No cabe duda que esta es, no ya la mejor comedia de Mel Brooks, sino una de las mejores comedias de todos los tiempos, y uno de los extraños casos de parodias que superan con creces el material que homenajean. Por lo que a mi respecta, el "Frankenstein" de la "Universal" es cojonudo, pero "El jovencito Frankenstein" es infinitamente mejor, no solo por contener algunos de los gags más brillantes de la historia del cine, si no porque recrea la atmósfera de la original a la perfección. A lo que voy es que si "El jovencito Frankenstein" fuera una película de terror, sería más convincente el monstruo interpretado por Peter Boyle que el Boris Karloff. Y ahora que los puristas digan lo que quieran, que me la trae floja.¿Y cómo soporta la peli el paso de los años? Maravillosamente. Lo cierto es que no decae ni un poquito. Se sostiene por si misma desde el primer fotograma, desde la primera escena con Gene Wilder explicando sus teorías sobre la muerte cerebral, e insultando a la cobaya humana que le sirve para demostrar esas ideas (“cochino, cerdo, ¡HIJO DE ZORRA¡” ¿Se acuerdan? ) y mantiene ese ritmo hasta el final. De antología son los gags del encuentro del monstruo con la niña que tira flores al pozo, se le acaban y le pregunta “¿Y ahora qué tiramos?”. Boyle, para conseguir una estruendosa carcajada, tan solo tiene que mirar a cámara de manera cómplice. Ya sabemos lo que viene después, pero por si a alguno se le había olvidado, podemos ver a la niña volar por encima de la cabeza de sus preocupados padres, que se preguntan donde estará. La cría aterriza sobre su cama, a la par que sus padres abren la puerta, y allí se la encuentran durmiendo plácidamente. Una escena que solo podía haber sido coreografiada por un maestro. ¿Y qué decir del cameo de Gene Hackman? Ese ciego que pide a dios un poco de compañía y de pronto irrumpe el monstruo en su casa. En su intención de colmar a su visita de atenciones, por poco lo devuelve a la tumba, abrasado, empapado y quemado.
Y el mejor gag de la peli, justo cuando el monstruo ha cobrado vida, que Gene Wilder se está vanagloriando de su creación, a Igor, interpretado por el gran Marty Feldman no se le ocurre otra cosa que sacarse de su bolsilla un cigarrito y encenderlo, motivo este por el que descubrimos que el monstruo tiene miedo al fuego. Y me podía tirar así un rato largo (Nota de Naxo: Has olvidado el de "a... no se qué". Ese para mí es la joya)
A la hora de decidir si reseñaba o no esta peli he tenido dudas, porque, salvo que es genial en todos sus aspectos, no se qué más puedo decir de ella. Creo que de esta peli está todo dicho. Pero sí, me quería dar el gustazo de comentar lo buena que es y que forme parte de este blog, porque lo merece (la película.... y el blog, claro).