viernes, 3 de marzo de 2023

EL TÍO DEL SACO Y EL INSPECTOR LOBATÓN

Extraña, ignota, a todas luces innecesaria, chabacana y fraudulenta secuela de “El violador violado” Dirigida por el experiodista franquista Juan José Porto, que más rancia si cabe que su predecesora, peor rodada y más pobre, llegó a nuestras pantallas en plenos años 90 cuando este tipo de subproductos de serie Z no tenían cabida en nuestros cines. El cine español ya andaba dando cobertura a los Armero, Martínez - Lázaro y Gómez Pereira de rigor en aquellos años y, un subproducto como este, tan tosco, tan de otra época, todavía me estoy preguntando como es que consiguió distribución de algún tipo. Obviamente esta fue ínfima, yendo la película a parar a unos cuantos cines de barrio de provincias y congregando en total a poco más de 1000 espectadores del año 1993, cifra que para aquellos años, es pasar completamente inadvertido. Posteriormente, su vida en vídeo de alquiler no fue mucho más fructífera.
Como fan de “El violador violado”, que según mi fuero considero la peor película española de todos los tiempos, había oído hablar  sobre su secuela, esta “El tío del saco y el inspector Lobatón” durante años, sin que nada indicara que existiera o se hubiera estrenado. Llegué a dudar de su concepción al verme incapaz de encontrar un dato que confirmara su existencia. En plena década de 2000, no había nada. Cero. Ni un triste fotocromo, ni un fotograma. Pero justo cuando ya había desistido en la búsqueda de algo relacionado con esta película, cuando uno menos se lo espera, aparece por todos lados teniendo copias de la misma en VHS a precios prohibitivos en Todocolección y, mejor todavía, algún alma caritativa se ha molestado en colgarla en Internet. Y su visionado supera las expectativas.
“El tío del saco y el Inspector Lobatón” traslada la acción ocho años después de lo acontecido en “El violador violado”. El tío del saco tiene a toda la policía en vilo porque durante todo este tiempo el individuo ha violado mujeres de entre 16 a 116 años y no son capaces de capturarle. El inspector Lobatón junto con “El Paja”, también conocido como “El Harry el sucio español”—e interpretado por el entrañable Carlos Lucas— se están volviendo locos en la investigación cuando aparece Dorita, la mujer que violó al tío del saco en el pasado (en la anterior película) y que le busca porque, casadera como está, considera que el tío del saco es el hombre ideal para ella. Como cambia la actriz (María Mateo en la primera película, en esta, Adriana Vega) solucionan este problema haciendo que ella haya cambiado de aspecto gracias a la cirugía estética y fin de la historia.
Realmente esta sinopsis queda bastante clara, pero he tenido que hacer grandes esfuerzos para reconstruirla y redactarla, porque lo cierto es que la película es tal desbarajuste que uno no se entera de nada. Ni falta que hace porque el interés que pueda despertar la trama en el posible espectador es cero.
Pero lo mejor de todo esto es que la sinopsis ocupa tan solo la primera media hora de la película porque “El tío del saco y el inspector Lobatón” es un corta pega descarado y sin ningún tipo de vergüenza. A la media hora exacta de metraje, Dorita cuenta su historia y, a través del flashback, se nos ofrece un resumen de otra media hora de duración de “El violador violado” que con cartelitos explicativos en los que no se entiende nada y metraje rescatado de la misma, nos van contando de inicio a fin todo lo acontecido en la película predecesora. El resto de celuloide hasta llegar a la hora y diez lo componen los títulos de crédito, excesivos en duración y para el lucimiento, al igual que en la primera película, del historietísta granadino Soria —intuyo que amigo de Porto— o el rodillo de créditos final, también largo en exceso, y en el que encima tienen la jeta de incluir al reparto original de “El violador violado” —es decir, Nadiuska, Ricardo Merino, Luis Lorenzo…—que no solo no aparecen ni en uno de los fotogramas originales de este film, sino que, a buen seguro, no vieron ni un duro. Eso sí, añadieron, por todo el morro, un título más a sus respectivas filmografías.
Los actores que sí que aparecen en el negativo original son Quique Camorras, los anteriormente mencionados Adriana Vega y Carlos Lucas, y Antonio Bravo.
Una película absolutamente espeluznante. Terrible. Verla para creerla y, como las genuinas películas malas, sin un ápice de gracia, elementos sorpresivos ni sobreactuaciones épicas como para que los popes del posmodernismo la adopten y generen un culto forzado, gracias a dios. El nombre de Porto no suena a diestro y siniestro en esos pozos de cine malo en Internet, lo cual está muy bien porque hay que tener dos cojones muy gordos, como los que tenemos en "Aquí Vale Todo", para aguantar esto. Y toneladas de paciencia. Y arrojo. Y valentía. Y estupidez.Y...