sábado, 6 de abril de 2013

PIRANHACONDA

Esto ya está muy visto: Producto pagado por el Sy Fy Channel a Roger Corman, para que algún director de serie B de renombre lo dirija y así emitirlo. En esta ocasión Jim Wynorski.
En algún lugar de la selva, alguna serpiente a mutado resultando ser un híbrido entre anaconda y piraña, eso si, gigante.
Unos secuestradores que no sabemos ni a lo que van, ni lo que quieren deciden secuestrar, por un lado, a un profesor que ha descubierto esta especie y que anda tras los huevos del bicho, y por otro, al equipo de una producción de serie B que anda rodando por la zona.
Entre tanto, las pirañacondas irán dando buena cuenta de ellos.
En el reparto tenemos, protagonizando la cinta, un pobre Michael Madsen al que los excesos han hecho bastante mella.
Bien, antes, las series B perpetradas por currelas como Corman o Wynorski, eran sinónimo de cierto cachondeo, deacuerdo, eran conscientes del tipo de cine que estaban haciendo, pero este estaba dotado de cierta entidad, así como dentro de lo que cabe, se tomaba un tanto en serio a si mismo, pues aún a pesar de su autoconciencia, este cine guardaba algo de inocencia. Poca, todos estos artesanos (por llamarlos de algún modo) iban a por la pasta, pero había algo de inquietud e ilusión en lo que hacían.
Sin embargo, llegan productoras como “The Asylum” o “Tom Cat Films” con su cine de serie Z intencionado, y sus famosos “crossovers”. El público que tiende a ser bastante lerdo, abraza este tipo de cine, y lo acepta como producto consumible. ¿Y que hacen los clásicos de la serie B y “Exploiters” ante esta situación? Pues visto el éxito que tienen, en lugar de seguir con sus pelis, deciden imitar estas últimas. Y esto lleva ya ocurriendo un tiempo.
Así, “Piranhaconda” es una mala imitación de las pelis de bichos de “The Asylum” realizada con más pocas ganas de lo habitual por dos clásicos. La pela es la pela.
Y el tema es que son tan conscientes de esto, que no paran de meter guiños dentro del metraje sobre las pelis de bajo presupuesto, la serie B o el “Explotation”, a la vez que se toman el producto, y al público, a cachondeo.
O sea, que “Piranhaconda”, que nace como una cosa divertida, es tan consciente de ser una mierda, imponen tanto la actitud de “Esto es una mierda”, y le tiene tan poco respeto al cine, que efectivamente, al final es una mierda.
Además, los bichos y la sangre son infografía de la peor estofa… así que ustedes mismos. Pero a mí no me interesan nada estas mamarrachadas tan hechas a posta.
Eso si, mola ver a Michael Madsen en plena decadencia.

viernes, 5 de abril de 2013

MENTIROSO COMPULSIVO

En 1997 se estrenaba esta película con un Jim Carrey en la cima del éxito, aunque el año anterior se había dado el batacazo en taquilla con Un loco a domicilio. Sus películas llenaban salas, y aun le faltaba lo mejor por llegar, El Show de Truman y Man on the Moon que se estrenarían en los dos años posteriores a esta Mentiroso compulsivo. Recuerdo ir con mis hermanas a verla en un cine de Benidorm, habíamos ido con nuestros padres a pasar unos días de vacaciones. La película nos encanto, nos pasamos toda la proyección partiéndonos el culo con las apretadas situaciones en las que Carrey se ponía por no poder mentir. Tanto nos gusto que al día siguiente encontramos un cine al aire libre (no recuerdo si en Benidorm o en algún pueblo cercano) en la que también la daban. Como mis padres el día anterior no entraron al cine con nosotros, les dijimos de verla todos juntos en aquel cine sin techo y con sillas de plástico de piscina. Lo que hizo que mi padre aceptara eran tres cosas. Uno, se podía fumar en el cine al ser al aire libre,  dos era una comedia y ese es el único genero que mi padre ve, y tres, el cine tenía una barra de bar donde además de bebida ponían bocadillos, para que quería mas. Así que toda la familia entramos al recinto. Cogimos sitio, y mi padre fue a por unos bocatas y algo de beber. A mis hermanas y a mí nos volvió a encantar la película, nos descojonábamos con los gags aunque ya los conocíamos, y mis padres también se rieron de lo lindo. Termino la sesión, y mientras volvíamos al hotel en coche, fuimos comentando la película con nuestros padres, algo que el día anterior no pudimos hacer. Y claro todo fueron risas y carcajadas en el viaje de vuelta. Así que comprenderéis que esta película me trae muy buenos recuerdos, no solo por el filme en sí.

Fletcher (Carrey) es un abogado que usa la mentira para ganar sus casos. Miente a todas horas, no solo en la oficina o el juzgado, miente para conseguir lo que quiere, pero eso le ha llevado a perder a su familia. Su mujer ya tiene nuevo novio, y su hijo Max ya no le cree de tantas promesas incumplidas. El día del cumpleaños de Max, Fletcher le había dicho que iría sin falta, aunque sabía que lo tenía bastante difícil para llegar. Así que el chaval, apenado, pide como deseo al soplar las velas de su tarta que su padre no pueda decir ni una sola mentira durante 24 horas. Fletcher estaba en el mismo momento que se pedía el deseo echando un casquete, al terminar la mujer le pregunta que tal ha estado, y al no poder mentir le dice “Los he tenido mejores”. El repentino ataque de sinceridad parece no ser más que un desliz, así que no le da más importancia, el problema vendrá al día siguiente. Y es que Fletcher tenía un caso de divorcio con una gran mentira elaborada y así conseguir toda la pasta para su cliente. Fletcher se las vera y se las deseara para llevar adelante el caso y para el día a día, ya que tirarse un pedo en el ascensor, responder a preguntas incomodas o no darle dinero a un vagabundo, será mucho mas difícil sin poder mentir.

La película no reinventa la rueda ni va mas allá de lo que es, una comedia que quiere hacer reír, y lo consigue durante todo el metraje aun hoy día.  Aunque lo cierto es que si que nos muestra algo que todos ya sabemos pero de lo que igual no somos conscientes, y son todas esas pequeñas mentiras piadosas que decimos a lo largo del día para poder tener una vida más sencilla y pacífica.  

Es de esas películas que sin ser navideñas suelen darla en esa época por la tele, por lo que podemos decir que es una película familiar, aunque tiene alguna cosilla subida de tono (el primer gag en el que no puede mentir, explicado arriba), y a Jennifer Tilly como la cliente (con las tetas a punto de explotar) de Jim Carrey . Simpatiquísima peli.

PIRANHA 3DD

Les comentaba el otro día que mi percepción sobre el "Piraña 3D" de Alexandre Aja cambió en el tránsito del cine a la televisión. Empeoró. Necesitaría volver a verla para estar seguro y, ahora mismo, no me apetece. Asi que la dejaremos de lado de momento, mencionándola únicamente por ser, obvio, la peli que precede a esta de la que pasaremos a hablar a continuación, "Piranha 3DD" o "Piraña 3DD" para cuando llegue a nuestros video-clubs (si llega), porque dudo mucho que se estrene en salas. Todos sabemos que aunque la peli de Aja no fue un mega-hit, funcionó lo suficientemente bien como para generar una secuela a velocidad de vértigo que recayó en manos de John Gulager, hasta ahora responsable de la simpática "Feast" y sus continuaciones, algo que, de entrada, me parecía una buena elección, teniendo en cuenta el tono festivo, colorista y truculento de "Piraña 3D". Pronto comenzaron a llegar las críticas, todas previsiblemente malas... aunque más de lo normal. En ese momento pensé sinceramente que la gente la estaría mal tratando porque los productores habrían optado por exagerar el tono humorístico de la primera hasta el paroxismo, pero que, en ese sentido, la palabra "mala" podría completarse con aquello de "pero divertida". Cuán chocante me resultó ayer noche verla y darme cuenta de que mis apreciaciones eran erróneas. Jolín, con esta llevo ya tres reseñas negativas... ¡¡me gustaría hacer una positiva!!, pero por lo visto no estoy de racha. ¡¿Qué culpa tengo yo de ver una caca tras otra?!, llámenme tonto.
La trama no es demasiado complicada, las pirañas que aterrorizaron a los bañistas de un lago, saltan al de al lado, repitiendo la hazaña. Nuevamente tenemos un parque acuático que será centro neurálgico del banquete y un montón de personajes que pululan por ahí e intentan detener la inevitable tragedia.
Bien, lo primero que sorprende de esta peli es que, al contrario de lo esperado, no opta por desmadrar los elementos grotescos de la primera (el único modo inteligente de continuarla), al revés, los rebaja. Es decir, opta por, en términos generales, tomarse en serio la empresa. De ser comedidos. "Piraña 3DD" es mucho menos cafre, mucho menos gore y mucho menos sexy de lo que debería. Es como si John Gulager y su equipo no acabaran de decidirse por un tono, y van dando bandazos entre la chunguez de animales mutantes tipo "SyFy Channel" y la comedia "teen". Ese mareo termina resultando molesto y directamente indigesto.
Si en la primera teníamos a Richard Dreyfuss en plan "muerte estelar/cameo de famosillo", en esta intentan repetir la jugada con Gary Busey y el padre del director, Clu Gulager. La diferencia es que está hecho sin gracia alguna, sin sentido, sin nada, ni tan siquiera las muertes de ambos son espectaculares o llamativas. Rápidamente pasamos a las inevitables imágenes de toboganes acuáticos con chavalas pechugonas gritando y levantando las manos con algún grupito de "MTV" sonando como fondo. Y ya está... quiero decir que el catálogo de tetas es menor de lo esperado y, todavía peor, no le sacan ningún partido. En cuanto a sangre, vemos bastante poca hasta la masacre final, y aún así, esta va trufada de gags visuales totalmente fallidos y que intentan ser transgresores sin lograrlo. Es decir, toda la puñetera peli quiere ser "ofensiva" de alguna manera, pero se queda corta... hay ideas buenas, como la chavala a la que se le mete una cría de piraña por el coño y que luego, al ser fornicada, pues ya os podéis imaginar lo que le pasa a la minga del follador... ¿a que suena atractivo?, sí, lástima que está plasmado sin garra, sin dinamismo, como a medio gas, procurando no mostrar demasiado ni pasarse de la raya. Seamos escatológicos, pero con cuidadín. Esta actitud tan lamentable se prolonga a toda la parte final, destacando por patética la secuencia en la que una cabeza cercenada acaba metida entre dos tetas tras dar un corto vuelo... es tan forzado, tan "mira que chiste más gracioso me estoy marcando, enséñaselo a tu madre que igual se ofende" que, de verdad, únicamente logra la vergüenza ajena. En serio. Si a todo eso añadimos que los efectos gore son en su 95% CGI del chungo, pues ya apaga y vamonos.
Desesperado ante el negrísimo panorama, y unos personajes más idiotas de lo habitual a los que te suda la polla lo que les pase, los cineastas intentan compensar el estropicio con chistes, guiños... de los que se encarga un David Hasselhoff dispuesto a reírse de sí mismo. Tan dispuesto estaba, que su intervención auto-paródica se alarga... y se alarga.. y se estira... y se sigue estirando a pesar de que ha dejado de ser graciosa desde hace rato. 
Y de hecho, la peli, sin contar los créditos finales, no llega a los 80 minutos. Imaginaos lo poco que había por rascar. ¿Qué hacer?, pues trufar esa parte de tomas falsas, tan poco graciosas como el resto y, ¡¡sí!!, más chistes con David Hasselhoff de por medio. Interminable.
Pone la guinda un Ving Rhames totalmente innecesario, de relleno y tan desaprovechado como el resto de elementos.
De verdad, yo pasé vergüenza ajena en algunos pasajes, y no paraba de decirme "Joder, pero que mala". Nada se salva, ni tan siquiera un cargante Christopher Lloyd. Caray, si es que encima nos medio estafan, ¡¿no se suponía al final de "Piraña 3D" que los peces protagonistas eran las crías y que estaban por venir los adultos, mucho más grandes y feroces?!, ¿dónde queda eso en la secuela?, porque la única piraña grande que sale la tenemos en la prescindible secuencia de una pesadilla. Suspiro. Resignación.
Pues sí, niños, "Piraña 3DD" es TERRIBLEMENTE MALA... pero ya a ese nivel que ni tan siquiera resulta divertida, o curiosa, o bizarra, que va, es pura mediocridad enlatada, pura sosez, es perezosa, es, pues eso, más mala que pegar a un padre.
Claro que también sería posible que su condición de producto TAN destinado a adolescentes me deje fuera de su "target"... así que, bueno, si tienen entre 15 y 19 años, tal vez sea de su agrado. Cosas más raras se han visto.

jueves, 4 de abril de 2013

UNA BALA EN LA CABEZA (2013)

Desde que Silvester Stallone estrenara “Rocky Balboa”, justo después de sus peores años, y al resultar ésta todo un retorno a la épica, tendemos a pensar que cada nuevo estreno de Stallone, será todo un acontecimiento. Y así ha sido  hasta ahora, con esos “Los Mercenarios” y demás, hasta el sonoro fracaso de su ultima película “Una bala en la cabeza”.
Y es que, si quitamos a Stallone de sus proyectos más míticos y/o extravagantes, este vuelve a las mierdas que nos estaba ofreciendo antes, esos “Get Carter”, “El protector” y demás, títulos a los que ésta “Una bala en la cabeza” se asemeja más, en formas y contenido, que a esos Rambos, Rockys y mercenarios que le han devuelto el respeto perdido.
Poco antes, también resulto un fracaso “El ultimo desafió”, la vuelta al cine de Schwarzenegger, con lo que una vez más queda patente que lo que al publico interesa de los “action heros” en grupo, no interesa una mierda por separado.
Sin embargo, entendiendo el fracaso de estas películas, no sería justo decir que “Una Bala en la cabeza” es una mala película de Stallone. No, el está fetén, fresco, dando hostias como panes, derramando carisma de abuelo.
Lo justo sería decir que estamos ante una mala película de Walter Hill, que si bien tomó el pulso al cine de acción actual con “Invicto”, aquí parece uno más de tantos directores forjados en la televisión.
Pero tampoco sería justo decir que es una mala película.
El guión es malo, lleno de tópicos, soso, plano… pero sin embargo lo cierto es que la película está francamente entretenida, con peleas coreografiadas excelentemente y Stallone, volviendo a meter tatuajes en sus anabolizado cuerpo y, por ende, en sus películas, quizás para ganarse al sector juvenil más macarra. Es como una pequeña obsesión.
Además, la fardada que se marca la película, con ese maravilloso combate final entre Stallone y Jason Momoa (el Conan de Nu Image) no a base de puños desnudos, no, sino ¡a base de hachazos!.
Basada en uno de los cómics mas vendidos de todos los tiempos, el homónimo “Una bala en la cabeza” de Wilson y Matz, la película viene a contarnos lo mismo que el cómic: Un asesino a sueldo al que han hecho la doce trece sus contratadores, se alía con un policía que quiere capturarlos, mientras que el asesino pretende vengar la muerte de su compañero, matándolos a todos.
Lo peor de la película, es sin duda, el aire de “Budy movie” que se gasta, siendo en co- protagonista, Sung Kang (visto en macarradas como “Fast & Furious 5” y pronto en la 6, o “Ninja Assasin”) que interpreta al policía, totalmente hostiable. Estamos deseando que Stallone le pegue un tiro a ese gilipollas durante toda la película.
Pero por lo demás, y siendo conscientes de lo que estamos viendo, la película se deja ver, e incluso vibramos en algunos momentos.
Eso si, querido Stallone: con la edad que tienes, déjate de peliculitas y vuelve con cosas más vistosas y excéntricas, que con los “Fast & Furious” copando la taquilla, con el público joven en el bolsillo, el tuyo más juvenil tiene ya casi cuarenta tacos y te quiere ver haciendo de Rocky.
En cuanto a Walter Hill, casi, casi, que se retire. La unión no ha sido tan fructuosa como cabía de esperar.

EL RESPLANDOR DE LA MUERTE

Debo reconocer que mientras veía esta película hace un par de noches, sufrí un dilema moral. ¿Hasta qué punto los normalmente apreciados lectores de este blog merecen que pase por semejante trance para escribir una reseña?, ¿no hubiera sido más cómodo darle al "fast forward" o, ya directamente, al "stop"?. Claro que, tal vez, culparles a ustedes sea demasiado fácil, y el problema resida en mi propia psique enferma, incapaz de abandonar el tormento del visionado de "El resplandor de la muerte" empujado simple y llanamente por la curiosidad y el morbo. Dicho de otro modo: ¡¿Cuán de HORRIBLE puede ser una película?!... tanto que hasta su director termine escudándose tras el recurrente "Alan Smithee" para firmarla (miren en wikipedo).
Un detective de precario aspecto persigue a un asesino con pinta de camarero de hotel veraniego. En realidad no lo persigue a él, sino a su proyección astral, ya que el de verdad reposa en coma en la cama de un manicomio. Se trata de la resurrección de un rey Egipcio, o algo así, que quiere matar a su recién nacido hijo para poder seguir siendo monarca, aunque no sepamos muy bien pa qué. Consigue cargarse a la madre, pero el crío cae en los brazos de una adolescente con pinta de haber hecho ya la mili y que, fíjate tú, esa misma noche tenía una fiesta a la que acudir con unas amigas, así que se lleva al niño para allá... y para allá le seguirán el detective, el egipcio loco proyectado astralmente, el novio, el apuntador y cualquiera que formara parte del equipo de esta demencia y aún no hubiera tirado la toalla.
Lo más llamativo de "El resplandor de la muerte" está en el nombre de su productor/mecenas, Moustapha Akkad, que no es un fabricante de kebabs sino el señor que apadrinó el "La noche de Halloween" original, así como todas sus secuelas. Claro, con ese dato, y la resultona portada del VHS, lo lógico es que saques la conclusión de que lo que vas a zamparte es un "slasher" que, por aburrido que pueda ser, probablemente termine resultando incluso entrañable. Nada más falso, queridos. Dice la leyenda que viendo Akkad lo que el director originalmente contratado estaba pariendo con sus ahorros, decidió echarlo de una patada y en su lugar enchufar a un tal Ramsey Thomas para que intentara reparar el estropicio (y rodara las partes del detective, como relleno). Thomas no volvió a dirigir nunca más, aunque sí participó en tareas de producción para la quinta de "Halloween", así que, supongo, mantendría relaciones cordiales con Akkad (lo que probaría que el director expulsado no fue él, hubo otro antes).
Todo eso da igual, lo importante es que "El resplandor de la muerte", "Appointment with fear" en versión original (o "Deadly Presence" antes de los cambios), es una de las cosas más plomizas y terribles que me he comido en la vida. Y si no es LO PEOR DEL MUNDO MUNDIAL E INTERDIMENSIONAL se debe a que, de tan chunga, termina siendo incluso rara, un punto bizarro, y eso le otorga algún mérito, por minúsculo y molesto que sea. Vamos, que algo como "Sábado 14 / Scream" sería incluso peor (básicamente por no disponer de NADA). Son insanamente destacables los diálogos absolutamente idiotas, delirantes y de puro relleno (ojo a cuando el detective le cuenta un extraño sueño que ha tenido al cuerpo inerte del criminal), las situaciones sin-sentido, los personajes casi retrasados y que incluso parecen caminar con miedo de tropezar, la estética fría y aséptica y, sobre todo, momentos para el horror puro como cuando, sin saber muy bien cómo y por qué, unos chavales montan un numerito musical a base de "new wave", sintetizador y maquillaje en el patio de la futurista/fea mansión donde se desarrolla la poca acción. Aparecen, la lían, nos comemos el número completo, seguidamente se esfuman sin dejar rastro y los protas lo encuentran tan normal. Al final hay un poco de algo, alguna persecución, algún disparo.... y un desenlace de impacto entre lo ingenioso, lo patético y el "andaya!". A gustos.
Leído así, puede que algunos de ustedes incluso sientan curiosidad. Y sí, tal vez "El resplandor de la muerte" hubiera encajado en los contenidos de nuestro libro, pero no sé, algo falla. Tal vez es demasiado aburrida e insípida. Tal vez es que yo ya soy demasiado viejo para sufrir algo así. Ni idea. Arriésguense si osan.
Otros aspectos destacables son su total y absolutamente anti-carismático asesino (que compite en ese rol con el de "Slumber Party Massacre", a pesar de que aquel era más histriónico) y la ofensiva ausencia de sangre. Aunque para ofensa denunciable, encontrarse en el reparto femenino con Debi Sue Voorhees, la neumática, pechugona e increíble chica sexy de la quinta entrega de "Viernes 13" (lo de los apellidos no era un chiste, simple y agradecida casualidad), y que no le saquen ningún partido. Es más, la moza se queda en top-less y se mete en la piscina de puro gratuito, pero.... ¡¡todo el rato de espaldas a la cámara!!, ¡¿cómo es eso posible?!, ¿en qué mundo vivimos? (el mismo en el que Debi acabó convertida al cristianismo, nada menos... ¡qué desperdicio!).
En fin, un mojón de proporciones épicas. Les aseguro que ha resultado mil veces más divertido y edificante escribir la reseña que sufrir la película.

miércoles, 3 de abril de 2013

KENSHIN EL GUERRERO SAMURAI

Adaptación del manga de mismo nombre creado por Nobuhiro Watsuki. La película adapta concretamente los tres primeros tomos, haciendo alguna pequeña variación, sin excesiva importancia, para que la historia quede más condensada y no de esa sensación episódica del manga. Si hace poco con Shigurui vimos el inicio del fin de los samuráis, con Kenshin vemos su ocaso. La historia se encuentra diez años después de que los samuráis ya no sean necesarios, con un Japón abierto al mundo, y dejando entrar las maravillas de occidente. La ley de desarme es total, nadie puede portar espadas por la calle, y estas se reservan para los dojos de entrenamiento. Así nuestro protagonista Rurouni Kenshin (Rurouni es una palabra inventada por el autor, es una mezcla entre Ronin, samurái sin señor, y Ruro, vagabundo) llama la atención allá por donde va, porque su espada no se separa de él jamás. Y es que la espada que lleva es una promesa que se hizo a sí mismo, una espada de filo invertido que no puede matar. Kenshin, siendo un joven adolescente era un frio asesino que todo el mundo conocía como Hitokiri Battousai (Battousai el asesino) famoso por su arte de desenvainar la espada y luchar contra varios enemigos a la vez. Cansado de matar, desapareció una vez acabo la guerra civil. Durante esos 10 años Kenshin hizo honor a su promesa, no volvería a matar nunca más, y vagaría por el país ayudando al inocente en problemas, como el Equipo A pero a la japonesa y de un solo hombre.

Al llegar a Tokio conoce a Kaoru, una joven maestra que heredo de su padre un Dojo y una filosofía de la espada, la de la espada que protege, que no mata. Kenshin al conocer los ideales de Kaoru, queda prendido por ellos, y aunque él sabe que el arte de la espada es el de matar, hará cualquier cosa porque los de Kaoru sean los que guíen el futuro de la sociedad japonesa. Pero esa no es la única razón por la que Kenshin hará un alto en el camino junto a Kaoru, sino que alguien está cometiendo asesinatos en la ciudad indicando ser el Hitokiri Battousai y que además es de la escuela de Kaoru. Esto ha provocado que el dojo se haya quedado vacío de alumnos, y aunque el apelativo de Hitokiri no le hace gracia a Kenshin, no piensa permitir que alguien mate en su nombre. Después la trama se complica un poco con una mujer misteriosa, y un irritante empresario que se dedica realmente a traficar con opio y armas.

Salvando las distancias, cuando veía esta película me acordaba de la del Capitán Trueno, y como dos películas de “época” se pueden hacer tan diametralmente opuestas. Es decir Kenshin, muy bien, con todos los detalles que necesita una producción de este tipo (vestuario y atrezzo realista) y el Capitán Trueno, con sus suelos de arena y serrín, sus fondos semivacíos y sus trajes de mercadillo. En Kenshin, la ciudad que hace de escenario está viva, ves gente pasar por el fondo, hacer sus tareas y en definitiva, creando ambiente, y eso en la del Capitán Trueno no pasaba. Con esto quiero decir que la ambientación de Kenshin, el guerrero samurái está muy conseguida y te mete de lleno en la historia que nos cuenta.

Las luchas a espada, lo que me temía podría estar peor realizado, son muy buenas y completas, y los actores cumplen sobradamente con sus papeles sin que haya ningún que llegue a escandalizar o resultar vergonzoso para el espectador. Bueno, el empresario es repelente, pero es que es su papel. Muy buena adaptación y una buena película de samuráis, no me extrañaría para nada una segunda parte siguiendo la historia del maga, para continuar exprimiendo la gallina de huevos de oro.

martes, 2 de abril de 2013

THE VINDICATOR

Probablemente el único mérito del que puede presumir "The Vindicator" es haberse adelantado un año a "Robocop" (aunque con estas cosas nunca se sabe). Si no me creen, atentos a la sinopsis siguiente: Un científico, guapo y a punto de ser padre de familia, es asesinado en un accidente provocado por sus superiores con el fin de usar el cadáver para experimentar. Se trata de convertirlo en relleno de un traje futurista diseñado para viajar a Marte a base de conectar su cerebro a una serie de electrodos de modo que pueda ser tele-dirigido  Pero en un descuido, el hombre se activa antes de que puedan enchufarle un control remoto y huye. Poco a poco va recordando y recuperando la personalidad, así que decide vengarse de quienes le han puteado.
Pues sí, no se puede negar que existe un notable parecido entre los argumentos de esta producción Canadiense del 1986 y el clásico de Verhoeven -del 87-, pero las diferencias son casi mayores. "The Vindicator" vendría a ser "Robocop" dirigida por Fred Olen Ray, es decir, sin imaginación, sin gracejo, sin inteligencia, bastante torpe, cutre, ridícula y planificada a la hora de la siesta. De hecho, hay unos cuantos medios a disposición de los responsables, algo que denotan ciertas secuencias de explosiones y tal, pero no saben sacarle ningún partido. Puede que lo más doloroso sean los momentos de humor voluntario, pocos pero chirriantes. Y luego, pues un puñado de incongruencias absurdas, como el modo en que el "Vindicator" entra en contacto con su mujer (a través del sintetizador) y lo fácil que le resulta a ella convencerse de que se trata de él, aunque lo que haga sea hablarle a un teclado. O que este se tome tan bien su condición, lo que le permite incluso bromear con un chaval repelente que le pregunta si es un extraterrestre y, por tanto, conoce a "E.T.", cosa a la que responde afirmativamente. También hay sitio para la risa involuntaria, como esos moteros que ven al cyborg por la calle, perdido, y le califican de "chuleta"... ¡¿"chuleta"?!, ¡por dios!, hacía años que no oía esa palabreja. Una vez le acorralan, uno comenta que "Parece un super-héroe salido de un tebeo". Claro, ustedes dirán, pues sí, podría ser el primo lejano de "Iron Man", o incluso de "ROM". Pero no, ¿con quien le encuentra parecido el motero tonto?, ¡¡¡con "El increíble Hulk"!!! (ahora bien, ¿es solo cosa del doblaje o será igual en versión original?).
Volviendo a las coincidencias entre "Vindicator" y "Robocop", hay una secuencia concreta en la que el héroe, ya robotizado, atraviesa con el puño una superficie dura para agarrar al tipo que se esconde tras ella. Curiosamente, esto mismo es lo que hace "Robocop" en su peli homónima cuando sale a la caza de un empleado frustrado y armado. ¿Plagio?. Claro que ese mismo "efecto" aparecía previamente en el famoso "Batman Dark Knight" de Frank Miller, del que, se decía, los artífices de "Robocop" habían tomado buena nota. Si tenemos en cuenta que el tebeo es del mismo año que "The Vindicator", llegamos a la conclusión de que.... ¿¿de qué??... ¿"The Vindicator" copió de Miller, o fue este el que copió la peli Canadiense, fue "Robocop" la que copió del comic que previamente había copiado "The Vindicator", o al revés??... ¡ARGH!.
Finalmente el mayor acierto de "The Vindicator" consiste en que para el enfrentamiento final, el mega-malo de la peli se enfunda en otro traje futurista idéntico, por aquello de estar a la altura de su contrincante. Ello debería haber desencadenado una batalla titánica de proporciones apocalípticas... pero no, la cosa queda bastante deslucida y poco emocionante, es decir, a la altura del tono general.... que incluye aquí la desencantada y nada emotiva historia de amor imposible. Por lo demás, pues menos violencia de lo que sería deseable (la única muerte algo truculenta es la del mismo protagonista) y, en fin, bastante poca cosa más. No es que "The Vindicator" peque de mega-truño, pero enfrentarse a ella es como sacar un "Phoskito" de la bolsa, llevarlo a tu salivosa boca con todo el deseo y al morderlo descubrir la total ausencia de azúcar. Se puede comer, sí, pero no es lo mismo.
En el reparto hay algún rostro de esos que te suenan de ver aquí y allí (como el del gordito Maury Chaykin), pero el único realmente reconocible es el de la pechugona Pam Grier en el rol de la super-cazadora encargada de encontrar al cyborg (de hecho, responde al nombre de "Hunter"). Tras las cámaras localizamos al productor canadiense Pierre David, de lustroso currículum (piquen en su nombre para saber más, no me apetece soltar aquí y ahora el rollete). El resultón aspecto del "Vindicator" se lo debemos a Stan Winston, que supongo fue contratado tras su labor en "Terminator" (como aquella, aquí también hay un falso busto totalmente animatrónico del héroe). El director, Jean-Claude Lord, solo tiene otro título más o menos reconocible en su filmografía, "Angustia en el hospital central".
En la época, a "The Vindicator" se le dio bastante bombo. Sobre todo en la prensa especializada franchute que, por entonces, era la que más devoraba. Sin embargo, y como a estas alturas ya es todo un clásico, mi sexto sentido me decía que tenía que ser un tochete, así que nunca la alquilé, a pesar de haberla tenido entre las manos innumerables ocasiones. Y... bueno, ya saben lo que sigue, ¿no?, ¡cuanta razón tenía y cuán sabiamente obré en aquellos tiempos!.

lunes, 1 de abril de 2013

INTERVIEW: TOMMY WISEAU

Me ha hecho mucha ilusión el poder entrevistar al artífice de una de las películas con más culto de los últimos 10 años, la enloquecida (a pesar de lo sereno y dramático que pretende ser su argumento) “The Room”, una de mis pelis chungas de cabecera, dirigida e  interpretada por el carismático e imposible Tommy Wiseau.
Después de lidiar con su administrador John, e intentar buscarles un local en España que se digne en estrenar, no ya su película, sino su Show, John le pasa mi cuestionario a TW (que así es como le gusta que le llamen) y como todas las estrellas de cine, Wiseau responde a las preguntas de la manera más escueta posible.
Señoras y señores, aquí les dejo con la entrevista al gran Tommy Wiseau.



Cuéntanos algo sobre el proceso de creación de “The Room”

“The Room” supuso 12 años de trabajo. En primer lugar, se supone que era una obra de teatro, después un libro, pero al final escribí un guión y se transformó en película.

“The Room” es una película independiente, que, sin embargo goza de un gran culto en USA, llegando su fama incluso al resto del mundo. ¿A que crees que se debe esta conexión con el público?

La razón es porque “The Room” está tratada con humanidad y la gente conecta con ella, y se basa en el comportamiento humano y las relaciones humanas.

La película es dramática, sin embargo, hay muchos toques de humor. ¿Es el humor que hay en “The Room” intencionado?

Todo lo que ves en “The Romm” se hizo intencionadamente y no te creas lo que escriben en artículos basados en suposiciones.

Siendo “The Room” una película independiente en la que invertiste dinero hace ya diez años ¿Has recupero la inversión tras las diversas proyecciones? ¿Has obtenido ganancias?

Estamos contentos de estar donde estamos. En Junio, es el décimo aniversario de “The Room”.

A tu película se le da el mismo trato por parte de los fans que al clásico “The Rocky Horror Picture Show” ¿te gusta que el público interactúe en las proyecciones?

Estoy feliz de que la gente disfrute y se lo pase guay con la peli. Yo siempre digo que puedes reír, puedes llorar, puede expresarte, pero por favor no hos hagáis daño los unos a los otros. ¡Disfrutad con “The Room”!


Tu siguiente película tras “The Room” es “Homeless in america”, un documental sobre vagabundos. ¿Por qué crees que no ha tenido la repercusión que si ha tenido “The Room”?

Fue un proyecto diferente y no se puede comparar naranjas con manzanas.


Eres actor y director ¿En que faceta te encuentras más cómodo?

Disfruto haciendo ambas cosas.




En el corto “The house that drips blood on Alex”, tienes un papel hecho a tu medida ¿Te llamaron para este corto tras ver tu trabajo en “The Room”?

Me contrataron como actor. Soy un actor de teatro.

¿Te gustaría trabajar para los estudios de Hollywood?

Sí. He hecho algunos proyectos y estoy abierto a otros proyectos con estudios de Hollywood.

Después de “Homeless in america” ¿Tienes algún proyecto?


Estamos trabajando en una nueva película llamada “Foreclosure”. Se dará a conocer en breve. Y estoy trabajando en una película de vampiros.


¿Qué le dirías al publico español para que se animase a ver “The Room”?
“The Room” es una experiencia especial como ninguna otra. ¡Espero que lo disfruten y se diviertan con ella!

      Dime tus cinco películas favoritas y otras cinco que no te gusten nada
     
      Pienso positivamente, así que mis películas favoritas son:
      “Ciudadano Kane, “Gigante”, “Cleopatra”, “Entrevista con el Vampiro”,  
      “Harry el sucio” y tantas otras.
       

Cinco directores favoritos y cinco directores que no te gusten.

Mis directores favoritos: Clint Eastwood, Martin Scorsese, Francis Coppola y otros.

¿Algo que añadir? ¿te gustaría decir algo a los lectores de “AQUÍ VALE TODO”?

Me gustaría poder ver “The Room” en un  ambiente de cine y algún día voy a visitar España para un estreno y saludar a todo el mundo.

sábado, 30 de marzo de 2013

PIRANHA ´95

A mediados de los 90, los video-cluberos adictos al alquilismo nos encontramos con que las estanterías de nuestros antros del placer favoritos se llenaban de inesperados remakes producidos por el legendario Roger Corman según títulos propios considerados ya clásicos por cualquier aficionado al fantástico con un mínimo de buen gusto. Su destino era, eminentemente, la televisión. Quién nos iba a decir entonces que Rogelio estaba siendo visionario  adelantándose a la fiebre remakeadora que nos asolaría unos cuantos años después. De todos los films re-paridos destacaban dos, al menos en mi agenda, "Piranha" y "Humanoids from the deep". Yo alquilé, vi y me aburrí con ambos, especialmente la nueva versión de "Humanoides..." que resultaba harto inferior a la original. Lo único que en 1995 me llamó de la nueva "Piraña" era su protagonista, el entrañable William Katt, y que los distribuidores españoles habían respetado el título original, lanzándola a nuestro mercado como "Piranha", lo que daba pie a previsible cachondeo.
A diferencia del remake perpetrado por Alexandre Aja hace unos pocos años (que de entrada, abrazé con entusiasmo, aunque la última vez que lo volví a ver me pareció bastante malo), este del que hablamos ahora sí ES un remake. De hecho, resulta casi idéntica a la de Joe Dante, salvo por algunos detallitos tontos más condicionados por la escasez de presupuesto que por otra cosa (como la ausencia de incursión militar en la historia). Y estando Corman metido de por medio, que nadie dude del reciclamiento de imágenes. Una gran parte de los planos de peces asesinos atacando en manada están directamente extraídos de la peli del 78. Es más, incluso hay algún sutil plano submarino del primer "Humanoides del absimo". Así me gusta Roger, ¡fiel a tu espíritu!.
Pues na, recordemos: Unos excursionistas son devorados en una piscina por unas pirañas mutantes. Una investigadora los busca con ayuda de un especie de ermitaño (Katt, interpretando de nuevo a un escritor con crisis de ideas, ya puestos se  podría haber llamado "Roger Cobb" y todos contentos). Se cuelan en unas viejas instalaciones militares y vacían la piscina, soltando a todos los peces asesinos que se encaminan río arriba. Primero para devorar a los críos de un campamento, y luego a los bañistas de un centro vacacional que se inaugura ese mismo día. La parejita hará lo imposible por detener a las criaturas.
Hay una escena que dice mucho no ya de la diferencia existente entre la versión original y esta, también de cómo andaba el género y el cine exploitation en los 90 en relación a épocas precedentes. En la de Joe Dante, los excursionistas que se meten en la piscina mortal son guapetes pero normales, con unos físicos agradables dentro de lo standard, destilando cierta inocencia post-jipi y que se desnudan con naturalidad. En la de 1995 resultan ser absurdamente atractivos, exageradamente caricaturescos y estereotipados, como salidos de una comedia "teen", la chica se desnuda a lo striptease y hace gala de unas tetorras inmensas de silicona y, antes de zambullirse, suelta un par de chistes referenciales para la audiencia más fricosa (menciona el "Attack of the crab monsters" del mismo Corman). En resumen, parecen retrasados mentales. 1978 contra 1995, definitivamente los fans del género nos adentrábamos en terrenos pantanosos y poco satisfactorios.
Como decía, este "Piranha" es esencialmente idéntico al primero, solo que un poco más acartonado y soso. Seco. Telefílmico, vamos. Sin embargo, puesto que lo realmente importante en una película, del tipo que sea, es su historia (que si es buena, o está bien contada, compensa cualquier otra clase de sufrimiento), y en el caso que nos ocupa es básicamente igual a la que ideó John Sayles en su momento, pues el resultado termina siendo soportable y no especialmente ofensivo. Muy "fast food", ver y olvidar. Te quedas igual.
Entre el reparto de actores y de técnicos encontramos curiosidades. Junto a Katt destacan algunos rostros más o menos reconocibles como los de Alexandra Paul (que acabaría ligada a la serie "Los vigilantes de la playa", aunque ya en "Christine" interpretaba a la chica deseada del insti), James Karen (el inolvidable "Frank" de "El regreso de los muertos vivientes") o Leland Orser (no muy famoso por su nombre, pero sí por su rostro, que se volvió reconocible a raíz de su papel en la estupenda "Seven", donde interpretaba al pobre desgraciao que le atan un cuchillo en la minga y le obligan a follarse a una furcia). Sin embargo, el fichaje más llamativo es el de Mila Kunis, la guapa-pero-extremadamente-irritante actriz hoy en pleno ascenso (recientemente la has visto en "Oz, un mundo de fantasía" y en la horripilante "Ted") y que por aquellos tiempos solo era una mocosa dando sus primeros pasos en esto del peliculismo (resulta bastante bizarro reconocer su característico y peculiar rostro de grandes ojos pegado a un cuerpo tan de cría... ¿será CGI?).
En el apartado técnico localizamos a John Carl Buechler encargándose de los bichejos acuáticos (¡lo que aclara por qué tienen un aspecto tan de goma!) y a Jim Wynorski como "domador de pirañas"... en realidad no dice domador, dice algo así como "jinete"... ¿¿es un puñetero chiste privado, tal vez??.
De Scott P. Levy, director, no podemos decir que haya hecho mucho por el séptimo arte. Algun producto más para Corman y el "spoof" auspiciado por la "National Lampoon", "Men in White". Luego se limitó a producir y desde el 2007 que anda desaparecido. Pues vale.

viernes, 29 de marzo de 2013

THE TOMB OF DRACULA

De primeras, si yo les digo que este “anime” es una adaptación de unos tebeos de “Marvel”, ustedes pueden pensar que se trata de una rareza este “Tomb of Dracula”, pero es que de siempre, a la Marvel le gustó juguetear con los derechos de sus personajes con respecto a los compradores de ojos rasgados.
Prueba de ello, es el extraño “Spider-man” nipón, que haciendo uso de los derechos, los Japoneses destruyeron en forma de tele-serie al más puro estilo Power Rangers. No le respetaron ni la identidad secreta.
Para esta vez, la tarea de adaptar el cómic de Marvel recayó en la factoría “Toei animation”, uno de los máximos exponentes de la animación nipona; suyos son personajes tan archi populares como “Mazinger-Z”, “Los caballeros del zodiaco” o “Sailor Moon”. Uno de esos tratos incomprensibles entre Yankees y Japos.
Sin embargo (y teniendo en cuenta que mientras “Tomb of Drácula” si que es propiedad de la Marvel, “Dracula” no lo es) esta adaptación bastante libre de los cómics creados por Marc Wolfman y Gene Colan es una pequeña obra maestra del cine de animación en general y del anime en particular.
La premisa no es complicada: El Conde Drácula, le levanta la novia humana a Satán haciéndose pasar por el. Se enamoran, y pronto tendrán un hijo, que Satan en venganza le arrebatará (y que más tarde resucitará en forma se súper héroe o algo así…). Cómo venganza también, le convertirá a Drácula en humano, por lo que esté andará por ahí buscando a las mozuelas que él antes convirtió, con el fin de que le peguen un bocaito, y así volver a recuperar sus poderes.
Por otro lado, los descendientes de Jonathan Harker, y de Vang Helsing, intentarán destruirle.
Obviamente, esta película, poco o nada tiene que ver con los cómics, en los que aparecían personajes como “Blade” o incluso “Spider- man”, y convertían a Drácula en un súper villano un tanto atípico. Eso no es óbice para que los Japoneses se saquen de la manga, también, un Drácula muy “Sui Géneris”. De hecho, no deja de llamarme la atención el mero hecho de que Drácula, una vez convertido en humano, lo primero que hace es comerse una hamburguesa… o la moraleja final, que nos aconseja que olvidemos todo lo que sabíamos de Drácula hasta ahora, porque aunque vampiro, en realidad se ha tratado de uno de los grandes hombres de la historia. Cosas de Chinos Japoneses.
En cuanto a la animación, pues la clásica y ochentera de la Toei, es decir, muñecos que apenas se mueven y mucho movimiento de cámara para que eso tenga ritmo. Una chapuza.
Pero la historia, el como está contada, lo sórdido del tono en general, el terror que puede llegar a causar en algunos momentos, y la propuesta en general ( y les recuerdo que no me va la animación) a mí me ha encantado.
Dirigen la cosa Akinori Nagaokay  Minoru Okazaki
En su momento se estrenó en nuestro video clubs con el título de “Drácula”. ¿No se acuerdan de haberla alquilado siendo infantes?

miércoles, 27 de marzo de 2013

LA CHICA DE LA PISCINA

Basada en la novela de Santiago Moncada, a su vez, guionista de la película, “La chica de la  piscina” vehículo de lucimiento para el gran Arturo Fernández en su momento de mayor esplendor, triunfando en el teatro y triunfando en el cine, nace con el objetivo de ver si la fama del actor en España, podía ser igual de grande en latino américa. Para ello, la productora mexicana Televisa, se pone en contacto con Izaro films, para ver si con el capital de ambos se podía hacer un éxito en los dos países. Para ello se contrató a todo un fabricante de éxitos, Ramón Fernández, que dirigiría una película que en México pasaría a llamarse “Desnúdate Marcela”. Pues no cuajó, ni en un lugar ni en otro. Y es que, a parte de tratarse de una película extremadamente floja, Arturo Fernández venía de hacer la excepcional “Truhanes” y el listón estaba muy alto. Esta película escatima hasta en el agua de la piscina.
La trama es sencilla a la par que nada interesante. Un famoso actor de telenovelas (y productor musical), latin lover follador, comienza a tener sus primeros gatillazos, así que tras  muchos intentos por recuperar su virilidad,  tres amigas suyas, contratan a una muchacha muy  sexy que le hará recuperar la virilidad. Con lo que no contaban, es que, naturalmente, este caballero acabará enamorándose de la contratada.
Y no hay más, cómo lo cuento es como es. Y un final de sopetón, que es de agárrate y no te menees.
Lo curioso es comprobar in situ, como un director de comedia siempre eficaz como Tito Fernández, comienza a flojear a mediados de los ochenta, perdiendo la frescura en sus películas, máxime, cuando, me figuro, los Mexicanos no paran de imponer sus peticiones. De hecho la película tiene un segundo protagonista, que es el tema “Toda la vida” de un tal “Franco”, que no para de sonar durante toda la película como tema principal, ya que la película también serviría para lanzar en España la música del artista. De hecho, sonó. Yo me acuerdo perfectamente de la canción.
La película es tremendamente aburrida, tópica y carente de originalidad, no ofreciendo nada interesante, ni aportando gags minimamente graciosos.
Lo único que podíamos destacar, es el poder ver a Arturo Fernández cual Alfonso Zayas, desenvolviéndose como puede, y sin saber muy bien como, en un sub-género como es el cine de ficheras mexicano. Por lo demás, del todo olvidable.
Les dejo también el póster mexicano.


martes, 26 de marzo de 2013

AL PEREIRA VS. THE ALLIGATOR LADIES

A estas alturas ya he leído mogollón de críticas de lo que es (por ahora) la última película de Jess Franco. La conclusión general, salvo por alguna excepción, es que es una de las películas más espantosas jamás rodadas. Es muy fácil decir eso de “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”. Es muy fácil si tenemos como baremo por el que medirla el cine estándar. Visto así, efectivamente estamos ante una película espantosa, porque no hay argumento, hay planos secuencia de más de veinte minutos y personajes y situaciones que cambian y saltan en el espacio-tiempo como a ellos les da la gana. Estos críticos condenan su aburrimiento. Porque la película es aburrida, y mucho.
También los más “jessfranquianos” se rasgan las vestiduras ante la película, ciegos, porque se trata de la última del octogenario director, no calibrando en muchos momentos justamente, y elevando los desmanes del director a la categoría de arte, cuando probablemente haya algo de intención artística en según qué planos, pero también mucho de dejadez y pasotismo.
Pero todos se olvidan de una cosa: el “leit motiv” del director, lo de romper con lo establecido a la hora de hacer una película, romper con la lógica, saltarse las normas de lo cinematográficamente establecido. Porque sí, por hacer lo que a uno le salga de los huevos, no buscando esos ramalazos artísticos que muchos creen vislumbrar.
En palabras del propio Jess Franco, “el cine no tiene que ser un tocho de filosofía, no tiene ser Kierkegaard”. Así que también es absurdo buscarle lecturas sesudas a su obra.
A que lo voy es que la mayoría de los que han opinado sobre "Al Pereira vs. the alligator ladies" tienen un problema: no saben ver una película de Jess Franco.
Desde tiempos inmemoriales, Franco ha apostado por un tipo distinto de cine en el que él mismo no sabe ni cómo va a reaccionar ante un plano. Esto mismo puede que pase en el plano, que no se reaccione, por lo que se queda vacío. Es cine, porque cualquier cosa que sean imágenes en movimiento es susceptible de ser cine, incluso los vídeos caseros, pero el de Jess Franco, el de los últimos años, es otra cosa. No es cine; es Jess Franco.
A mí me la sudan bastante muchas de sus películas más míticas. Me la suda el hecho de que sean reconocidas porque se ve la sombra de la cámara o los famosos desencuadres y desenfoques. Me la suda “Gritos en la noche”, me la suda “La Reina del Tabarín”, detesto “Killer Barbys”, odio “El conde Drácula” y opino que “Las vampiras” es una mierda.
Su etapa de vídeo ya empieza a interesarme un poco más, y sus últimas películas son de las que soy fanático, porque son su cine más puro. Porque simplemente se trata de rodar y rodar, da igual el qué, si es con pasta guay, y si es con dos duros, guay también.
Son más cercanas al cine experimental que al cine de género, aunque introduzca elementos de género en todas ellas, pero no son películas experimentales ni películas artísticas. Son las maneras de rodar de Jess Franco. ¿Y en qué es experto Franco? En hacer lo que le sale de los cojones.
Dicho esto, para mayor comprensión de lo expuesto, es indispensable que vean “A ritmo de Jess”, documental sobre el rodaje de “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”, confeccionado por nuestro compañero Naxo Fiol, donde comprobaremos que al abuelo, aun siendo experto en hacer lo que le sale de los huevos, las circunstancias tampoco se lo permiten en esta película, teniendo pues que improvisar y llevarla a buen puerto, que no es otro que terminarla. Y aun así tenemos la sensación, viéndola, de que sí, que dentro de esa locura y ese espantoso caos, el señor director ha hecho lo que le ha salido de los huevos.
De hecho, y hablando de sensaciones, la que me da a mí la película, es que se ha hecho sola. ¿No es maravilloso?
Entre contoneo de curvas y tocamientos lésbicos, nos cuentan la historia de las hijas de Fu-Manchu, lesbianas e incestuosas en sus intentos por seducir al detective Al Pereira, que harto ya de tanto folleteo, les reprocha su actitud con una sucesión de frases, y  matándolas, no una, sino dos veces, entre otras muchas cosas sin explicación ni lógica (ni puta falta que hace).
Y el resto de la película es un eterno dejarse llevar del director,  un dejarse llevar que puedes amar (como es mi caso) o puedes odiar, si es que tienes los cojones suficientes de verla hasta el final.
Antonio Mayans interpreta a Pereira, y está memorable, con todas esas frases conservadoras y chascarrillos misóginos: “Así son las veleidades de la vida: en dos segundos, dos balas matan a dos hijas de puta”, dice. Hay momentos incluso para la vergüenza ajena, pero en este “todo vale” que es “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”, pienso que  hasta la vergüenza ajena es necesaria. En ninguna película, ni siquiera dentro de las más underground, habríamos tenido tanto valor. Pero a Jess Franco le da igual, aunque quizás se deba a la falta de conciencia de estar fabricando un momento de vergüenza ajena.
Por todo esto (y por todas esas cosas que cuentan por ahí, que si el precedente es “El Sexo está loco”, lo del espejo y la cuarta pared y demás zarandajas que se usan sólo como excusa para justificar la demencia de un señor de vuelta de todo y que rueda por puro amor al acto de rodar) y sobre todo, si no por la libertad total, sí por intentar rodar con ella, “Al Pereira vs. the Alligator Ladies” me parece la mejor película de Jess Franco en mucho, mucho tiempo. Pero hay que saber verla. No como una peli estándar, no como una peli experimental (que no lo es), ni tan siquiera como un fan del director. Hay que verla como lo que es: un ejercicio audiovisual personal, genuino, raro, desconcertante, hilarante, confuso, torpe, demencial y rodado con altas dosis de amor por lo que se hace, pero también con muchas dosis de “me importa un carajo esta mierda y quiero acabar ya”.
Maravillosa.
Muestran sus anatomías las voluntariosas Carmen Montes, Debbie Logan y  Paula Davies, como las lascivas Alligator Ladies.

lunes, 25 de marzo de 2013

INTERVIEW: GUILLERMO GRILLO

Hará ahora un par de años, que navegando por Internet descubrí una película pequeña, honesta y sencillita, rodada con poco dinero, pero con uno resultado totalmente edificante, que logró encandilarme, “Fantasma de Buenos Aires”, su director: Guillermo Grillo.
Ahora con motivo del estreno on line de su ultima película “La noche del Chihuhua” (financiada a través del “Crowdfunding”) , oportunamente decido entrevistarle, y de paso, dar a conocer a los lectores de AVT a un director diferente, una alternativa al encorsetado panorama del fantástico Argentino.
Esto es lo que Guillermo Grillo, siempre con una amabilidad extrema, nos contó.




Varios cortometrajes y dos largos en tu haber.  En España eres un completo desconocido ¿Cómo te presentarías ante los posibles espectadores españoles?

Supongo que la mejor presentación para un cineasta son sus películas, así que les diría que se den una vuelta por mi canal http://www.youtube.com/guillegrillo donde hay desde un corto que hice a los 17 años hasta el tráiler de mi nuevo largo. Ahí está casi todo.
Pero de todas maneras, para no dejar esta respuesta en una mera y descarada publicidad de mi propio sitio, si me tengo que presentar diría que soy un narrador que usa imágenes. Mis intención con el cine siempre ha sido contar historias a través de la emoción. También soy guionista de comics y de alguna manera el objetivo es el mismo. No logro entender cierto nuevo cine que se vanagloria de no ser narrativo, ciertamente me resulta incomprensible, porque tampoco estamos hablando de películas abstractas como los cortos de Norman McLaren, cuyo trabajo adoro, si no más bien de un cine de una narrativa pobre y de intenciones contradictorias. Eso no es lo mío.
En mi carrera he ganado nueve premios, y cinco de ellos fueron voto del público. Esa es la presentación que más me enorgullece.

Tu primer largometraje “Fantasma en Buenos Aires” la considero una película que aprovecha los pocos recursos de los que dispone, consiguiendo un resultado exquisito. ¿Como surge la oportunidad de dirigirla

Bueno, primero muchas gracias, siempre es grato que se pondere el arduo trabajo que es hacer una película.
Fantasma de Buenos Aires se produjo gracias a Manuel Antín, director de la Universidad del Cine de Buenos Aires. Yo soy egresado de esa universidad y mi película fue producida por ella, como hicieron con otras antes (“Moebius”, “Mala Época”, “Merkano el marciano”). Se trabaja con un pequeño subsidio del Instituto de Cine y la universidad aporta equipamientos y lo más particular es que todos los miembros del equipo técnico son estudiantes o egresados recientes. Es decir que es un gran debut cinematográfico, porque todos los “cabeza de equipo” como el director de fotografía o el sonidista, ocupan por primera vez ese rol en un largometraje. La idea es tener una experiencia de aprendizaje, y sin duda lo fue. Todos aprendimos muchísimo.

Considero que es una película única en su estilo, sin las exageraciones propias del cine fantástico (e independiente) Argentino. ¿Conoces los trabajos de productoras cómo “Farsa producciones” y otras por el estilo? ¿Qué opinión te merecen

Claro que conozco su trabajo y lo respeto mucho, sencillamente porque no buscan hacer un negocio sino hacer el cine que les gusta. Con el tiempo han mejorado mucho técnicamente, a la par que la tecnología ha ido abaratando los medios para lograr una buena calidad de imagen.
De todas formas, si tuviera que marcar una diferencia entre su búsqueda estética y la mía dentro del género fantástico, diría que intuyo que ellos buscan homenajear, parodiar o tal vez recrear el cine que vieron en la televisión en su niñez. De ahí, por ejemplo, que los personajes hablen con un acento castellano neutro existente únicamente en los doblajes de televisión.
En cambio yo busco otra cosa, no persigo lograr un espécimen de género puro, sino mestizo. Busco combinar experiencias personales con diversos elementos de nuestra cultura. En “Fantasma de Buenos Aires” esto es prácticamente transparente, los problemas y planteos existenciales del adolescente que fui se enroscan con la cultura del tango, la literatura de Borges, el estado actual de la ciudad de Buenos Aires y cierto género de comedia norteamericana, que no sé si tiene nombre pero que parte del cambio entre mente y cuerpo. Todo trenzado cuidadosamente, para que el espectador no se dé cuenta, sino que disfrute riéndose, sobresaltándose o incluso llorando, como sé que pasa muchas veces en el final de Fantasma.

En su argumento, veo que hay ciertas similitudes con el de la película “Dos veces yo” (“All of me”). ¿Hasta que punto te inspiró esa película? ¿O ha sido casualidad?

No fue una casualidad para nada, yo vi esa película en mi juventud (aquí se llamó “Hay una chica en mi cuerpo”) y me gustó mucho. Hay unos cuantos recursos tomados de allí, pero aplicados a otra historia. En el fondo “All of me” es una clásica comedia romántica y la mía es un cuento de amistad, de ayuda mutua.

Considerando que hoy por hoy, con el vídeo no es tan difícil llevar a cabo una producción, en argentina ¿Sería la distribución y el llegar al público lo más difícil?

De alguna manera es así. Si se busca que la película llegue a una gran cantidad de público cada vez aumenta más el costo de la campaña publicitaria con respecto al costo de hacer la película. Es más caro venderla que hacerla.

Para rodar tu ultima película “La noche del Chihuahua” has utilizado el método (muy de moda) “Crowdfunding” (para el que no lo sepa, se trata de producir una película a base de donaciones de los fans para poder financiarla) ¿verdaderamente, este método da resultado?

Mmmmm… qué pregunta! Se trata de algo nuevo que hay que ver cómo evoluciona. En mi caso funcionó por varias razones. Por un lado te mentiría si no reconociera que muchos de los aportantes son familiares o amigos, esto es un hecho lógico, porque la propagación de la campaña de recaudación se hace por las redes personales de cada uno, por sus contactos, amigos o seguidores. No tendría sentido pagar un comercial en la TV para una campaña de crowdfunding, de modo que es natural que el universo de aportantes sea gente conocida por el creador. Igual hubo muchos productores “genuinos” del proyecto, que no me conocían a mí sino a mi película, o que siguen al protagonista del nuevo proyecto, Benjamín Rojas.
Otro punto que yo creo que fue positivo fue plantear desde el principio una película de distribución gratuita en la red. Es decir, yo no pido plata regalada para hacer un producto que luego voy a vender. Pido plata regalada para regalar a su vez la película al público, y esta es la experiencia a la que pido que se sumen. Esto creo que le da una base ética más sólida al financiamiento colectivo, mi razonamiento fue: lo que viene de la red debe volver a la red.

¿Qué tal han ido las primeras proyecciones? ¿Ahora la estrenas en la red, verdad?

Sinceramente “La Noche del Chihuahua” ha tenido una repercusión mucho mayor a la que esperaba. Ganó cuatro premios en el Festival de Cine Inusual de Buenos Aires, Mejor Comedia en el Festival de Villa Carlos Paz, se exhibió a sala llena en el Festival Internacional de Mar del Plata y pronto participará en el “Friars Club Comedy Film Festival” en Nueva York.
La respuesta del público es impresionante. Pasada la mitad de la película no paran de reírse. ¡No se escuchan los diálogos de tanta risa!
Es una experiencia formidable ver salir a la gente de la sala con una sonrisa en la cara. En ese momento se siente que todo ha valido la pena. Es una sensación de empatía y de cariño impresionante, porque lo único que me dicen es “gracias”.
Finalmente el 8 de Mayo la subiré a mi canal de youtube y estará libre para todo el mundo, como fue la idea original, que se pospuso simplemente porque los festivales no la habrían aceptado si ya estuviera estrenada online.

Gracias a Internet, he podido descubrir tu cine. ¿Qué opinión te merece la red? ¿Y las descargas ilegales? Al fin de al cabo, yo te descubrí de esa manera, de otra forma no hubiera podido…

Esto es una ola gigantesca que se acerca inexorablemente. Habrá quien se entierre en la arena para intentar resistirla y habrá quien saque una tabla para tratar de surfearla. Yo me anoto entre los segundos.
Fantasma de Buenos Aires no fue un gran éxito de taquilla en las salas, cosa que ya estaba predestinada porque se lanzó con una mínima campaña publicitaria. Y en un sistema comercial diseñado por y para la industria norteamericana, el primer fin de semana de exhibición determina la entera carrera comercial de un film. Ese número de espectadores no sólo decide en cuántas salas se proyecta la semana siguiente, determina también cuántas copias en DVD se lanzarán al mercado (y cuanto menos copias se hagan más cara es cada una) y de alguna manera decidirá también si a los canales de TV les interesa comprarla. O sea que un mal número en la primera semana es casi imposible de remontar, y en realidad ese número no depende tanto de la película en sí como de la publicidad que se haga. O sea que a fin de cuentas la película casi no importa. Es un sistema salvaje e impío, incluso para las propias producciones norteamericanas.
Pero en internet es todo el revés. No hay urgencia, hay tiempo, la calidad importa. Los espectadores que disfrutaron de la película la comparten, la recomiendan y se comunican con el autor brindándole su apoyo, sus críticas o su agradecimiento. Es algo maravilloso. No puedo saber con precisión cuánta gente vio Fantasma de Buenos Aires en internet, pero fácilmente puedo calcular que fueron casi diez veces más que las que la vieron en el cine. Decenas de miles. Si bien esto no me produjo ningún rédito económico, no exagero al decir que salvó mi carrera de director, porque es muy difícil seguir adelante después de una decepción como fue el estreno de Fantasma de Buenos Aires.
Por eso, cuando encaré esta nueva película lo hice directamente para internet, y el crowdfunding me permitió hacerlo sin pagar yo mismo por ello, aportando solamente mi trabajo, cosa que hice con gusto, apoyado incondicionalmente por mi mujer y mis hijos.



Hay un paisano tuyo, Adrián García Bogliano, que, sin dejar de hacer un cine pequeño e independiente, está triunfando en todo el mundo con sus películas de terror ¿Conoces su trabajo? ¿Qué opinión te merece?

Pues me gusta su trabajo, creo que considerando la diferencia estética que comenté entre la gente de Farsa y yo, él estaría en el medio. Busca hacer películas de género puro pero ubicadas en su ambiente real. No sé si puedo agregar mucho más, aunque no nos conocemos en persona, sinceramente me alegro de que le vaya bien.

¿Hay un próximo proyecto a la vista?

Hay varios proyectos anteriores a “La Noche del Chihuahua”, pero tengo ganas de escribir algo nuevo, tal vez alejándome de lo fantástico y buscando una comedia más simple. Es básicamente un intento por adaptarme a la realidad de la producción del cine argentino, sinceramente los productores no entienden mis proyectos cuando leen los guiones, porque no se los pueden imaginar (me lo han dicho con esas mismas palabras) y tampoco puedo seguir filmando con amigos en mi casa. Así que estoy tratando de cambiar un poco sin renunciar a mi personalidad, veremos qué pasa.

Dime tus cinco películas favoritas y otras cinco que aborrezca

Tengo que aclararte que no soy un tipo de armar listas, ni top 5, ni top 10, no acostumbro, de hecho no me gusta hacerlo. Pero a ver…

Favoritas

“Groundhog day “(“Atrapado en el tiempo” en España y “Hechizo del tiempo” en Argentina)
“Star Wars ep 5, El Imperio contraataca”
“Toy Story”
“Juan Moreira”
“Unforgiven” (“Los Imperdonables” o “Sin Perdón”)

Las aborrecidas es un poco más complicado porque uno tiende a olvidarlas, pero veamos… supongo que lo chistoso es que sean películas grandes y caras, tampoco tendría gracia agarrarse contra alguien sin muchos recursos. Así que vamos a por los peces gordos.

“Star Wars ep 1, La Amenaza Fantasma”
“Matrix Reloaded”
“Batman Forever”
“The Men Who stared at Goats” (“los hombres que miraban fijamente a las cabras)”
Y una nuevita: “El poderoso Oz” (“Oz, un mundo de fantasía” en España).

Cinco directores que admires y otros cinco que deteste

Podría decir que admiro a

Woody Allen
Alfred Hitchcock
Orson Welles
Ken Loach
Mario Soficci

Eso no fue tan difícil, siempre queda bien poner un argentino. Por supuesto no voy a poner directores argentinos entre los detestados…porque sería una lista demasiado larga.
Así que usaré el mismo criterio de atacar tipos con plata mal usada. A ver…

Woody Allen (¿Qué? ¿Acaso no lo puedo amar y odiar?)
Steven Soderbergh
Alan Smithee (este no existe realmente)
Joel Schumacher

Algo así podría ser la lista… pero tampoco es definitiva, cualquiera puede entrar o salir en cualquier momento, así que ¡Cuidado!

 ¿Algo que añadir? ¿Quieres decirles algo a los lectores de AQUÍ VALE TODO?

Simplemente repetirles la invitación a ver mis trabajos en youtube, es gratis es divertido y a veces es emocionante. Pasen por ahí y si les gusta lo que ven déjense un comentario, que yo los contesto todos todos. También pueden ver mi blog, www.guillegrillo.blogspot.com donde conté a modo de diario todo el proceso de esta peculiar producción que fue “La Noche del Chihuahua”. Muchas gracias y un abrazo grande para todos.


sábado, 23 de marzo de 2013

ALIANZA MACABRA / THE MANGLER

Que tiempos aquellos en los que las respectivas carreras de Tobe Hooper y Stephen King estaban en pleno apogeo y a algún tio listo se le ocurrió que ya era hora de que uniesen fuerzas. Hooper aún arrastraba su "Matanza de Texas" (de la que únicamente habían pasado cinco años) y King iba a ser adaptado por segunda vez tras la estupenda "Carrie". Les hablo de 1979 y de "Salem´s Lot" o "El misterio de Salem´s Lot" o el infame "Phantasma 2" que, tratándose de un producto destinado a la caja tonta, y sin ser ni mucho menos la repolla, sí cumplía unos mínimos (incluso para alguien tan poco amigo de los vampiros como yo). A mediados de los temibles 90, con el terror sufriendo una de sus peores épocas, a otro tío -no tan- listo se le ocurrió que sería buena idea reunir de nuevo a Hooper y King en los roles de adaptador/adaptado tras tantos años desde aquel lejano "momento de gloria" (vale, en "Sonámbulos" habían vuelto a coincidir, pero sin lengua). Claro que entonces las carreras de ambos estaban ya bastante tocadas. El cineasta había rodado la infame "Combustión espontánea" y unos cuantos productos televisivos de menor calado, y el escritor pues puede que no pasara un momento TAN bajo, pero las adaptaciones que más triunfaban en aquellos tiempos eran las ajenas al terror, como "Eclipse total" o la estupenda "Cadena perpetua". El género de nuesos amores había quedado relegado a productos de segunda, simpáticos como "The Langoliers", sí, pero bien distantes del brillo de la mejor etapa de King-en-la-pantalla. Por todo eso, poco podíamos esperar de este "The Mangler" o "Alianza macabra".
En una lavandería de esas industriales, una enorme planchadora cobra vida tras probar la sangre y comienza a papearse a todo el que se aproxima demasiado. La cosa ya viene de lejos, de un pacto de origen diabólico tras el que se esconde el dueño del lugar, un anciano de lo más repulsivo. El inevitable poli protagonista, en inevitable crisis personal, será el encargado de descubrir el lío con la ayuda de un cuñado conocedor de toda clase de ciencias ocultas.
Vale, siempre he dicho que jugar con la idea de un objeto muerto que cobra vida para asesinar, no solo es terreno trillado, también muy delicado, porque resulta harto sencillo caer en el más absoluto y profundo de los ridículos. Da igual que Stephen King sea un especialista en el tema, sigue siendo un concepto que da pié a mucha caca y penuria (el relato del que parte la peli pertenece a su antología "El umbral de la noche", de donde también surgió "Maximum Overdrive", el debut en la dirección del escritor con una panda de camiones asesinos y un hostión en taquilla). Consciente de ello, Tobe Hooper opta por enfocar su película desde el humor, pero uno que surge de cierto tono irreal, semi-grotesco e incluso un pelín surrealista. El cineasta carga las tintas estéticamente, un poco en la línea de dos expertos en el barroquismo -y el agobio- como Tim Burton o Terry Gilliam (pero al estilo Hooper, quien no era nuevo en esas lides, basta repasar sus trabajos para la "Cannon"). Robert Englund, protagonista de la función, tomó buena nota de ello e interpreta al malvado dueño de la lavandería echando mano de unos cuantos histrionismos. Ted Levine (el famoso "Buffalo Bill" de "El silencio de los corderos") da vida al alucinado policía y, también, se suma al carro de la demencia, sobreactuando y encargándose de soltar los previsibles diálogos con fin apaciguador: "¿Una planchadora poseída por un demonio?, sí claro!". Y, justamente, ésta misma, la máquina que da nombre al film (a la que se bautiza como "la trituradora", que es lo que significa "The mangler"), es la que gasta el mayor de todo los excesos estilísticos, a base de unas formas pantagruélicas y un tamaño mas bien descomunal. Claro, todo esto está muy bien, quiero decir, es un buen intento por parte de Tobe Hooper de sacar algo potable de una serie de ideas tan estúpidas y absurdas... pero no lo consigue. Por un lado carga mucho (aunque a mi ya me suelen agobiar esta clase de excesos, así que no soy objetivo) y por otro, no logra que "The mangler" nos deje de parecer una chorrada. La parte final, con la máquina totalmente liberada, arrastrándose cual gusano y echando fuego cual dragón, es ya el cachondeo total y absoluto y, directamente, epitafio para la peli.
Sin embargo, tal vez estoy siendo injusto y la culpa no es totalmente del director de "La masacre de Toolbox", ya que, según fuentes (es decir, según Imdb), este solo rodó una parte de la peli, largándose del plató cuando aún no había terminado y otorgando las riendas al productor. Claro que yo no noto diferencia alguna.......
En la parte buena cabe destacar el elemento gore, bastante generoso, bastante gráfico y bastante bien facturado. Sí, queridos, podréis gozar todos viendo cómo la planchadora atrapa, aplasta, revienta y retuerce los cuerpos de sus agónicas víctimas, sin disimulos. De hecho, cuando el cadáver de la primera es descubierto por la policía, de entrada te lo muestran en rápidos flashes, tal y como Hooper hiciera al principio de "La matanza de Texas" con el mítico cadáver putrefacto, pero luego, planteándote tirar ya de pause para verlo bien, te lo enseñan perfectamente en un plano abierto e iluminado. Gracias a dios!.
Junto a Hooper, King, Englund y Levine, encontramos al legendario Harry Alan Towers en producciones ejecutivas, lo que explica la presencia de Sudáfrica como país co-productor.
El caso es que "The Mangler" debió funcionar bien de alguna manera, ya que en el 2002 hubo un "The Mangler 2" y en el 2005 un "The Mangler Reborn". ¡Que me lopliquen!.
Claro que no hacía falta soltar semejante parrafada para hablar de las poco honrosas mediocridades de la peli (sí, lo sé, demasiado tarde... lo siento), bastaba con señalar que estamos ante una producción de 1995 y todo habría quedado claro desde buen principio. Como dicen en no recuerdo qué película: "Sí amigo, aquel no fue un buen año..." yo diría más, aquella no fue una buena década.