martes, 18 de mayo de 2010

FANTASMA DE BUENOS AIRES

Película Argentina rodada con pocos duros, pero aprovechados al máximo, dando como resultado una cosa de lo más amena y entretenida, contando a priori con todas las cartas para ser lo contrario.
Comienza como una película de terror adolescente, para luego pasar a convertirse en una comedia chusquera y terminar como un agradable melodrama costumbrista. La combinación de géneros, mezclados entre sí, dejando a un lado las exageraciones propias del bajo presupuesto y una pareja protagonista que nos cae muy simpática (un adolescente y un espíritu), hacen de la película un entretenimiento más que solvente. Si tengo que definirla con una sola palabra, esta es “agradable”.
Un grupo de amigos decide jugar a la ouija, con la mala suerte de que les responde un espíritu. Cuando deciden cortar la conexión, la copa en la que el ente espectral anda atrapada se rompe, con lo que este queda libre en la casa, con los consecuentes poltergeist.
Los chavales abandonan la casa, pero uno regresa y toma contacto con el fantasma. Este resulta ser un Tanguero de los años 20 algo canalla, que dejó una cuenta pendiente en vida. Le propone al muchacho dejarle alojarse en su cuerpo un par de días para acabar lo empezado, a cambio de contarle todos los secretos del más allá, y sacarle de dudas sobre su madre, fallecida cuando aun era un bebé. Justo ahí cambia el tono de la película para pasar a convertirse en una divertida comedia, que recuerda a esta.
El visionado, hecho con todos los prejuicios del mundo, me resultó de lo más satisfactorio, si bien es cierto que, aunque el componente fantástico y, mucho más, el cómico están más que presentes en toda la película, procura parecer un producto estándar argentino (vamos, que no son unos mega-guachis como los de "Farsa Producciones" y demás goremaníacos)… por suerte para nosotros, no lo consigue.
El director, Guillermo Grillo, curtido en el mundo del cortometraje, debuta con esta peli en el largometraje y lo hace con un suculento notable.

lunes, 17 de mayo de 2010

IRON MAN 2

Secuela directa del pepino de la "Marvel Studios". Repiten todos, Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow, Jon Favreau (además de ejercer como director del cotarro) y Don Cheadle... espera, no, Chaedle sustituye a Terrence Howard que, por lo visto, se subió a la parra con el tema del salario. Así que ahora Don Chaedle es la nueva cara de "James "Rhodey" Rhodes". Lo sabíamos desde hace tiempo, pero aunque yo soy reacio a este tipo de cambio, he de decir que por edad, me parece mas lógico Don que Terrence. Como decía, al gran elenco de la primera parte ahora le sumamos más minutos para Samuel L. Jackson como "Nick Furia", a Scarlett Johansson como "La Viuda Negra", Mickey Rouke como "Ivan "Whiplash" Vanko", y Sam Rockwell dando viva a "Justin Hammer", uno de los antagonistas típicos de "Tony Stark", pero que al igual que a Terrence Howard, le veo pelin joven para ser de la misma quinta.
El filme abre muchos argumentos, tantos que no sabría por donde empezar. Esto no me daba muy buena espina y es que, tanto Naxo como Víctor la vieron antes que yo, y me dieron lo siguiente respuesta a la pregunta "¿De que va la peli?": "Pues no sabemos, pasan muchas cosas". Y es completamente cierto, pasan muuuuchas cosas, tantas que no hay un argumento en sí, sino diversas historias siendo el hilo conductor la de "Ivan Vanko" y su venganza contra la familia "Stark". ¿Qué te encuentras en "Iron man 2"? retazos de "El Demonio en una botella", comic que trata profundamente el alcoholismo de "Tony", la presentación de "Justin Hammer", el limite de la amistad entre "Stark" y "Rhodes", la creación de "War Machine", y los primeros pasos para el nacimiento de los "Vengadores". Por contra a lo que pueda parecer, la película no pierde el ritmo, ni el espectador el hilo ni un solo segundo. Si bien "Iron Man" (la primera) salió así un poco de suerte (véase los "making of" del DVD) en esta segunda parte Jon Favreau se licencia con notable alto en la dirección de películas de acción y en particular para la "Marvel Studios" (yo quitaría al de "Buffy" por Favreau para los "Vengadores", ¡de cabeza!)
"Iron Man 2" es acción, es entretenimiento y es "Tony Stark". Si te gustó la primera, te gustará esta segunda parte, tiene un poco de más de todo que la anterior. Puede que el efecto sorpresa ya se haya pasado y por eso la critica la esté poniendo por debajo de la cinta inicial, pero yo creo que están a la par, incluso en términos de acción, esta segunda tiene menos escenas de armadura, pero más caña en general. Y la ultima razón que doy para verla es Robert Downey Jr., nadie, repito NADIE puede ser un "Tony Stark" mejor.

domingo, 16 de mayo de 2010

UNA NOCHE DE CINE RANCIO

Pues sí, amigos, tienen derecho a pensar mal, pero el ritual de reunirse una noche de Sábado entre colegas, rodeados de patatas, ganchitos y cheetos, más bebidas de diversa índole y un montón de pelis horribles para ver y ridiculizar en piña es un ritual al que no podemos resistirnos. A tomar por culo el cine, vamos a reírnos de el.
Para la ocasión, y con el fin de no herir spawnsensibilidades, he decidido evitar lo de "Noche de Cine Inconexo" y tirar por otros derroteros, y lo de cine rancio me sonaba bastante bien. En este combate estábamos Dani de "Cine the Warrior" (el anfitrión), su compinche Aaron, Fiverjofre representando a los "Nekrofílmicos", el videoasta Paulo Morgue, el honorable Mister Chaparra himself, Dani Moreno, una perra muy mona (de las que ladran... de las que van a cuatro patas.... hummmm, vale, de las que encajan en el sello "animales no racionales"... ¿tampoco?, bah!, dejémoslo) y yo mismo. Ya saben, o deberían saber, las reglas del juego: Prohibidas las películas medianamente potables y ya no digamos buenas (motivo este por el que "Black Belt Jones" y "Corpses" fueron expulsadas a los pocos minutos de empezar). Prohibido el "fast forward". Prohibido ver las pelis en silencio. Marica el primero que se duerma.

Round 1: "Nail Gun Massacre", la película en la que la gente muere peor. Nadie puede poner en duda que se trata de un film perfectamente y fantásticamente comentable, y así es como fue. Aunque algunos de los más cobardes rogaron que le diéramos a la cámara rápida... ¡¡¿¿queeee??!!, ¿¿¿yaaaa???, ¡no way!. Fue la mejor roña de la noche, y no lo digo porque se tratara de mi aportación, ¡jaw, jaw, jaw!. Caídos: Ninguno, aunque Paulo y Dani M. fueron los que suplicaban por las temidas siglas del "FF" (fast forward). ¡¡Nenazaaaas!!.
Round 2: "El violador infernal". Producción Mexicana de tipo ultra-sensacionalista, con muchas violaciones chorras, violencia chorra y efectos especiales chorras. Sí, ¡un blanco fácil imitar el acento de esas tierras!. Tal vez ese es el motivo de que gustara a los comensales. A mi me pareció bastante psssssssssssssssch. Caídos: Ninguno, aunque el continuo tembleque de mi pierna evidenciaba mis ganas de que el despipote concluyera.
Round 3: "Zombie Nightmare". Resulta curioso recordar que la primera vez que vi esta peli fue, justamente, en otra reunión de amigos, la diferencia residía en que éramos mucho más críos y nuestras intenciones eran más puras y honestas: consumir una auténtica peli de terror. Naturalmente, y a vistas del resultado, nos llevamos un tremendo chasco. "Zombie Nightmare" es un vehículo para/de Jon Mikl Thor, jevillarro que volvería a meterse en esto del cine con la mítica "Al filo del infierno" y su secuela. Le acompaña un acabadísimo Adam -"Batman"- West (como el Sr.Chusman!!!!), que fue continuo motivo de cachondeo ante sus reconocidos desmelenes alcohólicos. La peli arranca bien, créditos molones y "Motorhead" a toda castaña. Los presentes ya vibraban. Luego, obvio, cae en picado a velocidad de vértigo y se vuelve tocha, tocha, tocha, con un jevi-zombie ridículo vengándose de los chicos malos que acabaron con su vida. A destacar la presencia fantasma de "Mildroid" y la sentencia de Moreno: "Este zombie es una mierda!". Mejor no se podía expresar. Premio pal forense que le encuentra las soluciones más absurdas a los asesinatos más obvios ("se clavó su propio bate de beisbol en el estómago", ¡claaaaaaaaaaaaaaaro!). Caídos: Nadie, aquí estábamos todos muy despiertos.
Round 3 y final: "Sueños Tortuosos" (o "Twisted Nightmare"). Eran los tiempos en los que Freddy Krueger comenzaba a destacar, y cualquier slasher con la palabra "nightmare" en el título era garantía de dólares. Este, típicamente ochen en su estética y su forma, empieza muy bien... pero poco a poco, muuuuuuuuuuuuuuuuy poco a poco, se va convirtiendo en una de las pelis más plomizas que he visto en mi vida, con laaargos paseos nocturnos y mucho "nada"... algún asesinato truculento, pero más bien poca cosa. En fin, un super-rollazo... ideal para el juego: Lo peor, lo más duro, lo más cruel, al final!!!!. Su responsables, Peter Hunt/Charles Philip Moore, son también los culpables de la copia más sosa de "Evil Dead" jamás producida: "Demon Wind". Caídos: Paulo, Dani M. y Fiverjofre estuvieron apuntito de morir del todo.
Y se acabó. Llegó una churri al lugar y Dani Warrior nos echó a patadas. Pero moló, estuvo guapo... y sobre todo, y como es una costumbre, hubo un buen montonazo de risotadas. Claro, es que si no, ¿pa qué?.
A nota personal decir que celebro el que fueran cuatro en lugar de tres pelis... ya tocaba, ¡cagones!.

viernes, 14 de mayo de 2010

EL CIRCO DE LOS EXTRAÑOS

Basada en los tres primeros libros de la saga "Cirque du freak", "El circo de los extraños" pretende convertirse en prospera saga cinematográfica al estilo "Harry Potter" o "Percy Jackson". Aunque en España, cuyo estreno está previsto para el 16 de Julio, a juzgar por el maravilloso dvdrip doblado al castellano que desde hace ya un tiempo rula en la red, dudo mucho que el público se acerque a las salas… aunque deberían hacerlo, pues realmente merece la pena.
Yo no soy en absoluto devoto de las películas épicas de corte fantástico concebidas para un publico infantil / adolescente, al contrario, sería mas bien un gran detractor, de hecho, de saber la génesis de esta película, la opción natural es que me hubiera negado a verla. Pero al descubrirla, no me enteré de que iba la vaina, y como uno de los protas es John C. Reilly, me la puse, puesto que me llamaba un poco la atención.
Y descubro una película de vampiros que rompe casi todos los tópicos, de planteamiento infantil, sí, pero tratado con una seriedad pasmosa muy de agradecer, amén de todo el espectáculo que contiene.
Un par de amigos reciben un flyer de un circo de monstruos que ha llegado a la ciudad y acuden a verlo. Allí, uno de los chavales reconoce a uno de los freaks como un vampiro de los libros, así que, descontento con su existencia (sin amigos, padre desaparecido y madre alcohólica) le pide por favor que le convierta en chupasangre. El vampiro se niega en rotundo, así que rabioso el chaval le amenaza con que un día volverá y le matará. Sin embargo a su amigo, de vida mas bien acomodada, por equis cuestiones decide convertirlo, con todo lo que ello comporta, incluido un aficionado al vampirismo y al vampiranismo (es mejor que veáis la peli para comprender esto) que quiere desatar una guerra entre ambas razas, puesto que aunque siempre han estado batallando, llevan 100 años de tregua.
Si obviamos el (un pelín nada más) repelentismo de los dos adolescentes protagonistas, nos encontramos una peli plagada de buenos actores, todos ellos en su salsa, por eso, tenemos ahí a John C. Reilly en el papel de vampiro, Ken Watanabe como el lider de los freaks, Salma Hayek como la mujer barbuda, Willem Dafoe, como otro vampiro, un recuperado Orlando Jones como hombre costilla y un irreconocible Ray Stevenson como villano antológico. Con un reparto como este, la diversión está asegurada.
Yo definiría "El circo de los extraños" como impecable, ya que todo en ellas es bueno; a nivel interpretativo, en el factor entretenimiento (imposible aburrirse), efectos especiales… todo. Vamos, que se la mete por el culo a "Harry Potter" y además le hace sangre. Quizás no tienen nada que ver, pero la comparación se me antoja obvia.
Dirige el cotarro Paul Waitz, machaca que demostró que la cosa no se le da nada mal en pelis como "American Pie", "Un niño grande" o "American Dreamz".
Muy, muy recomendable, lo mejor que nos va a ofrecer la cartelera veraniega.

jueves, 13 de mayo de 2010

THE CRAZIES

A decir verdad, vi la versión original de George A. Romero (que aquí ejerce de productor ejecutivo) hace muchos años. Tantos, que casi ni la recuerdo. Solo pervive en mi memoria la secuencia en la que una vieja loca agrede a un soldado clavándole unas agujas de hacer ganchillo, pero poco más. Esa falta de recuerdos, y lo leído y visto durante todo este tiempo, corroboran que, sí, el "The Crazies" original no era, ni por asomo, uno de los grandes títulos de Romero. Ergo, por fin entramos en el terreno del "remake positivo", es decir, ya nadie podrá quejarse de que hagan nuevas versiones de films buenos... si dichas versiones son de cosas más mediocres, y encima salen tan bien como este nuevo "The Crazies", entonces podemos hablar de remakes que MEJORAN la peli original. Y eso mola.
Los pacíficos habitantes de un pequeño pueblo agrícola comienzan a comportarse como psicópatas. Algo hay en el agua que no les sienta bien. El gobierno y su ejército, culpables del follón, toman el lugar y comienza la masacre de civiles. El sheriff y tres personajes más, lucharán por sobrevivir. Y no, la vieja mortal no aparece esta vez. De hecho, desconozco por completo si, argumento de base a un lado, el nuevo "The Crazies" se asemeja mucho a su precedente... pero yo diría que no demasiado.
De factura impecable, y ritmo totalmente endiablado (pero de verdad, que va a PIÑÓN!), la peli hace gala de algunas secuencias de acción y suspense francamente logradas, especialmente en su apartado técnico (montaje y tal). Destaca la de los enfermos atados a sus camillas y un loco armado rondando por ahí decidiendo quién debe morir primero... muy buena.
En el lado malo, podemos achacarle al film que no abuse más de la truculencia (hay remalazos, pero no muchos) y, sobre todo, que desaproveche a los personajes de los chiflados asesinos. No se, me da que podrían haber dado mucho más juego del que dan, haber sido explotados en ideas bastante más retorcidas y chocantes.
Aún así, y como producto final, este "The Crazies" funciona bastante bien. Es entretenida, tiene sus momentos vibrantes (otro, la escena en el mortuorio) y, en fin, que devuelve su buen nombre al concepto de los remakes.

miércoles, 12 de mayo de 2010

HORROR EN ALCATRAZ

Nunca alquilé esta película 
en su momento. Y no lo hice porque la caratula me horrorizaba -en el buen sentido-. Cogía la funda una y otra vez, y ese monstruo me producía escalofríos. Y no se qué opinaría hoy al respecto si la hubiese visto entonces, pero lo cierto es que no ha sido para nada un visionado complaciente.
Un tipo comienza a tener pesadillas extrañas, por eso no quiere dormir de ninguna manera, aunque siempre acabe vencido por el sueño. En una de esas pesadillas, termina levitando en presencia de sus amiguetes. En otra arde sin quemarse. Por no sé que extraño motivo, llega a la conclusión de que esas pesadillas son una llamada de algo o alguien desde la cárcel de Alcatraz, así que ni corto ni perezoso, decide irse allí con unos amigotes a entrañar el misterio. Nada más llegar comienzan las posesiones, y las chorradas de la mano de una maestra de ceremonias híbrido entre "Elvira" y "Vampira", aunque multi-operada, interpretada por Toni Basil.
Nada de nada. Una peli requetelenta, que no da miedo, en la que no hay sangre y que para colmo de mares es aburrida hasta la extenuación.
Por sacarle algo bueno, destacaré algunos momentos logrados en la ambientación (pero contadísimos, casi inexistentes) y una ridícula violación a cargo del monstruo de la portada, que fuerza sexualmente a su novia, y ahí no se expresa sentimiento alguno. Eso, al menos, me provocó alguna risilla. Pero es que la peli no vale ni para cebarse con ella de lo indiferente que te deja.
A los mandos de la podrida nave Dimitri Logothetis, con una carrera que te deja tan indiferente como su propia peli.
Pero bueno, démosle un “chance”, que el póster me sigue pareciendo aterrador.

martes, 11 de mayo de 2010

SSSSILBIDO DE MUERTE

Si algo tiene esta peli, es que queda grabada en la retina de todo aquel / aquella que la consume alguna vez en su vida. Aún ahora me encuentro con peña que no recuerda el título, pero sí la trama, calificándola de "angustiosa". Y es que "Ssssilbido de muerte" (ustedes me perdonarán si pongo una S de más, o la quito accidentalmente) es un film muy cabrón, muy cruel, muy despiadado con sus personajes protagonistas... algo que realmente solo ocurría en la siempre estimulante década de los 70 (en este caso, 1973... vamos, que la peli tiene mi edad).
Un científico vive obsesionado con una extraña idea, convertir a los seres humanos en serpientes, especialmente cobras, convencido de que así les otorgará los "poderes" necesarios para sobrevivir al debacle de la humanidad. Por ese mismo motivo, pilla a un jovenzuelo como ayudante y, sin que este lo sepa, comienza a experimentar sobre él. El problema -añadido- es que la hija del científico se enamora de la cobaya.
Y ahí voy... la transformación lenta, terrible y dolorosa del muchacho (interpretado nada menos que por Dirk Benedict, también conocido como "el guapo del Equipo A"), que a todas luces nos lo pintan como alguien muy majo, buena persona y encantador, es lo que se convierte en una notable tortura para el espectador. No hay compasión alguna, y esa es una tendencia que hoy día casi se ha perdido del todo. También resulta durísima la secuencia en la que el experimento previo del mad doctor, otro ayudante medio convertido en reptil, es exhibido en una feria de deformidades. Aquello que la hija lo ve, lo reconoce y sale huyendo. El plano del pobre hombre-monstruo, gimiendo y soltando una lágrima, es especialmente hierente.
Y todo ello sumado a una historia muy bien narrada, con un ritmo solvente, unos efectos especiales muy dignos (especialmente los de maquillaje) y la utilización de serpientes totalmente reales (hoy sería todo pasto del CGI más cochambroso) hacen de este pequeño film un clásico menor de su época y una obra perfectamente reivindicable.
En el reparto también destacan Strother Martin como científico (que a pesar de sus actos, no transmite verdadera maldad el muy perro) y un debutante Reb Brown, futuro "Capitán América" televisivo, "Strike Commando" y "Yor, el cazador que vino del futuro", interpetando el papel que más le va, de palurdo matón.
El título original también se las trae: "Sssssss".

LOS MATAMONSTRUOS EN LA MANSION DEL TERROR

Continúo nadando por las cloacas y arrastrándome a través del repugnante fango de Hispano-América en busca de películas curiosas y/o exóticas que llevarme a mis jodidas y maltrechas retinas.
Esta es fruto de la recomendación de nuestro lector Javier, directo de la Argentina. Me animó a ver las películas de la factoría Disi, con Emilio Disi a la cabeza y esta es la que, a priori, mas me llamó la atención.
Bien, esta peli es doblemente curiosa por dos motivos; se trata del clásico film consecuencia de "Abbott y Costello contra los fantasmas", situando a personajes cómicos en un ambiente de terror con el fin de causarnos un poquito de risas y otro poquito de escalofrío, como ya ocurriera (o no) en producciones de nuestro país como "Buenas noches señor monstruo", "Aquí huele a muerto (pues yo no he sido)" y otras que seguro me dejo y sobre las que no me apetece indagar.
Por otro lado, es la segunda secuela de "Brigada Explosiva", películas que por temática y año son las "explotations" oficiales Argentinas de la saga "Loca academia de policía". Ya saben, policías torpes que al final salen airosos de cada misión que se les encomienda.
La sinopsis no ocupa más de dos líneas: Sendos monstruos andan aterrorizando la ciudad, por lo que unos agentes de policía muy torpes ("La brigada z") serán enviados a la mansión de la que provienen para detenerlos.
Pues está visible. En la parte terror, tenemos por un lado a unos monstruos muy deudores de los caballeros templarios, pero de tercera regional, que en algún plano están incluso dignos, y por otro lado, un par de científicos locos, el monstruo de Frankenstein y, homenajeando a las películas de fauna terrorífica, un cocodrilo que al final resulta ser el rey de la función.
En la parte cómica, chascarrillos y chistes fáciles, blancos, blanquísimos con una serie de actores cómicos que a mí personalmente no me acaban de convencer, pero se ve que en Argentina no piensan como yo, ya que esta saga se mantiene fresca, siendo la ultima de las entregas, "Brigada Explosiva: Misión Pirata", producida en 2008, con lo que deja patente el buen estado de la franquicia.
Dirige la función Carlos Galettini, que se repartía la tarea con otros directores en lo que a esta saga se refiere, pero que se encargó por completo de otra muy respetada en su tierra, la de "Los Extermineitors" con cuatro entregas en su haber.
Simpática, pero poco mas.

lunes, 10 de mayo de 2010

UN CIUDADANO EJEMPLAR

Hace unos días escuché decir que "Un ciudadano ejemplar" era como "El Castigador", que en esencia se trataba de la típica historia de venganzas, en la que un tipo pierde a la mujer e hija y decide tomarse la justicia por su mano. Ah! y que ya le habían caído críticas de fascista, señal esta de que indudablemente se trataba de algo bueno. Tanta verborrea y tanto rollo me empujó -no olviden que soy DEVOTO de este tipo de films- a ver "Un ciudadano ejemplar". Ahora puedo decir que todos los que decían esas chorradas son tontos de la piruleta y no tienen ni puta idea... "Un ciudadano ejemplar" sí tiene algo de cine de justicieros, incluso remotamente puede recordar -muuuuuuy remotamente- al "Castigador".... pero en ningún momento es "más de lo mismo" y en ningún momento denota la más mínima muestra de "fascismo", o al menos yo lo veo así.
Gerard Butler interpreta a un ingeniero que, un mal día, presencia el asesinato de su mujer y su hija en manos de unos cacos. Durante el juicio, y por aquellas cosas que tiene la ley, el más asesino de los dos sale en libertad condicional. Butler se queda a cuadros, pero no hace nada. Pasan diez largos años y, de pronto, la emprende con su venganza... pero una que queda bien lejos de ser previsible y facilona, la suya está calculada al milímetro, estudiada, planeada para que no solo paguen los criminales, sino la misma justicia, y lo hace valiéndose de sus propias "armas". Poco a poco, cacos, abogados y jueces van cayendo como moscas... sin embargo, Butler, que se ha dejado detener, está encerrado en la más segura de las celdas. ¡¿Cómo lo hace?!. Desvelar el misterio es parte de la gracia.
Pues sí, una de justicieros contada desde una perspectiva diferente, más de thriller que peli de acción y con un "héroe" que a medida que avanza la historia va pillando aires de villano, lo que no deja de ser original. Tiene sus escuetas pero contundentes dosis de violencia, destacando el cruento sistema, sádico y retorcido, que Butler utiliza para castigar -¡oh!, ¡he dicho castigar!- al asesino de su familia, más próximo de "Hostel" o "Saw" que de una peli de Charles Bronson.
Lo dicho, por un lado "decepciona" por no ser exactamente más de lo mismo... pero por otro, sorprende al enfocar el tema desde una óptica distinta y agrada al hacerlo de modo que resulte entretenido y muy interesante de seguir. Buen cine mainstream con todas las de la ley, recomendada.

sábado, 8 de mayo de 2010

BALD

Curiosa producción independiente que, a pesar de disponer de ciertos medios, el resultado roza lo amateur, con los fallos que ello conlleva (raccord, desencuadres, poco dominio del tempo…), pero también con las bondades de una buena iluminación y del vídeo de alta definición. Digamos que no parece un corto cutre, pero tampoco una película al uso. Dejémoslo en que su look, es de tele-serie… aunque tampoco llega. En fin.
Un chico de unos 20 años interpretado por David Lengel, un clónico de David Schwinner (cuyo parecido sirve para ejecutar un par de gags) se está quedando calvo. Además, la calva de la que hace gala es muy llamativa, porque le comienza justo en medio de la cabeza, con lo que cree que su alopecia es motivo para que las chicas le rechacen y los compañeros se mofen de él.
Con la ayuda de un amigo crean una página web de striptease con la que ganar dinero suficiente para pagarse un buen implante de pelo, realizado (y ahí viene el gag) por el mismo doctor que le implantó pelo a Matthew McConaughey, y también sacarse de encima la deuda que tiene con su universidad, razón por la que le echaron.
La intención es hacer una comedia "teen" estudiantil de las de la vieja escuela, pero lo cierto es que, aunque tiene algunos aciertos, no llega. No hay tipos con menos carisma que los protagonistas de "Bald", si bien cuenta con todos los estereotipos. El chico tímido, el ligón, el gordo zampabollos, el "nigga" del gueto… pero ni uno logra despertar simpatías, ni siquiera el prota, concebido precisamente para eso.
No obstante, tiene un par de chistes escatológicos, un par de eructos elogiables y el suficiente tetamen, sea este siliconado o no, como para tenerla en cuenta una de estas noches tontas… siempre que no esperes nada.
El director, Blake Leibel, debuta en el largometraje con esto, para después hacerse cargo de la serie de animación inspirada en "Spaceballs: La loca historia de las galaxias" (que sí, la hubo).

CABALLERO DEL DIABLO

Pos ala, tal y como prometí en la reseña de "El club de los vampiros", ahí va el primero de los dos/tres largos apadrinados por la serie "Tales from the crypt" con toda la ralea de macro-productores detrás (Donner, Silver, Hill y Zemeckis...). Esta es la que vi en el cine (entre otros motivos porque las otras llegaron directamente en vídeo) y resultó ser una grata sorpresa. A mis amigos y a mi nos gustó, básicamente porque no esperábamos nada de ella y mira, en esa época de terrores tirando a sosos e higiénicos -1995-, encontrarse un film que apostara por el gran guiñol y algo de tetas era toda una novedad.
"Caballero del diablo" narra la eterna batalla entre el bien y el mal. El primero es un tipo que debe evitar que el segundo se haga con una de las siete llaves que servirían al demonio para dominar la tierra. Ambos se enfrentan a lo largo de una noche, en una vieja iglesia convertida en pensión y rodeados de variopintos personajes que sufrirán las consecuencias.
El esquema es el clásico del asedio. Los protas encerrados entre cuatro paredes, han de hacer lo imposible para que los malos no entren, al menos hasta que salga el sol. A diferencia de "El club de los vampiros", "Caballero del diablo" apuesta un poco menos por el humor (que lo hay!) y más por el terror. También en aquella el gore era bastante más burro que en esta, aunque tampoco escatime en salpicaduras. No cuesta nada descubrir inevitables referentes a tantos otros clásicos modernos del género, tales como "Posesión Infernal" y secuela (esos poseídos berreones que emiten luz desde el interior, resultona idea esta) y el rollo Carpenteriano del grupo uniendo sus fuerzas en un espacio cerrado para defenderse de la amenaza exterior. Del mismo modo, "Caballero del diablo" parece haber sido la influencia de films posteriores, como es el caso de "Feast".
Destacan por méritos propios los esbirros demoníacos que acompañan al malo de la función y que surgen de la tierra cual setas.
El reparto es tan curioso y entrañable como suele serlo en esta clase de films: Billy Zane desatado, William Sadler de héroe, Dick Miller de borrachín, el entrañable John -Yo Yo- Schuck como sheriff y un simpático cameo de John Larroquette.
La verdad es que ayer me gustó un poco menos que cuando la vi en el cine... la encontré más tópica y previsible... no carece de virtudes, y es perfectamente visible como entretenimiento, pero, honestamente, ¡me gustó más "El club de los vampiros"!.

jueves, 6 de mayo de 2010

LA INSOLITA Y GLORIOSA HAZAÑA DEL CIPOTE DE ARCHIDONA

Para normalizar la cosa, y para dar los últimos coletazos al “cine S” (ya sin la “S”), se decidió llevar a la gran pantalla la estúpida historia de un paleto, virgen como Lourdes, que tras ser masturbado por su novia en un teatro, soltó tantísimo semen, y con tanta fuerza, que empapó a los espectadores de la fila de atrás.
Este hecho llamó la atención de Camilo José Cela, que dedicó muchos de sus escritos a semejante lefador profesional.
La película dirigida por Ramón Fernández ("Las aventuras de Enrique y Ana", "El donante" o "No desearás al vecino del quinto") escenifica con bastante gracia los hechos que supuestamente acontecieron el día de esos sucesos, creando una historia de enredo en la que cuatro jóvenes se la ingenian para que sus respectivas parejas no se enteren de que pretenden echar una cana al aire con un grupo de cabareteras. Pero se enteran, así que deciden hartarlos de sexo para disuadirles… y como una de las parejas todavía no folla, pues tiran de paja en el teatro.
Y la peli funciona como comedia de enredo 
a la perfección, hasta que el joven eyacula y pasa a entrar en escena Camilo José Cela con el fin de soltar sus poemas y sus escritos. No es que estos no sean graciosos, pero rompen por completo el ritmo de la película para pasar a ser otra cosa.
Con todo muy entretenida, graciosa y que se deja ver perfectamente.
El reparto es la leche: Paco Algora, Josele Román, la espectacularmente jamona Isabel Luque, Antonio Gomero y Rafaela Aparicio entre otros muchos.

EL CLUB DE LOS VAMPIROS

Si hay una serie que caló hondo en los 90 esa es "Tales from the crypt", la esperada adaptación en formato dignificado de los famosos cómics de horror de la legendaria "E.C." sorpresivamente sobrada en truculencia a pesar de los muchos nombres de categoría que rulaban por sus créditos, con especial interés en su equipo de producción, del que destacaban con méritos Richard Donner, Robert Zemeckis, Joel Silver y Walter Hill. ¡Caziná!.
Dada la popularidad de la serie, era cuestión de tiempo que saltara a la gran pantalla, y así lo hizo con "El caballero del diablo", simpático largometraje que compartía con su hermana televisiva el gusto por mezclar terror con altas dosis de humor y gran guiñol. "Tales from the crypt", y su entrañable "Crypt Keeper", ejercían de apadrinadores y presentadores de la historia.
Supongo que el éxito de aquella empresa fue suficiente como para repetir. Y de eso va "El club de los vampiros", o "Bordello of Blood", que arranca igual, con el sello "Tales from the crypt" y "Crypt Keeper" presentando la movida (simpática coña privada a costa de un William Sadler -habitual de la saga, estaba incluso en "El caballero del diablo"- interpretando una momia). El argumento de esta se asemeja mucho al "Beverly Hills Vamp" de Fred Olen Ray, aunque no creo que tengamos que comenzar a pensar mal... hay que asumir que, después de todo, la idea de la casa de putas en la que todas son vampiros no es tan innovadora (existe un "Vampire Hookers" de los 70 dirigido por Cirio H. Santiago). Las mismas mentes que parieron "Regreso al futuro", Zemeckis y Bob Gale, se jactan en los créditos de haber tenido la IDEA (que no escrito el guion). En cualquier caso, al burdel de sangre irá a parar el hermano de la prota. Su desaparición inducirá a esta a contratar los servicios de un detective la mar de golfo y, en fin, se desencadenarán todos los infiernos.
El reparto no deja de ser curioso, destacando Chris Sarandon (el chupasangre de "Noche de miedo") como simpático predicador un poco hijoputa, Corey Feldman de colgao, la supuestamente guapa Erika Eleniak y el encantador Phil Fondacaro o "el enano habitual en las producciones de Charles Band". El dire es el típico currelas televisivo.
"El club de los vampiros" es, a todas luces, un entretenido producto que en ningún momento se toma en serio a si mismo. Procura satisfacer a los fans del género echando buena mano de toda la sangre y la truculencia posibles, que no es poca (permitida por la censura gracias al elemento cómico, generoso pero no excesivamente molesto) y lo hace de modo alegre y saleroso, desacomplejadamente, dotando al conjunto de un notable aire festivo y dicharachero altamente disfrutable. Vamos, que mola (¡Ah! y en cuestión de tetas tampoco se queda corta).
Sin embargo, en el cine la peli se estrelló sonoramente, motivo por el cual, uno, aquí llegó directamente en vídeo, dos, puso punto y final a las pelis del sello "Tales from the crypt", siendo la última de ellas, "Rituals", desprovista oficialmente de la etiqueta. Lástima.

miércoles, 5 de mayo de 2010

FOFÃO, A NAVE SEM RUMO

"Fofão" vendría a ser la versión brasileña de "Espinete". Una especie de marciano con cierto retardo proveniente de "Fofol
ãndia", que gusta de jugar con niños y cometas. Al igual que nuestro erizo rosa, "Fofão" contó con una fama a prueba de bombas en su tierra natal, tanto que llegó a protagonizar dos películas. Una de ellas esta que paso a comentarles.
"Fofão" y dos niños se divierten en el campo. Mientras que el chaval juega a los ninjas, "Fofão" vuela su cometa y la niña le observa y juzga sentada en una piedra. De repente, la cometa desaparece en el firmamento. En su afán por recuperarla, "Fofão" se lleva a los críos en una nave donde le querrán sacar un microchip de dentro de la nariz. En fin, una absoluta chorrada en la que "Fofão" no solo no sale de plano, si no que ni siquiera deja de hablar, convirtiéndose la película en un monólogo del personaje por distintos ambientes espaciales.
Eso sí, todo lo referente a efectos especiales, diseño de producción y muñecajos beben de "La guerra de las galaxias". Son de una artesanía preciosa y, solo por eso, podemos justificar un visionado insoportable e incomprensible, y más si como yo la veis a pelo, en Portugués. Aunque dudo que unos subtítulos hubieran variado mucho mi opinión.
Dirige un tal Adriano Stuart, que además de los dos vehículos fílmicos de "Fof
ão", es el culpable de bizarradas tales como "Shazan, Xerife & Cia", "Kung Fu contra as bonecas", "O incrível monstro Traphalao" y su obra más popular, "Bacalhau", una parodia povera de "Tiburón".
Indagando más sobre "Fofão", descubrimos que arrastra una leyenda negra en torno a su "merchandising". Para empezar, se compara a estos peluches con el famoso "Chucky", que nada tiene que ver (aunque es cierto que el color del pelo y la vestimenta, peto vaquero con jersey a rayas, son idénticos). El caso es que, según se dice, el cuello del muñeco de "Fofão" incorporaba un cuchillo que algunos críos utilizaron para asesinar a sus amiguitos. La historia todavía se desmadra más porque se supone que ello se debía a una maldición y, por supuesto, los muñecos estaban poseídos por una entidad psicópata.
Chuminadas aparte, sí es cierto que retiraron ese modelo de la circulación porque, aunque no incorporaba un cuchillo, disponía de un contundente pincho de plástico en la base de la cabeza, y era un objeto bastante peligroso (ver imagen), pero de ahí a todo lo que se contó, va un mundo.
En fin, que la película es muy mala.

lunes, 3 de mayo de 2010

DÍAS FELICES

Años llevaba ya intentando localizar esta película que en su momento alquilé en un infecto vídeo-club minúsculo de mi barrio al que nunca llegaban las últimas novedades y únicamente disponían de un buen número de ponzoñas. Finalmente, gracias al bendito y maldito internet, he podido recuperarla. Y si en su momento me pareció un tostón horrible, ahora he sabido apreciarla y digo que sí, que es un tostón horrible, pero con cierta gracia.
Y es que en los 70 Sylvester Stallone pasaba más hambre que vergüenza protagonizando títulos de factura prácticamente amateur como la que nos ocupa, rodada en maravillosos 16 mm, o locuras porno soft como la archipopular "El semental italiano". Luego llegó "Rocky" y, con él, el cambio de vida para el actor.
"Días felices", que luego, cuando Stallone se hizo más famoso que el papa, volvió a editarse en VHS por "Columbia" bajo el titulo de "Black Jackets" (el original es "The lord of Flatbush"), es una película genuinamente sin argumento, no lo hay, viene construida a base de skechtes, unos más dramáticos, unos más cómicos, y termina de golpe sin que nos haya contado nada. Esto es todo lo que sabemos: Jóvenes macarras de los suburbios de Nueva York hacen cosas. Y, de repente, el final. 
O los directores eran unos auténticos zoquetes, o se quedaron sin dinero para terminarla.
Lo primero que me ha llamado la atención es que parece enteramente improvisada. Hay momentos en los que los actores se quedan en blanco, como si estuvieran pensando qué decir. Algo que chocará a más de uno, pero a mí me parece maravilloso.
Pero todo lo bueno y lo malo, en resumidas cuentas da igual, porque esto es un coñazo al que hay que echarle cojones y decir “yo puedo más que tu”, porque si no, no hay manera de verla entera. Es su condición de rareza lo que hace que merezca la pena el esfuerzo.
A destacar un bailecito vacilón que se marca Stallone al principio de la peli, estando en clase y con el fin de provocar a su maestra.
De los inútiles de los directores, Martin Davidson y Stephen Verona, se sabe poca cosa. Davidson rodó una parodia de superhéroes con John Ritter, "Finalmente Héroe", y luego se labró una carrera en televisión. Verona dirigió cuatro cosas menores más y desapareció.

domingo, 2 de mayo de 2010

GHOULIES IV: LOS GHOULIES TRAS EL AMULETO MALDITO

Una especie de dominatrix le da una somanta de palos a unos tipos que están en un almacén. Después dibuja un pentagrama en el suelo y aparecen dos enanos con caretas. También tenemos a un poli portando en el cuello un amuleto que la dominatrix hará suyo para entregárselo a un extraño espíritu encapuchado. Mientras, los enanos corretean por ahí haciendo gracietas.
Menuda tomadura de pelo más espantosa.
Esta secuela oficial (aunque tenga pinta de todo lo contrario), perpretrada por el clásico de la "serie Z" Jim Wynorski, nada tiene que ver con las tres películas anteriores, salvo por dos cosas; la magia negra siempre presente y la recuperación en el cast de Peter Liapis, que interpreta al mismo personaje que en "Ghoulies 1", pero parece que sea otro… de hecho, en aquella aparecía como un prometedor estudiante que se dedica a organizar su recién heredada casa… desde luego la evolución natural del personaje no era que se metiera a policía. No obstante, Wynorski, muy avispado en ese aspecto e, intuyo, consciente de que el espectador podría confundirse, ya se encarga de dejarnos claro que se trata del mismo individuo insertando un par de escenas del film de origen, donde se le ve con los "Ghoulies" haciendo rituales, así justifica también que lleve el amuleto en el cuello. En fin, basura argumental.
Por otro lado, los bichejos de toda la vida son cambiados como si fueran cromos por esos dos sosos y desesperantes enanos con careta, que supongo están ahí para justificar el título.
Me cae simpático Wynorski, pero directamente, "Ghoulies IV: Los Ghoulies tras el amuleto maldito" no se puede ver.

LA NOCHE DEL CINE INCONEXO 4

Desde Septiembre del 2009 que no celebrábamos otra noche de cine inconexo. Imaginad si estábamos desentrenados, que uno de los participantes vivía convencido que la de ayer era la quinta entrega, ¡¡per deu!!... en realidad, y si excluimos aquí "la otra noche de cine inconexo" realizada el verano pasado en los Madriles, esta de la que les vengo a hablar hoy es la que hace cuatro.
Para la ocasión, se unían un par más de mozos a la party, Daniel T. Kirk, de "Cine the Warrior" (todo un superviviente de Cotxeres) y su apreciado acompañante. Los demás, pues los de siempre, la Nekro-family al completo y un servidor de ustedes.
Empezamos con fuerza, el legendario cult-film español "Los Violadores", o "Mad Foxes" para el mercado internacional. No me extenderé mucho al respecto pues ya lo hice en su respectiva reseña para nuestro "pest-seller", solo decir que se trata de un producto absolutamente delirante y desquiciado, repleto de sexo y violencia, y muy muy comentable y descojonable... incluso demasiado. Con pelis así, no hace falta agudizar el ingenio. Encima, a Daniel T. Kirk le pareció incluso entretenida. ¡¡Eso no puede ser!!, pa la siguiente no habría compasión.
Deglutidos ya los bocatas, y armados de valor, decidimos zamparnos otra españolada y cual mejor que "El asesino de muñecas", uno de los grandes hits del cine malo nacional, con una primera hora de hilaridad tan brutal y despiadada, que nuestras risas probablemente despertaron al vecindario entero. Ese protagonista al que le mola sobreactuar mientras salta de flor en flor, así como el super-cutrismo arty / barriobajero, fueron elementos demasiado atractivos y comestibles como para no inducirnos al desternillamiento. Lástima que la eterna media hora final se haga casi interminable. Ideal para esta clase de "encuentros sociales", si es que los podemos llamar así.
Y claro, no puede haber noche de cine inconexo sin una peli de ninjas... primero lo probamos con "La venganza del ninja", pero el logo de la "Metro" y el Sr. Sho Kosugi en los créditos nos obligó a darle al "stop", "Nooooooo!!! esta es buena!!!, queremos una malaaaaaa!!!". Nada, tranquis, eso es fácil, hay más pelis chungas de ninjas que tiendas de chinos. "El escuadrón de los ninjas", aunque no contaba con la presencia del gran Richard Harrison (¡esas son las mejores!), tampoco nos defraudó -es decir, sí lo hizo, ¡pero de eso se trata, coño!- con sus ninjas de colorines subiendo por los árboles, su racismo, sus tics del cine de acción ochentas (macarradas, rambadas y banderas yankis a tutiplen) y ese continuo "speed" (a veces mediante cámaras rápidas, algo que los amantes del "fast forward" agradecemos) que, sin embargo, no impidieron que algunos de los presentes cayeran como moscas. ¡El sueño podía más que los ninjas!.
Por ese motivo, decidimos que esta fuese la última ponzoña de la noche. Los tiempos en los que nos comíamos cuatro pelis, a cada cual peor, quedan lejos.... tal vez en la quinta entrega, osemos repetir.

viernes, 30 de abril de 2010

GHOULIES II

Aunque esta sea la favorita de los fans, yo me declaro devoto absoluto de la primera, que era sórdida, original y una genuina película de terror. "Ghoulies II" no deja de ser una vuelta de tuerca al humor de los "Gremlins" y el resto de bichillos. Se ve que es más rentable poner a una serie de seres haciendo gamberradas graciosas, que directamente devorando a los atolondrados humanos. Pero ojo, eso no quiere decir que no la tenga en alta estima, todo lo contrario, es super divertida.
Un hombre roba unos pocos "Ghoulies" a unos satanistas con intención de destruirlos, pero sus planes se truncan y los bichos acaban dentro del camión de “La guarida de Satán”, una atracción de feria donde se acoplan perfectamente y se convierten en las estrellas.
La verdad es que está muy bien y, aun siendo la comicidad de los bichejos mucho más palpable que el horror o el gore, tiene un par de escenas con más carnaza que su predecesora (¿quizás el humor es una carta blanca para mostrar atrocidades 
en ese contexto…?), como, por ejemplo, esa mítica escena en la que tiran un al payaso a un barreño de agua y, cuando sale, lo hace sin un brazo, pues había un "ghoulie" con una cuchilla de afeitar esperándole… pero sin duda, lo mejor de la peli es el "ghoulie" gigante que se come a los pequeños.
Si en el primer film los bichejos eran meros comparsas de los actores, y apenas hacían acto de presencia, en esta secuela son los absolutos protagonistas y los humanos solo víctimas para ellos. Una decisión lógica puesto que las criaturas creadas por John Carl Buechler fueron aquello que más funcionó en la entrega previa. Por eso, es un enigma (porque además tres de los "ghoulies" eran ya claramente reconocibles) que en "Ghoulies IV" desaparezcan en pro de unos enanos con careta. Pero bueno, esa ya tocará. Como "frikada", decirles que uno de los dibujos que decoran la atracción de “La guarida de Satán” es el cartel de
"El regreso de los muertos vivientes". Un guiño maravilloso.
En el reparto William Butler ("Viernes 13 - 7", "La matanza de Texas 3" o la versión Savini de "La noche de los muertos vivientes"),  el veterano Royal Dano ("House II", "Killer Clowns from outer space", "La mitad oscura" o "Locos invasores del espacio") o el enano Phil Fondacaro, habitual de la "Empire", rival de Warwick Davis y estrella en toda "serie b con enano" que se precie (hemos podido verle en "Hard Rock Zombies", "Troll" o "La tierra de los muertos vivientes"). En la dirección de "Ghoulies II" encontramos al veterano -y cabecilla del clan- Albert Band, responsable también de "El perro de Satán" y la infantilada "Prehysteria".
El tema estrella de la banda sonora, “Scream until you like it” está a cargo del grupo heavy "W.A.S.P." Aunque me horroriza su escucha, la caratula del single, "ghoulies" incluidos, me encanta, y por eso la incorporo a la reseña.

SILENT HILL

Probablemente, esta sea la única adaptación al cine de un videojuego que merezca la pena, aunque en ello tiene que ver que el guión de los "Silent Hill" siempre ha sido muy cinematográfico. Dirige Christophe Gans, antiguo periodista especializado en cine fantástico (fue fundador de la revista "Starfix"), que se pasó a la dirección con un episodio en la antología "Necronomicon", "Criying Freeman" y "El pacto de los lobos", así que no tiene un gran bagaje, peeeero la verdad es que en "Silent Hill" resuelve la papeleta con más o menos buena maña.
"Sharon" es una niña adoptada que padece insomnio y horribles pesadillas en las que nombra el pueblo fantasma del título. "Rose", su madre, decide coger el coche y a la niña y dirigirse allí, si bien la reacción es poco verosímil y muy "hijoputesca", -vamos a ver, si un crío tiene miedo a los leones ¡¡no le llevo a un zoo y le meto en el recinto del rey de la selva!!, joder, es de cajón-. A medio camino "Rose" y "Sharon" tienen un accidente. Cuando la madre recobre el sentido, verá que su hija ha desaparecido. Así pues, se internará en el pueblo cubierto de niebla y cenizas en su busca, pero no encontrará más que un infierno hecho realidad donde las criaturas grotescas y deformes campan a sus anchas.
Es probable que el ritmo de la película decaiga un poco con la historia paralela del marido de "Rose", interpretado por Sean Bean, pero aun así las dos horas de metraje no se hacen largas por lo que tampoco molesta tanto. En el apartado musical no hay pega alguna, se respetan las melodías y sonidos de los juegos originales y con ello la ambientación gana muchos puntos. Así como los escenarios, tanto los "normales" como los del "infierno", los dos sacados del apartado artístico de los juegos que junto con la niebla son la verdadera seña de identidad de esta saga de entretenimiento interactivo. A todo ello se suman un par de personajes icónicos como la policía "Cybil Bennet" o "Lisa Garland", la enfermera que llora sangre (aunque en la película no le dan nombre, solo aparece), además de los engendros sin brazos, los "niños oscuros" y el gran "Cabeza Pirámide". Sin todos estos personajes, directamente no sería "Silent Hill"... sin ellos y sin sus calles o su niebla, claro.
Tampoco estamos ante un peliculón, pero sí es más que aceptable y probablemente, como decía al principio, la mejor adaptación a la pantalla grande de un videojuego. Otro punto a su favor es que no necesitas haber jugado para entenderla y disfrutarla, es plenamente accesible a todo el publico y para nada queda relegada a los fans. Puede que el final sea lo más flojo, pero como al "viaje" no le escasea el interés, disfruta y no te preocupes por el destino. A destacar la escena de "Cabeza Pirámide" despellejando a una joven como si fuera una gamba, brutal, brutal.
Pongo ese póster en lugar del "oficial", porque aúna lo que es "Silent Hill", atracción y horror, y, además, los escotes suben visitas, aunque el acné sea galopante, jejeje.

jueves, 29 de abril de 2010

THE SKEPTIC

No cabe duda de que el aún novatillo Tennyson Bardwell apunta maneras. Después de un primer film de tirón cómico (ambientado en la comunidad gay) la mar de premiado, se saca de la manga algo tan opuesto como este thriller sobrenatural (jamás la etiqueta ha tenido tanto sentido) y lo hace con un aprobado bien alto.
Un abogado la mar de frío, arrogante, seguro de sí mismo y, sobre todo, escéptico (gran momento cuando dice "¿Llorar yo?, ¿estás de broma?... ¡soy un hombre!") recibe como herencia -o al menos eso parece en un primer momento- una mansión victoriana. Aquello que, aprovechando una crisis de pareja, se traslada a vivir en completa soledad y, poco a poco, irán ocurriendo fenómenos extraños que ponen en jaque su raciocinio... susurros en la noche, figuras que se le aparecen a pie de escalera, ruidos... Naturalmente todo ello tiene un fin, descubrirle un secreto de su pasado que con los años su cerebro se había encargado de borrar.
"The skeptic" es una muy buena película. Bien facturada, con buenos actores, diálogos inteligentes, una trama muy intrigante que te engancha y no te suelta hasta el final y una sobriedad absoluta y total a prueba de bombas, sin estridencias, ni idas de olla. Todo en su justa medida. El realizador apuesta por el terror de toda la vida, y lo hace cojonudamente, logrando no pocos sustos y cuantiosos escalofríos. Eso sí, de sangre ni pizca, no es esta la peli que más la necesita.
El final puede ser seco y contundente para algunos, pero a mi me ha parecido ideal y coherente con el conjunto (y es que los finales, sobre todo en el cine de este tipo, son muy delicados).
En el reparto, Tim Daly (que estuvo en "Los Soprano"), Zoe Saldana (curiosamente, "The Skeptic" es la peli que rodó entre "Star Trek" y "Avatar"), y dos más clásicos, Tom Arnold y Robert Prosky.
Como siempre suelo decir en estos casos: Altamente recomendable.

GHOULIES

Tras ver anoche por enésima vez esta película, me quedó una sensación absolutamente nostálgica de “Caray, ¡qué tiempos los de la "Empire"!” y es que, casi en exclusiva, estas producciones son las que logran sacarme sensaciones tales como sabores, olores y sobre todo terrores. Da igual si algunas son pestilentes, forman parte de mi vida, mi formación como persona y, por lo tanto, son obras maestras.
A lo que me enfrentaba era al asqueroso factor “resistencia del paso del tiempo” que tanto temo, eso que hace que cierta peli con la que lo flipabas en la infancia, vista ahora, resulte ser poco menos que una patata hervida… Bien, las de "Empire" están por encima de eso. Es tanta la nostalgia y el buen rollo que al final desprenden, que no afectan en absoluto un visionado actual. Y, ¿saben por qué? Por la fotografía. Es una apreciación. Tienen un tono, una textura que las hace atemporales. Yo al menos lo percibo así.
El hijo de un hechicero es salvado de un ritual de magia negra, hasta que años más tarde hereda la casa de su progenitor y con ella todos los libros sobre hechizos y tal. Se fascina con el contenido y da rienda suelta a toda esa magia insalubre, trayéndose del infierno a su padre, a dos enanos y, como no, a los "Ghoulies". El festín está servido.
Dejando a un lado el famoso film del que esta es consecuencia, sin duda, con "Ghoulies" estamos ante la mejor película de bichejos de cuantas se han hecho. No es que los muñecotes sean un alarde de movilidad, pero tampoco son peluches sin vida como los de "Hobgoblins". Disponen de una cualidad que los hace destacar por encima de los otros: Son criaturas del infierno que fueron concebidas con el fin de provocar el terror. Y echando una vista retrospectiva, ¡vaya si lo conseguían! Recuerdo que "Ghoulies" me aterrorizaba, quizás no tanto los bichos como ese resucitamiento del padre del prota, el ambiente espiritista y, sobre todo, la escena en que una jamona seduce a uno de los cachondos que acuden a los rituales del colgado del prota, para pronto estrangularle con una larguísima lengua. Me ponía los pelos de punta.
En el factor reproches, la recordaba más sangrienta y apenas hay gore.
Poco más que decir. Deliciosa banda sonora de Richard Band, como de costumbre. Charles Band produciendo y en su mejor momento. Actores de serie z que nunca despuntaron demasiado como Peter Liapis, al que pudimos ver también en "Wishmaster" y repitió en la extraña y salida de madre "Ghoulies IV" de Jim Wynorski, o Scott Thompson, quien venía de "Loca academia de policía". Ted ("Terrorvision") Nicolaou en el montaje y Luca Bercovici dirigiendo. Llegó a encargarse de un par de pelis más no tan destacables y escribió algún guión para, finalmente, centrar su carrera en la actuación, que es a lo que se dedicaba generalmente.
Una delicia.

miércoles, 28 de abril de 2010

THE GOODS: LIVE HARD, SELL HARD / QUEMANDO RUEDAS

Otro visionado motivado única y exclusivamente por la presencia de Ving Rhames. Y para desengrasar un poco de tanta hostieja y tanto producto videoclubero, nada mejor que un papel en una comedia mainstream.
Y además, en las labores de producción, y con un cameo incluido, está Will Ferrell… ¿hay algo mas exótico y apetecible que una peli interpretada por Rhames y producida por Ferrell? A priori no, aunque a la larga el resultado deje mucho que desear.
El dueño de una cadena de compra-venta de coches está en potente crisis, tiene que vender una serie de automóviles y no se ve capacitado para ello, por lo que contrata a una especie de “Equipo A” de venta de coches que, entre gracejas, le harán salir del bache.
Maravilloso reparto. Además de a Rhames y Ferrell, tenemos también a Jeremy Piven ("Ases Calientes", "Aquellas juergas universitarias"), 
James Brolin, David Koechner ("El reportero", "Maderos 091", "Serpientes en el vióng") Kathryn Hahn (otra vez "El Reportero", "Hermanos por pelotas"), Ken Jeong, el mafioso hijoputa de "Resacón en Las Vegas", o el también resacoso Ed Helms. Tenía todas las papeletas para ser una gran comedia, pero finalmente, como protagonista “a lo Bill Murray” (es decir, granuja simpático, tramposo y majete) Jeremy Piven no funciona en absoluto. El resto del reparto se luce poco y, al final, el guión es tan tontorrón y poco interesante que nos aburrimos toda la peli. Además, sus gags son de lo peorcito que ha desfilado en pantalla alguna.
Eso sí, y como suele ser habitual, el amigo Rhames termina siendo lo mejor de la fiesta, interpretando a ese hombre de mediana edad que, a pesar de haberse acostado con miles de mujeres en su vida, busca una con la cual poder hacer el amor por primera vez. A eso súmenle que se tira toda la película luciendo modelitos combinando molonas camisas a juego con el sombrero y el pantalón.
Por lo demás, nada muy allá.
Dirige Neal Brennan, un conocido guionista que se enfrenta, muy malamente, a su primera película.

HISTORIAS DE MIEDO FLIPANTES (DEADTIME STORIES)

No está muy claro si "Deadtime Stories", producto fechado en 1986, sufre de severa influencia vía "Creepshow" o no, pero su mezcla de humor con terror -en algunos casos muy mal entendida- bien podría ser una pista. Ambas además tienen en común la estructura episódica. En "Deadtime Stories" son, eso, tres stories y dos de ellas versiones algo peculiares de cuentos de toda la vida.
Un niño le da la chapa a su tío para que le haga de cuenta cuentos. El primero va de brujas, el segundo es una versión licántropa de "Caperucita roja" y el tercero es la de los tres osos, pero a lo muy desfasada.
Justamente, la peli, con todo lo mediocrísima que es, termina de hundirse en la mierda tras el visionado del tercer capítulo, donde directamente se apuesta por la comedia pura y dura, pero de esa patética y que no hace ni puta gracia (de hecho, es la única parte del metraje en la que le di a la cámara rápida). Antes, la cosa se mantiene un poco más dignamente, sobre todo en la fábula de arranque. Los efectos especiales, artesanía pura, están bastante dignos, lo que sorprende, y el gore, aunque tímido, se deja ver. Lástima de ese look costroso y mega-cutre que luce todo el film y le ayuda más bien poco.
Una cosilla curiosa de ver y tirar si estás entrenado en el terreno de la paciencia.

martes, 27 de abril de 2010

PAULA-PAULA

Esto sí es apuntar alto.
De todas las películas que he visto de Jess Franco, la que más me ha gustado es precisamente esta última. Más que nada por la actitud del director y por su condición de anti-película.
Rodada en su propia casa y sin más artificios que un par de foquitos y un par de rollos de papel "Albal" estratégicamente colocados, Franco arranca ofreciéndonos lo que parece un thriller de tercera categoría, para pronto (ni cinco minutos) sacarnos violentamente de toda ficción y mostrarnos los bailecitos eróticos de ambas protagonistas intercalados (uno de ellos mostrado con abuso de cámara lenta y ese efecto que duplica la mitad de la pantalla, creando así un rollo psicodélico muy "jessfranquiano") para centrarse en el minuto treinta, y hasta el final de la cinta, en el plano eterno de las dos Paulas montándose un numerito erótico lesbo, tan agobiante como soso, tan pesaaaaado , y ¡ojo! tan anti-erótico incluso (esas dos no ponen cachondo ni de coña) que es imposible quitarse el sombrero ante este acto terrorista de Jess Franco.
¿Aburrida? Muchísimo, es una peli de Jess Franco. ¿Sorprendente? Muchísimo, es una película arriesgada, rara e incluso una chorrada si lo miramos desde según que punto de vista. ¿Cojones? Dos y bien gordos. Franco está con una cámara haciendo precisamente eso, lo que le sale de los cojones, en su casita y dándole completamente igual si la cámara y parte del minúsculo equipo se reflejan en un espejo, o si en una peli que se resuelve en menos de diez planos, hay cinco con errores de raccord.
Como ya he dicho, un acto terrorista y, en lo suyo, una obra maestra.

lunes, 26 de abril de 2010

ESCAPE DEL INFIERNO

Anoche estaba dispuesto a ver una película, pero me dio por hacer zapping y acabé embobado mirando el canal evangelista del "tdt". Y es que siempre me atrapa, porque es fascinante ver lo tonta que es la gente, y los numeritos que se montan para recibir a dios. Lo de los desmayos en pleno éxtasis no tiene precio.
En este canal están todo el día con contenidos cristianos de esa índole. Anoche emitieron una especie de vídeo-clips de dibujos animados en los que un cantante ecuatoriano trata, por medio de sus canciones, de captar el mayor número de niños posibles -cosa que debería estar penada ¿acaso tienen los críos raciocinio? Cuanto odio las sectas religiosas- y, tras semejante “comecocos”, comenzó "Escape del infierno"… empecé a verla y la acabé.
Un doctor se tira la vida renegando de dios y abominando de los cristianos (“¡¡Te quiero muerto!!” le dice a un reverendo evangelista), hasta que por una serie de sucesos, acaba prácticamente fiambre. Pero un grupo de médicos logran reanimarle justo cuando algo horrible del infierno iba persiguiéndole. Al ver que el averno es real, el doctor comienza a predicar la palabra de cristo como si en ello le fuera la vida.
El mensaje está claro: Si crees en dios y sigues su doctrina, el día del juicio final te salvarás e irás al cielo. Si por el contrario no crees, eres un asqueroso y te pudrirás en el infierno. Desde luego prefiero arder en el infierno a ser retrasado mental, que es lo que son todos los cristianos. Para más inri, ayer por la mañana tuve un compromiso, ir a un bautizo, donde comprobé que, efectivamente, eso es un clan de retrasados mentales. En fin. En cuanto a la película, dispone de su encanto “entre comillas”, porque se adscribe al tan de moda género evangelista, cuyo plan consiste en, además de embolsarse un buen dinero, redimirnos a todos.
"Escape del infierno" está rodada en costroso vídeo, en costrosísimos decorados de cartón piedra y exteriores de C.G.I, así que no os digo más… entre eso y los peores efectos especiales del mundo y las frasecitas que sueltan creyentes y no creyentes (estos retratados como poco menos que asesinos), la diversión está garantizada.
Dirige la función (nunca mejor dicho) un tal Danny Carrales, evangelista que solo firma películas del palo, y la protagoniza Daniel Kruse, actor que, aunque seguro que le gustaría estar en Hollywood, solo le ofrecen papeles en productos de semejante ralea.
Voy a ir al infierno, pero concluyo con la provocación mas clásica de la historia: Me cago en dios.