Es asombroso lo divertida, políticamente incorrecta y adelantada a su tiempo que es esta estupenda comedia. No la había visto hasta hoy y me ha sorprendido gratamente. Se trata de una de las primeras películas firmadas por Carl Reiner como director, aunque con un guion ajeno de Robert Klane que, a su vez, es el autor de la novela en la que se basa, publicada apenas unos meses antes de que comenzase su rodaje. “¿Dónde está papá?” Es una amalgama de situaciones negras, absurdas, escatológicas y delirantes, con un humor que, si a día de hoy puede resultar incomprensible, imagínense en el momento de su estreno en 1970.
Un abogado vive con su madre discapacitada y absorbente, por lo que no puede desarrollar un día a día como una persona normal, imposibilitando este hecho, sobre todo, sus relaciones amorosas. Intenta contratar enfermeras para que se hagan cargo de ella, pero todas rehúsan la idea porque la anciana ya se ha ganado la fama de difícil. Hasta que un día nuestro protagonista no solo encuentra a la mujer que acepta hacerse cargo de su madre, sino que incluso se enamora de ella. Todo resulta un desastre cuando la lleva a casa y no recibe el beneplácito de la vieja loca. Harto de la situación, nuestro abogado decidirá recurrir a su hermano en busca de ayuda.
El argumento, escueto, una vulgar excusa para que se desarrollen los gags, no nos dice mucho por sí mismo, por eso hay que advertir que este viene acompañado de las situaciones más locas e improbables vistas en una pantalla. Al final “¿Dónde está papá?” es un catálogo de chistes sobre medicación, defecación, desmembración, violación y gorilas. Todo muy bruto, muy inadecuado y soberanamente divertido, máxime cuando fue rodada en 1970 y nada de eso era habitual en el cine, estando más próximo el viejo Hollywood que el nuevo. De hecho, “¿Dónde está papá?” ostenta el honor de ser la primera película de la historia en la que se escucha la palabra chupapollas (cocksucker). También, en un flagrante caso de autocensura —Reiner consideró que igual se estaban pasando—, el film cuenta con un final alternativo que fue descartado porque insinuaba que madre e hijo mantenían relaciones sexuales.
Por supuesto, el público de la época no supo digerir una propuesta tan rara y loca, y la película pasó inadvertida en el momento de su estreno; un suspiro en la cartelera en el que, para más inri, se ganó un buen número de detractores que la odiaron porque era una guarrería inadmisible, una vergüenza. Sin embargo, algunos pases de reestreno en sucios cines de sesión continua, le proporcionaron a posteriori una pequeña legión de fans. Estos conseguirían que “¿Dónde está papá?” tuviera una segunda oportunidad en cines 5 años después, en 1975, estrenándose de nuevo bajo el título de “Going Ape” (no confundir con una película del mismo título que en nuestro país se tituló “Me estoy volviendo mico”) y yendo algo mejor en taquilla que la primera vez, pero no lo suficiente. Eso sí, ganó otro puñado más de seguidores, por lo que, al final, nos encontramos ante una pieza de verdadero culto.
Asimismo, y pese a que nunca fue una película popular, recibió el premio del sindicato de guionistas americanos al mejor guion. En 1979 se rodó un episodio piloto para la ABC con idea de desarrollar una serie inspirada en la película, contando con otros actores en los roles principales. Como era de esperar, no cuajó y tampoco fue más allá de este episodio piloto que recreaba algunos de los mejores momentos del largometraje.
Fue gracias a ese culto en Estados Unidos, que tuvo vida en salas de nuestro país 20 años después de su estreno, centrado exclusivamente en el circuito de versiones originales subtituladas, consiguiendo apenas 1.185 espectadores. Vamos, que la vieron mil y pico sibaritas y adiós muy buenas. En 1999 se pasó doblada al castellano en televisión a las 4 de la madrugada y se acabó lo que se dio. No tuvo más vida comercial ni apareció en formato domestico alguno.
El reparto es una auténtica delicia, encabezado por un George Segal que se encuentra en su mejor momento, Ruth Gordon en una previa a “Harold y Maude” -que, al igual que esta, es maravillosa-, Ron Leibman o Vincent Gardenia. Todos espléndidos. “¿Dónde está papá?” también supondría el debut en el cine de un jovencísimo Paul Sorvino, así como una cantera para los propios amigos de Carl Reiner; de ese modo vemos en pantalla, en papeles más o menos destacados, a su hijo Rob Reiner, la futura esposa de este, Penny Marshall o el primogénito de Mel Brooks, Eddie Brooks, en cuya presencia me detendré unas líneas porque cuenta con una pequeña anécdota. En su pequeña intervención, el chaval es estrangulado por el personaje de Ron Leibman. Lo hizo tan bien, y puso una cara de asfixia tan convincente, que el propio Mel Brooks, presente en el rodaje, paró la filmación porque pensaba que Leibman lo estaba estrangulando de verdad.
“¿Dónde está papá?”, a la que, a falta de verme un par de sus films, considero que se encuentra dentro de las tres o cuatro mejores obras de Carl Reiner, es una locura inenarrable y da igual cuanto les explique sobre ella en esta reseña. Deberían ser sagaces, buscarse una copia (que las hay) y comprobar con sus propios ojos cuan especial, desmadrada, absurda y extraordinaria es. Graciosa a rabiar ¡Se la recomiendo!
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lunes, 23 de octubre de 2023
viernes, 26 de marzo de 2010
CLIENTE MUERTO NO PAGA
Me estoy aficionando al tandem Reiner-Martin, que a principios de los 80 dio sus buenos frutos.
Para la ocasión, Carl Reiner cogió unas cuantas escenas de películas de cine negro de los años 40 y 50 con todas sus estrellas, se inventó un argumento estúpido con el que poder unirlas, filmó los contra-planos con Steve Martin, principiante, rotundo, luciéndose como ya no hace actualmente, y así le tenemos interactuando con actores de la talla de Humphrey Bogart, Ray Milland, Vincent Price, Ava Gadner, Alan Ladd, Lana Turner, Kirk Douglas, Burt Lancaster, Bette Davis… y esa broma es toda la gracia de la película, un chiste inofensivo que ni podemos vanagloriar por su originalidad, ni lapidarlo por ser mediocre. Aunque la película anda a medio camino de ambas cosas.
Para la ocasión, Carl Reiner cogió unas cuantas escenas de películas de cine negro de los años 40 y 50 con todas sus estrellas, se inventó un argumento estúpido con el que poder unirlas, filmó los contra-planos con Steve Martin, principiante, rotundo, luciéndose como ya no hace actualmente, y así le tenemos interactuando con actores de la talla de Humphrey Bogart, Ray Milland, Vincent Price, Ava Gadner, Alan Ladd, Lana Turner, Kirk Douglas, Burt Lancaster, Bette Davis… y esa broma es toda la gracia de la película, un chiste inofensivo que ni podemos vanagloriar por su originalidad, ni lapidarlo por ser mediocre. Aunque la película anda a medio camino de ambas cosas.
Con todo ese material, le buscan una fémina a la que poder colocar los pechos (literalmente) endosándole a una guapísima Rachel Ward de aires totalmente cincuenteros y, lo más importante, muy dignos, después de verla en aquel "Psicosis 2" de mentirijillas y antes de "El pájaro espino". Así, Reiner se marca un personal homenaje al cine negro, con su colega Martin, su propia presencia (de hecho la filmografía como actor de Reiner es casi mas extensa que la de director) y sale airoso de ese revoltijo de planos que al final es "Cliente muerto no paga".
Normalmente, los gags que ejecuta Carl Reiner en sus películas no tienen precio, suelen ser lo mejor de la comedia ochentera, muy pocas veces superados. Esta peli no tiene demasiados de aquellos memorables, pero cuando hay uno, es de tan mala leche y tan bueno que tienes que quitarte el sombrero ("Un genio con dos cerebros" está repleto de ellos). Sin ir mas lejos, tenemos un momento en el que Steve Martin debe irse a Perú, y lo define de la siguiente manera: “un país en el que escriben problemas con v, y si los corriges, te matan”.
Normalmente, los gags que ejecuta Carl Reiner en sus películas no tienen precio, suelen ser lo mejor de la comedia ochentera, muy pocas veces superados. Esta peli no tiene demasiados de aquellos memorables, pero cuando hay uno, es de tan mala leche y tan bueno que tienes que quitarte el sombrero ("Un genio con dos cerebros" está repleto de ellos). Sin ir mas lejos, tenemos un momento en el que Steve Martin debe irse a Perú, y lo define de la siguiente manera: “un país en el que escriben problemas con v, y si los corriges, te matan”.
sábado, 19 de julio de 2025
BERT RIGBY, YOU´RE A FOOL
En un pequeño pueblo minero inglés vive enamorado de los viejos musicales de Fred Astaire y Gene Kelly, "Bert Rigby", al que le chifla cantar y bailar. Además, lo hace bastante bien. Su sueño consiste en devolverle la dignidad al cine local, convertido ahora en un bingo. Un día se presenta a un concurso de aficionados y causa sensación, por lo que pasa a ser fijo del espectáculo. En pleno tour, un director yanki de publicidad lo ve y decide llevárselo a Hollywood, donde las cosas le irán de mal en peor.
Curiosa y poco conocida comedia semi-musical del año 1989 con todo un peso pesado orquestándola, Carl Reiner, afamado hombre de comedia que, en su faceta como director, firmó algunos títulos de indiscutible solera, veámoslos: "¿Dónde está papá?" o la divertidísima "Un loco anda suelto", inicio de una aventura colaborativa junto a Steve Martin, con quien seguidamente haría "Cliente muerto no paga", "Un genio con dos cerebros" y "Dos veces yo". Terminada la asociación, Reiner firmó "Bert Girby, you´re a fool" entre "Malditas Vacaciones" (cambiando a Steve Martin por John Candy), la actualmente "cult-movie" "Loca juerga tropical", "Hay un muerto en mi cama" y "Distracción Fatal". Entonces, ante semejante reguero de títulos cuanto menos populares y recurrentes, ¿¿cómo es que casi nunca habías oído hablar de la reseñada??, pues porque fue un fracasazo de proporciones épicas. Según "la secre", hubo un cine concreto que, ante el desolador panorama, decidió ahorrar electricidad el resto de jornadas programadas, apagando el proyector y las luces de una sala siempre vacía. Por todo eso, suponemos, "Bert Rigby, you´re a fool" nunca llegó a España. Ni se estrenó en salas, ni salió en vídeo. Únicamente fue emitida bastantes años después, subtitulada, en un canal digital con el título de "Bert Rigby, eres un tonto" (traducción literal del original) y actualmente consta en redes como "Bert Rigby, estás loco".
Bueno, ¿y tan mala es?. Pues no, la verdad. Se trata de una comedia amable, no exenta de sus gags un pelín picantones / cabroncetes. Producida por "Warner". Bien parida técnicamente. Decentemente interpretada... vamos, que tiene toda la pinta de un producto "mainstream" listo para ser consumido sin problemas. Y sí, funciona. Entretiene, sonríes con algunos momentos... en fin, es agradable de ver. Pero, y ese creo que fue su gran "fallo", se percibe como anticuada. Esa reivindicación constante y continua a los clásicos muuuy clásicos, los números musicales canturreando temas de idéntico origen y época, pues difícilmente iba a conectar con las plateas de 1989. Lo que no deja de ser curioso porque en la misma trama se hace mención a ello. Uno de los "spots" que interpreta "Bert Rigby", imitando a Buster Keaton, es cancelado porque, según las encuestas, los jóvenes no saben quien es este último. Francamente, lo dudo -de 1989-. Hoy -en pleno 2025- ya sería otro cantar.
Podríamos achacarle también cierta hipocresía. Ya se saben el cuento: es mejor ser un pringadillo sin un duro pero feliz con tu pareja y vida sencilla, que lograr fama, éxito y dinero a espuertas. Ya, claro. Siempre me ha resultado cómico que tales "mensajes moralistas" surjan de mentes perfectamente arrulladas por ese mismo binomio infernal de "éxito + dinero". Los veo escribiendo en sus amplias mansiones, junto a la piscina, deseando contentar a la plebe que, a fin de cuentas, es la que paga entrada y, por ende, la que le permite pegarse semejante vidorra. Así pues, mejor celebrar la insignificancia. Es "más comercial".
Se deja el alma canturreando y dando brincos Robert Lindsay, actor inglés que no ha parado de currar, aunque casi siempre para la caja tonta. Le acompañan una sobreactuada y cargante Anne Bancroft (probablemente enchufada, no olvidemos que era la esposa de Mel Brooks, amiguísimo y eventual colaborador de Carl Reiner). Robbie Coltrane, quien alcanzaría notoriedad no mucho antes de palmar por su papel de "Rubeus Hagrid" en las pelis de "Harry Potter" o como el mafioso ruso "Valentin Zukovsky" en dos del "James Bond" noventero. Bruno Kirby y el televisivo Corbin Bernsen. El oscuro grupo de "art-punk" "Slaughterhouse 5" aparece tocando y la dirección fotográfica corre a cargo de Jan de Bont.
La historia, así como la presencia de Robbie Coltrane, me han traído a la memoria cierto producto de comedia inglesa televisiva, producida un año antes de "Bert Rigby, you´re a fool" y emitida en "TV3" no mucho después. Todo giraba en torno a otro pueblo minero del Reino Unido, donde uno de sus currelas escribe un guion titulado "The Strike" ("La Huelga", también se habla de ello en el film de Reiner) que consigue interesar a Hollywood. Estos mandan toda una troupe de personal dispuesto a rodar la película y, no solo ponen patas parriba el lugar, comienzan a introducir cambios en el guion para hacerlo más comercial, con escenas de acción y demás americanadas. Me llamó la atención, esencialmente, porque el reparto incluía a muchos de los actores habituales de la legendaria serie "The Young Ones" y es que, en esencia, se trataba de una creación del grupo al que aquellos pertenecieron (junto a Coltrane), "The Comic Strip". El asunto en sí parodiaba muy evidentemente el cine yanki de la época, con su tendencia al espectáculo exacerbado e incluía a unos Al Pacino y Meryl Streep de cucamona en plan divo. Molaría recuperarlo. El parecido formal con la peli reseñada, y la proximidad de fechas (más la presencia de uno de sus actores), lo hace todo un pelo sospechoso. ¿Copia, casualidad?... a saber.
Bueno, ¿y tan mala es?. Pues no, la verdad. Se trata de una comedia amable, no exenta de sus gags un pelín picantones / cabroncetes. Producida por "Warner". Bien parida técnicamente. Decentemente interpretada... vamos, que tiene toda la pinta de un producto "mainstream" listo para ser consumido sin problemas. Y sí, funciona. Entretiene, sonríes con algunos momentos... en fin, es agradable de ver. Pero, y ese creo que fue su gran "fallo", se percibe como anticuada. Esa reivindicación constante y continua a los clásicos muuuy clásicos, los números musicales canturreando temas de idéntico origen y época, pues difícilmente iba a conectar con las plateas de 1989. Lo que no deja de ser curioso porque en la misma trama se hace mención a ello. Uno de los "spots" que interpreta "Bert Rigby", imitando a Buster Keaton, es cancelado porque, según las encuestas, los jóvenes no saben quien es este último. Francamente, lo dudo -de 1989-. Hoy -en pleno 2025- ya sería otro cantar.
Podríamos achacarle también cierta hipocresía. Ya se saben el cuento: es mejor ser un pringadillo sin un duro pero feliz con tu pareja y vida sencilla, que lograr fama, éxito y dinero a espuertas. Ya, claro. Siempre me ha resultado cómico que tales "mensajes moralistas" surjan de mentes perfectamente arrulladas por ese mismo binomio infernal de "éxito + dinero". Los veo escribiendo en sus amplias mansiones, junto a la piscina, deseando contentar a la plebe que, a fin de cuentas, es la que paga entrada y, por ende, la que le permite pegarse semejante vidorra. Así pues, mejor celebrar la insignificancia. Es "más comercial".
Se deja el alma canturreando y dando brincos Robert Lindsay, actor inglés que no ha parado de currar, aunque casi siempre para la caja tonta. Le acompañan una sobreactuada y cargante Anne Bancroft (probablemente enchufada, no olvidemos que era la esposa de Mel Brooks, amiguísimo y eventual colaborador de Carl Reiner). Robbie Coltrane, quien alcanzaría notoriedad no mucho antes de palmar por su papel de "Rubeus Hagrid" en las pelis de "Harry Potter" o como el mafioso ruso "Valentin Zukovsky" en dos del "James Bond" noventero. Bruno Kirby y el televisivo Corbin Bernsen. El oscuro grupo de "art-punk" "Slaughterhouse 5" aparece tocando y la dirección fotográfica corre a cargo de Jan de Bont.
La historia, así como la presencia de Robbie Coltrane, me han traído a la memoria cierto producto de comedia inglesa televisiva, producida un año antes de "Bert Rigby, you´re a fool" y emitida en "TV3" no mucho después. Todo giraba en torno a otro pueblo minero del Reino Unido, donde uno de sus currelas escribe un guion titulado "The Strike" ("La Huelga", también se habla de ello en el film de Reiner) que consigue interesar a Hollywood. Estos mandan toda una troupe de personal dispuesto a rodar la película y, no solo ponen patas parriba el lugar, comienzan a introducir cambios en el guion para hacerlo más comercial, con escenas de acción y demás americanadas. Me llamó la atención, esencialmente, porque el reparto incluía a muchos de los actores habituales de la legendaria serie "The Young Ones" y es que, en esencia, se trataba de una creación del grupo al que aquellos pertenecieron (junto a Coltrane), "The Comic Strip". El asunto en sí parodiaba muy evidentemente el cine yanki de la época, con su tendencia al espectáculo exacerbado e incluía a unos Al Pacino y Meryl Streep de cucamona en plan divo. Molaría recuperarlo. El parecido formal con la peli reseñada, y la proximidad de fechas (más la presencia de uno de sus actores), lo hace todo un pelo sospechoso. ¿Copia, casualidad?... a saber.
En cualquier caso "Bert Rigby, you´re a fool" sigue siendo, cuanto menos, un eficiente mata-ratos.
martes, 23 de marzo de 2010
UN GENIO CON DOS CEREBROS
Hace un par de semanas, no se a colación de qué, pasó por mi cabeza esta película. Llevaba años sin saber nada, pero la devoraba una y otra vez en mi infancia y guardaba un grato recuerdo de ella. Dediqué un buen tiempo a la búsqueda de una copia y la conseguí.Buscando info, descubro también que dispone de mucho culto allá en los USA (¿¿y qué no??) y que los fans la catalogan de rareza. No es para menos. Que suerte que me he topado de nuevo con esta maravillosa, maravillosa película.
El Dr. Hfuhruhurr (pronúnciese Jafahier), neurocirujano de gran éxito, ha creado una nueva técnica que le permite abrir a rosca el cráneo para facilitar la intervención. Viudo, conoce a una bella mujer que solo anda con él por su dinero, y a la que ni siquiera consigue hacer el amor. En la luna de miel, el Dr. Hfuhruhurr (sí, es la segunda vez que hago el copypaste) conoce a otro doctor que le acusa de anticuado en sus descubrimientos y le explica que ha creado un suero para mantener los cerebros con vida, así como una máquina para que estos se instalen en cualquier cuerpo sin necesidad de cirugía. Hfuhruhurr entra en contacto telepático con uno de los cerebros femeninos que el otro guarda, y así comienza una alocada historia de amor.
Un homenaje a "Frankenstein", a la "serie B" cincuentera y precedente cómico de "Re-Animator" (si no contamos los escritos previos de H.P.Lovecraft en los que se basaba), la cual, casualidad o no, parece haber mamado de esta en muchos aspectos. De hecho, un jovencísimo Jeffrey Combs hace aquí uno de sus primeros papelitos.
Un sentido del humor de lo más negro impregna esta película, amén de unos gags de lo más ingeniosos que he visto nunca y un ritmo impecable a 1000 km por hora que impide que nos aburramos.
En el cast (y en toda su carrera) nunca estuvieron tan divertidos Kathleen Turner, David Warner y, por supuesto, un Steve Martin que Carl Reiner descubrió para el cine en títulos como "Un loco anda suelto", "Dos veces yo" o "Cliente muerto no paga".
El papaíto de Rob Reiner ("Cuenta Conmigo") dirige con maestría esta marcianada, a la que le falta un pelín muy chico para llegar a ser humor “spoof”, subgenero con el que el veterano director coqueteó a posteriori en la divertida "Distracción Fatal". A ello añádanle que también dirigió a John Candy en "Malditas Vacaciones" y títulos tan conocidos como "Juerga tropical" o "Hay un muerto en mi cama". ¿A que las han visto casi todas y ni siquiera sabían de la existencia de Carl Reiner? Porque a mí me ha pasado eso.
Otro aspecto a destacar de "Un genio con dos cerebros" es su electrónica banda sonora a cargo de Joel Goldsmith, un soundtrack cojonudísimo que recuerda ligeramente al la música de los giallos italianos a base de zumbidos y que le otorga a todo una ambientación muy enrarecida…
Una autentica gozada de película.
El Dr. Hfuhruhurr (pronúnciese Jafahier), neurocirujano de gran éxito, ha creado una nueva técnica que le permite abrir a rosca el cráneo para facilitar la intervención. Viudo, conoce a una bella mujer que solo anda con él por su dinero, y a la que ni siquiera consigue hacer el amor. En la luna de miel, el Dr. Hfuhruhurr (sí, es la segunda vez que hago el copypaste) conoce a otro doctor que le acusa de anticuado en sus descubrimientos y le explica que ha creado un suero para mantener los cerebros con vida, así como una máquina para que estos se instalen en cualquier cuerpo sin necesidad de cirugía. Hfuhruhurr entra en contacto telepático con uno de los cerebros femeninos que el otro guarda, y así comienza una alocada historia de amor.
Un homenaje a "Frankenstein", a la "serie B" cincuentera y precedente cómico de "Re-Animator" (si no contamos los escritos previos de H.P.Lovecraft en los que se basaba), la cual, casualidad o no, parece haber mamado de esta en muchos aspectos. De hecho, un jovencísimo Jeffrey Combs hace aquí uno de sus primeros papelitos.
Un sentido del humor de lo más negro impregna esta película, amén de unos gags de lo más ingeniosos que he visto nunca y un ritmo impecable a 1000 km por hora que impide que nos aburramos.
En el cast (y en toda su carrera) nunca estuvieron tan divertidos Kathleen Turner, David Warner y, por supuesto, un Steve Martin que Carl Reiner descubrió para el cine en títulos como "Un loco anda suelto", "Dos veces yo" o "Cliente muerto no paga".
El papaíto de Rob Reiner ("Cuenta Conmigo") dirige con maestría esta marcianada, a la que le falta un pelín muy chico para llegar a ser humor “spoof”, subgenero con el que el veterano director coqueteó a posteriori en la divertida "Distracción Fatal". A ello añádanle que también dirigió a John Candy en "Malditas Vacaciones" y títulos tan conocidos como "Juerga tropical" o "Hay un muerto en mi cama". ¿A que las han visto casi todas y ni siquiera sabían de la existencia de Carl Reiner? Porque a mí me ha pasado eso.
Otro aspecto a destacar de "Un genio con dos cerebros" es su electrónica banda sonora a cargo de Joel Goldsmith, un soundtrack cojonudísimo que recuerda ligeramente al la música de los giallos italianos a base de zumbidos y que le otorga a todo una ambientación muy enrarecida…
Una autentica gozada de película.
viernes, 14 de octubre de 2011
DISTRACCIÓN FATAL
El éxito de "Agárralo como puedas" significó el pistoletazo de salida para el renacer de las "spoof movies" después de su desvirgue a inicios de los 80 y posterior decadencia. Muchas fueron las pelis que intentaron chupar del bote, y una de ellas venía firmada por todo un experto en la comedia, Carl Reiner. En 1993, año de producción de "Distracción Fatal", Reiner había hecho ya unos cuantos títulos de peso adscritos al humor, la mayor parte de ellos junto a Steve Martin. Pero ninguno TAN "spoof" como este del que les hablo ahora. Tal vez lo más próximo al tema pudiera ser la divertida "Un genio con dos cerebros", pero la verdad es que yo identifico al "spoof" como un tipo de pelis repletas de referencias directas a otros films y muchos gags visuales, algunos de ellos incluso metacinematográficos. De eso "Atracción fatal" va CARGADA... además que, como ocurre con otras comedias de la época ("¿Quién es Harry Crumb?" de John Candy entraría en el pack), incluye secuencias e ideas muy similares a las vistas en "Agárralo como puedas" o algunas de sus secuelas.Un policía de día y abogado de noche es seducido por una psicópata, a la vez que su adúltera mujer pretende asesinarle, algo que también quiere llevar a cabo un viejo recluso que busca venganza. Todo ello entremezclado a nivel narrativo con bastante más gracia de lo que viene siendo últimamente habitual en "spoof movies" imposibles como "Scary Movie 4", por ejemplo, donde se hacen piruetas ridículas para que todas las referencias peliculeras encajen en una misma historia.
Bien, el tipo de cine al que apunta esta parodia es el thriller moderno. O el que era moderno a inicios de los 90, "Instinto básico", "Atracción Fatal", "El cabo del miedo" (remake) o "Durmiendo con su enemigo". Le siguen algunas referencias a los clásicos, como las de "El cartero siempre llama dos veces" o "Extraños en un tren", y a otros géneros con títulos del calibre de "9 semanas y media" y "Pretty Woman". También el cine de juicios es extensamente ridiculizado en la parte más desmadrada de toda la peli.
"Distracción fatal" es un producto muy muy de los inefables 90... algo que queda bien reflejado no solo en sus títulos de referencia, también en el reparto. Por aquella época Armand Assante (que demuestra tener una bis cómica muy estupenda) y Sherilyn Fenn eran, respectivamente, un redescubrimiento y descubrimiento que los productores se rifaban (con prudencia).
¿El resultado?... hombre, es una peli tontísima del cagarse... que abusa de chistes verdes y picaruelos... pero no deja de ser bien simpática y bastante entretenida. Sin embargo, sigo creyendo que la fórmula para facturar un buen "spoof" era exclusividad del trío Zucker/Abrahams/Zucker. A día de hoy nadie ha logrado aún hacer una parodia con la maestría, la inteligencia y la exactitud que demostraron tener (y hablo en pasado) estos tres individuos.
Por cierto, "Distracción Fatal" pinchó en la taquilla USA de modo estratosférico.
sábado, 3 de abril de 2010
UN LOCO ANDA SUELTO
Con la primera película que hicieron juntos Carl Reiner y Steve Martin, me despido del repaso dedicado a sus colaboraciones.
"Un loco anda suelto", horroroso título patrio para el más contundente "The Jerk", que vendría a traducirse más o menos “El gilipollas”, sería además la puesta de largo de Martin, que debutaba en un rol protagonista tras mamarse mucha televisión y un cameo en "La película de Los Teleñecos". Estaba tan joven, que incluso en su cabeza aún queda algún pelo negro.
El actor interpreta a un hombre de unos 30 años que, al ser abandonado a la puerta de una familia negra en Mississippi, piensa que es negro. Cuando sus padres le confiesan que en realidad es blanco, y que no le cambiará el color de la piel con el tiempo, decide abandonar el hogar con el fin de buscarse la vida. Comienza a trabajar en todo tipo de trabajos hasta hacerse millonario y, así, vemos una infinidad de gags con los que Steve Martin puede lucirse.
Y el caso es que ambos, director y actor (y guionistas a michi…) están en plena forma. Introducen materia propia del "spoof" (en una comedia no "spoof") de lo mas afortunados que he visto en mucho tiempo y juegan al “cine dentro del cine” efectuando el propio Reiner un papelito interpretándose a sí mismo y denunciando al personaje de Steve Martin por equis cuestiones que prefiero no desvelar, pues recomiendo el visionado de esta peli encarecidamente. Una que, a mi, me la pone dura.
Y qué fructífera la unión de estos dos, tal y como hemos podido ir viendo durante las últimas semanas. Lástima que solo hicieron cuatro películas juntos. Hubiera molado que fueran unas cuantas más.
"Un loco anda suelto", horroroso título patrio para el más contundente "The Jerk", que vendría a traducirse más o menos “El gilipollas”, sería además la puesta de largo de Martin, que debutaba en un rol protagonista tras mamarse mucha televisión y un cameo en "La película de Los Teleñecos". Estaba tan joven, que incluso en su cabeza aún queda algún pelo negro.
El actor interpreta a un hombre de unos 30 años que, al ser abandonado a la puerta de una familia negra en Mississippi, piensa que es negro. Cuando sus padres le confiesan que en realidad es blanco, y que no le cambiará el color de la piel con el tiempo, decide abandonar el hogar con el fin de buscarse la vida. Comienza a trabajar en todo tipo de trabajos hasta hacerse millonario y, así, vemos una infinidad de gags con los que Steve Martin puede lucirse.
Y el caso es que ambos, director y actor (y guionistas a michi…) están en plena forma. Introducen materia propia del "spoof" (en una comedia no "spoof") de lo mas afortunados que he visto en mucho tiempo y juegan al “cine dentro del cine” efectuando el propio Reiner un papelito interpretándose a sí mismo y denunciando al personaje de Steve Martin por equis cuestiones que prefiero no desvelar, pues recomiendo el visionado de esta peli encarecidamente. Una que, a mi, me la pone dura.
Y qué fructífera la unión de estos dos, tal y como hemos podido ir viendo durante las últimas semanas. Lástima que solo hicieron cuatro películas juntos. Hubiera molado que fueran unas cuantas más.
sábado, 27 de marzo de 2010
DOS VECES YO
La última colaboración (hasta el momento) de Steve Martin como actor y Carl Reiner tras las cámaras, se aleja bastante del descerebre enrarecido "de serie B" que fue "Un genio con dos cerebros", y de esa gamberrada de juguetear con el montaje titulada "Cliente muerto no paga", para ofrecernos lo que a los entendidos les gusta llamar “Alta Comedia”. Bueno, yo no se si “alta” o “baja”, pero sí que gasta unas maneras un pelín mas sofisticadas de lo que nos tiene acostumbrados Reiner, aunque sea igualmente disfrutable.
Una mujer multimillonaria está a punto de fallecer, por lo que firma un contrato con la hija de uno de sus empleados para, una vez palme, y con ayuda de un brujo, pueda poseer el joven cuerpo de la muchacha. Un abogado que está por allí para dar fe de todo esto, tiene la mala suerte de ser accidentalmente golpeado con la vasija donde reposa el alma de la multimillonaria, por lo que esta poseerá la parte izquierda del cuerpo del abogado, dando lugar a todo tipo de situaciones cómicas.
A mí este tipo de cine me deja siempre enormemente satisfecho. Steve Martin da rienda suelta a su vena más física, ofreciéndonos un recital de gags, en los que no controla la parte izquierda de su cuerpo, que están muy bien. Él mismo abofeteándose, siendo arrastrado por su propia mano, ambos lados del cuerpo que quieren ir por diferentes sitios… todo ello me recuerda mucho al Bruce Campbell de "Terroríficamente muertos", ¿quién sabe? a lo mejor tomó buena nota de la labor de Steve Martin. O no...
Una mujer multimillonaria está a punto de fallecer, por lo que firma un contrato con la hija de uno de sus empleados para, una vez palme, y con ayuda de un brujo, pueda poseer el joven cuerpo de la muchacha. Un abogado que está por allí para dar fe de todo esto, tiene la mala suerte de ser accidentalmente golpeado con la vasija donde reposa el alma de la multimillonaria, por lo que esta poseerá la parte izquierda del cuerpo del abogado, dando lugar a todo tipo de situaciones cómicas.
A mí este tipo de cine me deja siempre enormemente satisfecho. Steve Martin da rienda suelta a su vena más física, ofreciéndonos un recital de gags, en los que no controla la parte izquierda de su cuerpo, que están muy bien. Él mismo abofeteándose, siendo arrastrado por su propia mano, ambos lados del cuerpo que quieren ir por diferentes sitios… todo ello me recuerda mucho al Bruce Campbell de "Terroríficamente muertos", ¿quién sabe? a lo mejor tomó buena nota de la labor de Steve Martin. O no...
Por lo demás, muy divertida película con la que nos lo pasamos muy bien, y a la que quitaría de un plumazo la presencia de la co-protagonista, Lily Tomlin, porque desde niño, y no me pregunten por qué, la tengo mucha manía.
jueves, 18 de diciembre de 2025
MALDITAS VACACIONES, BENDITAS PELÍCULAS
"Malditas Vacaciones" es un simpático y entretenido vehículo de lucimiento para John Candy dirigido en 1985 por un Carl Reiner (descanse en paz Rob) en modo artesano, sin aportar ápice de su personalidad y partiendo de un guion escrito por manos ajenas. Hasta cierto punto, podría sospecharse que era un intento de "Paramount" por cascarse su propia "Las vacaciones de una chiflada familia americana", que no porque sí había sido un pepino dos años antes (y en la que Candy tenía papelito). A fin de cuentas, de eso va un poco el asunto, familia yanki con padre bienintencionado pero algo patoso se pira de vacas y se mete en mil movidas graciosas. Esa clase de universo en el que los gordos están casados con bellezones, más jóvenes y, sobre todo, más delgadas. De hecho, la esposa -muy- ficticia de John Candy se parece bastante a la de Chevy Chase en aquella.
En cualquier caso, como les decía la película está un rato maja, perfectamente consumible, un mata-ratos de pura cepa, pero tampoco es que inspire mucho sobre lo que escribir.... salvo un detallito. En un momento dado, la familia acude al cine. Claro, estamos en 1985... así que imagínense qué posters adornan el vestíbulo. Por supuesto, todo productos "Paramount". Ahí van unas capturas del instante:
En cualquier caso, como les decía la película está un rato maja, perfectamente consumible, un mata-ratos de pura cepa, pero tampoco es que inspire mucho sobre lo que escribir.... salvo un detallito. En un momento dado, la familia acude al cine. Claro, estamos en 1985... así que imagínense qué posters adornan el vestíbulo. Por supuesto, todo productos "Paramount". Ahí van unas capturas del instante:
¿Las detectan? "Footloose", "Top Secret!", "Más allá del valor", "El dragón del lago de fuego" y, así un poco de canto, "Aterriza como puedas 2" (que no la 1, como algunas fuentes afirman) y el pre-cartel anunciando el pronto estreno de "Viernes 13 - 5ª parte". ¡Maravilloso!
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