Cuando pulsé el "play" de mi reproductor y comenzó la película, las imágenes que ofrecía eran del todo perturbadoras; La cámara se desplaza flotando, recorriendo un piso de lo mas cerdo: Paredes con restos de sangre, charcos de hemoglobina burbujeante en el suelo y las camas, mesas repletas de basura, cadáveres desangrados y gallinas paseándose alrededor… y por fin los títulos de crédito. ¡Ei, parece que esta película Colombiana va a molar! El póster ayuda bastante a que forjemos esa idea. Y es que la premisa es auténtica, original y tiene bastante, bastante mala baba.Un asqueroso anciano sobrevive en un hospital a base de transfusiones de sangre de adolescentes. Para conseguirla extorsiona a varios individuos, supongo que enfermeros. Estos salen a la búsqueda de jovencitos en discotecas y similares, con el fin de extraerles el preciado tejido líquido. No contentos con eso, aprovecharán para hacer con ellos lo que les salga de los cojones, así pues los violan, torturan y luego los matan. Mientras, el viejo pasa el tiempo viendo clásicos como "Ciudadano Kane" en vídeo sistema Betamax.
¿Mola verdad? Pues no. Al final la peli es un tostón de los insoportables, y aunque posee suficientes elementos que la pueden hacer, a priori, atractiva, al final el director no se hace con ella, y si a la falta de medios le añadimos la ausencia TOTAL de ritmo e imaginación, pues ya tenemos la combinación perfecta para no ya verla “Fast Forward” mediante, si no para directamente quitarla. Claro que si uno tiene paciencia y aguanta, como es el caso, pues no es que la cosa mejore, pero sí se puede quedar impactado con la incursión, a través de, se supone, una intervención televisiva, de un desequilibrado real. La cara, las pupilas completamente dilatadas y el discurso, por un lado desquiciado pero por otro lúcido, que suelta este individuo es definitivamente aterrador. Un negro desdentado diciendo que tiene un talento especial para matar, asesinar con violencia, estando por encima del bien y del mal. ¡Ese tío sí que acojona! Se recomienda ir directamente a los minutos finales para ver esto, y obviar el resto del film.
Pero, Olid, ¿seguro que no te ha gustado nada, nada de esta película? Pues algo sí, la estética (como no) pobretona hasta la exasperación, pero beneficiosa para la sordidez que intenta desprender. Imagen aceitosa del 16 mm. mugroso, o algo parecido, iluminación vomitiva de cuatro bombillas y oscuridad en general.
Resuelta casi a base de primeros planos, y a pesar de lo desagradable de la puesta en escena, luego acaba siendo un thriller estándar, muy pobretón y a la vez cabrón. Por desgracia, finalmente son más sus defectos que sus virtudes. Yo no me la he copiado, así que no merece la pena.
Dirige Luis Ospina (desde Medellín hasta la Conchinchina).