Oficialmente concebida como un remake de "El tren del terror" (aquel slasher del 1980 con Jamie Lee Curtis), finalmente terminó derivando a otro... otro... ¡otro remake!, solo que este no oficial, el de "Hostel". Sí amigos, los caballeros de la "Nu Image" se alejan temporalmente de sus monstruos gigantes y demás para parir esta trillada peliculilla cuya única diferencia con el "hit" de Eli Roth consiste en sustituir un hostal por un tren. El resto, casi idéntico.
Un equipo de lucha libre que están de torneos por Europa del Este (¿donde si no?) pillan un tren con la mala fortuna de que es algo así como una carnicería móvil, una trampa dispuesta exclusivamente para ellos con un fin: mutilarlos desmedidamente (vale, el motivo no es el mismo que los malos de "Hostel"... en todo caso es idéntico al de "Turitas").
Resumiendo, tardía muestra de "Torture porn" con todas las de la ley y un único nombre conocido en el reparto, el de Thora Birch, famosa por esas enormes tetazas que mostraba en "American Beauty" y por compartir reparto con la pajilleada Scarlett Johansson en "Ghost World" (el que Thora no fuese la rubia/guapa del "pack" la condenó a protagonizar subproductos de terror videoclubero).
El nivel de truculencia es elevado y retorcidillo, aunque tampoco excesivo, y la capacidad de sus realizadores en destruir cualquier atisbo de credibilidad resulta notable. Ya sabéis que tengo un alto grado de permisividad respecto a todo lo que es inverosímil en una peli, pero en este caso se pasan, y más teniendo en cuenta el "tono realista" que supuestamente gasta.
Por lo demás, jóvenes americanos tan guapos -bueno, ella un poco menos- como idiotas hacen idioteces que les empujan a caer en trampas perpetradas por malísimos y crueles (y feos y sucios) Europeos...
Super-mediocre, pero soportable.
domingo, 4 de abril de 2010
sábado, 3 de abril de 2010
UN LOCO ANDA SUELTO
Con la primera película que hicieron juntos Carl Reiner y Steve Martin, me despido del repaso dedicado a sus colaboraciones.
"Un loco anda suelto", horroroso título patrio para el más contundente "The Jerk", que vendría a traducirse más o menos “El gilipollas”, sería además la puesta de largo de Martin, que debutaba en un rol protagonista tras mamarse mucha televisión y un cameo en "La película de Los Teleñecos". Estaba tan joven, que incluso en su cabeza aún queda algún pelo negro.
El actor interpreta a un hombre de unos 30 años que, al ser abandonado a la puerta de una familia negra en Mississippi, piensa que es negro. Cuando sus padres le confiesan que en realidad es blanco, y que no le cambiará el color de la piel con el tiempo, decide abandonar el hogar con el fin de buscarse la vida. Comienza a trabajar en todo tipo de trabajos hasta hacerse millonario y, así, vemos una infinidad de gags con los que Steve Martin puede lucirse.
Y el caso es que ambos, director y actor (y guionistas a michi…) están en plena forma. Introducen materia propia del "spoof" (en una comedia no "spoof") de lo mas afortunados que he visto en mucho tiempo y juegan al “cine dentro del cine” efectuando el propio Reiner un papelito interpretándose a sí mismo y denunciando al personaje de Steve Martin por equis cuestiones que prefiero no desvelar, pues recomiendo el visionado de esta peli encarecidamente. Una que, a mi, me la pone dura.
Y qué fructífera la unión de estos dos, tal y como hemos podido ir viendo durante las últimas semanas. Lástima que solo hicieron cuatro películas juntos. Hubiera molado que fueran unas cuantas más.
"Un loco anda suelto", horroroso título patrio para el más contundente "The Jerk", que vendría a traducirse más o menos “El gilipollas”, sería además la puesta de largo de Martin, que debutaba en un rol protagonista tras mamarse mucha televisión y un cameo en "La película de Los Teleñecos". Estaba tan joven, que incluso en su cabeza aún queda algún pelo negro.
El actor interpreta a un hombre de unos 30 años que, al ser abandonado a la puerta de una familia negra en Mississippi, piensa que es negro. Cuando sus padres le confiesan que en realidad es blanco, y que no le cambiará el color de la piel con el tiempo, decide abandonar el hogar con el fin de buscarse la vida. Comienza a trabajar en todo tipo de trabajos hasta hacerse millonario y, así, vemos una infinidad de gags con los que Steve Martin puede lucirse.
Y el caso es que ambos, director y actor (y guionistas a michi…) están en plena forma. Introducen materia propia del "spoof" (en una comedia no "spoof") de lo mas afortunados que he visto en mucho tiempo y juegan al “cine dentro del cine” efectuando el propio Reiner un papelito interpretándose a sí mismo y denunciando al personaje de Steve Martin por equis cuestiones que prefiero no desvelar, pues recomiendo el visionado de esta peli encarecidamente. Una que, a mi, me la pone dura.
Y qué fructífera la unión de estos dos, tal y como hemos podido ir viendo durante las últimas semanas. Lástima que solo hicieron cuatro películas juntos. Hubiera molado que fueran unas cuantas más.
viernes, 2 de abril de 2010
CIENCIA FICCIÓN DEL NUEVO MUNDO
No hay duda de que una de las etapas más interesantes del Roger Corman productor se dio con su compañía (luego vendida) "New World Pictures", de donde salieron muchas pequeñas joyitas que, aunque nacían con mentalidad exploitation, siempre aportaban algun detalle fresco y original. La lista de títulos es notable ("Piraña", "Rock and Roll High School", "Humanoides del abismo", "Big Bad Mama", "Death Race 2000", "Battle Beyond the Stars", "Deathstalker", etc...), pero da la casualidad que en los últimos días me he visto dos de sus mejores aportaciones a la ciencia ficción, una totalmente pulp y la otra un pelín más seria.La primera es "La galaxia del terror", puro cine de culto que, incomprensiblemente, también encabeza algunas listas de lo peor de su década. James Cameron curró aquí de director de segunda unidad y diseñador de producción, aportando ideas visuales que posteriormente desarrollaría más a fondo, y con más dinero, en "Aliens, el regreso". "La galaxia del terror" parece una imitación de "Alien" pero solo los primeros minutos, luego se desentiende por completo aportando una historia
distinta y sorprendentemente "filosófica" para tratarse de lo que se trata. Yo la vi de chaval y me impactó muchísimo todo el gore, que no solamente es gráfico, también retorcido y enfermizo, como ese cristal moviéndose bajo la piel, la cabeza de una tipa estallando por efecto de la presión o la famosa secuencia del gusano gigante violador. A pesar de su condición de ciencia ficción, esta peli encaja más en los parámetros del terror, contando la epopeya de unos tipos enviados a un planeta para descubrir la procedencia de la misteriosa señal que emite una enorme pirámide que será la puerta a la materialización de sus mayores terrores. Efectos especiales simples pero efectivos, tono oscuro e inquietante y, eso, truculencia a tutiplen. El reparto es muy jugoso, Robert Englund, Sid "La casa de los 1000 cadáveres" Haig, Grace "Twin Peaks" Zabriskie, el entonces futuro director especializado en erotismo rancio Zalman King (de "Orquidea Salvaje") y un clásico, Ray Walston.La segunda es "Androide", un film más versado en los personajes y menos en los efectos especiales, justos y totalmente al servicio de la historia. Esta gira en torno a un doctor (el mítico Klaus Kinski) especializado en la fabricación de androides y obsesionado con crear a la mujer -artificial- perfecta. Al lugar (un laboratorio flotando en el espacio) llegan unos fugados de la prisión, con la peculiaridad que uno es hembra. Todos se vuelven locos con ella. Max, el androide-ayudante casi humano sueña con poseerla sexualmente y el doctor con traspasar su libido a su creación, pero la tipa prefiere tirarse al más macarra y bastardo de sus compañeros. Vamos, una auténtica alegoría del poder de la vagina, capaz de ponerlo todo patas parriba, contada sin prisa pero sin pausa, logrando mantener nuestro interés durante toda la proyección y dotando a lo narrado de un notorio realismo. Destaca en el papel de Max ese enigmático/feo actor/guionista llamado Don Opper, al que muchos recordarán como el tonto del pueblo en los primeros films de la saga "Critters" (y que, según Imdb, curró en el rodaje de "La galaxia del terror").
Curiosamente, ninguno de los dos directores, B.D.Clark y Aaron Lipstadt respectivamente, ha hecho nada más destacable con el resto de sus carreras.
Dos perlitas a recuperar.
GALERÍA DEL TERROR

Hacía ya tiempo que no me veía nada de Olmedo y Porcel, y decidí hacerme con nuevo material de estos dos astros Argentinos. Y pensando sobre ello, me extrañó mucho el hecho de que, como pareja cómica, al igual que el resto de parejas cómicas que se precie de serlo, no hubieran protagonizado una película paródica de terror, como las de "Abbott y Costello". Y pronto salí de dudas, porque, efectivamente, y de la mano de Enrique Carreras, el director que más partido le ha sacado a estos dos, sí la hicieron. Además fue de las ultimas.
Claro que en la teoría está muy bien la idea, pero en la práctica, el resultado es uno de los films más flojos que he visto del dúo.
Dos tipos con muy mala suerte en los negocios piden trabajo en una galería (no se especifica de qué), la cual regenta un científico chiflado con la virtud de dominar las mentes de aquellos a quienes hipnotiza. Tiene en ese estado a dos imponentes señoritas con las que saciar sus bajos instintos, y por ende, hace lo propio con Olmedo y Porcel y los utiliza para cambiar en el banco billetes falsos de gran cantidad por otros más pequeños. Por accidente, estos dos salen de la hipnosis y deciden desenmascarar al criminal, pero en la galería hay montones de monstruos que les harán pasar mucho miedito.
Unos gags son mejores, otros peores, te ríes en algunos momentos, otros provocan vergüenza ajena, pero al final prevalece la sensación de estafa. "Galería del terror" es una mera excusa para llevar a Olmedo y Porcel a un ambiente exótico, aunque en realidad dicha galería no hace acto de presencia hasta el ultimo cuarto de hora, con lo cual frustramos nuestras ganas de ver a los cómicos en un ambiente terrorífico. La primera hora es un confuso ir y venir de los protagonistas, en la que tenemos que hacer un gran esfuerzo para saber lo que pasa, no por complejidad de la trama, la cual es muy simple, si no por el mal hacer de Enrique Carreras, que rodaba las películas como auténticos churros, y ya parecía que se la sudaba. No falta el numerito musical colocado con calzador a mitad de trama, ni la actuación en idénticas condiciones de los cómicos de turno que acompañan a los protas en el reparto. Muy mala.
THE THAW / DESHIELO
Cuando vi la caratula de esta peli, y a un Val Kilmer viviendo su peor momento profesional en el reparto, me imaginé que se trataría de la típica "chuza" simpática línea "Nu Image", repleta de tópicos, monstruos cutres de CGI, guapitos de cara y, en fin, lo de siempre. Tras mucho perrear, ayer me la puse dispuesto a, cuanto menos, pasar un rato moderadamente entretenido y, ¡oh!, menuda sorpresa me llevé al encontrarme ante un film muy bien facturado, rematadamente serio y hasta inquietante.
"The Thaw" no es para nada un producto videoclubero de usar y tirar, su realizador, Mark A. Lewis demuestra ser más ambicioso. Tras unos créditos iniciales potentes (que recuerdan un poco a los de "Amanecer de los muertos"), nos sitúa en un futuro no muy lejano en el que el calentamiento global ha dejado el ártico prácticamente sin hielo. Esto ha propiciado el descubrimiento del cuerpo de un mamut infectado por una extraña y repugnante plaga de bichejos que volverán a la vida y, en fin, encontrarán cálido refugio en los cuerpos del reparto humano y animal.
La música en constante "crescendo" (táctica que le funcionó muy bien a "Se7en"), el tono oscuro y pesimista, muchas imágenes francamente angustiosas de criaturas anidando en nosotros, así como sus efectos secundarios y unos FX realmente buenos contribuyen a que "The Thaw" supere la media. No es ninguna maravilla, se toma su tiempo para todo y a ratos adolece de salidas previsibles, pero compensan todos sus buenos atributos, que no son pocos. Encima, la ración de gore es escueta pero impactante (realista amputación de brazo incluida).
Supongo que el esperar de ella una roña chotable hizo también que la disfrutara más... pero creánme, no está ni tan mal.
"The Thaw" no es para nada un producto videoclubero de usar y tirar, su realizador, Mark A. Lewis demuestra ser más ambicioso. Tras unos créditos iniciales potentes (que recuerdan un poco a los de "Amanecer de los muertos"), nos sitúa en un futuro no muy lejano en el que el calentamiento global ha dejado el ártico prácticamente sin hielo. Esto ha propiciado el descubrimiento del cuerpo de un mamut infectado por una extraña y repugnante plaga de bichejos que volverán a la vida y, en fin, encontrarán cálido refugio en los cuerpos del reparto humano y animal.
La música en constante "crescendo" (táctica que le funcionó muy bien a "Se7en"), el tono oscuro y pesimista, muchas imágenes francamente angustiosas de criaturas anidando en nosotros, así como sus efectos secundarios y unos FX realmente buenos contribuyen a que "The Thaw" supere la media. No es ninguna maravilla, se toma su tiempo para todo y a ratos adolece de salidas previsibles, pero compensan todos sus buenos atributos, que no son pocos. Encima, la ración de gore es escueta pero impactante (realista amputación de brazo incluida).
Supongo que el esperar de ella una roña chotable hizo también que la disfrutara más... pero creánme, no está ni tan mal.
miércoles, 31 de marzo de 2010
LA VENGANZA DE LOS PUNKS
Los diabólicos punks de "Intrépidos Punks" vuelven, esta vez dirigidos por un más efectivo Damián Acosta Esparza ("El violador infernal"), en una secuela en la que deciden vengarse del policía que se metía con ellos, masacrando a toda su familia durante una celebración. Al poli no se lo cargan ya que, según "Tarzán", líder de los punks, “Debe seguir vivo para maldecir este día por los restos”. Por supuesto, el policía dimite del cuerpo con intención de ajusticiar como dios manda a todos los miembros de la banda de maléficos punks.
Lo cierto es que debería haberse titulado “La venganza del Paul Kersey Mexicano”, puesto que, en realidad, lo que nos encontramos aquí es un descarado plagio de cualquiera de los "Death Wish". De hecho, Fidel Abrego, el actor que da vida al policía justiciero es un clon de Charles Bronson, buscado además aposta. Es igualito, bigotillo fino, cara de estreñido e incluso han procurado que el vestuario sea similar a los modelitos que lucía Charlie en su maravillosa saga.
Así pues, se intercalan las ya clásicas secuencias en las que los punks violan y hacen de la violencia su bandera, con otras en las que este Bronson de pacotilla da cuenta de manera creativa de todos estos energúmenos. Incluso se saca de la manga un lanzallamas (¿mangoneo a "El Exterminador"?).
Lo cierto es que debería haberse titulado “La venganza del Paul Kersey Mexicano”, puesto que, en realidad, lo que nos encontramos aquí es un descarado plagio de cualquiera de los "Death Wish". De hecho, Fidel Abrego, el actor que da vida al policía justiciero es un clon de Charles Bronson, buscado además aposta. Es igualito, bigotillo fino, cara de estreñido e incluso han procurado que el vestuario sea similar a los modelitos que lucía Charlie en su maravillosa saga.
Así pues, se intercalan las ya clásicas secuencias en las que los punks violan y hacen de la violencia su bandera, con otras en las que este Bronson de pacotilla da cuenta de manera creativa de todos estos energúmenos. Incluso se saca de la manga un lanzallamas (¿mangoneo a "El Exterminador"?).
El resultado es mejor que el de su predecesora, pero desciende el nivel de sangre y violencia y se echa de menos una carismática canción punk que acompañe las fechorías de estos.
Del reparto original solo queda "Tarzán", interpretado por un tal “El fantasma” que intuyo se trata de algún luchador de "wrestling". Lo que sí es cierto es que, aparte de estas dos entregas de los punks, no volvió a aparecer en más pelis.
Está majilla.
Del reparto original solo queda "Tarzán", interpretado por un tal “El fantasma” que intuyo se trata de algún luchador de "wrestling". Lo que sí es cierto es que, aparte de estas dos entregas de los punks, no volvió a aparecer en más pelis.
Está majilla.
FUDGE, EL CHURRETES
En los últimos años de su vida, Bob Clark ("La noche de los muertos vivientes II", "Porky´s") se especializó en películas con niños ("Unos peques geniales", "Los Superbabies"), y quizás el germen de todo aquello sea este episodio piloto de la serie "Fudge-A-Mania", estrenado en vídeo en nuestro país con el título de "Fudge, el churretes", incansable cinta que ya a mediados de los noventa dominaba las estanterías de nuestros vídeo-clubes, pero no alquilamos porque estábamos creciditos. Pues, miren que cosas, ayer me dio por verla.
La peli (o piloto) cuenta la historia de un chaval que se va con su familia de vacaciones y tiene que compartir casa con la familia de una niña de su cole a la que odia profundamente. Se sucederán todo tipo de situaciones cómicas, rodadas expresamente para un público infantil.
Bueno, pues está bastante visible la cosa, una peli destinada a los críos, para que se diviertan a tope, pero concebida también para que los papás no se aburran demasiado, máxime cuando es un producto televisivo sin ninguna estridencia. Eso sí, hay que hacer de tripas corazón porque los niños protagonistas son de un repelente, que tentado te ves a quitarla por momentos.
La gracia de todo esto está en lo engañoso de la caratula: "Fudge-A-Mania" vendría a traducirse algo así como “Churretemanía” , pero ese niño repelente con cara de cabrón que sale no es el protagonista, sino su hermano mayor de 12 años. Sin embargo, al responder al nombre de “Fudge” es decir “Churretes”, pues lo colocan ahí de mala manera. Por otro lado, no hay alusión a los churretes en toda la peli, con lo cual, si tenemos en mente ver un producto sobre un niño travieso que acaba siempre lleno de porquería, nos llevaremos una decepción mayúscula, porque la cosa no va por ahí.
En el reparto Alex Karras, el mítico "George Papadapolis" de la serie "Webster".
La peli (o piloto) cuenta la historia de un chaval que se va con su familia de vacaciones y tiene que compartir casa con la familia de una niña de su cole a la que odia profundamente. Se sucederán todo tipo de situaciones cómicas, rodadas expresamente para un público infantil.
Bueno, pues está bastante visible la cosa, una peli destinada a los críos, para que se diviertan a tope, pero concebida también para que los papás no se aburran demasiado, máxime cuando es un producto televisivo sin ninguna estridencia. Eso sí, hay que hacer de tripas corazón porque los niños protagonistas son de un repelente, que tentado te ves a quitarla por momentos.
La gracia de todo esto está en lo engañoso de la caratula: "Fudge-A-Mania" vendría a traducirse algo así como “Churretemanía” , pero ese niño repelente con cara de cabrón que sale no es el protagonista, sino su hermano mayor de 12 años. Sin embargo, al responder al nombre de “Fudge” es decir “Churretes”, pues lo colocan ahí de mala manera. Por otro lado, no hay alusión a los churretes en toda la peli, con lo cual, si tenemos en mente ver un producto sobre un niño travieso que acaba siempre lleno de porquería, nos llevaremos una decepción mayúscula, porque la cosa no va por ahí.
En el reparto Alex Karras, el mítico "George Papadapolis" de la serie "Webster".
martes, 30 de marzo de 2010
VIERNES 13, 3ª PARTE EN 3D
Era algo así como una "cuenta pendiente" que llevaba lustros arrastrando, ver el tercer "Viernes 13" con el 3D en el que fue concebido. A raíz del estreno del la 12ª entrega (también absurdamente conocida como "el remake"), se lanzó en dvd dispuesto para ser consumido en su relieve original. Lo tenía en mis preferencias de "Amazon", pero el continuo atraso por cuestiones de escasa cuenta bancaria, y prioridades de otra índole, parecían confirmar que degustarlo iba a ser algo aún lejano. La última oportunidad la tuve en la reciente edición del festival "Festerror", donde se proyectaba en pantalla grande junto a otros "clásicos" del 3D ochentoso. Tenía todo apunto para ir, pero un compromiso de último momento me lo impidió. ¡¡Maldición!!, ¿es que no iba a poder gosssar nunca este tesoro?.El pasado Domingo, y en pleno encuentro social, Oscar, una de las almas caritativas del "Festerror", me prestó el mentado dvd. ¡Siiii!. Y ayer noche, con todos mis sentidos puestos en "On" y, claro está, las gafas más molonas del "pack" (diseñadas como si fuesen los ojos de la máscara de "Jason", ¡por supuesto!) me dispuse a visionar "Viernes 13, 3ª parte en 3D".
¡Jooooder!, que divertido que fue. Sobre todo al principio, que es cuando el 3D más impresiona. El palo de tender la ropa, la antena de la televisión... gozada. Me sorprendió lo efectivo del truco, siempre creí que la tridimensionalidad solo podía disfrutarse plenamente en una pantalla de cine, pero no, en la tele también cuela y mucho. Naturalmente lo álgido de la función fueron los asesinatos adaptados para sacarle brillo al "gimmick" (y es que, probablemente, este film sea uno de los que mejor aprovechan el efecto del relieve), como el tipo partido en dos mientras anda con las manos o, sobre todo, y ante todo, el ojo que sale disparado de la cabeza estrujada... ¡rebobiné y los vi por lo menos un par de veces más!.
¿Y la peli?... ¿de verdad hace falta que hable de ella?, ¿sí?, pues no lo haré... es un "Viernes 13" puro y clásico para bien y para mal, lo que no deja de ser estupendo.
Cuando terminó, y a pesar del dolor de ojos / tarro (que sí, cojones, que el 3D de ahora es mil veces mejor), estaba más contento que un enano en un campo de setas.
domingo, 28 de marzo de 2010
SURVIVAL OF THE DEAD / LA RESISTENCIA DE LOS MUERTOS
Última entrega de la interminable saga zombie de George A. Romero (no os engañéis, amigos, no hace este tipo de pelis porque le encante... es que sólo le dan dinero para rodar cuando aborda el tema muertos vivientes) y que le sigue los pasos (de hecho, vendría a ser un "spin off", antes que una secuela) a la anterior y apestosamente abominable "Diary of the dead". De hecho, el que esta fuese tan tan tan tan y tan mala, contribuye a que "Survival of the dead", con toda su mediocridad, se salve de la quema absoluta.La cosa va de una isla en la que sus habitantes se dividen en dos bandos, los que la quieren limpiar de zombies para vivir plácidamente, y los que desean conservarlos vivos -aunque controlados- por la carga sentimental que acarrean. Al lugar llegan unos militares que precipitarán las cosas contribuyendo a su ¿trágico? desenlace.
Siempre he tenido la teoría -bastante acertada según fuentes- de que "La noche de los muertos vivientes" únicamente era un jodida peliculita de miedo con un único fin: tener éxito y llenar las arcas de sus productores (algo de lo que no rajo, me parece estupendo). El que luego los críticos sesudos vieran en ella lecturas de orden político-social fue una gran cagada, porque Romero se las creyó tanto que, bueno, ya sabéis... desde entonces no hace más que dar la chapa con todo eso. Antes, con títulos del calibre de "Dawn of the dead" o "Day of the dead" (¡¡que buenas, per dieux!!), no importaba, porque la calidad de sus historias y sus imágenes compensaba el panfletismo. Pero con "Land of the dead" (que aún así, es una peli que me mola), "Diary of the dead" (OUCH!!) y este "Survival of the dead", la cosa cambia, y el blablabla típicamente Romeriano se vuelve doblemente engorroso.
Concretamente con esta de la que les hablo ahora se produce un "problema" nuevo...y muy curioso. ¿Saben qué sobra en "Survival of the dead" (más incluso que el panfletismo)?, ¡¡LOS ZOMBIES!!. Sí amigos, la peli se deja ver y hasta resulta interesante, demostrando el buen oficio de Romero como veterano narrador de historias, hasta que aparecen los revividos que, salvo el clímax final, entorpecen y molestan. En parte ello se debe a que su aspecto no convence, sus muertes quieren ser tan bizarras, chocantes y gores, que rozan la patochada y el ridículo y, en fin, que el aire de realismo que el director otorga al resto del film, se jode cuando entra en escena el elemento puramente "terror" (ya que "Survival of the dead" es, principalmente, un neo-western) y, eso también, el humor... totalmente chorra y fuera de lugar.
Pues sí, muy mediocre, queridos... mucho... pero visible con un poco de paciencia. Queda a kilómetros de distancia de los buenos logros de tío George, pero por lo menos no es tan dolorosamente horrenda como el film que la precedió. Y eso ya es algo.
sábado, 27 de marzo de 2010
DOS VECES YO
La última colaboración (hasta el momento) de Steve Martin como actor y Carl Reiner tras las cámaras, se aleja bastante del descerebre enrarecido "de serie B" que fue "Un genio con dos cerebros", y de esa gamberrada de juguetear con el montaje titulada "Cliente muerto no paga", para ofrecernos lo que a los entendidos les gusta llamar “Alta Comedia”. Bueno, yo no se si “alta” o “baja”, pero sí que gasta unas maneras un pelín mas sofisticadas de lo que nos tiene acostumbrados Reiner, aunque sea igualmente disfrutable.
Una mujer multimillonaria está a punto de fallecer, por lo que firma un contrato con la hija de uno de sus empleados para, una vez palme, y con ayuda de un brujo, pueda poseer el joven cuerpo de la muchacha. Un abogado que está por allí para dar fe de todo esto, tiene la mala suerte de ser accidentalmente golpeado con la vasija donde reposa el alma de la multimillonaria, por lo que esta poseerá la parte izquierda del cuerpo del abogado, dando lugar a todo tipo de situaciones cómicas.
A mí este tipo de cine me deja siempre enormemente satisfecho. Steve Martin da rienda suelta a su vena más física, ofreciéndonos un recital de gags, en los que no controla la parte izquierda de su cuerpo, que están muy bien. Él mismo abofeteándose, siendo arrastrado por su propia mano, ambos lados del cuerpo que quieren ir por diferentes sitios… todo ello me recuerda mucho al Bruce Campbell de "Terroríficamente muertos", ¿quién sabe? a lo mejor tomó buena nota de la labor de Steve Martin. O no...
Una mujer multimillonaria está a punto de fallecer, por lo que firma un contrato con la hija de uno de sus empleados para, una vez palme, y con ayuda de un brujo, pueda poseer el joven cuerpo de la muchacha. Un abogado que está por allí para dar fe de todo esto, tiene la mala suerte de ser accidentalmente golpeado con la vasija donde reposa el alma de la multimillonaria, por lo que esta poseerá la parte izquierda del cuerpo del abogado, dando lugar a todo tipo de situaciones cómicas.
A mí este tipo de cine me deja siempre enormemente satisfecho. Steve Martin da rienda suelta a su vena más física, ofreciéndonos un recital de gags, en los que no controla la parte izquierda de su cuerpo, que están muy bien. Él mismo abofeteándose, siendo arrastrado por su propia mano, ambos lados del cuerpo que quieren ir por diferentes sitios… todo ello me recuerda mucho al Bruce Campbell de "Terroríficamente muertos", ¿quién sabe? a lo mejor tomó buena nota de la labor de Steve Martin. O no...
Por lo demás, muy divertida película con la que nos lo pasamos muy bien, y a la que quitaría de un plumazo la presencia de la co-protagonista, Lily Tomlin, porque desde niño, y no me pregunten por qué, la tengo mucha manía.
viernes, 26 de marzo de 2010
CLIENTE MUERTO NO PAGA
Me estoy aficionando al tandem Reiner-Martin, que a principios de los 80 dio sus buenos frutos.
Para la ocasión, Carl Reiner cogió unas cuantas escenas de películas de cine negro de los años 40 y 50 con todas sus estrellas, se inventó un argumento estúpido con el que poder unirlas, filmó los contra-planos con Steve Martin, principiante, rotundo, luciéndose como ya no hace actualmente, y así le tenemos interactuando con actores de la talla de Humphrey Bogart, Ray Milland, Vincent Price, Ava Gadner, Alan Ladd, Lana Turner, Kirk Douglas, Burt Lancaster, Bette Davis… y esa broma es toda la gracia de la película, un chiste inofensivo que ni podemos vanagloriar por su originalidad, ni lapidarlo por ser mediocre. Aunque la película anda a medio camino de ambas cosas.
Para la ocasión, Carl Reiner cogió unas cuantas escenas de películas de cine negro de los años 40 y 50 con todas sus estrellas, se inventó un argumento estúpido con el que poder unirlas, filmó los contra-planos con Steve Martin, principiante, rotundo, luciéndose como ya no hace actualmente, y así le tenemos interactuando con actores de la talla de Humphrey Bogart, Ray Milland, Vincent Price, Ava Gadner, Alan Ladd, Lana Turner, Kirk Douglas, Burt Lancaster, Bette Davis… y esa broma es toda la gracia de la película, un chiste inofensivo que ni podemos vanagloriar por su originalidad, ni lapidarlo por ser mediocre. Aunque la película anda a medio camino de ambas cosas.
Con todo ese material, le buscan una fémina a la que poder colocar los pechos (literalmente) endosándole a una guapísima Rachel Ward de aires totalmente cincuenteros y, lo más importante, muy dignos, después de verla en aquel "Psicosis 2" de mentirijillas y antes de "El pájaro espino". Así, Reiner se marca un personal homenaje al cine negro, con su colega Martin, su propia presencia (de hecho la filmografía como actor de Reiner es casi mas extensa que la de director) y sale airoso de ese revoltijo de planos que al final es "Cliente muerto no paga".
Normalmente, los gags que ejecuta Carl Reiner en sus películas no tienen precio, suelen ser lo mejor de la comedia ochentera, muy pocas veces superados. Esta peli no tiene demasiados de aquellos memorables, pero cuando hay uno, es de tan mala leche y tan bueno que tienes que quitarte el sombrero ("Un genio con dos cerebros" está repleto de ellos). Sin ir mas lejos, tenemos un momento en el que Steve Martin debe irse a Perú, y lo define de la siguiente manera: “un país en el que escriben problemas con v, y si los corriges, te matan”.
Normalmente, los gags que ejecuta Carl Reiner en sus películas no tienen precio, suelen ser lo mejor de la comedia ochentera, muy pocas veces superados. Esta peli no tiene demasiados de aquellos memorables, pero cuando hay uno, es de tan mala leche y tan bueno que tienes que quitarte el sombrero ("Un genio con dos cerebros" está repleto de ellos). Sin ir mas lejos, tenemos un momento en el que Steve Martin debe irse a Perú, y lo define de la siguiente manera: “un país en el que escriben problemas con v, y si los corriges, te matan”.
miércoles, 24 de marzo de 2010
LA MAGIA DE LOS PARCHÍS
Seguimos (ya a trompicones y haciendo esfuerzo) con la filmografía de "Parchís" llegando a la conclusión de que sus películas españolas se ven con agrado, mientras que con las argentinas hay que tener una paciencia infinita."La magia de los Parchís" no es tan mala como "La gran aventura de los Parchís", pero en definitiva es un coñazo de aúpa, siguiendo la tradición de cine argentino (como en la mayoría de estas) en las que se filma un espectáculo sobre un escenario y luego se rellena con una endeble historia.
Mientras "Parchís" y su mánager hacen el cafre en un teatro en el que pronto actuarán, un mago fracasado y su hija les observan durante los ensayos puesto que están viviendo allí “de extranjis” con el permiso del dueño del teatro. Los gags y las actuaciones se sucederán durante la película, sin lograr conseguir en nosotros ni una sonrisilla o ápice de nostalgia.
Se ve que los “Regaliz”, otro grupo de la época, intentaba conseguir el mismo éxito de "Parchís", así que, casi como aquel que recibe limosna, podemos ver una actuación de estos en la película, haciendo una versión infantiloide de “You can´t stop the music” de los “Village People”. Quizás los "Regaliz" no obtuvieron el éxito de sus amiguitos, pero hay que reconocer que la única peli que protagonizaron, "Buenas noches señor monstruo", le da mil patadas a las de "Parchís".
En una de las canciones animan a todos los extranjeros a irse a vivir a España, pues este país es la polla (¿). ¡Aaaah, fueron ellos!.
Mala de cojones.
martes, 23 de marzo de 2010
ONEECHANBARA, THE MOVIE VORTEX
"Oneechanbara" es una saga de videojuegos baratos que, salvo un par de excepciones, no ha salido de Japón. La mezcla para su éxito consiste en: chica luciendo bikini, botas hasta la rodilla, sombrero de cowboy y una boa de plumas se arma con dos katanas y revienta zombies ¿Que más quieres? Que entretenga. Pues ya la jodimos.
"Aya" y "Saki" son dos hermanas que perdieron a sus padres cuando el brote de zombies apareció en el mundo. Su familia pertenece a un clan con una maldición, cuando sus cuerpos se manchan de sangre se ponen en modo "Berseker" y arrasan con todo. "Himiko", la mala malísima, es responsable de la plaga zombie. Su farmacéutica desarrolló un medicamento capaz de otorgar la inmortalidad, pero los efectos secundarios resultaron ser la zombificación.
Pues eso es todo, una tía en bikini destrozando zombies, su hermana que va de colegiala haciendo más o menos lo mismo y por medio una historia con traición incluida y mucha, mucha sangre falsa.
El nivel de gore es mínimo. Hay hemoglobina (digital y "real") pero no desmembramientos, además la saturación de filtros y transparencias hechas con el peor programa de edición posible le restan la poca seriedad que podía tener este producto, convirtiéndolo en una "serie Z" que parece hecha por chavalillos. Fue directa a DVD en Japón. Tuvo una entrega previa que sí se estrenó en cines, debió de ser un fracaso. No se para qué se molestaron en hacer una segunda parte, si ya sabían que no iban a sacar ni un yen.
"Aya" y "Saki" son dos hermanas que perdieron a sus padres cuando el brote de zombies apareció en el mundo. Su familia pertenece a un clan con una maldición, cuando sus cuerpos se manchan de sangre se ponen en modo "Berseker" y arrasan con todo. "Himiko", la mala malísima, es responsable de la plaga zombie. Su farmacéutica desarrolló un medicamento capaz de otorgar la inmortalidad, pero los efectos secundarios resultaron ser la zombificación.
Pues eso es todo, una tía en bikini destrozando zombies, su hermana que va de colegiala haciendo más o menos lo mismo y por medio una historia con traición incluida y mucha, mucha sangre falsa.
El nivel de gore es mínimo. Hay hemoglobina (digital y "real") pero no desmembramientos, además la saturación de filtros y transparencias hechas con el peor programa de edición posible le restan la poca seriedad que podía tener este producto, convirtiéndolo en una "serie Z" que parece hecha por chavalillos. Fue directa a DVD en Japón. Tuvo una entrega previa que sí se estrenó en cines, debió de ser un fracaso. No se para qué se molestaron en hacer una segunda parte, si ya sabían que no iban a sacar ni un yen.
UN GENIO CON DOS CEREBROS
Hace un par de semanas, no se a colación de qué, pasó por mi cabeza esta película. Llevaba años sin saber nada, pero la devoraba una y otra vez en mi infancia y guardaba un grato recuerdo de ella. Dediqué un buen tiempo a la búsqueda de una copia y la conseguí.Buscando info, descubro también que dispone de mucho culto allá en los USA (¿¿y qué no??) y que los fans la catalogan de rareza. No es para menos. Que suerte que me he topado de nuevo con esta maravillosa, maravillosa película.
El Dr. Hfuhruhurr (pronúnciese Jafahier), neurocirujano de gran éxito, ha creado una nueva técnica que le permite abrir a rosca el cráneo para facilitar la intervención. Viudo, conoce a una bella mujer que solo anda con él por su dinero, y a la que ni siquiera consigue hacer el amor. En la luna de miel, el Dr. Hfuhruhurr (sí, es la segunda vez que hago el copypaste) conoce a otro doctor que le acusa de anticuado en sus descubrimientos y le explica que ha creado un suero para mantener los cerebros con vida, así como una máquina para que estos se instalen en cualquier cuerpo sin necesidad de cirugía. Hfuhruhurr entra en contacto telepático con uno de los cerebros femeninos que el otro guarda, y así comienza una alocada historia de amor.
Un homenaje a "Frankenstein", a la "serie B" cincuentera y precedente cómico de "Re-Animator" (si no contamos los escritos previos de H.P.Lovecraft en los que se basaba), la cual, casualidad o no, parece haber mamado de esta en muchos aspectos. De hecho, un jovencísimo Jeffrey Combs hace aquí uno de sus primeros papelitos.
Un sentido del humor de lo más negro impregna esta película, amén de unos gags de lo más ingeniosos que he visto nunca y un ritmo impecable a 1000 km por hora que impide que nos aburramos.
En el cast (y en toda su carrera) nunca estuvieron tan divertidos Kathleen Turner, David Warner y, por supuesto, un Steve Martin que Carl Reiner descubrió para el cine en títulos como "Un loco anda suelto", "Dos veces yo" o "Cliente muerto no paga".
El papaíto de Rob Reiner ("Cuenta Conmigo") dirige con maestría esta marcianada, a la que le falta un pelín muy chico para llegar a ser humor “spoof”, subgenero con el que el veterano director coqueteó a posteriori en la divertida "Distracción Fatal". A ello añádanle que también dirigió a John Candy en "Malditas Vacaciones" y títulos tan conocidos como "Juerga tropical" o "Hay un muerto en mi cama". ¿A que las han visto casi todas y ni siquiera sabían de la existencia de Carl Reiner? Porque a mí me ha pasado eso.
Otro aspecto a destacar de "Un genio con dos cerebros" es su electrónica banda sonora a cargo de Joel Goldsmith, un soundtrack cojonudísimo que recuerda ligeramente al la música de los giallos italianos a base de zumbidos y que le otorga a todo una ambientación muy enrarecida…
Una autentica gozada de película.
El Dr. Hfuhruhurr (pronúnciese Jafahier), neurocirujano de gran éxito, ha creado una nueva técnica que le permite abrir a rosca el cráneo para facilitar la intervención. Viudo, conoce a una bella mujer que solo anda con él por su dinero, y a la que ni siquiera consigue hacer el amor. En la luna de miel, el Dr. Hfuhruhurr (sí, es la segunda vez que hago el copypaste) conoce a otro doctor que le acusa de anticuado en sus descubrimientos y le explica que ha creado un suero para mantener los cerebros con vida, así como una máquina para que estos se instalen en cualquier cuerpo sin necesidad de cirugía. Hfuhruhurr entra en contacto telepático con uno de los cerebros femeninos que el otro guarda, y así comienza una alocada historia de amor.
Un homenaje a "Frankenstein", a la "serie B" cincuentera y precedente cómico de "Re-Animator" (si no contamos los escritos previos de H.P.Lovecraft en los que se basaba), la cual, casualidad o no, parece haber mamado de esta en muchos aspectos. De hecho, un jovencísimo Jeffrey Combs hace aquí uno de sus primeros papelitos.
Un sentido del humor de lo más negro impregna esta película, amén de unos gags de lo más ingeniosos que he visto nunca y un ritmo impecable a 1000 km por hora que impide que nos aburramos.
En el cast (y en toda su carrera) nunca estuvieron tan divertidos Kathleen Turner, David Warner y, por supuesto, un Steve Martin que Carl Reiner descubrió para el cine en títulos como "Un loco anda suelto", "Dos veces yo" o "Cliente muerto no paga".
El papaíto de Rob Reiner ("Cuenta Conmigo") dirige con maestría esta marcianada, a la que le falta un pelín muy chico para llegar a ser humor “spoof”, subgenero con el que el veterano director coqueteó a posteriori en la divertida "Distracción Fatal". A ello añádanle que también dirigió a John Candy en "Malditas Vacaciones" y títulos tan conocidos como "Juerga tropical" o "Hay un muerto en mi cama". ¿A que las han visto casi todas y ni siquiera sabían de la existencia de Carl Reiner? Porque a mí me ha pasado eso.
Otro aspecto a destacar de "Un genio con dos cerebros" es su electrónica banda sonora a cargo de Joel Goldsmith, un soundtrack cojonudísimo que recuerda ligeramente al la música de los giallos italianos a base de zumbidos y que le otorga a todo una ambientación muy enrarecida…
Una autentica gozada de película.
lunes, 22 de marzo de 2010
THE FINAL
La premisa de esta película es cojonuda. Los marginados de un instituto, hartos de ser el blanco de las bromas desagradables y los abusos de los estudiantes más guaperas y populares, planean una venganza cruenta y retorcida. No pretenden matarlos, pero sí "convertirlos" en lo que ellos son. Las cosas se les irán un poco de las manos... especialmente gracias a uno que resulta ser un psicópata en ciernes.
Una historia así puede plantear varios problemas. Que los marginados, sin duda los héroes de la función, terminen siendo los malos en el desenlace. Que el cine de terror sea mencionado como la influencia de sus planes (esa cita visual indisimulada a "Audition" es una prueba). O que los malos, increíblemente odiosos y repugnantes (el jugador de fútbol rubito y el trío de pijas bien merecen una buena lección), no paguen. Ya que no quiero destriparos nada, diré que algunos de esos "problemas" no se materializan y otros sí... para saber exactamente cuales, tendréis que ver esta curiosa, rematadamente seria, razonablemente realista y potente película que te hace sentir como un puto sádico, ¿motivo?, lo mucho que disfrutas viendo cumplirse la venganza... dedos cortados... cremas que corroen la piel del rostro de hermosas colegialas... tampoco es que haya mucho más, pero lo suficiente.
¿Defectos gordos?, los actores a veces no convencen, sobre todo el grupo de marginados... pero verlos disfrazados gozando de su revancha, especialmente el que lleva un uniforme nazi, tiene su qué.
¿Queréis una peli realmente cafre sobre el "bullying" y sus consecuencias?. Esta es.
Una historia así puede plantear varios problemas. Que los marginados, sin duda los héroes de la función, terminen siendo los malos en el desenlace. Que el cine de terror sea mencionado como la influencia de sus planes (esa cita visual indisimulada a "Audition" es una prueba). O que los malos, increíblemente odiosos y repugnantes (el jugador de fútbol rubito y el trío de pijas bien merecen una buena lección), no paguen. Ya que no quiero destriparos nada, diré que algunos de esos "problemas" no se materializan y otros sí... para saber exactamente cuales, tendréis que ver esta curiosa, rematadamente seria, razonablemente realista y potente película que te hace sentir como un puto sádico, ¿motivo?, lo mucho que disfrutas viendo cumplirse la venganza... dedos cortados... cremas que corroen la piel del rostro de hermosas colegialas... tampoco es que haya mucho más, pero lo suficiente.
¿Defectos gordos?, los actores a veces no convencen, sobre todo el grupo de marginados... pero verlos disfrazados gozando de su revancha, especialmente el que lleva un uniforme nazi, tiene su qué.
¿Queréis una peli realmente cafre sobre el "bullying" y sus consecuencias?. Esta es.
viernes, 19 de marzo de 2010
PIG HUNT
¿Una película estilo "Deliverance" con el director de la divertida "Jason X" a los mandos?, eso tenía que verlo yo, carajo.
"Pig Hunt" narra la odisea de unos pipiolos que se van de caza a la montaña y se enfrentan a dos cosas, una panda de "rednecks" (muy exagerados y sobreactuados) y un jabalí hambriento.
El resultado está bastante bien acabado en cuestiones técnicas. El realizador, James Isaac (antiguo responsable de efectos especiales y director también de... hummm... la super-mediocre "Horror Show / House 3") se esfuerza en dotar a su peli de una estética muy setentera, sucia y cruda... pero ahí queda todo. A la historia le cuesta la hostia de arrancar, y cuando lo hace va tan asaco, que ya no te entra. El gore es menos de lo que cabría esperar, tal vez se cebe más en cuestiones de flora y fauna que de seres humanos, lo que me parece equivocado. Luego, entra en acción el absurdo personaje de un hippie / místico y su comunidad de ninfómanas que, bueno, a pesar de venir acompañado de una efectiva sorpresa, digamos que canta más que una almeja.
No sé... hubiera preferido un slasher clásico o una epopeya de supervivencia con todas las de la ley, pero la indecisa mezcla final de todo un poco y nada, solo ha conseguido aburrirme más de lo que desearía. Eso si, la -¿total?- ausencia de CGI se agradece, sobre todo con la aparición de un animatronic "old school".
La banda sonora es rara e interesante, no funciona como debería, pero tampoco es tan fallida como algunos proclaman.
"Pig Hunt" narra la odisea de unos pipiolos que se van de caza a la montaña y se enfrentan a dos cosas, una panda de "rednecks" (muy exagerados y sobreactuados) y un jabalí hambriento.
El resultado está bastante bien acabado en cuestiones técnicas. El realizador, James Isaac (antiguo responsable de efectos especiales y director también de... hummm... la super-mediocre "Horror Show / House 3") se esfuerza en dotar a su peli de una estética muy setentera, sucia y cruda... pero ahí queda todo. A la historia le cuesta la hostia de arrancar, y cuando lo hace va tan asaco, que ya no te entra. El gore es menos de lo que cabría esperar, tal vez se cebe más en cuestiones de flora y fauna que de seres humanos, lo que me parece equivocado. Luego, entra en acción el absurdo personaje de un hippie / místico y su comunidad de ninfómanas que, bueno, a pesar de venir acompañado de una efectiva sorpresa, digamos que canta más que una almeja.
No sé... hubiera preferido un slasher clásico o una epopeya de supervivencia con todas las de la ley, pero la indecisa mezcla final de todo un poco y nada, solo ha conseguido aburrirme más de lo que desearía. Eso si, la -¿total?- ausencia de CGI se agradece, sobre todo con la aparición de un animatronic "old school".
La banda sonora es rara e interesante, no funciona como debería, pero tampoco es tan fallida como algunos proclaman.
jueves, 18 de marzo de 2010
PARCHíS ENTRA EN ACCIÓN
"Parchís entra en acción" pone fin a la saga y a la colaboración de "Parchís" con Javier Aguirre. Y quizás el fracaso de esta se deba a dos factores: A) Los chavalitos ya estaban creciditos, y B) la película es un tostón de padre y muy señor mío.Esta vez se deja el rollo lacrimógeno y estudiantil, imperando hasta el momento, para meter a los "Parchís" y al gordo Rodrigo Valdecantos en una intriga tonta que, lejos de provocar nuestra hilaridad como pasaba con la formula anterior, nos provoca esa sensación de “¡¡Que se acabe ya!!” propia de sus pelis argentinas.
Resulta que el futbolista Cardona ficha por un equipo español y los "Parchís" se desviven por conseguir un autógrafo suyo, con tan mala suerte que se presentan en el estadio de fútbol el mismo día que unos mafiosos le secuestran, con lo que la policía piensa que han sido ellos y el líder de la banda es, como no, "el flaco". "Parchís" tendrá que rescatar al futbolista y deshacer todo este entuerto.
Se quita de en medio a "Don Matías" de un plumazo, que solo aparece en una escena, cuando hasta ahora había sido el “leitmotiv” de la saga, pero se mantienen los personajes de "Don Atilio" y el "Cipri", que esta vez, pensando que el secuestrador es "el flaco", se encargarán de hacerle la vida imposible.
Mala de solemnidad. No continuó la saga y pronto moriría la formación "Parchís" tal y como la conocemos para, poco a poco, irnos colando otros componentes como Chus y Michel (posteriormente convertidos en "Platón") y llegar a unos derroteros en los que "Parchís" no grababan discos, no contaba con ni un solo componente original, pero actuaban en las fiestas de los pueblos hasta bien entrado 1990, y con mas pelillos en los huevos que en la cabeza.
Luego vendría "Parchís 92", estrategia fallida por parte de las discográficas de relanzar el grupo… pero esa sería otra historia.
Me quedan dos pelis más de las argentinas. Ahora ya tengo que darle prioridad a la paciencia.
martes, 16 de marzo de 2010
STAR TREK 5: LA ÚLTIMA FRONTERA
Con motivo del reseñamiento de la cuarta entrega de la serie, ya aclaré que me gustan las pelis de "Star Trek". Por lo general entretienen, y la primera, que la revisé hace muy poco, me parece un film muy muy bueno, compacto, elegante, la perfecta combinación entre seriedad y espectáculo (esas secuencias largas y lentas destinadas al puro deleite visual hoy serían impensables). El caso es que, cuando me puse con esta quinta entrega, descubrí algo asombroso, ¡¡jamás la había visto antes!!, rediós, un film de la saga "trek" -primera generación, que es mi favorita- inédito para mi y yo sin saberlo. Por lo visto la confundía con la sexta, de ahí el error... uno de bien agradecido. Leonard "Spock" Nimoy había tenido mucho éxito con sus aportaciones como director a la franquicia -la 3 y 4- y William "Kirk" Shatner, celoso, también quiso su parte, así pues impuso que para protagonizar la quinta, tenía que ser él el director y el film tratar sobre la búsqueda de dios. ¡Toma pretenciosidad!. Le dieron el ok, y palante. ¿Resultado?, batacazo por todas partes... no es que fuera un fracaso gordo en taquilla, pero funcionó peor que las anteriores (se recuperó con la sexta), la crítica se ensañó con Shatner y los famosos anti-premios "Razzies" cayeron generosamente. De hecho, a España llegó directamente en vídeo. ¿Pero de verdad es tan terrible "Star Trek 5"?. Vayamos por partes...
Un Vulcano rebelde quiere conocer a dios, por lo que secuestra la "Enterprise" con su tripulación dentro y parten para la aventura. A ver... sí es verdad que el film, y más comparándolo con el resto de títulos, tiene un tono extraño... como torpe, tosco y algo ridículo... los toques de humor son bastante patéticos y tristones, además de algunas ideas visuales algo chusqueras que remiten a pelis más que conocidas (ese bar repleto de marcianos con regusto "Star Wars"), pero también es bien cierto que como entretenimiento funciona, se deja ver y, joder, hay cosas mucho peores ahí fuera.
Si tuviera que puntuarla le daría un seis... que a fin de cuentas es un aprobado.
LAS LOCURAS DE PARCHÍS
Seguimos con el mismo rollo de las dos anteriores, pero cambiando un poco el escenario. Es decir, para la ocasión la mayor parte de la acción transcurre en el campo.
En esta ocasión, "Don Atilio" decide meter en el colegio de los "Parchís" a su hija, y pasan dos cosas: que rápidamente la toman asco y que David se enamora perdidamente de ella. Pronto ese asco se convertirá en gran amistad y, por consecuencia, cuando "Don Atilio" decida trasladarla a un internado, "Parchís" -acompañados del violento de "el flaco"-, intentarán sacarla de allí.
Sin superar a la primera, indudablemente esta sería la que le sigue en cuanto a factor entretenimiento, si bien es cierto que la formula ya se repite demasiado, el babosismo se multiplica por tres (en la primera, "Don Matías" acabó en el hospital, en la segunda el perro "Superman" fue quien casi la palma y en esta, la hija de "Don Atilio"… como sabía el éxito que tendrían los rollitos lacrimógenos el bueno de Aguirre) y el rollito “teen” que se gasta Tino, a parte de trasnochado, da un poquito de grima.
Por lo demás, ya saben: imposible aburrirse con una peli de "Parchis" -de momento-.
En esta ocasión, "Don Atilio" decide meter en el colegio de los "Parchís" a su hija, y pasan dos cosas: que rápidamente la toman asco y que David se enamora perdidamente de ella. Pronto ese asco se convertirá en gran amistad y, por consecuencia, cuando "Don Atilio" decida trasladarla a un internado, "Parchís" -acompañados del violento de "el flaco"-, intentarán sacarla de allí.
Sin superar a la primera, indudablemente esta sería la que le sigue en cuanto a factor entretenimiento, si bien es cierto que la formula ya se repite demasiado, el babosismo se multiplica por tres (en la primera, "Don Matías" acabó en el hospital, en la segunda el perro "Superman" fue quien casi la palma y en esta, la hija de "Don Atilio"… como sabía el éxito que tendrían los rollitos lacrimógenos el bueno de Aguirre) y el rollito “teen” que se gasta Tino, a parte de trasnochado, da un poquito de grima.
Por lo demás, ya saben: imposible aburrirse con una peli de "Parchis" -de momento-.
THE ROAD

Siempre me han gustado las películas post-apocalípticas, eso de que la ley no exista y haya que vagar por el mundo para conseguir sobrevivir es algo que me llamó la atención de muy crío. Igual que aquel que ve la guerra como algo poético y honorable, yo veía el post-apocalípsis de la misma manera. Pero cuando te encuentras con una visión realista, te llevas un gran chasco. En el ejemplo bélico podría ser "Stalingrado", en el post-apocalíptico sería "The Road".
No me he llevado chasco con la película, sino con el futuro que se nos presenta, probablemente el más verosímil y deprimente posible, y he sido como ese niño que acude a "Disneylandia" pensando en ver a sus amiguitos de los dibujos animados para encontrarse a un gordo sudoroso metido en un disfraz de gomaespuma digno de un todo a cien. La realidad es dura.
Un fenómeno no explicado (ni falta que hace) acaba con todos los aparatos eléctricos del mundo, el caos reina, los incendios arruinan las zonas verdes y el sol se oculta tras un manto de ceniza (¿posibles volcanes?). Con esta situación, en menos de 10 años se hace imposible la agricultura, los animales escasean y la comida es un recuerdo lejano. Aparece el canibalismo, y con ello los secuestros y almacenaje de humanos para su posterior preparación culinaria. Un padre (Viggo Mortensen) y su hijo (la mujer desaparece por voluntad propia) vagan por el mundo, ocultándose de todo con el que se cruzan y buscando comida para sobrevivir. La paranoia del padre por perder a su retoño a manos de caníbales es tal que desconfía de todos. La única solución posible es un revólver con dos balas. Durante la película son varias las ocasiones en las que encañona a su hijo, incluso le explica cómo tendría que suicidarse llegado el momento. Todo es muy deprimente, incluso los pocos momentos de "victoria" siguen empañados de ese sentimiento. No es el post-apocalípsis que yo quiero, no es el mundo sin civilización que hemos visto otras veces, esto es más real, más creíble, en definitiva una mierda de futuro.
La película se basa en libro de mismo título de Corman McCarthy y está bastante bien, mejor dejémoslo en correcta, pero lo que nos muestra es tan triste y deprimente que casi deseas que mueran rápido y sin sufrir.
lunes, 15 de marzo de 2010
LA SEGUNDA GUERRA DE LOS NIÑOS
La segunda entrega de las aventuras españolas de "Parchís" deja la innovación a un lado y ofrece exactamente lo mismo que la anterior, pero acentuando aquellos gags, chascarrillos o personajes que habían sido más celebrados en los cines. Por ello, el triunvirato roba-planos y protagonista, que deja un poco de lado al resto, lo forman Tino, "El flaco" y el perro "Superman". Un animal, un gordito ajeno al grupo y el líder de este, que pronto despegaría para fracasar como solista adolescente. Por eso, al dejar arrinconados a cuatro de los componentes de un grupo infantil, y dar mayor protagonismo a elementos secundarios, llego a la conclusión de que el éxito de estas películas no estaba en tener en sus filas a "Parchís", si no en el buen hacer de su director, Javier Aguirre.
Esta vez, "Don Atilio" considera el subir las cuotas de su colegio, con lo que muchos niños se quedan sin acceso y, claro, "Parchís" tienen que cambiar el viaje a "Disney World" que acaban de ganar en un concurso de jóvenes talentos por el segundo premio, que son 300.000 pesetas, y así pagar las cuotas que faltan y solucionarlo. Pero la rabia les inunda y deciden recuperar el dinero de la única forma que saben: Delinquiendo, extorsionando y con violencia.
Lo mismo pero con un poquitín más de espectáculo (solo un poco más), el gordo dando estacazos en la cabeza y, en definitiva, más que una secuela un remake de "La guerra de los niños" que, a poco que sintamos nostalgia, disfrutaremos de lo lindo.
Lo mismo pero con un poquitín más de espectáculo (solo un poco más), el gordo dando estacazos en la cabeza y, en definitiva, más que una secuela un remake de "La guerra de los niños" que, a poco que sintamos nostalgia, disfrutaremos de lo lindo.
sábado, 13 de marzo de 2010
LA GUERRA DE LOS NIÑOS
La primera de las películas de "Parchís" viene con el aval que supone tener tras las cámara a Javier Aguirre, curioso realizador con una extensa filmografía en la que conviven por igual películas de corte ultra-popular -como estas de "Parchís" o, por ejemplo, "Soltera y madre en la vida", alguna de Paul Naschy ("El jorobado de la morgue", "El gran amor del Conde Drácula"), una con Martes y 13 ("Martes y 13, ni te cases ni te embarques"), Landismo puro y duro con "Una vez al año ser hippy no hace daño"... sin olvidarnos del gran "Torrebruno" y su "Rocky Carambola"- con cortometrajes de corte radicalmente experimental ("Espectro Siete: 7 objetos luminosos y 5 complementarios") para nada comerciales, en los que predominan el manejo de los colorines al compás de incomprensibles soniditos. Una carrera y una actitud envidiable que le coloca a la cabeza de los directores españoles que a mí me pueden llegar a interesar.Y estas “guerras de los niños” reportaron mucho dinero a Bermúdez de Castro y demás productores, que veían en el grupito de sosos críos el cuerno de la abundancia.
Sin hacer referencia en la película a "Parchís" propiamente dicho, como sí ocurría en la anteriormente reseñada, Aguirre se quita de un plumazo a los dos “Parchises” más bobos, Gemma y Oscar (rubito de cara angelical posteriormente sustituido por repelente pelirrojo, Frank…) y, siendo Tino, Yolanda y David los protagonistas, les suma la presencia del gordo Rodrigo Valdecantos (que debía ser familia de alguien de la producción) haciendo de Carlitos “El Flaco”, quien prácticamente, y a posteriori, termina siendo el personaje más querido, y autentico protagonista de las pelis de "Parchís" (memorable la escena en la que, destornillador en mano, fuerza la cerradura de una pastelería y se la come entera).
"Don Matías" es el director de buen corazón de un colegio publico, en el que si las familias no andan bien de pasta, no les cobra la cuota, por lo que un empresario, "Don Atilio", le expropia los terrenos. "Parchís" y "el Flaco" harán todo lo imposible para evitarlo.
Lo que me llama la atención de esta primera parte de los avatares de "Parchís", es que es tremendamente violenta. Hay una escena en la que el perro “Superman” ataca al ayudante de "Don Atilio" y, acto seguido, acuden los "Parchís" a darle una paliza, tirándole al suelo y dándole patadas y puñetazos. En el visionado de anoche me dejó cuanto menos impactado. "El Flaco" resuelve todos sus problemas rompiendo un palo de madera en la cabeza de cualquiera que se pone en su camino y, durante todo el metraje, ¡no dejan de delinquir!, lo mismo dan una curra a alguien, que roban vehículos, que secuestran a un tío y lo torturan físicamente, lanzándole flechas al estomago y cortándole mechones de pelo a tijera.
Sin hacer referencia en la película a "Parchís" propiamente dicho, como sí ocurría en la anteriormente reseñada, Aguirre se quita de un plumazo a los dos “Parchises” más bobos, Gemma y Oscar (rubito de cara angelical posteriormente sustituido por repelente pelirrojo, Frank…) y, siendo Tino, Yolanda y David los protagonistas, les suma la presencia del gordo Rodrigo Valdecantos (que debía ser familia de alguien de la producción) haciendo de Carlitos “El Flaco”, quien prácticamente, y a posteriori, termina siendo el personaje más querido, y autentico protagonista de las pelis de "Parchís" (memorable la escena en la que, destornillador en mano, fuerza la cerradura de una pastelería y se la come entera).
"Don Matías" es el director de buen corazón de un colegio publico, en el que si las familias no andan bien de pasta, no les cobra la cuota, por lo que un empresario, "Don Atilio", le expropia los terrenos. "Parchís" y "el Flaco" harán todo lo imposible para evitarlo.
Lo que me llama la atención de esta primera parte de los avatares de "Parchís", es que es tremendamente violenta. Hay una escena en la que el perro “Superman” ataca al ayudante de "Don Atilio" y, acto seguido, acuden los "Parchís" a darle una paliza, tirándole al suelo y dándole patadas y puñetazos. En el visionado de anoche me dejó cuanto menos impactado. "El Flaco" resuelve todos sus problemas rompiendo un palo de madera en la cabeza de cualquiera que se pone en su camino y, durante todo el metraje, ¡no dejan de delinquir!, lo mismo dan una curra a alguien, que roban vehículos, que secuestran a un tío y lo torturan físicamente, lanzándole flechas al estomago y cortándole mechones de pelo a tijera.
En definitiva, un producto que, a pesar de los años, de los momentos edulcorados y del babosismo, sigue entreteniendo, gracias en parte a que no se abusa de las canciones, escogidas con lupa, y se da prioridad a una buena historia y a unas situaciones del todo estimulantes para los niños…. y para los tipos raros como yo.
Además del dominio del tempo del que hace alarde Aguirre, por supuesto.
En el reparto dos de las hermanas Hurtado, Manuel Alexandre y el gran Ricardo Merino.
En el reparto dos de las hermanas Hurtado, Manuel Alexandre y el gran Ricardo Merino.
VAMP
Vi "Vamp" siendo un mozalbete, y solo hubo una cosa que me gustó de ella... Dedee Pfeiffer, actriz segundona y, sí, hermana de Michelle. Directamente quedé prendado de esta pizpireta monada rubia que, con los años, tampoco acabaría haciendo nada especial... mucha serie, algún telefilm (era la mujer de "Meat Loaf" en su biopic) y dos productos nada menos que para "The Asylum", ¡cuidao!.
¿Y el resto de la peli?, pché.
Unos universitarios se comprometen con una fraternidad a conseguir una bailarina de striptease, así que van a la gran ciudad y se meten en un tugurio en el que, sí amigos, todas las strippers son vampiros. Uno de los chavales, y la camarera no chupasangre del lugar (la preciosa Dedee), luchará para salvar su vida y borrar del mapa a las criaturas del averno.
Todo en "Vamp" es muy ochentoso... su look, su continua iluminación de rojos y verdes, su banda sonora, su vestuario, su sentido del humor y la presencia de Grace Jones (a algunos les pone palote, a mi me da asquito), figura esta muy de su época y que se marca un papel en el que no abre la boca más que para chupar. El reparto está plagado de caras reconocibles, Chris Makepeace ("Los incorregibles albóndigas"), Robert Rusler ("La mujer explosiva", "Pesadilla en Elm Street 2" y mucho cine "teen" de la época), Gedde Watanabe ("Dieciséis Velas", "Gremlins 2") y el inmortal Billy Drago, encarnando a un punkarra albino. Richard Wenk, director, es también co-responsable de "Wishcraft (la caja de los deseos)", un simpático neo-slasher del 2002.
A pesar de todas esas "virtudes" tan reivindicadas actualmente en modernolandia, y a un principio prometedor, la peli no soporta un visionado mínimamente exigente. Le falta acción, carece de garra y le sobra palique... eso y una escena altamente ridícula en la que el prota se encuentra a uno de sus colegas vampirizado.
Si la nostalgia es tu excusa, pos vale... pero no le daría especial prioridad sobre el resto de títulos que aguardan en tu disco duro.
Unos universitarios se comprometen con una fraternidad a conseguir una bailarina de striptease, así que van a la gran ciudad y se meten en un tugurio en el que, sí amigos, todas las strippers son vampiros. Uno de los chavales, y la camarera no chupasangre del lugar (la preciosa Dedee), luchará para salvar su vida y borrar del mapa a las criaturas del averno.
Todo en "Vamp" es muy ochentoso... su look, su continua iluminación de rojos y verdes, su banda sonora, su vestuario, su sentido del humor y la presencia de Grace Jones (a algunos les pone palote, a mi me da asquito), figura esta muy de su época y que se marca un papel en el que no abre la boca más que para chupar. El reparto está plagado de caras reconocibles, Chris Makepeace ("Los incorregibles albóndigas"), Robert Rusler ("La mujer explosiva", "Pesadilla en Elm Street 2" y mucho cine "teen" de la época), Gedde Watanabe ("Dieciséis Velas", "Gremlins 2") y el inmortal Billy Drago, encarnando a un punkarra albino. Richard Wenk, director, es también co-responsable de "Wishcraft (la caja de los deseos)", un simpático neo-slasher del 2002.
A pesar de todas esas "virtudes" tan reivindicadas actualmente en modernolandia, y a un principio prometedor, la peli no soporta un visionado mínimamente exigente. Le falta acción, carece de garra y le sobra palique... eso y una escena altamente ridícula en la que el prota se encuentra a uno de sus colegas vampirizado.
Si la nostalgia es tu excusa, pos vale... pero no le daría especial prioridad sobre el resto de títulos que aguardan en tu disco duro.
viernes, 12 de marzo de 2010
LA GRAN AVENTURA DE LOS PARCHÍS
No me avergüenza en absoluto reconocer que soy un gran fan de los grupos infantiles de los 80, de cuando nosotros los treintentones éramos absolutamente ingenuos en nuestros gustos; un chaval de hoy si juega a un videojuego, jugará al más violento, nosotros jugábamos al "Pacman" y si el chaval de hoy escucha música, escucha a los triunfitos o "Andy y Lucas", nosotros escuchábamos "Parchís" y "Enrique y Ana".No me pidan que me meta en el reproductor de mp3 un disco de estos grupos infantiles, que, quizás por gracia, le pegue un repasillo y listo, pero si me piden que vea una de sus películas, la veré con agrado, e incluso si sale en dvd es posible que acabe pillándomelo. Así pasó con la reciente edición de las películas de "Parchís", que salieron en un pack la mar de cuco y me hice con el. Y ahora he decidido pegarles un buen repaso, aunque no empezaré por las españolas dirigidas por el gran Javier Aguirre, que va, esas están muy bien, lo curioso (y apestoso a la vez) son las tres o cuatro que se hicieron entre medias en otros países de Latino américa, todas oscuras y siniestras… como "La gran aventura de Parchís", facturada en Argentina, pero rodada en Brasil.
El grupo "Parchís" goza de un gran éxito a nivel prácticamente mundial, y estando en Argentina, toman un vuelo hacia Río de Janeiro acompañados de su cuidadora Betty. "Parchís" cantan mucho en las playas de allí, se pierden en la jungla (que bien podría ser el parque de tu barrio) y son capturados por una tribu caníbal, aunque al final acaban siendo todos muy amiguitos.
A priori, podemos pensar que una peli de "Parchís" que transcurre en la jungla, puede ser algo al menos entretenido. Como cualquier otra de las que pueblan su filmografia. Pero esta en concreto no tiene gracia ninguna. Las situaciones son absurdas y el contenido, en general, podría aburrir a un tipo que hubiera estado años encerrado en un cuarto oscuro. Directamente no se puede ver. El tema canciones, que cada dos por tres y sin venir a cuento (en las de Javier Aguirre ese aspecto estaba un poco más cuidado), "Parchís" se ponen a canturrear, parecen directamente las que desecharon de los discos, cuando no versiones. Con lo cual el aburrimiento es doble, porque ni una de ellas despierta en absoluto la siempre eficaz nostalgia. Una peste.
Hay una escenita en la que el pelirrojo gracioso del grupo toma unas fotos en bikini a las niñas, que, directamente, en los tiempos que corren, podría ser tildada de pornografía infantil.
El director de esta bazofia es un tal Mario Sábato, con una filmografía más o menos extensa y variada, que cuenta con algunas entregas de la popular saga de "Los Superagentes" y repitió con el grupo en "La magia de los Parchís" y "Parchís contra el hombre invisible".
El grupo "Parchís" goza de un gran éxito a nivel prácticamente mundial, y estando en Argentina, toman un vuelo hacia Río de Janeiro acompañados de su cuidadora Betty. "Parchís" cantan mucho en las playas de allí, se pierden en la jungla (que bien podría ser el parque de tu barrio) y son capturados por una tribu caníbal, aunque al final acaban siendo todos muy amiguitos.
A priori, podemos pensar que una peli de "Parchís" que transcurre en la jungla, puede ser algo al menos entretenido. Como cualquier otra de las que pueblan su filmografia. Pero esta en concreto no tiene gracia ninguna. Las situaciones son absurdas y el contenido, en general, podría aburrir a un tipo que hubiera estado años encerrado en un cuarto oscuro. Directamente no se puede ver. El tema canciones, que cada dos por tres y sin venir a cuento (en las de Javier Aguirre ese aspecto estaba un poco más cuidado), "Parchís" se ponen a canturrear, parecen directamente las que desecharon de los discos, cuando no versiones. Con lo cual el aburrimiento es doble, porque ni una de ellas despierta en absoluto la siempre eficaz nostalgia. Una peste.
Hay una escenita en la que el pelirrojo gracioso del grupo toma unas fotos en bikini a las niñas, que, directamente, en los tiempos que corren, podría ser tildada de pornografía infantil.
El director de esta bazofia es un tal Mario Sábato, con una filmografía más o menos extensa y variada, que cuenta con algunas entregas de la popular saga de "Los Superagentes" y repitió con el grupo en "La magia de los Parchís" y "Parchís contra el hombre invisible".
THE DESCENT PART 2
El gran problema de esta peli es el mismo que tenían "Más allá del Poseidón" o "Aliens, el regreso". Cuesta creerse que el/la prota del film original, o en su defecto otros que conocen la historia y saben lo que les espera, vuelva al escenario de la pesadilla del que tanto le costó escapar con vida. Que siiiii, que hay mil excusas para lograrlo, llámenlo amnesia (el caso de "The Descent 2"), llámenlo poderes fácticos, etc... me da igual, de entrada no me convence. Pero bueno, una vez asumido esto, te dejas llevar, aceptas pulpo y enga, tan amigos.La prota del primer descenso vuelve a la cueva de los horrores acompañada de otros tantos elementos, con un fin: encontrar a sus amigas. Como decía, la pava no recuerda nada. Una vez en situación, aparecerán los monstruos a armarla. Ella, con la memoria ya recuperada, aplicará todos los métodos de supervivencia que aprendió en la primera parte para librarse del marrón.
Con las pelis de "The Descent" tengo un serio problema... empatizo demasiado con los monstruos y me sabe mal cuando los matan, porque por lo general las muertes más truculentas y retorcidas se las llevan ellos. Yo preferiría que fueran los humanos los que la palman de modo gráfico y terrible, pero no, ya sabéis como son estas cosas del cine, es "menos censurable" cuando el nivel de humanidad de la víctima es menor. Pos fale. Dejando esto de lado, "The Descent part 2" no es una mala peli, está visible... pero claro, la primera era uno de los mejores films de terror de los últimos años, y eso es un peso muy gordo que esta secuela debe acarrear. Ahora no hay efecto sorpresa, todo es más "rutinario", aunque aporta algunas ideas cojonudas (inteligentes variaciones de sustos de la peli madre, jugando con las expectativas del espectador... y cierto toque escatológico), pero también otras un tanto chusqueras y de dudosa lógica. En su favor tiene que va directa al grano desde el principio, aunque el gore y la sangre, siendo generosas, son menos de lo que habría que esperar de una secuela de esta clase (donde se pilla lo que funcionó en la primera y se explota más). El final aporta un dato interesante, aunque poco desarrollado.
En el reparto, y por mera curiosidad, destaca Gavan O'Herlihy, hijo del mítico Dan ("Halloween 3", "Robocop") O´Herlihy y malo malísimo en "El justiciero de la noche". Neil Marshall, dire de la primera, es aquí productor ejecutivo. Jon Harris, montador en "The Descent 1", ejerce de mandamás.
Pues sí, potable, se puede ver y te llevarás algún que otro buen susto.
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