martes, 5 de enero de 2010

PERRA BRUJA

Este es un producto (conocido en su país de origen como "Witch Bitch" y/o "Death Spa") muy muy típico de su época (the ochens, está fechada en 1988, pero casi parece hecha tres años antes), un auténtico compendio de todo aquello que entonces era lo que realmente se valoraba, a saber: éxito profesional y personal (todos los personajes viven en lujosas mansiones de diseño y, en concreto el prota, son deseados por todas las mujeres), estética hortera de colores cantones (tanto en el vestuario como en algunos decorados), culto al cuerpo (todo se desarrolla en un gimnasio repleto de tíos cachas y tías buenas, el gordito es el tonto de la piruleta), los ordenadores que por entonces comenzaban a flipar al personal (el mentado gimnasio es high tech), peinados crepados, algún fluorescente, música AOR de lo más hortera, aerobic y los ingredientes de toda horror movie que se preciase, gore (los asesinatos son bastante generosos en cuanto al elemento truculencia) y tetas (las hay que son para mear y no echar gota). Todo con un regusto muy a culebrón televisivo (de entonces... Lorenzo Lamas hubiese encajado de perlas en el reparto) o a peli porno sin follaje. Al montón hay que añadirle unas dosis de ceporrismo que, en ocasiones, resulta perfectamente descojonable, como ese piropo que le suelta un mindundi a una pava, "Tiene usted unos brazos muy bonitos".
La cosa va de, eso, un gimnasio donde comienzan a producirse accidentes algo aparatosos en los que fallecen algunos clientes. El propietario se emparanoia con que es su mujer fallecida que desde el mas allá le quiere arruinar la vida. ¿Será verdad?, pues a lo mejor sí (¿no suena familiar esto?). Incluye la broma inoportuna que sirve para despistar al espectador y que carece de sentido y razón de ser, el clímax final es puro "Carrie" y el último plano es la repolla.
Michael Fischa es el director, previamente había llevado las riendas de "My mom´s a werewolf" (con guión de Mark Pirro) y recientemente se ha encargado de uno de los episodios de "Deadtime stories", serie apadrinada por George Romero. El único rostro popular aquí es el de Ken Foree (el prota del "Dawn of the dead" original... de Romero again... hummm, ¡esto fa pudor!) y el resto... pues simpático por su rollo retro, pero en realidad muy disperso como para divertirse viéndolo... y es que una peli que nada más arrancar te muestra el falso relámpago más feo y mal parido de la historia, como que no podía deparar nada realmente bueno.

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