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sábado, 16 de mayo de 2020

MADE IN U.S.A.

Con "Made in U.S.A.", "The Kentucky Fried Movie" en versión original, hablamos de una de las comedias determinantes de mi adolescencia. Entonces andaba como loco con John Landis y el "spoof" según las artes de Jim Abrahams, Jerry & David ZuckerFue toda una revelación dscubrir que, antes de sus respectivos grandes "hits", habían colaborado en una película.
Estamos en 1977. Los
ZAZ triunfaban con su teatro en el que parodiaban cine, televisión y anuncios (el "Kentucky Fried Theatre"), mientras que Landis llevaba cinco años inactivo tras debutar con "Shlock/El monstruo de las bananas". Fue el productor Robert K. Weiss el que los fusionó para una película que suponía el traslado a la gran pantalla del humor del trío judío (únicos responsables del guion). Sin saberlo, estaban dando el pistoletazo de salida a la nueva comedia norteamericana que tan buenos frutos aportó de ahí en adelante. Aquel sentido del humor, surrealista, provocador, algo transgresor y eminentemente gamberro fue un auténtico revulsivo. Rodada con evidentes pocos medios, funcionó de perlas. Y el resto, como se suele decir, es historia.
Centrarse en su contenido es tan absurdo como ella misma. Básicamente se trata de una sucesión de gags de variada temática y duración, en los que, tal y como solían proceder con el "Kentucky Fried Theatre", hacen mofa de la televisión, la publicidad y el cine. Los hay brillantes y los hay menos inspirados. Aunque la coña estrella es la ya mítica parodia de "Operación Dragón". Dura más que la mayoría e incluye algunas de las mejores ocurrencias (la "sirena humana" todavía consigue hacerme derramar lágrimas de risa), sin desmerecer de esa otra desternillante guasa a costa de las "películas/series de juicios", "Courtroom".
Motivados por el éxito, los ZAZ pensaron en parir una segunda parte de "The Kentucky Fried Movie" que incluiría otra "parodia central" de alguna película popular de la época. Pero el colega Weiss les convenció para que olvidaran el formato de acumulación de gags y se centraran en convertir dicho sketch en un largometraje. Aquel fue el gen de lo que poco después se convertiría en "Aterriza como puedas". Y el resto es... pues eso.
"The Kentucky Fried Movie" llegó a España cortesía de "Weekend Video". Inexplicablemente, la habían desprovisto de algunos sketches (e, irónicamente, una imagen de uno de estos lucía en la parte trasera de la estrambótica caratula). El doblaje interfería mucho, demasiado, con citas a Madrid y al Pisuerga... pero, curiosamente, también contribuía a hacerla más divertida. Imposible no partirse el ojal con aquello de "Entle nosotlos hay un chinito cablón". Cuando fue pésimamente editada en dvd, le quitaron todavía más material. Afortunadamente, la edición yanqui lo lleva absolutamente todo. El film es tratado con la pleitesía que merece y cuenta con un audiocomentario entre Landis, los ZAZ y Weiss, así como entrañables imágenes del rodaje tomadas con una cámara de 8mm.
A pesar de su condición modesta, pueden verse algunos rostros y nombres populares a lo largo de la proyección: Bill Bixby, George Lazenby, Henry Gibson o Donald Shuterland. Forrest J. Ackerman se marca un cameo. Uschi Digard luce sus inmensas ubres. Evan Kim, la versión coñera de Bruce Lee, luego haría de compañero de "Harry Callahan" en "La lista negra". Los propios Zucker, Abrahams, Zucker interpretan a bastantes personajes. Landis aparece protagonizando un "stunt" (cosa a la que se dedicaba en su juventud y también hizo en "Un hombre lobo americano en Londres") y, esta vez, dejó el disfraz de gorila para el colega Rick Baker.
Uno de los aspectos más reconfortantes de "Made in U.S.A." es su humor políticamente incorrecto. Gags como la familia que convive con el hijo muerto a pesar de su avanzado estado de descomposición, ese legendario "Negros de mierdaaaaa!" (que en versión original se reduce a "Niiiigroooos!"), la imagen de una angelical niña junto a un enorme hombre de color en la misma cama ("Catholic High School Girls in Trouble") o la guasa con la manera de hablar de los personajes asiáticos, seguramente hoy día serían pasto de agrias y estúpidas polémicas. También sorprendía la carga erótica, especialmente con el sketch en el que una pareja fornicadora es espiada con gozo desde la televisión por los responsables de un noticiario (tres de los cuales son los mismos ZAZ). En aquella época, me sirvió incluso para darle al manubrio alguna que otra vez.
Con los años, y la inevitable decadencia creativa, Robert K. Weiss con "Amazonas en la luna" y David Zucker con "The Onion Movie" intentaron repetir la jugada. Mientras esta segunda se saldó con resultados algo irregulares, tal y como expuse en su respectiva reseña, la de las "Amazonas..." aún tenía cierta gracia. Además, conservaba casi intacta la estructura de "Made in U.S.A.", con una guasa central a costa de un género, en este caso la ciencia ficción de serie B de los años 50.
Como anécdota personal, dejen que les narre la ocasión en la que, estando un poco de moda a nivel local aquello de programar películas "trash" en un centro cívico y/o bar, un amigo mío decidió proyectar "Made in U.S.A.". Podemos decir que el muchacho no parecía comprender la diferencia entre una película "mala pero divertida", en la que el humor surge de forma involuntaria, y un "spoof" cuya función consiste, salga bien o mal, en provocar la risa de manera expresa. Aquellos pases se caracterizaban porque el público presente, fuese o no numeroso, se pasaba todo el rato increpando a la pantalla, soltando sandeces, tacos, etc. Supuestamente tal actividad debía acompañar a la peli, formar parte de la fiesta, pero muchas veces únicamente se transformaba en una molesta pared de ruido carente de ingenio alguno. Y así ocurrió con la película de Landis que, primero, fue tratada como una basura cuando, a mi juicio, estaba lejos de serlo. Y segundo, la metralleta de hostiles berridos imposibilitaba pillar los muchos gags verbales, por lo que difícilmente iban a entender los presentes que aquello era una genuina buena comedia. Tanto me cabreé, que me piré de allí para no volver. Creo que la experiencia me hizo replantear la validez de esa clase de eventos, cosa que a la larga tendría consecuencias.
Recientemente me animé a revisar este clásico de John Landis + ZAZ. Una parte de mi estaba convencido de que ya no me iba a funcionar igual, que me daría cuenta de que en realidad era bastante mala. Sin embargo, y a pesar de algunos chistes poco acertados, la disfruté mucho, me partí de risa con sus mejores ocurrencias ("Es duro y desdentado") y, vamos, que lo pasé pipa.
"The Kentucky Fried Movie / Made in U.S.A." sigue siendo estupenda en lo suyo.

domingo, 12 de junio de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y LA CARATULA DEL VHS) DE "TOP SECRET!"

Resulta triste y doloroso ver cómo anda el "spoof" hoy día. Más si lo comparamos con lo que ocurrió a principios y mediados de los 80, cuando se encontraba en su mejor momento creativo y de popularidad. Entonces incluso las malas aportaciones tenían su gracia.
"Top Secret!" significó la segunda obra del trío que (casi) lo comenzó todo, los ZAZ (Jerry Zucker, Jim Abrahams, David Zucker), tras la alocada y simpática "The Kentucky Fried Movie /  Made in USA", en la que únicamente ejercieron de guionistas, y el súper-hit que los hizo inmortales, "Aterriza como puedas".
Sin embargo, y aunque tampoco se puede calificar de desastre, "Top Secret!" no funcionó en taquilla todo lo bien que se esperaba, algo que hoy casi parece incomprensible. No hay más que escuchar el audiocomentario del dvd para darse cuenta que los ZAZ no andan nada contentos con ella. Aseguran que perdieron los papeles, cegados por el éxito y los medios disponibles, cargando las tintas en cuanto a gags y olvidando lo principal (y lo que olvidan muchos "spoofs"): contar una historia coherente en tres actos y con personajes bien definidos. ¿Está justificada la manía que sus propios autores le tienen?, ¡ni por el forro!, "Top Secret!" es una comedia súper desmadrada, excesiva y, sobre todo, muy divertida que, además de una desconcertante dosis de surrealismo (y un Val Kilmer joven y delgadito), contiene algunos gags de absoluta antología que, seguro, ahora mismo estáis recordando todos aquellos que habéis tenido la sabia idea de visionarla y disfrutarla (y que los ZAZ, a pesar de todo, no han tenido ningún reparo en repetir en varias de sus siguientes películas, como ese "baile de salón ridículo" que volveríamos a ver en uno de los "Agárralo como puedas").
Y los que hayan sido tan palurdos de no darle una oportunidad a "Top Secret!", igual se convencen de que merece la pena degustando los fotocromos y la caratula del VHS, con una ilustración que me tenía enamorado de jovencito. De hecho, fui a ver la peli al cine con mi hermano y recuerdo lo mucho que me reí y lo no menos que me gustó. Así que a mi póngame con el primer grupo, porfaplis.
Y no olviden que la vida es un camino lleno de espinas, y al que le toca la china pues ya se sabe, a jorobarse, sanseacabó y a otra cosa, mariposa.





 "Café Olé, Souffle, Rococó, Croisant y los otros"


"Arrtículos de coña... coñas marrinerrasss"



"¿Y trabajar en Domingo?, ¡qué huevones!"






A destacar la pegatina de arriba a la
derecha, impagable: "Véame, pasará bien el rato"


sábado, 12 de junio de 2021

ESCÁPATE COMO PUEDAS

Curioso tributo al cine de los Hermanos Marx por parte de otros hermanos, Jerry y David Zucker, integrantes de los legendarios ZAZ, a los que debemos indiscutibles clásicos de la comedia como "Made in USA", "Aterriza como puedas", "Top Secret" o "Agárralo como puedas". Para la ocasión ejercen de productores, otorgando las riendas de la dirección al ex-actor (y mano derecha de Adam Sandler) Dennis Dugan. Del guion y la música se ocupan colaboradores habituales de los ZAZ, Pat Proft e Ira Newborn. La inspiración del universo Marxiano es tal, que en muchos casos se considera "Escápate como puedas" (oportunista rebautización de "Brain Donors", "Donantes de cerebro") un remake no confeso de la supuesta mejor película de Groucho, Harpo y Chico, "Una noche en la ópera". Apropiación más que reconocida en los créditos finales de la reseñada. Es cierto que guardan muchos puntos en común (cambiando ópera por danza, y repitiendo esquemas como la pareja babosa, el divo malvado, la viuda ricachona, y el trío cómico saboteando la función al final), pero no todo es idéntico, ni se focaliza de manera exclusiva en "Una noche en la ópera". Vemos una escena situada en un quirófano que recuerda a otra peli de los Marx, "Un día en las carreras".
Una viuda millonaria recibe como herencia el deseo por parte de su marido de crear una compañía de danza encabezada por el bailarín más famoso del mundo. Para conseguir su fichaje, manda a sus dos abogados. Uno es el típico individuo de recta moral y malas intenciones. El otro es... el Groucho de la película, que implicará a dos personajes más en la movida. El abogado malvado consigue echar al trío, cosa que motivará que la líen parda durante un estreno y, de paso, den la oportunidad de lucirse a una pareja de bailarines enamorados.
John Turturro da vida a ese Groucho, un abogado pendenciero al que únicamente le interesan el dinero y las mujeres, eventualmente fuma puros y gasta una verborrea sin fin (la verdad es que físicamente encaja muy bien en su condición de heredero del del bigote pintado, sin llegar a copiarle el look). El humorista británico Mel Smith sería Chico. Y Bob Nelson hace de un Harpo que habla, con la inevitable gabardina de bolsillos repletos de cachivaches. Puede que sea el personaje más irritante y menos efectivo. El humor supuestamente Marxiano ha sido adaptado a los tiempos modernos de 1992, y ocasionalmente gasta un tono más cafre y picantón, a base de referencias sexuales. En este último campo, y encarnando a una rubia tonta sexy, nos encontramos nada menos que con Teri Copley, impresionante ex-chica Playboy que algunos recordarán por su rol (de rubia tonta sexy) en "Transylvania Twist" de Jim Wynorski. Poco después de "Escápate como puedas" se pasó al Cristianismo más recalcitrante, escribiendo libros, actuando en productos afines y estropeando su belleza a base de cirugía. Que desperdicio.
Entre lo mejor de la película, están la secuencia de créditos a base de stop-motion con plastilina, cortesía de Will Vinton. Sensacional. Al final se retoma el asunto con igual talento, y es aquí donde encontramos un muñecajo indudablemente basado en las reconocibles facciones del hermano David Zucker.
Evidentemente, y a pesar de sus notorios esfuerzos, si la comparamos con los momentos más inspirados de los Hermanos Marx, "Escápate como puedas" sale perdiendo. No es tan ingeniosa. Pero tampoco hablamos de una flagrante goleada. Quiero decir que, después de todo, entretiene un ratico, provoca la risa y, en fin, que se puede disfrutar. Es la cantosa intención amorosa de su tributo (ampliado a otros comediantes añejos, como los Three Stooges) la que contribuye al afecto que pueda generar.
Para pasar 76 agradables minutos.

viernes, 9 de agosto de 2013

PLUMP FICTION

“Pulp Fiction” fue lo suficiente pelotazo como para que los hacedores de parodias pusieran sus ojos en ella. Y pasados 3 años de su estreno, por fin, a alguien  se le ocurrió hacer un “Spoof” sobre el cine independiente, violento, y  sobretodo, sobre el de Tarantino. El problema es que la idea no se le ocurrió a las majors, si no a una productora bien independiente como es “Rhino Entertainment” más dedicada al mundo de la música, y a editar maquetas de las estrellas, de cuando todavía no eran nadie, como si fueran discos nuevos- dos de los artistas más perjudicados por el sello han sido “The Doors” y “Ice-T”·-. Con esa clase de chanchullos, ya se imaginan la clase de película destinada al mercado domestico que producirían estos piratas…
Así que, con el afán de parodiar “Pulp Fiction” y de reírse de este tipo de cine, “Rhino Entertainment”, y el director Bob Koher, parecen entrar a saco queriendo decir “El cine de Tarantino es una mierda, cualquiera puede copiarlo, y escribir sus diálogos, es lo más fácil del mundo”. Entonces, tras la puesta en escena, vemos que efectivamente, lo que hace Tarantino es muy fácil, cualquiera puede copiarlo, y en definitiva, tiene chispa, pero ningún mérito.
El problema es este “Spoof”, que no sus intenciones. Básicamente y cambiando un par de situaciones y personajes “Plump Fiction” se dedica a ir recreando, plano a plano, las escenas más célebres de “Pulp Fiction”, cambiándole los diálogos por otros supuestamente graciosos. Además, añade a esas escenas, otras en las que parodia  películas como “Asesinos natos”, “Reservoir Dogs” (cambiando a los tipos de “cools” trajes negros por monjas), "Forrest Gump" (¿a santo de qué?) y cosas por el estilo.
El resultado, es el “Spoof” con menos gracia del mundo, porque es que no te ríes ni una vez.
Una hez.
No por la falta de presupuesto,  si no ya por la incapacidad de los guionistas, negados hasta el punto de no hacer un solo dialogo, o un solo chiste merecedor de, siquiera, una sonrisilla. De hecho, lo más gracioso de la película, si es que acaso lo es, es el momento en el que la sosias de Uma Thurman entra en el “Quick Store” de “Clerks”, y allí, unos dependientes, que ni siquiera son los de la película, están hablando sobre pollas. El interior de la tienda es en blanco y negro, así que la tía se va a la puerta, le da a esta un golpe con el culo y exclama: “¡Más presupuesto!”.  Es decir, lamentable.
Con lo cual, por listos, la película les ha salido una puta mierda. Porque si tienes los cojones de hacer una película para reírte de otra, asegúrate de que eres mejor que tu oponente, o al menos, que eres más gracioso. Porque esto es como ir a pegar una paliza al tonto de la clase, y que este, te reviente la cabeza.
Una ful.  No dejo de pensar lo que hubiera sido de esta parodia si la hubieran acogido en su seno gente como los ZAZ, o los Wayans, que por aquellos años estaban en mejor forma.
Sin embargo, Bob Koher, el manazas del director, ha encontrado su camino en el mundo de la televisión, siendo esta su única película, pero habiendo rodado mogollón de capítulos de las series “Hanna Montanna”, “Los magos de Weverly place” o “El mundo según Jim”, por lo que no tiene ninguna pinta de volver a ponerse detrás de una cámara para rodar otra película.
En el reparto decir que asoman, sin ningún atisbo de genialidad ni nada que se le parezca por otro lado, caras conocidas como las de Tim Kazurinski (Sweetchuck en “Loca academia de policía”), Dan Castellaneta (doblador USA de Homer Simpson) Sandra Bernhard (vista en  “El rey de la comedia”  o “El gran halcón”) una Colleen Camp ya entrada en añitos o  Lezlie Deane, abonada al cine de terror, vista en “Pesadilla final: La muerte de Freddy” o “976, El teléfono del infierno” pero que tiene la mala suerte de que trabaja muy poquito.
Como anécdota, decir que como la caratula del vhs es muy parecida a la de “Pulp Fiction”, muchos garrulos incautos la alquilaron pensando que era la de Tarantino y a día de hoy lo siguen pensando, o bien, corrieron al vídeo club a devolverla, alegando que les habían engañado. Cosas que pasan.

lunes, 20 de agosto de 2012

U.H.F.

"Weird Al" Yankovic es un cómico/músico bastante popular en los Estados Unidos. En España ganó cierta notoriedad gracias a la divertidísima parodia del video-clip "Bad" de Michael Jackson, titulado para la ocasión "Fat" (y con un Yankovic engordado a base de látex). Poco después de aquello, llegó su debut como protagonista absoluto de una película con esta "U.H.F." (en los USA se la conoce con idéntico título o con el de "The vidiot from U.H.F."), aunque antes lo habíamos visto haciendo un cameo en "Agárralo como puedas" (y repetiría en la segunda parte). Si el film hubiese funcionado en taquilla tal y como se esperaba, hubiéramos tenido a Yankovic hasta en la sopa... pero desafortunadamente para él, no fue así y tras "U.H.F." el amigo siguió limitando sus intervenciones a la tele o a cameos (salía en el segundo "Halloween" de Rob Zombie haciendo de sí mismo y aportando un gag muy gracioso sobre los obvios parecidos entre Michael Myers -asesino- y Mike Myers -actor-).
La primera vez que supe de "U.H.F." fue en las páginas de alguna de mis queridas revistas francesas. Para ilustrar la noticia iban dos jugosas imágenes, en una Yankovic aparecía caracterizado de "Indiana Jones" y en otra de "Rambo". Habiendo visto y gozado el video-clip "Fat", me convencí de que "U.H.F." sería una estupenda "spoof movie" al nivel de los momentos más inspirados de los ZAZ (y con razón, si se fijan en la caratula de la peli, se recurre al famoso "nudo" propio de las primeras epopeyas de Zucker/Abrahams/Zucker, en aquellas era un avión para "Aterriza como puedas" y un submarino para "Top Secret", en "U.H.F." es la antena de televisión). Pero cuando la peli llegó -en vídeo- a España y la vi, me sentí profundamente decepcionado ya que el nivel de "spoof" es meramente secundario, en esencia se trata de una comedia de narrativa standard... no demasiado mala, ni demasiado aburrida... pero sí demasiado poco... ¿¿"spoofiana"??.
Yankovic interpreta a George Newman, un tipo extremadamente soñador que no consigue conservar ninguno de sus aburridos empleos. Un día, casi por accidente, se convierte en el director de una minúscula cadena de televisión. De entrada ello no significa ningún cambio drástico para la empresa, hasta que casi de casualidad, el portero de la cadena es requerido como socorrido presentador de un programa infantil. La cosa funciona de maravilla y el éxito es arrollador. Tanto que los malvados mandamases del canal número uno del barrio deciden boicotearles de todos los modos posibles. ¿Lograrán George y su clan salir airosos del marrón?. Apuesten a que sí.
La verdad es que, consumida sin expectativas de ninguna clase, "U.H.F." funciona bastante bien como comedia tontorrona. Naturalmente, lo más llamativo de la función está en el material genuinamente paródico, que apunta a "En busca del arca perdida", "Rambo" (incluye un par de gags muy parecidos a dos que posteriormente veríamos en "Hot Shots 2" y "La máscara" y que, por desafortunada coincidencia de fechas de rodaje, no pudo contar con un cameo del propio Stallone), "Lo que el viento se llevó", "Conan, el bárbaro" (esta está muy graciosa) o el famoso video-clip de "Dire Straits" "Money for nothing", aunque hay muchas citas sutiles a muchos otros títulos ("Encuentros en la tercera fase", "El resplandor"...). Como curiosidad destacar la notoria dosis de humor políticamente incorrecto, e incluso sutilmente sangriento (dedo cercenado con sangre chorreante, tipo partido por la mitad verticalmente, soldados estallando gráficamente...), que incluyen algunas secuencias, algo bastante sorprendente tratándose de un film "Autorizado para todos los públicos" (cosa que le dio problemas en los USA con la censura y le obligó a lucir la estampa "PG-13", el "No recomendada a menores de 13 años" de allí).
En el reparto vemos unos cuantos nombres propios del humor televisivo, tales como el polémico Michael "Seinfeld" Richards en su habitual papel de retarded (aunque aquí funciona muy bien, a pesar de cargar un poquito) o Fran "La niñera" Drescher. Le acompañan gente como el asiático Gedde ("Vamp", "Gremlins 2") Watanabe, el enano Billy Barty de notorio curriculum (estuvo en "Legend" o "Willow", pero también en la chunguez "Patrulla de noche", que algún día espero reseñar) y, como absoluto malo de la función, el carismático Kevin McCarthy, que se pasa toda la puta peli con su inimitable mueca de perro rabioso. El productor Robert K. Weiss (culpable de grandes comedias del calibre de "Made in USA" o "Granujas a todo ritmo") se marca un cameo como barman, algo que también hiciera en la misma "Agárralo como puedas" -de la que era productor- aunque en esa ocasión vendía perritos calientes. El director y co-guionista (junto a Yankovic), Jay Levey, se ha pasado toda su carrera currando para "Weird Al" (es su manager y responsable de muchos de sus video-clips).
Detalle fricoso: La notoria transformación mediante "stop motion" de uno de los personajes humanos a extraterrestre es cortesía de los Chiodo Brothers, padres de los "Critters" en su forma física y responsables de la sobrevalorada "Killer Klowns from outer space".
En definitiva, una peliculilla simpática, bastante soportable y recomendable si te sobran 90 minutos de aquellos que, en otras circunstancias, únicamente dedicarías al aburrimiento.

viernes, 1 de mayo de 2009

LOCADEMIA DE CONDUCTORES

Comedia inconfundiblemente ochentera surgida en pleno boom de la serie "Loca academia de policía" (que nuestro amigo Víctor tan bien diseccionó hace un tiempo en este mismo blog). De hecho, el director (Neal Israel) y el guionista (Pat Proft) habían currado (y seguirían haciéndolo) en dicha franquicia (en concreto, Proft también llegó a ser un colaborador infatigable del clan ZAZ -Zuckers & Abrahams-, sobre todo en lo que se refiere a la creación de "Agárralo como puedas" y lo que la siguió). Supongo que, por ese motivo, el título Español es del todo justificable, aunque nada tenga que ver con el original ("Moving Violations"). De chavales todos nos referíamos a ella como "Loca academia de conductores", y tardamos un poco en descubrir y asumir la extraña mutación de las dos primeras palabras.
Otro aspecto muy curioso del film lo encontramos en su reparto. El prota es John Murray... hermano de Bill Murray. No solo se parecen mucho, sino que actúan casi igual y dan vida al mismo tipo de personaje, el golferas/perdedor simpático de buen corazón. Le sigue otro hermano ilustre en el rol opuesto, el del poli malo, James Keach, familia de Stacy "Mike Hammer" Keach, con quien también guarda mucho parecido físico. Seguimos mirando y descubrimos dos coincidencias curiosas, por un lado tenemos a Brian Backer interpretando a un tipo que se enamora de una punk muy new wave (¡era la época!) y se deja cresta. Este tipo era el "nerd" protagonista de "La Quema". Pero ahí no acaba la cosa, resulta que uno de los personajes secundarios de aquella, de los que moría en la famosa y cruenta secuencia de la balsa, Ned Eisenberg, también actúa en "Locademia de conductores", y encima interpreta a un fan del cine de terror y la violencia que, en cierta escena, se pone una máscara de hockey y empuña una sierra mecánica. El resto de actores son secundarios populares del cine de aquella década, resaltando a Jennifer Tilly haciendo de "tonta buenorra", papel este que, creo, solía repetir muy a menudo.
Si a todo eso añadimos que la peli funciona como entretenimiento puro, sanamente tonto y divertido, pues oye, como que es para alegrarse ¿no?. La historia va muy en la línea de aquellos tiempos, grupo de personajes variopintos, mas bien torpes pero buena gente, se ven obligados a volver a la escuela de conducción o perderán sus permisos y autos. Los responsables de esta tienen un plan maléfico para el cual piensan lograr que nadie apruebe. Todo ello da pie a un montón de gags y situaciones delirantes (muy buenos los chistes de la mujer anciana escasa de visión) que concluirán a lo grande (el desenlace recuerda a una mezcla entre los de "Desmadre a la americana" y "Granujas a todo ritmo", ni más, ni menos).
Para pasar el rato y ponerse nostálgico.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

DANCE MOVIE, DESPATARRE EN LA PISTA

Los "spoofs" siguen llegando con mejor o peor fortuna a nuestras pantallas. En este caso la cosa no ha durado más de dos semanas en cartel, y es que en los USA, los Wayans, papás de "Scary Movie", tienen mucho éxito, pero en las españas yo creo que incluso caen gordos. A eso hay que sumarle que el género que parodia, el de las películas de bailes, tampoco es que sea santo de la devoción de la platea de por aquí.
Con todo, y a sabiendas de lo que me viene, tengo por costumbre el ver cada "spoof" que nos llega, ya sea de la factoría ZAZ, de los Friedberg - Setlzer o de los Wayans Brothers, auténticos culpables de que el formato siga vivo, aunque cedieran el relevo de su saga más famosa a David Zucker.
Mucho ha llovido ya desde que los Wayans perpetraran aquella divertidísima "Los colegas del barrio", y se han hecho mayores. En un afán de pasarse a un humor un poco más acorde con los gustos de los cuarentones, con "Dance Movie" ("Dance Flick" en su versión original), lo que pretenden es cederles el testigo a sus hijos para que la saga no pare de hacer el chorras, por eso, los retoños de los Wayans, con ayuda de los originales por supuesto, se hacen cargo de esta película, así, Kennen Ivory, Shawn, Marlon, Craig y Damien Dante Wayans firman el guion (¡¡cinco tíos para escribir esto!!), mientras que Damien Dante Wayans la dirige y el rol protagonista se lo lleva Damon Wayans Jr. hijo del más famoso del clan. Los cameos del resto de la familia son incontables.
Pero vamos a la peli : Mala de cojones. Uno de los "spoofs" más sosos y aburridos de los que han venido últimamente, y es que amigos, la cosa está de capa caída. Y el caso es que los cinco primeros minutos prometen mucho, con dos bandas de “Street Dance” enfrentándose entre sí, dando vueltas y taladrando el suelo o saliendo volando, orinando en la cara unos a otros porque lo requiere la coreografía o, en un difícil movimiento, ver como un tipo acaba con su propia cabeza dentro del culo... pero después de este primer baile inicial se desmorona y acaba convirtiéndose en una cosa que difícilmente logra sacarnos una sonrisilla, amén de las escenas cómicas para lucimiento de los propios Wayans.
La principal película que se parodia es un rollete de principios de esta década llamada "Espera al último baile", que ya de por sí era soporífera, la típica película que tienes que sufrir solo porque a tu pareja se le antoja verla, pero caen chistes a costa de "Step Up", "You got served", "Fama", "Flashdance"... y así creo que no se dejan ninguna, salvo quizás, el clásico de clásicos "Fiebre del sábado noche".
En fin, poco más que decir, salvo que probablemente sea mejor esta reseña que la propia película.

sábado, 31 de enero de 2026

SESIÓN DOBLE: ¿QUIÉN ES HARRY CRUMB? + DOS TIPOS GENIALES

Ya de chaval, y por proximidad de fechas y temática, vivía convencido que "¿Quién es Harry Crumb?" se parió intentando aprovechar el pepino que supuso "Agárralo como puedas". Podría decirse que estamos ante una observación injusta, ya que también "Frank Drebin" chupaba de la misma fuente que "Harry Crumb", es decir, el "Inspector Clouseau": detective/poli patoso, algo imbécil y arrogante, que allá donde va crea caos y destrucción pero, al final, y sin saber muy bien como, termina resolviendo el entuerto de rigor. Bien, sí, ok... pero es que "¿Quien es Harry Crumb?" dispone que algunos gags EXACTAMENTE iguales a los del clásico de los ZAZ, en especial uno que implica cierto pez. El resto no tira tanto de "spoof", apostando más por el "slapstick" puro, a base de algunas "set pieces" bastante graciosas y potentes, siendo la del aire acondicionado la que mejor funciona.
Por supuesto estamos ante un vehículo de lucimiento para el bueno de John Candy, quien interpreta al peor de una saga de brillantes detectives. El villano, con el fin de ocultar su culpa (lo siguiente podría considerarse un poco "spoiler" pero, vamos, se ve venir a los diez minutos), le ficha convencido de que su incapacidad será beneficiosa para las pérfidas triquiñuelas que se lleva entre manos. Tal vez el toque más original sea que la trama principal, la del secuestro de una niña rica, se mezcla con la de un intento de asesinato, dando pie así a algunas simpáticas confusiones.
Candy se rodea de rostros carismáticos como el caidísimo en desgracia Jeffrey Jones, Annie Potts (la secre de "Los Cazafantasmas" en un inesperado rol de "femme fatal"), el bueno de Tim Thomerson, Shawnee Smith (la heroína de "El terror no tiene forma") y cameo coleguero para Jim Belushi, dando pie a una coña sobre la "Cherry Coke" que en España se nos escapó porque todavía no había llegado a este país (y el doblaje lo resuelve como puede). El director, Paul Flaherty, básicamente se ha movido en el mundo de la comedia, televisiva o cinematográfica, firmando otras cosillas como "Plantón al cielo", "Clifford" o la serie oficial de la revista "Mad".
"¿Quién es Harry Crumb?" fue un fracaso en salas norteamericanas, por lo que acá llegó directamente en vídeo. O así fue en Barcelona. ¿Sorprende? Nah... se puede consumir, sin más, pero queda lejos de ser brillante y, por supuesto, muy muy muy por debajo de su modelo a imitar.

Que en plenos años ochenta a Brian De Palma, petándolo entonces como especialista en thriller intenso, le diera por estrenar una comedia pura y dura al servicio de Danny De Vito y Joe Piscopo, "Dos tipos geniales", podría sonar raro. Pero no olvidemos que ya había jugado con el género -de la risa- unas cuantas veces en sus inicios, así que tampoco era nada tan nuevo. Lo llamativo, tal vez, es que a diferencia de aquellas, esta era muy mainstream, muy convencional.
Harry y Moe son dos mafiosetes venidos a menos, despreciados por sus compañeros del hampa. Un día intentan estafar al jefazo, pero sale mal. Apunto de ser ejecutados, ambos demuestran lealtad hacia su compinche, confesándose únicos responsables del asunto y exculpando al otro, cosa que sorprende al Capo, quien, un poco por ponerlos a prueba, decide ordenarles que se ejecuten mutuamente. Harry y Moe huirán e intentarán arreglar las cosas, con los consiguientes dolores de cabeza.
Un ritmo frenético, sobre todo a base de verborrea altiva y en continuo efecto de "pisada", muchos enredos, escasa violencia dada la naturaleza del film y, bueno, poco De Palma en todos los sentidos, especialmente aquellos de orden visual. Años después, él mismo la calificaría de "pequeña buena comedia". Yo me quedo con "llevadera".
Por supuesto, el plantel de actores que acompañan a De Vito y Piscopo es bastante espectacular, imperando sobre todo un reparto masculino a base de Harvey Keitel, Dan Hedaya y un montón de rostros típicos de todo el cine de mafiosos que se preciara de serlo. La marcianada la ponen el cameo de los papás de Martin Scorsese y un papelillo para Maria Pitillo, la futura negada protagonista femenina del "Godzilla" de Roland Emmerich.

martes, 2 de septiembre de 2008

POR FAVOR, MATEN A MI MUJER

Tras el éxito de "Aterriza como puedas", Jerry Zucker, Jim Abrahams y David Zucker prosiguieron explotando las posibilidades del "spoof", primero con -la serie de tv- "Police Squad" y luego con "Top Secret!". Incomprensiblemente ambos productos fracasaron en sus respectivos medios, y el trío imagino que se dijo a si mismo: "O aceptamos un encargo, o no nos comemos nada". De ahí que su tercera peli para el cine fuese una comedia estándar escrita por alguien ajeno a ellos y su universo.
Un empresario ricacho (divertido Danny DeVito) odia a su mujer (Bette Midler, la Loles León yanki) y planea matarla. En eso que el mismo día la secuestran, y amenazan al tipo que si no paga la suma exigida se la cargarán. Obviamente al baranda la noticia le sienta de perlas y decide hacer todo lo posible para que los secuestradores cumplan con su promesa. El problema es que estos en realidad son una pareja la mar de maja más acojonada que la misma secuestrada. Y no sigo que la cosa se complica mucho...
"Por favor, maten a mi mujer" (increíble título Español para "Ruthless People", que a su vez es el único elemento "spoof" de todo el film, pues se supone parodia del "Ordinary People" de Robert Redford) no es una mala comedia, ni mucho menos, tiene algunos gags brillantes pero, claro, resulta inevitable que los fans de ZAZ, así de primeras, se lleven una decepción, pues está a años luz de lo que entonces se podía esperar de ellos (salvo un "gag de fondo" en el que vemos a un policía uniformado jugando a tenis). El resultado es un entretenido enredo muy bien orquestado por el guionista, con una estética ultra-colorida y unos actores (Judge Reinhold, secundario en la saga "Superdetective en Hollywood", la monísima Helen Slater, que previamente había encarnado a "Supergirl", y un hilarante Bill Pullman debutando en pantalla grande) muy de los 80. Recomendable.

sábado, 5 de abril de 2025

TRAXX

Ya que últimamente he largado tanto sobre mi juvenil obsesión justiciera, ha llegado el momento de echar mano de una película que me llevaba loco, aunque no entiendo el motivo. Anduvo reseñada por acá en los albores de este blog y terminó reciclada / estampada -no muy certeramente- en las páginas de "Malas pero divertidas". Les estoy hablando de "Traxx", producción del año 1988 cuya finalidad consistía en, por un lado, convertir en estrella cinematográfica a una personalidad mediática en los USA, aquí cero conocida, de nombre Shadoe Stevens y, por otro, parodiar alegremente el género que nos interesa, con continuas alusiones a "Harry Callahan", "Rambo" y demás.
Contado así, por encima, el argumento no dista nada de cualquier producto serio sobre vengadores urbanos: Traxx es expulsado de la policía por sus violentas maneras. Ello le obliga a convertirse en mercenario, participando en cualquier guerra disponible. No obstante, un día, cansado, decide abandonar y regresar al hogar. Allí descubrirá que el crimen se ha apoderado de todo, por lo que desempolva las armas y toma medidas. El capo de la mafia local contratará a unos asesinos implacables para ponérselo difícil.
Bien, ahora añadan detalles como que, en su retiro, Traxx decide dedicarse a cocinar galletas (cosa que se le da fatal). O que nunca sale herido de ninguna refriega, aniquilando a sus enemigos con mortal precisión sin perder esa blanca sonrisa suya, una a juego con unos brillantes ojos azules y sendas chollas rubias dolorosamente ochenteras (como toda la película en sí, incluidas las canciones seudo-funky). Deduzco que mi mediana obsesión tendría algo que ver con la exagerada condición semi-superhumana del personaje, pues hasta cierto punto le emparentaba con otra fijación recurrente, "Charles Bind". Todo ello remojado a base de un humor muy muy tonto, algo políticamente incorrecto (con gags en los que fenecen impedidos u otros de orden semi-homofóbico sin desperdicio. "Mata a esta maricona", ordena el capo a uno de sus esbirros cuando ve las amaneradas maneras de su estilista) y ciertas similitudes con el universo Troma que en la época me pasaron totalmente desapercibidas. No hacía tanto que "El Vengador Tóxico" lo había petado y, oiga, ¿¿por qué no??. Traxx es también un justiciero dedicado en cuerpo y alma a limpiar de escoria una ciudad sumida en el caos, con gente cayendo por las ventanas, grotescas bandas criminales en cada esquina y villanos de pura caricatura. El pueblo llano le adora y compra camisetas con su imagen. Incluso hay ciertas transiciones a base de canción horterilla en las que le vemos triunfar en su gesta, igual que ocurría con las desventuras del deforme "Melvin". Incrementado todo ello por el tufo a desmadre y unos actores exagerando sus interpretaciones a base de mueca y exceso (atención al "hijo punki" del capo y su estrafalario aspecto). La escabechina es menos licuosa que en un film de la (ex)factoría de New Jersey, pero está presente. Los muertos se suman por decenas. También asoman algunas breves ubres. Y hay buenos gags. Me encanta el principio, con unos tipos tomando por rehenes a los animales de una tienda. Llega Traxx, se carga a los criminales y cuando su superior le recrimina, él exclama "Dígale eso a la madre del perrito muerto". Igualmente funciona muy bien la inesperada y estupidísima defunción del capo mafioso. Aunque, en general, y a pesar de los esfuerzos, lo más que consiguen sacarte es una sonrisilla afectuosa. La salva de ser un desastre total el que, con tanta locura, no resulte demasiado previsible. Tiene cierta capacidad de sorprender, aunque sea a base de sacrificar una historia genuinamente interesante. Defecto que conocían muy bien los reyes del "spoof", los ZAZ (en paz descanse la A) y, por ello, siempre procuraban dejar una buena base bien escrita antes de comenzar a trufarla de ocurrencias absurdas (por cierto, Shadoe Stevens llegó a colaborar con ellos, prestando su radiofónica voz para "Made in USA", nada menos). Decía que el film no es un desastre completo.... creativamente hablando, pero sí financieramente. De ahí que Stevens nunca despegara como comediante cinematográfico. El mismo año que hizo "Traxx" participó en "El superdetective de la costa oeste" (producto televisivo distribuido en España como si fuesen dos películas) y regresó a la gran pantalla durante los 90 junto a Billy Cristal en "El showman de los sábados" (eso sí, mediante rol diminuto), pero sería la última vez. A partir de ahí mutó en carne de caja tonta, desarrollando paralelamente otras actividades como radio -su especialidad- o escribir libros para críos. Entre la roña previa hay una joyita que merece ser destacada, "Shadoevision" de 1986, telefilm ultra-barato hoy casi inencontrable a mayor gloria del individuo. Una comedia de ciencia ficción dirigida nada menos que por ¡Chuck Cirino! (y con cameo coleguero de Jon Lovitz).
El resto del reparto de "Traxx" no tiene desperdicio. La chica guapa es Priscilla Barnes, actriz que a lo largo de su carrera ha alternado mucho telefilm, alguna película de cierta solera ("Mallrats", "Mumford, algo va a cambiar tu vida", "Los renegados del diablo") y una variada gama de subproductos según las artes de Roger Corman, Fred Olen Ray, Jeff Leroy o la productora "TomCat Films". Entre los títulos destacados de su currículum localizamos "Licencia para matar", el fracasado intento de modernizar a "James Bond". Allí coincidió por segunda vez con uno de los rostros más reconocibles de "Traxx", Robert Davi. También te sonarán los de Willard E. Pugh -el alcalde de "Robocop 2"-, John Hancock, Hugh Gillin, la mirada de loco de Raymond O'Connor y Wally Amos.
Como director Jerome Gary nunca hizo, ni ha hecho, gran cosa (incluida la reseñada). Por contra, en tareas de productor su nombre va asociado a "Pumping Iron", el documental a mayor gloria de un jovenzuelo Arnold Schwarzenegger. Y, justo, este es el protagonista de uno de los guiones previos de Gary DeVore, responsable del libreto de "Traxx", "Ejecutor". Debía de ser colega de su director, John Irvin, porque para él también escribió "Los perros de la guerra". Otra de sus amistades recurrentes era Peter Hyams, a quien le tecleó "Apunta, dispara... y corre" y supervisó "Timecop", "Muerte Súbita" y "The Relic". El último libreto original de DeVore fue "Pentathlon", tardío vehículo de lucimiento para Dolph Lundgren dirigido por Bruce Malmuth.
Lo crean o no, "Traxx" lleva el sello "De Laurentiis Entertainment Group".

miércoles, 30 de diciembre de 2009

SPANISH MOVIE

Cuando uno va al cine con la malsana intención de cargarse una película, y resulta que lo que ve le agrada y sale con un buen sabor de boca, eso es sinónimo de que la cosa no está tan mal. Pero bueno, no es el caso (¿qué se creían?) de "Spanish Movie". Lo es a medias.
Verán: Como "spoof movie" funciona a la perfección. Tiene un enorme número de gags, parodia todo lo parodiable, es políticamente incorrecta como para tenerla en cuenta, introduce elementos nostálgicos con el fin de ganarse a su publico, los treintañeros, recurriendo a los "Clicks" de "Famobil", "Espinete" o los pitufos. Además, todo el diseño de producción es impecable, en temas técnicos la cosa parece incluso americana. Los F/X son más que correctos, y lo mejor de todo, los sketches muy, muy graciosos. En términos generales, hay que decir que incluso supera en muchos aspectos a la mayoría de "spoofs" yankis actuales (tampoco algo tan difícil), los cuales toma como ejemplo, y que contando en su reparto con gente como Joselito o Leslie Nielsen, ya se tienen del todo ganado a un buen amante de la comedia (como yo). Y sí, nos encontramos ante un soplo de aire fresco en el cine español. La peli es bastante buena.
Claro ¿Qué pasa? Que podía haber sido mejor…
Los artífices aseguran que sus referentes son los Zucker Abrahams Zucker, pero que quieren que les diga, a gag por minuto mama muy poco de estos y mucho de los Seltzer- Friedberg que sin embargo superan. Es decir, más que chistes de doble sentido (alguno hay) y visuales, tenemos una peli de hostias, caídas y chuflas baratas, más características de los segundos que de los primeros. Pero no hay que tenerlo en cuenta porque ni de coña, ni por todo el oro del mundo, Jose Luis Caldera, Paco Cabezas o Eneko Lizarraga son los ZAZ patrios.
¿Y qué es lo que jode a esta película por completo? Pues el hecho de que no deja de ser española, y su misma condición la convierte en una especie broma de "buen rollito" sobre "nuestro cine" sin buscarse enemistades de ningún tipo. Tenemos cameos de Alejandro Amenábar, Alex de la Iglesia, Jaume Balagueró, Paco Plaza, Belén Rueda, José Antonio Bayona, etc, etc, etc, como diciendo, “mira que osados estos chicos, que experimento más majo están haciendo… aprobémoslo”.
Así que sí, "Spanish Movie" está muy bien, te echas unas buenas risas… pero es una PUTA película española................ veeeeeenga, siiii, está chula (¡¡como me cuesta reconocerlo, por dios!!).

martes, 17 de marzo de 2009

DISASTER MOVIE

Por lo que a mi respecta, el "spoof" está muerto y Jason Friedberg y Aaron Seltzer se han encargado de enterrarlo. Pero parece ser que soy de los pocos que lo ven así.
Con todo, "Disaster Movie" no es lo peor que han hecho 
estos dos. Es muy mala, pero tiene una cosa a su favor; parodia absolutamente TODO el cine de éxito del pasado año, TODO. Con lo cual, al ser un bombardeo de gags, uno detrás de otro, a pesar de la poca fortuna de estos, no nos aburrimos en exceso, como sí ocurría con "Casi 300".
Pero es que el "spoof" ya no es lo que era. Nada tiene que ver esto que está sucediendo ahora en el (sub)género, con aquellas míticas películas de los ZAZ en las que todo, parodia de rigor a parte, era gracioso. Aquí aparece "Batman", dice un par de chorradas y ya está hecha la parodia. O mejor aún, creen que con la presencia de un personaje de un éxito ya han cumplido, como el segmento donde sale "Hancock". Aparece y listo. Gag finiquitado. ¡Menuda porquería!
Luego, se pasan demasiado con los numeritos musicales, en los que se supone que escucharemos unas letras graciosas haciendo chufla a costa de "High School Musical", Hanna Montana y Jessica Simpson, y no solo no tienen gracia, si no que se eternizan.
Y nada menos acertado que el título, porque aunque toma el hilo argumental de "Monstruoso", protagonizado entre otros por "Juno", muy poquitas catástrofes aparecen en la película.
Una autentica bazofia, y aun así digo que no es lo peor de sus perpetradores, así que ya se pueden hacer una idea del concepto que tengo de, por ejemplo, "Date Movie" o "Epic Movie".

viernes, 22 de mayo de 2020

TUNNEL VISION

Neal Israel, el hombre detrás del guion de “Loca academia depolicía” y director de “Despedida de soltero”, debuta  para la gran pantalla dirigiendo, junto a Brad Swirnoff, esta comedia de sketchs de corte satírico.
La película se aprovecha de la actualidad del momento, 1976, con el inicio de la televisión por cable que vaticinaba una programación más libre (y sin censura) que las televisiones nacionales de Estados Unidos. Intuyendo esto la película de antemano, la historia nos traslada a un futuro no muy lejano, 1985, en el que el senado está juzgando un canal de televisión llamado “Tunnel Vision”, en el que la programación está libre de censura y, por lo tanto, goza del beneplácito popular, cosa que a los entes bienpensantes de la américa blanca no les parece nada bien. Según palabras del director del canal, “Tunnel Vision es popular porque la libertad es popular”. Así, en la pantalla del juzgado, se da paso a la programación de dicho canal, que a su vez, da paso al espectador a lo que es la propia película. Entonces lo que vemos es un batiburrillo de sketches, muy en la línea del “Made in USA” de John Landis + ZAZ, pero con mucha menos gracia e inventiva que los que pudimos ver en aquella. Así, la cosa se compone de trailers de ficticias películas, spots de productos imposibles y concursos de televisión que parodian otros de gran calado en la cultura popular USA, si bien, se hace chanza de todo el politiqueo yankee de la época o se mofa de los estereotipos raciales con muy mala baba. Por lo demás, tonterías como Wrestling de celebridades, un anuncio sobre una pistola que al ser disparada anula la voluntad de la víctima —y que un padre de familia utilizará contra su hijo pequeño primero, contra su mujer después— o parodias de todo tipo social.
Lo bueno es que la cinta apenas dura una hora y diez minutos, con lo cual, y al ser una sucesión de sketchs que por separado no llegan a alcanzar los tres minutos de duración, la cosa se deja ver perfectamente, si bien, apenas esbozamos una sonrisilla de vez en cuando. No resulta muy graciosa, en parte también porque es un producto muy de su momento que usa, como motivo de su comicidad, personajes relevantes de aquella época de carácter muy localista, que es muy difícil que como espectadores  españoles que somos lleguemos a conocer. Pero tiene sus momentos lúcidos.
Por otro lado, la película cuenta en su cast con innumerables estrellas del cine y la televisión, con el aliciente de que, todos ellos, todavía no habían alcanzado la popularidad masiva con la que unos años más tarde contaron, por lo que tenemos intervenciones de gente muy famosa, incluso, en calidad de extra. Así, además de poder ver en pantalla en calidad de actores al propio Neal Israel o a su compinche a la máquina de escribir Pat Proft, vemos desfilar a gente de la talla de John Candy, Howard Hesseman, Chevy Chase, Roger Bowen, Ron Silver o Betty Thomas, todos ellos muy primerizos e inexpertos.
Neal Israel tendría su década de esplendor en los 80 gracias a las películas míticas que todos conocéis para en las décadas siguientes hacerse fuerte en la televisión, mientras que su co director, Brad Swirnoff, apenas escribió guiones para un par de cosillas más, sin importancia, y dirigió, un año después de esta, otra película de similares características titulada “American Rapsberry”.
“Tunnel Vision”, no deja de tener interés y curiosidad pese a ser una cosita menor e intrascendente.

sábado, 2 de mayo de 2020

APRENDE COMO PUEDAS

Estamos en 1996. El éxito de la trilogía de "Agárralo como puedas" aún colea, aunque ya comienza a enfriarse. En su momento significó el regreso por la puerta grande del clan ZAZ = Zucker / Abrahams / Zucker tras la época de vacas flacas que siguió a su primer gran hit, "Aterriza como puedas". Pero las cosas están cambiando. El grupo se partió y cada uno ha ido tirando por su lado. Jerry Zucker logró integrarse en el "mainstream" y alejarse de la comedia (hasta que le vio los dientes al lobo). Pero el hermano David y Jim Abrahams no tuvieron tanta suerte, viéndose obligados a seguir estirando del "spoof" les gustara o no. Y mientras el segundo dirigió títulos más o menos pasables como "Hot Shots" y secuela o "Mafia, ¡estafa como puedas!", hasta que dijo "basta ya de cachondeo!", dedicándose a otros menesteres, es David el que progresivamente se hunde en la mediocridad, facturando películas que casi ni siquiera salen a la luz o viéndose engullido por la lamentable saga "Scary Movie". Entre medias produce este "Aprende como puedas" ("High School High" en v.o.), parodia oficial del subgénero de aulas conflictivas.
Es curioso el modo en el que la coletilla "...como puedas" ha perseguido a estos señores a lo largo de sus carreras en lo que se refiere al mercado Español. Sin embargo, no somos el único caso. En Francia tienen la suya propia ("Y a-t-il un......"?"), lo mismo que en Colombia ("¿Y dónde está....?").

Como todo buen "spoof", el argumento de "Aprende como puedas" se puede contar sin que se note demasiado su condición de comedia, dice así: Richard Clark es un profesor idealista que abandona su puesto de enchufado en una escuela prestigiosa solo para ricos -y blancos!- decidido a ejercer en el espectro opuesto, el peor centro de enseñanza de todo el país. Allí tendrá que enfrentarse a varios retos, como lograr que sus alumnos aprendan algo, enamorar a una guapa profesora y, sobre todo, evitar que unos matones/traficantes, comandados por un misterioso capitoste oculto en la sombra, lo arruinen todo.
Es evidente que no estamos ante el momento más inspirado de la factoría Zucker, pero tampoco en el peor. Lo que tenemos es una comedia simpática, entretenida, con sus buenos gags y un humor un pelo menos surrealista al que nos tenían acostumbrados. Quizás es ese forzado y atolondrado "happy end" lo peor del conjunto. De haberlo enfocado con más pitorreo pues no molestaría, pero las risas son demasiado comedidas, por lo que nos queda un regusto algo amargo. Aún así, lo que verdaderamente importa es que has pasado poco más de 80 minutos distraído, sin complicaciones, y eso a mi ya me vale.

Ayudan a tal sensación el carisma de su protagonista, Jon Lovitz, un comediante que me cae especialmente bien y creo que, en general, ha sido desaprovechado. Le siguen una Tia Carrere que ya comenzaba a adentrarse en una decadencia que aún dura hoy, los veteranos Louise Flecther y John Neville, el eterno malote Marco Rodríguez (el asesino del supermercado en "Cobra") y el secundario de culto Nicholas Worth.
Entre los guionistas localizamos al mítico Pat Proft. El director, Hart Bochner, empezó en esto del cine como actor. Era el interés amoroso de "Supergirl" en la peli homónima del 84 y el bocazas farlopero de "La jungla de cristal". Aunque ha dirigido alguna cosita más, a día de hoy la interpretación sigue siendo su principal dedicación.

Pa ver y olvidar con una sonrisa en los labios (de arriba).

sábado, 4 de enero de 2025

ESOS LOCOS CUATREROS

Nos sabemos hasta el dedillo la cantinela de lo muy mucho que cinematográficamente molaron los años ochenta. Y aunque, desde hace ya una temporada, hay quien intenta aplicarlo a los noventa (y más pronto que tarde ocurrirá con los primeros dos mil), los ochenta siguen reteniendo ese áurea especial. Sea o no justificada. Personalmente, además, opino que lo mejor de la década se encontró, justamente, en medio: 1985. Por lo menos mirado desde la perspectiva de nuestra situación geográfica, donde algunos films llegaban un año (o más) tarde de su lanzamiento autóctono por ahí los USA (país que produjo lo más destacado de la dichosa época, guste o no) Y a 1985 pertenece "Esos locos cuatreros" lo que, ya de entrada, denota ciertas garantías.
¿¿Qué ocurriría si cogiéramos a un cowboy de la vieja escuela, un auténtico buen chico, heroico, noble y puro, típico de las rancias películas del oeste producidas en los años cuarenta, y lo trasladáramos a un entorno más "realista" y salvaje, menos romántico, de tan significativa época y género?? Justo, es con ese contraste con el que juega, durante los agradecidos 82 minutos que dura la función, el guionista y también director, Hugh Wilson, quien experimentaba su momento de mayor esplendor tras haber estrenado un año antes el super-hit "Loca academia de policía". Supongo que, por ello, la "major" de turno confió en él para que hiciera lo que le saliera del choto. Y lo hizo. Pero fracasó. De ahí que su carrera, a pesar de algún título intermedio medianamente llamativo ("La ratera", "Tess y su guardaespaldas"...), no volviese a relucir igual. Murió en 2018. Descanse en paz.
Rex O'Herlihan se define a sí mismo como el vaquero cantante. Viste de pulcro blanco. Es prodigiosamente rápido con el revólver (eso sí, jamás mata, su especialidad consiste en disparar a las manos de sus contrincantes). Canta como los pájaros y, por supuesto, es bondadoso y guapo. Las mujeres se pirran por él. ¡AH! y rechaza cualquier clase de bebida alcohólica, lo suyo es la leche. Literalmente. Además, tiene otra cualidad, se sabe de memoria todos los clichés adscritos al western. Todas las fórmulas narrativas y recurrentes por lo que, como dice él, puede ver el futuro. Así las cosas, aplicará sus talentos para ayudar a unos granjeros que viven atormentados por el villano de turno y sus lerdos secuaces.
"Esos locos cuatreros" llamó bastante la atención en nuestras tierras porque, justo, fue aquí donde se rodó. No resulta muy complicado deducir que el escenario exterior elegido fue el de tantos y tantos espagueti westerns, Almería y sus alrededores (para los interiores se recurrió a los "Estudios Bronston" sitados en Madrid). De ahí que la revista "Fotogramas" (conocida también como "Fotogrumos") visitara el plató y se sacara de la manga un completo reportaje que tuve el inconmensurable detalle de escanear y compartir con todos ustedes, por si gustan aquí disponen de la primera página, y aquí de la segunda y última. Es lógico pues que, a lo largo del film, pululen muchos rostros autóctonos, como los de Fernando Rey encarnando a otro de los villanos (considerando su culto bagaje previo, debió fliparlo colores al soltar todas esas frases tan absurdas), Emilio Linder, Charly Bravo y muchos otros que sabrán reconocer aquellos más puestos que yo. También ello se extiende al personal detrás de las cámaras, con José Luis Alcaine dedicándose a la dirección fotográfica, Gil Parrondo a la artística, Julián Mateos a los decorados o Francisco Lara Polop como... er... "production manager", que no se qué cojones implica ello. De productor asociado tenemos a Hervé Hachuel, ¿franchute? de lustrosa carrera todavía activa afincado en nuestras tierras y perfectamente reivindicable (hizo algo de ruido en 1986 dirigiendo "Banter" y en 1991 con "Besos en la oscuridad", producción de un Roger Corman experimentando con las españas como posible país colaborador, aunque la cosa no prosperó).
Por supuesto, y sin salirnos de nuestras fronteras, el título patrio no tiene ninguna relación con el original. La película nació como "Rustlers' Rhapsody" (el que la muy posterior "The Ballad of Buster Scruggs" de los hermanos Coen guarde algunos puntos de conexión en su título, y su arranque parodiando la misma temática con varios elementos parecidos, pensaba que era delirio mío... no obstante, no soy el único que se ha dado cuenta), pero por entonces, como bien sabemos, los distribuidores españoles vivían convencidos de que cualquier comedia con tintes más o menos modernos se vendería mejor si llevaba la palabra loco o loca en el título -precisamente gracias al super éxito con la academia de maderos del mismo Hugh Wilson, lo que justifica especialmente su utilización en el caso que nos ocupa-, táctica de la que existen mil ejemplos y se llegó a estirar cual chicle.
Efectivamente, "Esos locos cuatreros" es ochentera de pies a cabeza. Ya no se hacen "de risas" como esta
. Combina un tipo de humor más terrenal con gotas de "slapstick" (no falta el trompazo directo a la entrepierna) y algo de agradecido "spoof" (aunque sin llegar a los dulces excesos de unos ZAZ), sobre todo por la ristra de gags de puro meta-cine, como la ya reseñada continua alusión a los tópicos narrativos del western (incluida una graciosa cita a aquellos de producción italiana) No obstante, y a diferencia de mucha de la comedia de entonces, el nivel de mal gusto es bajo. Muy bajo. Casi parece diseñada para ser consumida por toda clase de audiencias. De ahí que la violencia esté muy suavizada y los clásicos chistes de drogas (las raíces que come el prota y le ponen contento) u homofóbicos tan propios del momento tengan presencia, pero sin abrumar. A colación de esto último, se juega muchísimo con la idea de que Rex O'Herlihan no sea lo suficientemente macho y dude de su hombría. Justamente, una de las ocurrencias más inspiradas consiste en que, tras asumir los villanos que no hay manera humana de acabar con él, buscan a otro cowboy cantante e igualmente buen chico para hacerle frente, lo que iniciará un conflicto a la hora del inevitable duelo: Perderá aquel cuyo curriculum sea menos moralmente intachable. Si encima nos buscamos al mismísimo hijo del mismísimo John Wayne para encarnar a dicha némesis, pues todos contentos.
Recuerdo perfectamente cuando "Esos locos cuatreros" fue lanzada en su día. De ver el trailer en la tele, el mencionado artículo en "Fotogramas" y luego su presencia por video-clubs. Pero jamás llegué a consumirla. Jamás. Tal vez porque no sea yo muy de western. O porque, sabiendo que España andaba metida, me daba pereza, suponiéndola cutre y deprimente. Gracias a los servicios de streaming gratuitos me estrené hace escasos días. ¿Y? Pues no les voy a engañar, me entretuvo bastante, divirtió comedidamente y dejó un poso agradable. Solté alguna risa salerosa... pero únicamente a ratos. Tampoco es, ni mucho menos, una comedia brillante y desternillante. En ese apartado flojea. Y la mezcla de humor super-tonto con humor super-absurdo eventualmente desconcierta. Cuando no resulta gracioso, el delirio en busca del efecto cómico se torna, simple y llanamente, surrealismo casi inquietante. En fin, no sabría decir... pero hasta eso hace de ella algo medianamente visible.
El reparto principal (equipo hispanoparlante aparte) no podía ser más llamativo. Un joven y guapo Tom Berenger. El gran G.W. Bailey como borrachín del pueblo. Así de primeras puede que no les suene, pero si digo que dio vida al "Teniente Harris" en las academias, seguro que saben de quien hablo. Justo, su segunda entrega se rodó a la par que el film reseñado, de ahí la presencia casi anecdótica del actor en aquella. Marilu Henner, la pechugona -cualidad muy explotada a lo largo de su carrera- protagonista femenina de la serie "Taxi" y que venía de asomar sus encantos en otro "spoof" fallido comercialmente hablando pero -en mi opinión- superior, "Johnny Peligroso". El super televisivo Andy Griffith (volvería a verse inmerso en la comedia paródica once años después con "Espía como puedas"). Y, hablando de ello, no perderse la escueta pero antológica intervención de Jim Carter en plan pistolero malcarado... ¿quién? el inmortal y bigotudo "Déjà Vu" de ese clásico imperecedero del "spoof" titulado "Top Secret". Lo complementan Sela Ward, Brant von Hoffman (otro habitual cadete de la academia loca y el cine de Hugh Wilson), Christopher Malcolm (tiene una carrera fascinante, aunque los más enfermos le reconocerán como uno de los pilotos rebeldes de "El imperio contraataca") o Billy J. Mitchell (el manager de "Nick Rivers" en... sí, tu otra vez, "Top Secret").
Lo crean o no, entre los productores yankis de "Esos locos cuatreros" localizamos nada menos que a Walter Hill... ¿cómo se quedan?.

sábado, 16 de julio de 2022

ROCK´N´ROLL HIGH SCHOOL

Si existe una lista de genuinas "cult movies", sin duda "Rock´n´Roll High School" entra de cabeza. Me refiero a la época en la que dicha etiqueta se aplicaba de manera justa, lógica y medida. No como ahora, que es de culto hasta el vídeo de tu abuela pelando patatas. Llevaba años deseando verla. Sin éxito. Incluso lo intenté en versión original a pelo, pero claro, fue un fracaso. Imagínense el sorpresón que supuso descubrirla el otro día, subtitulada, en una tele de esas de pago. No tardé nada en ponérmela entera.
¿Y por qué es de culto? Pues por varias razones. Entre ellas, quien está implicado en su creación y, por supuesto, en torno a qué famosa banda de rock and roll gira la trama. La cosa va de una chica llamada "Riff Randell" que es mega-fan de... ¡los "Ramones"! Su fanatismo choca de frente con la mojigatería y autoridad de la nueva directora en el insti, quien trata por todos los medios de poner fin al mismo rock and roll. Lo pagará caro el día que los alumnos se reboten y se hagan con la escuela al completo, para lo que contarán con ayuda de los mismísimos Joey, Johnny, Dee Dee y Marky.... Ramone, claro.
"Rock´n´Roll High School" es una comedia musical. Al estar fechada un año después del mega-hit "Desmadre a la americana", toma buena nota de aquella... especialmente en lo concerniente a ese fabuloso cartel descaradamente copiado -y muy bien- por el ultra talentoso William Stout, diseñador de producción en "El regreso de los muertos vivientes", del que ilustraba el clásico de John Landis. El humor, aunque a ratos estudiantil y gamberro, también se apunta un poco a cierto "spoof", cierto absurdismo (¿podríamos hablar aquí de influencia de "Made in USA"? podríamos... pero no lo creo) Lo que no encontrarán son tetas. Sí porros, sí coñas a costa de mal trato animal... pero el sexo se limita a una subtrama, totalmente prescindible, en la que el chico guapo del insti es un auténtico inútil a la hora de comunicarse con las chicas (giro original) y vive acomplejado + virgen. La historia que realmente nos importa es la de "Riff Randell" y su pasión por el cuarteto neoyorquino. Y son las escenas en las que suenan canciones de estos o, directamente, los vemos a ellos tocarlas (o interpretar fatalmente, con Marky y Dee Dee mirando a cámara en alguna que otra ocasión) cuando realmente disfrutamos. Obviamente, si los "Ramones" no te van, te quedarás frío. Pero si, como yo, los aprecias, pasarás un rato maravilloso canturreando sus clásicos. De hecho, me ha sorprendido lo mucho que los he vuelto a gozar cuando daba por sentado que, al tenerlos tan sobados, no me dirían nada. Craso error. Todo ello envuelto en un tono extremadamente loco, caótico, refrescante y muy divertido. Casi parece una película de los buenos tiempos de la Troma. Y no me extrañaría ni pizca que esta hubiese tomado buena nota de ella, ya que el parecido entre el desmadre de "Rock´n´Roll High School" y el de "Mutantes en la universidad" resulta indiscutible. Ambas parecen una fiesta filmada, antes que una película propiamente dicha.
Y detrás de todo esto encontramos una ristra de nombres que quitan el hipo, comenzando por el productor, Don Roger Corman que, parapetado tras su flamante "New World Pictures", quería hacer una película sobre música disco. Fue el director, Allan Arkush, quien le convenció para apostar por el rock dinámico y cafre de los "Ramones". Arkush dio forma al proyecto con ayuda de su querido amigo Joe Dante, presente en los agradecimientos, como co-autor de la "story" y en formato cameo haciendo de policía, al ladito de su inseparable Dick Miller. La carrera de Arkush -también efectuando su respectivo cameo, como portero de un concierto- ha durado hasta hoy, aunque más focalizada en la televisión. Antes, dirigió cosas tan peculiares como "Hollywood Boulevard" (junto a Dante), "Deathsport / El juego de la muerte", "Heartbeeps" (con Andy Kaufman), "Get Crazy" o "El club de los chalados 2" (su última película-película)
El reparto tampoco tiene desperdicio alguno: P.J.Soles (de "La noche de Halloween", "Carrie", "El pelotón de los chiflados" y "Alienator"), Vincent Van Patten (de "Noche Infernal"), Clint Howard como el listillo/golfo de la escuela, Dey Young (que acabaría haciendo papeles tontos en películas tan curiosas como "Spaceballs", "Perseguido", "La serpiente y el arco iris" o "Ríete como puedas", ese ignoto vehículo para Michael Winslow), los inseparables Mary Woronov + Paul Bartel, ella como la dictatorial directora del insti, él como impagable estirado profe de música clásica mutado a fan de "Ramones" y, finalmente, el DJ Don Steele (de "La carrera de la muerte del año 2000", "Gremlins" y "¿Y si nos comemos a Raul?"). Entre los asistentes al concierto de "Ramones" encontramos gentes del calibre de Arturo Vega (famoso diseñador del logo de la banda, ese que ahora lleva todo dios en la camiseta) o el mismísimo cantante de los "Germs", el monguito Darby Crash. Tras las cámaras también abundan los nombres de peso. El reputadísimo Dean Cundey se encarga de la dirección fotográfica. Y en tareas de asistente o director de segunda unidad tenemos al -entonces- futuro productor de "Piraña", "Aterriza como puedas", "En los límites de la realidad", "Top Secret!", "Robocop" o "Starship Troopers", Jon Davidson. Le acompañan el mismísimo Jerry Zucker de los ZAZ (la conexión entre esta gente y la peli reseñada es indiscutible... habría que ver quien inspiró a quien, cuanto y de qué manera) y el gran Rob Bottin diseñando (y encarnando) a un ratón gigante en uno de los gags más tontos de toda la película (fíjense que muchos de estos caballeros volverían a coincidir en futuros títulos generalmente míticos. No hay nada como hacer buenos amigos. Solo que, en este caso, el amiguismo se compensaba con sobrado talento... casi lo opuesto a lo habitual, sobre todo si hablamos de cine patrio)
Dada la naturaleza musical de "Rock´n´Roll High School" la banda sonora es, obviamente, impepinable (llegué a disponer de ella en vinilo, aunque creo que fue, sobre todo, por la cubierta) Además de muchos temas de "Ramones", destacan otros tantos de Chuck Berry, Alice Cooper, Devo, "Eddie and the Hot Rods", Fleetwood Mac, Nick Lowe, Paul McCartney & the Wings, "MC5", Todd Rundgren y Brian Eno. ¡¡Tremendo!!
Porque Corman es Corman, y no puede evitarlo, llegó a reciclar algunas imágenes del film en "Slumber Party Massacre 2" (donde las protas lo ven por la tele, aunque con unas canciones mucho más ñoñas como fondo sonoro) y en 1991 produjo una secuela directa, "Rock´n´Roll High School Forever". Gracias a su nulidad, se la señala como la razón de que la carrera de su protagonista, Corey Feldman, comenzara un imparable declive.
En definitiva, que tras tanta espera no me he sentido defraudado.  "Rock´n´Roll High School" está un rato simpática, y entretiene sobre todo en su tramo final. Fans y simpatizantes de "Ramones", no perdérsela.