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sábado, 5 de agosto de 2023

POLICÍA DE ACERO

Madre mía, madre mía, de lo que ayer noche fueron testigos mis ojos no tiene nombre. Pero más por el cómo que por el qué. Dejen explayarse a esta sucia boca.
Así de entrada, mirada por encima, "Policía de acero" no sería más que otra imitación de "Robocop" parida en plenos años 90, 1995 para ser exactos. Es decir, ocho después del clásico de Paul Verhoeven. ¿Por qué tan tarde?. Y digo "Robocop" a conciencia, pues no hay ninguno de los restantes referentes expoliados recurrentes en esta clase de subproductos. Es decir, ni "Terminator", ni "Mad Max 2", ni nada semejante. Aquí el hurto comienza y acaba con "Robocop", solo que yendo por la estrategia fácil, cambiemos a Peter Weller por una chica rubia de buen ver. El resto, casi idéntico, con escenas que incluso rozan la línea de lo legal cual un Bruno Mattei cualquiera.
Hay un grupo de moteros malvadísimos comandados por un sobreactuado Richard Grieco de "look" ultra macarra. Entre ellos se ha infiltrado una churri policía. La descubren y se la cepillan (sin hacerle demasiados desperfectos). Un científico convence a la alcaldesa que puede coger el cadáver y revivirlo mediante suero para convertirla en una super-policía. Proyecto "Lázaro" lo llama (¿no había un nombre menos trillado?). Así que proceden. La rubia sufre una crisis de identidad cuando descubre que ha vuelto de la muerte y, tras escenas de drama chusquero, se hace a la idea de que es una "superhéroa", se viste como tal, con mucho negro, incluso lleva una máscara que le cubre la mitad de la faz y, enga, a meter piruetas, matar malos a base de posturitas guapas y, por supuesto, vengarse de Don Grieco, que se hace tarde.
Por una vez los distribuidores patrios tuvieron suficiente ojo para rebautizar al film con fines clarificadores. En inglés se titula, muy farragosamente, "The Demolitionist" (difícil de mentar, "demolishionis", "La demoledora". Hay una escena en la que la califican de "Demo" y queda muy chanin, así tendrían que haber titulado la peli, o "Demo Cop" si me apuran), y en las Españas pues "Policía de acero", en evidentísima referencia a nuestro querido madero de hojalata.
Claro, tras leer todo esto pensarán "Menuda basurilla, ¿Quién osó hacer esto en los noventa? Wynorski, Corman, Band....?" pues no, y ahí radica realmente lo chocante del invento, y motivo por el que la consumí íntegra y sin avance rápido, a pesar de haber tenido un día duro: la gente que asoma por delante y detrás de la cámara son personajes de la farándula horrorífica / fantastique, bien conocidos y queridos por todos nosotros. Muchos con un pasado, y un posterior futuro, bastante más lúcido, impropio de gente a la que asociaríamos con un plagio barato de "Robocop".
La culpa total y absoluta de este desaguisado la tiene Robert Kurtzman, quien aquí debutaba en la dirección. Dos años después se ocupó de la más popular y lograda "Wishmaster" para, a partir de entonces, ir cayendo en picado a base de productos más bien olvidables como "The Rage" o "Enterrados Vivos". Cerraría el círculo en 2010 con una de acción, "Impacto Mortal". Conocen, o deberían, la otra ocupación del caballero, como técnico de efectos especiales en muchos títulos de solera, especialmente al lado de sus queridos Howard Berger y Greg Nicotero, con quienes formó la legendaria "KNB Group". Y sí, no solo estos firman los truquitos -tampoco muy abundantes- de "Policía de acero". En cuestión de cameos, Berger no quiso saber nada, pero Nicotero sí. Gracias a sus greñas y barbas, hace de motero malote.
Visto lo visto, Kurtzman tendría el caprichito de parir su propio "Robocop", deseo compartido con su señora esposa de entonces, que para algo ambos firman la historia (tampoco se esforzaron mucho). Luego, le pasaron el encargo de escribir el guion a un par de mindundis con nombre de mafioso y mucho currele televisivo a sus espaldas, Brian DiMuccio y Dino Vindeni. Lo siguiente fue tirar de lista de colegas, a los que liarían completamente. Me los imagino siendo conscientes de lo marciano de la operación, pensando "tío, esto en una copia de "Robocop"" pero callando like putas, ¿Cómo defraudar a un amigo?. Así que, enga, ponme en la peli, pero no me hagas hablar mucho, cuanto más se reduzca lo mío a cameo, mejor.
Y de esta guisa encontramos a Tom Savini como esbirro del villano (asoma en más planos que muchos de sus compañeros, pero nada excesivo, y apenas habla), Reggie Bannister (el calvito de la saga "Phantasma") como un alcaide visto y no visto, lo mismo que Jack "Cabeza Borradora" Nance en plan cura. A Joseph Pilato le toca lucirse un poquito más gracias a sus excesos interpretativos, le reconocerás como el malvado "Rhodes" de "El día de los muertos". El gran Dan Hicks, paleto en "Terroríficamente muertos" o encargado de supermercado en "Intruso en la noche", muriendo rápido. Sarah Douglas, la villana de "Superman 2", en un vivo ejemplo de cameo irreconocible, dando vida a una cirujana que, si no me falla la memoria, ni se quita la mascarilla. Nada menos que Heather Langenkamp, la prota de "Pesadilla en Elm Street", en un infame papelito de periodista / locutora. Y Derek Mears, futuro "Jason Voorhees" en la película del 2009. Aunque el cameo más curioso, porque ni tan siquiera sale acreditado, se lo debemos a Bruce Campbell en el recurrente rol de motero maloso.
Los papelotes destacados recaen, Grieco aparte, en Peter Jason como policía corrupto (lo has visto en chorrocientas películas de John Carpenter), Susan Tyrrell como alcaldesa (normalmente muy histriónica, desfasaba que daba gusto en "Cry-Baby" o "La zona prohibida / Forbidden Zone") y Bruce Abbott, el "Dan" de "Re-Animator", como el científico que inventa a la policía de acero, es decir, otra vez reviviendo cadáveres mediante suero. Este chico no aprende. Y, a todo esto, el insulso protagonismo de la función se lo lleva Nicole Eggert, vigilanta de la playa.
John Esposito, productor ejecutivo, tuvo la poco fortuna de coproducir ese aborto titulado "Abierto hasta el amanecer" y últimamente ha guionizado para la mediocre serie de tele inspirada en "Creepshow".
Y en una película como esta, con toda la peña mentada, no pueden faltar las citas descaradísimas a "Fangoria" y las "fricadas" a servicio del fan. Nada más comenzar, Richard Grieco y su socio esperan en la celda a que los ejecuten (luego escaparán y bla, bla), mientras ven una peli en plan "kaiju-eiga" por la tele (con un especie de pez espada gigante destruyendo casitas) y se parten de risa. El tipo sujeta un "Fangoria" entre las manos y, por si acaso no han pillado el guiño, tiene la pared de atrás embadurnada de más y más cubiertas. Sutilidad es mi segundo nombre, bro.
En cuanto a la sensación general que deja "Policía de acero" -que, obvio, concluye con una canción metalera de lo más pegadiza y macarra- es de estupor. Como decía, la soporté íntegra. Y me cayó en gracia a pesar de que los momentos dramáticos cortan el rollo. Pero, claro, estoy requeteseguro que fue gracias a la ristra de nombres. Era la mar de gracioso ir reconociéndolos. Como encontrarse con un viejo amigo al que ves haciendo algo de lo que, sabes, luego se avergonzará. Aunque, a tenor de los años transcurridos, no había motivo. Casi nadie parece saber de la existencia de esta película. Bien mirado, al final la fortuna les sonrió.

lunes, 16 de enero de 2012

WISHMASTER

Si algo bueno tiene "Wishmaster" es que parece... no, parece no, ES una peli hecha por fans del género directa para fans del género. O por lo menos, por gente que lo respeta y sabe perfectamente cómo alimentar a su fiel seguidor. Y yo eso, amiguitos, lo agradezco.
A causa de una serie de variados infortunios, un enorme ópalo de fuego cae en manos de una moza. Resulta que dentro del pedrusco vive atrapado un Djinn o, lo que es lo mismo, un genio cuyo único fin es salir y dominar el planeta. Nuestra prota deberá hacerle frente y pararle los pieses.
Uno de los aciertos de "Wishmaster" (desconozco si realmente original, pero al menos yo entonces aún no lo había visto) es la idea del genio concededor de deseos como ente malvada y que otorga lo que le piden de modo siempre muy mal intencionado y pernicioso. Resulta especialmente divertido ir descubriendo a lo largo de la película cómo el Djinn putea a la peña convirtiendo sus sueños en pesadillas. Este mismo es otro punto a favor del pitote al interpretarlo con mucho gracejo y carisma Andrew Divoff (es tal la coña que incluso en un momento dado, y antes de cometer una fechoría, lanza una mirada directa y cómplice al espectador). Al mejunje hay que añadir unos efectos especiales dignos e imaginativos (en este apartado nos encontramos con el también director Gary J. Tunnicliffe y el mítico Screaming Mad George) y mucho gore bien jugoso, aunque no especialmente traumático gracias a su abierta pátina fantasiosa y exagerada, que lo hace tan disfrutable como inofensivo.
Cuidao, no digo que "Wishmater" sea un joyón del copón, hay numerosos momentos para el ridículo absoluto, sustos baratos a mansalva y no menos ingredientes risibles, como las muecas de la actriz protagonista, algunos gestos del mismo Djinn o mi instante favorito, cuando este exclama con voz cavernosa: "¡Pues a la mierda!". Sin embargo, nada de todo esto molesta realmente, tal vez por lo que decía de que la peli es un regalo para los fans del terror menos exigentes y con más sentido del humor, o simplemente gracias a su espíritu festivo, la absoluta falta de pretensiones y que, ¡coño!, entretiene lo suyo. La historia está lo suficientemente bien hilvanada como para no aburrirnos.
Dirige Robert Kurtzman, antiguo integrante del reputado clan de efectos especiales KNB Group y director de pelis como "Enterrado Vivo" o "The Rage" (quien se marca un cameo como víctima decapitada). Produce/apadrina un Wes Craven en la cresta de la ola -en cuanto a popularidad- de su tormentosa carrera, habiendo dirigido un año antes la exitosa "Scream". Entre actores principales, secundarios y cameos, nos vemos cara a cara con Robert "Freddy" Englund, Kane "Jason" Hodder, Tony "Candyman" Todd, el eterno secundario de culto George Buck Flower, Ted Raimi (hermano de Sam), Angus "El hombre alto" Scrimm (como narrador), Reggie "Phantasma" Bannister, Howard Berger (del grupo KNB), Joseph "El día de los muertos" Pilato y Dan "Terroríficamente muertos" Hicks. El guionista, Peter Atkins, tiene en su haber títulos como "Hellraiser 2, 3 y 4" o "El puño de la estrella del norte". La música la firma Harry "Viernes 13" Manfredini. La canción final es de "Motorhead". Y hay aparición especial para la legendaria publicación "Psychotronic Video"... lo que yo decía, del fan para el fan.
Muy al contrario de lo expuesto hasta el momento, las secuelas dejaron bastante que desear. "Wishmaster 2", más cutre y barata, la dirigió un acabadísimo Jack Sholder y aún tenía la suerte de contar con Andrew Divoff en el rol de genio, algo de lo que no pueden presumir ni la tercera, ni la cuarta entregas, más enfocadas al público adolescente idiotizado por el mismo terror-poppy que, justamente, puso de moda Wes Craven.

sábado, 25 de octubre de 2014

AXE GIANT: THE WRATH OF PAUL BUNYAN

“Axe Giant: The wrath of Paul Bunyan” cuenta la historia de un grupo de ancianos que deciden pasar la tarde en un parque. Una vez allí, un niño con cara de rana surgido de una charca comienza a atacar a aquellos que llevan dentadura postiza y.... no, es broma, lo siento, tenía que hacerlo... en realidad la película gira en torno a un grupo de adolescentes conflictivos que, acompañados de un severo instructor y una trabajadora social, se largan una semana a una cabaña para "enderezarse". Una vez allí, uno de ellos manga el cuerno del esqueleto de un torito bravo, lo que desatará la ira de su propietario, una suerte de troll/ogro gigante y gruñón, casi un troglodita, armado con una mega-hacha que dará buena cuenta de todos ellos.
Lo que aquí tenemos es un slasher puro y duro típicamente moderno, que mezcla elementos propios de los clásicos (el monstruoso asesino se basa en auténtico folklore norteamericano -Paul Bunyan es ese leñador barbudo que moldeó la geografía del país de las barras y estrellas a base de pisotones y hachazos-, el grupo de protagonistas teenagers, la acampada, etc), con ribetes de estulta post-modernidad, como esa tendencia a la exageración -comenzando por el mismo asesino- y al gore brutal que, justamente, de tan llamativo y desacomplejado, se vuelve inofensivo y casi cómico. Cuando un slasher de los "good old days" era ultra-violento, lo hacía con resultados perturbadores. Hoy la cosa se ha convertido en total y absoluta chirigota (véanse los "Hatchet" mismos).
A todo esto, súmenle el que parlamos de una película de producción macro-pobre grabada en un vídeo muy cantoso que le confiere un look muy amateur, igual que esas famosas "backyard movies" ochenteras solo que comedidamente beneficiada por los adelantos tecnológicos. Sin embargo, y a pesar de ello, seguimos encontrando elementos que la delatan, como algunos temibles actores (sobre todo secundarios y extras) y, por encima de todo, los efectos especiales.
Estos se reparten entre látex y CGI... si es que a esto se le puede llamar CGI. Los primeros están dignos (como la caracterización del amigo Paul Bunyan), lo que tiene una explicación que luego desvelaré. El problema es que la claridad y brillantez de la imagen -digital- nos recuerda a la acción real que acompañaba aquel juego de mesa llamado "Atmosfear". Dicho de otro modo, el látex pierde su textura orgánica pa parecer goma de mascar. Los segundos, aquellos puramente digitales, son muy terribles. Tenemos animales animados, un porrón de gore chunguísimo y unos cromas que dan putos escalofríos. Las imágenes fijas retocadas parecen haber sido tratadas con el "Paint".
Todo esto no sería molesto –rima!- si la película no intentara ser más de lo que es. Si no pretendiese encajar como producto de terror standard. Le falta elemento exploitation. Sobran intentonas de facturar algo más legítimo, con personajes cargados de humanidad -que nos importan un puto carajo- y otros rollos del estilo que, pal caso, no hacen falta ni pegan. A una peli de este tipo, que presume de ultra-independencia, le pides cuanto menos algo llamativo, algo diferente. Tratándose como se trata de un slasher al uso, no puedes exigir originalidad, ni un guión rompedor, pero sí unas dosis de truculencia... por desgracia este es el único elemento en el que "Axe Giant" puede aportar “quelque chose”, y digo por desgracia porque son, pues eso, pocas, muy cutres en el peor sentido y no dejan nada satisfecho.
Para rematar la jugada intentan colarnos, ya hacia el clímax final, una subtrama "pseudo-romántica" que dote de elemento trágico al monstruo, pero es demasiado tarde. Más teniendo en cuenta que a lo largo de la peli ha sido tratada muy arbitrariamente y de refilón.
En cuanto al personal implicado, y ahí viene la solución al misterio arriba expuesto de los efectos de maquillaje, encontramos a Robert Kurtzman, antiguo miembro del famoso "KNB Group" y director de cosas como "Wishmaster", "The Rage" o "Enterrado vivo". Él produce y, obvio, le da gusto al látex.
El director se llama Gary Jones y posee un notable historial a base de "Boogeyman 3", "Ghouls", "Planet Raptor" (todo telefilms), "Crocodile 2: Death Swamp", "Mosquito" y algunos capítulos de las series "Hércules" y "Xena, la princesa guerrera". La verdad, nadie diría que tiene tanta experiencia.
Entre los guionistas encontramos a Jeff Miller, implicado en las antologías zetosas de Paul Talbot "Freakshow" y "Hellblock 13". Es también responsable de una cosa reciente de poco prometedor título, "Volcano Zombies".
En el reparto de "Axe Giant: The wrath of Paul Bunyan" únicamente destacan tres rostros. El de Joe Estevez (hermanito de Martin Sheen), un auténtico veterano en las lides de la serie Z y que, pal caso, sobreactúa -e irrita- que da gusto dando excesiva vida a un paleto de las montañas (y pa que él, haciendo un papel secundario, aparezca como prota en Imdb, imaginen cual será el nivel general). Le sigue Dan Haggerty, el famoso "Grizzly Adams" televisivo, auto-parodiándose y sufriendo una muerte salvaje que impactaría mucho si no fuera por lo povera de su CGI. Partido en dos con una sierra. Algo parecido le ocurre a la última persona del reparto a la que voy a citar, aunque sea por los motivos equivocados, Jill Evyn, el personaje de la golfa que se saca las tetas clásica de todo slasher, y que va acorde a lo miserable del conjunto. Da grima en TODOS los sentidos y no se la pondría morcillona ni a un retrasado.
"Axe Giant" es
mismamente como una de la primera época de "Asylum". Rematadamente prescindible.

PD: Gracias a Aratz por pasármela.

sábado, 22 de marzo de 2008

UNDEAD OR ALIVE

Los títulos de crédito, nos avisan de que "Undead or Alive" es “ a zombedy”, o lo que es lo mismo, una comedia de zombies. Y ambientada en el lejano Oeste.
Dos pistoleros roban dinero a un sheriff y escapan. Este pretende darles caza y de mientras, es infectado, convirtiéndose -él y todos sus secuaces- en zombie/s.
Bueno, pues como comedia, flojea mucho. Como western, pendulea mucho, y como película de zombies, pues bueno. Eso sí, los efectos especiales
 no podían ser mejores (cortesía de Robert Kurtzman ) y, una vez mas, salvan la papeleta. Pasa de ser mediocre, a aceptable.
Pero lo que ha hecho que esta peli sea reseñada aquí, es lo curioso de su conjunto. Digamos que, aunque en un intento frustrado, se toma en serio los tres elementos que en un principio la hacen atractiva. Aunque es una comedia, destila seriedad por los cuatro costados. Se ve que el director, Glasgow Phillips, intenta hacer una gran película que contente a todo el publico que pueda tener. Obviamente no lo consigue. Y aunque seguramente existan precedentes de llevar al oeste una trama de zombies, me parece cojonudo. Lastima que la supuesta comedia lo enmierde todo. Además, me parece muy desacertado el hecho de que los zombies, que se van comiendo a la peña y tienen aspecto de zombies, hablen y actúen como usted o como yo. Es decir, que una vez zombificado, el sheriff sigue con su empeño de atrapar a los que le han robado, pero de mientras, se pega algún festín de carne y, también, va dando tiros. Todo eso sin abandonar su personalidad inicial.
Curiosa, sin más.

viernes, 27 de marzo de 2015

TUSK

Un popular podcaster que en sus programas se dedica, entre otras cosas, a entrevistar personajes curiosos con el fin de reírse de ellos, viaja hasta Canadá a entrevistar a uno de estos, cuando de casualidad se topa con una especie de marinero que estuvo viviendo en medio del mar en compañía de las morsas. Así pues, decide ponerse en contacto con él para entrevistarle también. Cuando acude a verle, este le cuenta su amistad con una morsa en concreto, Mr. Tusk, cuando estuvo perdido en el mar, lo mucho que la echa de menos y, además, le muestra su desprecio hacia los humanos.
Mientras le cuenta todo esto, descubrimos que el marinero le ha echado algún tipo de veneno en el Té que le ha ofrecido, así que le secuestrará y le aplicará una tremebunda cirugía para convertirle en una especie de morsa humana, y así rememorar los tiempos en los que el animal, era su único amigo.
En la última película de Kevin Smith, se le ve el plumero. A mí no me engaña; Smith se vio “The Human Centipede”, se flipó con el asunto y directamente plagia la idea, con resultados absolutamente desastrosos.
Kevin Smith, dijo hace tiempo que dejaba el cine, que todo lo que podía ofrecer al medio ya lo había hecho y que no le quedaba más que aportar. Mentira podrida. Cierto que el discurso se le acabó con “Persiguiendo a Amy”  pero eso de dejarlo… ya podía haber cumplido con su palabra.
Resulta que Kevin Smith además es podcaster, y en uno de sus shows, “SModcast”, que co-presenta junto a Scott Mossier y para justificar que va a plagiar “The Human Centipede”, se inventa en directo este argumento de la puta morsa y claro, los fans que no han visto “The Human Centipede” porque es Europea, enloquecen. Este entusiasmo propicia que pongan en marcha el proyecto, se gasten tres milloncejos de dólares, y en taquilla recauda poco más de un millón. El pufo del siglo. Vamos, un fracaso.
Y es que la película es mala a rabiar. Esta si sería su primera película de terror, no “Red State” y aparte de que creando atmósferas no está muy ducho, escribiendo diálogos en los que no salgan a relucir, pollas, coños y lefazos, es un absoluto manta.
Un par de momentos escabrosos, buenos efectos de látex por parte del clásico Robert Kurtzman y absolutamente nada más… Solo diálogos no especialmente lúcidos entre los protagonistas, alargar el  metraje hasta la extenuación y una subtrama con toques insoportablemente cómicos de la que se podía prescindir tranquilamente. Y es que todo es más o menos soportable hasta que, pasada una hora, hace acto de presencia un personaje, una especie de detective medio loco que resulta que lleva años detrás de dar con este marinero y que interpreta un decadente Johnny Depp al que da vergüenza ajena verle hacer el bobo, bizqueando y con un maquillaje que parece el de los payasos de la tele. Vamos que parece Miliki con bigotazos.
Y es laaaarga  y aburrida y no parece querer terminar nunca y cuando lo hace, el final es totalmente ridículo. Vamos, una mierda, un insulto hacia la película que toma como base.
Por ponerle alguna nota positiva, tan solo decir que retrata muy bien la megalomanía de baratillo de los podcasters, que se creen que son algo pero en realidad son una mierda seca. Exactamente como pasa en España, solo que aquí son todos unos muertos de hambre, y un podcaster de éxito en los USA, factura 100.000 dólares anuales, como el protagonista de la película – menos mal que aquí no hay (ni habrá) dinero de por medio en esto de los podcasts, porque sino a más de uno ya le habría apuñalado otro podcaster-
Quizás Smith se basa en su experiencia propia, o bien, es un autorretrato involuntario, porque algo me dice, que parte de su personalidad está impregnada en la de su personaje, sin él saberlo siquiera.
Pero vamos, que en resumidas cuentas, estamos ante un pestiño interminable de criminal aburrimiento con un Kevin Smith que debería dejar la cámara y dedicarse a otras cosas, porque no atina. Con lo fan que fui yo de este cabrón en los noventa…
La película, en principio, será la primera de una serie de películas que llevará por título “True North”.
En el reparto, que se prodiga lo mejor de la película porque lo cierto es que, salvo dos,  están todos muy bien,  tenemos a un cada vez más convincente (que lo cortés no quita lo valiente) Michael Parks que ha pasado de ser un actorcillo de tercera a ser un actor de amplio registro especializado en papeles extremos, que interpreta a ese marinero “Mad Doctor” que convierte en morsa al prota, Justing Long (“Servido”, “Arrástrame al infierno” que a su vez, hace de podcaster antipático y gilipollas con total credibilidad.
Smith, como si de un Tarantino de tercera se tratase (al que por cierto, propusieron como director de esta película, pero se negó en rotundo, así que Smith dirigió el asunto), recupera para el cine a Haley Joel Osment –el niño de “El Sexto Sentido”- obeso para la ocasión que de inexpresivo y mal actor, queda claro que su olvido se debe a su escaso talento y no a las modas. Y la nota femenina la pone Génesis Rodríguez, hija de José Luis Rodríguez “El Puma” (no es coña) y a la que ya vimos al lado de Will Ferrel en “Casa de mi padre” o “Por la Cara”. Finalizando los estelares, como ya he dicho antes un decadente y repelente para la risa Johnny Depp.
Muy mala.

lunes, 7 de septiembre de 2009

INTRUSO EN LA NOCHE

El personal de un supermercado se queda a trabajar de madrugada. El sitio va a cerrar y hay que marcar los productos a mitad de precio. Súbitamente, una silueta negra comienza a cargárselos a todos, uno por uno. ¿Podría ser el ex-novio delincuente de una de las cajeras... u otra persona?. Misterio.
"Intruso en la noche" sería un slasher del montonazo, mas bien aburrido, si no fuese por una serie de factores, comenzando con las mentes creativas que hay tras su concepción y parte del reparto. A eso, que es en lo que nos centraremos en el siguiente párrafo, hay que sumarle una notable dosis de gore. No es que la sangre chorree en cada plano, pero sí es verdad que abunda y, sobre todo, hay un par de crímenes sorprendentemente explícitos y bestias, con el añadido de que la víctima de uno de ellos es el que, en un principio, parece va a ser el chico guapo/bueno de la peli.
Otro de los aspectos curiosos de "Intruso en la noche" va ligado al director y sus amistades. En sendas ocasiones, la cámara rueda desde inéditos puntos de vista, ya sea el interior de un teléfono como por debajo de la pelusa que arrastra una escoba. ¿Inéditos?, eso me suena... son el tipo de cosas que hacía Sam Raimi al inicio de su carrera. ¡Claro!, es que Sam Raimi es uno de los actores secundarios en este film y el director, Scott Spiegel, uno de los integrantes del clan que le rodeaba y le rodea, pariendo cortos en Super 8 durante la adolescencia, co-escribiendo el guión de "Evil Dead 2" o interviniendo como doblador de "actores desaparecidos" durante el rodaje de "Posesión Infernal". De hecho, del grupito era Spiegel el que podía considerarse fan del horror, y fue él quien propuso que el primer largo serio de la pandilla perteneciese a dicho género. Luego sería el director de más cosas (entre ellas, "Abierto hasta el amanecer 2"), co-guionista de "El Principiante" (sí, la de Clint Eastwood), haría buenas migas con Eli Roth (y Tarantino), y terminaría asociado a la producción de films como "Hostel" o "2001 Maniacos" (donde también es actor... cosa que también ha ejercido en algunos subproductos de J.R.Bookwalter", como "Robot Ninja" o "Skinned Alive"). "Intruso en la noche" era su esperado -por él- debut, y el realizador aprovechó para expulsar sus demonios tras varios años currando en un supermercado (motivo por el que no pudo involucrarse más en la creación del primer "Evil Dead"). Otros nombres populares del reparto son Ted Raimi (hermano de), Dan Hicks (co-protagonista de "Evil Dead 2") y ¡Bruce Campbell!, en un escueto papel de policía. En la producción tenemos a Lawrence Bender, entonces futuro organizador de muchas Tarantinadas. De los potentes efectos especiales se encargan los hoy reputados Howard Berger y Greg Nicotero que entonces, asociados a Robert Kurtzman, formaban la "KNB Group".
Ya os digo, "Intruso en la noche" flojea por el lado del ritmo. Aunque lo intenta, Spiegel no logra crear ni el más mínimo suspense, y como todo buen/mal slasher, se limita a rellenar los momentos en los que no vemos crimen alguno con monótona y hueca paja. Aún así, y con un poco de paciencia, la peli puede verse de un tirón, sin avance rápido y con una leve sensación de complicidad.

sábado, 8 de marzo de 2008

THE RAGE

Robert Kurtzman, director de "Wishmaster" y creador de efectos especiales, no logra arrancar en el campo de la dirección. El año pasado, eso sí, se curró dos pelis de genero simpáticas y con buenas intenciones, pero flojitas. Una es "Buried Alive", la otra esta "The Rage".
Precedida por criticas y comentarios muy favorables, me puse a verla 
con un montón de ganas.
Un “mad doctor” crea un suero que convierte a hombres en bestias violentas. En una de estas, uno se le escapa y da buena cuenta de algunos chavales que están por un bosque en plenos festejos de drogas y sexo. Allí pasa lo que tiene que pasar, que infecta a todo quisqui, incluidos unos buitres y unas sanguijuelas.
Y la película empieza bien, con ese “mad doctor” inyectando “la ira” en los cerebros de las cobayas humanas, el guiño a "Re-Animator"... y las toneladas de sangre. Pero pronto, y una vez los protas entran en escena, se convierte en un coñazo. Cierto que el gore es de lo mejorcito, los buitres infectados están simpáticos, pero mientras veía toda la parte del bosque una sensación de sopor se apoderaba de mí, y por más sangre que apareciera en pantalla, no me repuse de ese tedio, hasta el último cuarto de hora final, donde vuelve a ser tan divertida como al principio. Aun así, sus partes gozosas compensan todo el muermo.
Sentenciemos pues: MALA.