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martes, 15 de junio de 2010

STAN HELSING

Por mucho productor ejecutivo de "Scary Movie" que se meta en este embolao, y por mucho Leslie Nielsen que haga un cameo, no estamos ante un “spoof” genuino, ni ante una película del todo paródica. Estaría mas en la onda de pelis como "My name is Bruce". ¿Y saben qué? Con tanto “spoof” malo que se hace últimamente, casi lo prefiero.
Un dependiente de un video-club llamado Stan, tiene que irse a su fiesta de Halloween pero, antes, debe entregar unos dvd´s a la madre de su jefe, si no lo va a despedir. Camino de la fiesta, en el coche de sus amigos, decide hacer un desvío para entregar los dvd´s, con tan mala suerte que acaban perdidos en un extraño pueblo asediado por monstruos y allí descubre que es un descendiente de Van Helsing y el destino le ha puesto allí para acabar con estos monstruos. Y lo hará de la manera más absurda.
Video-clubera, mala como ella sola, de puro absurda acaba cayendo hasta simpática, gracias, como no, a los monstruos a los que Stan Helsing debe enfrentarse. Estos no son otros que unas replicas customizadas, pero muy fieles a los originales de criaturas del cine moderno. Si entendemos como monstruos clásicos al hombre lobo, Drácula, la momia o Frankenstein, entendemos como sus réplicas actuales a Jason, Freddy, Michael Myers, Leatherface, Pinhead y Chucky… Y ahí están, no todo el tiempo que nos gustaría, pero cuando lo hacen, es lo mejor de la peli. Eso si, de vergüenza ajena el numerito que se marcan a lo "Village People" cantando el "Y.M.C.A", cambiando la letra por otra de temática mas “slasher”.
¿Los chistes? Malos. ¿La trama? Tonta y absurda. ¿Y entonces, donde radica la gracia del engendro? En que se trata de un homenaje a los monstruos modernos y al video-club en particular, y eso a los fans, nos toca la fibra. No llega ni a entretenida, pero la vemos con agrado.
Después de meter el cuezo en algunos productos de terror en las labores de producción, Bo Zenga, debuta en la dirección con esto.
Y si, Leslie Nielsen hace uno de los mejores papeles de su carrera, motivo por el cual también merece el esfuerzo de consumirla.

domingo, 5 de abril de 2009

REPOSEÍDA

El mayor problema que tiene "Reposeída" es que parte de unos elementos muy buenos, pero no sabe cómo sacarles partido. Una lástima...
Hacer una continuación de "El Exorcista" en clave de parodia contando para ello con la misma Linda "Tetas Bonitas" Blair está bien pensado. Pillar a Leslie Nielsen, entonces renacido como actor de comedia gracias al hit "Agárralo como puedas" para hacer de cura exorcista, está bien pensado. Contar con Ned Beatty como un telepredicador que quiere retransmitir el exorcismo en directo vía caja tonta (y es que "Reposeída" es una puya total contra la misma), está bien pensado. Y que todo ello reciba la bendición del humor tipo "spoof" también es de lo más acertado. El conjunto entretiene razonablemente y hace sonreír en contadas ocasiones... pero la sonrisa no es suficiente, ante un producto así deberíamos estallar en carcajadas (sobre todo los fans de "Aterriza como puedas", "Top Secret" y etc), y no ocurre. Y es que ya se sabe, solo los Zucker & Abrahams sabían cómo manejar este tipo de comedia para que funcionara.
Linda Blair es una maruja feliz, casada con un pipiolo y con hijos. Pero el diablo vuelve a poseerla, y la iglesia se mete por medio dándole las riendas del asunto a un cura joven y atontao y a un hipócrita telepredicador. Naturalmente la cosa no va bien, y tendrá que ser el cura que ya salvó a la Blair en su momento, el responsable de repetir la hazaña.
Lo dicho... algún gag visual simpático... muchos chistes sobre el vómito verde y otros tantos sobre los curas y su abstinencia carnal... cameos de rostros populares de la tele USA... muchos otros chistes de tercera división y un Leslie Nielsen cargado de energía que hace lo que puede (simpáticas sus imitaciones de cantantes famosos). Eso si, Linda Blair lo hace como el culo, no tiene capacidad para la comedia y se nota, no me sorprende que pasara la mitad de su carrera actuando en incontables series Z.
El resultado, pues eso, insulso... aunque, honestamente, no peor de lo que recordaba.

jueves, 1 de enero de 2009

DRACULA, UN MUERTO MUY CONTENTO Y FELIZ

En 1995 el amigo Mel no andaba en su mejor momento. Su estilo de humor, y su acartonado sentido de la estética, estaban ya bastante anticuados. Venía de hacer la mediocrísima parodia de "Robin Hood" y, en pleno renacer del "spoof" gracias al éxito de "Agárralo como puedas", se animó a rodar una coña con el en ese momento recuperado Leslie Nielsen a costa de Drácula y la entonces aún caliente versión de la novela de Bram Stoker según Francis Ford Coppola.
Claro, la idea de unir a dos monstruos del humor como Nielsen y Brooks tendría que haber esputado la mejor comedia de la década. Pero no fue ese el caso. Un colega y yo fuimos a verla al cine, y salimos bastante decepcionados. Hoy, pasados más de diez años, la vuelvo a mirar con ojos compasivos y... bueno, haciendo un esfuerzo podría salvarse, pero por los pelos.
En esencia "Drácula, un muerto muy contento y feliz" se mantiene fiel a la novela que parió al rey de los chupasangre, en cuanto a cierta estructura básica, pero luego, lógicamente, la salpica de cuestionables chistes... algunos terriblemente tontos y otros bastante más ingeniosos (destacando, a mi gusto, cuando el vampiro intenta dirigir telepáticamente a Mina y su sirvienta, provocando el caos entre ellas... o la rapidez con la que, por mero interés, un carcelero cambia de opinión respecto al destino de Renfield). Mel Brooks se reserva el papel que mejor le va, el de Van Helsing, y se rodea de unos pocos de sus clásicos, como Harvey Korman, Anne Bancroft (la que fue su mujer hasta el día de su muerte) o Rudy De Luca en el guión. Luego pica un poco de los nombres del momento, destacando mucho bellezón y al por entonces popular Peter MacNicol (también en "Los Cazafantasmas 2"), ideal para el rol de Renfield... aunque también algo cargante.
Lo que más choca de este "Dracula" es su tempo humorístico. Como peli entretiene lo suyo... pero, como comedia, los gags no abundan y hay momentos más extensos de lo normal en los que, esencialmente, no hay materia para la risa, la historia se limita a seguir. Es raro. Luego, habría que ver cuanta fue la aportación de los dobladores españoles, por esos continuos tacos que resultan cómicos al situarse en medio de diálogos de tono típicamente victorianos (como cuando Mel Helsing suelta lo de: "¡La medicina moderna es una puta mierda!") y por esa directa alusión a Chiquito de la Calzada (muy celebrada por el público en pase al que fui). Por otro lado, Nielsen está simpático, en su línea.
En fin, que la peli acaba resultando un divertimento tontorrón, aunque lejos, muy lejos, de los momentos más inspirados de la carrera de su realizador. No conozco al dedillo los resultados de taquilla, pero no me sorprendería saber que fueron estrepitosamente flojos. Después de aquello, Brooks dejó la dirección y se dedicó a reciclar su propia obra con resultados bastante satisfactorios -para él-, destacando los musicales basados en "Los productores" y "El jovencito Frankenstein".

sábado, 16 de agosto de 2008

PROM NIGHT

Poca broma, que estamos ante uno de los mini-clásicos del "slasher" primigenio. El mismo que tuvo la osadía de contar con la "scream queen" del momento, Jamie Lee Curtis (el otro fue "El tren del terror"). Uno de los primeros en apuntarse al boom iniciado por “La noche de Halloween” / "Viernes 13" y víctima en si mismo. Víctima de una serie de secuelas bastardas bajo la forma de "Mary Lou" y víctima de un reciente remake aún inédito para el que suscribe y que, por lo que sé, no me corre prisa.
Visto ahora, entiendo perfectamente por qué en su época no me gustó y me pareció un rollazo. Hasta los 60 minutos justos el asesino no actúa (pero literalmente, pues a los 59:59 sujeta a su primera presa para degollarla un segundo después). Antes de todo eso, el director Paul Lynch, nos mete en la historia, presenta a personajes (los adultos compensan la idiotez de los jóvenes) e intenta crear suspense y tensión, cuya supuesta eclosión sucederá durante la noche, en el baile de graduación. Y todo ello girando en torno a la clásica venganza ante un crimen oculto por sus perpetradores a lo largo de varios años, como "Sé lo que hicisteis el último verano" por ejemplo.
El mismo señor Lynch (ningún parentesco con el otro) decía que su película era más un thriller, y por su estructura no andaba mal encaminado. De hecho, el film es interesante hasta que se adentra en el terreno del "slasher" propiamente dicho y todo se hace bastante previsible y rutinario. Aún así, esta parte tampoco es del todo desdeñable, aunque en el aspecto sangriento no se luzca mucho salvo por una decapitación resultona.
Lo que sí no tiene precio es ver a Leslie Nielsen, que interpreta al director del instituto donde se desarrolla la acción, bailando música disco en la misma pista que, poco después, Jamie Lee Curtis y su acompañante se montan una coreografía que ya hubiese querido Travolta. Los 70 aún estaban muy fresquitos, y había que satisfacer a las plateas... lástima que ello le quite seriedad a la propuesta y uno no pueda evitar un cierto descojone.
La resolución de la trama acaba incluso dando un poquito de pena, gracias a un asesino que provoca una notable empatía (a pesar de lucir un look muy poco chanante).

miércoles, 19 de octubre de 2022

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 16 (MARICONADAS VARIAS C)

Imágenes extraídas de las fermosas páginas de "Mad Movies", "L´Ecran Fantastique" y otras revistas franchutes que me alegraron la adolescencia por ahí los años 80/90....



A pesar de lo que invita a pensar la imagen,
en realidad "Bad Girls From Mars", una de esas
cosas que Fred Olen Ray rodaba en cuatro días a
toda castaña, es una comedia. Y si no se lo 
creen, AQUÍ tienen la respectiva reseña que
lo demuestra.


Si hay algo que molaba de "Re-Sonator / From Beyond"
eran las grotescas mutaciones del doctor Pretorius
a base de látex y focos de colorines, como la que 
ven en la imagen, desglosada en tres fases.


Una imagen la mar de chula aparecida en "House, una casa 
alucinante", concretamente durante una pesadilla de su protagonista.


Cartel yanki -o eso creo- de "Jake Speed, la aventura de
África", uno de los más curiosos subproductos surgidos a
la sombra de "Indiana Jones" y por el que, como ya conté 
a fondo en su día, siento gran estima.


A continuación, un par de zetismos.
Por un lado, una imagen promocional de "Robot Ninja", 
infrapelícula que tengo previsto revisar algún día.
Lo cierto es que semejante "digna" instantánea no nos
preparaba 
para el posterior descalabro.



Y un clásico de la casa, Fred Olen Ray rodando "The Haunting
Fear" con Michael Berryman. En su momento era la única imagen
disponible del cineasta y casi me compré aquel "L´Ecran Fantastique"
por ella (ya les he hablado muchas veces del fanatismo que, en esa
época, le procesaba al tipo) Lo malo era que, obvio, los dos tíos tras la
cámara estaban de espaldas. Hoy casi puedo asegurar que Ray es
el de nuestra derecha... pero ni así estoy convencido. Imaginen
entonces lo que era adorar, básicamente, un cogote.


E igual que hicimos en la segunda tanda de "Mariconadas Varias",
cerramos con una imagen siempre entrañable, graciosa y divertida
del gran Leslie Nielsen dando vida, cómo no, a su mejor creación, 
el "Frank Drebin" de "Agárralo como puedas".

miércoles, 30 de diciembre de 2009

SPANISH MOVIE

Cuando uno va al cine con la malsana intención de cargarse una película, y resulta que lo que ve le agrada y sale con un buen sabor de boca, eso es sinónimo de que la cosa no está tan mal. Pero bueno, no es el caso (¿qué se creían?) de "Spanish Movie". Lo es a medias.
Verán: Como "spoof movie" funciona a la perfección. Tiene un enorme número de gags, parodia todo lo parodiable, es políticamente incorrecta como para tenerla en cuenta, introduce elementos nostálgicos con el fin de ganarse a su publico, los treintañeros, recurriendo a los "Clicks" de "Famobil", "Espinete" o los pitufos. Además, todo el diseño de producción es impecable, en temas técnicos la cosa parece incluso americana. Los F/X son más que correctos, y lo mejor de todo, los sketches muy, muy graciosos. En términos generales, hay que decir que incluso supera en muchos aspectos a la mayoría de "spoofs" yankis actuales (tampoco algo tan difícil), los cuales toma como ejemplo, y que contando en su reparto con gente como Joselito o Leslie Nielsen, ya se tienen del todo ganado a un buen amante de la comedia (como yo). Y sí, nos encontramos ante un soplo de aire fresco en el cine español. La peli es bastante buena.
Claro ¿Qué pasa? Que podía haber sido mejor…
Los artífices aseguran que sus referentes son los Zucker Abrahams Zucker, pero que quieren que les diga, a gag por minuto mama muy poco de estos y mucho de los Seltzer- Friedberg que sin embargo superan. Es decir, más que chistes de doble sentido (alguno hay) y visuales, tenemos una peli de hostias, caídas y chuflas baratas, más características de los segundos que de los primeros. Pero no hay que tenerlo en cuenta porque ni de coña, ni por todo el oro del mundo, Jose Luis Caldera, Paco Cabezas o Eneko Lizarraga son los ZAZ patrios.
¿Y qué es lo que jode a esta película por completo? Pues el hecho de que no deja de ser española, y su misma condición la convierte en una especie broma de "buen rollito" sobre "nuestro cine" sin buscarse enemistades de ningún tipo. Tenemos cameos de Alejandro Amenábar, Alex de la Iglesia, Jaume Balagueró, Paco Plaza, Belén Rueda, José Antonio Bayona, etc, etc, etc, como diciendo, “mira que osados estos chicos, que experimento más majo están haciendo… aprobémoslo”.
Así que sí, "Spanish Movie" está muy bien, te echas unas buenas risas… pero es una PUTA película española................ veeeeeenga, siiii, está chula (¡¡como me cuesta reconocerlo, por dios!!).

viernes, 15 de agosto de 2008

ATERRIZA COMO PUEDAS 2

"Aterriza como puedas 2" es un caso bastante extraño e insólito dentro del panorama de las secuelas, más si la situamos en su año de producción (1982) y mucho más si nos centramos en el género al que pertenece, las "spoof movies". Una continuación dentro de esa clase de comedia no es tan rara si esta gira en torno a las desventuras de un personaje central y carismático (caso de Leslie Nielsen en "Naked Gun" o Charlie Sheen en "Hot Shots"), o si se aparta totalmente a nivel narrativo de la peli madre, aunque mantenga a los personajes básicos ("Scary Movie" al completo). Con "Aterriza como puedas 2" estamos ante un remake de la primera que, al mismo tiempo, es una continuación en toda regla.
Repiten la gran mayoría de los protas, pero, y ahí está lo raro, repiten también incluso personajes muy muy segundones, que por lo visto dieron tanto color a algunos gags memorables que los productores se los hacen repetir, exactamente igual, con el fin de contentar a la audiencia. Lo mismo para los roles principales. A ello hay que añadir, directamente, imágenes de la primera entrega a modo de flash-back. Aquellos gags que no son idénticos, varían sobre la misma idea, y en ocasiones con buenos resultados.
Y es que "Aterriza como puedas 2" no es ni una mala segunda entrega y ni una mala comedia. Se trata de un film muy entretenido que a pesar de los inevitables momentos de "dejà vu" conserva su gracia y, por supuesto, aporta chistes originales, algunos de ellos tan cojonudos como los mejores de "Aterriza como puedas 1", vamos, de esos que se te quedan grabados y luego repites durante las charlas cinéfagas con los amigos.
La historia es lo de menos, va de un vuelo hacia la luna con serios problemas, y de cómo el inevitable Ted Stryker se ve obligado, una vez más, a arreglar el asunto. Naturalmente, al estar ambientada en el espacio, las referencias y coñas a costa de títulos clásicos (o muy de moda en ese momento) de la ciencia ficción son numerosas: "Star Wars", "Star Trek", "Galáctica", "2001", "E.T.", etc.
Y ya que citaba a "Star Trek", valga decir que, sin duda, uno de los mayores aciertos de la película es el papel interpretado por William Shatner, sin cuya intervención justo en el momento en el que todo empieza a resultar demasiado repetitivo, el film se iría al traste de forma irremediable. Le acompañan un montón de caras conocidas, aparte de las que repiten, como por ejemplo Chuck Connors, Raymond Burr, John Vernon, Rip Torn, Sonny Bono, Sandahl Bergman y Laurene Landon (ambas muy habituales en series B y Z), una jovencísima Monique Gabrielle (scream queen que quita el hipo) e incluso Kitten Natividad, antigua musa de Russ Meyer y casual estrella porno.
El responsable de acarrear el talento invertido en la original por tres cerebros en uno sólo, Ken Finkleman, venía de dedicarse a la escritura de guiones (incluido "Grease 2") y debutaba como director (y actor) en esta peli. Imagino que no funcionó muy bien, por dos motivos, uno, que Finkleman acabó con sus huesos en la caja tonta de por vida y, dos, que nunca se produjo la tercera entrega que tan llamativamente se anuncia en los créditos finales.
Un "spoof" francamente recomendable... y más si lo comparamos a los que se llevan haciendo últimamente (y pensar que en su época fue vapuleada, los que la pusieron a bajar de un burro deberían ver "Epic Movie").
Una curiosidad: la versión del dvd lleva un par de gags incomprensiblemente extirpados de la edición en VHS.

martes, 11 de marzo de 2008

SIMON SAYS

Estupendo slasher a la vieja escuela (no como "Hatchet") que he tenido el placer de ver.
Se nos cuenta la historia de dos hermanos gemelos, uno psicópata -Simon- y otro retrasado mental. El psicópata, envidioso porque sus padres prestan mas atención al otro, decide matarlo y suplantar su personalidad. Vestido con sus ropas, acaba también con sus progenitores, quienes fenecerán aturdidos creyendo que es su favorito el que les ha quitado la vida. Retorcida idea esta.
Años después, un grupo de adolescentes ardientes como monas (no podía ser de otra manera) deciden irse de camping por la zona donde ocurrió el cruento drama. El resto, pues ya os lo podéis imaginar.
Lo mejor es el psicópata, interpretado por Crispin Glover, que gusta de despedazar a sus victimas por medio de artilugios mecánicos que él mismo fabrica con material de serrería. Claro que, como todo slasher que se precie, un buen psicópata debe ir acompañado de un arma con la que identificarle. Y si Jason usaba machete, Freddy unas garras, Michael Myers un cuchillo de cocina y Victor Crowley con un hacha, nuestro ¿Simon? va por ahí con un pico. No está mal.
La película no es nada original ni ofrece nada nuevo, todo lo contrario. Es todo tan obvio que hasta me parece un canteo que precisamente sea Crispin Glover quien interprete al asesino (que lo hubiera hecho, por ejemplo, Kane Hodder, ya hubiera sido cachondeo). Por eso mismo, esta peli me ha gustado más que cualquiera de las mierdas que acostumbro a ver últimamente, porque es un slasher puro. Además, la galería de acuchillamientos, despedazamientos y/o derivados, está regado con una serie de f/x, cortesía de Michael Broom, que nos dejan más que convencidos. Brutotes ellos.
El director (y autor), el canadiense William Dear, es el responsable de uno de los episodios mas flojos de la película "Cuentos Asombrosos", el de la momia. Un artesano con una extensa filmografía en la que predominan las producciones infantiles (destacando ese pequeño hit ochentero que fue "Bigfoot y los Henderson"), las comedias adolescentes alocadas, aventuras de regusto Spielbergiano ("El jinete del tiempo"), pelis para lucimiento de Leslie Nielsen e incluso aquella sobre baseball con Christopher Lloyd y Danny Glover, "Ángeles".
"Simon Says" es su primera incursión el los terrenos sanguinolentos del terror y el slasher. Pues le ha salido “de perilla”. Gente así, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, son dignos de mi admiración… aunque de sus filmografías, luego, no me interesen mas que dos o tres títulos, a lo sumo.
Muy recomendable.

miércoles, 4 de mayo de 2022

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 9 (MARICONADAS VARIAS B)

Imágenes extraídas de las fermosas páginas de "Mad Movies", "L´Ecran Fantastique" y otras revistas franchutes que me alegraron la adolescencia por ahí los años 80/90....

 

Comenzamos este repaso rescatando un cartel del clásico de Clive Barker, "Hellraiser".
Uno que, creo, no ha tenido demasiada difusión porque pertenece a
cuando el film se encontraba en plena pre-producción. Y mola muchísimo.

Molan también el cartel y, sobre todo, el extravagante título original de esta
película -el otro es "Killer Dead"- que únicamente logró distribución
en Argentina como "Tierra de zombies". Parece un chiste pero, no, esta
cosa existió y existe. El director, Brendan Faulkner, anduvo implicado
en la complicada y culebronesca gestación de un clásico videoclubista
como "Spookies". De hecho, se dice que "Non-Vegetarian zombies
from outer space" es una secuela "no oficial" de aquella.


Para carteles molones los de Boris Vallejo destinados a la saga "Deathstalker",
ese cutre-Conan de saldo surgido bajo las faldas del imperio Corman. Pero
¿se los curraba el ilustrador por encargo o, simplemente, eran creaciones
suyas que ya tenía y vendía al pirata de Roger? Más que nada porque
los personajes que en ellas aparecen nunca jamás se parecían a los de
 la película (especialmente en las secuelas. La primera aún) Todos los
títulos de la saga están reseñados en nuestro pest-seller. Únicamente
merecían la pena el primero y, muy especialmente, el segundo, realmente
 cafre y simpático. El cartel aquí expuesto pertenece a la que hace cuatro.

Otro cartel que chana mucho y, como buen exploitation, engaña.
Obviamente ese robot tan "cool" no salía en la película, una increíblemente
costrosa cuya reseña anduvo un tiempo por acá para terminar reciclada
en nuestro pest-seller. Tengo recuerdos muy gratos con respecto a
esta imitación chusquera de "Robocop" y "Terminator". Su proyección
en una Maratón de Cotxeres de Sants se saldó con un éxito monumental
y una experiencia muy muy divertida, de aquellas que te acompañan 
el resto de tus días.

Y ya que estamos con robots que dan vergüenza ajena, aquí tenemos
al primo pobre de "Depredador" (quien, a su vez, era el primo
rico del marciano de "Llegan sin avisar", no lo olvidemos), es decir,
"Robowar", el célebre exploit del film de Schwarzenegger parido
 por el rey de la desvergüenza cinéfaga, Don Bruno Mattei.


Ojeando en su época la revista "Mad Movies", me encontré de morros con
esta imagen alucinante, que desde ese momento se grabó a fuego en mi psique.
Todo hacía suponer que aquella película ("Blood Massacre") 
tenía que ser
un festival gran guiñolesco de excesos, gore y  
cochambre. Mi tipo.
Con los años
la vi y reseñé. No, no se  aproximaba ni por un
milímetro a mi idea de lo que debería 
ocultarse bajo semejante titulazo.
Pero eso no le resta méritos 
a la imagen. Ya saben, a falta de una película
a la altura, siempre 
podemos echar mano de nuestra imaginación
y dar forma 
a aquello que realmente nos hubiese molado consumir
(o, en su defecto, 
pillamos una cámara de vídeo y la hacemos nosotros)
Si no me equivoco, el tipo que cuelga es el gran George Stover.

Algo parecido ocurre con "Black Roses", un rollazo insufrible sobre
jevis satánicos pero con una imagen tan chula y potente como la
aquí expuesta. Sin más.

Y ya que hablamos de Satán, películas mediocres e imágenes potentes, nada
como cerrar el repaso con el gran Leslie Nielsen combatiendo el mal cruz
mediante en aquella muy olvidable guasa a costa de "El Exorcista" que fue "Reposeída".

sábado, 8 de febrero de 2025

POLICE FORCE

Durante mi obsesión juvenil por consumir toda suerte de películas sobre andanzas justicieras, llegué a un punto en el que, tras devorar los títulos respetados y respetables, e inyectarme una dosis de sus coetáneos italianos, tuve que recurrir a un escalón todavía más bajo (aunque no el último, ese pertenece al "actioner" filipino): subproductos norteamericanos directos al vídeo-club por cortesía de nombres tan poco recomendables como los de Joseph Merhi & Richard Pepin, David A. Prior o Cirio H. Santiago. Entre muchos más, todos igual de insalubres. La única condición que les ponía era la existencia de cierto parecido con "Paul Kersey" o, sobre todo, "Harry Callahan". Es decir, poli encabronado buscando venganza y armado con juguete de gran calibre. Así, de memoria, recuerdo haberme papeado, siguiendo tal estrategia, películas como "The Big Score" de/con Fred Williamson (se rumoreaba -erróneamente- que partía de un guion para el propio "Harry Callahan" finalmente no realizado), "L.A.Heat" (del amigo Merhi), "Max Force" (con John Matuszak -el "Sloth" de los "Goonies"- impartiendo justicia) o "Juez, Jurado y Ejecutor". "Police Force" tenía, a primera vista, todos los números para encajar en la lista. Ya desde su tremenda caratula (se la dejo abajo, cortesía -lo mismo que el respectivo ripeo- de mi queridísimo Enorm), cuyo póster lució en mis paredes un tiempo (supongo que los del vídeo-club iban a tirarlo y conseguí que me lo regalaran), el original yanki -donde se la conoce como "Nightstick", año 1987 por cierto- ultra-macarra (y ultra-engañoso... más incluso que la versión pal mercado hispano), su trama de base... hasta el apellido del héroe, Calhoun -muy fonéticamente parecido a "Callahan"-.
Y sí, Calhoun es un poli duro -tampoco demasiado-, en perpetua lucha contra sus superiores (nos lo presentan con la típica escena heroica, en la que se hace pasar por médico para detener a un psycho armado. Retrotrae a aquella de "Callahan" fingiendo ser piloto en "Harry, el fuerte"). Será el responsable de pillar a una banda de hermanos malísimos que amenazan con infestar Nueva York de bombas si no les dan dinero (por número, método e intenciones, diríanse la combinación perfecta entre el "Scorpio" de "Dirty Harry" y los terroristas jipis de su tercera entrega, "Harry, el ejecutor"). ¿Exagero? Bien, ¿y si les digo que uno de los actores de "Police Force" es John Vernon, quien interpretara al alcalde en el clásico de Don Siegel, y aquí da vida a un poderoso hombre de negocios extorsionado? Dato tan descarado como cuando Sylvester Stallone fichó para "Cobra" a Reni Santoni y Andrew Robinson (socio y enemigo de "Callahan" respectivamente en el primer film).
Por desgracia, todos esos paralelismos con mi poli favorito se quedan en la superficie, porque "Police Force", a pesar de sus esforzados intentos a base de ritmo acelerado y cierta sutil estilización, termina resultando más bien desaboría. ¿Motivo? pues que estamos ante un telefilm en toda regla, y de los ochenta, cuya naturaleza queda del todo delatada cuando en el reparto localizamos a dos veteranos por entonces más que habituales en estas lides, Robert Vaughn y un Leslie Nielsen apuntito de zafarse de semejante infierno para renacer como "Frank Drebin" (y, a su modo, meterse en otro infierno, el del encasillamiento). Al "Harry Callahan" de mentirijillas lo interpreta Bruce Fairbairn, actor habitual en series bien conocidas (como "La Masa", "Los ángeles de Charlie", "El coche fantástico", "Remington Steele", "Los vigilantes de la playa"...), quien también habría nadado ocasionalmente entre subproductos. Ese mismo 1987 venía de interpretar a otro policía en "Cyclone, al filo de la muerte" del omnipresente Fred Olen Ray. Pero previamente contaba con un crédito de lo más exótico como protagonista, "Vampire Hookers" para -otra vez tú- Cirio H. Santiago, nada menos. Le complementa David Mucci, el matón feúcho finalmente decapitado en "Prom Night", como uno de los villanos.
Por tanto, y por supuesto, el 99% de la carrera de Joseph L. Scanlan, director de "Police Force", se desarrolló entre los márgenes de una pantalla cuadrada. Estaba cantado, vamos.
Al productor, Sandy Howard, ya lo hemos tratado por acá. Un auténtico hombre de cine, capaz de apadrinar desde productos de primera, a cosas más cochambrosas o, como es el caso, telefilms. Graciosamente, no era aquella la primera vez que me decepcionaba, ya lo hizo cuando convirtió a Wings Hauser en un poli no sucio, pero sí frío, de nombre "Stoney".
Que "Police Force" se parió para la caja lerda lo denota también cierta censura moral. Entre la poquísima chicha que hay, tenemos la ejecución de un policía por parte del criminal de turno. Cuando vemos a aquel en el suelo, apunto de recibir el balazo, distinguimos una cantosa aplicación de látex pegada a la frente. Es evidente que su finalidad consistía en falsear un supuesto impacto mortal... pero no llegamos a presenciarlo.
En el tercer acto, los malos exigen que sea Calhoun quien les lleve las maletas con el dinero, previa instrucción telefónica (otra conexión con "Harry, el sucio"), además, han secuestrado a su chorba, por lo que el policía acude más que motivado. No obstante, ni siquiera así se enfunda en el "look" ultra-chanin del cartel yanki, ni saca un pistolaco como el de la caratula del vídeo-club, algo que podría haber sospechado viendo la foto promocional de la parte trasera en la que sujeta una pistolica mas bien mierdosa.

domingo, 25 de noviembre de 2012

VERY FUNNY THINGS

Uno de los libros que suelen salir dentro del marco del festival de de cine de San Sebastián (que suelen estar bien), y uno de los que yo fui a comprar con avidez, dado que existen pocos libros dedicados a la nueva comedia americana, y este, parecía el definitivo.
Mayúscula decepción me llevé, no solo porque a poco más de la mitad del libro, este comienza de nuevo desde el principio traducido al inglés, cosa que me parece genial salvo porque el libro no lo compré dentro del festival, si no en una librería y no se advierte en ningún lugar este pequeño detalle. Si el libro hubiera estado bien, esto lo hubiera pasado por alto, pero es que estamos, y esto que quede bien claro, ante el libro más espantoso sobre cine que he leído en mi vida.
El volumen, coordinado por Violeta Kovacsis, recopila artículos de un buen puñado de relevantes plumas, ofreciéndonos sesudos análisis sobre películas tan tontas como “Lio embarazoso” o “Aquellas juergas universitarias” por citar algunas. Desconozco a que público irá dirigido el libro, pero a mí, fan acérrimo de la comedia americana, el contenido del libro, la pedantería de cómo está escrito, y los paralelismos entre las películas de las que nos habla y los grandes clásicos, me la sudan tremendamente. Y creo que al resto del público que quiere leer sobre comedia americana, tampoco admitirá ni apreciará, el desmedido talento del que hacen alarde la mayoría de estos articulistas, cuando se trata la materia de la que John Belushi es Rey.
El libro apesta a encargo, y digamos que ninguno de los autores es verdaderamente fan del género que trata, así pues, todo muy intelectual, todo muy bien escrito, pero me quedo chafado tras su lectura, no ya por lo poco interesante de sus artículos y ensayos, si no más bien porque acabarlo me ha costado dios y paciencia, y me he aburrido horrores. Y es que este grupo de señores y señoras, han conseguido hacer con este libro, algo que parece imposible en un principio; hacer un libro sobre la comedia americana soberanamente aburrido. Además, no profundiza en ninguno de los títulos, repasa todos y ninguno, de los que han seleccionado.
Un absoluto asco, y una autentica pena que la gente que escribe sobre cine en nuestro país, no sea capaz de parir un libro sobre la nueva comedia americana como mandan los cánones, que a la hora de escribir olviden el sentido del humor, incluso para hacer un libro sobre la comedia, y todo ello quizás porque es un género despreciado por la crítica en general, y escribir un volumen entero sobre el tema, es más una lata que un apasionado trabajo. En el caso de estos señores, me refiero.
En definitiva; se habla de “Resacón en Las Vegas” como si se tratara de “El Septimo sello”… y eso jamás puede ser bueno ¡Que tonillo más resabiado, por dios! Por citar un par de artículos menos coñazo, destacar el dedicado al programa televisivo “Saturday Night Live”, en el que se nos hace un repaso, muy escueto eso si, de los cómicos que han ido apareciendo en cada etapa, y por otro lado, una trascripción de una entrevista americana e inacabada a Leslie Nielsen, perteneciente a las cintas de un muchacho que falleció durante la confección de dicha entrevista.
En momentos como este, es cuando lamento el no tener una casa de campo con su chimenea, para alimentar a las llamas con libros como este.

miércoles, 3 de agosto de 2022

EL CASTAÑAZO / MINUTOS MUSICALES 7: HANSON BROTHERS + SLAPSHOT

A un equipo de hockey sobre hielo de glorioso pasado, pero decadente presente, las cosas comienzan a irle mejor cuando incorpora grandes dosis de violencia en sus partidos. El decepcionado entrenador deberá lidiar con las locuras de sus jugadores y su propia crisis matrimonial.
"El Castañazo" es, en su aspecto visual hiper-realista y más bien feucho, una tragicomedia setentera hasta las trancas y un título de culto para muchos. Pertenece a ese momento del tiempo en el que Hollywood perdió miedo a los tacos y comenzó a explotarlos indiscriminadamente. La misma película casi se vendía gracias al abuso de ellos, lo que contribuyó a un velado escándalo (otra que me viene a la memoria es "El último deber", donde incluso el póster lleva unos cuantos censurados mediante onomatopeyas)
Siempre he pensado que, teniendo en cuenta su origen clásico, Paul Newman supo adaptarse muy bien al cine moderno (salvo su manifiesta aversión al nacimiento del "blockbuster"). Esta película, y muchas otras que la siguieron, lo atestiguan. Tampoco el director era manco, George Roy Hill, de sobrado reconocimiento gracias a "Dos hombres y un destino", "El golpe" (ambas con Newman) o títulos tan peculiares como "El mundo según Garp" o "La chica del tambor". Su última película fue una comedia a mayor gloria de Chevy Chase, "Aventuras y desventuras de un yuppie en el campo"
Algo más curioso es el caso de la guionista, Nancy Down. Muchas de sus aportaciones figuran sin acreditar. Y otras bajo seudónimo masculino, entre ellas "Chicas en pie de guerra", del 84, una comedia para lucimiento de Kurt Russell y Goldie Hawn o, sobre todo, "Ladies and Gentlemen, the Fabulous Stains", título de culto del 82 en torno al auge y caída de una banda punk liderada por una jovencita Diane Lane (que sale en pelotas siendo menor de edad) Down no ha escrito nada más desde 1989.
Sorprende su mano en una película repleta de testosterona pero, sobre todo, mucho humor políticamente incorrecto, destacando unas buenas dosis de machismo y bastante homofobia (brutal cuando Newman le suelta a una mujer que su hijo pequeño crecerá hasta hacerse todo un maricón) A ello añadan lo que, ciertamente, la ha hecho popular: Las escenas de interminables peleas entre jugadores. Todas duelen, la sangre corre y son un rato cafres. Dentro de este apartado brillan con luz propia unos personajes que han pasado a la historia, los hermanos Hanson, interpretados por auténticos jugadores de hockey (Jeff y Steve Carlson + David Hanson)
"El Castañazo" sirve para pasar el rato, no aburre en exceso y te ríes en algunas escenas. Sin embargo, lo que siempre me ha llamado la atención de ella es lo mucho que influyó en el punk y hardcore posteriores, cosa que nos lleva a mutar esta reseña en la séptima entrega de los minutos musicales.
Probablemente el caso más llamativo sea el de "Nomeansno", banda Canadiense de reconocido y reconocible sonido propio, para nada previsible. Sus integrantes eran fans de "Ramones" y les apetecía componer canciones del mismo estilo, directas, melódicas, simples y a base de letras tontas. Pero con "Nomeansno" no podían. ¿Qué hacer? crear un grupo paralelo. De esta guisa tuvieron la idea de su vida, convertir en carne y hueso a los hermanos Hanson de "El Castañazo", darles instrumentos con los que parir canciones sobre hockey, pizza, chicas y hostias. Así, se estrenan en 1992 con el muy decente y enérgico disco "Gross Misconduct", cuya portada imita/homenajea a lo que John Holmstrom y Gus MacDonald hicieran para "Ramones" en "Road to ruin". En el interior, un montón de temas pegadizos, aunque mi favorito es "Jack Off"...


El "problema" de "Hanson Brothers" fue, en cierto modo, el mismo de "Ramones". Eran un chiste que se alargó más de lo necesario. En el caso de los Canadienses peor, porque para su segundo disco habían perdido ya toda la gracia. Y nunca más se recuperaron.
El siguiente ejemplo también es un rato descarado. "El Castañazo" en versión original se titula "Slap Shot" y ese es, justo, el nombre de la banda de la que hablaré a continuación. Los "Slapshot" son el estandarte del hardcore más... eso, hardcore. Casi sin afiliaciones punkistas. Desde Boston lanzaron varios discos de sonido acelerado y letras contundentes. Sus integrantes eran unos tipos de aspecto intimidante a los que les gustaba visitar el gimnasio e, ideológicamente, pertenecían a la hornada Straight Edge. Si su deuda con el film que nos ocupa ya canta desde buen principio, en 1996 editan "Olde Tyme Hardcore", título del monótono E.P. y la canción que lo abre, precedida justamente por el speech que Paul Newman suelta a su equipo sobre jugar hockey al viejo estilo, "old time hockey" No es mi favorita de los "Slapshot", esa ya la colé en la primera entrega de los Minutos Musicales. Pero, por lógicos motivos, echo mano de ella que tampoco está mal. Y suena así...


En cuanto a la película de George Roy Hill, puede que algunos conozcan las inesperadas secuelas tardías que esputó bastantes años después, ambas directas para el mercado del vídeo. La gracia de todas es que cuentan con los genuinos y lógicamente envejecidos hermanos Hanson como reclamo. "El castañazo 2, Rompiendo el hielo" ("Slap Shot 2: Breaking the Ice") es del 2002 y acompañan a los tres gafudos Stephen Baldwin, Gary Busey y David Hemmings. En 2008 vino "Slap Shot 3: The Junior League" cuyos mayores atractivos son -Hanson brothers aparte- el significativo papelito segundón que se marca Leslie Nielsen y una banda sonora trufada de canciones de los Hanson punkeros (y también de "D.O.A.", otra banda canadiense del ramo aficionada al hockey), incluida una versión acelerada de "Right Back Where We Started From" según Maxine Nightingale, tema bien presente en la banda sonora de "El Castañazo". Obviamente no he visto ninguna de las secuelas, ni intención tengo.
A modo anecdótico, señalar que en 2011 Seann William Scott protagoniza otra comedia sobre hockey llena de tacos y hostias, "Goon", donde inevitablemente hay un guiño a los hermanos Hanson. Tuvo secuela tardía seis años después, "Goon: Last of the Enforcers", pero ¿¿a quién cojones le importa??