jueves, 13 de octubre de 2011

ATRACCIÓN DIABÓLICA

Durante mucho tiempo, viví convencido de que "Atracción Diabólica" era la última película realmente buena de George A. Romero. Hasta ayer noche, que la vi -en VHS- y cambié sutilmente de opinión. En su época, fue la primera "peli de estudio" del papá del zombie moderno... pero no se saldó con demasiados buenos resultados. Por un lado, el estudio hizo el montaje final. Por otro, le impuso a Romero un susto que no cuadraba con el tono y la trama general. Y en última instancia, no funcionó en taquilla. Amarga experiencia esta para el amigo Georgie... poco sabía él que aún le esperaba una peor, "La mitad oscura". Pero esa es otra historia.
La que ahora nos ocupa narra los avatares de un ex-atleta condenado a una silla de ruedas por culpa de un accidente. Toda su vida se desmorona hasta que entra en acción Ella, una monita entrenada para ayudarle en las tareas más básicas. Lo que él no sabe, es que el animal está siendo sometido a un experimento que creará una conexión mental muy fuerte entre ambos, llegando este a cometer los crímenes sobre los que el minusválido fantasea en sus numerosos momentos de odio.
A ver, la peli está muy correcta... bastante bien hecha, bastante entretenida... es un producto digno. Pero visto ayer noche, encontré que hacia aguas por algunos lados. Para empezar, lo más molesto de todo, su actor protagonista, Jason Beghe. Resulta genuinamente irritante cuando hace de tio cabreado... incluso un poco ridículo. Tampoco funcionan del todo algunas de las acciones supuestamente inteligentes de la mona. Y ya puestos, el clímax final se alarga excesivamente. En realidad, lo mejor de todo es el animal, logra algunos momentos francamente simpáticos e incluso tiernos (el abrazo que dedica a su dueño)... y cuando se cabrea, también da el pego. Por cierto, que en la vida real semejante monada se llamaba Boo.
El reparto es un tanto desconocido, destacando únicamente la presencia del hoy más reputado Stanley Tucci. Bueno, y la señora Romero, haciendo de enfermera amargada. Los efectos especiales corren a cargo de Tom Savini, que disfrutaría como una mona (je!) al salirse de su truculenta especialidad habitual.
No digo que sea una caca evitable... "Atracción Diabólica" funciona si no eres demasiado exigente... solo que ahora opino que la última peli realmente buena de George A. Romero fue la que iba justamente antes, la estupenda "El día de los muertos".

miércoles, 12 de octubre de 2011

LA JOYA DE LA CORONA 2

Hoy, por motivos ajenos a este blog, he escaneado la carátula al completo de la número uno de mi top ten, y de mi colección de VHSs. Y claro, no he podido contenerme el ansia y el deseo de compartirla con todos ustedes. ¡No me digan que no es una maravilla!.
(Para ver la primera entrega de la serie, tiren POR AQUÍ).


LA MASACRE DE TOOLBOX

Un tipo realmente listo se preguntaba hace tiempo por que Hollywood estaba emperrado en producir remakes de películas de los 70, ya de por si consideradas buenas, en lugar de hacerlo con films de baja estofa y, de este modo, mejorarlos. Pues bien, "La masacre de Toolbox" vendría a ser un ejemplo... aunque apuesto a que saldrá el típico mamón por ahí arremetiendo contra esta nueva versión y defendiendo la antigua por mala que sea, y creedme, "El asesino de la caja de herramientas", ultra-ponzoña dirigida en 1978 por Dennis Donnelly, y con el inmortal Cameron Mitchell como estrella principal (hum...), es una gran caca aburrida. Fue editada en España en video en su momento, y yo, engañado por críticas en las que salía muy bien parada y era calificada de "obra de culto", la alquilé, llevándome la ya habitual decepción.
Pasados unos años, el mismo productor, Tony Didio, decide rehacer el film de marras (que, por cierto, en su época dio mucha pasta) y para ello contrata a Tobe Hooper en las tareas de director, si, ese que en los 70 firmó la ultra-mega-reconocida "Matanza de Texas" y que, tras escuetos destellos de inspiración del calibre de "Poltergeist" o "La casa de los horrores" (para muchos su segunda mejor película), con el paso de los años fue desvaneciéndose entre productos segundones con gracia (todo lo que dirigió para la Cannon o la famosa serie de "Salem´s Lot") o ya directamente pestiñazos considerables (esa "Combustión Espontánea" de terrible recuerdo o ese HORRENDO y patético "Mortuary" que siguió a la peli comentada). Quizás, tras años y años de amargura, Mr.Hooper ha decidido de una vez por todas aceptar su papel de "viejo dinosaurio del cine de terror" y pasarlo bien con ello.
A lo mejor por eso mismo "La masacre de Toolbox" no es tan mala como parece... a ver, tampoco es un destello de genialidad, pero se trata de una peliculilla agradable y entretenida en la que Hooper retoma las formas del cine de los 70 (según los críticos) y añade unas gotas de "sobrenaturalismo", asuentes en la versión original, para contarnos la historia de un edificio en el que se suceden crímenes espantosos a base de herramientas de bricolaje. Aunque le cuesta arrancar y durante un buen rato el film echa mano de resoluciones muy rutinarias, es a partir del momento en que la heroína decide investigar a fondo en las entrañas de la vivienda que la cosa gana en interés... y no baja el listón hasta su tontísimo, pero entrañable, desenlace.
De por medio, un malo que se parece a Darkman, algun leve susto efectivo, algo de rollo inquietante (poco, poco) y, eso si, truculencia de la de antes, nada excesivo o que se salga de madre, pero suficiente para saciar nuestra sed de violencia y desmelene.

martes, 11 de octubre de 2011

KILLER PAD

Una de las últimas incursiones de Robert Englund en la dirección, ha sido esta comedia de horror en la que tres jóvenes se mudan a Los Ángeles (problemas de dinero no existen en esta peli) y se compran una enorme casa. Pronto son advertidos, de que esa casa es en realidad la puerta del infierno, pero como el que viene a advertirles es mexicano, pues se lo dice en español y por ende, los chavales no se enteran. Ni cortos ni perezosos, montan allí una megafiesta en la que parte de los invitados, son asesinados por el diablo de variopintas formas.
La película no vale mucho. Entretiene y eso, pero digamos que no anda sobrada de buenos momentos. Los chistes son más bien flojos. Los efectos especiales son muy cutres, creo intuir que intencionadamente. Esto no ocurre cuando el gore hace acto de presencia, ya que hay un par de efectos muy logrados y que harán las delicias del aficionado (si es que se digna en ver la película). Los protagonistas, como suele pasar en este tipo de películas, dan cierta grima como ya ocurría en COLEGA DONDE ESTA MI COCHE, película esta, de la que Englund se nutre afanosamente, con la intención, por supuesto, de llegar al mismo tipo de público. No en vano, los productores son los mismos, y eso queda claro en la caratula.
Lo que yo no entiendo, es como a los productores no se les ha ocurrido en la portada, poner bien grande la típica frasecita promocional “dirigida por Freddy Krueger”. Hubiera tenido cierta gracia.
Eso si, al señor Englund, se le llena la boca hablando de ella, y comentando lo bien que se lo ha pasado haciéndola. Seguro que mucho mejor que nosotros viéndola.
Para ver e irse a dormir después.

lunes, 10 de octubre de 2011

TORMENTA POLAR

Los chicos de CineTel Films atacan de nuevo, con otra de sus producciones catastróficas escasas en medios, pero ricas en maravillosas ideas descabelladas. Esta se llama "Polar Storm", "Tormenta polar" si vives en Murcia (o "Tormenta Magnética" si te has agenciado el archivo en AVI).
La cosa va de un cometa que cruza la tierra. Lo hace demasiado cerca, tanto que la gravedad arranca un cacho y lo lanza contra Alaska, donde se estrella con una fuerza tremebunda. Al ser un paraje montañoso, los daños, aunque cuantiosos, no son inmensos, así que la tierra sigue su curso con la sensación de que lo peor ya ha pasado. Evidentemente, andan todos muy equivocados. El piño ha sido tan gordo, que el eje de nuestro planeta se ha movido de su sitio, lo que afectará al campo magnético. ¿Qué significa ello?, primero que se formarán auroras boreales donde no toca, luego que enormes campos de fuerza arrasarán con todo aquello que sea eléctrico (y pobre del insensato que esté cerca) y, finalmente, desaparecerá el campo magnético, dejando a la tierra huérfana de escudo protector contra los rayos solares, de modo que acabaremos todos achicharrados. El prota de la historia, un científico al que de entrada nadie cree, tiene una idea cojonuda: tirar dos bombas atómicas en lo más profundo de las Marianas, con ayuda de un submarino ruso, para compensar el giro y devolver todo a su sitio. ¡¡Viva la energía nuclear!!.
Joder, joder, joder... AR-GU-MEN-TA-ZO. Lástima que, como siempre, la falta de recursos le quite un poco de lustro a tal catálogo de hermosas ideas locas... sin hablar de los efectos CGI, tan costrosos como siempre. Pero vamos, que no importa mucho, la peli, con todos sus defectos y momentos para el ridículo (ojo a la risible electrocución de algunos extras) se soporta bastante bien, no aburre demasiado y ayuda a hacernos 80 minutos de nuestra miserable vida mucho más llevaderos. Y yo encantado, oiga.

domingo, 9 de octubre de 2011

ANDREA

El cine Dominicano, es muy reciente. A ver, se hacían películas, pero con la proliferación del vídeo, es verdaderamente ahora cuando empieza a haber un mercado.
Supongo que por caracter, los dominicanos suelen rodar comedias para lucimiento de su pequeño "star system" de cómicos, todos ellos ágiles de verborrea y deudores de Eddie Murphy o Martin Lawrece, pero, y esto dicho por dominicanos, si hay una película que ha calado hondo en el peculiar público de republica Dominicana, esa ha sido ANDREA. ¿Que por qué? por que va a ser, porque es una película de terror.
Un inmigrante Dominicano, regresa a su pueblo tras unos años trabajando. Regresa con un trabajo prospero y sin problemas monetarios. Una vez en su pueblo, descubre ciertos comportamientos extraños en su hija.
Cincuenta años antes, un individuo se suicida en lo alto de un arbol. Los comportamientos extraños de la niña son, por supuesto, obra de este suicida que intenta manifestarse a través del cuerpo de la niña.
Pronto descubriremos por qué ocurre todo esto, gracias a la ayuda de un santero llamádo Baboo.
La película dura dos horas y cuatro minutos. Si le quitamos las dosis de babosismo propias de un cine tan joven como el Dominicano, y las interminables conversaciones que no llevan a ningún sitio, ANDREA es una película con momentos inquietantes, efectos especiales infográficos muy pobres y cantosos, pero terriblemente eficaces, que logra algún sobresalto, risas involuntarias (aunque hay un personaje que pone el toque de humor) y entretenimento funcional, aunque le sobra una obra larga.
Utilizando elementos del folclore y la magia negra Caribeña, ANDREA, toma como referencia sin ningún tipo de coraje a EL EXORCISTA, ya saben, niña poseída, y un exorcista que lucha contra ese espiritu, pero al tratarse de una película exótica a más no poder, y en todos sus sentidos, aquí se intercambia, como si fuera un cromo, un sacerdote por un chamán, de raza negra para más inri.
Se ve, que la casi total falta de medios, no ha impedido que el director Rogert Bencosme, trate su película con cuidado y cariño, y el resultado final es un tanto más estilizado que el de otras películas Dominicanas.
Además, tiene el inmenso honor de ser la primera película de terror que se rueda por esas tierras, así que estamos ante un incunable.
Bencosme, prepara ahora lo que será su segunda película ¿Repetirá con el terror?
Curiosa.

jueves, 6 de octubre de 2011

DÍA DE ENTRENAMIENTO

Al principio no sabia si poner Training Day o su titulo traducido, ya que cuando se empezó a hablar de esta película antes de que llegara a nuestro país, siempre la nombraban con el titulo original, y como no la vi en su momento, así la conozco yo. Escuche de ella que Denzel Washington estaba de oscar, y así fue, ese año el actor se llevo la estatuilla para su casa. Vista hace bien poco la película, puedo decir que su actuación es buena, pero no esta mejor que en otros papeles. Si, lo hace muy bien, pero me dices que es John Q, y te creo. El mismo lagrimear de ojos para las escenas con sentimiento, los mismos gestos sobreactuados para la rabia, la risa forzada...y aun así el tio lo borda. Es el Resines americano.

El detective de antivicio Alonzo Harris, es el jefe del mejor equipo de Los Angeles. Se droga, bebe durante el turno, se codea con mafiosos, traficantes de tercera, jueces, altos funcionarios y prostitutas. En sus propias palabras "Para atrapar a un lobo, tienes que ser un lobo" Siguiendo esta filosofía y lo que llama la verdad de la calle, admite bajo su tutela a un joven y prometedor agente (Ethan Hawke) La cabeza de Alonzo tiene precio por un pequeño incidente ocurrido en La Vegas, y sino paga antes de la medianoche sera su fin. Durante todo el primer día del nuevo agente, el detective ira desarrollando su jugada para poder salir airoso.

No deja de ser una película más de policías corruptos, que probablemente represente el estado de las calles de Los Angeles a principios de este siglo. Sus bandas, sus zonas conflictivas, donde ni un policía solo entraría, el trapicheo en cada esquina, los delitos cometidos en publico y casi impunemente. La esperaba algo mas dura, podría haber dado mas de si, sin embargo se deja ver perfectamente y no aburre ni en su momentos mas flojos. Pero por ejemplo Colors me impacto mucho más en su momento.
Firma la cinta, Antoine Fuqua, de cuyas películas solo he visto Asesinos de Reemplazo y me parecido bastante floja, así que parece que el chico se va superando.

FELONY FLATS

El mundo del cine underground/ultra-indie/amateur está, a nivel internacional, plagado de pintamonas e incapaces. De gente que o se toma demasiado en serio a si misma o, por el contrario, solo factura patéticas imitaciones del cine de Hollywood. No tengo NADA contra el cine comercial, me encanta, lo adoro... pero cuando me siento a ver una obra underground/ultra-indie/amateur, espero algo distinto. Algo que me sorprenda, que me entretenga, que me haga vibrar e incluso que me indigne. Gente capaz de eso, hay muy muy poca... pero está claro que, en mi agenda, uno de los que sí lo consiguen es Bob Moricz, veterano creador audiovisual del que he visto (y difundido, cuando he podido) algunas obras. No toda la filmo/videografía de Moricz es cojonuda... tiene un poco de todo... pero cuando acierta, lo hace a lo grande. Rara es la película moderna, venga de donde venga, que logra mantenerme una hora seguida con los ojos clavados a la pantalla y la boca medioabierta, Moricz lo ha logrado con alguna que otra, como con "Felony Flats", su más reciente largometraje.
Digamos que la peli sigue los avatares de un excéntrico personaje de ridículo aspecto recién salido del manicomio, cómo interacciona con su entorno y con otros personajes que se encuentra a lo largo de la historia. Moricz tiene dos modos de enfocar las escenas, a base de fascinantes montajes audio-visuales (algo en lo que el cabrón es un jefe) o a base de personajes hablando sin parar y una cámara muy nerviosa que les sigue como puede. Todo ello grabado en vídeo (con una camarita de bolsillo) a lo largo de varios meses, improvisando y dejándose llevar por la espontaneidad y las ideas más descabelladas. Moricz logra que "Felony Flats" se desarrolle de modo imprevisible y sorprendente, por lo que no aburre ni pizca a pesar de no contar con una narrativa propiamente dicha.
Yo la he gozado abiertamente, pero supongo que hay que tener cierta predisposición y afición por un tipo de cine algo distinto, alocado y sin miedo. Merece la pena arriesgarse con "Felony Flats"... y ya de paso, con la obra de Bob Moricz al completo.

miércoles, 5 de octubre de 2011

WACKO

No se quien le dijo a Greydon Clark que lo suyo era la comedia...pero es evidente que no sería alguien con mucho ojo. Clark tiene un curriculum que es puro exploitation, y de entre todo el mogollón destacan dos ochenteras "de risa" bastante patéticas (hay una tercera, pero del 77, "Satan's Cheerleaders"). Sin embargo, y ahí si que "mi no comprende", ambas con cierto estatus de culto, "Wacko" y "Joysticks". "Joysticks" no pude ni terminarla, con "Wacko" he hecho un pequeño esfuerzo al tratarse de una "spoof movie" en toda regla, una de esas surgidas a raíz del primer boom "slasher" de los 80, junto a otros blufs como "13 asesinatos y medio" o "Pandemonium".
En plena -y adecuada, dadas las fechas en las que estamos- noche de Halloween, un asesino que luce una calabaza por cabolo y lleva un cortador de césped cual arma asesina, se carga a una chica ante los ojos de su hermana pequeña. Pasados trece oportunos años, hay una fuga en el manicomio. Un policía que lleva todo ese tiempo sin dormir obsesionado con cazar al culpable, se pone manos a la obra convencido de que se trata del psycho-killer del corta césped. Todo ello plagado de humor idiota, chistes picantes, sketches visuales, mucho chorrismo y bastante poca gracia y salero. Que sí, que material sonreíble hay... pero es mínimo.
Al final lo más curioso son las citas cinéfagas y el reparto. En el primer apartado tenemos, dejando a un lado los obvios "slashers" del momento, a "El Exorcista", "La profecia", "Alien, el octavo pasajero", "La isla del Dr.Moreau" y "Psicosis". En el segundo, pues a un Joe Don Baker bastante triste y desatado, George Kennedy interpretando a un padre que espía a sus hijas mientras se duchan (tendría más suerte en el "spoof" con su intervención en la posterior saga de "Agárralo como puedas", donde coincidiría con otro segundón presente en "Wacko", Anthony James), Stella Stevens, la compañera de Jerry Lewis en "El profesor chiflado", el bueno de Charles Napier y un jovencito Andrew Dice Clay parodiando al John Travolta de "Fiebre del Sábado noche". Añadan al pack un grupo muy "new wave" y una ausencia total de sangre y tetas (chistes cochinos hay algunos, pero carne, ninguna).
Mala de cojones, pero lógicamente curiosa por motivos antropológicos. Me pregunto cómo es posible que el "slasher" primigenio nunca esputara una parodia genuinamente en condiciones. Tendríamos que esperar al renacer noventero para "Scary Movie" que, sin ser nada del otro Jueves, por lo menos no era tan miserable como esto.

martes, 4 de octubre de 2011

MENSAJERO DE LA MUERTE

Este es el otro título del que les hablaba hace unos días en el que Bronson/Cannon apostaron por una violencia menos cruda y un Charlie un poco más pacífico. Y eso que la historia daría para bastante cañeta, pero no era esa la intención del equipo al realizarla. ¿Resultado?, pues un fracaso en taquilla. No mucho después, J.Lee Thompson, legendario director de esta y otras muchas (entre ellas, varios vehículos bronsianos), decía en una entrevista para la revista "Impact" que cuando Charles Bronson no mataba en una película, al público no le interesaba. Y es que mucho me temo que en "Mensajero de la muerte" el del bigote solo utiliza la escopeta para disparar contra un objeto muerto. Lo que ejercita un poco más son los puños, pero nada del otro Jueves. Eso sí, en el poster que no falte su imagen bien armado.
La movida arranca con una masacre... más fuerte por su significado que por cómo está rodada. Unos tios con escopeta entran en una granja repleta de mujeres y niños y acaban con todos. Eso provoca una guerra entre familias Mormonas. Bronson esta vez no es ni un poli, ni un justiciero, sino un periodista con buenas intenciones decidido a demostrar que el crimen lo han cometido otros individuos ajenos al conflicto familiar y con fines lucrativos.
Pues bueno, si dejamos de lado la falta de más sangre y, sobre todo, la ausencia de un Charles Bronson en plan exterminador de maleantes, hay que reconocer que la peli está entretenida. Un producto solvente, sin mayores pretensiones, ni problemas. Se puede ver perfectamente y no aburrirse en exceso. Eso si, luego se recomienda un "Death Wish" vía intravenosa.

lunes, 3 de octubre de 2011

BATMAN: LA BROMA ASESINA

Al igual que en Una Muerte en la Familia necesito contar toda la historia para explicar el argumento real del comic, así que quienes no lo hayan leído y quieran seguir "vírgenes" que no continúen. Aunque como alguien dijo: "Lo importante no es el destino, sino como transcurre el viaje" por lo que podéis continuar leyendo, aunque yo ya he avisado. El guión es de Alan Moore, los lapices de Brian Bolland y el coloreado de John Higgins.

En esta historia Batman no es el verdadero protagonista, sino su enemigo mas carismático, Joker. El hombre murciélago va al Arkham Asylum, para entrevistarse con el Joker. Ha estado dandole vueltas a la idea de que más tarde o más temprano se acabaran matando mutuamente, y decide llegar a un entendimiento con el villano. Allí descubre que su archienemigo se ha fugado y dejado a un doble suyo en su lugar. Paralelamente vemos como Joker se hace con un parque de atracciones el cual acondiciona para probar algo, que cualquier persona si se la presiona mucho, puede llegar a enloquecer como le paso a el. Con la ayuda de su banda secuestra al comisario Gordon, y ya de paso dispara a la hija de este, Barbara Gordon (quien fue Batgirl) dejándola en silla de ruedas para el resto de su vida. No solo la deja moribunda en el suelo del apartamento, sino que la desnudan y le sacan fotos, todo ello por un motivo, volver loco al comisario Gordon.

La banda del Joker desnuda y maniata al comisario, lo suben en un "tren de la bruja" cuyo recorrido es un desquiciante viaje a la locura, con luces, sonidos y las fotos que le acaban de sacar a su hija. Cuando Batman descubre el asalto y secuestro cometido por el villano de sonrisa permanente, no duda en repartir palizas a todos los bajos fondos de Gotham buscando una pista. Aun siendo el mejor detective del mundo, no consigue descubrir nada, hasta que los agentes de la ley encienden su señal. El Joker le ha enviado una invitación para su parque de atracciones. Al llegar allí rescata al comisario, quien no ha enloquecido como Joker pensaba que haría. Batman y Joker tienen una pelea cuerpo a cuerpo, saliendo vencedor el héroe. Es entonces cuando todo el argumento se explica.

La broma asesina a la que el titulo hace alusión es ese mal día que llevo a un cómico frustrado a convertirse en el Joker. Si bien como el mismo dice, su pasado va y viene y nunca ha quedado claro cual es el correcto, lo que nunca cambiara es que el mundo es una broma de la que sino sabes reírte acabara llevándote a la locura. Con esta historia vemos más que nunca que tanto héroe como villano son las dos caras de una misma moneda y aunque el experimento del Joker al final no resultase como el quería, si que puede que tenga algo de razón. Al final la relación de Batman y Joker es explicada metaforicamente por el payaso con un chiste, con el que Batman no puede sino reírse a carcajadas porque se ve reflejado.

He aquí ese chiste: Dos locos deciden fugarse del manicomio, suben a la azotea del edificio y uno de ellos salta al edificio de al lado. "Venga, salta" le dice, "No, me puedo caer" le responde el otro. "No te preocupes he traído mi linterna, iluminare el hueco y podrás pasar por encima del rayo de luz" A lo que el otro le contesta "Te has creído que estoy loco??? Si paso, apagaras la linterna y me caeré"

THE DEAD

A pesar de estar jaaarto como una mala cosa de zombies, sentía gran curiosidad ante la idea de ver este film. Por un lado, porque un gran amante del género me había dicho cosas muy buenas de el a través de las páginas de su fanzine. Y por otra, porque otro fan más dado al gamberrismo me había echado pestes. Esa diversidad de opiniones tan extrema solo podía significar que "The Dead" tenía algo interesante que aportar a la saturación actual de no-muertos que nos asola (¡como odio las modas, por christ!). Bien, una vez consumida y deglutida, comprendo perfectamente las razones de ambos (muy adecuadas a sus propias personalidades).
África está siendo invadida por zombies. Un ingeniero del ejército y un soldado de la región unen fuerzas en un viaje por los bonitos pero agrestes parajes africanos con dos fines distintos, el primero encontrar un avión con el que escapar, el segundo a su hijo. Por el camino, muchos y más zombies.
"The Dead" tiene un punto muy grande a su favor, que ya ves venir desde el título: su sencillez. La historia, en formato "road movie", es lineal, simple y cristalina como el agua. Todo rezuma un aire muy clasicorro, para empezar los zombies de esta peli son "old school", van lentos y no tienen superpoderes, ni lenguas de lagarto que se alargan, ni sacan rayos por el culo. Luego, estéticamente no se abusa nada de los efectos infográficos, que están reducidos a lo mínimo. En su lugar, trucajes de la vieja escuela y coherente truculencia dada la temática que nos ocupa. La cámara se mueve lo justo, y el montaje tampoco se desmadra. Es todo como muy reposado, muy tranqui, muy de los setenta sin por ello forzar la máquina a lo Tarantino/Rodriguez. Los directores (los Ford Brothers) se toman las cosas con calma. Y si eso, por un lado, mola mucho porque va acorde al tono de la peli, por otro se puede volver en su contra... vamos, que "The Dead" es un poco chapas (aunque no tanto como ESTA otra muestra de cine zombie). Encima, en realidad lo único original que ofrece es el entorno donde se desarrolla la narración, siendo el resto bastante tópico. Claro que todo esto viene parido con un gusto exquisito y mucha sapiencia cinematográfica y lo compensa. No es la peli más divertida del mundo, desde luego, pero su sobriedad y su mirada al pasado sin resultar estridente ayudan a que el regusto final sea positivo.
Con la de mierda que ha salido y está saliendo del fenómeno zombie, es muy posible que "The Dead" se erija entre lo mejor.

sábado, 1 de octubre de 2011

ALIENS VS. AVATARS

Sí amigos, no era una broma... se trata de una película de verdad (o "de verdad") y hoy he tenido el honor de verla.
"Aliens vs. Avatars" es pura consecuencia de la filosofía "Asylum", ya saben: oportunismo ultra-exploitation, títulos bien llamativos para que todos se enteren de que existes y un acabado técnico digitalmente costroso. De hecho, la misma gente del asilo bromeó en su momento respecto a "Aliens vs. Avatars" comentando aquello de: "¿Por qué no se nos ocurrió a nosotros antes?".
La historia no tiene mucho truco, un alien y un avatar (azul y con orejas puntiagudas) llegan a la tierra dispuestos a darse de yoyas, pillando por medio a un grupo de teenagers de acampada. Naturalmente, la presencia de ambos se limita a UN individuo de cada especie (nomás faltaría), aunque el avatar tiene un complemento que, a la larga, termina siendo casi lo mejor de la peli, un robot (¡robotar!) que, por aspecto y maneras, casi parece un primo lejano de la chatarra que aparecía en "Supersonic Man". De verdad, verlo para creerlo.
Claro que semejante frase hecha afecta a toda la peli al completo. A ver, no nos engañemos, "Aliens vs. Avatars" es un producto prácticamente amateur que, si no fuera por lo gracioso de su título, no destacaría más de lo poco que ya destaca. Auténtico museo de los horrores de lo que supone vivir en la era digital (está rodada en vídeo anamórfico y dispone de unos efectos CGI peor incluso que los de "Asylum"... en ese apartado destaco especialmente la deprimente nave del Avatar), tiene sin embargo algo que la salva... el monstruo y el robot son tíos disfrazados. Les diré más, el primero incluso en algun que otro momento muestra sin complejos donde termina el disfraz y comienza el actor que hay dentro (atención a ese cuello color carne que asoma más de lo debido) y, esta sí que es buena, gasta el mismo aspecto que el monstruo de otro cutre-film/video de ciencia ficción titulado "Plaguers". De hecho, diría que es el mismo bicho pero pintado de negro. ¿Reciclaje o paranoia mía?... tal vez el hecho de que en el catálogo de la productora de "Aliens vs. Avatars" esté el slasher "Camp Blood", dirigido por el mismo tio que luego parió la mentada "Plaguers", sea una pista de mucho peso. ¿Que no?.
Completan el show unas pocas tetillas, algo de gore (casi todo CGI, muy patético), mogollón de diálogos chorras e interminables (el Avatar se pega unos rollos tremebundos), incongruencias a mares (el chaval prota que, antes de huir del alien, le empuja cual ofendido escolapio... la muchacha que decide cortar el cuello al Avatar como solución práctica ante la duda, etc, etc...) y como fondo, el plató más barato del mundo: el bosque.
El dire, Lewis Schoenbrun, es un montador que eventualmente agarra el megáfono para dar órdenes (si el presupuesto llega, claro) y su curriculum en ese apartado no tiene desperdicio.
A ver, que sí, que es una mierda y cuesta soportarla hasta el final... pero yo creo que vista en compañía de los colegas adecuados, podría incluso dar pie a una velada chévere!!!.

viernes, 30 de septiembre de 2011

RED STATE

El caso del cineasta Kevin Smith es la prueba viviente de que no te puedes pasar la vida intentando contentar a tu supuesto público, porque, primero, estadísticamente es casi imposible y, segundo, aquellos que te adoran son los más peligrosos, porque pueden pasar de chuparte el cimbrel a odiarte con un simple cambio en la dirección del viento. Vamos, que son así de gilipollas. Smith se había encerrado en sí mismo en lo que se suponía era su especialidad, la comedia gamberra plagada de diálogos chanantes... pero, siendo francos, desde la muy potable "Persiguiendo a Amy", no había hecho nada realmente con cara y ojos. Y no, "Clerks 2" tampoco se salva. El orondo director estaba demasiado pendiente de lo que sus fieles decían de él en internet, y seguramente viviría amargado porque, a pesar de reutilizar ad infinitum a sus personajes de "Jay" y "Bob, el silencioso" (de nada sirvió anunciar que los había enterrado), las referencias continuas (y cansinas) al universo "Star Wars" y toda la parafernalia comiquera, Smith seguía sin conseguir dejarlos a todos realmente contentos. El clavo en el ataud fue esa última hiper-basura que hizo con Bruce Willis en plan "comedia de polis" y por la que merecería acabar en la cárcel.
Imagino que ahí el amigo se dio cuenta de que en su afán por lograr de todos una sonrisa y una palmadita en la espalda, se estaba cargando su ya de por si maltrecha carrera. ¿Qué hacer?, pues algo muy simple: Mandarlo todo (y a todos) a tomar por culo, apartarse totalmente de sus parámetros habituales y parir aquello que le viniera en gana: una peli de terror. Eso es "Red State".
A ver, sé que tanto en la pre-producción como en la consiguiente fase de lanzamiento, han habido movidas y aspectos curiosos que, seguramente, molaría contar aquí y ahora. El problema es que estoy saliendo de un gripazo, y no me apetece nada de nada buscar. Solo escribir. Así que nos ceñiremos a la peli comentando que, más que una de terror, "Red State" es un thriller. Narra los avatares de una familia de chalaos religiosos. Primero en su deseo de hacer justicia divina matando a pecadores y, seguidamente, enfrentándose al gobierno a base de disparos. El humor es el justísimo, y la violencia no excesiva pero presente. El ritmo está bien llevado, y no aburre en exceso, aunque tampoco es la leche de entretenida. Lo mejor de "Red State" es su ausencia de clichés (al menos no tomados desde un punto de vista literal) y su trama cambiante... es decir, la peli avanza y avanza, la historia avanza y avanza, y en ningún momento se apoltrona. Tampoco hay personajes de los que encariñarse, aquí el que tiene que palmarla, lo hace y punto. Salen tan mal parados los beatos como el gobierno, cada uno mirándose al ombligo y buscando sus propios intereses. A ver, aunque antes calificaba al film de thriller en lugar de terror, debo reconocer que algo de miedo da... y no por posibles escenas o momentos de atmósfera, sino porque al menos a mi todos estos fanáticos religiosos me dan mucho mucho canguelo... y lo dan porque, como todos sabemos, existen realmente.
La peli ha salido directamente en DVD, y ya mola. Kevin Smith se ha desquitado, ha demostrado que es bien capaz de hacer otro tipo de pelis y, si fuera un tio listo (que lo es), seguiría por estos derroteros, dirigiendo films diferentes a la puta trilogía de Jersey aunque fueran directos al video-club. A fin de cuentas, mejor eso que acabar estrenando truñazos para estrellas en decadencia.
No es una peli redonda, pero se deja ver gustosamente.

jueves, 29 de septiembre de 2011

EL GUARDAESPALDAS DE LA PRIMERA DAMA

Mucho me temo que pertenezco a esa ralea de despreciables individuos cuya admiración por Charles Bronson se limita a sus papeles de duro y, para más escarnio, a la etapa de su carrera comprendida dentro de los dominios de la Cannon. Es decir, me mola cuando Charlie hace de poli, asesino "bueno" o, sobre todo (muy sobre todo), justiciero. Esa es la razón de que en su época, alquilada "El guardaespaldas de la primera dama" (maravillosamente desmadrado título español, pero mucho más adecuado, de lo que en v.o. es "Assassination"!!), me supusiera un cuantioso varapalo. Ayer noche, pasados un buen puñado de años, y de nuevo visionada en VHS, a penas logré soportar el sueño. Me dormí justo al salir los créditos del final y me desperté más tarde con la pantalla del televisor en azul y la cinta rebobinando escandalosamente.
"El guardaespaldas de la primera dama" es una de las dos apuestas Bronson/Cannon por un cine de acción más sano, divertido y juvenil. Sin escenas de violencia demasiado escabrosa, ni malos rollos. Ambos títulos (el segundo me lo reservo para más adelante), fueron notables fracasos artísticos y, al menos uno, comerciales. No me sorprende.
En esta peli, Charlie interpreta pues a eso, al guardaespaldas de la primera dama, una mujer insufrible y de armas tomar a la que pone rostro la que entonces era su mujer en la vida real, Jill Ireland. Tal combinación da pie a lo más parecido a una "comedia romántica" encontrable en la filmografía de mi justiciero cinematográfico favorito. El problema es que Bronson no cuela como tio simpático, no hay la menor química entre la pareja (en la vida real puede que sí, pero en pantalla os digo yo que no) y, por ende, su relación carece de garra y resulta monótona. No te importa mucho lo que les pase... o lo que pase. Además, llega un momento en el que ella parece gilipollas. ¿Cuantos intentos de atentado necesita más para no seguir escapando de los guardaespladas?. Si el Charlie de esta peli hubiese sido el de "La ley de Murphy" o "Justicia Salvaje", habría mandado a la mujer a tomar por culo. Pero incluso en la ficción, Bronson era -como somos todos- un calzonazos. Tampoco convence mucho -y resulta altamente patético- el ridículo romance que le calzan al abuelo con una asiática mucho más joven que él y que anda loca por sus maltrechos huesos. Tela.
El "action-hero" de video-club Frank Zagarino interpreta a un chófer del servicio secreto, en uno de sus primeros papeles.
Es evidente que no todo el cine de acción palomitero de los ochenta es salvable. Ni tan siquiera aunque lleve el sello Cannon/Bronson.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

GANTZ PERFECT ANSWER

Continuación directa del Live Action basado en el manga y anime titulado Gantz. Para los que no vieron la primera parte, o para recordar los acontecimientos a quienes si lo hicieron, antes de los créditos iniciales nos meten un resumen de la precuela. Siguiendo con la costumbre de las Live Action de TV (aunque esta se estreno en cines) y las series mismas de TV, primero nos hacen ese resumen ya comentado, luego una intro de unos seis o siete minutos, después los créditos iniciales y cuando ya llevas 15 minutos empieza la película.

Kei Kurono sigue ligado a Gantz y a las noches cumple las misiones que este le ordena, así podrá conseguir los puntos necesarios para resucitar a su amigo Kato. Mientras tanto, durante el día, Kei cuida del hermano de Kato y va afianzando su relación con Tae Kojima. Kei esta a pocos puntos de conseguir los 100 necesarios para la resurrección, pero entonces se encuentra con un Kato vivo, pero mas callado y frio que de costumbre. Resulta que es un impostor, un alien que puede adoptar la forma de las personas a las que mata. A la vez que transcurre la acción del grupo bajo las ordenes de Gantz, un policía va investigando las extrañas desapariciones de los cadáveres que deberían de haber quedado en las muertes de los protagonistas. También una idol (modelo japonesa) va por su lado asesinando a gente que una mini Gantz de bolsillo le va marcando. La idol y otros personajes son anteriores peones de Gantz que en su momento consiguieron los 100 puntos y decidieron volver a su vida con la memoria borrada, pero ahora Gantz los esta trayendo de nuevo a su juego.

Olvidemonos del manga ya que en esta segunda parte los cambios son tan numerosos con respecto a la obra impresa que casi parecen historias distintas. Si que cuenta con uno de los mejores aciertos del manga (que Tae Kojima sea un objetivo de Gantz) pero en las 2 horas 20 minutos que dura, lían demasiado la trama y salvo contados momentos en su mayor parte de metraje es todo palique y mas palique. La acción esta esparcida por la película en dos segmentos, una pelea en el metro con un numeroso grupo de aliens, y terminando el filme, una persecucion y el climax final. El nivel de gore baja con respecto a la precuela, así como la calidad de los FX, que solo se mantienen en las teletransportaciones, en todo lo demas pega un bajón considerable. En cuanto a las actuaciones, pues nada que objetar, ninguna sobresale ni destaca, por momentos hasta son mas bien flojas. Solo el actor que interpreta a Kei Kurono, Kazunari Ninomiya (Gantz, Cartas desde Iwo Jima) tiene un par de escenas en las que desatar un rol mas dramático, y podemos decir que cumple, aunque no mata.

Aun con su duración no llega a hacerse larga y si bien no es una gran película, es una segunda parte, podemos decir que aceptable. Ha bajado un poco el listón si la comparamos con la primera, y mucho mas si se compara con el manga, pero como este ultimo aun no tiene final ya que se sigue publicando, algún final tenían que darle. Ahora bien, decir que esto es la "Respuesta Perfecta", pues como que no. Que para exagerados ya estamos los de Bilbao.

martes, 27 de septiembre de 2011

Y DEL SEGURO... ¡LIBRANOS, SEÑOR!

Película de Antonio del Real, al estilo de Antonio del Real, y que a juzgar por el póster, se las promete mucho mas alocada y desmadrada de lo que en realidad es.
En los ochenta se pusieron de moda las comedias ambientadas en clínicas y hospitales, y a rebufo de LOS LOCOS DEL BISTURÍ, aquí en España se rodaron AGÍTESE ANTES DE USARLA y esta.
También es sabido que en España en aquellos años, los personajes de actualidad de la tele y el mundo del espectáculo eran también rentables en la taquilla, y por eso esta película es un perfecto vehículo de lucimiento para el popular Dr. Cabeza, que protagoniza la cinta.
Alfonso Cabeza, era un doctor real, que para más inri era presidente del Atlético de Madrid y un polemista nato. Su fama era tal, que a algún productor despiadado se le ocurrió que una película con el a la cabeza (valga la redundancia) podía ser un éxito de taquilla.
Un actor para hacer un fraude a la seguridad social, se hace pasar por enfermo en diversas clínicas y hospitales. Esta vez da a parar a uno cuyos directivos son los individuos más corruptos del mundo. Pensando estos que este es en realidad un inspector del ministerio de sanidad, planean hacerle chantaje, y con dicha confusión, tenemos el enredo en bandeja. Por otro lado, dos macarras convencen al actor para atracar las arcas del hospital, y salir de allí juntos con el botín.
No está nada mal la película. Obviamente, el papel del doctor Cabeza es secundario, pero resultaba muy atractivo, a priori, para la taquilla, pero no recaudó lo esperado.
En realidad se trata de una película que denuncia los chanchullos de la seguridad social y las irregularidades en las intervenciones médicas, pero como está camuflada de comedia, nos lo pasamos teta con la película, máxime cuando esta tiene sus contadas dosis de humor negro, gore y escatología (que no hay nada mas gracioso que hacer chistes sobre las entrañas de un individuo al que están haciendo una autopsia).
De una coralidad absoluta, en el reparto nos encontramos con un grupo de grandes de la época, Juanjo Menéndez, Antonio Gamero, un excelente Carlos Larrañaga, una de las actrices mas bellas del cine Español; Isabel Luque, Agustín González, y un primerizo, y sorprendentemente gracioso Antonio Banderas que empezaba su fructífera carrera tras trabajar con Almodóvar, y que da vida a uno de los macarras que planean el atraco, con acento Andaluz, y con una bis cómica, que ya nunca se volvería a vislumbrar. Vale que en TWO MUCH está gracioso, pero en esta, mama del humor de sal gruesa que se estilaba en España aquellos años.
Rodada con oficio y solvencia, deja un buen sabor de boca tras el visionado. Y, coño, que es un tipo de cine que ya no se hace, y que debería hacerse.

WHITE FIRE

"White Fire" es una película que arrastra orgullosa la etiqueta de "tan mala que es buena". Hombre, yo tampoco usaría el vocable "buena", aunque lo sustituiría gustosamente por el de "curiosa". Co-producción entre Turquía, Francia e Inglaterra (toma geroma), "White Fire" destacó durante los ochenta (es del 84) en nuestros video-clubs por su llamativa portada, en la que un Robert Ginty post-"El Exterminador" sujetaba una sierra mecánica. Naturalmente, los distribuidores no pudieron evitar una referencia al clásico de James Clickenhaus utilizando la frase promocional "Exterminación es el tributo de los ricos". Ya sabemos que no era esa la primera vez que ocurría, "Vietnam, Texas" también se valió de la misma táctica. Sin hablar de las falsas secuelas de "El Exterminador", la tres y la cuatro, lanzadas en su época... y encima, en orden inverso (como curiosidad, mencionar que el film comentado y "Exterminador 2" comparten año de producción).
En esencia "White Fire" es una historia de incesto. ¡Júrolo!. Robert Ginty y su hermana, interpretada por Belinda Mayne (cuyas tetas perfectas me deslumbraron en el "
Alien 2" italiano, y también salía en "No abrir hasta Navidad"), son dos ladrones de joyas. En una escena en la que ella se baña en pelotas, él la mira con ojos lascivos y le dice "Que lástima que seas mi hermana". El caso es que una panda de mafiosos les ha intentado contratar sin éxito, por lo que se toman la revancha y matan a la moza. Ginty, afligido, va a un bar a pillarla gorda y casualmente se encuentra con una tipa clavada a la fallecida que le tira los trastos. La convence para hacerse pasar por la hermana (no sabemos muy bien con qué fin), por lo que la somete a un duro entreno. En el proceso, se enamoran... pero falta un detalle, cambiarle los cuatro rasgos que marcan la diferencia. Ese es el motivo de que la envíen a una clínica de cirugía estética que parece un harem, repleto de mozas con finas telas tapando sus vergüenzas y correteando de aquí para allí. De mientras, aparece una super-joya con casi poderes por la que todos se pelearán (tampoco sabremos el verdadero motivo, ya que al final estalla sin más). Y también está Fred Williamson, puro en mano, buscando a la nueva hermana de Ginty. Y ya puestos, el malo de la paella es Gordon Mitchell, ex-astro del peplum afincado en la peor serie B/Z. Antes del "The End", Ginty conseguirá su sueño tan deseado: follarse a la carne de su carne, sangre de su sangre. Un desenlace feliz, después de todo.
La ensalada de por sí ya resulta apetecible, pero hay más. Mucho más. Aparte de unas cuantas tetas, tenemos algo de sorprendente gore. Cuando Ginty utiliza la sierra mecánica, vemos sus efectos de modo gustosamente gráfico. Luego, a un pobre turco le cortan la entrepierna con otra clase de sierra. Todos los secundarios y extras del film llevan bigote, miran a cámara y son pésimos actores. El mismo Ginty luce bigote... tal vez para solidarizarse. En general el argumento no tiene mucho sentido, y todo es bastante caótico, además de cutre y torpón. Desafortunadamente, tantos elementos exóticos no garantizan diversión completa, hay mucho de aburrimiento y más drama del que desearíamos. El clímax final está repleto de explosiones y tiros... y a tenor de las imágenes, diríase que algunos de los extras no salieron bien parados durante el proceso.
El director, Jean-Marie Pallardy, es todo un icono "trash" en su tierra. Modelo masculino que, por aburrimiento, se puso a actuar y dirigir. Su especialidad, el soft-core. De ahí al porno, y a la serie B. Fue productor de uno de los infra-vehículos para Bruce Le (sí, con una e). Su sello destintivo (aparte de la incapacidad) es que en los créditos suele firmar con un garabato ininteligible... un toque muy "auteur" para alguien bastante opuesto al término.
Recomendada para curiosos y amantes de las ñordas exóticas.

lunes, 26 de septiembre de 2011

EL JOVENCITO DRACULA

Curioso título del cine español, dirigido por el hoy laureado Carlos Benpar (CINEASTAS CONTRA MAGNATES, CINEASTAS EN ACCIÓN) y que toma como fuente de inspiración, con descaro y sin ningún tipo de pudor, el éxito del año anterior (1976) EL JOVENCITO FRANKENSTEIN de Mel Brooks.
Desde luego, es una película rara y confusa, que sin embargo me ha dejado un buen sabor de boca.
El nieto de Drácula, ya viejo, deshereda a su hijo Jonathan Drácula por sosainas, y en su lugar deja todo su patrimonio a una jovencita llamada Guillermina, hija de la momia Dolores.
Cuando esta y una amiga suya llegan a Transilvania, se topan con un pueblo monopolizado por Van Helsing, con un bisnieto de Renfield que no duda en engañarlas para acostarse con ellas, y con un bisnieto de Drácula que medio filosofea, y que para heredar el legado, deberá dejarse de rollos filosóficos, abandonar su fuerte ramalazo homosexual y morder a una doncella cuando apenas quedan y cuando este no ha practicado el vampirismo en su puta vida.
Esta peli es lo más curioso que me he echado a la cara en tiempos.
Es la obra de un intelectual desmelenándose por completo, pasándose todo lo serio por los huevos y abogando por el humor, muy a su manera.
Hay chistes “spoof”, guiños directos a la película de Mel Brooks, chistes más chabacanos al estilo hispánico y sin embargo es una película terriblemente personal.
No se confundan, aunque salga en listas de títulos clasificados “S”, tiene algo de destape, pero nada que ver con ese tipo de cine. Esto son palabras mayores comparado con todo aquello.
Rodada con mucho cuidado, incluso detectamos planos de corte arty que en cuando alguna pedantería propia de rata de biblioteca. Predomina el humor verbal al físico y es una película que hay que escuchar con atención. Casi toda ella son diálogos, y aunque a priori parecen de lo mas absurdos, pronto nos damos cuenta de que todos y cada uno de ellos son graciosísimos y están llenos de miga.
El resultado final es más deudor de Monty Python que de la que homenajea y explota.
Después de todo, es un film para que los culturetas se partan la caja con algunas de las referencias y chascarrillos, que el público llano de aquella época no era capaz de detectar, por eso fue un fracaso de taquilla absoluto, y de ahí su condición de rareza.
En el reparto el propio Benpar interpretando a este singular Drácula, un inconmensurable Víctor Israel como Renfield, el indispensable en toda joya rara que se precie Mir Ferry como Van Helsing, una absolutamente caliente Susana Estrada, mas recatada que de costumbre, Verónica Muriel y Marina Ferri.
Una delicia de película, no apta para la mayoría. Y por supuesto, la única comedia del cine español en la que puedes sacar lecturas implícitas e interpretarlas como te salga de los cojones, intercaladas con soltura y oficio con chistes de todo tipo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

DOOMSDAY PROPHECY

Mira que me gustan las pelis de catástrofes emitadas por el Syfy Channel. Lástima que lo mejor de ellas se quede en sus tramas, o ideas de partida, porque jamás de los jamases han podido plasmarlas convenientemente en imágenes a falta de mayor presupuesto. En el caso de "Doomsday Prophecy" la culpa no es de "Asylum", sino de otra infra-compañía especializada en esta clase de productos y que se los coloca a Syfy como churros, "CineTel Films".
La cosa va de que el mundo está a punto de terminarse porque un agujero negro que se lo zampa todo (incluído Júpiter enterico) se acerca a la tierra. Su fuerza gravitacional es tan gorda que en nuestro planeta comienzan a sucederse macro-terremotos tremebundos que arrasan con países enteros. Toda esta movida la predijo un escritor gracias a una vara que posee y que le hace ver el futuro. Encima, esta sirve para activar unas estatuas de Moáis (como las de la isla de Pascua) enterradas bajo suelo americano, que juntas lanzarán un rayo desintegrador contra el agujero negro (¡me corro!). Los dos protas deberán lograr salvar la situación a pesar de disponer solo de 24 horas y un agente del gobierno que se los quiere cepillar.
Lo que yo decía, ideas descabelladas y maravillosas. ¡Así debería ser siempre el cine de catástrofes, coño!. Pero claro, la mayor parte de la cañeta se limita a poco explícitas y nada jugosas imágenes generadas por ordenador y a diálogos. Vamos, es más fácil que te venga un tipo y te diga: "Señor, el mar Mediterráneo se ha tragado a Italia entera", que gastarse los dineros en mostrarlo.
Aún así, la peli se deja ver, es tan vacua y tontuna que no molesta y entretiene, más si acompañas el visionado con algo comestible (y aquí lo incluyo todo). ¡Caray!, hasta el climax final resulta moderadamente emocionante.
¡Otra!.

viernes, 23 de septiembre de 2011

HALLOWEEN NIGHT

Cuando "The Asylum" entró en el mercado, lo hizo con menos dinero que ahora y apostando por el género más lógico para una empresa novatilla en busca de un hueco: el terror. Las primeras pelis del sello son casi todas de miedo, y están rodadas de modo mucho más pobre y parco que las subsiguientes y patéticas odiseas de monstruos gigantes peleándose. Por ese motivo, daba canguelo enfrentarse a este "Halloween Night", la obvia y asylum-lógica aportación al remake de "La noche de Halloween" según Rob Zombie.
Durante la noche de las brujas, un chaval presencia la violación y asesinato de su madre. Encima, el pobre gafe se quema de modo accidental, quedándole un aspecto imposible y más propio de un zombie que de una víctima de las llamas. Diez años después se escapa del manicomio sin mucha dificultad (coincidiendo con, sí, la noche de Halloween) y vuelve a su casa en busca de "algo" (simpático detalle). Ahora está habitada por una panda de jovenzuelos que han montado su consabida fiesta de disfraces. Naturalmente, el asesino dará buena cuenta de ellos.
Entre la trama y el título, no hace falta decir en qué se inspira "Halloween Night". Incluida banda sonora. Pero en realidad, y salvo lo expuesto, el resto de la historia deriva hacia tonos y salidas distintas. Eso sí, su deuda con el "slasher" clásico es evidente (ese psycho-killer quemado a lo "The Burning") y guarda más parecido con este que muchos de los films posteriores que alardeaban de ello. Pero lo más sorprendente e inaudito es que "Halloween Night" no es, ni por asomo, la super-troncha que esperaba viniendo de "Asylum". Puede que sea de lo mejor de su catálogo. Es más, ni tan siquiera es especialmente mala para lo que habitualmente es un "slasher" moderno videoclubero. Está repleta de tópicos, sí, pero el ritmo se aguanta bien e incluso depara alguna sorpresilla. Vamos, que aburre muchísmo menos que cualquiera de las asiladas recientes.
A todo ello contribuye un asesino de simpático aspecto (va vestido de verdugo medieval) y, dato este muy importante, su generosa ración de gore. "Halloween Night" no solo es bastante sangrienta, además sus efectos especiales son de la vieja escuela. Sí amigos, aunque hoy día los de "Asylum" tiran de CGI incluso para los trucajes más básicos, antaño aún tenían la decencia de utilizar látex, y "Halloween Night" se vale inteligentemente de ello, a base de estómagos abiertos, cabezas cercenadas, mucho líquido rojo y otras delicias. Además de una agradable ración de tetilla, claro. Incluso a niveles tan zetosos como estos, se sigue demostrando que en ocasiones la falta de recursos es más una bendición que una maldición.
Una de las sorpresas agradables que nos reservan los títulos de crédito, consiste en descubrir quién firma el guión, Michael Gingold, colaborador de la revista "Fangoria" con un ilustre pasado fanzinero a los mandos de "Scareaphanalia", lo que dice mucho respecto a las cosas buenas de "Halloween Night".
Se podría decir que su director, Mark Atkins, prometía. Pero no, solo fue flor de un día. Totalmente afincado en el asilo, el muchacho también ha dirigido ultra-mierdas intragables como "Allan Quatermain and the Temple of Skulls" o la reciente "Battle of Los Angeles". No pude acabar ninguna de las dos. Sin embargo, otro título del asilo, de terror, es suyo y encima, visible, "Haunting of Winchester House". ¿Será pues nuestro género querido del alma el fuerte de Atkins?. Tal vez.


PD: ¿Y a que viene eso de "basada en hechos reales"?... no se, no se...

jueves, 22 de septiembre de 2011

POPPERS

Sorprendente película española, que mezcla por un lado el género de cine de supervivencia, por otro el de justicieros y todo ello, dentro de “la movida” madrileña.
El joven componente de un grupo musical, asesina por celos a un maromo que está besando a su novia. Tras salir de la cárcel, un extraño individuo le pide que le acompañe. Un grupo de millonarios excéntricos, entre los que se encuentra el padre del muchacho al cual asesinó, le dan una bolsa con un millón de dólares en diamantes. Van a organizar una cacería, en la que el es la presa. Si logra salir vivo de esta, los diamantes serán suyos. El joven logra escapar, dando muerte antes a uno de ellos. Una vez liberado, y consciente de que estos millonarios irán a por el, ejecuta su sangrienta venganza, acompañado de una extraña joven adoradora de Satán.
Súper curiosa. Actores clásicos haciendo de ricachos encabronados (Agustín González, Manuel de Blas, Agustín de Vilallonga…) montados en sus caballos, trasmitiendo una seriedad pasmosa, vestidos de negro y con sus fusiles en ristre, persiguiendo al protagonista, Miguel Ortiz (Posteriormente presentador de insulsos programas de televisión), no se ve todos los días en el cine español.
Y además de todo esto, el ambiente es malsano a más no poder. Cuando no están en el campo, están en discotecas ochenteras donde predomina el maquillaje y el cuero. Y sobretodo, el toque homosexual se impone. Dos de los ricachos lo son, y el olor a, precisamente, “Poppers” se huele durante toda la película.
Las maneras en las que el personaje aniquila a sus cazadores, son totalmente amorales, y muchas de las cuales, son guiños directos a películas de la época (¿EL EXTERMINADOR?).
Necesariamente pesada en cuanto a tempo, y sin llegar a ser redonda, si que se prodiga como una de las películas mas extrañas e interesantes del cine español ochentero. Y lo mejor de todo, es que no nos cuenta nada nuevo, las premisas de las que hace alarde la película, las hemos visto mil y una veces en otras películas anteriores, eso si, siempre americanas. Siempre funcionan estas cosas.
Dirige el ignoto José María Castelví, al que no se le conocen mas referencias.
Muy recomendable.

YA SE ACERCA....

Próximamente............
"Malas pero divertidas", edita "Raima Ediciones".
Más información en breve.

EL PODER DE LAS ARMAS

Tengo un ejemplar de la revista francesa "Impact" -Octubre del 87- con una entrevista muy maja a Fred Olen Ray (pueden disfrutarla aquí) En ella, el amigo comenta literalmente que le gustaría trabajar para compañías de más peso como "New World Pictures" o, ya puestos, "Paramount". Sí queridos, Ray tuvo también sueños de grandeza. Nadie nace aspirando a ser el rey de la serie B o Z. Por eso "El poder de las armas" (originalmente titulada "Armed Response" y "Respuesta armada" en su "nueva" versión castellana) es una peli tan importante en su carrera. Fue la primera (¿y la única?) que rodó con un presupuesto algo holgado (un millón y medio de dólares del año 1986), la primera para la que tenía un equipo en condiciones (en "Impact" cuenta lo flipante que le resultó ver una calle entera cortada para su rodaje y con una filera enorme de caravanas) y la primera distribuida por una "major". Diré más, fue la única peli de Fred Olen Ray estrenada en los cines de Barcelona. Incluso se habló de ella en algún que otro programa dedicado a los estrenos semanales. Inaudito. A toda esta ensalada de virtudes, debemos añadir una más: seguramente sea su peli más soportable y entretenida.
Dos detectives contratados por la mafia japonesa la lían parda en un intercambio de intereses. El uno traiciona al otro. Este segundo, muere, por lo que su familia al completo decide tomarse la revancha.
Llevo tantos años viendo ponzoñas firmadas por Fred Olen Ray que había olvidado lo placentero que resulta, para variar, encontrarse con una realmente visible. "El poder de las armas" es un thriller de acción sencillito, correcto, pero sobre todo, que no aburre y pasa relativamente rápido (además dura 80 minutos). Bien facturado técnicamente, con las justas dosis de explosiones y tiros y un reparto muy carismático y simpático que, esencialmente, contribuye también al buen regusto que deja. Acompañando a los astros David Carradine y Lee Van Cleef (este segundo especialmente gracioso), nos encontramos un montón de rostros de serie B como los de Dick Miller (un clásico en el cine de Roger Corman y Joe Dante), Laurene Landon (musa de Larry Cohen), Brent Huff (trabajó en más de una ocasión para Bruno Mattei) o el mítico Michael Berryman (el feo de "Las colinas tienen ojos" original) en el rol de un simpático matón al que le encanta repartir galletas de la fortuna. En el lado de los malotes (bueno, Berryman también entra), mucho rostro asiático reconocible de mucha peli videoclubera, destacando el jefe de todos ellos, Mako, que has visto en tropecientos títulos (realmente, "El poder de las armas" parece un regreso a la época en la que la serie B de Hollywood estaba volcada en explotar el "terror amarillo", dato este evidenciado por el visionado de uno de esos añejos films en un televisor). Y claro está, no podemos olvidar a la escudería Olen Ray, que salvo Ross Hagen (otro de los malos), se limita a papeles muy pequeños o minúsculos: Susan Stokey, David O´Hara, Dawn Wildsmith (ex-señora Ray), Bobbie Bresee, Fox Harris y Michelle Bauer... enseñando teta, cómo no. El propio Ray se reserva su papelito como soldado amigo de Carradine en los flash-backs situados en Vietnam (donde muere acribillado). El guión corre a cargo de otro clásico de la casa, T.L.Lankford (suyos son también los de "El misterio de la pirámide", "Cyclone", "Hollywood Chainsaw Hookers" o "Espacio Profundo").
Vale, hay algun momento que descarrila un poco (el tiroteo del clímax final es bastante torpe), pero acostumbrados a las ñordas haituales de Fred Olen Ray, "El poder de las armas" vendría a ser el "Ciudadano Kane" de su carrera. En serio.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LA PRINCESA PROMETIDA

En 1987 Rob Reiner filmo una de esas películas, que no se a vosotros, pero que a mi me marcaron de chaval. Creo recordar que la primera vez que la vi estaba en el colegio, luego ya la he visto todas las veces que la han dado en la televisión y la he pillado empezada. Lo que no supe hasta hace unos años y puede que muchos aun desconozcáis, es que esta basada en un libro. Su escritor es William Goldman que también es guionista de la película y de muchas otras como Dos hombres y un destino o Misery.

Empieza el filme con un jovencisimo Fred Savage (Aquellos Maravillosos Años) y un cascadete Peter Folk (Colombo) nieto y abuelo respectivamente en la película. El abuelo acude a ver a su nieto enfermo, y ya de paso para leerle el cuento de La Princesa Prometida. El joven, que muy malito no esta la verdad, pasa bastante de su señor abuelo y no tiene ganas de oír historias cursis y empalagosas. Pero el abuelo empieza a leer la historia y poco a poco su nieto ira mostrando más y más atención, llegando al punto de querer saber todo lo que ocurre aunque sean escenas de besos, algo que desde el principio deja claro que ni le gusta ni le interesa. La historia que cuenta el abuelo es el argumento en si de la película.

Westley es un joven mozo de cuadra que se enamora de Buttercup, la princesa del reino. El siempre contesta a las ordenes de la princesa con una coletilla, "Como desees" Esta frase aunque inocente sera clave más adelante. Westley decide salir al mundo a conseguir fortuna y así poder casarse con su amada, pero los años pasan y la ultima noticia que Buttercup tiene de su amado es que se topo con el barco del sanguinario pirata Roberts, el cual no deja prisioneros, así que le da por muerto. Por mandato de su padre, el Rey, se prepara la boda real entre Buttercup y el noble de turno. Justo antes de la boda, la princesa es secuestrada por tres delincuentes, entre ellos el mítico Iñigo Montoya (suya es la mejor frase de la película) como fuerza bruta contaron con el luchador de werstling Andre el gigante, y el jefe de estos dos, Vizzinni, el malo de los tres, porque los otros dos son un pedazo de pan. Mientras huyen con la princesa un misterioso hombre vestido de negro ira derrotando a los secuestradores uno a uno. Cuando parece que la princesa ha salido de la sartén para caer en el fuego, los guardias de su prometido la rescatan, pero al oír como el misterioso hombre de negro, al caer por una ladera, repite el "Como desees" Buttercup comprende que es Westley quien se oculta tras el antifaz. Buttercup vuelve en contra de su voluntad al reino y todo sigue su curso para la boda, aunque ahora ya no desee celebrarla, así que Westley, con la ayuda de Iñigo Montoya y el personaje de Andre el Gigante, intentaran rescatar a la princesa aunque eso les lleve (y les traiga) a la muerte.

Es un comedia de tintes románticos, con frases y escenas que se graban en la memoria. Donde los buenos son muy buenos y los malos no son tan malos, salvo el hombre de seis dedos, que ese si, ese es un cabrón. La forma en que se narra la historia, con ese abuelo y ese nieto es un gran acierto, porque eso es lo que esta ocurriendo, nos están contando un cuento. Si bien es cierto que en mi opinión nos pasa al contrario que al nieto, y es que para mi la primera mitad de película es sublime, y la segunda mitad algo mas floja. Aun así, es una película que no me canso de ver, que es limpia, simpática y entretenida. Como curiosidad, decir que los viejos que "curan" a Westley son Carol Kane y Billy Crystal, aunque con la caracterizacion, no se les reconozca. Y para terminar, la frase de la película que seguro no necesitáis ni leer porque os la sabéis de memoria: "Mi nombre es Iñigo Montoya, tu mataste a mi padre, preparate para morir." Que grande por dios, nunca una amenaza de muerte sonó tan bien.