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martes, 20 de enero de 2026

FIESTA DE EMPRESA

“Fiesta de empresa” es una película que sirvió para hacer un balance del mal estado de la comedia americana en salas de exhibición españolas.
Es muy triste, inaudito y sorprendente que una película como esta, una comedia de 40 millones de presupuesto, que consigue recaudar algo más de 100 millones en todo el mundo, en España tan solo recaude 17.391 euros. Se desplazaron a verla unos paupérrimos 2.930 espectadores. Muy atrás quedan los tiempos en los que las comedias americanas llegaban a pasar del millón de espectadores. Ya andaba mal la cosa en 2016, año de producción de esta película, pero ahora, en pleno 2026, con la asentación de las plataformas de streaming y la exhibición tocada tras la pandemia, la poca comedia americana que se produce actualmente ha quedado relegada al nicho de las plataformas.
Al margen de esta observación, hay que decir que “Fiesta de empresa” es una de esas comedias navideñas que lejos de ensalzar los valores familiares a raíz de la reivindicación del espíritu navideño, los destruye, al igual que ocurre en otras películas navideñas de los últimos años como por ejemplo “Los Tres Reyes Malos” al servicio de Seth Rogen y amigos.
Una empresa de redes y tecnología no pasa su mejor momento; los pocos ingresos que obtienen propician que una de sus sucursales esté en el punto de mira, a no ser que logren embaucar a alguna otra empresa que quiera trabajar junto a ellos. De hecho, la gerente y hermana del director de la sucursal que va a iniciar un viaje a Londres, advierte que si no consiguen que cierto cliente invierta en dicha sucursal antes de que ella llegue a su destino, cerrará la misma inmediatamente. Es por ello que el director de la empresa gasta todo el dinero que le queda en organizar una gran fiesta de empresa para sorprender al posible inversor, impresionarle y cerrar un trato. Sin embargo, esta fiesta se les irá de las manos convirtiéndose en algo absolutamente salvaje.
No está nada mal esta “Fiesta de empresa”. Se trata de una comedia muy solvente y bien ejecutada que, no obstante, se vende a sí misma como mucho más desmadrada de lo que en realidad es. Y el humor va de menos a más sal gruesa según le conviene. La fiesta de empresa, con toda la locura que esta conlleva, al final es una trama muy secundaria, dando más prioridad a los avatares por los que han de pasar nuestros protagonistas para cerrar el trato con el inversor, que están solucionados de manera más blanca. En definitiva, que la gran fiesta que da título a la película, ocurre de pasada.
El film se inspira en un sketch de “Saturday Night Live” en el que los empleados de una empresa montan en la oficina una fiesta salvaje. Un sketch de unos minutos que sirvió de gen para toda una película que contará en su reparto con los miembros del “SNL” Kate McKinnon, Jillian Bell y Vanessa Bayer, tres mujeres que son máquinas de hacer reír y se echan la película a la espalda a pesar de representar roles muy secundarios.
A parte de las chicas “SNL”, los principales reclamos son un rescatado —y ahora también prestigioso— Jason Bateman, lejos de sus tiempos de actor más odiado a raíz de “Teen Wolf II”, y Jennifer Aniston en plena madurez física e interpretativa que está francamente bien en “Fiesta de empresa”. Acostumbrado como está el público a verla hacer de pija mona y afable, el verla aquí interpretar a una autentica arpía no tiene precio, máxime cuando consigue con tanta convicción que el personaje caiga mal al espectador. Su papel es odioso. Josh Gordon, uno de los directores, declaró que estaba pensado para Jennifer Aniston ya que él sabía que a la hora de encarnar a un personaje cabrón, la Aniston lo haría a la perfección. Dio en el clavo porque está memorable. 
Completan el elenco principal T. J. Miller, actor de la última hornada al que le queda todavía un largo trecho para despuntar, y el veterano Courtney B. Vance, que nos ofrece, sin duda, los momentos más hilarantes del film. A Vance le hemos visto, por ejemplo, en títulos como “La mujer del predicador” o “D-Tox (Ojo asesino)”. 
Dirigiendo tenemos a los dos chicos a los que les tocó la china tras pasar algún que otro año moviendo el guion que tenían en su poder, Josh Gordon y Will Speck, cuyo trabajo de mayor repercusión hasta la fecha es “Patinazo a la gloria”, vehículo para el lucimiento cómico de Will Ferrell.
Gran anécdota la que cuenta que para el rodaje se compraron montones de muebles que deberían quedar destrozados al final de la película. Sin embargo, muchos permanecieron intactos, y lejos de poder usarlos en futuras producciones, fueron donados al "Furniture Bank of Metro Atlanta", una fundación benéfica que provee de muebles de manera gratuita a aquella gente que, por problemas de índole doméstica, tiene que cambiar de domicilio de manera inesperada.
No es mala película esta “Fiesta de empresa”.

martes, 18 de noviembre de 2025

MALDITOS VECINOS

Dentro de los relevos generacionales de actores cómicos, si durante años el trono lo ostentaron aquellos surgidos de la televisión y, más concretamente, del “Saturday Night Live”, en la pasada década está claro que la corona la portaron esa cuadrilla de locos contemporáneos salidos de distintos lugares, fuesen películas, series de televisión y clubes de comedia, y de la que forman parte actores del todo solventes —algunos de ellos incluso nominados a los Oscar—, como James Franco, Danny McBride, Jonah Hill, Paul Rudd, Dave Franco o Seth Rogen. Sin duda, fueron reclamo para la taquilla y al público les encantaban (no tanto aquí en España, que los números en nada se asemejan a los americanos y hay quien incluso les desprecia). Asimismo, como herederos naturales de la comedia gamberra de toda la vida, ejercieron de paladines en las sex comedies de las dos últimas décadas protagonizado (o escribiendo, o dirigiendo...) algunas de las más punteras de años recientes, con permiso de “Resacón en Las Vegas".
Sin embargo, los tiempos que corren no son buenos para la lírica, y si bien el sexo no es tratado en abundancia en los films correspondientes a lo que nos ha tocado vivir desde finales de los 90, sí que se le pasa una buena factura a la escatología y la incorrección política verbal, es decir, que se habla mucho de follar, de pollas, de tetas y culos, pero no vemos nada de eso en pantalla. Y si lo vemos, suele ser dentro de un contexto netamente cómico y en forma de prótesis de látex, para que ni mamas, ni miembros viriles erectos y purulentos genuninos, aparezcan dentro del encuadre.
A niveles generales, su propuesta funciona (y me funciona).
“Malditos vecinos” se adscribe a esta corriente de la cual les acabo de hablar. Y que sirva de muestra los 270 millones de recaudación mundial que se consiguieron con una nimia inversión de 18 gastados en apenas cinco semanas de rodaje. Se trata de la comedia más taquillera de su protagonista, Seth Rogen, así como la cuarta comedia para mayores de 18 años con mayor recaudación el fin de semana de su estreno, gracias a sus casi 50 millones acumulados. Aquí en España apenas llegaría a congregar 400.000 espectadores. Sin embargo, y a pesar de los excelentes resultados de taquilla, no sería tan redonda como otras propuestas muy superiores con cualquiera de los miembros de esta cuadrilla dentro de sus repartos. “Malditos vecinos” sería una "frat movie" con todos los ingredientes para pasar a la posteridad como tal. De hecho, la película comienza con la pareja protagonista follando delante de su bebé, lo que, entre otras cosas, serviría para que la calificación de la película fuera una R. Me parece una declaración de intenciones estupenda y un magnífico comienzo para una "sex comedy". Por otro lado, combina, en este caso —y siempre bajo producción de Evan Goldberg— elementos de las comedias estudiantiles de los ochenta (puestos al día) con la comedia de enredo más actual y comercial, generando así una película a priori súper atractiva, pero que peca de repetitiva y, por momentos, cursi, motivos estos que no nos privan de pasar un par de horas de lo más entretenidas con las peripecias de estos malditos vecinos y los alcornoques de la fraternidad sita en la casa de al lado.
Un matrimonio que recientemente acaban de ser padres, se instalan en un tranquilo barrio residencial  donde educarán a su hija dentro de un ambiente propicio. La casa contigua está alquilada por una hermandad masculina de una universidad cercana. El matrimonio, inmerso en la treintena, se empieza a emparanoiar con las fiestas que se supone que se van a celebrar allí, por lo que deciden ir a hablar con los vecinos para pedirles que, por favor, no hagan ruido. La fraternidad hará caso omiso y la liarán bien gorda. Como el matrimonio no ha conseguido la paz por las buenas, decidirá hacerlo por las malas, así comenzará una guerra sin cuartel entre adultos y universitarios, con trágicas consecuencias y descacharrantes acontecimientos.
Diversión funcional, sin más. Algunos gags son muy buenos, otros más flojos, otros se puede prescindir de ellos. No obstante, también es un film que, aún con su bajo presupuesto, tiene un acabado técnico excepcional, porque así funciona Hollywood.
Seth Rogen encabeza el reparto secundado por Rose Byrne, actriz australiana de indudable vis cómica a la que ya pudimos ver en “La boda de mi mejor amiga”. Pero, sin duda, el rey de la función es Zac Efron. El chico guapo de la factoría Disney se prodiga aquí como un actor cómico de primer orden, eso sí, agarrándose como clavo ardiendo al arquetipo del  jock, deportista musculado y cortito de miras, que le dará más de una alegría en posteriores trabajos; antes Efron era el chico guapo de “High School Musical”, hoy es ese cachondo de las pelis de risa al que, en su vida privada, un aparatoso accidente doméstico y una serie de operaciones estéticas han convertido en meme de las redes sociales. No obstante, en estas comedias desarrolla un cambio de registro que, aunque le libera del encasillamiento como chico Disney, igualmente le ancla en el de tío bueno tontorrón. Pero su comicidad, tanto en esta como en otras muchas películas posteriores, es indudable.
También tenemos en el reparto, en un rol destacado, a Dave Franco, el hermano pequeño de James Franco. Su presencia en la cinta es toda una anécdota. Dave Franco debería haber aparecido junto a toda la pandilla en la estupenda “Juerga hasta el fin”. Su papel en aquella película consistía en, interpretándose a sí mismo, morir de manera ultra violenta ante los ojos de su hermano James, que también se interpretaba a sí mismo. Seth Rogen, que co-dirigía, pensó que esa escena era demasiado cruel y deprimente, por lo que se eliminó del guion sin ser rodada siquiera. Por tal motivo se las ingenió para tenerle en un papel destacado en “Malditos vecinos” y compensarle, ya que, al fin y al cabo, Dave Franco era un actor emergente que empezaba y le jodió no tener esa gran escena.
“Malditos vecinos”, titulada “Neighbors” en su versión americana, y “Bad Neighbours” fuera de EUA para que no se le confundiera con la serie australiana del mismo nombre, nace en la cabeza de sus guionistas Andrew J. Cohen y Brendan O'Brien, inspirados por el miedo a las responsabilidades en su transición de la juventud a la adultez, lo que dio lugar al libreto que, en un principio, era una cosa sobre adultos en la fraternidad, una temática que recordaba un poco a la de “Aquellas juergas universitarias” motivo este por el cual el director contratado, Nick Stoller, rescribió la película para que las similitudes no fueran tales.  Así, se sacó a Rogen de la fraternidad, y se le metió como vecino adulto en la casa de al lado, declarando la guerra a los chavales. Y para que el peso no recayera únicamente sobre este personaje, se le añadió una esposa y una hija que darían mucha más consistencia a la trama principal. Fue la propia pareja de Rogen la que sugirió que una esposa daría más credibilidad al asunto. Y acertó, Para ello se contrató a Rose Byrne con la que la química ha dado posteriormente para una estupenda serie de la dupla titulada “Platónico”.
Todos esos personajes se escribieron sobre el papel teniendo muy en cuenta el reparto, por lo que a la hora de repartir los 18 millones que se consiguieron de presupuesto, absolutamente todos tuvieron que rebajar sus cachés para ajustarse a este, cosa para la que no hubo mayor problema.
Tras el éxito mundial de la cinta, Seth Rogen tuvo que vérselas con cierta polémica. Resulta que, por aquella época, un universitario británico, bastante poco agraciado y que acusaba una recalcitrante misoginia, había sido detenido por el asesinato de varias personas en California. Resulta que era fan de Seth Rogen y había visto en varias ocasiones “Malditos vecinos”. A una crítica cinematográfica del "Washington Post", Anne Hornaday, no se le ocurrió otra cosa que culpar de la muerte de estas personas a Rogen, aseverando que sus películas no mostraban con realismo lo que podía ser el día a día de una persona poco agraciada físicamente en lo concerniente a sus relaciones sociales. Rogen siempre salía retratado como un individuo gordo y feo sin problemas a la hora de relacionarse románticamente, por lo que el estudiante pudo quedar frustrado y, como consecuencia, cometiera dichos asesinatos. Rogen se defendió al respecto. Por descontado, tales acusaciones de tamaña estupidez se quedaron en mera anécdota, aunque trajeron a Seth Rogen algún que otro quebradero de cabeza.
Como curiosidad, decir también que la ropa que viste el actor en la película pertenece a "Golf Wang", marca deportiva centrada en prendas de golf creada por el rapero new age Tyler The Creator. 
Como “Malditos vecinos” fue un éxito de taquilla y también de crítica, era cuestión de tiempo que se produjera una secuela. Así, en 2016 se rodó una continuación directa en la que repetía la mayoría del equipo, “Malditos vecinos 2”, también dirigida por Nick Stoller y que tuvo menos éxito. Resulta bastante mediocre: comienza igual que la primera, con un polvo de los protagonistas —con la variante de que ella está embarazada y, del meneo, vomita sobre la cara de él— y ya el resto se limita a plagiar gags de la original, cambiando la hermandad masculina por una femenina y el descanso de los protagonistas por la venta de la casa en la que están; con tanto ruido, nadie querrá comprarla. Muy floja. Eso sí, cuenta con la presencia de la deliciosa Chloë Grace Moretz, vista en la franquicia “Kick Ass” o en “Carrie (2013)
Consumidas "Malditos vecinos 1 y 2" seguidas en programa doble, podrían funcionar. Aunque no se a qué niveles.

martes, 27 de mayo de 2025

LOS PECADORES

“Creed” es, posiblemente, mi película favorita del presente siglo; una que, con un "Rocky" al filo de la tercera edad, me hizo vivir en el cine una serie de sensaciones que no vivía desde, tal vez, la adolescencia. Por eso tenía a su director, Ryan Coogler, un joven negro nacido el año 1986,  en un altar.
Tras “Creed”, el siguiente paso fue ver su debut, “Fruitvale Station”,  una película sobre la represión policial, híbrida entre el "hood film" y el cine indie de corte social, que confirmaba su talento y demostraba que lo de “Creed” no había sido potra. "Fruitvale Station" se alzaba como una opera prima muy por encima de la media, verdaderamente notable.
Claro, tras esa vuelta de "Rocky" —que es lo que al final fue “Creed”— lo normal es que los estudios se disputasen a tan talentoso director, por lo que "Marvel Studios" requirió sus servicios para las películas de “Black Panther”. Y no me gustaron ninguna de las dos. Me parecieron unos soberanos coñazos. Al margen de subjetividades, en mi fuero interno asumía que Coogler no había perdido ese talento mostrado en sus dos primeras obras. El motivo podía ser, perfectamente, que, siendo dos productos de estudio, los encorbatados señores de "Marvel" no le habrían permitido hacer lo que le diese la gana.
Por eso, una nueva película autoral de Ryan Coogler era lo que necesitaba ver. Además, con un tema fascinante: todo el folclore del blues asociado a la magia negra, rodada en celuloide, con cámaras de 70 mm y en Panavisión, utilizando película especialmente sensible a esos formatos. Cojonudo.
Una vez supe de la existencia de la interfecta, “Los pecadores”, ya no quise saber más hasta verla. Y he tardado porque cada vez es más difícil que una película aguante en cartelera lo suficiente como para, cuando uno decide acudir, se siga proyectando. Ayer, por fin, pude hacerlo.
“Los Pecadores”, de la que además todo quisqui habla maravillas, ha supuesto para mí una decepción mayúscula, y la prueba palpable de que, a lo mejor, Ryan Coogler no es tan bueno.
La cosa va de dos hermanos gemelos, gangsters, que tras unos años viviendo como reyes al servicio de Al Capone en Chicago, deciden regresar a su Mississippi natal con el fin de abrir un local de blues y hacer fortuna con ello.  Cuando por fin lo inauguran, aquello acaba plagado de vampiros que querrán chuparles la sangre.
La decepción se debe a que, si la primera hora viene precedida de una seriedad acojonante, con los dos gemelos reclutando a los trabajadores y bluesman que les acompañarán en su travesía hacia la creación del mejor local del blues de todo Mississippi presagiando una peli de horror buena que te cagas (una hora de metraje que me dejó boquiabierto por su dirección, su diseño de producción, su estética, y en la que puede que veamos al mejor Ryan Coogler), durante la segunda hora, en la que aparecen los vampiros, se me desmorona todo porque lo que estaban viendo mis ojos era muy parecido —demasiado parecido— a “Abierto hasta el amanecer” de Robert Rodríguez. Solo cambia el contexto y la ambientación, pero el planteamiento es exactamente el mismo. Y a partir de que hacen acto de presencia los chupasangres y acorralan a los protagonistas dentro del club de blues, el parecido con aquella posmoderna película noventera es tan evidente, que cuando finalizó “Los pecadores” me quedé a ver los créditos para comprobar si aparecía alguno de “Inspired in the motion picture...” o “Based on characters created by Quentin Tarantino” (guionista de "Abierto hasta el amanecer"). Pero no apareció ningún crédito que justificara la total similitud entre ambas.
Al llegar a casa, busqué reseñas que aseguraran que se trataba de una mezcla entre “Cruce de caminos” (de la que no tiene nada) y el film de Robert Rodriguez, pero no se decía de manera condescendiente o negativa, sino, más bien, como si fuera algo positivo. En ningún momento se acusaba al film de plagio, que es lo que, indefectiblemente, es esta “Los pecadores” —y dando la razón a Seth Rogen en la estupenda serie “The Studio” cuando dice que “los buenos copian, los grandes roban”—. De hecho, todo el mundo parece encantado con ella y se la tilda de lo mejor del año.
A mí, hasta que aparecen los vampiros —que hubiera sido mejor no aparecieran, pero ya que aparecen ¡no conviertas lo que has construido hasta ese momento en una pantomima como has hecho, Ryan! — me estaba pareciendo una peliculón de órdago, con esa ambientación, ese granazo del celuloide y todo el rollo de folclore blusero… para luego mutar en un “Abierto hasta el amanecer” con ínfulas. Porque Coogler es muy consciente del prestigio adquirido y, no solo plagia una película que por estúpida que sea tiene su lugar en la cultura popular, sino que procede con la intención de mejorarla y de que se diga: “esta es la buena”.
En justicia, por lo bien rodada que está y la destreza técnica, que es inmejorable, "Los pecadores" se lleva un cinco pelado; en lo referente a la segunda hora me parece espantosa, espantosa, espantosa.
Pero claro, piénsenlo: Ryan Coogler es un joven talento que flipaba con la saga de “Rocky” y decidió hacer su propia versión / aportación. En 1996, año del estreno de “Abierto hasta el amanecer”, tendría 10 añitos, una edad idónea para alucinar con esa película. Y ahora, igual que tenía el capricho de rodar su “Rocky”, tendría el de hacer su “Abierto hasta el amanecer”, teoría que no carece de sentido.
Esperaremos a la próxima, pero si lleva derroteros similares, me bajo del Coogler.
Por lo demás, tenemos a Michael B. Jordan mostrando palmito, a Delroy Lindo rescatado para la ocasión como lo fue en su momento Fred Williamson, y navajazos, metralletas Thompson, estacazos y degluciones de ajo como para que un 90% de la platea salga flipando del cine.

miércoles, 16 de agosto de 2023

NO TENGAS MIEDO

Un niño tímido y retraído, blanco de abusos en la escuela, comienza a escuchar tras la pared de su dormitorio primero ruidos y, seguidamente, una voz. Como es de ley, los raritos de sus padres no le creen. Aún así, el chaval se hace amigo de la misteriosa "presencia" no presente, que le dice ser su hermana y acusa a los padres de villanos, secuestradores e incluso asesinos. Poco a poco, se va convirtiendo en una fuerte influencia en el crío. Primero, le insta a que se rebote contra el abusón del colegio, al que tira por las escaleras. Luego, le ruega que la libere de su encierro y destape la verdadera naturaleza de sus progenitores, cosa que desencadenará el drama y el horror.
Una vez más, me dejé llevar por ideas preconcebidas cuando decidí darle una oportunidad a "No tengas miedo" (soso título patrio de "Cobweb"). Por el cartel, la trama, la estética del trailer y tal, asumí que sería ooootro refrito más de los muchos surgidos a la sombra de "Insidious" (cuya última entrega, por cierto, es de lo más malucha. Lo siento en el alma Patrick Wilson). Pues no, andaba totalmente equivocado. Es decir, el arranque del film sí encaja en esos parámetros, pero poco a poco se va desentendiendo de ello, hasta cierto giro argumental que, al menos a mí, me pilló desarmado y reforzó el interés por una trama que, indudablemente lejos de ser original, está lo suficientemente bien contada, a buen ritmo, y con los justos adornos y buenos actores, como para no aburrir.
Con nada menos que Seth Rogen metido en la producción (lo que explica el protagonismo de su amiga, la guapa y talentosa Lizzy Caplan. Y, todo sea dicho de paso, cuando su personaje -y el de Antony Starr- pierden protagonismo, el conjunto se resiente un pelín), me parecía rara tanta contención. Tanta sutilidad. A Rogen le tira lo chocante y truculento más que a un tonto una piruleta. Así que, sí, llegado el tramo final, quizás algo estirado, y revelada la "presencia", nos regalan los "olhos" con un generoso baño de sangre, condimentado por un final-final de los que me molan, directo, cortante, seco, sin florituras.
Y todo ello en casi casi MENOS de 90 minutos. ¿Se lo pueden creer?.
No es la mojama, pero vale para un ratejo majo.

sábado, 10 de diciembre de 2022

SESIÓN DOBLE: LA HABITACIÓN + LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS

LA HABITACIÓN
: Y yo que no le hice ni puto caso a esta película cuando se estrenó. Sería por el soso título que, además, confunde con otras tantas "Rooms" como hay, destacando ya saben cual de ya saben quien. Y es una pena, porque vista ayer, tele mediante, me llevé una grata sorpresa.
Una pareja enamorada se instala en una vieja casa en la que, años atrás, hubo un misterioso crimen. Suena trillado sí, pero esperen. Haciendo limpieza, localizan una habitación oculta en la que se cumplen deseos. Pidas lo que pidas, te lo da. Aunque cuesta un poco creer lo rápido que los protagonistas lo aceptan, no pierden el tiempo. Venga dinero, venga lujos y excesos. Lo lógico. Sin embargo, tenerlo todo puede llegar a ser aburrido. Y una de las carencias más notables de la mujer hace acto de presencia: un hijo. Según los médicos no puede tenerlos así que, ¿qué hace? Pues recurrir al habitáculo mágico... ¿o maldito?. ¿Es pues una película de niño chungo? Tampoco exactamente. "La habitación" viene cargadita de giros muy ingeniosos. Una trama bastante original, muy bien hilvanada y que acumula sorpresa tras sorpresa, buena idea tras buena idea, hasta el desenlace. Cada vez que crees que ya sabes por donde irá, o comienzas a aburrirte, zasca!, todo da un vuelco notorio. Me flipa eso de poder pedir a la habitación que te construya un bosque enterito, sin salir de la misma. Imaginen las posibilidades. Ya puestos, que sea una ciudad con sus habitantes o, ¿por qué no?, un universo nuevo. Fascinante.
Protagoniza el sarao la monina Olga Kurylenko. Dirige Christian Volckman.
Está un rato chula, sí.

LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS: Pues no tenía previsto comentar esta en el blog pero, mira, me ha sobrado espacio, así que voy a por ello. Era un día extremadamente gris en el que andaba yo de una bajona terrible. En eso que, haciendo zapping desganadamente, me cruzo con "La fiesta de las salchichas". De entrada, mi impulso es cambiar de canal. Resulta que, desde que se estrenó, llevo evitándola. La incursión de Seth Rogen en su confección y el hecho de ser una de esas películas de humor cafre y políticamente (casi)incorrecto pasado por el tamiz del mainstream y, además, en dibujos animados estilo Pixar, me da pereza. No porque no me gusten estos, ni mucho menos, sino porque me irritan los productos desesperados por ofender.
Sin embargo, lo que veo me parece curioso. No cambio de canal. También es cierto que, hoy por hoy, tolero un poco más a Rogen, así que decido darle una oportunidad. La pongo desde el principio y... joder, pues para cuando acabó mi carácter agrio había desaparecido por completo. El cuerpo se me llenó de positividad gracias a lo bastante que me reí, y lo bien que lo pasé. Sí amigos, "La fiesta de las salchichas" me arregló el día. ¿Cómo iba a decir algo malo de ella? Seguramente consumirla sin sentir simpatía por sus artífices, ni esperar nada, contribuyó (justo lo opuesto que, creo yo, le pasó a mi compañero Víctor según la reseña publicada en su día)
Encima, la trama es original. Los antropomorfos productos de un supermercado viven convencidos que, cuando los dioses -los humanos- se los llevan a casa, es para darles una vida mejor. La salchicha protagonista descubrirá la cruda realidad y decidirá organizar una revolución.
Muchos tacos, pero mogollón, una nada velada crítica a toda suerte de religiones, un poco al consumismo, gore raro y sexo a raudales en la parte final. Además, en un momento dado suena la maravillosa "True" de "Spandau Ballet". ¿Se puede pedir más? Muy entretenida.

sábado, 26 de junio de 2021

JUPITER´S LEGACY

Que en nuestra asquerosa sociedad tendemos a atacar e intentar hundir a aquel que tiene éxito con algo que, encima, lo cambia todo -y por tanto, perjudica a los que se han quedado atrás- es un hecho demostrado infinidad de veces. Centrándonos en cuestiones que afectan a este ciber-lugar, dicha teoría es perfectamente aplicable a Amazon y Netflix. Ambas han triunfado por todo lo alto, a pesar de unos inicios modestos y poco halagüeños. Ambas se lo están comiendo TODO. Ambas han cambiado las cosas y, por ello, se han ganado muchos enemigos. Yo, por supuesto, soy un admirador y defensor de las dos, aunque no sea cliente de Netflix. Sí lo soy de Amazon y no tengo queja alguna.
Centrándonos en lo que llamo la Netflix-fobia recurrente, se produce un fenómeno harto curioso. Haga lo que haga esta gente, produzca lo que produzca, decida lo que decida, en las redes no suelen caerle más que palos por doquier. Se la machaca, se la desprecia y se le acuña un fracaso tras otro. Sus productos reciben críticas malísimas, aunque rara vez basadas en preceptos cinematográficos, de calidad, muy al contrario vienen impulsadas por el simple y puro odio. Irónicamente, luego esos supuestos fracasos son auténticos "hits". Bombazos que gustan a una gran parte de su audiencia (y a los que descargamos luego ilegalmente, of course), pero una presencia oscura en la sombra intenta hacernos creer lo contrario desde las cloacas interneteras. No paro de leer que Netflix tiene los días contados. ¡JA! ya querrían muchos... empezando por sendos festivales de cine prestigiosos comandados por puretas y la misma Academia de Hollywood, obcecada en negarle el reconocimiento. Luego me veo todos esos productos que se supone son tan horribles y me digo "Coño, vale que no son maravillas pero, de ahí a tanto desprecio, tanta crueldad... pues oiga, no lo entiendo. A mi me han gustado". No es que todo lo que hace Netflix sea oro. Ni por el forro. Pero tampoco es basura. Tiene cosas perfectamente digeribles que algunos intentan convencernos de que son lo opuesto (supongo que en un afán de perjudicarles por intereses mercantiles). Productos que estrenados por otra vía, y con otra marca, probablemente no recibirían un trato tan encabronizado.
Me habría ahorrado todas estas letras si no fuese porque ha vuelto a pasar. Empujado por mera curiosidad, me descargué una serie de la que solo había leído mierda, "Jupiter's Legacy". Mi reacción a la misma ha inspirado todo este tochete.
"Jupiter's Legacy" está basada en una novela gráfica del reputado Mark Millar, acompañado en los dibujos por Frank Quitely. Nunca jamás la leí. De hecho, ni la conocía. No es mi tipo de comic. Perdón, de novela gráfica. Así que tuve la grandísima suerte de enfrentarme a esta adaptación para la pequeña pantalla, virgen, fresco como una rosa. Lo que me encontré fue una especie de "Watchmen" pero un poco menos pretenciosa. Con superhéroes llenos de encrucijadas morales, problemas, tormentos y secretos oscuros, versión light. Y luego, el toque de violencia y mala folla de un "The Boys", aunque carente del irritante tonito "guachi" y exhibicionista propio de su productor ejecutivo, Seth Rogen.
Hay una panda de superhéroes que se rigen por un código sagrado. Da igual lo malo que sea el supervillano de turno, JAMÁS hay que quitarle la vida. Solo prenderle y llevarle a las autoridades que lo meterán en una supercárcel de máxima seguridad. El superhéroe principal, que responde al maravilloso nombre de Utopian y luce unas bonitas barbas y greñas blancas (sí, superhéroes ancianos), anda obsesionado con ello y así se lo ha impuesto a sus dos superhijos. Ella se ha convertido en una drogata insufrible. Él sigue los pasos de papá hasta que un día se enfrentan a un tipo muy peligroso que casi mata a toda la superpandi. El chaval, ansiando demostrar sus dotes, le mete tal hostión que le revienta la cara (momento que aplaudí entusiasmado) y, pues se lo carga. Esto hará que toda la prole entre en conflicto, más aún cuando descubran que dicho villano en realidad es el clon de otro que sigue encerrado. Vamos, que alguien lo puso ahí para despistar a los superhéroes protas. ¿Por qué, a causa de qué y por parte de quién?.
Este misterio tan estupendo se narra a la par que nos muestran el origen de los supertipos, muy inteligentemente situado en pleno crack de la bolsa de Nueva York (1929). Una parte que mola muchísmo porque está narrada con un tono aventurero muy "pulp". El prota recibe un mensaje que tendrá que descifrar y le llevará -a él y sus acompañantes- hasta una isla oculta en medio de una tormenta perpetua. Todo altamente gozoso. Casi me gustó más que la historia ambientada en el presente.
¿El resultado? Pues una serie la mar de entretenida y que, a diferencia de lo habitual en mi, deglutí en un par de días, ansioso cada vez que terminaba un capítulo por ver el siguiente. Y en caso de que se lo pregunten, los efectos especiales están a la altura de cualquier producto Hollywoodiense. Hay que ver como ha cambiado el cuento, antes una serie de superhéroes, o de fantasía en general, era sinónimo de trucajes chapuceros, hoy eso ya no pasa.
Pero, por desgracia, tanto palo y tanta mala leche lograron su cometido y "Jupiter´s Legacy" fue cancelada por Netflix. Se va a quedar cojita, con una única temporada. Y es una putada. Deja muchos enigmas sin resolver y plantea nuevas movidas bien jugosas. Podría haber sido una segunda tanda divertida... pero no será (habrá quien diga "Pues lee el comic", pero... ¡¡naaah, no es lo mismo!!). En cualquier caso, y asumiendo ese handicap, esta primera -y huérfana- combina muy bien el rollo adulto + dramático, con la diversión propia del género superheróico de toda la vida. Un petate equilibrado y recomendable.

lunes, 9 de noviembre de 2020

HAZME REÍR

En los terrenos de la comedia dramática —comedia dramática porque el género mayoritario que predomina en la película es la comedia, si bien, las pinceladas de drama que contiene tampoco son escuetas precisamente— Judd Apatow firma la que, sin duda, sería, por un lado, su mejor película y por otro, la mejor de cuantas he visto ambientadas en un entorno de stand up. La película más redonda de un director que es bastante irregular e incapaz de hacer una película de 90 minutos; las suyas, siempre sobrepasan ese metraje, cuando no, sobrepasan las dos horas de duración. “Hazme Reír” no es una obra maestra precisamente por eso, porque se excede en duración, y le sobran dos o tres subtramas (no quiero imaginarme cuan pesada podría llegar a ser esa versión extendida del director que rula en Blu rays de importación…). No obstante, se trata de una película emotiva, divertida, interesante, simpática, vibrante, triste… y muy, muy bonita. Y además es una película de Adam Sandler, les guste o no, un genio de la comedia. “Hazme Reír” es una película que le sale de las tripas a su director, ya que está inspirada en experiencias reales que vivió en sus tiempos de comediante de micro, profesión esta que conoce muy bien, y que también conoce de primera mano Adam Sandler, quién de vez en cuando todavía ejerce. De hecho, antes de ser populares, compartieron piso y, de aquella etapa en la que se dedicaban a grabar en vídeo bromas telefónicas, se compone la parte inicial de la película, colando esos insertos como parte del metraje, con lo que por momentos y, por lo obvio, roza lo documental, máxime, cuando el rol de Sandler, George Simmons, no deja de ser una versión de sí mismo. Una película sobre cómicos, realizada por cómicos y para amantes del stand up, si bien, no hace falta saber absolutamente nada de esta modalidad para disfrutarla.
Cuenta la historia de un megafamoso cómico y protagonista de un puñado de horrorosas, pero taquilleras películas intrascendentes, que descubre que tiene una enfermedad incurable y que le quedan unos meses de vida. Empieza pues, a plantearse la vida de otra forma. Por otro lado, de casualidad, conoce a un joven aspirante a cómico al cual contrata como asistente, y entablan así una amistad. El contar el resto del argumento, supondría un gran spoiler, así que lo dejaremos aquí.
Se trata de una película que, a pesar de Adam Sandler, que suele poner nervioso al personal, transmite calma y sosiego. Por otra parte, es una muestra del talento innato que poseen todos los que en ella aparecen (de hecho, gran parte de su eficacia radica en las apariciones de unos jovencitos Seth Rogen —también cómico de stand up en sus años mozos— y Jonah Hill, hoy súper estrellas) que convierten la cinta en un trabajo de equipo envidiable, funcionando a la perfección; funciona Sandler, pero también funcionan Hill o Rogen, funciona Jason Swartzman, el rapero The RZA, e incluso funciona la insulsa esposa de Apatow, la insípida Leslie Man. Eric Bana, que también aparece, resulta descacharrante, cosa esta que no es de extrañar si tenemos en cuenta que Bana, en su Australia natal era cómico, no un actor de carácter como lo es ahora en los USA. Es por ello que tampoco me sorprende el hecho de que, habiendo un guion de base, los actores tuvieran completa libertad a la hora de interpretar sus diálogos, otorgándole la frescura de la que hace gala la película.
Cuando una escena se ambientaba en un show en directo, Apatow, tuvo el acierto de montar actuaciones en directo con público en su afán por llegar a transmitir en la pantalla el ambiente de los clubes de comedia, que en otras películas queda demasiado lúgubre y artificioso. Para ello, subía a los actores a un escenario a soltar su repertorio —que para la ocasión escribirían ellos mismos— y lo filmaba todo con seis cámaras para poder montar luego la escena con el dinamismo que podemos ver en la película. Sandler y Rogen, tenían experiencia probada con un micro y en público, ellos salen de ese ambiente, viven la comedia de micro, pero Jonah Hill por el contrario no proviene de los micrófonos, nunca había actuado en un show de stand up. Se preparó un texto, lo ensayó tropecientas veces, y salió al escenario con la soltura del que lleva toda la vida. Y así queda retratado en la película. Incluso, hay quien diría que de todas las actuaciones que aparecen, las mejores serían las de Hill. Salió más que airoso de la experiencia. En cuanto a la calidad dramática de Sandler, queda más que comprobada. Si Apatow pensó en él para protagonizar la película, fue porque le vio en su rol dramático de “En algún lugar de la memoria” y quedó más que convencido de que era, no solo el actor, sino el personaje adecuado para interpretar al comediante protagonista.
Todo parecía indicar, que, además de tener una cinta de calidad, “Hazme Reír” iba a ser un éxito. Pero, inexplicablemente, se pegó el hostiazo. Siendo una comedia de gran presupuesto, 77 millones de dólares, tan solo logró recaudar 71, por lo que hubieron pérdidas que, a día de hoy, con el mercado del vídeo y las ventas del film, todavía no han sido recuperadas del todo. La producción se creyó que iba a causar el efecto que la anterior película de Apatow, “Lío embarazoso”, que había costado 33 millones de dólares y recaudó 219, convirtiéndose en un éxito dentro de los parámetros del cine de comedia. Si “Hazme Reír” hubiera costado 30 millones, habría sido un negocio rentable pero, aun así, quedaría lejos de ser propiamente un éxito como si lo fueron las anteriores películas de Apatow. Y sin embargo, se trata de su mejor película con mucha, muchísima diferencia, hasta tal punto que el inevitable Rogert Ebert le otorgó una puntuación de 4, 75, en un baremo en el que la máxima es de 5, con lo que, Apatow, ya se puede dar con un canto en los dientes, sobre todo, porque “Hazme Reír”, pese a su fracaso taquillero (que en absoluto tiene que ir de la mano con el éxito personal y/o la calidad) es un clásico moderno al que el tiempo dejará en su debido lugar, que es en uno de los primeros puestos de las mejores comedias del siglo XXI. A mí, me ENCANTA.

viernes, 30 de agosto de 2019

CHICOS BUENOS

Verdaderamente, “Chicos buenos” es la primera en su especie. Es la primera sex comedy para niños y también la primera película calificada “R” con niños involucrados en situaciones sexuales y narcóticas. También es una de las primeras películas “R” en reventar expectativas el primer fin de semana de su estreno, aunque las recaudaciones se fueran enfriando en su segunda semana de exhibición. Ha resultado ser un éxito, como fuere.
Y es que, al igual que en las sex comedies de adolescentes estos buscan desesperados perder la virginidad, en “Chicos buenos” los protagonistas son niños, entonces, se meterán en embrollos con tal de poder dar su primer beso.
El film, producido bajo el auspicio del pequeño emporio que tienen montado Seth Rogen y Evan Goldberg, acierta al introducir toda una suerte de parafernalia sexual, la presencia de drogas y ese lenguaje soez en un film de niños de no más de 10 u 11 años. Y con esto se genera una paradoja; es una película con la que los niños de 10 u 11 años se lo pasarán de puta madre, pero que, sin embargo, no podrán ver hasta que cumplan los 18.  Y toda la incorrección política de la que presume, es la principal baza con la que cuenta la película.
En realidad, “Chicos buenos” no deja de ser el “Cuenta conmigo” del nuevo milenio mezclado y con los ojos bien fijos en “Supersalidos”— y como película de tres amigos que viven sus aventurillas no tiene nada de especial, pero es ese despojo de convencionalismos lo que convierte a “Chicos buenos” en una película especial, porque los chavales de esa edad no hablan ni se comportar como los protagonistas de “Cuenta conmigo”, los chavales de esa edad hablan sobre follar, sobre masturbación y tetas, y de eso es precisamente de lo que no paran de hablar los protagonistas de “Chicos buenos” —también de drogas—. Pero no se han ido a lo fácil; no es que pongan a unos chicos a hablar de follar durante hora y media; Son niños y como tales tienen sus inquietudes sexuales, pero también saben bastante poco de la vida, por lo que tienden a decir mal palabras como “orgía”, a confundir los artilugios sexuales del padre de uno de ellos con armas, o a no entender conceptos como el feminismo, tan en boga en estos momentos que vivimos. Incluso, uno  de ellos asegura que un tampón es un palo que se meten las mujeres por el culo para no tener niños ¡hilarante! Y es justo en esa combinación de ingenuidad y sexualidad donde se encuentra la brillantez y la originalidad de esta película. Por lo menos yo no había visto nunca nada parecido.
La sinopsis es sencilla; nuestros tres chicos de suburbio periférico son invitados a una fiesta de besos a la que va a asistir la chica que le gusta a Max, uno de nuestros protagonistas, cuando caen en la cuenta de que ninguno de los tres saben besar y en el caso de que a alguno le toque besar a una chica, van a ser el hazmerreír de la fiesta. La vecina adolescente de Max ya se da el lote con el novio, por lo que, este, haciendo caso omiso de su padre que le tiene terminantemente prohibido tocarlo, usa un dron  para espiar a la chica y así ver como se besa. La mala suerte se cierne sobre estos chicos cuando la vecina atrapa el dron, se lo queda y estos deciden ir a recuperarlo; esta se negará y, en represalia, otro de nuestros chicos, Thor, le robará el bolso a la chica, un bolso que contiene un frasco de Molly, una droga de diseño. Y en torno a la recuperación del dron de papá y del frasco de Molly, los chavales vivirán toda clase de aventuras sin salir, apenas, del barrio residencial en el que viven.
Simpática, valiente, tremendamente divertida, y con el inevitable sello Rogen/Goldberg, aunque solo se dediquen a producir. Yo creo que esta es una de las comedias más inteligentes de los últimos años.
La controversia se generó, más que por la involucración de niños con sexo y drogas en la película, cuando se filtraron en la prensa unas fotos que mostraban al doble del actor negro Keith L. Williams. Este sustituto, era un blanco pintado con betún. Al respecto, Seth Rogen hizo un comunicado dejando claro que no era consciente de esa situación, que rápidamente le puso remedio y que en ninguna más de sus producciones volvería a pasar algo parecido.
Dirigen la película los debutantes Gene Stupnisky y Lee Eisenberg, aunque por motivos desconocidos, el segundo de ellos solo aparece acreditado como co-guionista y en ningún momento como co-director.
Altamente recomendable.
Y sí… en una escena uno de los chavales se mete una raya de cocaína. No les digo en qué contexto, por supuesto.

lunes, 5 de diciembre de 2016

VIRGEN A LOS 40

Archiconocida fue en 2005 esta comedia con la que Jud Apatow debutaba en el campo de la dirección, dando pistoletazo de salida a una carrera de desiguales resultados que girará en torno a los conflictos generacionales, teniendo a la mediana edad como punto de mira a la hora de ejecutar los argumentos de sus películas.
Más prolífica sería su carrera como productor, de dónde han salido algunas de las comedias más exitosas del nuevo milenio, y trampolín de comediantes tan importantes para el cine contemporáneo como puedan ser Seth Rogen (con su primer papel importante para cine), Jonah Hill, Paul Rudd o Leslie Man.
Y todo ese emporio, en clara decadencia en este 2016, se debe al éxito de esta “Virgen a los 40” que recaudó en su momento casi 200 millones de dólares.
Y aunque está bien, adolece de ser demasiado larga –como TODAS las películas de apatow, que sobrepasan las dos horas – y no es tan divertida como cabía esperar, aunque si es una gran idea como punto de partida.
Cuenta la historia de un hombre de 40 años que por equis cuestiones, no ha logrado follar todavía. Su torpeza consigue que sus compañeros de trabajo descubran que es virgen, y en consecuencia, comenzará un “tour de force” para que este caballerete la pierda cuanto antes, lo que dará pie a situaciones, a veces divertidas, a veces patéticas, si bien, nunca la carcajada hace acto de presencia en el espectador.
A mí lo que me hace verdadera gracia es la condición del virgen (muy bien interpretado por Steve Carrell), porque está muy bien traido. Obviamente, como no tiene ni ha tenido sexo, tiene que suplir esa ausencia con material fricoso que le ayude a pasar mejor sus horas de ocio ¡como en la vida misma!, entonces, el personaje es coleccionista de cómics y figuritas de acción, por lo que tiene la casa llena de muñequitos, incluso en la cocina. Claro, como vive solo…
Lo mejor serían las escenas en las que Carrell intenta ligar con alguna chica, naturalmente, y lo peor, y como suele ser habitual en la producciones Apatow, la moralina.  En esta ocasión, cuando conoce a la mujer de la que se desvirgará, el personaje asume que en su relación tiene que dar un paso a la madurez, y pondrá en venta todos sus muñequitos. Al fin de al cabo lo que la América bienpensante quiere. Como si no se pudiera compatibilizar madurez con aficiones.
La película, co-guionizada por el propio Carrell, se inspira en una serie de sketches que Carrell interpretaba cuando pertenecía a la compañía “The Second City”, e incorporó el personaje a la película de la misma forma que lo hacía en el teatro, esto es, improvisando los textos. La mayoría de los diálogos entre Carrel y sus partenaires son absolutamente improvisados, y ahí es donde radica todo el mérito de la película, llevando se la palma, especialmente los tete a tete que se trae Carrel con Jane Lynch, que son muy sueltos y desternillantes. Pero fuera de estas improvisaciones, la película resulta algo floja.
Por otro lado, contar como anécdota, que Universal, paró la producción de la película por miedo a represalias. Consideraron que un virgen cuarentón, podía ser bastante controvertido como para que el colectivo de maduritos vírgenes se ofendiera por el argumento de la película. Cuando se dieron cuenta de que esto era una chorrada, reanudaron el rodaje por suerte para ellos, porque ganaron mucho dinero, excelentes críticas, y fue considerada por el American Film Institute una de las diez mejores películas de aquel 2005.
Por otro lado, su éxito propició que en Bollywood se rodase su propia versión de corte músical  en 2011 con la película “Naughty @ 40”, así como tiene su propio “Spoof” en el “Direct to video” “Virgen a los 41”.
En cuanto a Apatow, pues ya saben su carrera posterior. Para mí lo mejor que ha hecho, pero con mucha diferencia, fue “Hazme Réir” a mayor gloria de Adam Sandler.

lunes, 17 de octubre de 2016

LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS

“La Fiesta de las Salchichas” que tan buenas críticas ha cosechado, no es más que el caprichito del tandem formado por Seth Rogen y Evan Goldberg para realizar, junto a todos sus amigos ricos y famosos, una película de animación 3D en la que poder meter chistes de pollas.
A tales efectos y ante lo bizarro de la propuesta, al ser una película de animación con sexo explícito, se ha tenido que crear una nueva categoría para clasificarla en los USA, que es la categoria “C” para mayores de 17 años. Vamos, que los niños no pueden verla.
Miren ustedes que me gusta a mí la escudería Rogen/Goldberg, el humor que practican  y casi todas las películas que han realizado –o protagonizado en el caso de Rogen-, mire que me gusta el elenco que les secunda compuesto, prácticamente, por el mismo elenco que componía “Juerga Hasta el Fin”. Miren que fui al cine a ver “La Fiesta de las Salchichas” con predisposición; tenía todas las de gustarme. Pues me ha parecido una película absolutamente espantosa. Sin embargo, y no se muy bien por qué puesto que en referencias anteriores para el lucimiento de estos cómicos se les ponía caer de un burro, tanto la crítica como el público, han sido benevolentes con esta película que me ha parecido una mierda como un templo.
Y es que sobre el papel la cosa pintaba de maravilla; una película de animación con esta panda, que parodia las películas contemporáneas de Disney, Pixar, Dreamworks, etc, que se mofa de ellas, y con unas cotas de incorrección política tan altas como cabía esperar. Esto es así… durante los primeros minutos de la película y, sobretodo, en el excesivo y desopilante final, que no spoilearé, pero que es horroroso, y lo es, tan solo por la intención de transgredir al máximo. En su afán por pasarse, se concibe una cosa muy poco graciosa.
Ahora ¿Por qué esta puñetera mierda ha caído en gracia? Muy sencillo; porque no es más que aquello que en un principio parodia. Una película de animación al uso, infantil, ñoña, con unos valores y una moralina barata que no dista en absoluto de lo que se está haciendo para un público infantil, pero con chistes subiditos de tono. Y no ofende porque todo ocurre entre perritos calientes, patatas, panes de pita y alimentos. Y por eso ha funcionado. En defínitiva, que es como si a “Del Revés” le metes chistes de follar.
Cuenta la historia de los productos de un supermercado que creen que cuando salgan de allí, porque alguien les haya comprado, van a vivir en el paraíso. Cuando por fin les compran, el carrito de la compra en el que van tiene un accidente, un tarro de mostaza que ha sido devuelto al supermercado les habla de los horrores que hay fuera del supermercado, intentarán escapar de tan virulenta sensación.
Mucha pirotecnia, mucho correr para aquí y para allá, pero resulta hasta confusa. De hecho, me costó pillar el argumento. Pero al público le da igual, porque como ven a una salchichita diciéndole a un panecillo que quiere penetrarle, se echa la risotada y listo.
Muy mala. Y una decepción, ya que quedé cautivado con el trailer. Viéndola, me di cuenta de que todo lo bueno que pudiera tener la película, efectivamente, está en ese trailer.
Para dirigir se ha contratado a Conrad Vernon director de “Shreck 2” y “Madagascar 3” y Grez Tiernan, que es muy popular por ser el director de unos dibujitos animados horribles sobre una locomotora a la que le pasan montones de cosas. Todo francamente espantoso.

viernes, 19 de junio de 2015

HOT TUB TIME MACHINE 2

Secuela directa de lo que aquí se llamó “Jacuzzi al pasado”, de la que han pasado ya cinco largos años, y que repasando precisamente esa reseña, destacaba lo políticamente incorrecto de los chistes. Bueno, son ya muchos años de comedias yankies, y cinco años desde que se estrenara aquella, así que el tema de la incorrección y la escatología, que la hay (y mucha) en esta secuela, ya no me llama tanto la atención.
Tan solo diré que en esta secuela, el sustento y base principal de la ¿franquicia?, que es John Cusack,  desaparece; o no del todo porque su personaje está bien presente durante toda la película, aunque no aparece más que en un cameo. También se mantiene el cameo de Chevy Chase, aunque este es bastante más escueto que en su antecesora.
Para la ocasión, centrándonos en el final de la primera parte, aquí nuestros protagonistas son famosos, tanto que  a uno de ellos se le sube el éxito hasta tal punto que alguien con una recortada le mata en pleno discurso megalómano. Se meterán en el jacuzzi del tiempo con el fin de ir al pasado y detener al asesino, pero por una extraña razón,  aparecen en el año 2025. Resulta que el asesino es alguien del futuro que ha viajado al pasado para matarlo, así que deberán impedirlo y volver… con tan mala pata que todavía no existe la sustancia que metida en el jacuzzi permite los viajes en el tiempo… y la continua alteración de los acontecimientos cambiarán el rumbo de las cosas tanto en el pasado, como en el futuro, por lo que el pifostio está servido.
Un poco más de lo mismo de la anterior, pero servido con menos gracia y salero, en una saga a años luz de “Regreso al futuro”, pero con las miras demasiado puestas en ella. De hecho, tenemos un par de gags a costa de las películas de Zemeckis.
No obstante, es una comedia ligera, y por lo tanto, da igual lo buenas o malas que sean, lo mucho o poco originales que resulten: Siempre son disfrutables, así pues, pasamos el ratillo tan tranquilamente.
Con lupa están mirando ahora los distribuidores españoles las comedias americanas que estrenan, ya que aunque en los USA es uno de los géneros que más millones reporta, en españa no acaba de cuajar el humor americano; en españa el público no se desplaza al cine a ver una comedia americana. En la taquilla española, fracasa Will Ferrell, fracasan Seth Rogen, James Franco y Jonah Hill y, en menor medida, fracasan los todopoderosos Ben Stiller y AdamSandler. Y como “Jacuzzi al pasado” no funcionó en la taquilla española como debería, pues es bastante probable que no se llegue a estrenar en cine. Con suerte, directamente en DVD y a lo mejor ni eso. Pero no pasa nada; la peli lleva ya tiempo editada en DVD y Blu Ray en estados unidos, y ya circulan copias en HD por toda la red como rosquillas. Ergo ¿Qué hacemos? Esperamos a ver lo hacen en españa con ella? Ustedes sabrán.
En el reparto nombres que más o menos despuntan en los USA pero que que aquí son completamente desconocidos como los de Craig Robinson (“Juerga hasta el fin”), Rob Corddry (“Memorias de un zombie adolescente”) y Clarke Duke (“Mil palabras”)
Dirige Steve Pink, cuyos trabajos más destacables son la primera parte de esta y  “Admitido”.
Entretenidilla, sin más.

miércoles, 8 de junio de 2011

PAUL

Simon Pegg y Nick Frost (Shaun of the Dead, Arma Fatal, y el primero también en Corredor de fondo) guionizan e interpretan a dos frikis ingleses que viajan a EEUU con la intención de conducir una megaautocaravana por la ruta de los extraterrestres. Un recorrido que empieza en la Comic-Con de San Diego, pasa por el Área 51, el Buzón negro (un buzón donde dejar cartas para los aliens) y para finalizar la casa donde se supone que en el 1946 se estrello un ovni. El viaje se volverá una completa locura cuando se encuentran con Paul, un extraterrestre fugado del Área 51.

La película es un sin vivir de referencias, homenajes y choteos de las películas de extraterrestres. Lógicamente es de ET de las que mas homenajes/parodias recoge, incluso bromea con la idea de que fuera el propio Paul el que le diera la idea a Spielberg para su famosa película de niños y alíens, si es que incluso la película acaba casi igual. Pero no solo de ET vive el fan, así que Star Trek, Star Wars, Alíen y Encuentros en la 3ª Fase son fusiladas en ciertas partes para aparecer aqui a modo de referencia graciosa, y la verdad es que funciona. Solo faltaba La Locura de los Extraterrestres para ser el sumún de las películas de/con extraterrestres. Pero ahí esta su mayor problema, se basa en tantos tópicos ya conocidos que hay partes que sabemos si o si tienen que aparecer en la película. Esto le resta un poco de sorpresa, es lo que ocurre por estar cimentada en tantos argumentos conocidos.

Paul, el Alíen tiene la voz de Seth Rogen, y es un personaje generado por ordenador. Parece que esta hecho con captura de movimientos, sobre todo en las escenas en las que no se le ve de cuerpo entero, donde la animación es perfecta y fluida, en cambio las escenas en las que vemos desde los pies a la cabeza a Paul, me recordaron al ET de aquella serie de Jorge Sanz llamada El inquilino, y eso no es bueno. Afortunadamente son pocas estas escenas y enseguida te crees que Paul pueda estar ahí. A los protagonistas les persigue un agente secreto (Jason Bateman) y dos ayudantes novatos asignados para este caso. Los dos ayudantes son otro par de frikis con los que tendremos algunas de las escenas mas graciosas de la película. Estos dos son Bill Hader y Joe La Truglio. No se sorprendan si es que estan viendo a parte del casting de Supersalidos, y es que el director de aquella, Greg Mottola es el mismo que en esta película.

Entretenida y con muchos guiños al cine de ciencia ficción y en concreto al de bichitos verdes, aunque esto creo que lo he dejado claro. Y quedense con el cameo final de la supervillana, muy simpático y hasta lógico.

martes, 7 de septiembre de 2010

THE 41 YEARS OLD VIRGIN WHO KNOCKED UP SARA MARSHALL AND FELT SUPERBAD ABOUT IT

El subgénero del "spoof", tan rentable en estos días que corren y, sin embargo, tan chungalín si lo comparamos con los/sus clásicos. Más centrándonos en lo que ya podíamos llamar “spoof de vídeo-club” con cosas buenísimas como "Extreme Movie", y autenticas cagaditas como esta de larguísimo título, e inminente salida videográfica, tan inminente que se permiten el lujo de hacer un chiste sobre Seth Rogen y “Green Hornet”, cuando aún ni siquiera se ha estrenado.
Con un par de chistes, mas efectivos por escatológicos que por ingeniosos, el gran fallo de esta peli es parodiar comedias, ya de por sí bastante paródicas; Se dedica a mofarse de las películas de la factoría de Judd Apatow, con tan mala baba que parece envidia. Envidia más que justificada, porque los artífices de esto, y al igual que pasaba en otro "spoof" como "Superhero movie", se dedican a recrear situaciones que ya eran divertidas en las películas originales, así que hacer un chiste de pollas en una escena de chistes de polla ¿Tiene algún sentido? Ninguno.
Aunque la peli pasa factura a toda la filmografía del clan Apatow, las pelis que cobran mayor protagonismo a la hora de ser parodiadas son "Virgen a los 40", "Super Salidos",
"Paso de ti", e, inexplicablemente (y en uno de los gags más celebrados), "El curioso caso de Benjamin Button".
Si hay algo destacable en esta pobre cinta es el parecido físico que tienen algunos de los actores con sus parodias; el que hace de Jonah Hill es igual tanto en el aspecto como la verborrea.
Luego, no deja de parecerme curioso el hecho de que también se parodie a Michael Cera, cuando a juzgar por lo que hace en "Extreme Movie" no parece un tipo muy inaccesible y hubiera sido un punto muy a favor de la peli, que el propio Cera se hubiese parodiado a sí mismo como ya hizo en el otro "spoof video-clubero". A saber.
Así, siendo más mala película que buena, con el gag de los dos ancianos follando, y alguno más sin demasiada relevancia, te puedes reír un poquito. Puedes verla sin darle al botón de avance, pero con las mismas que acabas se te olvida.
Dirige Craig Moss, responsable de la parodia de la saga "Crepúsculo", "Fulley Mooned", que sin duda se aprovechará del tirón de la otra parodia de 
"Crepúsculo", "Vampires Suck", siendo el video-club el campo de guerra y de generar cuartos de estos sub-subproductos.
Moss 
antes de esto también dirigió un corto "spoof" cebándose con "Salvar al soldado Ryan", así que igual el formato le gusta y no procede únicamente motivado por el vil metal... lástima de los resultados.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

PELOTAS EN JUEGO

Cuando me dijeron de ver esta película me esperaba el horror, y es que un Christopher Walken con pelucón a lo "Drácula" en la portada (distinta a la aquí expuesta) invitaba a pensar que aquello sería una comedieta chusca. Y la verdad es que me llevé una sorpresa, es una comedieta chusca, sí, pero está graciosa y afortunadamente no tiran de chistes fáciles palo caca-culo-pedo-pis.
El ascenso de Randy Daytona como joven promesa del ping-pong es meteórico. Siempre gana. Así que su padre apuesta por él, lo que en un torneo pone tan nervioso a Randy que, finalmente, pierde. Ello provocará que su progenitor sea asesinado al no pagar una deuda y Randy deje la competición para siempre. Pasados los años el muchacho se gana la vida haciendo espectáculos en bares. En ese momento, un agente del FBI le aborda para encomendarle una misión, atrapar a un importante villano que, además, fue el culpable de la muerte de su padre. Como condición, Randy tendrá que presentarse a un tornero especial de ping-pong, uno al que solo podrá acudir si vuelve a estar entre los mejores. A partir de aquí vivimos una especie de remake-parodia de "Operación Dragón". En dicho torneo veremos escenas muy divertidas tipo "Matrix" aplicadas al ping-pong.
Lo que hace de esta película un divertimento es su inclinación hacia el "spoof", no llega a ser un "Agárralo como puedas", pero muchos de sus mejores "puntos" los tiene en pequeños gags absurdos. El protagonista es un tal Dan Fogler, al que no conocía de nada y que, para mi al menos, es más gracioso que Seth Rogen. Sé que Víctor no estará de acuerdo conmigo, pero es lo que hay ;)

lunes, 14 de septiembre de 2009

OBSERVE AND REPORT / CUERPOS DE SEGURIDAD

"Cuerpos de seguridad (Observe and report)" cuenta la historia de un segurata que, como casi todos los seguratas, es un flipado de su trabajo. Se cree un mega policía y se toma su labor de vigilancia en el centro comercial muy en serio. Un día, se presenta un exhibicionista y muestra sus partes a todo aquél que se le pone a tiro. Nuestro segurata no estaba en ese momento para impedírselo, así que dar con el pervertido se convertirá en su máxima prioridad. Para ello decide ingresar en la policía, aunque no puede debido a que sufre un trastorno bipolar únicamente controlable a base de pastillas. 
La película está muy bien, muy entretenida, muy visible, aunque se sirve del tópico del segurata como la figura del policía frustrado. Claro que, bien pensado, en caso contrario no habría película.
Aunque el argumento pendulea, y la historia no es del todo atractiva, se sostiene como una polla tiesa gracias a un reparto cojonudo, que junto con un montón de gags bien puestos y estupendamente ejecutados por los actores, hacen que lo tontorrón del asunto pase a ser lo que los corbatillas llaman “Alta Comedia”, y es que están todos muy bien; Seth Rogen, cojonudo, un torrente de energía, da gusto verlo. Claro, el tipo ha empezado relativamente hace poco, ha tocado la cima con rapidez y está que ni él se lo cree, de ahí ese entusiasmo. Veremos que tal dentro de unos años. Luego está Ray Liotta, que ya andaba más perdido que otra cosa y aquí, haciendo del poli cabrón al que Rogen da la brasa constantemente, se desenvuelve como lo que nunca ha dejado de ser: un gran actor. Y luego tenemos a Anna Faris, haciendo de Anna Faris, pero que es justo lo que queremos ver por dos motivos: Es una de las pocas actrices graciosas que existen y nos pone muy, pero que muy cachondos. Tiene una boca que parece concebida para chupar pollas.
En cuanto a gags, quiero destacar dos escenas en las que me dolía la tripa de tanto reírme: cuando el compañero segurata de Rogen le muestra “los secretos para disfrutar de su trabajo” que, básicamente, consiste en dejarse llevar por los efectos de todas las drogas conocidas, y el final con el exhibicionista, que no comentaré para no destriparlo.
En resumidas cuentas, una comedia muy divertida, muy recomendable que está situando a Seth Rogen a la altura de sus ídolos e influencias, a quienes imita. Pero es que, además, tiene un “no se qué” que Stillers y demás no tienen, y que le va a hacer subir cada vez más y más…
El dire (quien ha hecho un trabajo excelente en esta película) es un novato llamado Jody Hill.

jueves, 7 de mayo de 2009

FANBOYS

Una curiosidad de película, muy amena, concebida para que los fans de la saga de "Star Wars" se sientan identificados y tengan algo más para ver, además de su querida franquicia.
"Road movie" que rinde tributo a esos miles de devotos, las películas en cuestión y el mundo del comic, dirigida precisamente por uno de ellos, Kyle Newman.
Quedan cuatro meses para que se estrene mundialmente “Episodio 1: La Amenaza Fantasma” y un grupo de devotos están de los nervios. Descubren que uno de ellos padece cáncer y no llegará con vida al estreno, así que planean un viaje en coche hasta el rancho "Skywalker", con el fin de poder robar una copia de la película y, así, el amigo se vaya a la tumba con la satisfacción de haberla visto.
Durante el viaje irán desfilando por la pantalla toda suerte de personajes que algo tienen que ver en la saga directa o indirectamente, gente como Carrie Fisher, Billy Dee Williams, William Shatner (hay continuas referencias a la rivalidad entre fans de "Star Wars" y fans de "Star Trek"), Ethan Suplee, Kevin Smith, Jason Mewes o Seth Rogen (con dos cameos cojonudos... me empieza a caer bien este tipo).
No es una gran película, pero como está simpática y entretenida, me doy con un canto en los dientes.