viernes, 20 de noviembre de 2009

THE HOUSE OF THE DEVIL / LA CASA DEL DIABLO

Compañeros, hoy arranco con disculpas... sinceras disculpas a aquellos amigos que me recomendaban "The house of the devil"... disculpas a su director, Ti West.... disculpas a todos ellos por negarme a creer que tras un trailer tan soso y una estrategia aparentemente -solo aparentemente- tan cansina como el homenaje al cine de los 70 (y un poco los 80), podía esconderse una buena película. ¿Buena?... no.... ¿muy buena?... tampoco... yo diría que excelente, y uno de los mejores films que he visto en este último año.
Sí, "The house of the devil" es un tributo a esas décadas que decía... por su maravilloso poster, su título, su trama (el satanismo era algo muy de moda en los 70), sus créditos, su música, su ambientación, su atrezzo, su tempo... TODO!!... la gran diferencia entre, por ejemplo, Ti West y "Grindhouse" es que el primero no necesita recargadas parafernalias ni efectos digitales para lograrlo... West consigue su propósito de modo honesto, recreando aquel cine desde el corazón, sin reírse de el, sin verlo como "algo raro y nostálgico"... simplemente adopta sus señas de identidad del modo más natural. ¿El truco?, desprender de estridencias narrativas y estéticas a su película, dejarse de enrevesadas monsergas, giros retorcidos o efectos llamativos y limitarse a contar una historia del modo más simple, sencillo, básico y directo del mundo... sin importarle una mierda que el público impaciente se canse, ni si su modo reposado de rodar (olvídense de la estética video-clipera o, por supuesto, de efectos digitales) está pasado de moda. Ti West no pretende quedarse con nadie, ni ir de listo, ni aprovecharse de modas... lo suyo es genuino.
Una chica es requerida por una extraña familia para que haga de canguro de una misteriosa anciana. Sobra decir que las intenciones de estos poco tienen de normales, algo que la moza irá descubriendo poco a poco y a lo largo de la noche, para su mayor horror.
"The house of the devil" hace gala de todas las virtudes del buen terror. La historia se desarrolla en una sola noche. Los personajes, los justos. Todo en ella es muy contenido, muy sobrio y ni sobra ni falta nada. Es regocijante el extenso tramo de metraje dedicado a contarnos lo mucho que se aburre la canguro, y las tonterías que hace para evitarlo. Y lo cojonudo es que, a diferencia de ella, nosotros no perdemos interés ni bostezamos, todo lo contrario, esa tranquilidad nada natural, ese suspense, resulta altamente inquietante y no apartamos los ojos de la pantalla. Eso es saber llevar el tempo con maestría.
Luego, los hechos terroríficos comienzan a sucederse, y lo hacen sin más complicaciones, ni explicaciones innecesarias, sin perder el tiempo, yendo al grano porque tampoco hace falta más. Lo dicho, en su justa medida. Tan justa, y tan perfecta, como el desenlace.
A Ti West (director, guionista y montador. Responsable también de "Cabin Fever 2"), le acompañan el "horror auteur" Larry Fessenden en tareas de producción y un reparto muy "cult", Tom Noonan, Mary Woronov o Dee Wallace, con la guapísima Jocelin Donahue protagonizando el lío.
Lo dicho, "The House of the devil" es un auténtico regalo para los fans del horror... una vuelta real (y leal) a un modo de asustarnos que se ha perdido, con sus dosis de gore pero sin excesos, integrado en la trama y necesario, una auténtica joya que desde aquí recomiendo de todo corazón.