Cine mexicano añejo de súper héroes, y una alternativa al de luchadores, aunque en esencia sea lo mismo, pero más para todos los públicos. O sea, que “Contra la secta del escorpión” la protagoniza el tal Rocambole, pero perfectamente podría haber sido el Santo o Blue Demon. Claro, que este Rocambole es un pelín más ridículo, porque lleva capa y se cierra la máscara con cordones por detrás de la cabeza… aunque por lo menos no está tan entrado en carnes como sus compadres luchadores.
Un tipo que se dedica al espectáculo de variedades (es mago, faquir, ventrílocuo) lleva una doble vida. Por el día hace sus shows, pero por la noche lucha contra el crimen. En una de estas le secuestra una secta (la del escorpión, claro está) y le proponen unirse a ellos en una descarnada misión… ¡La de dominar el mundo!, obviamente, Rocambole dice que por los cojones y los combatirá a base de puñetazos.
Un coñazo, soso, tonto y sobado. Y aunque hay algún entendido que reivindica el género este de mexicanos enmascarados (y no ya que lo reivindique, es que en ocasiones hay auténtico furor… Incluso, D.J,s modernitos que en su puta vida han visto una peli de estas, hacen sus espectáculos con mascaras de lucha libre), yo no acabo de verle la gracia. Quizás por antiguo, porque sí es cierto que películas actuales de este género me las he comido con gusto. Pero esta… digamos que ni la curiosidad resulta satisfecha.
Dirige Emilio Gómez Muriel, que aportó al serial de Rocambole un título más, "Rocambole contra las mujeres arpías" (¿y cuál no lo es?), otro al de Blue Demon, "Blue Demon destructor de espías" y películas como "Santa", no, no se trata de la versión femenina del Santo. Es un drama. Por lo demás, cine de diversos géneros en su filmografía.
