Si existe una lista de genuinas "cult movies", sin duda "Rock´n´Roll High School" entra de cabeza. Me refiero a la época en la que dicha etiqueta se aplicaba de manera justa, lógica y medida. No como ahora, que es de culto hasta el vídeo de tu abuela pelando patatas. Llevaba años deseando verla. Sin éxito. Incluso lo intenté en versión original a pelo, pero claro, fue un fracaso. Imagínense el sorpresón que supuso descubrirla el otro día, subtitulada, en una tele de esas de pago. No tardé nada en ponérmela entera.
¿Y por qué es de culto? Pues por varias razones. Entre ellas, quien está implicado en su creación y, por supuesto, en torno a qué famosa banda de rock and roll gira la trama. La cosa va de una chica llamada "Riff Randell" que es mega-fan de... ¡los "Ramones"! Su fanatismo choca de frente con la mojigatería y autoridad de la nueva directora en el insti, quien trata por todos los medios de poner fin al mismo rock and roll. Lo pagará caro el día que los alumnos se reboten y se hagan con la escuela al completo, para lo que contarán con ayuda de los mismísimos Joey, Johnny, Dee Dee y Marky.... Ramone, claro.
"Rock´n´Roll High School" es una comedia musical. Al estar fechada un año después del mega-hit "Desmadre a la americana", toma buena nota de aquella... especialmente en lo concerniente a ese fabuloso cartel descaradamente copiado -y muy bien- por el ultra talentoso William Stout, diseñador de producción en "El regreso de los muertos vivientes", del que ilustraba el clásico de John Landis. El humor, aunque a ratos estudiantil y gamberro, también se apunta un poco a cierto "spoof", cierto absurdismo (¿podríamos hablar aquí de influencia de "Made in USA"? podríamos... pero no lo creo) Lo que no encontrarán son tetas. Sí porros, sí coñas a costa de mal trato animal... pero el sexo se limita a una subtrama, totalmente prescindible, en la que el chico guapo del insti es un auténtico inútil a la hora de comunicarse con las chicas (giro original) y vive acomplejado + virgen. La historia que realmente nos importa es la de "Riff Randell" y su pasión por el cuarteto neoyorquino. Y son las escenas en las que suenan canciones de estos o, directamente, los vemos a ellos tocarlas (o interpretar fatalmente, con Marky y Dee Dee mirando a cámara en alguna que otra ocasión) cuando realmente disfrutamos. Obviamente, si los "Ramones" no te van, te quedarás frío. Pero si, como yo, los aprecias, pasarás un rato maravilloso canturreando sus clásicos. De hecho, me ha sorprendido lo mucho que los he vuelto a gozar cuando daba por sentado que, al tenerlos tan sobados, no me dirían nada. Craso error. Todo ello envuelto en un tono extremadamente loco, caótico, refrescante y muy divertido. Casi parece una película de los buenos tiempos de la Troma. Y no me extrañaría ni pizca que esta hubiese tomado buena nota de ella, ya que el parecido entre el desmadre de "Rock´n´Roll High School" y el de "Mutantes en la universidad" resulta indiscutible. Ambas parecen una fiesta filmada, antes que una película propiamente dicha.
Y detrás de todo esto encontramos una ristra de nombres que quitan el hipo, comenzando por el productor, Don Roger Corman que, parapetado tras su flamante "New World Pictures", quería hacer una película sobre música disco. Fue el director, Allan Arkush, quien le convenció para apostar por el rock dinámico y cafre de los "Ramones". Arkush dio forma al proyecto con ayuda de su querido amigo Joe Dante, presente en los agradecimientos, como co-autor de la "story" y en formato cameo haciendo de policía, al ladito de su inseparable Dick Miller. La carrera de Arkush -también efectuando su respectivo cameo, como portero de un concierto- ha durado hasta hoy, aunque más focalizada en la televisión. Antes, dirigió cosas tan peculiares como "Hollywood Boulevard" (junto a Dante), "Deathsport / El juego de la muerte", "Heartbeeps" (con Andy Kaufman), "Get Crazy" o "El club de los chalados 2" (su última película-película)
El reparto tampoco tiene desperdicio alguno: P.J.Soles (de "La noche de Halloween", "Carrie", "El pelotón de los chiflados" y "Alienator"), Vincent Van Patten (de "Noche Infernal"), Clint Howard como el listillo/golfo de la escuela, Dey Young (que acabaría haciendo papeles tontos en películas tan curiosas como "Spaceballs", "Perseguido", "La serpiente y el arco iris" o "Ríete como puedas", ese ignoto vehículo para Michael Winslow), los inseparables Mary Woronov + Paul Bartel, ella como la dictatorial directora del insti, él como impagable estirado profe de música clásica mutado a fan de "Ramones" y, finalmente, el DJ Don Steele (de "La carrera de la muerte del año 2000", "Gremlins" y "¿Y si nos comemos a Raul?"). Entre los asistentes al concierto de "Ramones" encontramos gentes del calibre de Arturo Vega (famoso diseñador del logo de la banda, ese que ahora lleva todo dios en la camiseta) o el mismísimo cantante de los "Germs", el monguito Darby Crash. Tras las cámaras también abundan los nombres de peso. El reputadísimo Dean Cundey se encarga de la dirección fotográfica. Y en tareas de asistente o director de segunda unidad tenemos al -entonces- futuro productor de "Piraña", "Aterriza como puedas", "En los límites de la realidad", "Top Secret!", "Robocop" o "Starship Troopers", Jon Davidson. Le acompañan el mismísimo Jerry Zucker de los ZAZ (la conexión entre esta gente y la peli reseñada es indiscutible... habría que ver quien inspiró a quien, cuanto y de qué manera) y el gran Rob Bottin diseñando (y encarnando) a un ratón gigante en uno de los gags más tontos de toda la película (fíjense que muchos de estos caballeros volverían a coincidir en futuros títulos generalmente míticos. No hay nada como hacer buenos amigos. Solo que, en este caso, el amiguismo se compensaba con sobrado talento... casi lo opuesto a lo habitual, sobre todo si hablamos de cine patrio)
Dada la naturaleza musical de "Rock´n´Roll High School" la banda sonora es, obviamente, impepinable (llegué a disponer de ella en vinilo, aunque creo que fue, sobre todo, por la cubierta) Además de muchos temas de "Ramones", destacan otros tantos de Chuck Berry, Alice Cooper, Devo, "Eddie and the Hot Rods", Fleetwood Mac, Nick Lowe, Paul McCartney & the Wings, "MC5", Todd Rundgren y Brian Eno. ¡¡Tremendo!!
Porque Corman es Corman, y no puede evitarlo, llegó a reciclar algunas imágenes del film en "Slumber Party Massacre 2" (donde las protas lo ven por la tele, aunque con unas canciones mucho más ñoñas como fondo sonoro) y en 1991 produjo una secuela directa, "Rock´n´Roll High School Forever". Gracias a su nulidad, se la señala como la razón de que la carrera de su protagonista, Corey Feldman, comenzara un imparable declive.
En definitiva, que tras tanta espera no me he sentido defraudado. "Rock´n´Roll High School" está un rato simpática, y entretiene sobre todo en su tramo final. Fans y simpatizantes de "Ramones", no perdérsela.
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sábado, 16 de julio de 2022
sábado, 29 de mayo de 2021
INCREÍBLE, PERO FALSO
"Increíble, pero falso" es una película un tanto especial. Fue rodada el año 2009 con el título original de "The Invention of Lying", se estrenó y, curiosamente, provocó que parte de la audiencia saliera de la sala antes de terminar, esparciendo mierda sobre ella rápidamente. Raro si tenemos en cuenta que, en esencia, es una comedia, romántica si me apuran, y con una notable carga de moralina. Pero el caso es que, al concluir, te deja un poso un pelo amargo. Incluso desagradable. Y no es por negación de sus responsables, para nada. De hecho, creo que está hecho aposta. Veamos por qué.
Imaginemos que vivimos en una sociedad en la que se dicen las verdades a la cara, sin filtros, con toda la dureza y crueldad que uno pueda imaginar. Al que es gordo le llaman gordo, al que es feo le llaman feo y al que es un fracasado, le llaman fracasado. Sin elevar la voz y sin agresividad, del modo más natural. En eso que un día, el protagonista, que es feo, gordo y fracasado, aprende a mentir. De ahí el título original, "La invención de la mentira". La gente da por verdadero todo aquello que se inventa y pronto descubre lo mucho que ello puede beneficiarle. Aunque, en el fondo, lo único que quiere es impresionar a la chica de sus sueños que, como es normal, le rechaza diciéndoselo a la cara sin cortapisas.
Así pues, lo que aquí tenemos es una primera media hora de crueldad desplegada a troche y moche. Puede que se pretenda divertida, pero aceptémoslo, no siempre lo es. Molan algunas ideas, como que el anuncio de "Cocacola" sea un tipo aburrido diciendo que el refresco lleva mucho azúcar y es malo para la salud, pero que por favor lo compren. O el asilo de la tercera edad, en cuya fachada leemos "Un lugar triste para gente mayor sin esperanza". Y el cine, al no existir la mentira, ni la ficción, ni nada que la represente, se compone básicamente de un solo plano de un señor leyendo un aburrido tocho sobre el pasado de nuestra historia. Justamente, el protagonista trabaja de guionista para un estudio y lo primero que hace al aprender a mentir es inventarse una movida con aliens, ninjas y dinosaurios robots que todo el mundo se cree y, por tanto, arrasa en taquilla.
Y aquí viene el momento que, opino yo, ha granjeado mala reputación al film. En los Estados Unidos, por supuesto. Y es que el prota, acompañando a su enferma madre en sus últimos momentos, y viendo el terror de esta a morir y desaparecer para siempre, se inventa que hay un mas allá donde todo es felicidad eterna y donde te reencuentras con tus seres queridos fallecidos. La trola hace que la madre muera con una sonrisa, pero corre la voz y el mundo entero se la cree, acosando al protagonista para que explique más. Y este, ante la presión, se inventa la historia de que en el cielo vive un señor que lo controla todo y bla, bla. La plebe, que es tonta, se lo traga y las cosas se van complicando hasta que, al final, el inventor de la trola se ve en la obligación de aclarar que no es verdad, que no existe ningún señor en el cielo, ni existen paraísos, ni mierdas. Vamos, que la peli lo deja claro: La religión es una mentira que los seres humanos se inventaron para poder aplacar su miedo a la muerte. Brutal. Claro, yo lo comparto... pero mucha gente, especialmente en los mojigatos USA, no. Y de ahí la hostilidad que despertó la película.
La parte de moralina incluye pues lo clásico, que no hay que juzgar a la peña por su aspecto, que ser famoso y rico no da la felicidad, que por ser guapo no eres mejor persona, etc, etc... lo que ocurre es que, por lo menos, procede de una manera un tanto distinta, lo razona desde otro punto de vista, y eso se agradece y compensa.
"Increíble, pero falso" termina siendo una película bastante original pero también muy desigual. Los momentos brillantes se van alternando con otros más flojos. Incluso tontunos. Es una auténtica montaña rusa que sube y baja, y no se detiene hasta el final. Solo que las partes buenas lo son TANTO, que merece la pena sufrir las menos inspiradas. En cuanto al poso triste y desagradable que deja al final, no sabría muy bien explicar de donde procede. Podría ser simplemente el agotamiento mental de asistir a tanta crueldad verbal porque, al fin y al cabo, ¿a quién le gusta oírla sin filtros?.
Puede que también tenga algo que ver el aspecto físico de su protagonista y verdadero cerebro pensante tras el film, Ricky Gervais, que además es co-director y co-guionista. Su origen británico explicaría mucha de la mala folla que destila la película. No olvidemos los comentarios sangrantemente honestos que le hicieron famoso cuando presentó la gala de los "Globos de Oro" (y que en España, como los petimetres que somos, intentamos replicar patéticamente en los Goya con Santiago Segura ejerciendo de un seudo-Gervais mucho menos inteligente, punzante e ingenioso). Acompañan al actor un puñado de rostros variopintos que, ocasionalmente, se marcan papeles casi anecdóticos. Tenemos a la prota femenina, Jennifer Garner (que, francamente, es bastante feucha ella, no se qué le ven), a Rob Lowe como el guaperas cabrón y a Jonah Hill, Jeffrey Tambor, Jason Bateman, Philip Seymour Hoffman y Edward Norton. Caziná!.
La guinda la pone el adecuadísimo "Do Anything You Wanna Do" de los estupendos "Eddie and the Hot Rods" en la banda sonora.
Al terminar, mi señora y yo dimos rienda suelta a un debate sobre lo visionado y, todo sea dicho de paso, la cosa se calentó tanto que casi termina en bronca. Desde luego, "Increíble, pero falso" está lejos de dejar indiferente.
Recomendable.
Imaginemos que vivimos en una sociedad en la que se dicen las verdades a la cara, sin filtros, con toda la dureza y crueldad que uno pueda imaginar. Al que es gordo le llaman gordo, al que es feo le llaman feo y al que es un fracasado, le llaman fracasado. Sin elevar la voz y sin agresividad, del modo más natural. En eso que un día, el protagonista, que es feo, gordo y fracasado, aprende a mentir. De ahí el título original, "La invención de la mentira". La gente da por verdadero todo aquello que se inventa y pronto descubre lo mucho que ello puede beneficiarle. Aunque, en el fondo, lo único que quiere es impresionar a la chica de sus sueños que, como es normal, le rechaza diciéndoselo a la cara sin cortapisas.
Así pues, lo que aquí tenemos es una primera media hora de crueldad desplegada a troche y moche. Puede que se pretenda divertida, pero aceptémoslo, no siempre lo es. Molan algunas ideas, como que el anuncio de "Cocacola" sea un tipo aburrido diciendo que el refresco lleva mucho azúcar y es malo para la salud, pero que por favor lo compren. O el asilo de la tercera edad, en cuya fachada leemos "Un lugar triste para gente mayor sin esperanza". Y el cine, al no existir la mentira, ni la ficción, ni nada que la represente, se compone básicamente de un solo plano de un señor leyendo un aburrido tocho sobre el pasado de nuestra historia. Justamente, el protagonista trabaja de guionista para un estudio y lo primero que hace al aprender a mentir es inventarse una movida con aliens, ninjas y dinosaurios robots que todo el mundo se cree y, por tanto, arrasa en taquilla.
Y aquí viene el momento que, opino yo, ha granjeado mala reputación al film. En los Estados Unidos, por supuesto. Y es que el prota, acompañando a su enferma madre en sus últimos momentos, y viendo el terror de esta a morir y desaparecer para siempre, se inventa que hay un mas allá donde todo es felicidad eterna y donde te reencuentras con tus seres queridos fallecidos. La trola hace que la madre muera con una sonrisa, pero corre la voz y el mundo entero se la cree, acosando al protagonista para que explique más. Y este, ante la presión, se inventa la historia de que en el cielo vive un señor que lo controla todo y bla, bla. La plebe, que es tonta, se lo traga y las cosas se van complicando hasta que, al final, el inventor de la trola se ve en la obligación de aclarar que no es verdad, que no existe ningún señor en el cielo, ni existen paraísos, ni mierdas. Vamos, que la peli lo deja claro: La religión es una mentira que los seres humanos se inventaron para poder aplacar su miedo a la muerte. Brutal. Claro, yo lo comparto... pero mucha gente, especialmente en los mojigatos USA, no. Y de ahí la hostilidad que despertó la película.
La parte de moralina incluye pues lo clásico, que no hay que juzgar a la peña por su aspecto, que ser famoso y rico no da la felicidad, que por ser guapo no eres mejor persona, etc, etc... lo que ocurre es que, por lo menos, procede de una manera un tanto distinta, lo razona desde otro punto de vista, y eso se agradece y compensa.
"Increíble, pero falso" termina siendo una película bastante original pero también muy desigual. Los momentos brillantes se van alternando con otros más flojos. Incluso tontunos. Es una auténtica montaña rusa que sube y baja, y no se detiene hasta el final. Solo que las partes buenas lo son TANTO, que merece la pena sufrir las menos inspiradas. En cuanto al poso triste y desagradable que deja al final, no sabría muy bien explicar de donde procede. Podría ser simplemente el agotamiento mental de asistir a tanta crueldad verbal porque, al fin y al cabo, ¿a quién le gusta oírla sin filtros?.
Puede que también tenga algo que ver el aspecto físico de su protagonista y verdadero cerebro pensante tras el film, Ricky Gervais, que además es co-director y co-guionista. Su origen británico explicaría mucha de la mala folla que destila la película. No olvidemos los comentarios sangrantemente honestos que le hicieron famoso cuando presentó la gala de los "Globos de Oro" (y que en España, como los petimetres que somos, intentamos replicar patéticamente en los Goya con Santiago Segura ejerciendo de un seudo-Gervais mucho menos inteligente, punzante e ingenioso). Acompañan al actor un puñado de rostros variopintos que, ocasionalmente, se marcan papeles casi anecdóticos. Tenemos a la prota femenina, Jennifer Garner (que, francamente, es bastante feucha ella, no se qué le ven), a Rob Lowe como el guaperas cabrón y a Jonah Hill, Jeffrey Tambor, Jason Bateman, Philip Seymour Hoffman y Edward Norton. Caziná!.
La guinda la pone el adecuadísimo "Do Anything You Wanna Do" de los estupendos "Eddie and the Hot Rods" en la banda sonora.
Al terminar, mi señora y yo dimos rienda suelta a un debate sobre lo visionado y, todo sea dicho de paso, la cosa se calentó tanto que casi termina en bronca. Desde luego, "Increíble, pero falso" está lejos de dejar indiferente.
Recomendable.
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