Mostrando las entradas para la consulta "Harold Ramis" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta "Harold Ramis" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de enero de 2013

ATRAPADO EN EL TIEMPO

Sin paños calientes, para mi esta es la mejor película de que ha protagonizado jamás Bill Murray y la que mejor ha dirigido su amigo Harold Ramis, y nadie me va a bajar del burro con que Cazafantasmas es mejor, porque Atrapado en el tiempo está mucho mejor hilada y punto. He dicho “y punto”, así que a callarse.

El argumento es de sobras conocido, Phil (Bill Murray) es un ególatra hombre del tiempo. Una vez más, y ya es la cuarta vez, acude al pueblo de Punxsutawney a ver lo que dice la marmota. Esta es una tradición que sacan una marmota de su madriguera y según se mire su sombra o no, habrá 6 semanas de invierno más o la estación acabara y dará paso a la primavera. Para Phil el pueblo está lleno de paletos, y lo único que quiere hacer es su trabajo y largarse de allí rápidamente. Nada más levantarse en el idílico hotel en el que se aloja, una cancioncilla y un par de locutores despiertan con escrupulosa puntualidad inglesa a las 6 de la mañana a Phil. El día será uno de esos días horribilis que tenemos todos. Se encuentra con vecinos pesados, antiguos compañeros de clase, mete el pie en un charco…. Todo parece que está en contra de Phil. Cuando él y su equipo ponen rumbo a la ciudad una ventisca corta la carretera por lo que tendrán que pasar la noche en Punxsutawney (he tenido que mirarlo otra vez, porque no es fácil de escribir) A la mañana siguiente, a las 6 en punto, el día se repite de nuevo. Al principio a Phil le parece todo un gran deja vú, pero cuando al día siguiente vuelve a revivirlo todo, empieza  pensar que puede tener algún tipo de enfermedad. Acude a un neurólogo del pueblo (interpretado por Harold Ramis) el que le dice que está completamente sano. Así que Phil se pone a beber con dos lugareños. Hablando con ellos se da cuenta que al no existir un mañana, tampoco hay consecuencias, esto dará lugar para que Phil tenga todo un pueblo para jugar con él. 

Murray interpreta majestuosamente a su personaje, siendo un tipo con aspecto de crápula al principio, luego se transformara en una persona arisca, después es un depresivo y finalmente en un tipo feliz de ayudar en lo que puede. Lo mejor de su actuación es que es convincente y nos lo creemos. Del resto de actores principales tenemos a Chris Elliot, como Larry, el cámara que le hace la pelota a Phil y a Andie MacDowell que hace de Rita la productora que acaba de conocer a Phil. Los dos cumplen sobradamente su papel, Elliot el de pringado y Rita el de mujer que enamorara al protagonista. El único fallito que le veo a la película es a la reacción de Rita. Al principio casi no puede con Phil, por sus ideas pre-establecidas, las cuales eran correctas hasta que cambia por lo ocurrido, y  al final de un solo día, se enamora de él, es un poco raro, pero aceptamos barco porque la película se lo merece.

La película juega con esa idea de repetir un día que nos ha salido especialmente mal, para enderezarlo. Una segunda oportunidad, algo que todos en más de una ocasión hemos deseado tener. Puede que por ser una idea conocida, es por lo que entremos fácilmente en el argumento y nos dejemos llevar, eso y que Bill Murray tiene un don para la comedia sin tener que sonreír.

Esta  película que se estreno en 1993, debería de estar en la lista de las 100 mejores películas de la historia, sino lo está ya. Como poco que este en tu lista de películas que hay que ver y repetir antes de morir.
Arriba excursionistas…..

lunes, 22 de agosto de 2016

CAZAFANTASMAS (2016)

Que peliagudo es el tema este de los nuevos “Cazafantasmas”. Y es que como todo “Reboot”, este tiene el lastre de ser un “Reboot”, y por lo tanto, un producto expuesto a juicios, críticas y valoraciones incluso antes de ser estrenado, porque el fandom en general, esos apasionados fans, en realidad son hordas de idiotas.
Y a eso hay que añadirle el polémico hecho de que cambien el sexo de sus protagonistas.
Yo esto lo veo hasta normal. Puesto que la posibilidad de hacer una secuela quedó del todo descartada tras la muerte de Harold Ramis, la opción natural del proyecto era que la protagonizaran nuevos actores cómicos. Y puestos a reiniciar una franquicia, en los USA es cierto que esta nueva hornada de actrices cómicas está reventando por igual las taquillas y los Shares, por lo que es absolutamente normal que  esta nueva versión sea un vehículo para el lucimiento de  la Wiig, la McCarthy y la McKinnon de turno, que son el relevo generacional de la gran comedia USA. Al público Americano les encanta estas mujeres, y en particular Melissa McCarthy con la que se vuelven locos. Yo sin embargo, no le veo la gracia a esta señora.
Una vez superados nuestros machismos y misoginias, queda lo que es la película.
El director Paul Feig, no es el adecuado para una película de estas envergaduras. Ni siquiera es un buen director, sus películas son todas flojas, pero es, por decirlo de algún modo, el director oficial de películas al servicio de estas nuevas señoras surgidas del “Saturday Night Live” y que “La boda de mi mejor amiga”, se convirtió en poco menos que un fenómeno social. “Espías”, dónde la McCarthy compartía protagonismo con Jason Statham y Jude Law era una absoluta infamia, pero funcionó bien en los USA, así que, también es normal que Feig dirija esta nueva versión de “Cazafantasmas”. Pero la película se le queda grande.
Vamos a partir de la base de que se trata de una película dinámica, entretenida y visible, muy del montón, para ver y olvidar, pero que no nos aburre.
A partir de ahí, decir que el principal problema de “Cazafantasmas” es que busca a toda costa la complicidad del espectador a base de guiños a la película original de 1984. Lo busca tanto, que en su afán de ofrecernos un ejercicio de nostalgia retrospectiva, se olvida de que tiene ahí a tres actrices de comedia pidiendo a gritos mostrar su arsenal cómico. Pero no, la película parece más centrada en mostrarnos el tema original de Ray Parker Jr. en momentos puntuales, en tratar de  imitar la escala argumental de la original y el adecuar el momento en el que aparecerán los cameos de los integrantes del “Cazafantasmas” de 1984, convirtiéndose la película en una excusa para enseñarnos a Bill Murray, DanAykroyd, Sigourney Weaver, Annie Potts, Ernie Hudson, y hasta Harold Ramis, que aparece en forma de busto de bronce. El espectador ve la película, y se pregunta en que momento aparecerá uno u otro, importándole todo lo demás un bledo.
Por no faltar en la cinta, no faltan ni tan siquiera “Moquete” o el muñequito de los Marsh Mallows.
Por otro lado, un pequeño acierto es que el look de esta película está ligeramente inspirado en el de la serie de animación “The Real Ghostbusters”, llegando  el personaje de Kate McKinnon a ser una burda copia del Egon Splengler animado, si bien, el fantasma malísimo del final de la película, y al igual que en los créditos de la serie animada, es el propio fantasmita del logotipo que se hace gigante, hechos estos, que no dejan de ser curiosos, y que resultan hasta divertidos.
Sin embargo, el principal problema de la película, Retro-nostalgias aparte, es que le falta chicha. Efectos especiales aparte, y como se nota tanto que es una película rodada en su mayoría en decorados, cuando no hay en pantalla un despliege de C.G.I  abrumador,  parece como si estuviéramos viendo una sitcom americana de los noventa, a la que se le echan en falta las risas enlatadas. Todo muy pobre, muy televisivo.
Mención aparte merece Chris Hemsworth, que repite en un papel de comedia tras la infame “Vacaciones”, le da una vuelta al estereotipo de “Rubia tonta” para pasar a ser el rubio tonto. Intención esta del todo estúpida y muy de “Película para chicas”. “Cazafantasmas” desde el momento que anunció su reparto femenino, presumía de no ser una “Película para chicas”. Bien, pues si lo es. Sin embargo, Chris Hemsworth está tan bien en la película, tan divertido, que al final se prodiga como el gran acierto, y el que se lleva la mejor parte cómica.
Otra cosa sería Kristen Wiig: ella, como siempre, está estupenda. La única razón real para ver cualquier película en la que aparezca. La adoro.
En definitiva; se puede ver, que es tan buena como cualquier comedia para el lucimiento de cualquiera de sus actrices, aunque para ser un “Cazafantasmas” al uso es bastante floja. En cualquier caso, verla no le va a cambiar la vida. Tampoco le apetecerá pegarse un tiro.

sábado, 12 de marzo de 2022

SESIÓN DOBLE: CAZAFANTASMAS, MÁS ALLÁ + LA MATANZA DE TEXAS 2022

CAZAFANTASMAS, MÁS ALLÁ: Los gerifaltes de Hollywood llevaban años intentando levantar una tardía tercera entrega de "Los Cazafantasmas", pero su protagonista de mayor enjundia, Bill Murray, solía negarse aludiendo que nadie querría ver a unos señores de avanza edad dedicados a tan sobrenatural tarea. Bien, a pesar de ello, y de la muerte de Harold Ramis que, teóricamente, arrasaba con toda posibilidad de un "Ghostbusters 3" oficial, finalmente ocurría, nacía "Cazafantasmas: Más allá" y Murray accedía a firmar (aunque contara con más años que cuando rechazó todas las propuestas previas). Los motivos diría que fueron sentimentales: la muerte de Ramis -ampliamente homenajeado en la película- y la implicación de Ivan (que en paz descanse) y su hijo Jason Reitman.
En cualquier caso, se trata de un entretenimiento tontaina, agradable y muy bien conectado narrativamente con el clásico de 1984 que, ¡ups!, se va al garete en cuanto, hacia la parte final, asoman el jeto los Cazafantasmas originales. Ahí te das cuenta de la muchísima razón que tenía Murray: Nadie quiere ver ancianos cazando criaturas espectrales. Ya no es la inmensa gordura de Dan Aykroyd (cuya aparición previa, más realista, funciona mejor), son las tremendas arrugas de "Peter Venkman" y su pelo despeinado. Da grima verle. Es todo bastante lamentable y, de hecho, cuando acabó me quedó un poso tristón. Sí, "Cazafantasmas: Más allá" es una película deprimente.
Otro debate consistiría en si era necesario el momento post-créditos -con la presencia de
Sigourney Weaver- donde se "arregla" un gag tirando a políticamente incorrecto del film de origen, cuyo humor cafre y socarrón iba mucho más en consonancia con ese detestado, pero -desde mi punto de vista- bien consumible "Cazafantasmas 2016" protagonizado únicamente por coños, que el tono de aventura Spielbergiana y sentimentalismo de saldo en esta reciente "entrega". Una que, solo espero y deseo, no conozca continuidad.

LA MATANZA DE TEXAS 2022: Lo que diré a continuación no lo provoca la demasiado común Netflix-fobia (en su momento ya expuse cristalinamente que estoy en las antípodas de considerarme enemigo de la plataforma, por la que siento gran respeto y simpatía -aunque no sea cliente-). Sin embargo, tampoco puedo evitar sentenciar que la nueva "Matanza de Texas", apadrinada por ellos, es lo que, popularmente, llamamos un mojón, y de los gordos. Un film aburrido como el demonio e incapaz de despertar emociones, ni miedo, ni suspense, ni la más mínima empatía con sus inocuos personajes.
"La Matanza de Texas 2022" insiste en la idea de separar a Leatherface de la familia, convirtiéndolo en un "Jason Voorhees más del montón", algo que cuando vi por primera vez en la entrega tridimensional me gustó. Pero si lo piensas detenidamente, tal vez no sea una elección tan acertada. Al fin y al cabo, lo del clan de tarados es, justamente, aquello que marca la diferencia de esta saga respecto a otras afines.
Por contra, sí es un error común a todas las secuelas (incluida la dirigida por el mismo Tobe Hooper), el meter borbotones de sangre. Supongo que a los "fans" les entusiasma y motiva que escriban cosas tan positivas de una película tan mala. Digamos que los árboles no les dejan ver el bosque. Pal caso lo traduciríamos como: la tripas no les permiten ver la cruda realidad. Sí, este "Texas 2022" es un festival de gore. Tienes todo el que quieras y más. ¡Ei! me encanta la truculencia bien parida y mejor aplicada... PERO no me basta con ella. Si lo que me cuentas es una mierda, la película resultante seguirá siendo una mierda. FIN.
Creo que ya lo he dicho antes, pero lo repito: No deja de ser paradójico que todo esto lo iniciara un film que pasó a la historia, y dio la vuelta al género convirtiéndose en un absoluto clásico, sin mostrar casi casi ni gota de sangre. Recordemos que la del 74 era sucia, desagradable, malrollera... era muchas cosas, pero no sangrienta. Hooper lograba aterrorizar a la audiencia a base de atmósfera, de jugar con el sonido, de, en definitiva, talento... pero nunca tiraba por lo fácil. Desde entonces, nadie más ha intentado repetir la hazaña. Saben que la plebe demanda hemoglobina y dársela en grandes cantidades funcionará comercialmente. Por eso, a pesar de los años y las entregas, la primera sigue siendo la más espeluznante y, en definitiva, el título de peso que es (fíjense que he usado el término "más espeluznante", no he dicho "mejor", básicamente porque yo prefiero la segunda, aunque soy consciente que queda lejos de ser una obra maestra genuinamente terrorífica -más cuando sabemos que sus perpetradores apuntaban a la sátira antes que al horror puro y duro-)

viernes, 4 de septiembre de 2015

VACACIONES

Si contamos el cortometraje rodado en exclusiva para la Super Bowll de 2010, “Motel Hell Vacation” esta sería la quinta secuela de la saga que convertiría en entrañable a Chevy Chase y su familia en la ficción –creados por Harold Ramis y John Huges (ambos R.I.P) y cuya saga está reseñada en su totalidad aquí mismo.
Aparte de una secuela, sería un remake de “Las vacaciones de una chiflada familia americana” y al mismo tiempo un “Reboot” (¡Que de palabros anglosajones de los cuales sabemos su significado sin que nadie nos los explique!); Secuela porque continúa las aventuras de la familia Griswold centrándose esta vez en las desventuras de Rusty Griswold, primogénito de Clark Griswold y que ha tenido los rostros de los actores Anthony Michael Hall, Jason Lively, Johnny Galeki, Team Embry, Travis Creer y ahora Ed Helms –ahí es nada- en un universo en el que Clark y Ellen Griswold exiten (e incluso aparecen en la peli), remake porque es una nueva versión de la primera película de la saga que repite casi plano a plano las desventuras de aquella y reboot, porque de le ofrece a Ed Helms el testigo como “Pater familias” con el fin de revitalizar una franquicia que a priori se las promete millonaria. Y Aunque Ed Helms probablemente sea uno de los mejores actores cómicos en la actualidad, incluso muy superior al propio Chevy Chase, este no es Chevy Chase,  y su humor es bastante distinto. Entonces ver a un Ed Helms que durante casi dos horas lo único que pretende es imitar a Chase en aquella saga, dando un concierto de despistes y torpezas, no funciona, porque no le pegan esas estupideces que a Chevy Chase si, quizás porque su cara se prestaba a ello; la de Helms, aún terriblemente cómica, bastante menos.
Así pues, se nos cuenta como Rusty Griswold, piloto de aviones  de segunda categoría, escuchando a su mujer quejarse a una amiga de que durante años pasan los veranos en una insulsa cabaña en el lago, pretende darle un giro a sus aburridas vacaciones rememorando las que hizo de pequeño junto a sus padres y hermana al parque de atracciones Wally World, con todos los conflictos que las imprevisiones y su propia ineptitud añadirán a la trama.
Entonces lo que vemos, y tirando de frase tópica, es más de lo mismo, pero peor. Y además una trama tan ingenua poco se presta al humor de hoy en día, que la comedia USA va de escatológica por la vida y la saga “Vacaciones” era muy blanca. Quizás por eso, sus autores tiran de chistes de mierda, de penes y, como elemento transgresor, de pederastas. Entonces se consiguen los mejores momento de la peli, cuando el equívoco hace pensar a más de un personaje secundario que Rusty Griswold es un pederasta que trata de ligar con un joven. En realidad su hijo, y en realidad lo que intenta es que una chica se fije en él. Como el gag funciona, lo repiten hasta la extenuación, hasta tal punto que, en un guiño a “El diablo sobre ruedas” un camión les persigue a través de su viaje porque este es acusado de violador de niños por parte de los retoños de la nueva familia Griswold.
Por lo demás, nada nuevo en el horizonte, si bien somos testigos de las dotes para la comedia de las que hace gala Chris Hemsworth, y de las que sorprendentemente, sale airoso, tirando por tierra esa teoría errónea de que “los guapos no son graciosos”.
Lo peor es que, aún teniendo gags muy divertidos –los 15 primeros minutos son un “tour de force” de risas- más de un 70% de la película es tedioso y aburrido, y eso en una comedia, y más en una cuyo único interés es que viene precedida de una saga mítica, pues como que no puede ser.
Otro tópico –pero es que es la verdad- lo mejor de la película, son los escasos minutos que tiene en pantalla Chevy Chase.
Sin embargo, yo ya empiezo a ser pureta; los adolescentes y chavales en plena pubertad que la liaban en la sala de cine donde la ví, se reían a carcajada limpia.
Junto a Helms, Chase y el ya citado Hemsworth, tenemos a la siempre agradable Christina Applegate, Leslie Mann –Esposa de Judd Appatow- y Bervely D’Angelo.
Dirigen la película, dos jovencitos para los cuales se trata de su debut en la dirección de largometrajes, pero que, sin embargo, tienen una más que solida carrera en Hollywood ya sea como actores, e incluso, como productores; John Francis Daley y Jonathan M. Goldstein que también firman el guión y que se declaran fans de la saga original.

viernes, 2 de diciembre de 2016

LOS LÍOS DE WALLY SPARKS

Tras un tiempo si n aparecer en medio alguno –desconozco los motivos- a finales de los años 90 el cómico Rodney Dangerfield regresa a la palestra y lo hace con una película escrita por él mismo, y por ende, concebida para su exclusivo lucimiento. Una sátira muy a la Americana y con final moralista que acaba por destruir toda comedia en la que esto ocurre, que suelen ser la mayoría de ellas.
La película cuenta la historia de un presentador de televisión de “Late night”, Wally Sparks, de lo más políticamente incorrecto, que conduce un programa en el que no tiene inconveniente en hacer humor de tono sexual y de lo más grosero. Esto implica que tenga una fiel audiencia pero que, por el contrario, los publicistas retiren  sus anuncios del programa pensando que lo cáustico del contenido manche el buen nombre de sus productos, por que avisan a Wally de que tendrán que cancelar su programa. Ante tal tesitura, Sparks pedirá una oportunidad para seguir en antena, a cambio  de llevar el programa hacia otros derroteros más acordes con la América bienpensante.
Por otro lado, el gobernador, aspirante a una reeleción, se la tiene jurada a Sparks, por lo que hará todo lo posible para que este programa no continúe.
Cuando este se ve implicado en un escándalo sexual, Wally Sparks y su programa, se implicarán a la hora de demostrar la inocencia del gobernador.
Lo primero de todo; para aguantar bien esta película, hay que sentir, al menos simpatía por el humor de Rodney Dangerfield, que es bastante cazurro y de sal gruesa, no siendo el ingenio, precisamente, el fuerte del humorista. Si Dangerfield cae mal, directamente, ver “Los Líos de Wally Sparks” es lo más parecido a un suicidio lento.
Incluso gustándonos Dangerfield, esta película se antoja como una tortura, primero porque tiene una duración de -¡agárrense!-  105 minutos, de los cuales, unos 60 trascurren en una cena de gala a la que Wally Sparks ha sido invitado sin consentimiento del gobernador. El ir y venir de Dangerfield en esa fiesta, soltando chascarrillos y poniendo caras, componen el grueso de una película,  que resulta bastante aburrida. Básicamente, nada de lo que ocurre en ella, nos interesa. A eso añadan un par de niños repelentes que darán la nota babosa a la trama, y tendremos un mejunje de lo más pringoso y de difícil digestión
Y el es que el hecho de que un comediante sea bueno en directo o en televisión, y que su mera presencia sea un éxito no quiere decir que sus películas tengan que tener la misma calidad que él; a las pruebas me remito. Las películas de Rodney Dangerfield, a rasgos generales, son bastante flojas y sosainas. Hasta su mejor película “Regreso a la Escuela”, con Harold Ramis detrás y un estudio amparándola, resultaba ser, a fin de cuentas, algo descafeinada y sosilla.
“Los líos de Wally Sparks” se gana a pulso la calificación de puta mierda. Por sosa, aburrida, poco interesante y laaaaarga.
Por otro lado, la película cuenta con infinidad de cameos, muy poco aprovechados, como puedan ser lo de Roseanne Barr, Tim Allen, Bob Saget, el cantante Michael Bolton, o el rapero Sir Mix-A-Lot.
Dirige la función, con muy poca soltura, Peter Baldwin, quien no se prodigó mucho en cine, pero que dirigió episodios de la mayoría de series de televisión y sitcom de los ochenta y noventa, con bastante eficacia en ese campo. De hecho, piensen en cualquier serie añeja, la primera que se les venga a la memoria; Seguro que la ha dirigido.

martes, 16 de junio de 2009

LOS CAZAFANTASMAS 2

Resulta curioso que ahora que se habla tanto de la posible tercera entrega de los "Cazafantasmas", solo se tengan en cuenta las excelencias de la primera parte... y sin embargo, la segunda quede casi siempre relegada, como olvidada. Ese es el motivo por el que, cual "ONG", decidí repasarla ayer y escribir una reseña.
Todos sabemos que si "Los Cazafantasmas 2" ha quedado semi-oculta en la sombra, se debe a que en su momento no funcionó en taquilla como se esperaba. Ivan Reitman, director, lo achaca a que tardaron demasiado en rodarla. Para cuando se estrenó, el boom generado por la primera ya había diluido cual azucarillo y la peña no tenía el mismo interés. Seguramente sea eso. Vista apenas hace 24 horas puedo decir que se trata de una secuela muy digna, sobre todo muy entretenida pero... sí, con un "algo" que impide que resulte redonda... y ese "algo" es su clímax final.
Los Cazafantasmas están de capa caída. Las cosas han cambiado mucho desde su primera aventura y han de sobrevivir como pueden (buenísimo lo del programa de temática paranormal de Bill Murray). Afortunadamente un espíritu poderoso tiene pensado reencarnarse en un crío para volver al mundo real y sembrar el mal. El elegido es el hijo de la ex (Sigourney Weaver) de uno de los Cazafantasmas. Se armará la de dios y al final los poderes fácticos tendrán que tragarse el orgullo y recurrir a nuestros héroes, que una vez más volverán a salvar la papeleta.
El arranque es cojonudo. Escenas cargadas de buenas ideas se van sucediendo... el juicio, el río de mocos bajo tierra, la tostadora bailarina, la secuencia de las cloacas con las cabezas clavadas en estacas (de chaval incluso daba un poco de yuyu)... todo avanza de maravilla hasta el mentado clímax. El mayor defecto de este es que es casi una imitación del de la primera, incluida criatura gigante andando por Nueva York. Solo que aquí hay que añadirle unas dosis de babosismo bastante molesto y un enfrentamiento con el malo algo deslucido. Para estropearlo más, el rollo de que Rick Moranis se vista de Cazafantasma, se encuentre con el carismático "Slimer" (el fantasma gordo y verde, reencarnación de John Belushi según dijo Dan Aykroyd en su momento, que pa algo es guionista de las dos, junto a Harold Ramis) y, en general, dé la nota me parece fuera de lugar y sobra.
La sensación que queda es que "Los Cazafantasmas 2" está pensada para un público más amplio, incluso infantil... mientras la primera era un pelo más "oscura" y terrorífica.
No faltaba mucho para que los efectos infográficos se apoderaran de Hollywood, por eso se agradece que en esta sigan siendo de tirón más artesano, los fantasmas continúan teniendo ese look caricaturesco y simpático de siempre, e incluso hay uno deliciosamente animado por stop-motion.
A pesar de todas las observaciones expuestas, la peli es puro entretenimiento y se deja ver perfectamente.

martes, 24 de agosto de 2010

LOS INCORREGIBLES ALBÓNDIGAS

Indiscutible clásico de la comedia moderna, que abrió la veda a las historias picarescas situadas en campamentos veraniegos y, ya que estamos, una de esas películas con números para estar en mi top ten y que sin embargo, no -me- cuajó. Cuando la alquilé de chaval en el video-club ya había visto otras comedias gamberras posteriores a esta (probablemente la falsa secuela "Los albóndigas en remojo") y, claro, el lenguaje y el tono de estas me resultaba mucho más cercano y efectivo. "Los incorregibles albóndigas" me pareció sosa, aburrida y carente de elementos excitantes. Incluso la desgana de Bill Murray, generalmente su estilo de interpretación, me dejó un regusto amargo, a decepción. Ayer noche quise revisarla con la perspectiva del paso del tiempo de por medio y, en fin, no me pareció tan mediocre, pero sí, comprendo perfectamente que no me gustara en su momento.
En realidad el ingrediente que ha dado éxito y culto a "Los incorregibles albóndigas" es su escenario. Todo lo relacionado a pasar el verano en unas colonias está contado de modo muy realista, muy costumbrista, sin estridencias, ni humor surrealista, ni actores de 30 tacos fingiendo ser adolescentes. De hecho, según Imdb hay material prácticamente documental, y muchos de los secundarios y extras eran auténticos monitores de campamento. Dicho de otro modo, te gustará si te gusta ir de colonias en verano... yo, casualmente, lo detestaba, con solo decir que mis padres me amenazaban en mandarme a colonias si suspendía demasiadas asignaturas os podéis hacer una idea (y no es broma!), así que en ese sentido, la peli lo tiene chungo conmigo.
La nota de comedia la ponen las payasadas de Murray, que a ratos parece estar improvisando. Sin embargo, lo que sorprende de esta peli, y más viendo cómo se desarrolló el subgénero posteriormente, es lo blanca que resulta. Hay chistes picantes, pero muy inocentes, solo una tia buena y no asoma la más mínima teta durante todo el metraje. Vamos, que casi casi es una peli para críos.
¿Argumento?, poca cosa. Las gamberradas, anécdotas y gracietas (algunas muy muy tontas) que se desarrollan durante un campamento de verano, la relación entre Murray y un chico marginado y la eterna competitividad que se gastan con el campamento de al lado, destinado -cómo no- a gente acaudalada y malvada.
Ivan Reitman tras la cámara, Harold Ramis entre los guionistas... no se, ta bien, pero tampoco es gran cosa.

martes, 25 de junio de 2013

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (33): A LO CHUNGO Y CON LA CARA DEL OTRO



De Sho Kosugi, los ninjas ochenteros e "Indestructible: ruega por tu muerte" ya hemos hablado con anterioridad en este blog, aunque de esta última nunca todo lo profusamente que merecería. Así, por encima, se trata de un especie de "Death Wish" en el que se cambia al justiciero urbano por un ninja retirado que decide retomar las armas cuando su familia es agredida por la mafia. "Indestructible: ruega por tu muerte" se hizo bastante popular en la época gracias a su notable ultra-violencia. Incluso sufrió algunos leves cortes cortesía de la señora censura (¡que puta!). 
Pero que nadie se entusiasme, naturalmente vista hoy la cosa no parece tan tremebunda. Puede que incluso se haya superado. La diferencia, sin embargo, está en que mientras la violencia super-gore y hiper-sangrante de, por decir una reciente con Kosugi, "Ninja Assassin" resulta muy espectacular y llamativa, es tal su exageración y estilización que, al final, no hace daño. La de "Indestructible: ruega por tu muerte" puede que no sea tan llamativa, por el contrario, es más cruda, física y destila mucha más mala leche. Violencia y hemoglobina a un lado, esta obra del veterano Gordon Hessler se deja ver, aunque tampoco es nada del otro jueves. Su moderado éxito esputó el proyecto de una segunda parte que nunca llegó a materializarse.


Otro de los aspectos curiosos y atípicos de "
Indestructible: ruega por tu muerte" era el look del ninja. En este caso, Sho Kosugi no se conformaba con el habitual mono negro, para la ocasión lucía sus mejores galas en plan macro-ninja de la muerte con casco, muñequeras y nosecuantos abalorios más. Algo que debió de molarles mucho a los eternamente desvergonzados muchachos de "Topacio Home Video", quienes usaron una imagen (invertida) del amigo Kosugi con toda la indumentaria (y que en la caratula de "Indestructible: ruega por tu muerte" figura en la parte trasera) como portadón de "El poder del dragón" (misteriosamente subtitulada "La posada del dragón verde"), prototópica epopeya feudal de artes marciales made in China y que, como todas las caratulas del palo, tiene los nombres mal escritos o tergiversados. Dado lo poco puesto que estoy en pelis de este rollo, si alguno de ustedes domina la materia y puede echar luz, tiene todo nuestro consentimiento.


"El legado del diablo" es un clásico menor del añorado horror ochentero, en el que el eterno hermano raro de Ron, Clint Howard, interpreta una versión masculina de "Carrie", un chaval poco agraciado y blanco de continuas bromas por parte de sus compañeros de academia militar que, un buen día, y gracias a un ordenador (en la época comenzaban a despegar), contacta con el espíritu de un temible brujo satanista interpretado por el legendario Richard Moll. Después de mil y una putadas, a cada cual peor, Clint Howard se servirá de su nuevo amiguito para vengarse, en un final que se hace esperar demasiado pero que, pa compensar, ofrece toda la truculencia que uno podría desear en aquellos tiempos. "El legado del diablo" no es ninguna maravilla, pero resulta inevitablemente entrañable. La edición original lucía una caratula bien reconocible y popular que, a ojos de un infante, resultaba inquietante. Mucho menos afortunada era la edición -presupongo que- posterior cortesía de "Exagono Films".
Para romper con la costumbre, cabe señalar que, por esta vez, las imágenes de la parte trasera SÍ pertenecen a "El legado del diablo".
Muy al contrario, con la parte frontal, todo cambia. Ni idea de dónde sacaron esa calavera. Ni tampoco de qué catálogo de a saber qué grandes almacenes extrajeron ese ordenador tan blanco, reluciente y listo para estrenar. Lo más llamativo sin duda es el monstruo que aparece en la pantalla. ¿Lo reconocen?. Veámoslo más detalladamente...


¡¡SÍ!!. Se trata del fantasma de la bibliotecaria de "Los Cazafantasmas" (invertida también, ¿de verdad se creían que haciéndolo evitaban todo posible reconocimiento?). ¡¿Recuerdan la genial escena?!, es la primera vez que Bill Murray, Dan Aykroyd y Harold Ramis se enfrentan cara a cara con un ente sobrenatural. No están preparados para cazarlo, así que improvisan aquello de "A por ella!". Lo único que logran es que la hetérea bibliotecaria se convierta en esto que ven, meta un aterrador rugido, los cazafantasmas salgan pitando y los chavales que fuimos a verla en la época nos pegáramos un susto, pero uno de esos que molaban. Suspiro!.
Tiempos desvergonzados, tiempos ingenuos, tiempos felices.

miércoles, 3 de junio de 2009

DESMADRE A LA AMERICANA

Indiscutible clásico en su género, pieza inaugural de lo que sería la "nueva comedia americana" de los (finales de los 70 y) 80 (con toda la troupe salida de "Saturday Night Live") y primer film en su especie, es decir, cine de estudiantes salidos y gamberros. Todo lo que viste y has visto en "Porky´s", "Los Rompecocos", "American Pie" y etc, lo has visto aquí antes. Y mucho mejor.
Ayer noche decidí marcarme un "remember" viendo mi copia de VHS (grabada de vídeo a vídeo, como en los buenos tiempos). Disfruté de lo lindo. Ahí estaban esos gags memorables que ya han pasado a la historia: John Belushi reventando la guitarra, el caballo feneciendo de un infarto, las pajas con guantes higiénicos, la fiesta toga (acojonante la canción "Shout!". Literalmente me daban ganas de bailar... y a la vez, me preguntaba cómo era posible que en el planeta exista gente incapaz de gozar de films como este), las capacidades traqueales de Día-D, el vómito inoportuno sobre el rector y el clímax final, con la pandilla de "Delta House" reventando el desfile, entre otras muchas cosas. Citar al reparto y al equipo técnico plagado de astros del humor, futuras estrellas (¡si sale Kevin Bacon de chaval!) y futuros cineastas (Harold Ramis, ex-cazafantasma y filmmaker especializado en comedias mainstream) sería un currazo (¡busca en imdb!), nos centraremos en su director, John Landis, recién salido de "Made in USA", dándolo todo y batiendo dos récords, el de rapidez y el de taquilla. "Desmadre a la americana" (primer film respaldado por la revista satírica "National Lampoon", y en este caso era un dato genuino) fue un exitazo de tomo y lomo, uno que pasados todos estos años aún colea... es decir, todavía hoy la comedia juvenil sigue mamando de su teta.
Contar el argumento no tiene truco: La fraternidad más gamberra del campus en continua batalla con el malhumorado rector (ese gran John Vernon) y la fraternidad más nazi. Gamberradas, cachondeo, locura, sexo y borracheras. Donald Shuterland se marca un papel de profe porrero. A día de hoy sorprende descubrir 
qué otros actores quedaron fuera del reparto: Bill Murray, Chevy Chase y Dan Aykroyd. Imaginaos que llegan a decir "sí". Tremendo.
El exitazo de "Desmadre a la americana" (o "Animal House", su maravilloso título original) motivó el nacimiento de una serie de televisión fracasada (solo tuvo seis episodios) en la que repetían algunos actores y al personaje de Belushi lo interpretaba otro tipo. El propio John Landis se permitió un papelillo (para lo cual se afeitó su característica barba) en el que se enfrentaba con el mentado Belushi. La escena fue extirpada y destruida... pero alguien se tomó la molestia de recuperar algunas fotos y currarse una versión fotonovela que rula por la red (san google manda).
Lo dicho, clásico incunable que deberías ver ya si es que tienes el valor (o la desgracia) de no haberlo hecho todavía.

miércoles, 9 de junio de 2010

LAS VACACIONES DE UNA CHIFLADA FAMILIA AMERICANA

¡Con lo sencillo que era ponerle como título tan solo “Vacaciones”!, pues no, tienen que complicarnos y complicarse la vida y endiñarle este enrevesado título (y para la secuela, no digamos).
El humor americano de los ochenta. Que puta nostalgia y a pesar de todo, que efectivo me resulta, al menos a mi, en la actualidad.
Apadrinada por la revista de humor “National Lampoon”, y tomando como protagonistas a una familia parida en el “Saturday Night Live”, con un divertido guion de John Hughes y la dirección de Harold Ramis, nos encontramos ante un vehículo para lucimiento de Chevy Chase (con Berverly D´Angelo como mera comparsa) en la que el cómico demuestra que, aunque su carrera ha sido irregular, en el papel de "Clark Griswold", el atolondrado, torpe y despistado padre de familia pudiente Americana, se siente como pez en el agua, y da clases magistrales de cómo pasar factura a todas las formas de humor existentes; ya sea facial, visual o verbal. Y es que, insisto, aunque muchas de sus películas no valgan nada, Chevy Chase resulta ser un actor increíble, y por cojones tienes que reírte por lo mucho que transmite. Ya desde el primer fotograma, en el que aparece sonriendo, todo feliz y contento, te echas unas carcajadas muy majas.
"Clark Griswold" planea unas plácidas vacaciones en familia desde Chicago hacia Los Angeles con el fin de visitar un famoso parque de atracciones. Lo mas lógico es desplazarse en avión, pero el patriarca piensa que viajar por carretera forma parte de la diversión. Y durante el periplo les pasa de todo.
En los papeles de los hijos, Antony Michael Hall, por aquel entonces prometedora estrella “teen” con títulos como "La mujer explosiva" o "Johnny Superstar" y Dana Barron. Ambos serían cambiados cada dos por tres, como cromos, en posteriores secuelas. Claro, aquí quien importa es Chevy.

sábado, 7 de enero de 2023

ARMADOS Y PELIGROSOS

Años atrás, al trabajo de segurata no le sobraba la buena prensa precisamente. Se daba por sentado que podía ejercerlo cualquier mastuerzo y lo único que requería era pasarse horas sin hacer el huevo. De hecho, también se tenía la idea de que, en cuanto hubiese una situación real de peligro, saldría por patas. Todo eso ha ido cambiando con el paso del tiempo y hoy se exige bastante más a cualquier aspirante. Sin embargo, tal "mala imagen" fue caldo de cultivo para la confección de "Armados y Peligrosos" que, tranquilamente, podría tildarse como "la película oficial del segurata inútil", así como la ¿única? de acción protagonizada por John Candy, al menos entendiendo el género tal y como se abordaba hace 37 años. Que se contara para la dirección con Mark L. Lester, responsable de "Curso 1984" y "Commando", resulta muy significativo en ese sentido.
Un policía bonachón al que acusan muy injustamente de corrupto y un abogado algo cobarde terminan currando en una agencia de seguridad. Son perdedores que, como dice un juez, únicamente pueden aspirar a "trabajos de poca responsabilidad". Algo trasladable al resto del personal, auténticos parias o, directamente, retrasados mentales. El sindicato de seguratas es llevado con mano firme por una panda mafiosa que saca partido a la supuesta inutilidad del gremio para salirse con la suya. Hasta que los dos protagonistas deciden plantar cara y pararles los pies.
"Armados y Peligrosos" es ochentera hasta el tuétano. Evidentemente por estar parida en 1986, pero también por sus maneras, su sentido de la comedia y la acción, la banda sonora y secuencias tan características como la desarrollada en un gimnasio donde abundan los neones. Sí, es de risas. John Candy se marca su habitual registro de fanfarrón de buen corazón, acompañado de Eugene Levy como "el personaje inteligente y racional que se presta a las locuras del otro". Resulta curioso verle hacer la marica loca en un momento dado, siendo actualmente padre de un hijo gay también actor al que respalda en su exitosa serie de televisión (donde, obvio, se muestra una imagen mucho más positiva y respetuosa del colectivo homosexual) Cosas de la época. Hay algunos momentos de cachondeito y tal pero, proporcionalmente, lo que abundan son los tiroteos, algún muerto y, sobre todo, un clímax cargado de espectaculares explosiones y coches dando volteretas... además de cuando se hacía de verdad, sin ordenadores de por medio. Impresiona.
Para más inri, el co-guionista no es otro que Harold Ramis, el mítico actor y director (ya saben, "Los cazafantasmas", "El pelotón chiflado", "Las vacaciones de una chiflada familia americana / ¡Socorro! Llegan las vacaciones", "Atrapado en el tiempo") quien, por lo visto, no quedó nada contento con el producto final. Pidió ser retirado de los créditos, pero ni puto caso. Produce nada menos que James Keach, hermano de Stacey y actor por mérito propio. Y el reparto, pues imagínense, una comedia de acción de 1986, es de correrse: Dejando a un lado a su pareja protagonista, tenemos a una jovencita y monísima Meg Ryan, Robert Loggia en su habitual rol de mafioso malísimo, Kenneth McMillan, Brion James, Don Stroud, Larry "siempre me toca hacer de raro" Hankin, Steve Railsback en plan segundón invitado, Tony "Duke en la saga Rocky" Burton, Judy "Dr.Alien" Landers, Tom "cara de bruto" Lister Jr., James "Señor Strickland en Regreso al futuro" Tolkan, Nicholas "siempre haciendo de matón o asesino" Worth dando vida a un travelo, Teagan "Alienator" Clive y papelillo minúsculo para David Hess (resulta desconcertante tener consciencia que ese señor, al que casi ni detectamos, sea todo un director de cine y prota de un clásico de los setenta -ya deberían saber cual-). De órdago.
Sin embargo, a pesar de los jugosos ingredientes, los buenos momentos y la galería de rostros entrañables, "Armados y Peligrosos" se queda en aprobado justito, justito. Que no la poseyera en ningún formato y, muy especialmente, recordara poco de ella, era señal de que no dejó un huella profunda en mí. Cosa del todo justificada tras este reciente revisionado.