lunes, 20 de diciembre de 2010

TRIGGER MAN

Ha llegado el momento de reconocer algo que llevaba sospechando desde hace un tiempo, que soy fan de Ti West. Flipé con "The house of the devil" (y sigo flipando) y me gustó "The Roost". Con la primera mi opinión entraba dentro de la generalidad, con la segunda, no. Ti West tiene un modo de enfocar el cine con el que siento absoluta afinidad. Es un 50% puro género y un 50% arty, o "de autor", o llamadle como queráis. Todos sus trabajos se destacan por unos tempos criminalmente reposados, casi casi contemplativos (y en "Trigger Man" eso se da más que nunca), a West le gusta recrearse en sus imágenes, en sus atmósferas, y a mi eso me fascina. Si al cocktail añadimos una serie de aspectos que, contrariamente, son pura resolución de género, encontramos el balance perfecto... para mi. Justamente, la única peli de Ti West que no me gusta es "Cabin Fever 2", porque con ella se intentó acercar a un tipo de cine que no es capaz de asumir y que no pega nada con su característico estilo. Afortunadamente parece que con su nueva peli, "The Innkeepers", ha tomado el camino correcto. Esperemos que asi sea. Si tras "Cabin Fever 2" me entraron dudas, "Trigger Man" las ha disipado por completo.
En "Trigger Man" los aspectos antes mentados propios de su obra alcanzan límites "insoportables"... no para mi, sino para el aficionado medio que, me consta, echa pestes de esta peli. La historia, basada en hechos reales, es tan sencilla y directa que el realizador aplica la técnica más lógica y adecuada, rueda con una cámara (de vídeo!) nerviosa, que no para de moverse, de hacer toscos zooms, salvo para algunas secuencias en las que, contrariamente, reposa sobre trípode... y durante un buen rato. Decían por ahí que era como una peli "estilo Dogma". No es una mala comparación, como tampoco lo es decir que "Trigger Man" es "Deliverance" dirigida por Jim Jarmusch.
Unos tipos se van de caza el fin de semana a la montaña. Caminan y caminan, y se aburren, y nosotros caminamos y nos "aburrimos" con ellos. Llegan hasta una gran fábrica abandonada y, de pronto, alguien comienza a dispararles. El único superviviente tendrá que hacer frente al asesino, que se oculta en tan fantástico escenario, por el que se paseará a lo largo de interminables pasillos llenos de oscuridad escopeta en mano hasta que dé con él. El final es contundente, directo y tan lógico como la peli lo requiere.
A todo lo expuesto hay que añadir los pocos diálogos (sobre todo al final, que directamente son nulos) y la música, muy Carpenteriana pero muy sutil. West prefiere recrearse en los sonidos de la naturaleza.
En fin, lo dicho, a mi me ha gustado mucho, pero eso no quiere decir que a ti te vaya a gustar. O si. No es una peli fácil, es una peli valiente y diferente y ver algo así de vez en cuando se agradece mucho!!!.