martes, 11 de mayo de 2021

EL PÓSTER DE "SUPERSONIC MAN"

Ya saben como es esto del vicio. Comienzas a lo tonto con un póster, y pronto te entra el mono de pillarte unos cuantos más. En mi caso, el siguiente fue "Supersonic Man". La suerte es que un ser humano generoso -tu ya sabes quien eres, bribón- se ofreció a regalármelo aprovechando mi entonces reciente cumpleaños. Todo un detalle que me hizo más fácil dar el paso pero que, por suerte, no ha tenido continuidad. En eso soy un tipo afortunado, sé deshacerme rápido de mis adicciones, sobre todo cuando no disponen de una base sólida. Dicho de otro modo, le tengo afecto al clásico "trash" de Juan Piquer Simón, pero para nada, y digo PARA NADA, la considero una buena película. Es un truño, y gordo. Por ese motivo, no le encuentro lógica alguna a colgar su póster -por maravilloso que sea, ¡y es!- en las paredes de mi reducido hogar. Los pocos marcos de los que dispongo son espacio exclusivo para películas que ADORO. Y aunque "Gomia, terror en el mar Egeo" -el otro póster- me gusta más que "Supersonic Man" (como leerán en una reseña que saldrá publicada un día de estos), tampoco está en el podio de las grandes. La que sí lo está, y con honores, es la que reposaba ahí antes de la llegada de las dos recientes adquisiciones: "El regreso de los muertos vivientes". Por ese motivo, decidí devolverle su merecidísimo trono y meter los otros en una carpeta. Si algún día me pillo un piso más grande, y más marcos, los rescataré. Pero dudo que eso ocurra. Aún así, fue bonito tenerlos a la vista unos cuantos días y es bonita la imagen testimonial que, en este caso, queda de ello.