miércoles, 29 de septiembre de 2010

LA TIENDA DE LOS HORRORES

Maravillosa. Es la única palabra posible para describir esta película: maravillosa.
Ayer noche tenía ganas de revisar alguno de esos títulos que sabes que, más o menos, siempre funcionan. Y así, de paso, tendría material nuevo que reseñar en este bonito blog. Aquello que lo veo, termina y, oh!, casualmente en el mismo dvd tenía "La tienda de los horrores" y, como aquel que dice, "se puso ella sola". Me dije "Anda coño! pues venga, esta también!". ¿Y que pasó?, que me la comí entera, cual porno-star, y la disfruté increíblemente. Más que el film precedente (que también caerá por aquí).
Famoso musical filmado, basado en otro de origen teatral que, a su vez, se inspiraba en el cult-film de Roger Corman (que por cierto, ¡es un coñazo de aúpa!). Se rodó en 1986. Yo lo vi recién estrenado en el cine Cataluña (que ya no existe!) acompañado de algunos de mis "amigos" del EGB. A ellos en general no les gustó, se quejaban de que las canciones eran pesadas y que la peli era una chorrada. ¡¡Ilusos!!, con razón nunca me acabé de llevar bien con ninguno de ellos. El cine lo recuerdo a tope, y que el público se rió cuando en una canción se hace referencia a los cleenex (sí amigos, la audiencia era tan imbécil antes como lo es ahora). Yo, como no podía ser de otro modo, conocía perfectamente lo que iba a ver gracias a mis amigos franceses ("Mad Movies", "L´Ecran Fantastique", etc) y lo pasé bomba. De hecho, me obsesioné (que raro!) con Audrey II, la planta carnívora protagonista, hasta el extremo de que hice mi propia versión en fieltro!.
Bien, situémenos. Una floristería al borde de la quiebra. Seymour, el dependiente buenazo y tonto enamorado de su compañera de labores, Audrey, tiene una planta de curioso aspecto. Gracias a esta, el local se vuelve muy popular y comienzan a nadar en la abundancia. Sin embargo, el vegetal es en realidad un invasor del espacio que necesita sangre humana para vivir y crecer y cuyo fin es, sí, dominar el mundo.
Todo en este film es fabuloso. Su adecuadísimo reparto (genial Rick Moranis), sus excelentes famosos invitados (Bill Murray, John Candy, Jim Belushi...), el increíble y brutal diseño de producción (entre realista y de comic), los insuperables (y muy bien coreografiados) números musicales y sus brillantes canciones (perfectamente gozables en tu walkman o mp3), la dinámica, fresca y divertida dirección de Frank Oz y, por supuesto, las dos guindas que le han dado inmortalidad, Steve Martin en el inigualable rol del dentista loco (su canción está entre las mejores, sino la mejor de todas) y la planta asesina. Audrey II tiene el adecuadísimo vozarrón de Levi Stubbs (fallecido líder de "The Four Tops") y, ¿qué puedo decir?, es una obra maestra de ingeniería, cojones, animatronic de la vieja escuela que chorrea perfección en todos sus detalles, su agilidad, su look, su magnética personalidad... ALUCINANTE, pura creatividad (por cierto, que en una primera versión, el film terminaba con ella a tamaño colosal asentada en plena ciudad, pero por algún extraño motivo ese material fue extirpado de la peli).
"La tienda de los horrores", que estuvo nominada a dos Oscars pero no los consiguió, pasa en un plis, es ultra-entretenida, sin embargo creo recordar que en su época no funcionó lo que se esperaba en taquilla (tal vez por sus arrebatos de despiadado humor negro, entonces menos aceptados que ahora) y ha quedado como una peli de culto a la que muchos veneran (yo entre ellos). Si hubiese funcionado, habríamos tenido una invasión de reproducciones en plástico de la carismática planta ¡y anda que no hubiera molado, oye! (¿a que esperan los jugueteros de hoy, encabezonados en recuperar iconos de los 80?). Urge una reivindicación ya por todo lo alto (ver esto en el Festi de Sitges sería tremendísimo) y una super-edición de lujo en DVD.
Una obra maestra lista para ser redescubierta.
Nota curiosa: Según Imdb, en un principio el proyecto lo iba a producir Steven Spielberg y dirigir Martin Scorsese (!!!)... ¿hubiese sido aún mejor?... ¡naaaaah!.