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sábado, 28 de febrero de 2026

SE BUSCA VIVO O MUERTO

Cuando Rutger Hauer comenzó sus andares por el cine Hollywoodiense le tocó lo que a muchos de su ralea -por extranjero-, ser la comparsa del prota o encarnar al villano, algo que hizo, y muy bien, en la -según recuerdo- estimable "Los Halcones de la Noche", donde ejercía de un terrorista mega-malo perseguido por Stallone. Bien, para cuando llegó "Se busca vivo o muerto", es decir 1986/7, ya se había ganado los honores de dar vida al héroe (irónicamente, justo tras encarnar a lo opuesto en la exitosa "Carretera al infierno"), uno que, graciosa coincidencia, sale a la caza de otro terrorista mega-malo, en este caso interpretado por Gene Simmons durante su periplo peliculero. Para más señas, es un terrorista árabe que se dedica a meter bombas allá donde pueda exterminar al mayor número posible de felices, ingenuas y limpias familias yankis. Como un cine mismo, donde se proyecta nada menos que "Rambo", idea esta bastante coherente y no exenta de su mala leche extra. Cabe decir que, como ya suele ser habitual, el vestíbulo viene plagado de posters de películas reconocibles pertenecientes al catálogo de la misma compañía productora y/o distribuidora, pal caso "New World Pictures", así localizamos "Suburbia", "Torment", "Def Con 4" y una que se me escapa. ¡Chispeante! (tanto como que, por una obvia cuestión de copyright, no haya ni una sola imagen de la misma "Rambo", cosa que sería bien lógica dado que es lo que se proyecta en ese momento). "Se busca vivo o muerto" no tardó nada en provocar toda suerte de mosqueos por su supuesta naturaleza racista / anti-árabe. No hay ni uno limpio, todos malos, incluido el vendedor de Falafels. Por aquella misma época se estrenó otra película de parecida naturaleza, "Muerte antes que deshonor", acusada de lo mismo. La guasa es que también acarreaba el sello "New World Pictures", lo que provocó que años después ambas salieran juntas en dvd, rollo sesión doble de cine xenófobo. En cualquier caso, la presencia de Rutger Hauer le viene que ni pintado a la cuestión ya que luce más ario imposible. No obstante, debemos recordar la carrera previa del muchacho en películas de ese maravilloso loco llamado Paul Verhoeven. Dicho de otro modo, Hauer venía de interpretar de verdad, no era un armario de mandíbula cuadrada puesto ahí para sujetar armas en un cartel, tenía talento, sabía desenvolverse en el drama, por ese motivo en "Se busca vivo o muerto", aún dando vida a un tipo duro cuando debe serlo, capaz de decantarse por el vestuario y pistolaco más "cool", también demuestra sus flaquezas y, ¡oh, novedad!, llora al presenciar el fallecimiento de la parienta en manos de los malvados terroristas. Ello nos conduce hasta un final tirando a ambiguo -no creo que esto pueda considerarse espoiler-, donde, sí, el villano muere espectacularmente, pero al hacerlo, en el fondo está ganando (un poco a la manera del "John Doe" de "Seven"... no entraré en detalles, toca verla o hacer memoria) y Rutger Hauer termina sentado al borde de un río, destrozado emocionalmente. Así pues, la gran novedad aquí es que, dando al espectador el chute de adrenalina y consiguiente catarsis, en realidad "Se busca vivo o muerto" gasta un desenlace tirando a triste. Curiosísimo.
Dudo que sea mérito del director, Gary Sherman, no porque careciese de talento, ni mucho menos, sino por su condición de artesano en el sentido más elevado y digno del término, como demuestran, con mejor o peor fortuna, algunas de sus películas previas y posteriores: "Subhumanos", "Muertos y Enterrados", "La jauría del vicio" o "Poltergeist 3".
Tal vez sea cosa del guion, firmado a tres manos entre Sherman, Michael Patrick Goodman, sin nada destacable, y Brian Taggert, quien anduvo liado en los libretos para "De origen desconocido" y, más llamativo, algunos capítulos de la serie "V".
Junto a Hauer y un Gene Simmons bastante convincente, localizamos un puñado de esos rostros segundones típicos de la época siempre tan gustosos, Robert Guillaume, Hugh Gillin, Jerry Hardin, Robert Harper (el "Charlie Gereson" de "Creepshow" o, dicho de otro modo, el estudiante devorado por "Fluffy" en "La Caja") y Ted White, el "Jason" del cuarto "Viernes 13".
Tal vez le falte un poquito más de acción a este "Se busca vivo o muerto", pero termina cumpliendo decentemente con su naturaleza de producto palomitero.

viernes, 25 de mayo de 2018

MOVIDA EN WALL STREET

Los locos años 80. Charles Band, con su flamante Empire en boga —y en decadencia—, consciente de que el otro género, además del terror, que generaba pasta era la comedia, debió pensar un buen día “Pero ¡qué coño!” y se sacó de la manga una comedia con un reparto a prueba de bombas; RobertCarradine, Malcolm McDowell, Michael Winslow, Rody Pipper, Randall “Tex” Cobb… Ya había producido más comedias como “The Princess Academy” y alguna más, pero esta sería la primera con un fuerte reclamo comercial basado en un potente reparto.
Sin embargo la cosa no salió como se esperaba en un principio y la película se quedó prácticamente aparcada, apareciendo en su momento, 1987, únicamente en vídeo de alquiler distribuida por New World. Para más mala suerte, New World la distribuyó justo en el momento en el que se declaró en bancarrota. Con todo, la película tuvo su distribución en vídeo en nuestro país, siendo a día de hoy una película oscura e ignota de la cual ni tan siquiera existe una edición en DVD más que en Australia. Pero nosotros tenemos, como no, un VHS…
“Movida en Wall Street”, “Buy & Cell” en su versión original, cuenta la historia de un individuo medio nerdo que trabaja en bolsa. En una de estas que por un accidente muere el presidente de la empresa en la que trabaja, y que tiene trampas como para parar un tren, este es engañado por uno de los socios, que le propone ser el director de la empresa. Este acepta y en consecuencia, irá a la cárcel como responsable de todos esos pufos. Una vez en prisión, la relación con los presos propicia que, entre rejas, cree su propia empresa de inversión para rentabilizar el dinero de los presos, cosa esta, que al malvado alcalde de la cárcel le parece fatal, por lo que se pondrá a tocar un poco los huevos.
Sencillita, sin artificios y con un par de gags correctitos, “Movida en Wall Street” es, sin embargo, un entretenimiento agradable y simpático que funciona a todos los niveles, en parte gracias al reparto de grandes que sostienen la película para que no se haga añicos, siendo el rey de la función el bueno de Michael Winslow.
La película asimismo, se nutre de todos los éxitos de las comedias más punteras de la época, por eso tenemos a Carradine en representación de “La revancha de los novatos”, Michael Winslow en representación de “Loca academia de policía” así como procura mantener detrás de su cutre y cochambrosa fotografía, una estructura narrativa similar en temática y formas a la de “Entre pillos anda el juego”, pero rodada con lo que en esas producciones se gastaron tan solo en papel higiénico. Y sale airosa.
Para echar un ratillo, sin más ni más. Mucho mejor que otras películas más gordas, y una rara avis para el catálogo de Empire pictures.
Dirige Robert Boris, también productor y guionista en mayor medida, que aunque firmó pocas películas como director, no dejan de ser videoclubadas hoy míticas. Suyas son “Oxford Blues”, uno de los primeros éxitos de Rob Lowe, y “Justicia de acero”, una película que presentaba al secundario Martin Kove como absoluto protagonista.

miércoles, 6 de julio de 2022

EL OTRO BAÚL DE TÍO VICENTE 13 - ROGER CORMAN

Pues hacía ya tiempo que no rescatábamos una de las entrevistas que la revista "Casablanca" solía publicar en sus páginas. Y para retomarlo, vamos a lo grande. Nada menos que Roger Corman. Es decir, el Roger Corman que en 1983 visitaba el ya desaparecido festival "Imagfic". El Roger Corman que llevaba las riendas de "New World Pictures", seguramente en su época de mayor esplendor creativo.
Las preguntas son algo típicas (supongo que en el 83 no lo eran tanto), pero leer al veterano exploiter es siempre un placer. Para ello, bastará con que le den a la tecla Ctrl + botón izquierdo del ratón y farfulleen con entusiasmo aquello de: ¡Graaaaacias ooootra veeeez tío Vicenteeee!





viernes, 5 de marzo de 2010

MUERTE ANTES QUE DESHONOR

Inconfundible producción proto-patriótica muy de su época, 1987, un año la mar de inspirado para la "New World Pictures", que en esas mismas fechas también parió / distribuyó títulos tan emblemáticos como "House 2", "Hellraiser" o "Creepshow 2". Eran los tiempos de Reagan en la presidencia, y aún estaba caliente el "hit" de "Rambo" y sus consecuencias, tocaba currarse una de esas pelis en las que ser marine es maravilloso, casi como ir de acampada con los colegas, en las que el universo está plagado de norteamericanos majos y rebosando buenos sentimientos, capaces de dar su vida con tal de salvar al mundo (bueno, primero a su país) de la mano de los malvados terroristas (Árabes, para más señas. De hecho, según "Wikipedo" esta peli está considerada una de las más anti-árabes de toda la historia de Hollywood). Esa clase de productos en los que se muestra la agonía / muerte de jóvenes cadetes, implorando la vuelta al hogar materno entre espasmos y dolores, mientras que los malos... la palman y yastá. Que nadie se equivoque... no soy anti-americano, ¡¡para nada, jamás de los jamases!!, simplemente tampoco soy ciego.
La peli se abre con la impactante escena de una masacre familiar (niños incluidos) por parte de unos terroristas (uno de ellos chica y, encima, ¡medio-lesbi!). De ahí pasamos a la historia en si, en la que un alto rango del ejército militar es secuestrado, lo que obligará al héroe de turno a pasarse las normas por el forro y arrasar medio reparto de extras con tal de efectuar el consabido rescate. Todo ello plagado de explosiones y una violencia que, sin llegar al exceso, nos regala algunos momentos regocijantes (como esa tortura mediante taladro).
En el reparto destacan los rostros de Joanna Pacula, Paul Winfield y la por entonces futura estrella de los vídeo-clubs Sasha Mitchell (sustituto de Van Damme en la saga "Kickboxer"). El prota, Fred Dryer, no acabó convertido en un icono de la acción de la época, no se si por falta de "algo" o por propia decisión. Terry Leonard, reputado coordinador de especialistas que ha currado en pelis de peso, ejerce de director por primera y última vez.
Un film -distribuido en las españas por el mítico José Frade- perfectamente visible para aquellos que busquen un buen rato de entretenimiento sin complicarse demasiado la vida.

sábado, 30 de octubre de 2021

HUMANOIDES DEL ABISMO

Soy el orgulloso poseedor de una hermosa camiseta de "Humanoides del abismo", "Humanoids from the deep" o "Monster" en su tierra. Un día, iba yo luciéndola caminando por el centro, cuando un turista la vio y reaccionó entusiasmado, mandándome un afectuoso saludo. Desconozco si fue porque le gustó el diseño (básicamente el que tienen aquí al ladito) o porque conocía la película y la tenía en gran consideración... pero me quedo con esto último, que es más bonito y, obvio, bien cierto.
El viejo pirata de Roger Corman se animó a producir en 1980 -bajo su flamante New World Pictures- esta puesta al día, MUY puesta al día, de lo que eran las viejas películas de monstruos que él mismo firmó en los años cincuenta. Alguien diría que, igual que con "Piraña", siguió explotando la moda "Tiburón". Y es posible, pero también muy justo, porque después de todo la magnífica peli de Spielberg era un versión high-tech, y de gran presupuesto, del cine que hicieron Corman y sus contemporáneos. En cualquier caso, la movida va de unos peces mutados por productos químicos que han cogido apariencia humanoide y salen del agua para hacer trizas a los varones y preñar a las damas. Los habitantes del típico y siempre bonito pueblo pesquero de rigor (y mira que me gustan estos escenarios) se pondrán manos a la obra para detenerlos. Sin más.
Ahora, añadan a todo ello un montón de sangre a chorretones, gráfica truculencia y, por supuesto, unas cuantas tetas de infarto, pegadas a cuerpos de infarto, y tendrán... un jodido clásico, así de simple.
Sí, sí, sí. Lo digo: Ya no se hacen pelis como esta. Ya no. Ni se harán, porque por mucho que los haya que intenten recrearlas, siempre se nota el pegote, el rollo forzado. Antes se facturaban así de modo natural, y eso es lo que les confiere la magia indiscutible que títulos como este, como "Superstición" o incluso como la cafre "Demons" poseen. Y cito estas tres porque las he consumido recientemente y todas me han funcionado de maravilla, arreglándome una jornada de visionados mediocres hasta que les llegó el turno de entrar en mi reproductor de dvd.
Muchos ya sabrán lo que se dice de "Humanoides del abismo", que su directora, Barbara Peeters (sin nada más destacable en el curriculum), se negaba a meter todos los elementos "exploitation" que demandaba Corman -especialmente los de tirón sexy, que la señora era una feminista declarada-, así que, ni corto ni perezoso, el productor pilló a otro equipo (comandado por Jimmy T. Murakami, responsable de "Los siete magníficos del espacio". En otras fuentes se cita/culpa a James "Deathstalker" Sbardellati) para que rodaran los momentos en los que vemos a los peces mutantes perseguir y violar muchachuelas, algunas tan impresionantes como la que se despelota en la tienda de campaña (Lisa Glaser). Ver para creer. Naturalmente a Barbara Peeters no le moló nada y se cabreó como una mona, hasta que, años después, cambió de opinión.
¿Que si los monstruos y demás efectos son cutres? Hombre, a ver, los diseños están estupendos, y los bichos gastan un look cojonudo, pero eventualmente sí hay instantes para la risa y el regocijo, aunque poquitos, nada que ofenda y en ningún momento se vuelva contra la peli, muy al contrario, la dotan de muchísimo más encanto.
Como siempre, si damos un repasito al personal, encontramos nombres muy cucos. Actores que andaban un poco de capa caída como Doug McClure o el pobre Vic Morrow. Otros como la prota femenina, Ann Turkel, que luego veríamos en una de Fred Olen Ray. La neumática Linda Shayne, también presente en "Los Rompecocos" o "El día de la graduación" (básicamente, es la que sale en la caratula del vhs patrio). Actualmente se ha reciclado en "reputada" directora, renegando así esos primeros papeles.
En el apartado técnico, localizamos novatillos de actual prestigio -más o menos-  como el compositor James Horner, Mark Goldblatt montando (ya saben, cortó y pegó "Rambo", "Commando" o "Terminator 2", e intentó dirigir con "Vengador (Punisher)"), Gale Anne Hurd (la famosa mano derecha de James Cameron, profesional y pajeramente hablando) en plan chica de los recados, Chris Walas, Rob Bottin y Steve Johnson en los efectos especiales -estos dos últimos interpretando a sendos humanoides. Johnson disfrutaba como un enano contado en redes sociales sus batallitas durante el rodaje- o Peter Manoogian (futuro director en el imperio Charles Band, que terminó firmando cosas como "Eliminators", "Arena, ring de las galaxias" o "Demonic Toys")
Decir que, ya de lleno en los 90, Roger Corman produjo un remake de "Humanoides del abismo" y otro de "Piraña", reseñado en su día, destinados a la caja tonta y 
altamente olvidables. Ya conocen lo jeta que era/es el hombre. La mitad del material estaba sacado directamente del film original, solo cambiaban los actores y algunas ideas horribles añadidas que intentaban adaptarse a los gustos de la década. En el caso de "Humanoides...", recuerdo un especie de huevo, capullo o larva enorme de donde salían los bichos. Todo muy ridículo.
Hace ahora ocho años, Víctor ya se curró su propia reseña del "Humanoides del abismo" primigenio, en la que, básicamente, venía a decir lo mismo que yo: que es una auténtica delicia altamente recomendable.

jueves, 22 de septiembre de 2011

EL PODER DE LAS ARMAS

Tengo un ejemplar de la revista francesa "Impact" -Octubre del 87- con una entrevista muy maja a Fred Olen Ray (pueden disfrutarla aquí) En ella, el amigo comenta literalmente que le gustaría trabajar para compañías de más peso como "New World Pictures" o, ya puestos, "Paramount". Sí queridos, Ray tuvo también sueños de grandeza. Nadie nace aspirando a ser el rey de la serie B o Z. Por eso "El poder de las armas" (originalmente titulada "Armed Response" y "Respuesta armada" en su "nueva" versión castellana) es una peli tan importante en su carrera. Fue la primera (¿y la única?) que rodó con un presupuesto algo holgado (un millón y medio de dólares del año 1986), la primera para la que tenía un equipo en condiciones (en "Impact" cuenta lo flipante que le resultó ver una calle entera cortada para su rodaje y con una filera enorme de caravanas) y la primera distribuida por una "major". Diré más, fue la única peli de Fred Olen Ray estrenada en los cines de Barcelona. Incluso se habló de ella en algún que otro programa dedicado a los estrenos semanales. Inaudito. A toda esta ensalada de virtudes, debemos añadir una más: seguramente sea su peli más soportable y entretenida.
Dos detectives contratados por la mafia japonesa la lían parda en un intercambio de intereses. El uno traiciona al otro. Este segundo, muere, por lo que su familia al completo decide tomarse la revancha.
Llevo tantos años viendo ponzoñas firmadas por Fred Olen Ray que había olvidado lo placentero que resulta, para variar, encontrarse con una realmente visible. "El poder de las armas" es un thriller de acción sencillito, correcto, pero sobre todo, que no aburre y pasa relativamente rápido (además dura 80 minutos). Bien facturado técnicamente, con las justas dosis de explosiones y tiros y un reparto muy carismático y simpático que, esencialmente, contribuye también al buen regusto que deja. Acompañando a los astros David Carradine y Lee Van Cleef (este segundo especialmente gracioso), nos encontramos un montón de rostros de serie B como los de Dick Miller (un clásico en el cine de Roger Corman y Joe Dante), Laurene Landon (musa de Larry Cohen), Brent Huff (trabajó en más de una ocasión para Bruno Mattei) o el mítico Michael Berryman (el feo de "Las colinas tienen ojos" original) en el rol de un simpático matón al que le encanta repartir galletas de la fortuna. En el lado de los malotes (bueno, Berryman también entra), mucho rostro asiático reconocible de mucha peli videoclubera, destacando el jefe de todos ellos, Mako, que has visto en tropecientos títulos (realmente, "El poder de las armas" parece un regreso a la época en la que la serie B de Hollywood estaba volcada en explotar el "terror amarillo", dato este evidenciado por el visionado de uno de esos añejos films en un televisor). Y claro está, no podemos olvidar a la escudería Olen Ray, que salvo Ross Hagen (otro de los malos), se limita a papeles muy pequeños o minúsculos: Susan Stokey, David O´Hara, Dawn Wildsmith (ex-señora Ray), Bobbie Bresee, Fox Harris y Michelle Bauer... enseñando teta, cómo no. El propio Ray se reserva su papelito como soldado amigo de Carradine en los flash-backs situados en Vietnam (donde muere acribillado). El guión corre a cargo de otro clásico de la casa, T.L.Lankford (suyos son también los de "El misterio de la pirámide", "Cyclone", "Hollywood Chainsaw Hookers" o "Espacio Profundo").
Vale, hay algun momento que descarrila un poco (el tiroteo del clímax final es bastante torpe), pero acostumbrados a las ñordas haituales de Fred Olen Ray, "El poder de las armas" vendría a ser el "Ciudadano Kane" de su carrera. En serio.

viernes, 2 de abril de 2010

CIENCIA FICCIÓN DEL NUEVO MUNDO

No hay duda de que una de las etapas más interesantes del Roger Corman productor se dio con su compañía (luego vendida) "New World Pictures", de donde salieron muchas pequeñas joyitas que, aunque nacían con mentalidad exploitation, siempre aportaban algun detalle fresco y original. La lista de títulos es notable ("Piraña", "Rock and Roll High School", "Humanoides del abismo", "Big Bad Mama", "Death Race 2000", "Battle Beyond the Stars", "Deathstalker", etc...), pero da la casualidad que en los últimos días me he visto dos de sus mejores aportaciones a la ciencia ficción, una totalmente pulp y la otra un pelín más seria.
La primera es "La galaxia del terror", puro cine de culto que, incomprensiblemente, también encabeza algunas listas de lo peor de su década. James Cameron curró aquí de director de segunda unidad y diseñador de producción, aportando ideas visuales que posteriormente desarrollaría más a fondo, y con más dinero, en "Aliens, el regreso". "La galaxia del terror" parece una imitación de "Alien" pero solo los primeros minutos, luego se desentiende por completo aportando una historia 
distinta y sorprendentemente "filosófica" para tratarse de lo que se trata. Yo la vi de chaval y me impactó muchísimo todo el gore, que no solamente es gráfico, también retorcido y enfermizo, como ese cristal moviéndose bajo la piel, la cabeza de una tipa estallando por efecto de la presión o la famosa secuencia del gusano gigante violador. A pesar de su condición de ciencia ficción, esta peli encaja más en los parámetros del terror, contando la epopeya de unos tipos enviados a un planeta para descubrir la procedencia de la misteriosa señal que emite una enorme pirámide que será la puerta a la materialización de sus mayores terrores. Efectos especiales simples pero efectivos, tono oscuro e inquietante y, eso, truculencia a tutiplen. El reparto es muy jugoso, Robert Englund, Sid "La casa de los 1000 cadáveres" Haig, Grace "Twin Peaks" Zabriskie, el entonces futuro director especializado en erotismo rancio Zalman King (de "Orquidea Salvaje") y un clásico, Ray Walston.
La segunda es "Androide", un film más versado en los personajes y menos en los efectos especiales, justos y totalmente al servicio de la historia. Esta gira en torno a un doctor (el mítico Klaus Kinski) especializado en la fabricación de androides y obsesionado con crear a la mujer -artificial- perfecta. Al lugar (un laboratorio flotando en el espacio) llegan unos fugados de la prisión, con la peculiaridad que uno es hembra. Todos se vuelven locos con ella. Max, el androide-ayudante casi humano sueña con poseerla sexualmente y el doctor con traspasar su libido a su creación, pero la tipa prefiere tirarse al más macarra y bastardo de sus compañeros. Vamos, una auténtica alegoría del poder de la vagina, capaz de ponerlo todo patas parriba, contada sin prisa pero sin pausa, logrando mantener nuestro interés durante toda la proyección y dotando a lo narrado de un notorio realismo. Destaca en el papel de Max ese enigmático/feo actor/guionista llamado Don Opper, al que muchos recordarán como el tonto del pueblo en los primeros films de la saga "Critters" (y que, según Imdb, curró en el rodaje de "La galaxia del terror").
Curiosamente, ninguno de los dos directores, B.D.Clark y Aaron Lipstadt respectivamente, ha hecho nada más destacable con el resto de sus carreras.
Dos perlitas a recuperar.

sábado, 16 de julio de 2022

ROCK´N´ROLL HIGH SCHOOL

Si existe una lista de genuinas "cult movies", sin duda "Rock´n´Roll High School" entra de cabeza. Me refiero a la época en la que dicha etiqueta se aplicaba de manera justa, lógica y medida. No como ahora, que es de culto hasta el vídeo de tu abuela pelando patatas. Llevaba años deseando verla. Sin éxito. Incluso lo intenté en versión original a pelo, pero claro, fue un fracaso. Imagínense el sorpresón que supuso descubrirla el otro día, subtitulada, en una tele de esas de pago. No tardé nada en ponérmela entera.
¿Y por qué es de culto? Pues por varias razones. Entre ellas, quien está implicado en su creación y, por supuesto, en torno a qué famosa banda de rock and roll gira la trama. La cosa va de una chica llamada "Riff Randell" que es mega-fan de... ¡los "Ramones"! Su fanatismo choca de frente con la mojigatería y autoridad de la nueva directora en el insti, quien trata por todos los medios de poner fin al mismo rock and roll. Lo pagará caro el día que los alumnos se reboten y se hagan con la escuela al completo, para lo que contarán con ayuda de los mismísimos Joey, Johnny, Dee Dee y Marky.... Ramone, claro.
"Rock´n´Roll High School" es una comedia musical. Al estar fechada un año después del mega-hit "Desmadre a la americana", toma buena nota de aquella... especialmente en lo concerniente a ese fabuloso cartel descaradamente copiado -y muy bien- por el ultra talentoso William Stout, diseñador de producción en "El regreso de los muertos vivientes", del que ilustraba el clásico de John Landis. El humor, aunque a ratos estudiantil y gamberro, también se apunta un poco a cierto "spoof", cierto absurdismo (¿podríamos hablar aquí de influencia de "Made in USA"? podríamos... pero no lo creo) Lo que no encontrarán son tetas. Sí porros, sí coñas a costa de mal trato animal... pero el sexo se limita a una subtrama, totalmente prescindible, en la que el chico guapo del insti es un auténtico inútil a la hora de comunicarse con las chicas (giro original) y vive acomplejado + virgen. La historia que realmente nos importa es la de "Riff Randell" y su pasión por el cuarteto neoyorquino. Y son las escenas en las que suenan canciones de estos o, directamente, los vemos a ellos tocarlas (o interpretar fatalmente, con Marky y Dee Dee mirando a cámara en alguna que otra ocasión) cuando realmente disfrutamos. Obviamente, si los "Ramones" no te van, te quedarás frío. Pero si, como yo, los aprecias, pasarás un rato maravilloso canturreando sus clásicos. De hecho, me ha sorprendido lo mucho que los he vuelto a gozar cuando daba por sentado que, al tenerlos tan sobados, no me dirían nada. Craso error. Todo ello envuelto en un tono extremadamente loco, caótico, refrescante y muy divertido. Casi parece una película de los buenos tiempos de la Troma. Y no me extrañaría ni pizca que esta hubiese tomado buena nota de ella, ya que el parecido entre el desmadre de "Rock´n´Roll High School" y el de "Mutantes en la universidad" resulta indiscutible. Ambas parecen una fiesta filmada, antes que una película propiamente dicha.
Y detrás de todo esto encontramos una ristra de nombres que quitan el hipo, comenzando por el productor, Don Roger Corman que, parapetado tras su flamante "New World Pictures", quería hacer una película sobre música disco. Fue el director, Allan Arkush, quien le convenció para apostar por el rock dinámico y cafre de los "Ramones". Arkush dio forma al proyecto con ayuda de su querido amigo Joe Dante, presente en los agradecimientos, como co-autor de la "story" y en formato cameo haciendo de policía, al ladito de su inseparable Dick Miller. La carrera de Arkush -también efectuando su respectivo cameo, como portero de un concierto- ha durado hasta hoy, aunque más focalizada en la televisión. Antes, dirigió cosas tan peculiares como "Hollywood Boulevard" (junto a Dante), "Deathsport / El juego de la muerte", "Heartbeeps" (con Andy Kaufman), "Get Crazy" o "El club de los chalados 2" (su última película-película)
El reparto tampoco tiene desperdicio alguno: P.J.Soles (de "La noche de Halloween", "Carrie", "El pelotón de los chiflados" y "Alienator"), Vincent Van Patten (de "Noche Infernal"), Clint Howard como el listillo/golfo de la escuela, Dey Young (que acabaría haciendo papeles tontos en películas tan curiosas como "Spaceballs", "Perseguido", "La serpiente y el arco iris" o "Ríete como puedas", ese ignoto vehículo para Michael Winslow), los inseparables Mary Woronov + Paul Bartel, ella como la dictatorial directora del insti, él como impagable estirado profe de música clásica mutado a fan de "Ramones" y, finalmente, el DJ Don Steele (de "La carrera de la muerte del año 2000", "Gremlins" y "¿Y si nos comemos a Raul?"). Entre los asistentes al concierto de "Ramones" encontramos gentes del calibre de Arturo Vega (famoso diseñador del logo de la banda, ese que ahora lleva todo dios en la camiseta) o el mismísimo cantante de los "Germs", el monguito Darby Crash. Tras las cámaras también abundan los nombres de peso. El reputadísimo Dean Cundey se encarga de la dirección fotográfica. Y en tareas de asistente o director de segunda unidad tenemos al -entonces- futuro productor de "Piraña", "Aterriza como puedas", "En los límites de la realidad", "Top Secret!", "Robocop" o "Starship Troopers", Jon Davidson. Le acompañan el mismísimo Jerry Zucker de los ZAZ (la conexión entre esta gente y la peli reseñada es indiscutible... habría que ver quien inspiró a quien, cuanto y de qué manera) y el gran Rob Bottin diseñando (y encarnando) a un ratón gigante en uno de los gags más tontos de toda la película (fíjense que muchos de estos caballeros volverían a coincidir en futuros títulos generalmente míticos. No hay nada como hacer buenos amigos. Solo que, en este caso, el amiguismo se compensaba con sobrado talento... casi lo opuesto a lo habitual, sobre todo si hablamos de cine patrio)
Dada la naturaleza musical de "Rock´n´Roll High School" la banda sonora es, obviamente, impepinable (llegué a disponer de ella en vinilo, aunque creo que fue, sobre todo, por la cubierta) Además de muchos temas de "Ramones", destacan otros tantos de Chuck Berry, Alice Cooper, Devo, "Eddie and the Hot Rods", Fleetwood Mac, Nick Lowe, Paul McCartney & the Wings, "MC5", Todd Rundgren y Brian Eno. ¡¡Tremendo!!
Porque Corman es Corman, y no puede evitarlo, llegó a reciclar algunas imágenes del film en "Slumber Party Massacre 2" (donde las protas lo ven por la tele, aunque con unas canciones mucho más ñoñas como fondo sonoro) y en 1991 produjo una secuela directa, "Rock´n´Roll High School Forever". Gracias a su nulidad, se la señala como la razón de que la carrera de su protagonista, Corey Feldman, comenzara un imparable declive.
En definitiva, que tras tanta espera no me he sentido defraudado.  "Rock´n´Roll High School" está un rato simpática, y entretiene sobre todo en su tramo final. Fans y simpatizantes de "Ramones", no perdérsela.

jueves, 20 de junio de 2013

SAMURAI, ESPADA Y SORTILEGIO

Todo un clásico más reconocido por los amantes del gore que por los de las artes marciales (comprensiblemente) y que fue lanzado, justamente, en la época en la que las películas asiáticas de hostias estaban en boga.
En realidad se trata de corta y pega, del expolio más famoso de la historia del cine de género, en el que ocurría lo siguiente:
En los años setenta, se popularizó en Japón (hoy ya en todo el mundo) un cómic manga titulado “El lobo solitario y su cachorro”, en el que un samurai es perseguido por el shogun que se ha cargado a toda su familia. Así pues, junto con su retoño, tendrá que vérselas con un montón de malos que intentaran aniquilar a ambos.
Bien, pues se rodaron una serie de películas basadas en los cómics, de relativo éxito en Japón, a principios de los años setenta.
Ya en los ochenta, Roger Corman, para su "New World Pictures" compró algunas de las películas de la serie, y encargó al manazas de Robert Houston, director de tercera con ni un solo título destacable en su filmografía, que hiciera un montaje con ellas para lanzar una sola película con intención de venderla internacionalmente. Montó las dos primeras,  las mezcló sin mucha coherencia ni sentido, eliminó toda la banda de sonido, la dobló al inglés con diálogos que poco o nada tenían que ver con los originales y añadiendo una voz en off que explicaba lo que no veíamos en pantalla, amén de insertarle para el soundtrack, una música electrónica ejecutada a base de sintetizador que resultó, al final, ser tan mítica o más que la película, a pesar de que no se parecía ni lo más mínimo a la música folclórica nipona que ilustraba las originales.
Se le puso un título en inglés de lo más chanante, “Shogun Assassin”, y fue un éxito internacional. Claro que nadie fue consciente de la canallada, una alteración de los materiales originales que me gustaría saber que opinión les merecía a sus respectivos directores.
Obviamente, la versión Americana fue la que se estrenó en nuestros cines bajo el título de “Samurai, espada y sortilegio” (que es con el que he titulado la reseña), pero luego se sometió a la película a un maltrato en cuanto a los títulos en sus consiguientes ediciones videográficas que, curiosamente, perdura hoy con sus infectas y, casi, piratas ediciones en DVD.
Así, en VHS y Beta, se la conoció como “Samurai, espada y sortilegio”, pero también “El asesino Shogun”, “Samurai” o incluso “El samurai fugitivo”.
En DVD las editó no hace mucho, por un lado, "Asian Trash Cinema" con todos los títulos conocidos quedando en la portada como “Shogun Assassin (Samurai, espada y sortilegio) (El asesino de shogun)” y por otro, "Creative films", titulándola tan solo como “El asesino de Shogun”. En cualquier caso, ambas ediciones son infectas, pero lo del sonido en la de "Asian Trash Cinema" es poco menos que denunciable, mientras que la de "Creative" resulta algo más digna, pero igualmente poco cuidada. Mejor hacerse con cualquiera de los VHS de la época.
Con todo, la película se acabó convirtiendo en pieza de culto, destacando, sobretodo, por las ingentes cantidades de gore que contiene. Decapitaciones, desmembramientos, chorros de sangre y todo tipo de aberraciones que se les ocurran y se puedan hacer con una espada.
A mí me gusta el montaje internacional con la voz en off, me divierte y me emociona, a pesar de que el pésimo montaje la convierte en una sucesión de retales cuyo argumento, prácticamente, desparece.
No obstante,  siempre me queda esa sensación de “¿Cómo serían las originales?”… quizás, y muy probablemente, no tan buenas como este puzzle.