sábado, 16 de abril de 2011

IMPACTO SÚBITO

Cuidao que entramos aquí en terreno sagrado. "Harry Callahan" ES mi personaje de ficción favorito. De adolescente estuve totalmente obsesionado con él, y todas sus pelis me gustan. Unas más que otras, pero ninguna sobra. La primera, obvio, es la obra maestra, la joya, el tesoro, una fascinante muestra de celuloide que jamás me cansaré de ver sobre la maravillosa batalla entre un maníaco y un policía que casi le supera en demencia. Brutal. ¿Y después de la primera, cual es la mejor?, nadie puede dudarlo, la segunda más estupenda peli de "Harry el sucio" la dirigió el mismo "Harry el sucio", "Impacto Súbito" de y con maese Clint Eastwood.
Una tipa comienza a cargarse a los maromos que, años atrás, la violaron. Envían al amigo Harry a investigar el caso. De camino, unas cuantas secuencias inolvidables de clamoroso lucimiento.
Con "Impacto Súbito", Eastwood olvidaba el tono justificoso de "Harry, el fuerte", y el aire telefílmico de tebeo en "Harry, el ejecutor" para volver a ponerse serio y oscuro (eso sí, sin resultar pedante ni aburrido... humor, como siempre, haylo. Ese Mentecato impagable) para narrar esta historia de justicieros con y sin placa, bañada de una violencia muy de su época. De hecho, yo la vi en el cine con mi amado brother Luis y en doble sesión con "Porky´s 2: al día siguiente" (!!). Aquel fue mi desvirgue, y desde entonces, vivo enamorado del señor inspector.
Dejando de lado lo bien narrada y rodada que está "Impacto Súbito", cabe recordar los "momentos lapidarios" que son unos cuantos y todos alcanzan la categoría de obra maestra. La parrafada sobre la "cagada de perro". La sensacional secuencia en la cafetería ("Nosotros no dejaremos que os vayáis". "¿Nosotros?, ¿quienes?". "Smith y Wesson y yo", ¡¡BANG!!"). El incomparable "Alégrame el día" y, por supuesto, la secuencia final de Callahan, auto-mag en ristre, a contraluz y con la -siempre tan- estupenda banda sonora de Lalo Schifrin (¡¡atención al orgásmico tema inicial!!), arrasando con los malos a base de pura tensión. Brutal. Increíble.
Una película absolutamente maravillosa, como las que ya no se hacen, con un Clint en estado de gracia. Aunque la tengo en dvd (en esa estupenda edición de luxe de la caja y la placa), ayer la vi en VHS... y a pesar de tener el formato cortado, la gocé como un jodido enano metiéndose un champiñón por el culo.
Atención a la sincera y directa frase, en mayúsculas y negrita, que hay en la parte de atrás de la -cojonuuuda- carátula: "Las más espectaculares escenas de violencia que jamás haya visto". Eso es hablar claro, cojones.
¿Un diez?... no, un 900 (el 1000 lo dejamos para la primera).