jueves, 7 de febrero de 2013

Pyongyang (comic)

Corea del norte es el país más aislado del mundo, además de una Dictadura Comunista Hereditaria. De unos años a esta parte, también se nos ha concienciado al resto del mundo de que es un país malvado, aunque habría que puntualizar que los países no son buenos o malos, sino sus dirigentes. Al estar cerrado casi a cal y canto, no permiten entrar a los periodistas, y los pocos occidentales a los que les dan el visado, están casi las 24 horas acompañados por un guía y un traductor. Tampoco podrán viajar libremente aunque vayan acompañados, hay zonas completamente vetadas a los extranjeros y otras que dependiendo del día se pueden visitar o no. Es por esto que es difícil encontrar documentales que hablen de la realidad actual del país, más que nada porque no existen o están hechos desde el exterior. Así que este comic de Guy Delisle, basado en su estancia en el país, es probablemente el mejor documento que tenemos para saber la verdad de Corea del Norte.

Delisle trabajaba para una importante cadena de televisión francesa, concretamente en una productora de animación dependiente de dicha cadena. Parte de la producción de la serie que tenían en ese momento, se dibujaba y animaba en el país asiático.  Es enviado a Pyongyang para coordinar al equipo, pudiendo ver de primera mano  cómo viven los extranjeros en ese país, y lo poco que le permiten conocer de cómo viven los coreanos. Durante los dos meses que vivió en la capital, recopilo anécdotas y datos curiosos que luego plasmaría en este comic, abriendo así el país al resto del mundo, para que también nosotros sepamos por lo pasa toda una sociedad gobernada en base al miedo, la manipulación y el hambre. El documento, es simpático en su lectura, pero también hace pensar al lector en lo duro y difícil que es vivir allí. 

El líder, es omnipresente, ya sea en forma de pin que todo ciudadano lleva en su camisa, en forma de cuadro en la pared (en la pared que haya un cuadro del líder no se puede colgar nada mas, ni un post-it) en su caligrafía esculpida en oro y colgada de un pabellón de deportes, en los miles de canticos para ensalzar su persona o en cualquier parte que mires. Todo está hecho para que ames al líder, para que des tu vida por la suya si es necesario y  para que tu vida gire en torno a él. No hay individualidades, todo es a favor del país y el gran y amado líder, y ay del que no llore cuando muera (fallecimiento que ocurrió el año pasado y ya se vio en las noticias a cientos de coreanos haciendo de plañideras, de una forma exagerada en mi opinión, y más sabiendo que por dentro todos lloraban, si, pero de alegría, lástima que el hijo sea una fotocopia del padre y todo siga igual) Todo el país tiene un tufillo a 1984, con su gran hermano que todo lo ve y todo lo escucha. Así que no resulta curioso que Delisle llevara en su maleta una copia del libro, que afortunadamente para él no le dio problemas en la aduana al entrar. Tampoco lo es que cuando se lo presta a un coreano para que lo lea, este se lo devuelva al de unos días diciéndole que no le ha gustado, no sabemos si por miedo a que alguien le escuche su verdadera opinión o porque tiene la cabeza completamente comida por el régimen.

Si queréis saber más de Corea del norte os recomiendo encarecidamente consigáis una copia de este comic (en vuestra biblioteca más cercana seguro que lo tienen y si no pedid que lo encarguen) porque nunca está de más que sepamos realmente como están otros países por el mundo, y más cuando hablamos del país más cerrado del planeta. Muy, muy recomendable.