Honestamente no creo que la quinta entrega de la famosa saga horrorífica sea la mejor de todas, pero sí le tengo un cariño especial, seguramente porque se trata de la "oveja negra" de la franquicia. Un producto que es pura contradicción, tan honesta por un lado, como deshonesta por otro. Veamos por lo cualo...
Tommy Jarvis, el niño que mató a Jason Voorhees en el cuarto viernes trece, ha quedado lógicamente tocado, y tras un farragoso periplo por psiquiátricos de media Norteamérica, es ingresado en uno un tanto especial, situado en plena montaña y que aboga por confiar en los pacientes, dándoles libertad total de acción. Una vez allí los inevitables crímenes comienzan a sucederse, justo después de que uno de los chalados se cargue a otro en un ataque de ira. ¿Es Jason Voorhees que ha vuelto de la tumba (a pesar de que, se supone, fue incinerado)?, ¿es otro tipejo con idéntica mala leche?... ¿importa mucho siempre y cuando los personajes vayan cayendo como moscas?, pues no. O sí, que una vez revelado el enigma, hubo quien no se lo tomó demasiado bien. Vale, me parecería raro que, siendo lector de nueso estúpido blog, no hayas visto la película, así que lo diré: En este "Viernes 13" Jason Voorhees limita sus apariciones a pesadillas y alucinaciones, porque el otro es un impostor, un tipo que se toma la -absurda- molestia de disfrazarse del famoso psycho-killer para matar y matar... no se sabe muy bien sobre qué principio. Es decir, sí, el chaval asesinado del psiquiátrico era su hijo pero ¿de verdad ver su cadáver pudo desatar este fervor criminal? y, ya que estamos, ¿de dónde sacó el látex para hacerse la falsa cabeza?, ¿no hubiese sido más cómodo simplemente ponerse la máscara de hockey y ya está?, ¿y por qué imitar a Jason si, total, nunca deja testigos que puedan contar que le han visto?. Sí, tenéis razón, es todo una puta chufla, ridícula y absurda. Pero, cojones, que esto es un "Viernes 13"... ¡¿qué coño importa?!, ¿de verdad alguien cree que hablamos de buenas películas?... no, todos los "Viernes 13" son una mierda, TODOS, solo que algunos son una mierda simpática y entrañable (a mi modesto juicio tal vez la cuarta sea lo más parecido a una buena película, pero imagino que esto va a gustos).
Esa era la parte deshonesta. La parte honesta la tenemos en el hecho de que el produtto da a sus devotos aquello que quieren ver. Sin excusas (vale, menos Jason... aunque entonces tampoco era el icono que es hoy). Quiero decir, en aquellos tiempos la quinta entrega era la que tenía un mayor número de asesinatos, en la que morían más personajes. Y también aquella con LAS MEJORES TETAS de toda la puta saga, todavía no superadas (miento, en el remake habían un par realmente increíbles, pero eran demasiado perfectas... prefiero la espectacularidad totalmente natural del caso que nos ocupa), aunque de ello/a hablo luego.
En este "Nuevo comienzo" no hay absurdas justificaciones, ni todo ese rollo de "humanizar a los personajes" o lo de "hacerlos interesantes", ¡vamos, hombre!, aquí todos son putos monigotes dispuestos para ser asesinados brutalmente... o todo lo brutalmente que la censura permitió, porque esta quinta es uno de los "Viernes 13" -junto a la séptima- donde hubo un mayor número de tijeretazos. Obviaremos la existencia de imágenes de cuchillos hundidos en cuellos y caras que en la peli ni aparecen, e iremos directos al grano: Hay un personaje bastante irritante, una especie de churri "medio punki", "nuevaolera", "newromantic" a la que el pseudo-Jason mata de un cuchillazo en la tripa. Bien, originalmente ese cuchillazo lo recibía en la entrepierna.... pero luego algún listo pensó que era too much y lo cambió. ¡Indignante!.
Todo eso creó una especie de rechazo hacia la película. Y lo que es peor, esputado por parte de los que participaron en ella o en otras entregas de la franquicia. E incluso de algunos espectadores papanatas. Lo mejor que se les ocurría era tildarla de pornográfica, y todo porque entre crimen y crimen lo demás importa una mierda. No solo a nosotros, también a sus responsables más directos. Bien, eso es una gilipollez... quiero decir, citadme UN "Viernes 13" (sobre todo hasta la octava parte) que no tenga estructura de peli porno. ¡¡Todas la tienen!!, pero era muy fácil echar la bilis sobre la número cinco, ¿por qué?, por su director, el detestado -y fallecido- Danny Steinmann que, sí, lo han adivinado, venía del cine para adultos (lo que, claro está, se lo puso muy fácil a los criticones). Luego, cuando intentó meterse en el cine "normal", tampoco se quedó manco rodando un "slasher" en pleno boom del género ("Gemidos en la oscuridad", que firmó con pseudónimo) y la infame/osa "Calles Salvajes". Buen curriculum. Y claro, con un pasado así, y el hecho de que fuese un tirano malhumorado y berreón, pues le ha terminado otorgando la etiqueta del director-villano de la saga. Paparruchas.
Centrándonos en el resto de los implicados, merece una mención Frank Mancuso Jr., joven productor que se haría cargo de la saga durante unas cuantas entregas, hasta el punto de poner su nombre el primero de todos en los títulos de crédito –al menos en este caso-. Vaya jefe.
En el reparto cabe destacar, como anunciábamos, a Debisue/Deborah Voorhees -lo del apellido es una puta casualidad sobre la que ya se han hecho todos los chistes posibles-, la jaca que se despelota en la única escena de sexo compartido y nos deja a todos con los ojos abiertos como platos y supurando. Eso no son tetas, son milagros. Curiosamente, Debisue antes había hecho de prostituta en sendos flims, y después de la reseñada volvería al terror con "El resplandor de la muerte" donde, a pesar de bañarse en una piscina en top-less, no mostraba nada a cámara (¡¡sacrilegio!!). Por los papeles que le tocaban, no me extraña nada que acabara dejando la interpretación. Tras dar tumbos de aquí para allí y escribir algunas cosas, este 2014 reaparece como directora de una comedia "indie" de travelos, "Billy Shakespeare". La veré si sale ella desnuda... claro que ahora igual ya no esté tan apetecible.
La "final girl" de rigor, compite -inútilmente- en el tema erótico luciendo blusa mojada y sierra mecánica, se llama Melanie Kinnaman y no llegó a hacer nada más mínimamente interesante. Tampoco tiene mejor suerte -en cuestiones pectorales- Juliette Cummins, la dulce y encantadora pelirroja que le da crueles calabazas a uno de los chavales. Volvería a deleitarnos con su sonrisa en "Psicosis 3", "Slumber Party Massacre 2" y el tardío “slasher” a mayor gloria de Betsy Russell, "Camp Fear". Tal vez Rebecca Wood (la camarera que se despelota ante el espejo) tendría algo que decir pechugonamente hablando... pero me temo que el Oscar goes to Debisue.
El otro intérprete que mola es Miguel A. Núñez Jr. encarnando a un primo lejano de Michael Jackson. Ese mismo año -1985-, volvería a enfundarse en cuero para hacer de punko en "El regreso de los muertos vivientes". Y reincidiría con algo parecido en "Los centinelas". También anduvo por "Shadowzone" (producida por Charles Band), el cuarto "Leprechaun" y algunos films "mainstream", entre ellos varios con Eddie Murphy. Vamos, que eran coleguitas. Y ahí sigue, currando.
Tampoco es moco de pavo Bob DeSimone, al que recordaréis -los que hayáis visto la peli- por su papel de ambulanciero salido y farlopero. Resulta que Bob es hermano -gemelo- de Tom DeSimone, el notorio "exploiter" surgido del porno y que puso su estampa en "clásicos" como "El sexo que habla" (sobre un coño al que le encanta paliquear), "La jungla de cemento", "Angel 3" (en todas ellas con papel pal hermanito Bobby) y la más popular, "Noche Infernal/Hell Night". Bob también intervino en "Extraña seducción" de David Schmoeller y "Calles Salvajes", que es donde conoció a Danny Steinmann. No deja de ser curioso que en una de las películas de Tom DeSimone, "Motín en el reformatorio de mujeres", intervenga como actriz Tiffany Helm, la "chica nuevaolerapunki" del acuchillamiento vaginal no procesado antes mentada. ¿Recomendación del hermano, tal vez? (y la cosa no se queda ahí, Helm también actuó en un capítulo de "Las pesadillas de Freddy" dirigido por William Malone -de "Creature", "House on haunted hill" y "Miedo punto com"-, serie en la que así mismo intervino Tom DeSimone como realizador eventual... el mundo del infracine es un fucking cleenex).
John Shepherd interpreta al Tommy Jarvis adulto (aunque el original, Corey Feldman, se marca un cameo al principio de la peli). Resulta regocijante ver hoy a Feldman y compararlo con el Shepherd de la película. Clavados, vamos. Tanto Shepherd como Shavar Ross (el infante negrito que chilla como una niña) poco después pasarían a ampliar las filas de los llamados "Cristianos renacidos". En concreto, Ross incluso crearía una productora y haría un puñado de películas acordes a sus creencias religiosas. Los dos tienen que vivir con la culpa de haber participado en algo tan sucio e inmoral como un "Viernes 13", aunque Shavar Ross parece llevarlo mucho mejor.
Si viendo la película notáis que el psycho-killer parece adelgazar cuando se enfunda el mono negro y la máscara, tiene sentido, ya que en la mayoría de sus escenas fue el “stuntman” Tom Morga quien le confirió la vida. También ha sido "Leatherface" y "Michael Myers" en sendas secuelas de reconocibles sagas terroríficas, aunque muchas veces sin acreditar.
Podría seguir indagando en el resto del reparto y algo saldría, pero lo más interesante ya está dicho. Nos falta el co-guionista, Martin Kitrosser, que además de escribir el libreto del tercer "Viernes 13", supervisar el de las dos entregas precedentes -y de tantos otros títulos bien conocidos, como las cagadas de Quentin Tarantonto- y ser responsable de la "story" de "Los albóndigas atacan de nuevo", fue director de "Juegos diabólicos", otra quinta parte, en este caso de la famosa saga "Noche de paz, noche de muerte". Cazi ná.
David Cohen, el otro guionista, no ha currado tanto, pero entre sus pocos trabajos está el cuarto "Porky´s". La bomba.
¿Con tantos individuos integrados en el "exploitation", qué esperaba la peña de este "Viernes 13, 5ª parte: Un nuevo comienzo"?... nada bueno... en el mejor sentido. Fue "Un nuevo comienzo", desde luego, pero motivó la confección de una sexta parte mucho más ñoña y buenrollera.... ¡bah!, panda de cagones.
Es mierda, sí, pero de la que chana.
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jueves, 24 de julio de 2014
miércoles, 13 de mayo de 2015
LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "VIERNES 13, PARTE V, UN NUEVO COMIENZO""
Indiscutiblemente, se trata de mi favorita de la saga. Y eso que ni tan siquiera sale Jason... pero desde luego es una de las más entretenidas. Pero para saber más de la misma, les enlazo la reseña que en su momento escribió Naxo.
Yo solo tengo que decir, que sería la última de la saga en la etápa de los ochenta que se estranaría en cines en nuestro país (además, casi de tapadillo) llegando ya el resto al videoclub.
Y también decirles, como curiosidad, que mientras que en cine la película se estrenó con el título de "Viernes 13, Parte V, Un nuevo comienzo" en vídeo salió con el título ligeramente cambiado, pasando a llamarse "Viernes 13, 5ª Parte, Un nuevo comienzo". Curioso.
Yo solo tengo que decir, que sería la última de la saga en la etápa de los ochenta que se estranaría en cines en nuestro país (además, casi de tapadillo) llegando ya el resto al videoclub.
Y también decirles, como curiosidad, que mientras que en cine la película se estrenó con el título de "Viernes 13, Parte V, Un nuevo comienzo" en vídeo salió con el título ligeramente cambiado, pasando a llamarse "Viernes 13, 5ª Parte, Un nuevo comienzo". Curioso.
martes, 29 de octubre de 2024
GEMIDOS EN LA OSCURIDAD / EL INVISIBLE
Sometida a infinidad de recortes, con una pifia de montaje importante y un guion férreo que no dejó de ser escrito y reescrito durante el rodaje por el director de la película, lejos de resultar un caos incomprensible, “Gemidos en la oscuridad” (rebautizada como “El Invisible” en su edición de vídeo de "Media Home Entertainment") es un pequeño clásico de terror ochentero adscrito a ese subgénero con niño-monstruo encerrado en el sótano. Portadora de una insana mala baba, contra viento y marea, resulta ser una película bastante eficaz.
Tres mujeres con aspecto de "Los Ángeles de Charlie", reporteras de profesión, viajan hasta un remoto pueblo para documentar un festival bávaro que se celebra allí. Naturalmente todos los hoteles están hasta la bandera, dando con sus huesos en un pequeño museo donde el propietario, un señor de mediana edad obeso y un tanto purulento, les ofrece su casa como alojamiento. Vive con su esposa, y el matrimonio guarda un pequeño secreto; tienen a una extraña criatura en el sótano a la que alimentan a base de pollo hervido encerrada. Dará cuenta de las pizpiretas reporteras, como es de rigor.
A estas alturas, para poder comentar la película, no queda más remedio que espoilearla, porque la gracia de la misma reside en su resolución, en la que descubrimos que el niño-monstruo del sótano no es más que un joven con síndrome de down, fruto de la relación sexual incestuosa entre el casero y su hermana (a la que ha presentado a las tres mujeres como su esposa).
La película, más cercana al drama que al terror propiamente dicho, con una ambientación diurna y luminosa, y una ausencia de sangre impropia para un film de 1980 de estas características, por momentos es incapaz de generar una atmósfera inquietante por mucho que lo procura, sin embargo, son tantos los eventos que se suceden (narrados en off, nunca filmados) en la vida del perverso casero y su traumatizada hermana, que la historia se sigue con interés, máxime cuando averiguamos que el monstruo del sótano es hijo suyo. El espectador está loco por verle.
Me resulta hilarante el hecho de que finalmente no se tratase de un monstruo, sino, de un inofensivo síndrome de down encerrado por su progenitores enajenados, sobreviviendo en condiciones inhumanas. Pero más hilarante es todavía cómo se nos le presenta en el póster español para cines —el que adjunto—, con los ojos en blanco, babeando como una bestia y con síntomas de deformidad que, luego, en la película no son tan notables. Una que, más allá de eso, se disfruta sin demasiados aspavientos, quedando como correcta muestra del género y la época.
Mientras la veía, en el momento en el que descubrimos al síndrome de down del sótano, estuve convencido de que el papel había sido ejecutado por un down auténtico. Además la secuencia final se recrea especialmente en esta discapacidad, ofreciéndonos el muchacho un recital de gruñidos, gestos, muecas y dejes propios de las personas con cromosomas de más. De hecho, la recreación en esos aspectos llega a cotas ofensivas convirtiéndose, inevitablemente, en una comedia involuntaria. Justo al acabar, llega una sorpresa porque, inmediatamente después del plano final, aparece un crédito a toda pantalla que dice: “The Unseen as interpreted by Stephen Furst”, ya saben, "Lenguado" de “Desmadre a la americana”, que ofrece una interpretación absolutamente demencial amparado en el no del todo mal aplicado maquillaje de Marla Manalis, responsable también del aspecto de los “Humanoides del abismo”. Yo completamente convencido de que se había utilizado a un actor subnormal. Se pueden imaginar mi actitud en mi sofá ante esta idea…
Además del buen hacer actoral de Furst, tenemos otro actorazo de corte clásico como es Sydney Lassick, el entrañable "Cheswick" de “Alguien voló sobre el nido del cuco”, que da vida al atormentado casero que fue instado a acostarse con su hermana en la juventud quedando traumatizado por ello. A la hermana la interpreta otra excelente actriz, Leila Goldini, vista en “La invasión de los ultracuerpos” y chica Cassavetes. Finalmente tenemos a Barbara Bach, por entonces muy popular como chica Bond tras aparecer en “La espía que me amó”.
Como ya he dicho, el film es un desbarajuste técnico que partía de una idea de Stan Winston, traspasada a un guion escrito a seis manos que el director, Danny Steinmann, modificó a antojo. Por lo que terminó sin tener mucho que ver con la idea de partida. Es de suponer que Steinmann añadió, asimismo, toquecitos autobiográficos al introducir a un personaje, el novio de la reportera, que, al igual que el propio director, en el pasado fue un jugador de football americano, posteriormente retirado por culpa de un accidente.
Danny Steinmann no llegó a entenderse del todo con la producción, por lo que fue despedido de facto una vez completado el rodaje, sin acceso a la fase de montaje. No quedó muy satisfecho con el resultado final, así que firmó bajo el seudónimo de Peter Foleg.
“Gemidos en la oscuridad” sería la primera película comercial de Steinmann que, tras haber debutado dirigiendo el porno “High Rise”, comenzó una carrera que fructificó nada menos que con “Calles salvajes” y “Viernes 13 5ª parte: un nuevo comienzo”, además de haber sido propuesto para el guion y dirección de la secuela de “La última casa a la izquierda”, que nunca llegó a producirse. Poco después tuvo un aparatoso accidente en bicicleta que le dejó impedido, terminando así con su carrera cinematográfica. Fallecería en 2012.
Tres mujeres con aspecto de "Los Ángeles de Charlie", reporteras de profesión, viajan hasta un remoto pueblo para documentar un festival bávaro que se celebra allí. Naturalmente todos los hoteles están hasta la bandera, dando con sus huesos en un pequeño museo donde el propietario, un señor de mediana edad obeso y un tanto purulento, les ofrece su casa como alojamiento. Vive con su esposa, y el matrimonio guarda un pequeño secreto; tienen a una extraña criatura en el sótano a la que alimentan a base de pollo hervido encerrada. Dará cuenta de las pizpiretas reporteras, como es de rigor.
A estas alturas, para poder comentar la película, no queda más remedio que espoilearla, porque la gracia de la misma reside en su resolución, en la que descubrimos que el niño-monstruo del sótano no es más que un joven con síndrome de down, fruto de la relación sexual incestuosa entre el casero y su hermana (a la que ha presentado a las tres mujeres como su esposa).
La película, más cercana al drama que al terror propiamente dicho, con una ambientación diurna y luminosa, y una ausencia de sangre impropia para un film de 1980 de estas características, por momentos es incapaz de generar una atmósfera inquietante por mucho que lo procura, sin embargo, son tantos los eventos que se suceden (narrados en off, nunca filmados) en la vida del perverso casero y su traumatizada hermana, que la historia se sigue con interés, máxime cuando averiguamos que el monstruo del sótano es hijo suyo. El espectador está loco por verle.
Me resulta hilarante el hecho de que finalmente no se tratase de un monstruo, sino, de un inofensivo síndrome de down encerrado por su progenitores enajenados, sobreviviendo en condiciones inhumanas. Pero más hilarante es todavía cómo se nos le presenta en el póster español para cines —el que adjunto—, con los ojos en blanco, babeando como una bestia y con síntomas de deformidad que, luego, en la película no son tan notables. Una que, más allá de eso, se disfruta sin demasiados aspavientos, quedando como correcta muestra del género y la época.
Mientras la veía, en el momento en el que descubrimos al síndrome de down del sótano, estuve convencido de que el papel había sido ejecutado por un down auténtico. Además la secuencia final se recrea especialmente en esta discapacidad, ofreciéndonos el muchacho un recital de gruñidos, gestos, muecas y dejes propios de las personas con cromosomas de más. De hecho, la recreación en esos aspectos llega a cotas ofensivas convirtiéndose, inevitablemente, en una comedia involuntaria. Justo al acabar, llega una sorpresa porque, inmediatamente después del plano final, aparece un crédito a toda pantalla que dice: “The Unseen as interpreted by Stephen Furst”, ya saben, "Lenguado" de “Desmadre a la americana”, que ofrece una interpretación absolutamente demencial amparado en el no del todo mal aplicado maquillaje de Marla Manalis, responsable también del aspecto de los “Humanoides del abismo”. Yo completamente convencido de que se había utilizado a un actor subnormal. Se pueden imaginar mi actitud en mi sofá ante esta idea…
Además del buen hacer actoral de Furst, tenemos otro actorazo de corte clásico como es Sydney Lassick, el entrañable "Cheswick" de “Alguien voló sobre el nido del cuco”, que da vida al atormentado casero que fue instado a acostarse con su hermana en la juventud quedando traumatizado por ello. A la hermana la interpreta otra excelente actriz, Leila Goldini, vista en “La invasión de los ultracuerpos” y chica Cassavetes. Finalmente tenemos a Barbara Bach, por entonces muy popular como chica Bond tras aparecer en “La espía que me amó”.
Como ya he dicho, el film es un desbarajuste técnico que partía de una idea de Stan Winston, traspasada a un guion escrito a seis manos que el director, Danny Steinmann, modificó a antojo. Por lo que terminó sin tener mucho que ver con la idea de partida. Es de suponer que Steinmann añadió, asimismo, toquecitos autobiográficos al introducir a un personaje, el novio de la reportera, que, al igual que el propio director, en el pasado fue un jugador de football americano, posteriormente retirado por culpa de un accidente.
Danny Steinmann no llegó a entenderse del todo con la producción, por lo que fue despedido de facto una vez completado el rodaje, sin acceso a la fase de montaje. No quedó muy satisfecho con el resultado final, así que firmó bajo el seudónimo de Peter Foleg.
“Gemidos en la oscuridad” sería la primera película comercial de Steinmann que, tras haber debutado dirigiendo el porno “High Rise”, comenzó una carrera que fructificó nada menos que con “Calles salvajes” y “Viernes 13 5ª parte: un nuevo comienzo”, además de haber sido propuesto para el guion y dirección de la secuela de “La última casa a la izquierda”, que nunca llegó a producirse. Poco después tuvo un aparatoso accidente en bicicleta que le dejó impedido, terminando así con su carrera cinematográfica. Fallecería en 2012.
sábado, 26 de octubre de 2019
EVOLUTION
Ivan Reitman llevaba encadenando sonoros fracasos o éxitos menores que quedaban por debajo de las expectativas, así que ante la desesperación hizo lo que hacen todos los cineastas, especialmente aquellos afincados en Hollywood, mirar atrás e intentar repetir uno de sus mayores logros, que pal caso era y es "Los Cazafantasmas". Estamos en 2001, así que eso de la nostalgia aún no se llevaba. Hoy habrían hecho una precuela o una secuela tardía..... espera un momento, ¡si eso es justo lo que Reitman y su hijo están maquinando en estos momentos! pero entonces no era un recurso habitual. Se estilaba más repetir la fórmula: Comedia desmadrada -aunque no demasiado- con notables ribetes de fantasía. Si en "Los Cazafantasmas" era el terror, en este nuevo proyecto sería la ciencia-ficción. Naturalmente estoy hablando de "Evolution".
La idea de partida es buena no, cojonuda: Un meteorito cae en el desierto. Resulta que a su alrededor comienza a formarse un micro-cosmos en el que la vida evoluciona a la velocidad de la luz. En el pueblo de al lado vive el típico científico de gran talento relegado al ostracismo por un error del pasado. Él y su acompañante negro serán los primeros en meter mano. Claro que pronto los poderes fácticos se harán eco del asunto, para mayor disgusto de los protagonistas, que se ven relegados a un segundo plano. Aunque no por mucho tiempo, especialmente cuando la vida marciana comience a hacerse más grande, poderosa y peligrosa. El guion original iba totalmente en serio, hasta que Reitman y los suyos se lo agenciaron y lo transformaron en una de risas. Lástima, tenía potencial.
Igual que el director de "Los gemelos golpean dos veces" buscaba desesperadamente un nuevo super éxito de taquilla, el actor David Duchovny soñaba con alejarse el máximo posible del medio televisivo y la serie que le diera la fama y encasillara, "Expediente X". A pesar de ello, y por absurdo que suene, rechazó un papel en "Star Wars, Episodio II. El ataque de los clones" para aceptar el que le ofrecían en "Evolution", pensando que interpretar a un científico interesado en la vida alienígena (juas!) en una comedia de un director en horas bajas sería mejor para su carrera. Encima, al hombre le dan un rol muy reconocible, el de golfo simpático. Descarado, pero tierno cuando conviene. Vulgar, pero inteligente si es preciso. Vamos, que hace de Bill Murray en "Los Cazafantasmas" (o en cualquier película de Bill Murray). El problema es que mientras este tenía su gracejo, a Duchovny no le va. De hecho, en lugar de un golfo simpático se convierte en un golfo gilipollas, impertinente, chulito y que cae mal. Es antipático. Lo mismo que su comparsa, Orlando Jones, absolutamente irritante... algo a lo que contribuye el doblaje español. Se salvan Julianne Moore haciendo de "rubia tonta" y Seann William Scott interpretando lo único que se le da bien interpretar, un paleto de buen corazón.
Y es aquí cuando da comienzo el juego de las comparaciones. Con "Los Cazafantasmas", claro. Para comenzar, ambas películas comparten un logotipo chachi. En el caso de "Evolution" es un "smiley" con tres ojos. Ambas arrancan con uno de los protas intentando ligarse a una alumna, hasta que el otro aparece y le joroba los planes. También aquí tenemos al grupo de anti-héroes uniformados -ni que sea por los trajes de bombero- enfrentados a criaturas monstruosas y, a su vez, con burócratas. Aunque en este caso el villano no trabaja para la agencia de protección del medio ambiente, es algo menos original: un militar. Según San Imdb, la cita que en un diálogo se hace al selenio es un guiño directo a "Los Cazafantasmas" en un speech que soltaba Dan Aykroyd en aquella y que, por si aún no lo sabían, en "Evolution" da vida al personaje del gobernador. Como colofón, las dos películas terminan con la aparición de un monstruo gigante que muere estallando y pringándolo todo de líquidos asquerosos, incluidos los dos villanos de la función, que a modo de castigo divino reciben un generoso baño.
Naturalmente, y aunque "Evolution" es una tontunada agradable para pasar la tarde del Domingo, Ivan Reitman no logró repetir la jugada (a lo que desde luego contribuyeron unos efectos especiales CGI aún algo toscos) y la taquilla no estalló. Tampoco Duchovny consiguió subir mucho más su caché.
En el reparto localizamos otros tantos nombres simpáticos como los de Ted Levine, Sarah Silverman, el astro de la "serie B" horrorífica Richard Moll y Winifred Freedman, actriz que algunos recordarán como "Stephie" en "Agárralo como puedas", la alumna de conducción que, sin quererlo, se mete de lleno en una divertida y absurda persecución durante la cual su reposado profesor le enseñará cómo mandar a tomar por culo a un rudo camionero.
La idea de partida es buena no, cojonuda: Un meteorito cae en el desierto. Resulta que a su alrededor comienza a formarse un micro-cosmos en el que la vida evoluciona a la velocidad de la luz. En el pueblo de al lado vive el típico científico de gran talento relegado al ostracismo por un error del pasado. Él y su acompañante negro serán los primeros en meter mano. Claro que pronto los poderes fácticos se harán eco del asunto, para mayor disgusto de los protagonistas, que se ven relegados a un segundo plano. Aunque no por mucho tiempo, especialmente cuando la vida marciana comience a hacerse más grande, poderosa y peligrosa. El guion original iba totalmente en serio, hasta que Reitman y los suyos se lo agenciaron y lo transformaron en una de risas. Lástima, tenía potencial.
Igual que el director de "Los gemelos golpean dos veces" buscaba desesperadamente un nuevo super éxito de taquilla, el actor David Duchovny soñaba con alejarse el máximo posible del medio televisivo y la serie que le diera la fama y encasillara, "Expediente X". A pesar de ello, y por absurdo que suene, rechazó un papel en "Star Wars, Episodio II. El ataque de los clones" para aceptar el que le ofrecían en "Evolution", pensando que interpretar a un científico interesado en la vida alienígena (juas!) en una comedia de un director en horas bajas sería mejor para su carrera. Encima, al hombre le dan un rol muy reconocible, el de golfo simpático. Descarado, pero tierno cuando conviene. Vulgar, pero inteligente si es preciso. Vamos, que hace de Bill Murray en "Los Cazafantasmas" (o en cualquier película de Bill Murray). El problema es que mientras este tenía su gracejo, a Duchovny no le va. De hecho, en lugar de un golfo simpático se convierte en un golfo gilipollas, impertinente, chulito y que cae mal. Es antipático. Lo mismo que su comparsa, Orlando Jones, absolutamente irritante... algo a lo que contribuye el doblaje español. Se salvan Julianne Moore haciendo de "rubia tonta" y Seann William Scott interpretando lo único que se le da bien interpretar, un paleto de buen corazón.
Y es aquí cuando da comienzo el juego de las comparaciones. Con "Los Cazafantasmas", claro. Para comenzar, ambas películas comparten un logotipo chachi. En el caso de "Evolution" es un "smiley" con tres ojos. Ambas arrancan con uno de los protas intentando ligarse a una alumna, hasta que el otro aparece y le joroba los planes. También aquí tenemos al grupo de anti-héroes uniformados -ni que sea por los trajes de bombero- enfrentados a criaturas monstruosas y, a su vez, con burócratas. Aunque en este caso el villano no trabaja para la agencia de protección del medio ambiente, es algo menos original: un militar. Según San Imdb, la cita que en un diálogo se hace al selenio es un guiño directo a "Los Cazafantasmas" en un speech que soltaba Dan Aykroyd en aquella y que, por si aún no lo sabían, en "Evolution" da vida al personaje del gobernador. Como colofón, las dos películas terminan con la aparición de un monstruo gigante que muere estallando y pringándolo todo de líquidos asquerosos, incluidos los dos villanos de la función, que a modo de castigo divino reciben un generoso baño.
Naturalmente, y aunque "Evolution" es una tontunada agradable para pasar la tarde del Domingo, Ivan Reitman no logró repetir la jugada (a lo que desde luego contribuyeron unos efectos especiales CGI aún algo toscos) y la taquilla no estalló. Tampoco Duchovny consiguió subir mucho más su caché.
En el reparto localizamos otros tantos nombres simpáticos como los de Ted Levine, Sarah Silverman, el astro de la "serie B" horrorífica Richard Moll y Winifred Freedman, actriz que algunos recordarán como "Stephie" en "Agárralo como puedas", la alumna de conducción que, sin quererlo, se mete de lleno en una divertida y absurda persecución durante la cual su reposado profesor le enseñará cómo mandar a tomar por culo a un rudo camionero.
martes, 16 de agosto de 2011
BIGGLES, EL VIAJERO DEL TIEMPO
Es evidente que con esta película los ingleses intentaban comerse una porción de tarta Hollywoodiense. Estamos en plenos años ochenta, y el cine espectáculo de efectos especiales y aventuras mil triunfa más que nunca. Los habitantes de las islas británicas, hartos de su cine gris y anti-popular, decidieron tirar la casa por la ventana juntándose con yankis e invirtiendo mucha guita en un film modernísimo, repleto de acción y diversión para todos los públicos que fuera la respuesta patria a "Indiana Jones". ¿Y para qué tomarse la molestia de inventarse un personaje nuevo, disponiendo ya de todo un héroe de novela local como era el mentado Biggles (apodo de "James Bigglesworth")?, piloto de guerra creado por el escritor W.E.Johns durante los años 30, destinado a lectura juvenil (y parodiado por Monty Python en su serie de tv). Naturalmente, el plan era modernizarlo para el público de los años 80, así que situamos la acción principal en el presente, concretamente en Nueva York. Un agente de publicidad, con un remalazo a Mark "Luke Skywalker" Hamill, se convierte por azar (nunca nos explican ni la razón, ni el cómo) en viajero del tiempo, regresando al año 1917 y ayudando a Biggles en su batlla contra los alemanes. Así la historia se desarrollará entre ambas épocas y con un mismo fin, destruir una nueva y poderosa arma sónica que los germanos tienen muchas ganas de utilizar. Todo ello aderezado con unos títulos de crédito horripilantes en plan rayitos, letras de neón y tecno-pop horterísimo y en general una banda sonora repleta de canciones muy de la década, bastante indigestas.
Según me consta, el elemento ciencia ficción fue algo impuesto por la peli para adaptarse a las nuevas tendencias, es decir, que en las novelas originales nunca hubo nada de eso. Y es evidente que la intención era crear una franquicia, un nuevo "James Bond", y así lo vendieron en su época, pero el estrepitoso fracaso de la empresa a todos los niveles, jorobó el plan. Recuerdo perfectamente el momento. Como era lo habitual en mi, me obsesioné con aquella película y aquel personaje... bastante antes del estreno. Me moría de ganas de llevarme otro "Indiana Jones" al buche. Sin embargo, no pregunten por qué, cuando finalmente llegó a nuestras carteleras, perdí todo interés y no fui a verla. De hecho, y es algo que no deja de ser gracioso, jamás la vi, ni en video. Ayer, 15 de Agosto del 2011 fue mi "primera vez".
Y bueno, no está ni tan mal. Se nota algo envejecida, pero resulta un entretenimiento bastante aceptable. Llegados al minuto 45 (que es cuando comienzo a cansarme de todas las pelis que consumo), tienen el acierto de dar un nuevo giro emocionante a la trama que logra reengancharte. Eso sí, el desenlace es de lo más deslucido... y el final-final tópico (la pareja prota ¡¡se casa!!) y ridículo.
Por ahí pulula el gran Peter Cushing en lo que fue su última interpretación. Se los come a todos con patatas y té.
El director, John Hough, tiene en su curriculum títulos tan emblemáticos como "La leyenda de la mansión del infierno", "Drácula y las mellizas", "La montaña embrujada", "Objetivo: Patton", "El triunfo de un hombre llamado caballo" y "Escóndete y tiembla".
AH!!, naturalmente, tratándose de Inglaterra y los 80, no pueden faltar punks... punks, neogóticos y nuevos románticos que, ejem, escuchan a "Motley Crue". Pero por una vez no son malos, al contrario, ayudan a Biggles y su amigo en el tiempo a escapar de las redes de la policía. Simpática escena.
En definitiva, una película agradable.
miércoles, 8 de enero de 2014
ROBOT WARRIOR: TOKYO SPIDERMAN
A finales de los setenta,“Marvel” llegó a un acuerdo
con la japonesa “Toei Company”, especializada, sobretodo, en la animación, en
el que estos últimos podrían utilizar los personajes “Marvel” a antojo. Así, decidieron hacer una película de animación con “La tumba de Drácula” basada en los personajes de "Marvel", y
una serie de “Living action” o “Tokusatsu” (o lo que es lo mismo, pequeños
tipos disfrazados que se las verían con monstruos que se hacen gigantes y
pilotarían robots igualmente enormes, y todo ello en imagen real) con el más
famoso de los personajes “Marvel”, como no podía ser de otra manera,
“Spider-man”. Pero se ve que del universo arácnido, ni les interesaba Peter
Parker, ni J.Jonah Jameson, ni el duende verde, ni cristo que lo fundó, porque
se limitaron a quedarse con el aspecto y poderes del personaje para sacarse de
la manga una serie en la que el protagonista es “Spider-man”, pero que podía
ser perfectamente perico el de los palotes.
La serie es un claro precedente de “Power Rangers” en el
sentido de que cada episodio se estructura de idéntica forma: Planteamiento del
capítulo, pelea del bueno con un montón de esbirros casi militares del malo, y
pelea final con monstruo gigante que muere cada capitulo de la misma manera y a
distancia, y así se aprovechan siempre los mismos planos filmados, en un
principio, del robot bueno.
El caso es que recientemente se ha editado en nuestro país
en DVD un largometraje, este “Robot Warrior: Tokio Spiderman” que en realidad
no es más que un montaje de algunos episodios de la serie hasta llegar a los
ochenta minutos raspados (pero raspados, raspados) y que no deja de ser una
mierdecilla, pero que, como digo siempre, para la curiosidad es, poco más que
teta de novicia. Y es que el nivel de bizarrismo que viene con el “Spider-man”
Japonés, no es para menos.
Para empezar el amigo Parker es sustituido aquí por un tal
Takuya Yamashiro, y lejos de ser fotógrafo de cualquier periódico, o brillante
estudiante de ciencia, es un macarra medio cholo que conduce una moto a toda
hostia por el descampado.
Un buen día, unos soldados con pico de pato cubriendo sus
caras y uniforme, dan matarile al padre
de este, y cuando este intenta escapar de ellos, cae en una gruta donde
un extraterrestre del planeta araña le explica, que quienes han matado a su padre,
son los mismos que han destruido su planeta: El profesor Monstruo y su ejercito
de la cruz de hierro y que alguien tiene que vengarse de ellos por todo el mal
que han ocasionado, así que, dicho esto, le inyecta al motociclero el “Suero
Araña”, le da un brazalete –una especie de Nintendo DS con pulsera de
peluco- le da sus poderes- y el traje- arácnidos,
un coche fardón con alerón y con cuernos, una nave espacial llamada “Marveller”
y un robot gigante que él mismo pilotará en caso de problemas y que responden
al nombre de “Leopardom”. Y tras esto, se pone inmediatamente a luchar contra
esos malvados, en concreto, motivado por un solo sentimiento: ¡La Venganza!...
y así da comienzo un nuevo episodio de los “Power Rangers” (y quien dice “Power
Rangers” dice, “Inframan”, “Specterman”, o “Mazinger Z, el robot de lasestrellas”).
Tal y como lo leen. Para llevarse las manos a la cabeza.
Porque el destrozo al que someten los japoneses a un personaje icónico y, ya en
los setenta, conocido en todo el mundo, es de juzgado de guardia. Aunque ver a
“Spider –Man” haciendo las veces de Koji Kabuto, pilotando su robot
gigante, no deja de tener cierto
gracejo.
Por otro lado, tan solo comentar, que como el actor que
interpreta a “Spider-Man”, debe ser conocedor de algún arte marcial, se
desenvuelve por las telas de araña, por las paredes y demás, escala y salta,
mucho mejor que su coetáneo yankie televisivo, Nicholas Hammond y, sin duda,
las escenas de acción están infinitamente mejor resueltas que en la serie
americana. Pero por lo demás, no deja de ser un “Spider-man” Japo infantiloide,
que más allá del chiste, ofrece muy poquito.
Lo que yo me pregunto es: ¿Qué pensarían los gerifaltes de
“Marvel” al comprobar lo que los Japoneses habían hecho con su personaje
estrella?, fuera como fuere, decir, como curiosidad, que el “Spider-man” con el
que Stan Lee posa en esta famosa foto, es el Japonés.
Al ser el largometraje un montaje de varios episodios,
desconozco el nombre del director/es… aunque eso, da un poco igual, supongo.
martes, 8 de enero de 2013
EL EXORCISTA, EL COMIENZO. LA VERSIÓN PROHIBÍDA
Tras ser partícipe, indirectamente, de unos asesinatos a
manos nazis durante la segunda guerra mundial, los remordimientos hacen que el
padre Merrin abandone los hábitos, y en consecuencia dedicarse a la arqueología.
Ya metido en esto, descubre un templo católico en el que, junto a la presencia
de un individuo deforme y con pinta de zombie, comienzan a ocurrir hechos
inexplicables que darán lugar al origen de lo que aconteció años después con la
niña Regan.
En 2004 los directivos de la Warner, en un afán de
repetir el éxito que años atrás cosecharon con “El Exorcista”, hicieron una
jugada, no ya desastrosa, si no directamente, una jugada retrasada mental.
Con el fin de conseguir una película decente, de una calidad
demostrable al estilo de la película que “precueleaban”, contrataron a un
director de prestigio, Paul Schrader, director de “Desenfocado”, guionista de “Taxi
Driver”, pero también director de “Rock Star”. En mi opinión, podía hacer una
gran película, pero es una persona depresiva e inestable, por lo que también
podía rodar una mierda. No se que pensarían los gerifaltes de Warner.
Así que ha rodar se ha dicho. Y Schrader acabó su película, ésta,
“Dominion, the precuel of the exorcist”. ¿Qué pasa con dicha película? que es
un puto coñazo. Una cosa lenta, aburrida, sosa, que intenta ser muy profunda pero
que solo se queda en eso, en intento. Y por supuesto, ni da miedo ni nada.
Los directivos al verla se aburrieron tanto, pero tanto,
tanto, tanto, que decidieron que esa película no se podía estrenar, ni tan
siquiera sometiéndola a un nuevo montaje. Así que la archivaron en algún almacén
con la intención de que aquello no viera la luz jamás. A saber la de millones
que decidieron tirar a la basura.
Sin embargo, si a los directivos de las grandes productoras
se les caracterizan por algo, no es por su cerebro precisamente, así que decidieron hacer otra gran inversión
para rodar la película entera, de principio a fin (aunque se aprovecharían
algunas escenas y planos de los que había rodado Schrader). Así pues, y en un
afán de recaudar el suficiente dinero
como para cubrir los gastos de las dos películas, y obtener montones de
ganancias, no se les ocurrió otra cosa que contratar a Renny Harlin, director
de “Driven” o “Las Aventuras de Ford Fairlane” entre otras, que les rodó un
producto sin duda más vendible, pero apto para todos los públicos. Es una
jodida película de aventuras, pero MALA, vamos, lo que viene a ser una peli de
Renny Harlin: “El Exorcista, el comienzo”, que al igual que “Dominiom, the precuel of the exorcist” tiene
a Stellan Skarsgad como el padre Merrin, y no se crean ustedes, que aunque más
espectacular, no es mejor que la de Schrader. Así que ¿Qué tenía la Warner? Dos putas mierdas
inestrenables. Pero como alguna había que estrenar, se optó por la de Renny
Harlin.
Desconozco si con esta cubrirían los gastos, cosa que dudo,
pero al enterarse Paul Schrader de lo que habían hecho con su película, decidió
denunciar a los directivos, quedando el veredicto del señor juez de esta forma:
“Dominion, the precuel of the exorcist” se estrenaría, si, pero en vídeo y dvd.
Para más inri, y en un alarde de buen país “exploited”, en España se estrenó en
dvd con el título “El Exorcista, el comienzo. La versión prohibida”. Con lo de “Versión
prohibida”, pues, supongo que los directivos de Warner España pensarían que el publico sentiría algún interés
por la película al estar prohibida… el caso es que la gente no la alquilaba al
pensar que era la de Renny Harlin, o la alquilaba precisamente por lo mismo.
En cuanto a la peli de Schrader, una patata hervida que no
sirve ni para tomar por culo, con unos efectos especiales patateros, quizás
porque empezaron a elaborarse durante la post-producción tras saber que esta
salía directamente a dvd –vete tu a saber- que causan venguenza ajena… pero es
que la de Harlin, no es mucho mejor…
Sin ningún interés, salvo por la historia que aquí cuento, y
que no me deja de parecer curiosa teniendo en cuenta el tiempo en el que
ocurre. Si no ¿de qué?
viernes, 29 de septiembre de 2017
CLOWNTERGEIST
Los italianos eran la monda con todo esto del
“Exploitation”, tanto que en lo que ha aprovecharse de films de éxito se
refiere, crearon cierta escuela. O eso me gusta pensar cuando cutres
productoras americanas deciden sacar provecho del éxito de turno, máxime si
como es el caso de la película que nos ocupa, se dedica a expoliar santísimas
películas en una sola.
Aunque dudo ciertamente que los artífices de esto tengan
siquiera referencias italianas a las que imitar. Por otro lado, aquellos
plagios italianos buscaban engañar al espectador ingenuo y europeo, y un tanto desinformado, aquél
espectador que posiblemente fuera a ver el plagio italiano pensando que era el
original.
Ahora los tiempos han cambiado, el espectador sigue siendo
tonto, pero tiene más mala leche, y un vulgar exploit del éxito de turno ya no
cuela. Ahora lo que consigue que cierto exploit se venda, es el hecho de que es
un expolio descarado de un film de éxito, y su público, fandom postmoderno
dispuesto a zamparse el mayor truño porque en sus círculos eso es “Cool”. El
mismo público que endiosó en su momento “Troll 2” y que luego cuando se cansó
lo condenó al ostracismo.
Justo en ese tipo de exploit se haya “Clowntergeist”. Y su
condición de película jeta y cara dura
es el principal atractivo de cara a la galería.
“Clowntergeist” aparece en vídeo y plataformas digitales
justo la misma semana en que se estrena mundialmente en cines el remake de
“It”. Pero para rizar el rizo —consecuencia de las descabelladas propuestas de,
por ejemplo, “Sharknado”— además de ofrecernos en su poster un estupendo payaso
malo, se aprovecha también de otra franquicia con payasos en su haber como es la de
“Poltergeist”, teniendo en cuenta que recientemente Tobe Hooper ha fallecido.
Doble dosis de cara dura. El público fandom, con la fiebre de la adaptación de
Stephen King, se percata de esta nueva serie B direct-to-video, y ya que está
la compra. Negocio asegurado.
Y por supuesto, para no perder la tradición, el poster
chanante engaña vilmente al personal, porque luego el payaso que aparece en la
película no tiene nada que ver con el del poster; es un señor disfrazado de
payaso y ya está, más cercano al payaso de “Gacy” que al de “It”. Pero da lo
mismo, porque la película es guay también por esto. Y así.
Dispuesto a a enfrentarme a este pedazo de bodrio, comienzo
a verla, y la cara dura se hace patente desde el primer minuto, dónde vemos
que, al igual que en “It”, los globitos rojos hacen acto de presencia y se
prodigan como los grandes protagonistas de la cinta, si bien, ese es el único
punto en común que “Clowntergeist” pueda tener con “It”. Tampoco se parece en
nada a “Poltergeist”. A lo que voy es que el engaño esta tan solo en la forma
de venderla, porque luego la película tiene vida independiente, me refiero a que
es un film que no mama en absoluto de los dos de los que en su promo se
aprovecha.
E incluso, no es tan, tan malo como cabía esperar, es malo sin más.
Cuenta la historia de un par de chavalitas que hacen su vida
en un pueblucho cualquiera de la América profunda. Una de ellas tiene terror a
los payasos. Así que vemos el día a día de estas chicas en sus trabajos, sus
amigos, cuando un buen día, un payaso demoníaco hace acto de presencia en sus
vidas y les hará la vida imposible. Empieza así un festival de sillas que se
mueven, algo de gore, y un payaso del infierno que deglute carne humana. Luego
ya el tedio hace el resto.
Sin más, un producto que nace y muere en sus intenciones
mercantiles. No tan pestilente como pensaba.
Claro, eso es porque el director, un cortometrajista en
ciernes con aspiraciones a ganarse la vida haciendo cine, está hambriento, y en
esta, su primer película, pone toda la carne en el asador, poniendo algo de
ritmo y dignidad a un producto que se le encarga con malsanas intenciones.
Por ponerle algo, decir que me han gustado mucho las dos
actrices protagonistas, lejos de ser los bellezones característicos de este
tipo de películas, son dos “vecinitas de al lado” que hacen sus
interpretaciones lo mejor que pueden, y no lo hacen nada mal. Ellas son Britany
Belland y Monica Baker, forjadas ambas en el mundo del cortometraje de terror
independiente y la serie Z del nuevo milenio, siendo este su trabajo más
destacado.
Ver y olvidar.
domingo, 28 de septiembre de 2014
MOONTRAP, TRAMPA EN LA LUNA
Nos encontramos ante uno de esos típicos "hits" videocluberos que se daban mucho en los tiempos en los que estos eran el principal centro de ocio de la raza humana. Films normalmente modestos pero con el gancho suficiente para ser lanzados "a lo grande" y, por ende, alquilados con voracidad. Yo mismo fui uno de los que picaron... y además con doble interés, porque en su reparto figuraba, en rol estelar, un joven Bruce Campbell, quien no necesita presentación alguna por estos parajes. Sin embargo, y como creo que es ya una fea costumbre, me sentí profundamente decepcionado. Ello no ha sido óbice para que, un buen puñado de años después, y tras leer a fondo sobre ella en una revista especializada de la época, me dieran unas irrefrenables ganas de revisarla.
Unos astronautas de rutina laboral por el espacio se topan con una enorme nave de origen desconocido. Dentro, localizan un cuerpo humano momificado y una cosa que parece un puñetero melón. Al llegar a la tierra, el aparente fruto despertará y en plan "bricomanía" se currará un robot asesino con ayuda del cadáver y un porrón de piezas de laboratorio. Los chicos lograrán derribarlo. Como consecuencia de semejante misterio, serán lanzados de nuevo al espacio, esta vez en dirección a nuestro satélite, pa que desentrañen la movida y se enfrenten a hordas de robots malvados y maquetas mil.
"Moontrap" suponía la niña de los ojos del equipo que la confeccionó. Todos ellos venían del terreno los efectos especiales y/o la publicidad y se morían de ganas de aplicar sus conocimientos técnicos a un largometraje propio de ciencia ficción. Arropados por la "Shapiro Glickenhaus Entertainment", de la que hablamos hace no mucho, tiraron adelante el que era, sin dudarlo, un proyecto demasiado ambicioso para los medios con los que contaban... algo que, desafortunadamente, les acabó pasando factura en todos los sentidos.
No se puede negar que el arranque de la película resulta genuinamente interesante, la cosa de entrada nos plantea un gancho infalible con todo el cristo este de cyborgs homicidas escondidos en la luna. Pero el verdadero problema llega cuando los astronautas se largan hasta allá. Lo escaso de la cuenta bancaria a disposición canta más que una almeja. Que sí, que los efectos especiales están potables, ingeniosos, a base de maquetas, mate paintings y sets limitaditos, pero no alcanzan para todo aquello que sus perpetradores quieren contarnos.
Por ello, tiran de veta a base de lo infalible: paseos. Paseos por la luna. Ahora voy aquí, ahora voy allí, entre medio los protas no pueden evitar tomárselo todo un poco a chota soltando chistecillos varios, como si tal cosa, a pesar de la retahíla de hechos insólitos y sorprendentes de los que son testigos.
Para aligerar un poco la cosa, de vez en cuando aparecen monstruos amenazantes contra los que los héroes se enfrentan con la poca gracia que la escasez de todo puede ofrecer. Planos cortos y rápidos, actores reaccionando sin demasiada naturalidad y, muy rara vez, compartiendo cuadro con las criaturas. Además, cuelan en la trama a una chica guapa que se desnudará absurdamente en pleno caos/trauma para contentar a la audiencia juvenil (nota: el ripeo que rula por internet no incorpora la artificiosa escena de folleteo ¿?). Igual que el cadáver momificado del principio, esta moza se supone humana. Unos humanos que viajaron hasta la luna hace 14.000 años, nada menos. OK, la idea mola, muy enigmática, pero... ¿cómo es ello posible?, ¿eran viajeros del tiempo?, ¿por qué?, ¿de qué manera?... pues bien, olvídense de dar con una respuesta satisfactoria porque "Moontrap" pasa un cojón de aclarar el asunto. Así, por la patilla. A esto hay que añadir unas pocas incongruencias científico-tecnológicas más y que se saltan algunos trámites narrativos quizás no genuinamente necesarios, pero que en una peli de mayor presupuesto hubiesen sido explotados por la mera excusa del espectáculo visual. Por ejemplo, el viaje a la luna se limita a un encadenado. Y no me vengan con la economía narrativa... mejor llámenlo economía ahorrativa.
Total, que "Moontrap, trampa en la luna" acaba convertida en un producto mediocre que no cumple con lo que prometía. A veces es mejor intentar no apuntar tan alto o te puede pasar lo que a esta peña, que una serie de buenas ideas, de atractivos conceptos, terminen por ser trasladados a la pantalla sin la suficiente fuerza y sosainamente. ¡Qué desperdicio!.
En cuanto al personal implicado, y dejando de lado al entrañable pero limitado Bruce Campbell (digámoslo alto y claro, no puede ir más allá de las 45 muecas de su repertorio), encontramos de protagonista a un nombre de peso para los seguidores de la ciencia ficción, Walter Koenig, es decir, el "Chekov" del "Star Trek" original (inevitable guiño al comienzo de la peli con este parodiando los monólogos del "Capitán Kirk") quien, como les ocurriera a Tom Sizemore y William Forsythe en sus incursiones en el terreno de la serie B/Z, no da demasiado el pego como héroe, ni como hombre que despierte pasiones en una mujer (por mucho que lleve 14.000 años sin echar un quiqui). Ella era la televisiva Leigh Lombardi, que desde el 2002 no da señales de vida.
Tras las cámaras, dirigiendo, tenemos a Robert Dyke que había currado en los FX de películas como "Terroríficamente muertos" (ahora sabemos dónde conoció a Campbell!) -suyas son las cantosas maquetas, que se noten falsas no es culpa suya sino del Sr.Sam Raimi- o "Big Foot y los Henderson". "Moontrap" era su debut y tardaría un porrón de años en volver a dirigir. Este 2014 estrena una cosa titulada "Liquid Red" y para el 2015, ojo al dato, ya tiene en plena pre-producción "Moontrap: Target Earth", la inevitable secuela-que-en-realidad-es-un-remake (con una trama de lo más extraña: "Una cineasta comienza a creer que sus películas fantásticas son en realidad una crónica de su futuro") y que, a pesar de haberse activado ahora, llevaba ya años en cartera. De hecho, poco después del lanzamiento de la original se anunciaron sendas versiones de una segunda entrega. La primera iba a producirla nuevamente "Shapiro Glickenhaus" y con el título de "Moontrap 2: The pyramids of Mars" intentaba churrupetear del -entonces- reciente éxito de "Desafío Total". Un año después, más o menos, vuelve a anunciarse el proyecto, con idéntica intención explotadora, solo que ahora "Shapiro Glickenhaus" se ha retirado y la compañía que acarrea con la culpa no es otra que "Double Helix Films", en cuyo poco lustroso curriculum destacan las chusco-secuelas de "Sleepaway Camp". La cuestión es que entonces el tema no prosperó por ningún lado, aunque dejó pa la posteridad sendos cartelillos que gustosamente les cuelo en esta humilde reseña.
Unos astronautas de rutina laboral por el espacio se topan con una enorme nave de origen desconocido. Dentro, localizan un cuerpo humano momificado y una cosa que parece un puñetero melón. Al llegar a la tierra, el aparente fruto despertará y en plan "bricomanía" se currará un robot asesino con ayuda del cadáver y un porrón de piezas de laboratorio. Los chicos lograrán derribarlo. Como consecuencia de semejante misterio, serán lanzados de nuevo al espacio, esta vez en dirección a nuestro satélite, pa que desentrañen la movida y se enfrenten a hordas de robots malvados y maquetas mil.
"Moontrap" suponía la niña de los ojos del equipo que la confeccionó. Todos ellos venían del terreno los efectos especiales y/o la publicidad y se morían de ganas de aplicar sus conocimientos técnicos a un largometraje propio de ciencia ficción. Arropados por la "Shapiro Glickenhaus Entertainment", de la que hablamos hace no mucho, tiraron adelante el que era, sin dudarlo, un proyecto demasiado ambicioso para los medios con los que contaban... algo que, desafortunadamente, les acabó pasando factura en todos los sentidos.
No se puede negar que el arranque de la película resulta genuinamente interesante, la cosa de entrada nos plantea un gancho infalible con todo el cristo este de cyborgs homicidas escondidos en la luna. Pero el verdadero problema llega cuando los astronautas se largan hasta allá. Lo escaso de la cuenta bancaria a disposición canta más que una almeja. Que sí, que los efectos especiales están potables, ingeniosos, a base de maquetas, mate paintings y sets limitaditos, pero no alcanzan para todo aquello que sus perpetradores quieren contarnos.
Por ello, tiran de veta a base de lo infalible: paseos. Paseos por la luna. Ahora voy aquí, ahora voy allí, entre medio los protas no pueden evitar tomárselo todo un poco a chota soltando chistecillos varios, como si tal cosa, a pesar de la retahíla de hechos insólitos y sorprendentes de los que son testigos.Para aligerar un poco la cosa, de vez en cuando aparecen monstruos amenazantes contra los que los héroes se enfrentan con la poca gracia que la escasez de todo puede ofrecer. Planos cortos y rápidos, actores reaccionando sin demasiada naturalidad y, muy rara vez, compartiendo cuadro con las criaturas. Además, cuelan en la trama a una chica guapa que se desnudará absurdamente en pleno caos/trauma para contentar a la audiencia juvenil (nota: el ripeo que rula por internet no incorpora la artificiosa escena de folleteo ¿?). Igual que el cadáver momificado del principio, esta moza se supone humana. Unos humanos que viajaron hasta la luna hace 14.000 años, nada menos. OK, la idea mola, muy enigmática, pero... ¿cómo es ello posible?, ¿eran viajeros del tiempo?, ¿por qué?, ¿de qué manera?... pues bien, olvídense de dar con una respuesta satisfactoria porque "Moontrap" pasa un cojón de aclarar el asunto. Así, por la patilla. A esto hay que añadir unas pocas incongruencias científico-tecnológicas más y que se saltan algunos trámites narrativos quizás no genuinamente necesarios, pero que en una peli de mayor presupuesto hubiesen sido explotados por la mera excusa del espectáculo visual. Por ejemplo, el viaje a la luna se limita a un encadenado. Y no me vengan con la economía narrativa... mejor llámenlo economía ahorrativa.
Total, que "Moontrap, trampa en la luna" acaba convertida en un producto mediocre que no cumple con lo que prometía. A veces es mejor intentar no apuntar tan alto o te puede pasar lo que a esta peña, que una serie de buenas ideas, de atractivos conceptos, terminen por ser trasladados a la pantalla sin la suficiente fuerza y sosainamente. ¡Qué desperdicio!.En cuanto al personal implicado, y dejando de lado al entrañable pero limitado Bruce Campbell (digámoslo alto y claro, no puede ir más allá de las 45 muecas de su repertorio), encontramos de protagonista a un nombre de peso para los seguidores de la ciencia ficción, Walter Koenig, es decir, el "Chekov" del "Star Trek" original (inevitable guiño al comienzo de la peli con este parodiando los monólogos del "Capitán Kirk") quien, como les ocurriera a Tom Sizemore y William Forsythe en sus incursiones en el terreno de la serie B/Z, no da demasiado el pego como héroe, ni como hombre que despierte pasiones en una mujer (por mucho que lleve 14.000 años sin echar un quiqui). Ella era la televisiva Leigh Lombardi, que desde el 2002 no da señales de vida.
Tras las cámaras, dirigiendo, tenemos a Robert Dyke que había currado en los FX de películas como "Terroríficamente muertos" (ahora sabemos dónde conoció a Campbell!) -suyas son las cantosas maquetas, que se noten falsas no es culpa suya sino del Sr.Sam Raimi- o "Big Foot y los Henderson". "Moontrap" era su debut y tardaría un porrón de años en volver a dirigir. Este 2014 estrena una cosa titulada "Liquid Red" y para el 2015, ojo al dato, ya tiene en plena pre-producción "Moontrap: Target Earth", la inevitable secuela-que-en-realidad-es-un-remake (con una trama de lo más extraña: "Una cineasta comienza a creer que sus películas fantásticas son en realidad una crónica de su futuro") y que, a pesar de haberse activado ahora, llevaba ya años en cartera. De hecho, poco después del lanzamiento de la original se anunciaron sendas versiones de una segunda entrega. La primera iba a producirla nuevamente "Shapiro Glickenhaus" y con el título de "Moontrap 2: The pyramids of Mars" intentaba churrupetear del -entonces- reciente éxito de "Desafío Total". Un año después, más o menos, vuelve a anunciarse el proyecto, con idéntica intención explotadora, solo que ahora "Shapiro Glickenhaus" se ha retirado y la compañía que acarrea con la culpa no es otra que "Double Helix Films", en cuyo poco lustroso curriculum destacan las chusco-secuelas de "Sleepaway Camp". La cuestión es que entonces el tema no prosperó por ningún lado, aunque dejó pa la posteridad sendos cartelillos que gustosamente les cuelo en esta humilde reseña.
martes, 6 de julio de 2021
MIERDCADERÍAS : LAS MALDITAS ENCHILADAS
Retomamos esa especie de sección titulada "Mierdcaderías" cuya finalidad es, no ya reírse del merchandising ridículo -por cutre-, que sería lo típico, sino de aquel que podríamos tildar de excesivo. El tipo de mercaderías superficiales y banales que desprenden de magia, misterio e incluso dignidad a la película de la que churrupetean (y veremos cuánto tardan en plagiárnosla, igual que unos cuantos han hecho ya con la de caratuleo chungo). En esta ocasión contamos con la presencia de un aficionado al cine de terror que, por aspecto, solo puede habitar en los Estados Unidos. Bien, a poco que nos fijemos en su camiseta leeremos "It´s them damn enchiladas". Así de entrada puede no decirnos nada, pero si bajamos la vista localizaremos, en letra algo más pequeña, un título bien reconocible: "Viernes 13, 5ª parte: Un nuevo comienzo". Film que hemos reseñado, del que se han publicado los fotocromos (+ póster) y que se erige como una de nuestras entregas favoritas en lo que respecta a las desventuras asesinas de Jason Voorhees (o su imitador).
¿Y qué tienen que ver las enchiladas con "Viernes 13"? Si hacen un poco de memoria, recordarán la presencia en el film de una especie de Michael Jackson de tercera regional que habita la parte trasera de una furgo (pal caso interpretado por toda una leyenda, Miguel A. Núñez Jr., que también se dejaba ver como punko en "El regreso de los muertos vivientes"). En un momento dado, al tipo le entran retortijones y sale corriendo directo al cagadero, donde será vilmente asesinado. Justo antes exclama -en la versión española-: "¡Son las malditas enchiladas!".Bien, esa frase, en su versión original, es la que luce estampada en la camiseta del amable caballero de la imagen. Sí, claro, a todos nos hizo gracia en su día pero... de ahí a verla en una camiseta en letras gigantescas, va un trecho. Hay que ser muy..... ¿¿fricazo?? para fijarse en algo así como materia prima de merchandising. Una vez más, nos asombra descubrir cómo el abuso de aquel saca jugo de hasta las piedras que hay debajo de las piedras, convirtiendo la tonterida más insignificante e imperceptible en carne de mierdcaderías.
No se salva nada. Estamos condenados.
Actualización 22/07/21 - Por lo visto tan mala idea se la debemos a una peña que responde al nombre de "Sadist Art Designs". Sabiendo como sabemos que muchos de ustedes son unos mastuerzos que han flipado con la camiseta y se pirran por tenerla, comentarles que, además de esa, disponen de muchas otras del mismo estilo en su catálogo. ¿Dónde dar con ellos?. ¡¡Usen Google, panda de vagos!!.
viernes, 31 de agosto de 2018
SUPER MADEROS 2
Regresan los autoproclamados Monty Python del cine indie
americano con una secuela que llega ¡17 años después del estreno de su
antecesora!
Tras ser despedidos como policías de tráfico, nuestros
protagonistas son contratados de nuevo
para actuar en las carreteras de la frontera con Canadá, justo en el
momento en el que se crea un conflicto entre los USA y Canadá. Sus torpezas y
la guerra de gamberradas con la policía Canadiense, compondrán el grueso de la película.
En 2001 llegó a nuestras pantallas, casi de manera
anecdótica, una simpática película de extraña estructura, con unos actores muy
raros e insulsos, pero que funcionaban muy bien juntos. Ellos eran los infames
Broken Lizard y la película “Super maderos”, una película independiente y de
bajo presupuesto que presentaba al grupo de cómicos estadounidenses. No era su
primera película, pero funcionó muy bien. De hecho, incluso en nuestro país se
acercaron a verla a cines casi medio millón de espectadores, cifra esta que
estaba muy bien para un film de estas características que muy bien podría no
haberse estrenado. Y como funcionó bien, ellos siguieron haciendo películas, y
por ende, estas siguieron estrenándose en nuestro país, ya sin la recepción de
aquella primera porque si “Super maderos” funcionó, más que por el grupo
perpretador de la cinta, lo hizo porque se trataba de una comedia alocada de
policías. Con esto quiero decir que un grupo de cómicos tan poco carismático
como son Broken Lizard, no calaron en el público español a pesar de la buena
acogida de esta película. Por lo que las siguientes películas después de “Club
Desmadre”, ya aparecieron directamente en video o permanecieron inéditas. Y es
que asimismo, Broken Lizard son un grupo para audiencias minoritarias allá en
los USA.
Y como eran minoritarios y sus películas no reportaban
dinero, se tiraron como 10 años sin levantar un proyecto Broken Lizard para la
gran pantalla, motivo este por el que el John Cleese del grupo, Jay
Chandrasekhar, organizó un crowdfunding para levantar el proyecto de “Super maderos
2” para el que necesitaba dos millones de dólares. Lo hizo a través de la
plataforma Indiegogo, y a las 24 horas de anunciarlo, ya había conseguido su
objetivo sin pestañear, por lo que se puso en marcha la producción. Además se
convirtió inmediatamente en uno de los proyectos crowdfunding que más
rápidamente cumple el objetivo en la plataforma indiegogo. Esto ocurre en 2015,
pero la producción da comienzo tres años después, en 2018, pues siendo
Chandrasekhr como es, un tipo obsesivo, como la historia comienza justo donde
acaba la primera, una película de hacía 17 años, obligó al resto de los Lizard
a que pesaran exactamente lo mismo que pesaban en la primera película, por lo
que se sometieron todos a estrictas dietas hasta pesar lo que pesaban en 2001.
El proceso costó tres años. Y el caso es que este método del peso fue una gran
idea porque, pasados 20 años desde la primera película, lo cierto es que los
cinco componentes del grupo lucen igual que entonces, pareciendo que no
hubieran pasado los años por ellos.
Por fin se estrenó a nivel mundial el pasado mes de Mayo, y
tan solo en el primer fin de semana de estreno la película logró recaudar 18
millones de dólares, que es la recaudación que obtuvo la primera parte durante
toda su carrera comercial. Por lo que “Super maderos 2” se traduce como un éxito
rotundo. Eso sí, durante su segunda semana en cartel, la recaudación se paró en
seco y pronto fue retirada de la cartelera. Las críticas fueron feroces con la
película y es que francamente, si la primera parte era una película atípica y
llena de irreverencia e ingenio, esta segunda parte tiene un guion tan flojo y
un humor tan poco efectivo que casi parece una broma. Y así lo declaró la
prensa; los mismos críticos que ensalzaron “Super maderos”, se cebaban con
“Super maderos 2”.
En nuestro país, como obviamente el relativo éxito fue más
un cúmulo de circunstancias que de fanatismo por el grupo de cómicos, la
película pasó por nuestras salas absolutamente inadvertida, y apenas fueron a
verla 12.000 miserables espectadores. Lo cual me parece hasta mucho.
Y en mi opinión, me
parece mala a rabiar, aburrida y sin ningún punch. Y eso que Broken Lizard
despiertan mucha curiosidad y simpatía en mí, y la he visto entregado a la
causa.
Sin embargo a la vista está que Broken Lizard son un grupo
cómico para minorías; nunca serán estrellas de Hollywood pero a la vista está
que cuentan con un nutrido grupo de fans incondicionales que no tienen problema
en convertirse en mecenas y productores de sus películas y luego verlas
solamente ellos, con la gracia de que, encima, consiguen hacerlas rentables y
que sus artífices acaben ganando dinero. Y este es un caso único en el mundo. O
al menos, el único caso conocido. Motivo más que de sobra para (por mi parte)
seguir de cerca los movimientos de Broken Lizard. De hecho, Jay Chandrasekhar,
ya amenaza con una tercera parte de “Super maderos”. Visto lo visto… hasta que
el publico se canse, faltaría más.
Al margen de que esto sea una puta mierda, a mí me hacen
cierta gracia.
lunes, 6 de junio de 2016
XXX 2: ESTADO DE EMERGENCIA
La secuela de “XXX”, es muy graciosa. Hay que hacer un
esfuerzo para comprender lo que ocurre en la película, pero tras consultar
varias sinopsis, lo que pasa es que en la película no ocurre nada.
La Agencia de Seguridad Americana es atacada por unos soldados
híbridos entre los filones de “Galactica” y los soldados imperiales de “Star
Wars”, por lo que el agente Gibbons (Samuel L. Jackson) llega a la conclusión
de que han sido un equipo terrorista formado desde la Casa Blanca (¿???).
Entonces, para que se los cargue, busca a un nuevo agente “XXX” que sea,
literalmente, más cabrón que el anterior, por lo que se va a buscarlo a la
prisión donde cumple su condena y dónde dará comienzo el festival de
fantasmadas que es “XXX 2: Estado de Emergencia”.
Acción por acción para
lucimiento de Ice Cube, quien
gracias a esta película se dio cuenta de que si cuando hacía una
película de acción esta sufría un descalabro económico, pero que cuando hacía
una comedia tonta resultaba siempre un blockbuster, el como le quería ver el
público era blanco y en botella. Cube a partir de entonces se dedicó al cine
familiar y a la comedia indie, y ya no volvió a hacer acción. Todo eso
compaginándolo con su carrera como “Gangsta Rapper”. Una credibilidad terrible,
tiene Ice Cube. Además, para esta película luce especialmente estilizado, pues
siendo un actor gordo y rechoncho, se preparó físicamente para esta película,
por lo que tiene los brazos notoriamente musculados… pero es barriguilla no fue
capaz de quitársela. En cualquier caso, su presencia, su carisma y su frases
sentenciosas y chanantes son lo mejor de una película que es verla para
creerla.
El guion es la cosa más espantosa que se puede echar uno a
la cara, plagado de momentos de vergüenza ajena, y los efectos especiales generados
por ordenador a veces cantan más que un tenor, pero al final, tanto dinamismo y
un pequeño sobre exceso de ritmo convierten a “XXX 2: Estado de Emergencia” en
un entretenimiento de menos de 90 minutos que vemos, nos echamos unas risas
–involuntarias- y nos vamos a masturbarnos pensando en otra película
Lo curioso es que en la preproducción se tuvo que elegir
entre dos guiones existentes y el que finalmente quedó fue el escrito por Simon
Kinberg. El otro, que contaba una cosa totalmente distinta, se quedó en algún
cajón de los estudios con la idea de ser rodado como otra secuela o algo por el
estilo. El caso es que no pudo ser, porque en su afán de encontrar el éxito con
esta secuela, y encontrar sustitutos para el director Rob Cohen y Vin Diesel,
que no pudieron hacer una segunda parte de “XXX” porque estaban rodando otras
cosas, contrataron a Lee Tamahori, que venía de hacer cine de arte y ensayo en
su tierra (“Guerreros de antaño”) – es Neo Zelandés- y de rodar la última película de James Bond
hasta la fecha, “Muere otro día” y a Ice Cube, y esto resultó dañino para el
estudio que se gastó 87 millones de dólares en la película, para recaudar solo
70 en todo el mundo. Un fracaso de los de verdad, de los de desmoronarse. Aquí
en España más o menos lo mismo, y si la primera entrega de la franquicia obtuvo
1.600.000 espectadores, esta secuela no llegaría a 500.000. Normal, la película
es una patochada ridícula. De hecho, la crítica se cebó con la estupidez de la
película, y sobre la obesidad de Ice Cube. Que hijos de puta…
No obstante, desde 2014 se viene hablando de una nueva
secuela, esta vez recuperando a Vin Diesel en un proyecto que aún no ha visto
luz y que se titularía “XXX 3: The Return of
Xander Cage”, cosa que dotaría a la franquicia de mayor absurdismo si
tenemos en cuenta que en “XXX 2: Estado de Emergencia” se deja bien claro que
el anterior agente Triple X ha muerto.
Por otro lado, para ir acabando con la reseña y con el
festival de absurdidades, decir que la película en los USA de estrenó con el
título de “XXX 2: The Next Level” mientras que fuera de estos, y excepto en
Canadá, la película se estrenó con el título de “XXX 2: State of the Union”.
¿Qué por qué? Ni zorra idea.
Junto a Ice Cube y a Samuel L. Jackson, la película cuenta
con las absurdas presencias de Willem Dafoe , el rapero Xzibit y Peter Strauss
como el presidente de los Estados Unidos.
lunes, 7 de marzo de 2011
TROLLJEGEREN (TROLLHUNTER)
Los Noruegos se apuntan al rollo "El proyecto de la bruja de Blair" con esta peli cuyo estrambótico título, según los americanos, se podría traducir como "cazador de trolls" (más o menos).
Si os digo la verdad, comienzo a estar ya bastante harto y cansado de estos "falsos documentales de terror". Se está abusando de ellos y, sin embargo, el público continúa respondiendo bien (valga "Paranormal Activity" como reciente muestra), así que los tendremos revoloteando aún un tiempo. Está bien que hicieran su función de introducir el video puro y crudo en el cine standard, y que crearan un nuevo modo de hacernos pasar miedo. Pero claro, una vez superado el efecto sorpresa, te encuentras que todos se apuntan a un mismo patrón: secuencias de bromas entre los supuestos realizadores, escenas de correteo y jadeos, casuales momentos en los que la cámara queda tumbada en el suelo, las declaraciones de los implicados con rictus melodramático, los infrarojos.... todo.
Y todo esto lo tiene "Trolljegeren". Lo que realmente la salva de la quema es que aquí, en lugar de fantasmas o zombies, tenemos trolls. Sí, trolls, como los que se comen a los gnomos. Lo que pasa es que la mayoría de ellos son gigantes, hay uno al final que directamente es como un edificio de alto (¿y cómo se esconde eso?), cuando yo siempre creí que eran de tamaño Torrebruno.
La cosa va de un grupo de estudiantes que hacen un documental sobre un supuesto cazador furtivo de osos. Cuando lo localizan, este resulta ser... pues lo del título. El hombre, por motivos un tanto "asá", anima a los chavales a seguirle en sus aventuras y, bueno, ahí es donde aparecen los trolls y todo el mamoneo gubernamental que los oculta.
Hay que decir que, a pesar de topicazos, la peli se aguanta bien. Los actores son creíbles y, sobre todo, los efectos especiales están muy muy conseguidos. Ayudan también los bonitos y solemnes parajes Noruegos. El único "pero" que le veo es el aspecto de los trolls... son casi caricaturescos... muy grotescos... y eso, aunque esté hecho aposta, rompe un poco. No se, me habrían convencido trolls de look más fiero y menos ridículo (claro que entonces no serían trolls, supongo). Aunque, como digo, están muy muy bien integrados en las imágenes reales.
Minucias. La peli está potable y, en fin, que se puede pasar un rato ameno con ella.
jueves, 26 de enero de 2012
JUAN DE LOS MUERTOS
Desde que supe de su existencia, al conocer que se trataba de una comedia de zombies, ya me tiraba para atrás, por muy exótica que fuera su procedencia. Una película de zombies Cubana no se ve todos los días, cierto, pero si los cubanos se suman a la moda zombie, mucho se tiene que torcer la cosa para que no sea una mierda, como mierdas son todas las películas de zombies, ya sean de grandes estudios o independientes, que se están facturando en todo el mundo desde 2004.Total, que la curiosidad esta se exhibe por festivales especializados, pensando yo que se quedará en mera anécdota. Pero por extraños designios del destino, la película se estrena comercialmente, en salas de arte y ensayo eso si, y al ver su horroroso póster en las marquesinas del metro, me tira todavía más para atrás, afirmándome a mí mismo, que jamás iría a verla. Pero, como me suele pasar en mogollón de ocasiones, un par de horas muertas entre mis quehaceres, me animan a verla ya que estoy en la puerta del mismo cine, a la hora que va a dar comienzo.
Bien, ¿Película Cubana de zombies? ¡¡Mis cojones!! Nada más empezar los créditos, resulta que esta pedazo de mierda está subvencionada por el ministerio de cultura y las televisiones de nuestro país, por lo que estamos ante ¡una producción española! con efectos especiales más o menos eficaces realizados con dinero de usted y mío. “Bueno, al menos es una película de género”, pensarán; ¡mis cojones otra vez!, es una pataleta Cubana, un nuevo lloriqueo de un país que no sabe hacer una película, sea del tipo que sea, sin olvidarse de la situación que están viviendo, ni dejar la política a un lado. Es que debe estar mal visto el entretenimiento puro y duro…
Así que entre proclama política y proclama política, de vez en cuando salen zombies y gore. Y no me vengan con que LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES, tenía un fuerte contenido politico, porque ya dijo George A. Romero, que ni de coña. Aún así esto es otra cosa.
El argumento es simple; una plaga zombie llega a La Habana, y un grupo de tirados forma un equipo que a módico precio acaban con los muertos revividos que pululan por la zona, bajo el eslogan “Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos”.
Ni me he molestado en informarme, pero creo que esto está basado en un cómic. Como no pienso comprobarlo, si no es así sepan disculparme. Y si no, pues que les jodan!!!.
Iras aparte, la película no funciona. Es todo previsible, ya sean los gags, o lo que va a pasar en cada momento. Los protagonistas, concebidos en un principio para resultar carismáticos, son tan antipáticos que caen mal al espectador, aunque es evidente el esfuerzo de los actores por parecer lo contrario, pero nada. Y el humor Cubano es tan básico – que no primario- que no logra sacarme ni una sonrisita. Y el rollo zombie, a estas putas alturas, ya apesta.
Desde luego, como película de género, es una ponzoña de la peor calaña, pero a juzgar por un gafastas que ha abandonado la sala antes de que terminara, se ve que a nivel cine social, tampoco funciona.
En el reparto, a parte de agrios actores Cubanos que en Cuba sus putas madres conocerán, la productora española les impone a Antonio Denchent, haciendo de yankie y hablado en Inglés – que con el fuerte acento Sevillano que tiene Denchent, se pueden hacer una idea de lo desagradable que sonaba- y a una niñata follable de estas de alguna serie, que responde al nombre de Andrea Duro
Dirige el cotarro Alejandro Burgués, de filmografía completamente alejada del género.
Una basura lamentable.
miércoles, 29 de mayo de 2024
CIVIL WAR
Respaldado por dos monstruos en esto del buen cine "de género" como son "DNA" y "A24", el cabrito de Alex Garland demuestra, una vez más, que el talento le chorrea por todos sus poros. Algo que aquel furruño panfletario titulado "Men" puso en duda -al menos para mí- Nada, un desliz puntual, con "Civil War" retoma la buena forma, y de qué manera. Encima, ha sido todo un éxito de taquilla. Uno merecido y del que me alegro horrores. Solo espero que ello no le confunda y ahora se pire a Hollywood a parir la habitual mierda desalmada de encargo. Todavía me duele recordar el caso Jaume Collet-Serra. Rejuntarse con los Big Boys no suele ser garantía de nada bueno.
Ha estallado una cruenta guerra civil en los USA. Un grupo de periodistas, destacando la presencia de una traumada y descreída fotógrafa, se plantea como meta acudir a Washington y entrevistar al presidente, antes de que sea capturado y ejecutado. No hace falta decir que el viaje estará plagado de momentos intensos, muchos de los cuales contribuirán a cierta transformación personal.
Antes de ver "Civil War", me esperaba una especie de epopeya bélica a lo grande, situada en plena urbe. Pero no, mayormente estamos ante una "road movie" con sus escenas intimistas, de desarrollo de personajes, lo que, gracias a la enorme capacidad de los actores, las hace tan interesantes y.... iba a decir "disfrutables como las secuencias de tiros y muertos", pero no sería la palabra adecuada. Las secuencias de tiros y muertos quedan lejos de ser disfrutables. Vienen abordadas de modo hiper realista, sin gilipolladas heroicas, ni excesos melodramáticos. Todo en su justa medida, evitando implicarse más allá de lo necesario. Y ustedes, público, sabrán cómo les sientan. Debe ser la edad, pero yo las sufrí y me resultaron incluso desgarradoras. "Civil War" es una de esas películas que, al zambullirte en ellas, te desconectan del resto del mundo, y al día siguiente, y al otro, no paras de pensar en lo que viste. Es cierto que, ocasionalmente, nos regala imágenes estéticamente hermosas... sin embargo, para nada aplacan la sensación de estar siendo testigos de algo muy trágico y desasosegante.
Antes de ver "Civil War", me esperaba una especie de epopeya bélica a lo grande, situada en plena urbe. Pero no, mayormente estamos ante una "road movie" con sus escenas intimistas, de desarrollo de personajes, lo que, gracias a la enorme capacidad de los actores, las hace tan interesantes y.... iba a decir "disfrutables como las secuencias de tiros y muertos", pero no sería la palabra adecuada. Las secuencias de tiros y muertos quedan lejos de ser disfrutables. Vienen abordadas de modo hiper realista, sin gilipolladas heroicas, ni excesos melodramáticos. Todo en su justa medida, evitando implicarse más allá de lo necesario. Y ustedes, público, sabrán cómo les sientan. Debe ser la edad, pero yo las sufrí y me resultaron incluso desgarradoras. "Civil War" es una de esas películas que, al zambullirte en ellas, te desconectan del resto del mundo, y al día siguiente, y al otro, no paras de pensar en lo que viste. Es cierto que, ocasionalmente, nos regala imágenes estéticamente hermosas... sin embargo, para nada aplacan la sensación de estar siendo testigos de algo muy trágico y desasosegante.
No quiero hacer spoilers, pero, hacia la mitad final, hay una escena específica en la que los protagonistas se topan con unos patriotas de corte radical y pone los pelos de punta. Francamente angustiosa. Un diez para un Jesse Plemons no acreditado, dando vida a uno de esos escalofriantes fanáticos armados, ahí con sus gafas de sol de plástico rojo, frío, imprevisible, sin compasión. El cabrón da verdadero miedo. La resolución es pura adrenalina. Y las consecuencias del drama experimentado, tremendas. Un diez al cubo.
Todo ello converge en un clímax acojonante. Intenso. Vibrante. Crudo. Brutal. Y un desenlace que quita el hipo. Garland echa mano again de esa capacidad de contención, evitando dramas y lágrimas gratuitas. Justo unos segundos antes, boquiabierto, pensé "Como acabe aquí, comienzo a cagar pepitas de oro". Y así es como fue. Vale, no eché el preciado metal por el ojete, pero sí aplaudí, fascinado.
Encima, y por si "Civil War" no contara ya con un chorrón de atributos, en la banda sonora asoman dos canciones de los míticos "Suicide", uno de los grupos más genuinamente punk de la historia del rock. Y no porque suenen a "Nofx" precisamente. Ambas coplas vienen perfectamente elegidas y ensambladas en el film.
Como decía, el reparto está sensacional. Una dura y seca Kirsten Dunst. El gran Wagner Moura, ya acostumbrado a estas lides con su protagonismo en las muy estupendas "Tropa de élite". Cailee Spaeny, destinada a ser el nuevo rostro bonito de moda, quien ya colaboró con Alex Garland en su notable serie "Devs". Incomparable Stephen McKinley Henderson y... ese Jesse Plemons de pesadilla. Perdonen si insisto, pero es que deja huella.
Mirado detenidamente, "Civil War" es una película aterradora. Pensar que todo lo mostrado podría ser perfectamente real -y podría serlo- da canguelo. En fin, no queda mucho más que decir.... cojonuda.
Todo ello converge en un clímax acojonante. Intenso. Vibrante. Crudo. Brutal. Y un desenlace que quita el hipo. Garland echa mano again de esa capacidad de contención, evitando dramas y lágrimas gratuitas. Justo unos segundos antes, boquiabierto, pensé "Como acabe aquí, comienzo a cagar pepitas de oro". Y así es como fue. Vale, no eché el preciado metal por el ojete, pero sí aplaudí, fascinado.
Encima, y por si "Civil War" no contara ya con un chorrón de atributos, en la banda sonora asoman dos canciones de los míticos "Suicide", uno de los grupos más genuinamente punk de la historia del rock. Y no porque suenen a "Nofx" precisamente. Ambas coplas vienen perfectamente elegidas y ensambladas en el film.
Como decía, el reparto está sensacional. Una dura y seca Kirsten Dunst. El gran Wagner Moura, ya acostumbrado a estas lides con su protagonismo en las muy estupendas "Tropa de élite". Cailee Spaeny, destinada a ser el nuevo rostro bonito de moda, quien ya colaboró con Alex Garland en su notable serie "Devs". Incomparable Stephen McKinley Henderson y... ese Jesse Plemons de pesadilla. Perdonen si insisto, pero es que deja huella.
Mirado detenidamente, "Civil War" es una película aterradora. Pensar que todo lo mostrado podría ser perfectamente real -y podría serlo- da canguelo. En fin, no queda mucho más que decir.... cojonuda.
lunes, 25 de febrero de 2013
30 NIGHTS OF PARANORMAL ACTIVITY WITH THE DEVIL INSIDE THE GIRL WITH THE DRAGON TATTOO
Mucho se estaba tardando, tras el incuestionable éxito del “Found footage”, incluso más allá del género fantástico (caso de “Project X”), en realizar algún “Spoof” de este, podíamos decir, nuevo sub-género. Lo chungo es que cuando se le ocurre la idea a alguno, se les ocurre a los demás de golpe, y claro, tenemos las consiguientes aglomeraciones y /o equívocos por parte del respetable a la hora de ver la parodia de “Paranormal activity”.
Por un lado, tenemos a los "padres del género" con “Scary Movie 5”, saga creada por los hermanos Wayans, a la que a posteriori se les unió David Zucker. En esta quinta entrega, centrándose sobretodo en “Paranormal Activity”, contamos con el guión de David Zucker + Pat Proft y Malcolm D. Lee (“Todo el mundo odia a Chris”) a la dirección.
La película actualmente está en fase de post-producción.
Curiosamente, a uno de los Wayans se le atribuye el guión de la recién estrenada en USA “A haunted House” dirigida Michael Tiddes. Y a la vez que se lanza esta en salas, en video clubs lo hace “30 Nights of paranormal activity with the devil inside the girl with the dragon tattoo” de Craig Moss.
Moss es habitual de este blog. Su especialidad es sacar “Spoofs” de tercera para su explotación en vídeo (¡son “Spoofs” de “Spoofs” prácticamente!) como “Breaking wild”, película consecuencia de “Híncame el diente” que se choteaban de la saga “Crepúsculo”, o “Virgen y culpable a los 41”. Pero también ha tenido un estimable debut en la pantalla grande con “Tipo Duro”.
Igualmente, la película de imposible título que nos atañe no podía ser más oportuna.
Tomando como hilo conductor la saga de “Paranormal Activity” mezclándolo todo con “The devil inside”, le pasa factura a otras tantas ajenas al “Found Footage” como puedan ser “Batman se Alza” o “Abraham Lincolm cazador de vampiros” e incorporando al personaje principal de la saga “Millenium”.
Un par de mujeres se encuentran una cinta VHS en el garaje de su casa cuya etiqueta reza “Found Footage”, así que se ponen a verla. Su contenido muestra a una pava que dice que su padre está poseído por un demonio y va con su cámara a hacer un documental sobre el tema al hospital psiquiátrico en el que anda ingresado. Por otro lado, como estrenan casa, su marido graba en vídeo todo el respectivo trajín. Cuando se dan cuenta de que está infestada de fantasmas.
Y la cosa empieza terriblemente bien…
Se trata de recrear las escenas más celebres de estas películas, pero llevándolo todo al terreno del “Spoof”, consiguiendo por momentos ambientar el asunto y acojonar al espectador, para que al hacer acto de presencia el fantasma, este les haga putaditas del tipo pintarle unos bigotes de gato con un rotulador, sentarse a ver la tele y hacer zapping, para acabar el ente fumando porros y masturbándose viendo porno. Y resulta harto divertido. ¿Qué es lo que pasa? Que por cada dos gags potentes te vienen diez sin ninguna gracia, siendo el resultado final una montaña rusa con un comienzo acojonante, para que los altibajos constantes te suman en el más insoportable sopor. Y es una autentica lástima, porque a priori prometía mucho.
Luego, filmada en video como está, se pasan por los huevos las reglas del “Found Footage”, es decir, que se sirve del look de estas películas, pero está montada de manera estándar, con sus planos contra planos y demás parafernalias, sin importar un carajo ser fiel o no al espíritu del subgénero.
En definitiva, es comedia y se deja ver, pero es floja, floja, floja.
Esperaremos a ver las otras parodias paridas por elementos versados en la materia, aunque tampoco confío mucho en que sus resultados disten mucho de la explotación videoclubera, decantándome, eso sí, por la aportación de Marlon Wayans.
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