Mostrando las entradas para la consulta "Richard Grieco" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta "Richard Grieco" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de mayo de 2011

JUSTICIA FINAL

Telefilme protagonizado por Richard Grieco, que adquirí por menos de un euro en una famosa tienda donde venden objetos de segunda mano. ¿Qué que me motivó a adquirirlo? Pues dos motivos, yo creo que de bastante peso. El primero, la horrorosa carátula. En mi vida había visto nada tan poco atractivo. Teniendo en cuenta esto, la película, desde luego no podía ser peor. Y luego, el título: JUSTICIA FINAL. No es ya que en le película se haga justicia, es que después de que esta se ejecute, y no habrá nada mas que hacer, porque es “Justicia Final”. Total, a parte de los 95 céntimos de Euro que invertí, ¿Qué más se puede perder? Pues hora y media, por supuesto.
JUSTICIA FINAL, es el típico telefilme en el que, a pesar de la impecable factura técnica, y estar rodado con la solvencia del mejor artesano, sabes desde que comienza que es lo que va a pasar.
Un individuo, se levanta de la cama y cuando se dirige a la ducha, descubre que la mujer con la que se estaba acostando, acaba de ser brutalmente asesinada. Sale corriendo de allí, sabiendo que es el principal sospechoso de la investigación que esto genere. A base de elipsis, descubrimos que el prota es un policía que, incorruptible, se ha ganado unos cuantos enemigos dentro del cuerpo. ¿Hace falta decir quien es el asesino y que es lo que pasa el resto de la película? Pues no, a no ser que sea un retarded, y como me consta que sois muchos los que nos leéis, diré que son sus propios ex - compañeros los que asesinaron a la chorba, que por otro lado es esposa de su ex-jefe, que sabe que Grieco se la beneficia. Pues la matamos, y le cargamos el muerto a Richard Grieco, que para ocultar tanta calvicie, lleva una bandolera en la cabeza. No es calvo, es que es rudo y rebelde, no te jode. ¡Ah! Y justicia, la verdad es que se hace poca, pero bueno. Con algún título se tenían que deshacer de los dvds.
Lo mejor de todo: Los artífices de esta mierda seca, no es ya que falten el respeto al espectador, si no que, directamente, le toman por retrasado mental. En consecuencia, somos testigos de como en una escena, Richard Grieco se encuentra con su ex – novia, que le rechaza. ¿Por qué? Sin ton ni son, esta, comienza a contarle a Richard Grieco su propia vida, y lo que pasó entre ellos… ¿Cómo si este no lo supiera? ¿Qué coño es esto, MEMENTO? No, es que el espectador es medio idiota, y hay que contarle el pasado de este gran hombre. Y como mas elipsis son demasiadas y no queremos rodar mas, que mejor que contarle al espectador la historia de este tipo de esta manera, haciendo que la chorba se lo cuente al mismo personaje, que por otro lado, escucha atento, como si no supiera nada de lo que la otra dice. La verdad, es que es para matarlos. Por estas cosas tienen mala prensa los telefilmes.
Por otro lado, en el reparto tenemos a viejas glorias de Hollywood, como puedan ser John Saxon, o Martin Kobe (KARATE KID). Aunque este bodrio tiene ya mas de 12 años, hay que ver lo bien que se conservan/conservaban estos dos. También aparece Corbin Bersen… pero este está hecho polvo.
¿Les importa saber quien es director de esto? Pues no me voy a poner a mirar su filmo en imdb, entre otras cosas porque no me importa, ni me interesa, pero les diré que se llama Art Camacho(que el pene se le caiga a cachos) y es experto en artes marciales, que por otro lado, no se emplean en esta película.

sábado, 5 de agosto de 2023

POLICÍA DE ACERO

Madre mía, madre mía, de lo que ayer noche fueron testigos mis ojos no tiene nombre. Pero más por el cómo que por el qué. Dejen explayarse a esta sucia boca.
Así de entrada, mirada por encima, "Policía de acero" no sería más que otra imitación de "Robocop" parida en plenos años 90, 1995 para ser exactos. Es decir, ocho después del clásico de Paul Verhoeven. ¿Por qué tan tarde?. Y digo "Robocop" a conciencia, pues no hay ninguno de los restantes referentes expoliados recurrentes en esta clase de subproductos. Es decir, ni "Terminator", ni "Mad Max 2", ni nada semejante. Aquí el hurto comienza y acaba con "Robocop", solo que yendo por la estrategia fácil, cambiemos a Peter Weller por una chica rubia de buen ver. El resto, casi idéntico, con escenas que incluso rozan la línea de lo legal cual un Bruno Mattei cualquiera.
Hay un grupo de moteros malvadísimos comandados por un sobreactuado Richard Grieco de "look" ultra macarra. Entre ellos se ha infiltrado una churri policía. La descubren y se la cepillan (sin hacerle demasiados desperfectos). Un científico convence a la alcaldesa que puede coger el cadáver y revivirlo mediante suero para convertirla en una super-policía. Proyecto "Lázaro" lo llama (¿no había un nombre menos trillado?). Así que proceden. La rubia sufre una crisis de identidad cuando descubre que ha vuelto de la muerte y, tras escenas de drama chusquero, se hace a la idea de que es una "superhéroa", se viste como tal, con mucho negro, incluso lleva una máscara que le cubre la mitad de la faz y, enga, a meter piruetas, matar malos a base de posturitas guapas y, por supuesto, vengarse de Don Grieco, que se hace tarde.
Por una vez los distribuidores patrios tuvieron suficiente ojo para rebautizar al film con fines clarificadores. En inglés se titula, muy farragosamente, "The Demolitionist" (difícil de mentar, "demolishionis", "La demoledora". Hay una escena en la que la califican de "Demo" y queda muy chanin, así tendrían que haber titulado la peli, o "Demo Cop" si me apuran), y en las Españas pues "Policía de acero", en evidentísima referencia a nuestro querido madero de hojalata.
Claro, tras leer todo esto pensarán "Menuda basurilla, ¿Quién osó hacer esto en los noventa? Wynorski, Corman, Band....?" pues no, y ahí radica realmente lo chocante del invento, y motivo por el que la consumí íntegra y sin avance rápido, a pesar de haber tenido un día duro: la gente que asoma por delante y detrás de la cámara son personajes de la farándula horrorífica / fantastique, bien conocidos y queridos por todos nosotros. Muchos con un pasado, y un posterior futuro, bastante más lúcido, impropio de gente a la que asociaríamos con un plagio barato de "Robocop".
La culpa total y absoluta de este desaguisado la tiene Robert Kurtzman, quien aquí debutaba en la dirección. Dos años después se ocupó de la más popular y lograda "Wishmaster" para, a partir de entonces, ir cayendo en picado a base de productos más bien olvidables como "The Rage" o "Enterrados Vivos". Cerraría el círculo en 2010 con una de acción, "Impacto Mortal". Conocen, o deberían, la otra ocupación del caballero, como técnico de efectos especiales en muchos títulos de solera, especialmente al lado de sus queridos Howard Berger y Greg Nicotero, con quienes formó la legendaria "KNB Group". Y sí, no solo estos firman los truquitos -tampoco muy abundantes- de "Policía de acero". En cuestión de cameos, Berger no quiso saber nada, pero Nicotero sí. Gracias a sus greñas y barbas, hace de motero malote.
Visto lo visto, Kurtzman tendría el caprichito de parir su propio "Robocop", deseo compartido con su señora esposa de entonces, que para algo ambos firman la historia (tampoco se esforzaron mucho). Luego, le pasaron el encargo de escribir el guion a un par de mindundis con nombre de mafioso y mucho currele televisivo a sus espaldas, Brian DiMuccio y Dino Vindeni. Lo siguiente fue tirar de lista de colegas, a los que liarían completamente. Me los imagino siendo conscientes de lo marciano de la operación, pensando "tío, esto en una copia de "Robocop"" pero callando like putas, ¿Cómo defraudar a un amigo?. Así que, enga, ponme en la peli, pero no me hagas hablar mucho, cuanto más se reduzca lo mío a cameo, mejor.
Y de esta guisa encontramos a Tom Savini como esbirro del villano (asoma en más planos que muchos de sus compañeros, pero nada excesivo, y apenas habla), Reggie Bannister (el calvito de la saga "Phantasma") como un alcaide visto y no visto, lo mismo que Jack "Cabeza Borradora" Nance en plan cura. A Joseph Pilato le toca lucirse un poquito más gracias a sus excesos interpretativos, le reconocerás como el malvado "Rhodes" de "El día de los muertos". El gran Dan Hicks, paleto en "Terroríficamente muertos" o encargado de supermercado en "Intruso en la noche", muriendo rápido. Sarah Douglas, la villana de "Superman 2", en un vivo ejemplo de cameo irreconocible, dando vida a una cirujana que, si no me falla la memoria, ni se quita la mascarilla. Nada menos que Heather Langenkamp, la prota de "Pesadilla en Elm Street", en un infame papelito de periodista / locutora. Y Derek Mears, futuro "Jason Voorhees" en la película del 2009. Aunque el cameo más curioso, porque ni tan siquiera sale acreditado, se lo debemos a Bruce Campbell en el recurrente rol de motero maloso.
Los papelotes destacados recaen, Grieco aparte, en Peter Jason como policía corrupto (lo has visto en chorrocientas películas de John Carpenter), Susan Tyrrell como alcaldesa (normalmente muy histriónica, desfasaba que daba gusto en "Cry-Baby" o "La zona prohibida / Forbidden Zone") y Bruce Abbott, el "Dan" de "Re-Animator", como el científico que inventa a la policía de acero, es decir, otra vez reviviendo cadáveres mediante suero. Este chico no aprende. Y, a todo esto, el insulso protagonismo de la función se lo lleva Nicole Eggert, vigilanta de la playa.
John Esposito, productor ejecutivo, tuvo la poco fortuna de coproducir ese aborto titulado "Abierto hasta el amanecer" y últimamente ha guionizado para la mediocre serie de tele inspirada en "Creepshow".
Y en una película como esta, con toda la peña mentada, no pueden faltar las citas descaradísimas a "Fangoria" y las "fricadas" a servicio del fan. Nada más comenzar, Richard Grieco y su socio esperan en la celda a que los ejecuten (luego escaparán y bla, bla), mientras ven una peli en plan "kaiju-eiga" por la tele (con un especie de pez espada gigante destruyendo casitas) y se parten de risa. El tipo sujeta un "Fangoria" entre las manos y, por si acaso no han pillado el guiño, tiene la pared de atrás embadurnada de más y más cubiertas. Sutilidad es mi segundo nombre, bro.
En cuanto a la sensación general que deja "Policía de acero" -que, obvio, concluye con una canción metalera de lo más pegadiza y macarra- es de estupor. Como decía, la soporté íntegra. Y me cayó en gracia a pesar de que los momentos dramáticos cortan el rollo. Pero, claro, estoy requeteseguro que fue gracias a la ristra de nombres. Era la mar de gracioso ir reconociéndolos. Como encontrarse con un viejo amigo al que ves haciendo algo de lo que, sabes, luego se avergonzará. Aunque, a tenor de los años transcurridos, no había motivo. Casi nadie parece saber de la existencia de esta película. Bien mirado, al final la fortuna les sonrió.

viernes, 30 de marzo de 2012

TIMERIDER (EL JINETE DEL TIEMPO)

Clásico de los video-clubs de nuestra época que jamás llegué a alquilar por un motivo bien sencillo: lo delatadoras que eran las imágenes de la parte de atrás de la caratula. "Timerider" estaba ambientada en pleno oeste y a mi, ya desde chaval, el western era un género que nunca me atrajo, salvo honrosas excepciones (no, no van aquí incluidas las aburridas aportaciones de Sergio Leone). Han tenido que pasar toda esta ristra de años (muchos) para que Mr. Pajarillo me la cediera en formato Beta y yo la viera ayer noche gracias a mi ruidoso y encantador armatoste-vídeo.
Lyle Swan es un reputado piloto de motocross que un día, en plena ruta desértica, cruza por en medio de un experimento científico y, sin darse ni cuenta, viaja al pasado, concretamente a la época del oeste. Una vez allí, su apariencia y, especialmente, su moto harán que se meta en toda clase de líos. Un grupo de rufianes le perseguirán, obsesionados en agenciarse la poderosa "máquina" sobre la que el muchacho cabalga. Una chica se lo beneficiará y, en fin, alguna cosa más.
Pues sí, hice mal no alquilando "Timerider" en su día porque la verdad es que está un rato entretenida. Igual que el western no me tira mucho, sí me ponen cachondo las pelis de viajes en el tiempo, con especial afición por las partes en las que el viajero, si va hacia el futuro, o el testigo, si vive en el pasado, lo flipan con los avances tecnológicos que contemplan. 
"Timerider" es pura consecuencia del nuevo cine espectáculo que despuntaba ya en su momento (1982) en Hollywood, la diferencia es que sus perpetradores no contaban con los holgados presupuestos habituales de aquella época y se ven obligados a ceñirse más a la narración y a los personajes que a la priotecnia visual, lo que en este caso es un acierto. El film se gasta un ritmo más que efectivo, y el generoso y lustroso reparto está a la altura: Fred Ward (que interpreta al motorista pero, curiosamente, figura como secundario en los créditos), Peter Coyote en el rol del malo (siempre me ha fascinado la versatilidad de este señor que tanto puedes ver en un drama de prestigio como en una rastrera serie Z de terror), la guapa Belinda Bauer, y segundones de lujo como Richard Masur, Tracey Walter, Ed Lauter, L.Q.Jones y Miguel Sandoval debutando.
El director es William Dear, que aunque no sea extremadamente conocido, tiene en su haber un par de obras bastante reconocibles. Por un lado "Bigfoot y los Henderson" y por otro el episodio de la falsa momia de "Cuentos asombrosos" (bueno, y "Agente Juvenil" con Richard Grieco). Resulta curioso que Dear terminara currando para Spielberg habiendo parido algunos títulos muy deudores de su cine, especialmente si tenemos en cuenta el trivial, pero existente, parecido entre la trama de "Timerider" y la posterior "Regreso al futuro 3".
A "Timerider" también se la conocía como "La aventura de Lyle Swan", lo que hace pensar que tal vez se pretendía dar forma a una nueva franquicia, cosa que no cuajó por los motivos que fueran.
Una peliculilla sencillita, sin pretensiones y sin capacidad de deslumbrar pero que entretiene en su justa medida. Recomendable.

lunes, 31 de marzo de 2008

LA RATA MALDITA

No se dejen engañar; el principal reclamo de esta película es la presencia de las actrices porno Jenna Jameson, Gynger Lynn y del guaperas recauchutado de Richard Grieco. Sin embargo, en realidad solo son cameos. Si juntamos sus apariciones en el film, no llegan ni a cinco minutos.
Pero, por otro lado, ¡cojones! esta película no está nada mal. Es más, agradezco el ver por fin tanto gore, y tan retorcido, 
sin complejos.
En "Evil Breed", que es su titulo original, una profesora, junto con su maromo y parejitas de estudiantes en eterno estado de celo (treintañeros interpretando adolescentes, por supuesto), viajan a los verdes bosques de Irlanda, con el fin de conocer un poco de su historia. Se sacan de la manga que, antaño, los antiguos druidas practicaban el incesto y el canibalismo, teniendo como consecuencia hijos cuya única educación consistía en replicar las feas costumbres de sus padres. Uno de esos vástagos, casualmente, rula por ahí todavía y se carga a toda la tropa. Lo de siempre, solo que este muchacho saca por el culo los intestinos a una de sus victimas y, acto seguido, la estrangula con ellas. A Jenna Jameson la abre en canal, le extrae la silicona de las tetas e intenta comérsela. Vamos, que es una película agradablemente bruta.
A esto hay que sumarle que estamos ante una peli sumamente auto referencial, y si el hijo de druida mutante nos recuerda ligeramente a los caníbales de "Las colinas tienen ojos", todo el guión de la primera parte de la película parece calcado de "Scream".
Sumemos el caótico montaje, lleno de fallos, y que no ocurre nada interesante hasta que hace acto de presencia el monstruo asesino que despacha a todos en un momento (¡¡¡como si fuera la misma secuencia!!!), nos daremos cuenta de que estamos ante un producto fuera de lo común, mediocre, pero con algunos momentos altamente gratificantes, por los que ya merece la pena el visionado completo.
Empieza como un slasher serio, pero en cuanto aparece el monstruo, se llena de innecesarios gags cómicos que sobran, aunque no molestan en exceso.
El director es Christian Viel, que ha rodado algunos productos similares, sin mayor trascendencia.
Y olvídense de la rata maldita del cachondo titulo español, porque no aparece por ningún lado… a no ser que se trate del brutal mutante deforme que (también) acuchilla con vil violencia a nuestros protagonistas.
Entretenida y, sobretodo, muy curiosa.

lunes, 16 de febrero de 2015

PUNTO SIN RETORNO

Art Camacho es algo así como un Jim Wynorski especializado en acción (con muchas menos películas en su filmo, eso si) y además, coreógrafo de artes marciales, que se rodó durante los noventa  un buen puñado de películas protagonizadas por Don “Dragon” Wilson, y que en la actualidad se dedica a filmar películas de terror en español destinadas al público Latino-Estado Unidense.
Pero hasta ese momento rodó mucha roña de acción para la televisión, como esta “Punto sin retorno” que nos ocupa,  en la que el aburrimiento hace acto de presencia desde el minuto uno, la acción, que sería el único atractivo que podría tener esta película, brilla por su ausencia –un par de escenas de tiros muy cutres y poco más- y donde lo que destaca es el reparto de “loosers” con el que ha contado Camacho para esta película.
Sería una película de historias –muy mal- entremezcladas, en la que por un lado, tenemos a un agente de artistas de Hollywood que se enamora de la camarera del club de Streap-tease que regente su mejor amigo. Pero resulta que esta es la novia de un peligroso motero con asuntos turbios dentro del negocio de la venta de droga, lo que hará que se complique la cosa, cuando este se entera que el guaperas anda detrás de ella. Por otro lado tenemos a un poderoso narcotraficante, al que estos moteros cabrones tratan de engañar. Todo esto asociará de alguna manera a todos los protagonistas que, más tarde, tendrán su correspondiente desenlace en esta historia de mierda.
Bien, la película no vale nada, en otras circunstancias ni la habría reseñado, pero déjenme que les nombre el reparto. El protagonista, macarra y resolutivo lo interpreta Richard Grieco, con la cara más estirada que de costumbre, y el eterno rictus de mongoloide que va de guapo, aún luciendo criminales entradas. Se reserva los diálogos más estúpidos del film, tales como “¿Soy un tipo guapo, verdad? Y millonario. ¿Por qué ella no aparece?”. Le secunda nada menos de Andrew Dice Clay, muy querido en esta casa, como su amigo y gerente del club. Por supuesto, su papel está súper desaprovechado, y Clay, no se luce ni en el campo de la acción ni en el de la comedia, a pesar de que sus diálogos están concebidos, se supone, para darle el tono cómico a la película. No lo consigue. Es tan prescindible su papel que, aunque al final es el que resuelve la papeleta, si no apareciera en la película, no pasaba absolutamente nada. Luego tenemos al malo maloso de la película, el narcotraficante interpretado –es un decir- por Ice T. Y Ice T, siempre hace de Ice T, solo que en esta ocasión pone la guinda cómica involuntaria, en una escena en la que para demostrar que no le da miedo nada, se hace diversos cortes en la mano con un cuchillo, a la par que desencaja los ojos de sus cuencas. Esto estaría muy bien, sino fuera porque se ve claramente que no se está cortando, sino que el cuchillo de pega suelta la sangre por un tubito e Ice no hace más que pintarse la manita. Y lo mejor de la película nos lo ofrece Zach Galligan, que interpreta a uno de la banda de moteros, pero no uno cualquiera, sino el más cabrón de todos, uno que hostia, viola, vilipendia a la protagonista, insulta y reta a todo el mundo y se comporta como un despiadado y desperado matón. Bien, ahora imagínense al de de “Gremlins” con esa cara de buenazo cometiendo todas esas macarradas, y poniendo la cara de Zach Galligan… esto es, que no tiene ni puta idea de poner cara de chungo, y no le pega ni con cola nada de lo que hace… Zach Galligan tiene la virtud, en esta película, de ser el único actor que no puede hacer de malo ¡Está siempre con la sonrisita y la carita de buencha! Lo que provoca no pocas e hilarantes risas. Es más, solo merece la pena ver la peli por ver la interpretación de mierda de este pobrecillo.
Por lo demás, nada. Suficientemente mala como para no volverla a ver, ni tenerla en DVD (que ni ha salido), eso si, tener a todos estos “loosers” juntos, desubicados y con sus carreras en el retrete, tiene su gracia.

jueves, 23 de junio de 2011

ALMIGHTY THOR

Creo que este blog es prueba suficiente de la simpatía que siento hacia las películas hechas con poco dinero. Pero seamos prácticos y realistas, pelis de "serie B", por llamarlas de algun modo, que realmente valgan la pena hay muy pocas. Y esas pocas reciben su merecido reconocimiento precisamente por destacar entre la mediocridad. Luego están las malas pero simpáticas, o malas pero divertidas (je!), pero esa ya es otra historia (y luego las directamente horribles e insalvables). Sin embargo, eso no significa que tenga algo en contra del cine de gran presupuesto. De hecho, creo que hay géneros que necesitan más dinero que otros. Es decir, está demostrado que para hacer una peli de terror que funcione no se necesita mucha pasta. En realidad, los films de miedo hechos con guita sobrante suelen ser una peste. ¿El drama?, también. Y las comedias. PEEEEERO luego hay un tipo de cine que, si no cuenta con presupuestos holgados, mejor olvídate. Pelis de acción, de aventuras y/o catastrofistas. Y en este bando caben las de superhéroes, por supuesto.
Esto nos lleva al otro tema que quería yo tocar aquí, cierta manía en algunos sectores del "fándom" por defender lo cutre y mal hecho ante lo bueno y LO NUEVO de modo automático e inducidos por puro esnobismo, pose y querer ir de "chanins" y de guays. No, "Supersonic Man" NO es mejor que el "Superman Returns" de Synger. No, el "Hulk" televisivo NO es mejor que el "Hulk" de Ang Lee. No, el "Capitan América" de Albert Pyun no será mejor que el pendiente de estreno. Y etc, etc (igual que "Robowar" no es mejor que "Depredador", que "Piraña" no está por encima de "Tiburón", que "Las minas del rey Salomón" de Cannon no supera a "En busca del arca perdida" o que "Nº1 del servicio secreto" no le da mil vueltas a cualquier peli de James Bond. No, no y no. ¿Buenas?, ¿simpáticas?, algunas sí... ¿mejores?, ninguna).
En un segundo salto mortal todo esto nos lleva a la reciente adaptación de "Thor" (y no, el "Thor" que salía en un telefilm de "La Masa" NO era mejor) y la "versión" que del asunto han hecho los de "The Asylum", la infame productora especializada en plagios. "Asylum" puede despertar simpatía, y hasta en su haber tienen alguna peli pasable... pero la mayoría de lo que hacen es una mierda... y lo fascinante en ellos no es su talento ni su capacidad de fabricar cine con poco dinero, sino el MORRO que gastan. En el planeta hay fans de "Asylum" y enemigos jurados. La mayoría de ellos se pasan o no llegan. Los anti-asylum sueltan absurdas proclamas propias de un psicópata, de alguien inducido por un odio más allá de lo racional. Los otros, tampoco son mancos, defendiendo a la productora y otorgándole virtudes que NO tiene. Ninguna de las pelis de "Asylum" que imitan/explotan productos Hollywoodienses es mejor, ni más entretenida que el original. Pueden superarlas en aspectos mínimos -y casuales- pero, incluso así, y en general, la peor super-producción de Hollywood es más soportable que el momento más inspirado del asilo. Justamente, uno de sus ciegos defensores aludía que "su" "Thor" era más creíble y adulto que el "Thor" de Marvel/Hollywood. Sí, seguro. Me río yo de semejante gilipollez. Los chicos de "Asylum" habían anunciado ya en varias ocasiones que nunca dedicarían ninguno de sus "mockbusters" a sacar tajada de algunas de las muchas pelis de superhéroes que se estrenaban últimamente. ¿Motivo?, ¿un ataque de conciencia tal vez?, ¡¡NO!!... simplemente una cuestión legal. La prueba está que en cuanto han podido, lo han hecho. "Iron man" o "X-Men" son personajes originales de Marvel... pero "Thor" no, "Thor" pertenece a la mitología popular y está libre de derechos (que es una estrategia bien reconocible de la factoría, como hicieron con "Sherlock Holmes", "Allan Quatermain" o "La guerra de los mundos"). De ahí surge "Almighty Thor".
Bien, "Alimghty Thor" tiene todos los tics del peor producto "Asylum". En los casi 90 minutos que dura no ocurre casi nada... solo diálogos interminables y ridículamente repetitivos, a "Thor" y su acompañante femenina andando por callejones (ya saben, el escenario natural favorito del asilo) y esperando que el metraje llegue a su fin entre tristísimos efectos de CGI y un montaje algo patoso. De por medio, y aludiendo a las charlas sin sustancia, resulta especialmente divertido -y patético- que gran parte de estas se limiten a un tema común: "Thor" quiere matar a "Loki", y la chorba le dice que aún no, que no está preparado, que se siga entrenando y dentro de un tiempo ya se verá. Y así toooodo el rato, de verdad, llega un momento en que no puedes evitar echarte una risa ante la insistencia de ambos. Y hablando de descojoncio, hay un instante maravilloso en el que, mientras en primer término vemos a los dos protas, muy melodramáticos ellos, discutiendo su tema favorito, en segundo término una madre aparece arrastrando un cochecito (bebe incluido) y entra en la portería de su casa, sin apartar la mirada de los actores y el resto del equipo. Muy auténtico.
Richard Grieco, el único nombre conocido del reparto, se toma muy en serio su papel de "Loki", sobreactuando y soltando apocalípticas parrafadas. El director, Christopher Ray, es ¡el hijo de Fred Olen Ray!, menuda familia.
En resumen, un rollazo de tomo y lomo, tremendo e interminable que, ni por un segundo, supera al otro "Thor" en absolutamente NADA (y NADA es, como decía, la especialidad de "Asylum").