jueves, 9 de diciembre de 2010

CONSTANTINE

La película basada en los comics de DC "Hellblazer" con Keanu Reeves interpretando al famoso detective de lo oculto en uno de sus míticos papeles, esos en los que su cara no cambia un ápice ocurra lo que ocurra delante suyo. Ya desde la pre-producción todo el fandom estaba en contra de esta elección para el papel de "John Constantine", que si era demasiado joven, que sino era ingles, ni rubio, que si las secuelas de "Matrix" habían hecho mella en el actor y ya no era un "atrae-taquillas".... Al final la película se hizo con Keanu de protagonista, y la verdad es que, aun siendo más de detectives parapsicológicos, entretiene y no está mal. Aunque, claro, yo nunca he leído "Hellblazer" y puede que realmente sea una ofensa... pero oye, bendita ignorancia.
"Constantine" se muere, tiene los pulmones llenos de tumores y sabe que, cuando fallezca, lo único que le espera es el infierno. En su juventud, y debido a sus poderes de ver ángeles y demonios, intentó suicidarse, quedando condenado al infierno para cuando palme. No le queda mucho tiempo y, aunque lleva años devolviendo demonios al averno, eso no lava su pecado mortal. Antes de que llegue el día final, "Constantine" se percata que los demonios están entrando en nuestro mundo con demasiada facilidad, algo que no debería de ser posible debido a ciertas reglas y normas que tienen dios y satanás. Todo está relacionado con el suicido de la hermana gemela de una detective de policía (aquí todo el mundo se quita la vida, oiga), así que "Constantine" y la detective se marcaran como meta esclarecer lo ocurrido e impedir lo que viene. Para ello viajaran hasta el mismo infierno si es necesario, y lo es.
La ambientación de la película está bastante bien, escenarios húmedos, oscuros y tenebrosos, con una buena fotografía, y los FX, tanto CGI como látex, molan un rato, así que por lo ojos la cosa entra bastante bien. Es la historia lo que flojea, debido a que es un "más de lo mismo" dentro del subgénero de "demonios y ángeles". Casi nada nos pillará por sorpresa, ni el bar clandestino donde seres supra-naturales pueden convivir sin excesivos problemas, los contactos religiosos de rigor que ayudan y ponen sobre la pista a los protagonistas, o los compañeros del propio "Constantine" que cumplen todos los tópicos. Destaco como gran acierto que satanás este interpretado por Peter Stormare, y es que este tío tiene cara de loco. No es una gran película, pero al menos entretiene lo que dura. Ver y olvidar, como la gran mayoría.