martes, 20 de enero de 2026
FIESTA DE EMPRESA
Es muy triste, inaudito y sorprendente que una película como esta, una comedia de 40 millones de presupuesto, que consigue recaudar algo más de 100 millones en todo el mundo, en España tan solo recaude 17.391 euros. Se desplazaron a verla unos paupérrimos 2.930 espectadores. Muy atrás quedan los tiempos en los que las comedias americanas llegaban a pasar del millón de espectadores. Ya andaba mal la cosa en 2016, año de producción de esta película, pero ahora, en pleno 2026, con la asentación de las plataformas de streaming y la exhibición tocada tras la pandemia, la poca comedia americana que se produce actualmente ha quedado relegada al nicho de las plataformas.
Al margen de esta observación, hay que decir que “Fiesta de empresa” es una de esas comedias navideñas que lejos de ensalzar los valores familiares a raíz de la reivindicación del espíritu navideño, los destruye, al igual que ocurre en otras películas navideñas de los últimos años como por ejemplo “Los Tres Reyes Malos” al servicio de Seth Rogen y amigos.
Una empresa de redes y tecnología no pasa su mejor momento; los pocos ingresos que obtienen propician que una de sus sucursales esté en el punto de mira, a no ser que logren embaucar a alguna otra empresa que quiera trabajar junto a ellos. De hecho, la gerente y hermana del director de la sucursal que va a iniciar un viaje a Londres, advierte que si no consiguen que cierto cliente invierta en dicha sucursal antes de que ella llegue a su destino, cerrará la misma inmediatamente. Es por ello que el director de la empresa gasta todo el dinero que le queda en organizar una gran fiesta de empresa para sorprender al posible inversor, impresionarle y cerrar un trato. Sin embargo, esta fiesta se les irá de las manos convirtiéndose en algo absolutamente salvaje.
No está nada mal esta “Fiesta de empresa”. Se trata de una comedia muy solvente y bien ejecutada que, no obstante, se vende a sí misma como mucho más desmadrada de lo que en realidad es. Y el humor va de menos a más sal gruesa según le conviene. La fiesta de empresa, con toda la locura que esta conlleva, al final es una trama muy secundaria, dando más prioridad a los avatares por los que han de pasar nuestros protagonistas para cerrar el trato con el inversor, que están solucionados de manera más blanca. En definitiva, que la gran fiesta que da título a la película, ocurre de pasada.
El film se inspira en un sketch de “Saturday Night Live” en el que los empleados de una empresa montan en la oficina una fiesta salvaje. Un sketch de unos minutos que sirvió de gen para toda una película que contará en su reparto con los miembros del “SNL” Kate McKinnon, Jillian Bell y Vanessa Bayer, tres mujeres que son máquinas de hacer reír y se echan la película a la espalda a pesar de representar roles muy secundarios.
A parte de las chicas “SNL”, los principales reclamos son un rescatado —y ahora también prestigioso— Jason Bateman, lejos de sus tiempos de actor más odiado a raíz de “Teen Wolf II”, y Jennifer Aniston en plena madurez física e interpretativa que está francamente bien en “Fiesta de empresa”. Acostumbrado como está el público a verla hacer de pija mona y afable, el verla aquí interpretar a una autentica arpía no tiene precio, máxime cuando consigue con tanta convicción que el personaje caiga mal al espectador. Su papel es odioso. Josh Gordon, uno de los directores, declaró que estaba pensado para Jennifer Aniston ya que él sabía que a la hora de encarnar a un personaje cabrón, la Aniston lo haría a la perfección. Dio en el clavo porque está memorable.
Completan el elenco principal T. J. Miller, actor de la última hornada al que le queda todavía un largo trecho para despuntar, y el veterano Courtney B. Vance, que nos ofrece, sin duda, los momentos más hilarantes del film. A Vance le hemos visto, por ejemplo, en títulos como “La mujer del predicador” o “D-Tox (Ojo asesino)”.
Dirigiendo tenemos a los dos chicos a los que les tocó la china tras pasar algún que otro año moviendo el guion que tenían en su poder, Josh Gordon y Will Speck, cuyo trabajo de mayor repercusión hasta la fecha es “Patinazo a la gloria”, vehículo para el lucimiento cómico de Will Ferrell.
Gran anécdota la que cuenta que para el rodaje se compraron montones de muebles que deberían quedar destrozados al final de la película. Sin embargo, muchos permanecieron intactos, y lejos de poder usarlos en futuras producciones, fueron donados al "Furniture Bank of Metro Atlanta", una fundación benéfica que provee de muebles de manera gratuita a aquella gente que, por problemas de índole doméstica, tiene que cambiar de domicilio de manera inesperada.
No es mala película esta “Fiesta de empresa”.
martes, 18 de noviembre de 2025
MALDITOS VECINOS
Sin embargo, los tiempos que corren no son buenos para la lírica, y si bien el sexo no es tratado en abundancia en los films correspondientes a lo que nos ha tocado vivir desde finales de los 90, sí que se le pasa una buena factura a la escatología y la incorrección política verbal, es decir, que se habla mucho de follar, de pollas, de tetas y culos, pero no vemos nada de eso en pantalla. Y si lo vemos, suele ser dentro de un contexto netamente cómico y en forma de prótesis de látex, para que ni mamas, ni miembros viriles erectos y purulentos genuninos, aparezcan dentro del encuadre.
A niveles generales, su propuesta funciona (y me funciona).
“Malditos vecinos” se adscribe a esta corriente de la cual les acabo de hablar. Y que sirva de muestra los 270 millones de recaudación mundial que se consiguieron con una nimia inversión de 18 gastados en apenas cinco semanas de rodaje. Se trata de la comedia más taquillera de su protagonista, Seth Rogen, así como la cuarta comedia para mayores de 18 años con mayor recaudación el fin de semana de su estreno, gracias a sus casi 50 millones acumulados. Aquí en España apenas llegaría a congregar 400.000 espectadores. Sin embargo, y a pesar de los excelentes resultados de taquilla, no sería tan redonda como otras propuestas muy superiores con cualquiera de los miembros de esta cuadrilla dentro de sus repartos. “Malditos vecinos” sería una "frat movie" con todos los ingredientes para pasar a la posteridad como tal. De hecho, la película comienza con la pareja protagonista follando delante de su bebé, lo que, entre otras cosas, serviría para que la calificación de la película fuera una R. Me parece una declaración de intenciones estupenda y un magnífico comienzo para una "sex comedy". Por otro lado, combina, en este caso —y siempre bajo producción de Evan Goldberg— elementos de las comedias estudiantiles de los ochenta (puestos al día) con la comedia de enredo más actual y comercial, generando así una película a priori súper atractiva, pero que peca de repetitiva y, por momentos, cursi, motivos estos que no nos privan de pasar un par de horas de lo más entretenidas con las peripecias de estos malditos vecinos y los alcornoques de la fraternidad sita en la casa de al lado.
Un matrimonio que recientemente acaban de ser padres, se instalan en un tranquilo barrio residencial donde educarán a su hija dentro de un ambiente propicio. La casa contigua está alquilada por una hermandad masculina de una universidad cercana. El matrimonio, inmerso en la treintena, se empieza a emparanoiar con las fiestas que se supone que se van a celebrar allí, por lo que deciden ir a hablar con los vecinos para pedirles que, por favor, no hagan ruido. La fraternidad hará caso omiso y la liarán bien gorda. Como el matrimonio no ha conseguido la paz por las buenas, decidirá hacerlo por las malas, así comenzará una guerra sin cuartel entre adultos y universitarios, con trágicas consecuencias y descacharrantes acontecimientos.
Diversión funcional, sin más. Algunos gags son muy buenos, otros más flojos, otros se puede prescindir de ellos. No obstante, también es un film que, aún con su bajo presupuesto, tiene un acabado técnico excepcional, porque así funciona Hollywood.
Seth Rogen encabeza el reparto secundado por Rose Byrne, actriz australiana de indudable vis cómica a la que ya pudimos ver en “La boda de mi mejor amiga”. Pero, sin duda, el rey de la función es Zac Efron. El chico guapo de la factoría Disney se prodiga aquí como un actor cómico de primer orden, eso sí, agarrándose como clavo ardiendo al arquetipo del jock, deportista musculado y cortito de miras, que le dará más de una alegría en posteriores trabajos; antes Efron era el chico guapo de “High School Musical”, hoy es ese cachondo de las pelis de risa al que, en su vida privada, un aparatoso accidente doméstico y una serie de operaciones estéticas han convertido en meme de las redes sociales. No obstante, en estas comedias desarrolla un cambio de registro que, aunque le libera del encasillamiento como chico Disney, igualmente le ancla en el de tío bueno tontorrón. Pero su comicidad, tanto en esta como en otras muchas películas posteriores, es indudable.
También tenemos en el reparto, en un rol destacado, a Dave Franco, el hermano pequeño de James Franco. Su presencia en la cinta es toda una anécdota. Dave Franco debería haber aparecido junto a toda la pandilla en la estupenda “Juerga hasta el fin”. Su papel en aquella película consistía en, interpretándose a sí mismo, morir de manera ultra violenta ante los ojos de su hermano James, que también se interpretaba a sí mismo. Seth Rogen, que co-dirigía, pensó que esa escena era demasiado cruel y deprimente, por lo que se eliminó del guion sin ser rodada siquiera. Por tal motivo se las ingenió para tenerle en un papel destacado en “Malditos vecinos” y compensarle, ya que, al fin y al cabo, Dave Franco era un actor emergente que empezaba y le jodió no tener esa gran escena.
“Malditos vecinos”, titulada “Neighbors” en su versión americana, y “Bad Neighbours” fuera de EUA para que no se le confundiera con la serie australiana del mismo nombre, nace en la cabeza de sus guionistas Andrew J. Cohen y Brendan O'Brien, inspirados por el miedo a las responsabilidades en su transición de la juventud a la adultez, lo que dio lugar al libreto que, en un principio, era una cosa sobre adultos en la fraternidad, una temática que recordaba un poco a la de “Aquellas juergas universitarias” motivo este por el cual el director contratado, Nick Stoller, rescribió la película para que las similitudes no fueran tales. Así, se sacó a Rogen de la fraternidad, y se le metió como vecino adulto en la casa de al lado, declarando la guerra a los chavales. Y para que el peso no recayera únicamente sobre este personaje, se le añadió una esposa y una hija que darían mucha más consistencia a la trama principal. Fue la propia pareja de Rogen la que sugirió que una esposa daría más credibilidad al asunto. Y acertó, Para ello se contrató a Rose Byrne con la que la química ha dado posteriormente para una estupenda serie de la dupla titulada “Platónico”.
Todos esos personajes se escribieron sobre el papel teniendo muy en cuenta el reparto, por lo que a la hora de repartir los 18 millones que se consiguieron de presupuesto, absolutamente todos tuvieron que rebajar sus cachés para ajustarse a este, cosa para la que no hubo mayor problema.
Tras el éxito mundial de la cinta, Seth Rogen tuvo que vérselas con cierta polémica. Resulta que, por aquella época, un universitario británico, bastante poco agraciado y que acusaba una recalcitrante misoginia, había sido detenido por el asesinato de varias personas en California. Resulta que era fan de Seth Rogen y había visto en varias ocasiones “Malditos vecinos”. A una crítica cinematográfica del "Washington Post", Anne Hornaday, no se le ocurrió otra cosa que culpar de la muerte de estas personas a Rogen, aseverando que sus películas no mostraban con realismo lo que podía ser el día a día de una persona poco agraciada físicamente en lo concerniente a sus relaciones sociales. Rogen siempre salía retratado como un individuo gordo y feo sin problemas a la hora de relacionarse románticamente, por lo que el estudiante pudo quedar frustrado y, como consecuencia, cometiera dichos asesinatos. Rogen se defendió al respecto. Por descontado, tales acusaciones de tamaña estupidez se quedaron en mera anécdota, aunque trajeron a Seth Rogen algún que otro quebradero de cabeza.
Como curiosidad, decir también que la ropa que viste el actor en la película pertenece a "Golf Wang", marca deportiva centrada en prendas de golf creada por el rapero new age Tyler The Creator.
Como “Malditos vecinos” fue un éxito de taquilla y también de crítica, era cuestión de tiempo que se produjera una secuela. Así, en 2016 se rodó una continuación directa en la que repetía la mayoría del equipo, “Malditos vecinos 2”, también dirigida por Nick Stoller y que tuvo menos éxito. Resulta bastante mediocre: comienza igual que la primera, con un polvo de los protagonistas —con la variante de que ella está embarazada y, del meneo, vomita sobre la cara de él— y ya el resto se limita a plagiar gags de la original, cambiando la hermandad masculina por una femenina y el descanso de los protagonistas por la venta de la casa en la que están; con tanto ruido, nadie querrá comprarla. Muy floja. Eso sí, cuenta con la presencia de la deliciosa Chloë Grace Moretz, vista en la franquicia “Kick Ass” o en “Carrie (2013)”
Consumidas "Malditos vecinos 1 y 2" seguidas en programa doble, podrían funcionar. Aunque no se a qué niveles.
martes, 27 de mayo de 2025
LOS PECADORES
Tras “Creed”, el siguiente paso fue ver su debut, “Fruitvale Station”, una película sobre la represión policial, híbrida entre el "hood film" y el cine indie de corte social, que confirmaba su talento y demostraba que lo de “Creed” no había sido potra. "Fruitvale Station" se alzaba como una opera prima muy por encima de la media, verdaderamente notable.
Claro, tras esa vuelta de "Rocky" —que es lo que al final fue “Creed”— lo normal es que los estudios se disputasen a tan talentoso director, por lo que "Marvel Studios" requirió sus servicios para las películas de “Black Panther”. Y no me gustaron ninguna de las dos. Me parecieron unos soberanos coñazos. Al margen de subjetividades, en mi fuero interno asumía que Coogler no había perdido ese talento mostrado en sus dos primeras obras. El motivo podía ser, perfectamente, que, siendo dos productos de estudio, los encorbatados señores de "Marvel" no le habrían permitido hacer lo que le diese la gana.
Por eso, una nueva película autoral de Ryan Coogler era lo que necesitaba ver. Además, con un tema fascinante: todo el folclore del blues asociado a la magia negra, rodada en celuloide, con cámaras de 70 mm y en Panavisión, utilizando película especialmente sensible a esos formatos. Cojonudo.
Una vez supe de la existencia de la interfecta, “Los pecadores”, ya no quise saber más hasta verla. Y he tardado porque cada vez es más difícil que una película aguante en cartelera lo suficiente como para, cuando uno decide acudir, se siga proyectando. Ayer, por fin, pude hacerlo.
“Los Pecadores”, de la que además todo quisqui habla maravillas, ha supuesto para mí una decepción mayúscula, y la prueba palpable de que, a lo mejor, Ryan Coogler no es tan bueno.
La cosa va de dos hermanos gemelos, gangsters, que tras unos años viviendo como reyes al servicio de Al Capone en Chicago, deciden regresar a su Mississippi natal con el fin de abrir un local de blues y hacer fortuna con ello. Cuando por fin lo inauguran, aquello acaba plagado de vampiros que querrán chuparles la sangre.
La decepción se debe a que, si la primera hora viene precedida de una seriedad acojonante, con los dos gemelos reclutando a los trabajadores y bluesman que les acompañarán en su travesía hacia la creación del mejor local del blues de todo Mississippi presagiando una peli de horror buena que te cagas (una hora de metraje que me dejó boquiabierto por su dirección, su diseño de producción, su estética, y en la que puede que veamos al mejor Ryan Coogler), durante la segunda hora, en la que aparecen los vampiros, se me desmorona todo porque lo que estaban viendo mis ojos era muy parecido —demasiado parecido— a “Abierto hasta el amanecer” de Robert Rodríguez. Solo cambia el contexto y la ambientación, pero el planteamiento es exactamente el mismo. Y a partir de que hacen acto de presencia los chupasangres y acorralan a los protagonistas dentro del club de blues, el parecido con aquella posmoderna película noventera es tan evidente, que cuando finalizó “Los pecadores” me quedé a ver los créditos para comprobar si aparecía alguno de “Inspired in the motion picture...” o “Based on characters created by Quentin Tarantino” (guionista de "Abierto hasta el amanecer"). Pero no apareció ningún crédito que justificara la total similitud entre ambas.
Al llegar a casa, busqué reseñas que aseguraran que se trataba de una mezcla entre “Cruce de caminos” (de la que no tiene nada) y el film de Robert Rodriguez, pero no se decía de manera condescendiente o negativa, sino, más bien, como si fuera algo positivo. En ningún momento se acusaba al film de plagio, que es lo que, indefectiblemente, es esta “Los pecadores” —y dando la razón a Seth Rogen en la estupenda serie “The Studio” cuando dice que “los buenos copian, los grandes roban”—. De hecho, todo el mundo parece encantado con ella y se la tilda de lo mejor del año.
A mí, hasta que aparecen los vampiros —que hubiera sido mejor no aparecieran, pero ya que aparecen ¡no conviertas lo que has construido hasta ese momento en una pantomima como has hecho, Ryan! — me estaba pareciendo una peliculón de órdago, con esa ambientación, ese granazo del celuloide y todo el rollo de folclore blusero… para luego mutar en un “Abierto hasta el amanecer” con ínfulas. Porque Coogler es muy consciente del prestigio adquirido y, no solo plagia una película que por estúpida que sea tiene su lugar en la cultura popular, sino que procede con la intención de mejorarla y de que se diga: “esta es la buena”.
En justicia, por lo bien rodada que está y la destreza técnica, que es inmejorable, "Los pecadores" se lleva un cinco pelado; en lo referente a la segunda hora me parece espantosa, espantosa, espantosa.
Pero claro, piénsenlo: Ryan Coogler es un joven talento que flipaba con la saga de “Rocky” y decidió hacer su propia versión / aportación. En 1996, año del estreno de “Abierto hasta el amanecer”, tendría 10 añitos, una edad idónea para alucinar con esa película. Y ahora, igual que tenía el capricho de rodar su “Rocky”, tendría el de hacer su “Abierto hasta el amanecer”, teoría que no carece de sentido.
Esperaremos a la próxima, pero si lleva derroteros similares, me bajo del Coogler.
Por lo demás, tenemos a Michael B. Jordan mostrando palmito, a Delroy Lindo rescatado para la ocasión como lo fue en su momento Fred Williamson, y navajazos, metralletas Thompson, estacazos y degluciones de ajo como para que un 90% de la platea salga flipando del cine.
miércoles, 16 de agosto de 2023
NO TENGAS MIEDO
Una vez más, me dejé llevar por ideas preconcebidas cuando decidí darle una oportunidad a "No tengas miedo" (soso título patrio de "Cobweb"). Por el cartel, la trama, la estética del trailer y tal, asumí que sería ooootro refrito más de los muchos surgidos a la sombra de "Insidious" (cuya última entrega, por cierto, es de lo más malucha. Lo siento en el alma Patrick Wilson). Pues no, andaba totalmente equivocado. Es decir, el arranque del film sí encaja en esos parámetros, pero poco a poco se va desentendiendo de ello, hasta cierto giro argumental que, al menos a mí, me pilló desarmado y reforzó el interés por una trama que, indudablemente lejos de ser original, está lo suficientemente bien contada, a buen ritmo, y con los justos adornos y buenos actores, como para no aburrir.
Con nada menos que Seth Rogen metido en la producción (lo que explica el protagonismo de su amiga, la guapa y talentosa Lizzy Caplan. Y, todo sea dicho de paso, cuando su personaje -y el de Antony Starr- pierden protagonismo, el conjunto se resiente un pelín), me parecía rara tanta contención. Tanta sutilidad. A Rogen le tira lo chocante y truculento más que a un tonto una piruleta. Así que, sí, llegado el tramo final, quizás algo estirado, y revelada la "presencia", nos regalan los "olhos" con un generoso baño de sangre, condimentado por un final-final de los que me molan, directo, cortante, seco, sin florituras.
Y todo ello en casi casi MENOS de 90 minutos. ¿Se lo pueden creer?.
No es la mojama, pero vale para un ratejo majo.
sábado, 10 de diciembre de 2022
SESIÓN DOBLE: LA HABITACIÓN + LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS
Protagoniza el sarao la monina Olga Kurylenko. Dirige Christian Volckman.
Está un rato chula, sí.
LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS: Pues no tenía previsto comentar esta en el blog pero, mira, me ha sobrado espacio, así que voy a por ello. Era un día extremadamente gris en el que andaba yo de una bajona terrible. En eso que, haciendo zapping desganadamente, me cruzo con "La fiesta de las salchichas". De entrada, mi impulso es cambiar de canal. Resulta que, desde que se estrenó, llevo evitándola. La incursión de Seth Rogen en su confección y el hecho de ser una de esas películas de humor cafre y políticamente (casi)incorrecto pasado por el tamiz del mainstream y, además, en dibujos animados estilo Pixar, me da pereza. No porque no me gusten estos, ni mucho menos, sino porque me irritan los productos desesperados por ofender.
Sin embargo, lo que veo me parece curioso. No cambio de canal. También es cierto que, hoy por hoy, tolero un poco más a Rogen, así que decido darle una oportunidad. La pongo desde el principio y... joder, pues para cuando acabó mi carácter agrio había desaparecido por completo. El cuerpo se me llenó de positividad gracias a lo bastante que me reí, y lo bien que lo pasé. Sí amigos, "La fiesta de las salchichas" me arregló el día. ¿Cómo iba a decir algo malo de ella? Seguramente consumirla sin sentir simpatía por sus artífices, ni esperar nada, contribuyó (justo lo opuesto que, creo yo, le pasó a mi compañero Víctor según la reseña publicada en su día)
Encima, la trama es original. Los antropomorfos productos de un supermercado viven convencidos que, cuando los dioses -los humanos- se los llevan a casa, es para darles una vida mejor. La salchicha protagonista descubrirá la cruda realidad y decidirá organizar una revolución.
Muchos tacos, pero mogollón, una nada velada crítica a toda suerte de religiones, un poco al consumismo, gore raro y sexo a raudales en la parte final. Además, en un momento dado suena la maravillosa "True" de "Spandau Ballet". ¿Se puede pedir más? Muy entretenida.
sábado, 26 de junio de 2021
JUPITER´S LEGACY
Centrándonos en lo que llamo la Netflix-fobia recurrente, se produce un fenómeno harto curioso. Haga lo que haga esta gente, produzca lo que produzca, decida lo que decida, en las redes no suelen caerle más que palos por doquier. Se la machaca, se la desprecia y se le acuña un fracaso tras otro. Sus productos reciben críticas malísimas, aunque rara vez basadas en preceptos cinematográficos, de calidad, muy al contrario vienen impulsadas por el simple y puro odio. Irónicamente, luego esos supuestos fracasos son auténticos "hits". Bombazos que gustan a una gran parte de su audiencia (y a los que descargamos luego ilegalmente, of course), pero una presencia oscura en la sombra intenta hacernos creer lo contrario desde las cloacas interneteras. No paro de leer que Netflix tiene los días contados. ¡JA! ya querrían muchos... empezando por sendos festivales de cine prestigiosos comandados por puretas y la misma Academia de Hollywood, obcecada en negarle el reconocimiento. Luego me veo todos esos productos que se supone son tan horribles y me digo "Coño, vale que no son maravillas pero, de ahí a tanto desprecio, tanta crueldad... pues oiga, no lo entiendo. A mi me han gustado". No es que todo lo que hace Netflix sea oro. Ni por el forro. Pero tampoco es basura. Tiene cosas perfectamente digeribles que algunos intentan convencernos de que son lo opuesto (supongo que en un afán de perjudicarles por intereses mercantiles). Productos que estrenados por otra vía, y con otra marca, probablemente no recibirían un trato tan encabronizado.
Me habría ahorrado todas estas letras si no fuese porque ha vuelto a pasar. Empujado por mera curiosidad, me descargué una serie de la que solo había leído mierda, "Jupiter's Legacy". Mi reacción a la misma ha inspirado todo este tochete.
"Jupiter's Legacy" está basada en una novela gráfica del reputado Mark Millar, acompañado en los dibujos por Frank Quitely. Nunca jamás la leí. De hecho, ni la conocía. No es mi tipo de comic. Perdón, de novela gráfica. Así que tuve la grandísima suerte de enfrentarme a esta adaptación para la pequeña pantalla, virgen, fresco como una rosa. Lo que me encontré fue una especie de "Watchmen" pero un poco menos pretenciosa. Con superhéroes llenos de encrucijadas morales, problemas, tormentos y secretos oscuros, versión light. Y luego, el toque de violencia y mala folla de un "The Boys", aunque carente del irritante tonito "guachi" y exhibicionista propio de su productor ejecutivo, Seth Rogen.
Hay una panda de superhéroes que se rigen por un código sagrado. Da igual lo malo que sea el supervillano de turno, JAMÁS hay que quitarle la vida. Solo prenderle y llevarle a las autoridades que lo meterán en una supercárcel de máxima seguridad. El superhéroe principal, que responde al maravilloso nombre de Utopian y luce unas bonitas barbas y greñas blancas (sí, superhéroes ancianos), anda obsesionado con ello y así se lo ha impuesto a sus dos superhijos. Ella se ha convertido en una drogata insufrible. Él sigue los pasos de papá hasta que un día se enfrentan a un tipo muy peligroso que casi mata a toda la superpandi. El chaval, ansiando demostrar sus dotes, le mete tal hostión que le revienta la cara (momento que aplaudí entusiasmado) y, pues se lo carga. Esto hará que toda la prole entre en conflicto, más aún cuando descubran que dicho villano en realidad es el clon de otro que sigue encerrado. Vamos, que alguien lo puso ahí para despistar a los superhéroes protas. ¿Por qué, a causa de qué y por parte de quién?.
Este misterio tan estupendo se narra a la par que nos muestran el origen de los supertipos, muy inteligentemente situado en pleno crack de la bolsa de Nueva York (1929). Una parte que mola muchísmo porque está narrada con un tono aventurero muy "pulp". El prota recibe un mensaje que tendrá que descifrar y le llevará -a él y sus acompañantes- hasta una isla oculta en medio de una tormenta perpetua. Todo altamente gozoso. Casi me gustó más que la historia ambientada en el presente.
¿El resultado? Pues una serie la mar de entretenida y que, a diferencia de lo habitual en mi, deglutí en un par de días, ansioso cada vez que terminaba un capítulo por ver el siguiente. Y en caso de que se lo pregunten, los efectos especiales están a la altura de cualquier producto Hollywoodiense. Hay que ver como ha cambiado el cuento, antes una serie de superhéroes, o de fantasía en general, era sinónimo de trucajes chapuceros, hoy eso ya no pasa.
Pero, por desgracia, tanto palo y tanta mala leche lograron su cometido y "Jupiter´s Legacy" fue cancelada por Netflix. Se va a quedar cojita, con una única temporada. Y es una putada. Deja muchos enigmas sin resolver y plantea nuevas movidas bien jugosas. Podría haber sido una segunda tanda divertida... pero no será (habrá quien diga "Pues lee el comic", pero... ¡¡naaah, no es lo mismo!!). En cualquier caso, y asumiendo ese handicap, esta primera -y huérfana- combina muy bien el rollo adulto + dramático, con la diversión propia del género superheróico de toda la vida. Un petate equilibrado y recomendable.
lunes, 9 de noviembre de 2020
HAZME REÍR
Se trata de una película que, a pesar de Adam Sandler, que suele poner nervioso al personal, transmite calma y sosiego. Por otra parte, es una muestra del talento innato que poseen todos los que en ella aparecen (de hecho, gran parte de su eficacia radica en las apariciones de unos jovencitos Seth Rogen —también cómico de stand up en sus años mozos— y Jonah Hill, hoy súper estrellas) que convierten la cinta en un trabajo de equipo envidiable, funcionando a la perfección; funciona Sandler, pero también funcionan Hill o Rogen, funciona Jason Swartzman, el rapero The RZA, e incluso funciona la insulsa esposa de Apatow, la insípida Leslie Man. Eric Bana, que también aparece, resulta descacharrante, cosa esta que no es de extrañar si tenemos en cuenta que Bana, en su Australia natal era cómico, no un actor de carácter como lo es ahora en los USA. Es por ello que tampoco me sorprende el hecho de que, habiendo un guion de base, los actores tuvieran completa libertad a la hora de interpretar sus diálogos, otorgándole la frescura de la que hace gala la película.
Cuando una escena se ambientaba en un show en directo, Apatow, tuvo el acierto de montar actuaciones en directo con público en su afán por llegar a transmitir en la pantalla el ambiente de los clubes de comedia, que en otras películas queda demasiado lúgubre y artificioso. Para ello, subía a los actores a un escenario a soltar su repertorio —que para la ocasión escribirían ellos mismos— y lo filmaba todo con seis cámaras para poder montar luego la escena con el dinamismo que podemos ver en la película. Sandler y Rogen, tenían experiencia probada con un micro y en público, ellos salen de ese ambiente, viven la comedia de micro, pero Jonah Hill por el contrario no proviene de los micrófonos, nunca había actuado en un show de stand up. Se preparó un texto, lo ensayó tropecientas veces, y salió al escenario con la soltura del que lleva toda la vida. Y así queda retratado en la película. Incluso, hay quien diría que de todas las actuaciones que aparecen, las mejores serían las de Hill. Salió más que airoso de la experiencia. En cuanto a la calidad dramática de Sandler, queda más que comprobada. Si Apatow pensó en él para protagonizar la película, fue porque le vio en su rol dramático de “En algún lugar de la memoria” y quedó más que convencido de que era, no solo el actor, sino el personaje adecuado para interpretar al comediante protagonista.
Todo parecía indicar, que, además de tener una cinta de calidad, “Hazme Reír” iba a ser un éxito. Pero, inexplicablemente, se pegó el hostiazo. Siendo una comedia de gran presupuesto, 77 millones de dólares, tan solo logró recaudar 71, por lo que hubieron pérdidas que, a día de hoy, con el mercado del vídeo y las ventas del film, todavía no han sido recuperadas del todo. La producción se creyó que iba a causar el efecto que la anterior película de Apatow, “Lío embarazoso”, que había costado 33 millones de dólares y recaudó 219, convirtiéndose en un éxito dentro de los parámetros del cine de comedia. Si “Hazme Reír” hubiera costado 30 millones, habría sido un negocio rentable pero, aun así, quedaría lejos de ser propiamente un éxito como si lo fueron las anteriores películas de Apatow. Y sin embargo, se trata de su mejor película con mucha, muchísima diferencia, hasta tal punto que el inevitable Rogert Ebert le otorgó una puntuación de 4, 75, en un baremo en el que la máxima es de 5, con lo que, Apatow, ya se puede dar con un canto en los dientes, sobre todo, porque “Hazme Reír”, pese a su fracaso taquillero (que en absoluto tiene que ir de la mano con el éxito personal y/o la calidad) es un clásico moderno al que el tiempo dejará en su debido lugar, que es en uno de los primeros puestos de las mejores comedias del siglo XXI. A mí, me ENCANTA.
viernes, 30 de agosto de 2019
CHICOS BUENOS
Verdaderamente, “Chicos buenos” es la primera en su especie.
Es la primera sex comedy para niños y también la primera película calificada
“R” con niños involucrados en situaciones sexuales y narcóticas. También es una
de las primeras películas “R” en reventar expectativas el primer fin de semana
de su estreno, aunque las recaudaciones se fueran enfriando en su segunda
semana de exhibición. Ha resultado ser un éxito, como fuere.
lunes, 5 de diciembre de 2016
VIRGEN A LOS 40
Archiconocida fue en 2005 esta comedia con la que Jud Apatow
debutaba en el campo de la dirección, dando pistoletazo de salida a una carrera
de desiguales resultados que girará en torno a los conflictos generacionales,
teniendo a la mediana edad como punto de mira a la hora de ejecutar los
argumentos de sus películas.lunes, 17 de octubre de 2016
LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS
“La Fiesta de las Salchichas” que tan buenas críticas ha
cosechado, no es más que el caprichito del tandem formado por Seth Rogen y Evan Goldberg para realizar, junto a todos sus amigos ricos y famosos, una película
de animación 3D en la que poder meter chistes de pollas.viernes, 19 de junio de 2015
HOT TUB TIME MACHINE 2
Secuela directa de lo que aquí se llamó “Jacuzzi al pasado”, de la que han pasado ya cinco largos años, y
que repasando precisamente esa reseña, destacaba lo políticamente incorrecto de
los chistes. Bueno, son ya muchos años de comedias yankies, y cinco años desde
que se estrenara aquella, así que el tema de la incorrección y la escatología,
que la hay (y mucha) en esta secuela, ya no me llama tanto la atención.miércoles, 8 de junio de 2011
PAUL
Simon Pegg y Nick Frost (Shaun of the Dead, Arma Fatal, y el primero también en Corredor de fondo) guionizan e interpretan a dos frikis ingleses que viajan a EEUU con la intención de conducir una megaautocaravana por la ruta de los extraterrestres. Un recorrido que empieza en la Comic-Con de San Diego, pasa por el Área 51, el Buzón negro (un buzón donde dejar cartas para los aliens) y para finalizar la casa donde se supone que en el 1946 se estrello un ovni. El viaje se volverá una completa locura cuando se encuentran con Paul, un extraterrestre fugado del Área 51.
La película es un sin vivir de referencias, homenajes y choteos de las películas de extraterrestres. Lógicamente es de ET de las que mas homenajes/parodias recoge, incluso bromea con la idea de que fuera el propio Paul el que le diera la idea a Spielberg para su famosa película de niños y alíens, si es que incluso la película acaba casi igual. Pero no solo de ET vive el fan, así que Star Trek, Star Wars, Alíen y Encuentros en la 3ª Fase son fusiladas en ciertas partes para aparecer aqui a modo de referencia graciosa, y la verdad es que funciona. Solo faltaba La Locura de los Extraterrestres para ser el sumún de las películas de/con extraterrestres. Pero ahí esta su mayor problema, se basa en tantos tópicos ya conocidos que hay partes que sabemos si o si tienen que aparecer en la película. Esto le resta un poco de sorpresa, es lo que ocurre por estar cimentada en tantos argumentos conocidos.
Paul, el Alíen tiene la voz de Seth Rogen, y es un personaje generado por ordenador. Parece que esta hecho con captura de movimientos, sobre todo en las escenas en las que no se le ve de cuerpo entero, donde la animación es perfecta y fluida, en cambio las escenas en las que vemos desde los pies a la cabeza a Paul, me recordaron al ET de aquella serie de Jorge Sanz llamada El inquilino, y eso no es bueno. Afortunadamente son pocas estas escenas y enseguida te crees que Paul pueda estar ahí. A los protagonistas les persigue un agente secreto (Jason Bateman) y dos ayudantes novatos asignados para este caso. Los dos ayudantes son otro par de frikis con los que tendremos algunas de las escenas mas graciosas de la película. Estos dos son Bill Hader y Joe La Truglio. No se sorprendan si es que estan viendo a parte del casting de Supersalidos, y es que el director de aquella, Greg Mottola es el mismo que en esta película.
Entretenida y con muchos guiños al cine de ciencia ficción y en concreto al de bichitos verdes, aunque esto creo que lo he dejado claro. Y quedense con el cameo final de la supervillana, muy simpático y hasta lógico.
martes, 7 de septiembre de 2010
THE 41 YEARS OLD VIRGIN WHO KNOCKED UP SARA MARSHALL AND FELT SUPERBAD ABOUT IT
El subgénero del "spoof", tan rentable en estos días que corren y, sin embargo, tan chungalín si lo comparamos con los/sus clásicos. Más centrándonos en lo que ya podíamos llamar “spoof de vídeo-club” con cosas buenísimas como "Extreme Movie", y autenticas cagaditas como esta de larguísimo título, e inminente salida videográfica, tan inminente que se permiten el lujo de hacer un chiste sobre Seth Rogen y “Green Hornet”, cuando aún ni siquiera se ha estrenado.Con un par de chistes, mas efectivos por escatológicos que por ingeniosos, el gran fallo de esta peli es parodiar comedias, ya de por sí bastante paródicas; Se dedica a mofarse de las películas de la factoría de Judd Apatow, con tan mala baba que parece envidia. Envidia más que justificada, porque los artífices de esto, y al igual que pasaba en otro "spoof" como "Superhero movie", se dedican a recrear situaciones que ya eran divertidas en las películas originales, así que hacer un chiste de pollas en una escena de chistes de polla ¿Tiene algún sentido? Ninguno.
Aunque la peli pasa factura a toda la filmografía del clan Apatow, las pelis que cobran mayor protagonismo a la hora de ser parodiadas son "Virgen a los 40", "Super Salidos", "Paso de ti", e, inexplicablemente (y en uno de los gags más celebrados), "El curioso caso de Benjamin Button".
Luego, no deja de parecerme curioso el hecho de que también se parodie a Michael Cera, cuando a juzgar por lo que hace en "Extreme Movie" no parece un tipo muy inaccesible y hubiera sido un punto muy a favor de la peli, que el propio Cera se hubiese parodiado a sí mismo como ya hizo en el otro "spoof video-clubero". A saber.
Así, siendo más mala película que buena, con el gag de los dos ancianos follando, y alguno más sin demasiada relevancia, te puedes reír un poquito. Puedes verla sin darle al botón de avance, pero con las mismas que acabas se te olvida.
Dirige Craig Moss, responsable de la parodia de la saga "Crepúsculo", "Fulley Mooned", que sin duda se aprovechará del tirón de la otra parodia de "Crepúsculo", "Vampires Suck", siendo el video-club el campo de guerra y de generar cuartos de estos sub-subproductos.
Moss antes de esto también dirigió un corto "spoof" cebándose con "Salvar al soldado Ryan", así que igual el formato le gusta y no procede únicamente motivado por el vil metal... lástima de los resultados.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
PELOTAS EN JUEGO
El ascenso de Randy Daytona como joven promesa del ping-pong es meteórico. Siempre gana. Así que su padre apuesta por él, lo que en un torneo pone tan nervioso a Randy que, finalmente, pierde. Ello provocará que su progenitor sea asesinado al no pagar una deuda y Randy deje la competición para siempre. Pasados los años el muchacho se gana la vida haciendo espectáculos en bares. En ese momento, un agente del FBI le aborda para encomendarle una misión, atrapar a un importante villano que, además, fue el culpable de la muerte de su padre. Como condición, Randy tendrá que presentarse a un tornero especial de ping-pong, uno al que solo podrá acudir si vuelve a estar entre los mejores. A partir de aquí vivimos una especie de remake-parodia de "Operación Dragón". En dicho torneo veremos escenas muy divertidas tipo "Matrix" aplicadas al ping-pong.
Lo que hace de esta película un divertimento es su inclinación hacia el "spoof", no llega a ser un "Agárralo como puedas", pero muchos de sus mejores "puntos" los tiene en pequeños gags absurdos. El protagonista es un tal Dan Fogler, al que no conocía de nada y que, para mi al menos, es más gracioso que Seth Rogen. Sé que Víctor no estará de acuerdo conmigo, pero es lo que hay ;)
lunes, 14 de septiembre de 2009
OBSERVE AND REPORT / CUERPOS DE SEGURIDAD

jueves, 7 de mayo de 2009
FANBOYS
"Road movie" que rinde tributo a esos miles de devotos, las películas en cuestión y el mundo del comic, dirigida precisamente por uno de ellos, Kyle Newman.
Quedan cuatro meses para que se estrene mundialmente “Episodio 1: La Amenaza Fantasma” y un grupo de devotos están de los nervios. Descubren que uno de ellos padece cáncer y no llegará con vida al estreno, así que planean un viaje en coche hasta el rancho "Skywalker", con el fin de poder robar una copia de la película y, así, el amigo se vaya a la tumba con la satisfacción de haberla visto.
Durante el viaje irán desfilando por la pantalla toda suerte de personajes que algo tienen que ver en la saga directa o indirectamente, gente como Carrie Fisher, Billy Dee Williams, William Shatner (hay continuas referencias a la rivalidad entre fans de "Star Wars" y fans de "Star Trek"), Ethan Suplee, Kevin Smith, Jason Mewes o Seth Rogen (con dos cameos cojonudos... me empieza a caer bien este tipo).
No es una gran película, pero como está simpática y entretenida, me doy con un canto en los dientes.








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