
jueves, 17 de abril de 2008
CRUCE DE CAMINOS

domingo, 3 de junio de 2012
AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (19): LUCILLE LARUSSO ERA UNA GOLFA (o KARATE BASTARDS KIDS)
Únicamente comentar la presencia de Bill Johnson, maestro de artes marciales allá en su casa y que, probablemente, lo de "Kickboxer..." sea referencia directa al film de mismo título protagonizado por Jean Claude Van Damme tres años antes.
martes, 19 de agosto de 2008
LOS ALBÓNDIGAS ATACAN DE NUEVO
Ayer, después de un viaje de cuatro horas y media en coche, llego a casa, enciendo la tele y veo a un chico en silla de ruedas con motor adelantando a un autobús escolar. ¡¡¡Coño!!! "Los albóndigas atacan de nuevo", la que vi miles de veces junto a mi primo, ¡que recuerdos!, o no.
Recordaba el extraterrestre, el combate de boxeo, los chistes de pitos …. pero en lo que no caí en su momento es que esta película es una parodia de otras, como ahora la desafortunadamente rentable saga de "Movie" ("Scary Movie", "Superhero Movie", etc, etc….) solo que sin el ingrediente “spoof”. Aquí van coincidencias de recursos:
-Se parodia a Patton con el obvio recurso del campamento rival (Camp Patton) y su coronel, así como otras películas militares con las incursiones de los niños-soldados
-Se parodia "Grease" Él es un macarra y ella una chica pura y virginal, además lleva un look a lo Olivia Newton John y el protagonista es un clon de Ralph Macchio, que tenia recién estrenada "Karate Kid".
-Mas que parodia es una "explotation" lo que ocurre con "E.T. El Extraterrestre" aunque también hay algo de mofa, esto es una comedia con chistes de tetas y pitos
-Buma es la versión más sonada de "Rocky"
-Las sillas de ruedas con motor molan
-Se utiliza el cameo de “famosos” de la época, claro, para enganchar taquilla, en este caso Donald Gibb (el famoso "Ogro" de "La revancha de los novatos") y “Pee-Wee Herman”.
Pues eso, que ya esta todo inventado, y algunos gags, como los protagonizados por niños, son impensables en estos tiempos. Pero seamos optimistas y exigentes. Queremos un remake plano a plano ¡¡¡Ya!!!
Si terminé de verla a las tres de la mañana, después del viaje de cuatro horas y media, creo que se lo que me digo, ¡y las "Movie" que se vayan por donde han venido, hombre ya!
lunes, 28 de agosto de 2023
THE VERY EXCELLENT MR. DUNDEE
Y ahora le toca el turno a Paul Hogan.
Hogan, era una estrella de la televisión en su país de origen, Australia, que tuvo los huevos de embarcarse poco después en lo que sería la película independiente más popular de la historia, “Cocodrilo Dundee”, que le valió la nominación al Oscar al mejor guionista en 1986 y más de 300 millones de dólares de ganancias. Un éxito internacional. Debido a esto, y en su condición de estrella, el australiano decidió mudarse a Hollywood con el fin de seguir rodando películas, con la mala suerte que tras el binomio de “Cocodrilo Dundee”, sus siguientes films fueron rotundos fracasos (aunque Hogan supo invertir dinero en bolsa y, gracias a eso, hoy todavía es millonario), que le alejaron de las pantallas a principios de los 90 quedándose prácticamente sin trabajo. Hubo una nueva tentativa de recuperar la gloria pasada con “Cocodrilo Dundee en Los Angeles”, pero ya nadie se acordaba del personaje y fracasó nuevamente. Y en torno a tal fracaso gira toda esta “The Very Excellent Mr. Dundee”. En ella, Paul Hogan es Paul Hogan, viviendo todavía de los restos de su éxito como Dundee, en un mundo en el que el público no sabe que existe una tercera película sobre el personaje y donde nadie le reconoce ya por la calle. Sin embargo, se le va a nombrar Caballero por su servicio a la comedia, ya que la Reina de Inglaterra es fan de “Cocodrilo Dundee en Los Angeles”, gracias a lo cual vuelve a estar un poco de actualidad. Por otro lado, una serie de estúpidos accidentes —como lanzar sin querer una serpiente viva a la cara de un profesor de colegio o una serie de malentendidos raciales— ponen en contra de él a toda la opinión pública, motivo por el que Hogan vuelve a adquirir algo de fama, esta vez como persona non grata. Y ya está. De eso va la peli.
Una chorradita simpática al servicio de Paul Hogan, que utiliza un endeble hilo argumental a favor de una serie de gags, recreaciones de los momentos más memorables de “Cocodrilo Dundee” (hasta los cojones de lo del cuchillo o lo de atrapar a un ladrón que huye lanzándole una lata), y, sobre todo, un divertido desfile de cameos con celebridades que, al igual que Hogan, se ríen de su gloria perdida interpretándose a sí mismos. Así, veremos a Oliva Newton John en lo que supone su última aparición en cine antes de su fallecimiento, haciendo pequeñas galas benéficas en las que tiene que recurrir a las viejas canciones de “Grease” para que acudan los fans, a Reginald VelJohnson siendo preguntado en la calle por Steve Urkel, a John Cleese, que tras gastarse toda su fortuna en juego, drogas y putas ahora es conductor de Uber, o a Chevy Chase proclamando a los cuatro vientos que él obtuvo un Oscar por “El club de los chalados” siendo mentira, y comportándose como un déspota ante un público que le adora.
Lo bueno de “The Very Excellent Mr.Dundee” es que es una tontería sin mayor pretensión, entretenida, bobalicona y consciente de ello, que se la ve uno en un santiamén y con una sonrisa en los labios. Y quizás por eso la crítica la ha puesto como lo peor de lo peor.
Dirige y produce Dean Murphy, que se ha encargado de conducir la (escasa) carrera de Paul Hogan en los últimos 20 años, produciendo y dirigiendo las últimas películas del comediante australiano.
La cinta iba a estrenarse en salas, pero le pilló en medio de la pandemia, por lo que pasó directamente a emitirse en Amazon Prime, sin que sea España uno de los países que cuente con una copia en su catálogo, no comprendo por qué.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
EL NUEVO KARATE KID
Con la intención de revitalizar la franquicia de "Karate Kid" (algo que se ha repetido recientemente con un remake destinado a las nuevas generaciones), no se les ocurre otra cosa en plenos años 90 que hacer una nueva entrega acorde a los gustos y estética de la época. Ralph Macchio estaba ya mayor, gordo y acusaba ciertos síntomas de alopecia desbordarte, además de no gozar de la popularidad que le proporcionó la saga en los ochenta. Así que la "Columbia" decidió prescindir de él y en su lugar apostaron por una muchachita. Hilary Swank, bien jovencita, se encarga de dar vida a esta “Julie San”. Trasladan la acción a Boston pero se conserva al “alma mater” de la saga, el ya a estas alturas pesado señor "Keisuke Miyagi". El resultado de esta brillante idea es uno de los bodrios más infames e insufribles de los muchos que dio la industria Hollywoodiense en la década de los noventa.La escasa historia no varía demasiado respecto a las precedentes entregas; Miyagi acude a Boston porque va a ser condecorado como veterano de guerra. Allí se topa con la esposa de un compañero suyo, que tiene una nieta de lo más borde y gilipollas. La situación es insostenible, así que Miyagi le dice a la señora que se pire a su casa en California, que de la imbécil de la niñata se encarga él.
Esta es acosada por los miembros de seguridad estudiantil del instituto, pero vamos, un acoso fuera de todo precedente, porque prácticamente lo que quieren es violarla y hostiarla… pero la muchachita se lo toma con toda la naturalidad del mundo. Así que, como ella sabe algo del karate que le enseñó su padre instruido por Miyagi, le pide a este que le de más lecciones para, así, poder ahostiarse con los acosadores. Como el método “dar cera, pulir cera” parece que no es muy eficaz con las mujeres, Miyagi decide llevársela a un templo de vete tu a saber donde (con monjes medio Shaolin, ¡al loro!), en el cual la vemos hacer muchas gilipolleces, pero nada de karate. No obstante, sale de allí dando hostias como panes. Entre tanto se enamora de un mentecato medio marica.
Tiene cojones la cosa. Es tan chorras la puta peli que he acabado cogiéndole hasta el punto. Da la sensación de que se trata de un mero producto de la "Columbia" para blanquear dinero, porque la poca gana que hay en cada escena es palpable. Parece una mala parodia, aunque no lo es.
El montaje es desastroso, los errores de continuidad, constantes, las interpretaciones sosas. Pat Morita está ahí deseando terminar para pirarse a hacer sus cosas, y Hilary Swank, primeriza, sobreactúa poniendo unas caras de ira de agárrate y no te menees. Los diálogos son lo mas subnormalesco que puede haber, con Miyagi filosofando de forma forzada como si no hubiera mañana, y la Swank repitiendo cual mono sus doctrinas.
Los chungos del insti son poco más que violadores, pero en ningún momento se tira por la vía fácil para hacerles frente, que es la legal. Mejor aprender un karate que apenas hace acto de presencia en toda la película. Y en lo que respecta al templo, a parte de poco épico, cuando se ponen a bailar música contemporánea y moderna dudamos si estamos en un lugar sagrado habitado por monjes orientales, o en un centro para la ayuda del discapacitado.
Pero que todo esto no sirva de óbice para el despiporre… la película es un aburrimiento sin precedentes. Solo por descabellada, tontuna y absurda, la salvamos un poquito de la quema. Eso sí, da gusto ver a Hilary Swank tan jovencita (tendrá 20 años raspados), tan guapa y marcando sus curvas de manera intencionada por parte de la producción durante toooodo el metraje.
"El nuevo Karate Kid" pasó por salas de medio mundo sin pena ni gloria y su edición en DVD se ha hecho esperar. Incluso siendo un producto comercial, todavía hay gente que desconoce su existencia, pero sin duda será una película a reivindicar, por el hecho de que, cuantos más años pasan de su realización, más ridícula es y servirá como vehículo de las mofas de los cinéfilos más inquietos. Tiempo al tiempo.
Dirige Christopher Cain, quien nos diera grandes títulos como "El Rector", "Arma Joven" o "Dos chiflados en remojo". Cobró su cheque y dejó dirigir al ayudante y a la segunda unidad, mientras él se metía unas rayitas y decía “perfecto, perfecto”.
martes, 3 de junio de 2025
PROFESORES DE HOY
Arthur Hiller, autor de comedias respetables para señores que pasan con creces la mediana edad, según avanzaba su carrera se iba volviendo más cafre. Suya es esa joya a mayor gloria de Jim Belushi titulada “Millonario al instante”. Dirige este soso film con el piloto automático, limitándose a poner una escena tras de otra siguiendo una estructura narrativa correcta, aunque al final la confusión se impone ante sus pocas ganas de rodar un producto de semejantes características y, por momentos, el espectador tiene problemas para seguir la cinta. Cuando llega a su fin, nos damos cuenta de que estábamos viendo un galimatías cuya historia nos importaba francamente un bledo. Y es que ese guion es una torpeza todo él. De hecho, el responsable del mismo, W.R. McKinney, no volvió a ver su nombre en los créditos de ninguna otra película. Jamás ningún estudio, ninguna compañía independiente, volvió a contratarle.
Por otro lado, hay que tener muy presente que, dentro de todo este desaguisado, tenemos actores de lo más competentes. Entonces, ver a Nick Nolte en una comedia de estas características, donde además bebe cerveza, folla con tías y hace un poco el cafre, es motivo más que suficiente para dedicarle un visionado. Sería la siguiente película de Ralph Macchio tras convertirse en estrella con “Karate Kid”. Gasta carisma e incluso podría decirse que está bien de no ser porque el actor tiene un único registro interpretativo que explotó hasta la saciedad, teniendo a posteriori una carrera irregular. Ya saben cual ha sido su devenir.
Choca ver, en un papel muy secundario, a un Morgan Freeman que apenas tiene texto y cuyo afro sin canas deja claro que alguna vez fue joven. Su presencia es meramente anecdótica. También tenemos a Crispin Glover en uno de esos roles de adolescente complicado (o chalado) que hacía en la época y con los que se abrió camino hasta convertirse en el excéntrico que es hoy. Completa el reparto Laura Dern, como una joven estudiante encinta de uno de sus profesores.
Podríamos hablar de “Profesores de hoy” como la versión amable y para todos los públicos de “Curso 1984”, que, a fin de cuentas y salvando mucho las distancias (ya que son films opuestos), cuenta lo mismo: Un profesor de vuelta de todo teniendo que lidiar con una serie de alumnos que son unos hijos de puta.
Con todo, la película funcionó bien en taquilla, no así en nuestro país donde apenas congregó a 78.000 espectadores, aunque sí que hizo su carrera en las estanterías de los videoclubes.
La banda sonora, anunciada curiosamente durante los títulos de crédito finales, se convirtió en un éxito de ventas en los EUA gracias a las canciones interpretadas por Joe Cocker o formaciones tipo "ZZ Top", así como otro tipo de temas más de la época y que lucen metidas con calzador en la película.
Se deja ver, sin más, y es tirando a rollo. Amén de contener todos los clichés del género, aunque solo sea para cagarse en ellos.




