revisar su debut, "La casa de cera", supuesto remake -o reactualización- del clásico de André De Toth, con Vincent Price, pero con la que, finalmente, únicamente guarda un punto en común, la fabricación de figuras de cera partiendo de cuerpos humanos... el resto bebe mucho de una fuente no reconocida, "Trampa para turistas". El grupo de niñatos que llegan a un museo semi-abandonado, el misterioso tipo que les atiende, la casa infestada de figuras (en este caso maniquís), el supuesto hermano enmascarado que ata a sus victimas y hace moldes de sus rostros cuando estos aún viven.... Por cierto, básicamente acabo de contar el argumento, así que no me extenderé en ese punto.Resulta curioso cómo, siguiendo las leyes del nuevo Hollywood, aquí todo está multiplicado por diez respecto a la peli original. Si allí los muñecos de cera / carne llenaban un museo, aquí son tantos que habitan un pueblo. Si allí lo de "casa de cera" era metafórico, aquí es literal, el museo está hecho de cera... vale, es una idea cojonuda y da mucho juego, sobre todo en el espectacular desenlace, cuando se va derritiendo poco a poco a causa de un incendio... pero, si somos prácticos, uno se pregunta ¡¿cuánta cera y cuantos años hacen falta para construir algo así entre dos personas?!, hummm... suerte que con esto del cine soy como las putas, y me lo trago todo sin preguntar demasiado.
Y hablando de furcias, una de las atracciones de "La casa de cera" era que la idem mediática Paris Hilton interpretaba un papel (el que mejor le va, de zorra) y encima, tenía una muerte bastante chula. Y es que aunque no nademos en sangre, la peli tiene sus detallitos truculentos, siendo el más retorcido el que le aplican al noviete de la chica prota, sorprendente precisamente por ser el personaje que es.
El director, como decía arriba, es el catalán Jaume Collet-Serra, ejerciendo aquí de aplicado artesano en lo que es, básicamente, una peli "de productores" (Joel Silver y Robert Zemeckis entre ellos, nada menos), pero lo hace bien (lo curioso es que haya necesitado otro film de terror hecho en USA para que la gente de aquí se fijara en él, como si no tuviera mérito haberse colado en plena maquinaria norteamericana del cine).
¿Y qué me parece ahora "La casa de cera"?, pues bueno... nada especial, pero sí una peli muy potable, con buenas ideas y perfectamente visible. Cine de entretenimiento en el mejor sentido del término.
miércoles, 29 de mayo de 2024
CIVIL WAR
Respaldado por dos monstruos en esto del buen cine "de género" como son "DNA" y "A24", el cabrito de Alex Garland demuestra, una vez más, que el talento le chorrea por todos sus poros. Algo que aquel furruño panfletario titulado "Men" puso en duda -al menos para mí- Nada, un desliz puntual, con "Civil War" retoma la buena forma, y de qué manera. Encima, ha sido todo un éxito de taquilla. Uno merecido y del que me alegro horrores. Solo espero que ello no le confunda y ahora se pire a Hollywood a parir la habitual mierda desalmada de encargo. Todavía me duele recordar el caso Jaume Collet-Serra. Rejuntarse con los Big Boys no suele ser garantía de nada bueno.
Ha estallado una cruenta guerra civil en los USA. Un grupo de periodistas, destacando la presencia de una traumada y descreída fotógrafa, se plantea como meta acudir a Washington y entrevistar al presidente, antes de que sea capturado y ejecutado. No hace falta decir que el viaje estará plagado de momentos intensos, muchos de los cuales contribuirán a cierta transformación personal.
Antes de ver "Civil War", me esperaba una especie de epopeya bélica a lo grande, situada en plena urbe. Pero no, mayormente estamos ante una "road movie" con sus escenas intimistas, de desarrollo de personajes, lo que, gracias a la enorme capacidad de los actores, las hace tan interesantes y.... iba a decir "disfrutables como las secuencias de tiros y muertos", pero no sería la palabra adecuada. Las secuencias de tiros y muertos quedan lejos de ser disfrutables. Vienen abordadas de modo hiper realista, sin gilipolladas heroicas, ni excesos melodramáticos. Todo en su justa medida, evitando implicarse más allá de lo necesario. Y ustedes, público, sabrán cómo les sientan. Debe ser la edad, pero yo las sufrí y me resultaron incluso desgarradoras. "Civil War" es una de esas películas que, al zambullirte en ellas, te desconectan del resto del mundo, y al día siguiente, y al otro, no paras de pensar en lo que viste. Es cierto que, ocasionalmente, nos regala imágenes estéticamente hermosas... sin embargo, para nada aplacan la sensación de estar siendo testigos de algo muy trágico y desasosegante.
Antes de ver "Civil War", me esperaba una especie de epopeya bélica a lo grande, situada en plena urbe. Pero no, mayormente estamos ante una "road movie" con sus escenas intimistas, de desarrollo de personajes, lo que, gracias a la enorme capacidad de los actores, las hace tan interesantes y.... iba a decir "disfrutables como las secuencias de tiros y muertos", pero no sería la palabra adecuada. Las secuencias de tiros y muertos quedan lejos de ser disfrutables. Vienen abordadas de modo hiper realista, sin gilipolladas heroicas, ni excesos melodramáticos. Todo en su justa medida, evitando implicarse más allá de lo necesario. Y ustedes, público, sabrán cómo les sientan. Debe ser la edad, pero yo las sufrí y me resultaron incluso desgarradoras. "Civil War" es una de esas películas que, al zambullirte en ellas, te desconectan del resto del mundo, y al día siguiente, y al otro, no paras de pensar en lo que viste. Es cierto que, ocasionalmente, nos regala imágenes estéticamente hermosas... sin embargo, para nada aplacan la sensación de estar siendo testigos de algo muy trágico y desasosegante.
No quiero hacer spoilers, pero, hacia la mitad final, hay una escena específica en la que los protagonistas se topan con unos patriotas de corte radical y pone los pelos de punta. Francamente angustiosa. Un diez para un Jesse Plemons no acreditado, dando vida a uno de esos escalofriantes fanáticos armados, ahí con sus gafas de sol de plástico rojo, frío, imprevisible, sin compasión. El cabrón da verdadero miedo. La resolución es pura adrenalina. Y las consecuencias del drama experimentado, tremendas. Un diez al cubo.
Todo ello converge en un clímax acojonante. Intenso. Vibrante. Crudo. Brutal. Y un desenlace que quita el hipo. Garland echa mano again de esa capacidad de contención, evitando dramas y lágrimas gratuitas. Justo unos segundos antes, boquiabierto, pensé "Como acabe aquí, comienzo a cagar pepitas de oro". Y así es como fue. Vale, no eché el preciado metal por el ojete, pero sí aplaudí, fascinado.
Encima, y por si "Civil War" no contara ya con un chorrón de atributos, en la banda sonora asoman dos canciones de los míticos "Suicide", uno de los grupos más genuinamente punk de la historia del rock. Y no porque suenen a "Nofx" precisamente. Ambas coplas vienen perfectamente elegidas y ensambladas en el film.
Como decía, el reparto está sensacional. Una dura y seca Kirsten Dunst. El gran Wagner Moura, ya acostumbrado a estas lides con su protagonismo en las muy estupendas "Tropa de élite". Cailee Spaeny, destinada a ser el nuevo rostro bonito de moda, quien ya colaboró con Alex Garland en su notable serie "Devs". Incomparable Stephen McKinley Henderson y... ese Jesse Plemons de pesadilla. Perdonen si insisto, pero es que deja huella.
Mirado detenidamente, "Civil War" es una película aterradora. Pensar que todo lo mostrado podría ser perfectamente real -y podría serlo- da canguelo. En fin, no queda mucho más que decir.... cojonuda.
Todo ello converge en un clímax acojonante. Intenso. Vibrante. Crudo. Brutal. Y un desenlace que quita el hipo. Garland echa mano again de esa capacidad de contención, evitando dramas y lágrimas gratuitas. Justo unos segundos antes, boquiabierto, pensé "Como acabe aquí, comienzo a cagar pepitas de oro". Y así es como fue. Vale, no eché el preciado metal por el ojete, pero sí aplaudí, fascinado.
Encima, y por si "Civil War" no contara ya con un chorrón de atributos, en la banda sonora asoman dos canciones de los míticos "Suicide", uno de los grupos más genuinamente punk de la historia del rock. Y no porque suenen a "Nofx" precisamente. Ambas coplas vienen perfectamente elegidas y ensambladas en el film.
Como decía, el reparto está sensacional. Una dura y seca Kirsten Dunst. El gran Wagner Moura, ya acostumbrado a estas lides con su protagonismo en las muy estupendas "Tropa de élite". Cailee Spaeny, destinada a ser el nuevo rostro bonito de moda, quien ya colaboró con Alex Garland en su notable serie "Devs". Incomparable Stephen McKinley Henderson y... ese Jesse Plemons de pesadilla. Perdonen si insisto, pero es que deja huella.
Mirado detenidamente, "Civil War" es una película aterradora. Pensar que todo lo mostrado podría ser perfectamente real -y podría serlo- da canguelo. En fin, no queda mucho más que decir.... cojonuda.
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