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martes, 29 de enero de 2013

LA NOVIA DE RE-ANIMATOR

Lógicamente, el éxito cosechado por esa obra maestra que es “Re-Animator”, dio pie a una secuela.
Ya muerta la mítica Empire, mutada en la más pequeña FullMoon y con Stuart Gordon colando un pie en el mainstream, Brian Yuzna, que había dirigido la sobre valorada “Society” y que había supuesto un éxito, decidió levantar esta segunda parte, buscándose otra productora pequeñita e independiente a la que sacarle los cuartos, rescatando a la mayor parte del elenco de “Re- Animator” y convencido de su talento como director, poniendose tras las cámaras.
Y tras su paso por distintos  festivales especializados, finalmente la película se estrenó directamente en video clubs. Y hasta muchos años después que más o menos se la reivindicó, pasó inadvertida para la mayoría del público.
El doctor West y el doctor Cain, se encuentran en Perú dónde continúan sus experimentos de reanimación de los muertos.
De vuelta al hospital universitario de Miskatonic, donde inexplicablemente, y tras la masacre de ocho meses atrás en la que estaban metidos de pleno, siguen ejerciendo la medicina (¡¡¡). El doctor West descubre que se pueden animar las partes del cuerpo por separado. Como conservan el corazón de la fallecida novia del doctor Cain, estos deciden crear una mujer por piezas e inyectarle el suero verde en el corazón para que lo distribuya a las distintas partes del cuerpo. Con la policía investigando el caso de la masacre pisandoles los talones, estos experimentos no acaban de salir del todo bien.
Huelga decir, que busca un homenaje al clásico de la Universal “La novia de Frankenstein”.
Obviamente, la secuela comparada con la original, es un pedazo de mierda infecta. Sin embargo, Yuzna no era tan manazas como lo es hoy en día y si bien no es una secuela digna, al menos es una película entretenida con momentos muy logrados.
Ahora, que quede clara una cosa: quien diga que en el cine de género no hay lugar para el sello personal, el sello de autor, que se mire bien estas películas. Porque el primer “Re-animator”, tiene el sello de Stuart Gordon bien impregnadito, al igual que “La novia de Re-Animator” tiene el de Brian Yuzna, vamos, que se nota que una es del uno, y la otra es del otro.
En los aciertos de esta secuela está el hecho de que West cada dos por tres experimenta uniendo distintas partes del cuerpo para darles vida (un brazo y una pierna, unos dedos y un ojo, incluso le pone un brazo humano a un perro), creando una galería de aberrantes monstruitos que tiene cierta gracia. Por otro lado, tenemos la presencia de doctor Hill, ya saben, la cabeza del malo de la función de la primera película, que se cose (y reanima) dos alas de murciélago en a modo de orejas, con lo que tenemos una cabeza voladora pululando por ahí. Sin embargo, este personaje antagonista, simplemente hace acto de presencia, su importancia en la película es mínima, prácticamente desaparece su rol de archienemigo del doctor West, y la verdad, el meterle ahí y que no la líe parda, es una chapuza de tomo y lomo.
Más cagadas; Ok que el Doctor Hill hable y piense razonablemente como sucedía en la primera, aunque no se nos explique el por qué, pero en la primera los reanimados actuaban de forma primitiva y violenta. En esta secuela ¿Por qué cojones tienen que hablar y demostrar sentimientos? Hay incluso una secuencia de celos entre el policía reanimado y su mujer reanimada, lo cual me parece una puta mierda. Y es que si en el primer “Re-animator” los CUESTINABLES toques de humor, solo los supieron ver cierto sector un poco mentecato del público, y en todo caso, estos serían mínimos, en esta, ya están impuestos ahí a sabiendas, lo que sigue siendo una gran putada.
Así pues, como continuación de la de Stuart Gordon, esto es infame e indigno, sin embargo como película de Brian Yuzna, es una de las mejores.
Nada  malo que decir sin embargo acerca de los artesanales efectos especiales a cargo de John Carl Buechler y Screamin Mad george.
Así, que en realidad, no es tan mala como cabe de esperar y justamente está entretenida.
Lo que vendría después si que es para matarlos a todos, y esconderle la farlopa a Brian Yuzna.
Como frikada decir, que en nuestro país, en la era dorada del vide club, se le anticipó una producción italiana dirigida por Luigi Montefiori (director de “2020, los rangers de Texas”, junto con Aristide Massaccesi), más conocido como George Estman, que como guardaba cierta similitud en el argumento con la primera “Re-animator” los sin vergüenzas de los distribuidores no tuvieron remilgos y la titularon “Re-Animator II”. Así mismo, en los usa, serían incontables las “fan movies” que se rodaron acerca del tema, pero, con edición en vhs en Argentina (¿) se editó un “Re-animator 2”, con un argumento un tanto parecido al de esta “La novia de Re-Animator”.
Adjunto sendos carteles.



jueves, 13 de enero de 2011

NECRONOMICON

Pues hace ya bastantes años que quería yo echarle el guante a esta película, a pesar de tratarse de un producto de terror esencialmente noventero y con el Sr.Brian Yuzna en tareas de producción y dirección. Os diré algo, siempre he pensado que Yuzna era un buen productor y un mal director. He mantenido esta afirmación durante lustros por la sencilla razón de que no había visto ni una sola de sus pelis que me demostrara lo contrario. ¡¡Hasta hoy!!.
"Necronomicon" gira en torno al universo de, obvio, H.P.Lovecraft. Ya sabéis que Yuzna ha estado implicado, de diferentes maneras, en las más célebres recientes (y no tan recientes ya) adaptaciones del famoso escribiente, así que supongo que pensaría alguien que volver a unir ambos nombres sería garantía de éxito. En este caso, "Necronomicon" toma a Lovecraft como personaje además de basarse muuuuy libremente en su obra (esto segundo es lo normal, me consta).
Así pues, lo que aquí encontramos es un film dividido en tres historias. Aunque en realidad son seis. Me explico: El mismo H.P.Lovecraft llega hasta una biblioteca, accede al Necronomicón y comienza a copiarlo. Vamos, que de entrada la peli ya acusa al escritor de plagiador, atribuyendo el mérito de su talento a fuentes ajenas, ¡mola!. Naturalmente, veremos cada uno de esos mangoneos materializado en imágenes, con el aliciente de que dos incluyen subhistorias en sí mismos. Marciano, pero efectivo. El primero va de un tio que quiere revivir a su ahogada novia mediante ritos, y cuando vuelve de la tumba... bueno, mejor habérselo pensado dos veces. El segundo es sobre un científico anciano que lleva viviendo cientos de años gracias al frío... y a médulas espinales que debe robar como y a quien pueda. Y el tercero... el tercero no se puede explicar. Genuinamente se trata del mejor del pack, el más intenso, endiablado, truculento (y eso que en cuestiones de sangre y asquerosidades, "Necronomicon" nos deja satisfechos) y que contiene imágenes más pesadillescas. Lo curioso y raro es que, en fin, este es el que lleva la firma de Brian Yuzna!!!. Muy jevi. La mejor historia la ha dirigido el mismo papanatas que hizo "Faust, el poder de la sangre" y la tercera de "Re-Animator". Nunca lo hubiese dicho. Las otras dos vienen dirigidas por Christophe Gans (el de "Silent Hill" y "El pacto de los lobos") y Shusuke Kaneko (en parte responsable de la carrera cinematográfica en los 90 de "Gamera" y "Godzilla", así como de la adaptación del manga "Death Note") respectivamente.
Sorprende encontrarse ante un film realizado con medios más que cuantiosos, por sus ambientaciones (muchas de época), sus decorados, su variedad estética y sus agradecidos efectos especiales old school, con látex a punta pala, muñecotes y maquetas. El único añadido así "digital" vendría a ser el "morphing", pero casi no hay. En ese sentido la peli es una delicia.
El reparto es tan simpático como cabría esperar de un producto de este tipo. Destaca Jeffrey Combs muy bien caracterizado de Lovecraft. Le siguen el clásico David Warner, Bruce Payne ("Dragones & Mazmorras", "Pasajero 57"), la guapa Belinda Bauer ("Robocop 2"), el inevitable Richard Lynch , Don Calfa ("El regreso de los muertos vivientes") o Maria Ford (scream queen habitual en soft-cores). Incluso Brian Yuzna se marca un notorio papelito como chofer... trabajo este que, al paso que va, acabará desempeñando en la realidad. Según Imdb, por ahí rula Tom Savini como "consultant" de los efectos especiales. Y Samuel Hadida, uno de los productores, ejerció como tal en un montón de títulos "de peso": "Killing Zoe", "Amor a quemarropa", "Resident Evil", "El Perfume", etc.
Pues sí, comencé a ver "Necronomicon" con cierta pereza y desconfianza, y acabé disfrutándola bastante.

domingo, 22 de abril de 2012

MUTRONICS

Auténtico referente del cine más idioto de los 90, "Mutronics" se suponía basada en un famoso manga japonés con el que compartía título original, "Guyver". Su, presupongo, fracaso hizo que en algunos países fuese retitulada "Mutronics" por aquello de que en el reparto hay muchos monstruos e igual podrían hacerlo pasar por algun pseudo-"Gremlins". O esa es mi teoría. Curiosamente el film arrastra algunos nombres de peso... o de poco peso, pero considerablemente populares entre el fandom. Para empezar se trata de una producción Brian Yuzna, de cuando el bigotudo aún conservaba cierto estatus. En la dirección encontramos a dos notables creadores de efectos especiales, Screaming Mad George y Steve Wang. El primero, que en sus años mozos tenía un grupo punkero bastante curioso llamado justamente "The Mad", había dejado su sello en títulos como "Pesadilla en Elm Street 4" y "La novia de Re-Animator". El segundo hizo tres cuartos de lo mismo con "Una pandilla alucinante", "Pesadilla en Elm Street 5" o "Gremlins 2". Antes de "Mutronics" había rodado una peli amateur en Super 8 titulada "Kung-Fu Rascals" y que remakearía después de "Mutronics" con medios más estandards. En el reparto destaca Mark "Luke Skywalker" Hamill, que alcanza niveles de notorio patetismo convirtiéndose al final de la peli en una cucaracha gigante. Le siguen Michael Berryman y, sobre todo, Jeffrey Combs y David Gale, juntos de nuevo tras su enfrentamiento en "Re-Animator". Completa el casting un cameo de Linnea Quigley... haciendo de Linnea Quigley, pero sin quitarse la ropa.
Narrativamente, la cosa no se complica mucho: Una gran corporación comandada por monstruos ocultos tras apariencia humana tiene en su poder una armadura llegada del espacio. Uno de sus científicos, preocupado por todo el mal que podrán hacer con ella, la roba y huye. Es cazado por los malos de turno que se lo cepillan, pero antes logra ocultar la mentada armadura. Casualmente esta cae en manos del prota, un pipiolo que practica artes marciales y, llegado su momento, será quien se convierta en el mentado "Guyver" y se dedique a matar a los malos y salvar el mundo.
Bien, el caso es que el manga original (y el inevitable anime) destacaban por una notable dosis de violencia (gore incluido) y chanismo... pero a la hora de saltar a la pantalla con actores reales (o "actores" reales), todo eso cambió. "Mutronics" buscaba complacer al público adolescente o, incluso, infantil (las "Tortugas Ninja" aún coleaban por ahí, e incluso hay una cita directa a ellas) y por ello el nivel de violencia fue rebajado al mínimo (salvo algún desliz puntual) y el de humor incrementado al máximo, hasta resultar molesto y cansino, a lo que contribuye la presencia de un monstruo que rapea y todo (ugh!). Estos, siendo majos al estar paridos en látex, resultan también un poco cutres, especialmente los secundarios, y las (largas) peleas entre ellos y el "Guyver" alcanzan límites de genuina ridiculez risible. Es evidente que el presupuesto, sin ser muy bajo, tampoco era como para tirar cohetes, y a "Mutronics" le falta acción y le sobra palique. Con todo, y sin querer darle más valor del que realmente tiene, la peli puede verse, si antes te mentalizas de lo que te espera. Ayudan mucho el sentido del humor y la compasión. 
Curiosamente, y este es un dato que desconocía hasta hoy, en 1994 (tres años después) Steve Wang se curra en solitario una secuela, "Guyver: Dark Hero" menos popular pero, según parece, más seria, violenta y fiel al manga. Hummm... ello da que pensar si tal vez la interferencia de Brian Yuzna en la primera fuese más dañina de lo que puede parecer. Su ausencia en la segunda parte dio carta blanca a Wang para hacer lo que realmente quiso. Oiga, pues igual hasta búscola y veóla.

lunes, 27 de agosto de 2012

JUEGOS DIABÓLICOS

El pequeño-pero-notorio éxito del slasher "Noche de paz, noche de muerte" esputó toda una serie de secuelas (hasta 4) que, como es habitual en este caso, hicieron su Agosto en los video-clubs y a medida que crecía la numeración después del título, decrecía el vínculo narrativo con la peli madre, aunque mantenían su esencia, es decir, "historias de terror con la Navidad como fondo temático". Curiosamente fueron las dos aportaciones de Brian Yuzna las que más se apartaron de la fuente original y, ya de paso, las dos últimas antes de que cerraran el chiringuito. En la cuarta fue director, y en la quinta, que es la que tratamos ahora, fue productor (y co-guionista), relegando la dirección a Martin Kitrosser, de extraño y colorido currículum, donde destacan sus aportaciones en funciones de guionista para la saga "Viernes 13" (además, las mejores: tercera, cuarta y la reivindicable quinta).
La movida va de un chaval que presencia cómo su padrastro muere por culpa de un juguete robótico con malas intenciones, algo que le traumatizará notablemente. Pero no, ni crecerá, ni se convertirá en un Santa Calus psycho... no van por ahí los tiros. El caso es que el crimen está directamente relacionado con una tienda de juguetes comandada por un abuelete de sospechoso nombre (¡Joe Petto!) y su rarísimo hijo aparentemente idiota (¡Pino!... anda, cuanta sutilidad). Hay un personaje más que entra en acción... es guapo y decidido, así que sabemos desde buen principio que será el héroe. El tipo sospecha del juguetero, pero a pesar de sus investigaciones, el niño sigue recibiendo inesperados regalos asesinos que se despachan a todo secundario que se cruce por allí.
"Silent Night, Deadly Night 5: The Toymaker" (o "Juegos Diabólicos" en la España) juega con un buen montón de ideas interesantes, aunque no logra desarrollar ninguna lo suficientemente bien. Esa especie de versión oscura de "Pinocho" se queda a medio gas. Los juguetes asesinos podrían haber dado mucho más de sí (como la caratula hace sospechar), y no aportan gran cosa. Encima, la truculencia anda bajo mínimos (realmente solo hay un crimen que podamos tildar de genuinamente sangriento). Todo ello envuelto en  un look soso de cojones, más propio de un telefilm. Sin embargo, las buenas intenciones logran que, dentro de lo que cabe, podamos sufrir del show bastante dignamente e incluso, haciendo un leve esfuerzo, logremos medio-entretenernos. El clímax es tan desquiciado, como rutinario y plomizo. Pero vamos, vale la pena ese "sprint" final, porque luego ya salen los créditos.
En el reparto destacan el amigo Mickey Rooney de juguetero alcoholizado, el raruno Clint Howard en un papel enano (compensado por el hecho de que era el absoluto prota de la cuarta parte dando cuerpo al mismo personaje, Ricky, que es como se llama el hermano del asesino de la primera y eje central de la dos y la tres... ¿un guiño/coña o cierto intento de unir todos los films aunque sea por los pelos de un calvo?) y, finalmente, el hijo de Brian Yuzna que, sí, no era una leyenda urbana, realmente se llama Conan.
Ver y borrar.

sábado, 22 de agosto de 2009

TICKS

Amigos, no os quepa duda, dentro de 10 o 20 años como mucho, los 90 serán reivindicados como algo bueno, por extraño que parezca. Recordad mis palabras.
Pero lo más absurdo es que probablemente el cine de terror de esa década también conocerá una inexplicable e injusta valorización. Porque sí, señores y señoras, en general el "fantastique" de los 90 no mola nada... a pesar de que haya muy leves excepciones, la mayoría de las cuales, cómo no, se encuentran en el terreno del cine de bajo presupuesto. Y todavía más bizarro, con Brian Yuzna en tareas de productor, poco antes de estropearse del todo.
"Ticks" en castellano se titula "Garrapata", pero suena tan idiota que he preferido dejar el título en inglés (o uno de los dos, el otro es "Infested"). Y sí, me temo que va de garrapatas asesinas. Por culpa de una sustancia ideada para mejorar el cultivo de marihuana, unas garrapatas aumentan de tamaño y se las hacen pasar canutas a un grupo de chavales conflictivos que han ido a "terapiarse" al monte. El caso es que, dentro de lo que cabe, la peli se lleva bastante bien... no es una maravilla, pero tampoco aburre en exceso y tiene su ritmillo. Una de las mayores bazas que tiene es poder ver efectos especiales de la vieja escuela, y que, encima, están muy muy apañadicos (con esas garrapatas movidas por stop motion), tras ellos está Doug Beswick, también en tareas de producción y responsable de las idea de base (¡¿fuiste tú?!). Hoy día, como todos sabemos, un film así sería pasto de mediocres efectos infográficos, y con "Nu Image" o "Syfy Channel" al timón.
No descubro nada si digo que los 90 fueron más bien escasos en cuanto a truculencia, la poca que puede haber la encontramos en este tipo de productos. No es que "Ticks" sea un baño de sangre, pero tiene sus buenas dosis de guarrerías.
Al de Brian Yuzna, debemos añadir otros nombres interesantes. El director, Tony Randel, también llevó las riendas de "Hellbound: Hellraiser 2", "Children of the night" (una de las primeras pelis producidas por la revista "Fangoria") o "Amityville 1992", secuela del clásico de casas encantadas destinado a los video-clubs (o las teles por cable). El reparto es igual de colorido, un repelentísimo Seth Green (lo habéis visto en muuuchas pelis, pero destaca especialmente como el hijo del "Doctor Maligno" de "Austin Powers"), Alfonso Ribeiro (sí, el "Carlton" de "El príncipe de Bel-Air") que acaba convertido en el recipiente de donde saldrá una mega-garrapata muy cabreada, Clint Howard siempre en el papel de "rarito" (en este caso es el tipo de la plantación de marihuana) y haciendo de sheriff, su padre Rance Howard (no hace falta decir que también lo es de Ron Howard, a su vez hermano de Clint).

sábado, 6 de septiembre de 2014

SOCIETY

Por extraño que suene, "Society" es una película incluso con cierta reputación entre el "fandom". Claro que cuando hablo de "fandom", me refiero a la generación crecida y educada durante el apestoso boom de los apestosos 90´s. De ahí que cuando mantengo charlas amigables con especímenes de esa clase, en cuanto a nuestros títulos favoritos del género por el que compartimos amor e interés, "Society" es siempre uno de los que más chirrían (y no me sean quisquillosos, que fue parida en 1989). Ellos le ven algo especial, yo no. El caso es que hace unas noches decidí darle una nueva oportunidad, tras años de tenerla metida en el más lúgubre calabozo de mi pequeño y bulboso cerebro. Pasar por semejante experiencia ha inspirado el siguiente aporreamiento teclil.
A pesar de su condición de triunfador y su atractivo físico, Billy es infeliz, se siente a disgusto con su familia, a la que ve hacer cosas tan raras como practicar aparente incesto o deformar sus cuerpos cual plastilina. Pero, ¿es él que pasa una crisis existencial o hay algo de verdad en ello?. Con la ayuda de algún que otro amigo se decidirá a desentrañar el misterio, aunque le conlleve un susto de los gordos... y no cabe ninguna duda de que se lo llevará, uno de bien pringoso.
Bien, partamos de la base que mientras considero a Brian Yuzna un buen productor (como demostró en sus primeras colaboraciones con Stuart Gordon), como director me parece un patata. Las únicas pelis suyas que tolero son "El dentista" (donde, no porque si, volvía a colaborar con Gordon) y su capítulo en la antología "Necronomicón". ¿El resto?, alimento pa las focas. Especialmente esas horrendas secuelas - 2 y 3- de "Re-Animator" y toda su trayectoria por las Españas junto a aquella casa de putas y drogas que fue la "Fantastic Fucktory". Y "Society" no me hará cambiar de opinión, amigos y amigas.
Está claro que pa debutar en la dirección el muchacho quería epatar, sorprender con algo diferente, algo que guardara ciertos vínculos con el espíritu gamberril y provocador de sus primeras colaboraciones con su amigo el gordo(n), de ahí que en lugar de parir una de terror al uso, o algo fácilmente etiquetable, apostó por un film aparentemente distinto, raro, un perro verde, una cosa que arranca como thriller, como fábula de suspense, y termina de modo grotesco y chocante. Podemos llamarla comedia, podemos llamarla horror, podemos llamarla de muchas maneras pero de ninguna en concreto. Ese es el espíritu de las obras que rompen, que no se acomodan, que destruyen conceptos. Yuzna contaba con los ingredientes necesarios, pero fue incapaz de mezclaros y cocinarlos debidamente. Más allá de sus cuatro aspectos delirantes, el 80% de "Society" se desarrolla como un puto telefilm, plano, insípido, sin alma, tanto estética como narrativamente. Y si la supuesta transgresión reside en echar mano de la cansina cantinela de “los-ricos-son-malos-los-pobres-son-güenos”, pues apaga y vámonos. ¿Por qué siempre se raja tanto de la gente adinerada cuando, al final, todos soñamos con estar en su privilegiada posición?. Ridículo.
Otro problema que tiene "Society" está en su estructura. Es decir, nos tragamos hasta 75 minutos de exposición, para que al llegar al final, ¡PAF!, nos llevemos la sorpresa, el despliegue de grotesquerías y efectos especiales (tampoco demasiado logrados). Claro, eso, en formato corto, o como parte de una serie de historias fantásticas o un largometraje compuesto de distintos capítulos (o un chiste), pues estaría bien, pero en un largometraje, la cosa se hace pesada y te deja con la sensación de "¿Tanto rollo pa esto?".
En cuanto al personal implicado que compartió creación y esnifamientos con Yuzna, no hay mucho donde rascar. Por encima de todos destaca Screaming Mad George, hombre de trucajes con pasado punko (su curiosa banda se llamaba "The Mad") que durante los 90 se erigió como el especialista en cosas raras y grotescas. Incluso solía destacársele en ese sentido allá ande metía la zarpa, caso de este "Society", donde sus efectos son pomposamente calificados de "surrealists". Y es que de eso iba el amigo George, de surrealista o, lo que es lo mismo, de -mal- imitador de Dalí. Esa supuesta capacidad le hizo destacar y -como no podía ser de otra manera- le convirtió en un genio con fecha de caducidad. Naturalmente, a poco que dejamos atrás el deprimente terror noventero, Screaming Mad George desapareció del mapa. Vamos, no fue más que una mini-moda pasajera... aunque antes tuvo tiempo incluso de co-dirigir esta cosa. Actualmente rula por facebook y se auto-denomina "animator". A nivel Imdbero no consta que haya hecho nada desde el 2005 pero, ¿quién sabe?, igual se apartó de la industria y hoy se limita a gozar de sus capacidades sin presiones laborales. O no. ¡Yo que sé!... tampoco es que me importe mucho, la verdad.
En cuanto al reparto, tenemos a Heidi Kozak, de la que ya hemos hablado con anterioridad por su participación en films como el séptimo "Viernes 13" y el segundo "Slumber Party Massacre". Y merece la pena destacar el rol que se marca Pamela Matheson como "madre rara sobremaquillada adicta a comer pelo ajeno" cual ejemplo de otro de esos elementos locos y delirantes que Yuzna metió en su película para hacerla automáticamente de culto pero que, como decía -y no me cansaré de hacerlo- no sirvió pa nada, quedándose básicamente en un gag tonto.
Me he devaneado mucho los sesos buscando la palabra adecuada para definir a "Society" y la única que me viene es la de ABURRIDA. ¿Hay algo peor?.

miércoles, 18 de julio de 2007

RE-ANIMATOR

Llevo varios días con la intención de actualizar este blog hablando de alguna película curiosa, extraña y oscura, pero últimamente no hago más que tragarme mierda insufrible que no me dice nada y únicamente me aburre hasta la desesperación. Ayer, cansado de tanta basura, le propuse a mi pareja desembolsar el recién adquirido dvd de "Re-Animator" y verla. Joder, amigos, como cambian las cosas cuando una película es buena... o, en este caso, cojonuda.
¿Y que puedo decir yo de "Re-Animator" que no se haya dicho ya?, pues básicamente mi punto de vista al respecto, que para eso existen los blogs personales y los fanzines. "Re-Animator" entra en la misma categoría que "Posesión Infernal", "La matanza de Texas" o "Pesadilla en Elm Street", el del clásico moderno que demuestra incluso a los críticos más sesudos que el horror puede aportar grandes títulos. Ese típico film oscuro y desconocido que sale de la nada, y sorprende hasta al más pintado, dejando una huella indeleble en la historia del séptimo arte, versión pringosa. De esas hay pocas, pero cuando aparecen, todo se pone patas para arriba.
Ya conocéis la cantinela: Adaptación muy sui géneris de los relatos de H.P.Lovecraft dedicados a narrar las desventuras de su científico loco particular, Herbert West, en la que éste se lía a reanimar toda clase de seres vivos engatusando para ello al médico más prometedor del hospital de turno, y llenar este de sangre y más cadáveres. Todo orquestado con mucho sentido del humor (voluntario, of course) y toneladas de higadillos.
En su momento "Re-Animator" era el no va más del gore, la típica película sangrienta que se infiltra entre las carteleras más mainstream y pilla a todos con la guardia baja. Genuinamente transgresora, sorprenden sobre todo las secuencias de sexo aberrante, ya tan famosas, en las que la cabeza del Dr.Hill lame sin compasión el cuerpo desnudo de Barbara Crampton (que a partir de ese momento, pasó a formar parte del sagrado panteón de las scream queens), incluido grotesco intento de cunnilingus totalmente antológico. No es un gore realmente desagradable, está más cerca de la caricatura de un "Braindead" (que no en vano, es el homenaje personal de Peter Jackson a "Re-Animator" y otros films de parecido calibre) que del rollo insano de un, digamos, "Hostel".... y para los tiempos que corren, la cantidad no es tan excesiva como nos lo pareció a los que la vimos en los sagrados años 80.
"Re-Animator" posee una estructura narrativa envidiable, un ritmo acelerado y la duración justa (menos de 90 minutos) para que resulte vibrante, divertida y muy entretenida. También hace gala de su pátina de originalidad, el humor negro no era entonces tan recurrente en el horror, y la historia casi de culebrón romántico entrelazada con las cuantiosas dosis de gran guiñol eran hasta cierto punto innovadoras. No está muy claro QUÉ tiene "Re-Animator" para ser un film tan eficaz, pero lo tiene, y si no, echar un ojo a las secuelas que siguieron ayuda a entenderlo.
Brian Yuzna es a "Re-Animator" lo que John Russo a "La noche de los muertos vivientes", la rémora que, sí, puso su grano de arena en la confección del original, pero que desde entonces no ha hecho más que vivir del cuento exprimiendo una obra que, en esencia, no le pertenece y cuya paternidad suele atribuirle erróneamente la prensa indocumentada. ¡Falso!, el verdadero genio tras "Re-Animator" es Stuart Gordon que, como Mario Bava, dejó el listón de su carrera demasiado alto, y nunca supo igualarlo, aunque aún rodaría algunos films más altamente recomendables, como "From Beyond", "Dolls", "Fortaleza Infernal" o "King of the Ants".
Yuzna se encargó de estropear la saga dirigiendo "La novia de Re-Animator" y "Beyond Re-Animator", dos pestiños horribles, aburridos, gratuitos y sin gracia alguna... y encima, en el caso de la que hace tres, con Elsa Pataki (BUARGH!) y Santiago Segura (RE-BUARGH!)
Otro rostro inseparable de la saga es Jeffrey Combs, el inquietante Herbert West, que desde entonces no ha hecho más que interpretar el mismo papel, pero que, como Bruce Campbell, y siendo ambos actores limitaditos, caen en gracia por su ineludible parentesco con el género que más nos gusta.
"Re-Animator" es, en resumen, un absoluto clásico moderno, una película de esas que surgen casi de forma milagrosa y que uno nunca se cansa de ver, lastimándose porque "Ya no se hacen como esta" y recordando que ser fan del género del terror es un camino duro y difícil pero que. a veces, la recompensa a tanta paciencia bien merece la pena.

lunes, 22 de agosto de 2011

BEYOND RE-ANIMATOR

Se suele decir que el cine de horror actual no se puede ni comparar a lo que se cocía durante los 70 y 80. Hoy día la mayoría de las películas se han vuelto muy inofensivas, previsibles, aburridas y, lo que es peor, ni dan miedo ni impresionan. ¿Verdad o no?, bien, eso supongo que dependerá de lo que crea cada cual, pero lo que está clarísimo es que la trilogía de "Re-Animator" es buena muestra de tal supuesta decadencia, compara la primera con esta producción de la mediocre "Fantastic Factory" y saca conclusiones. Sin embargo, puesto que las comparaciones son odiosas y sería un camino muy fácil de tomar, centrémonos en este "Beyond Re-Animator" infame y patético.
La idea de partida es buena, Herbert West ha sido arrestado por sus desfases científicos y está en la cárcel, la llegada de un joven médico hará que el mad doctor vuelva a desvariar y en la prisión se arme la jarana. Hasta aquí bien, lástima que tras tan jugoso planteamiento se encuentre el patetero Brian Yuzna que, rizando el rizo, se ha sacado de la manga una secuela aún más ponzoñosa que "La novia de Re-Animator". No olvidemos que Yuzna fue PRODUCTOR y no director de la primera entrega como proclaman muchos indocumentados.
Acorde a las peores expectativas, "Beyond Re-Animator" ni tiene tanta sangre ni tanto sexo como se anunció en su momento, eso si, se abusa del humor chabacano (ya sabemos gracias a quién) y de resoluciones y efectismo de saldo (ver a Simon Andreu como "hombre rata" es altamente ridículo), sin mencionar los efectos infográficos, que destacan por disponer de esa molesta textura cutre que los hace tan feos.
Seguramente no será tan mala como "Faust" (y como "Arachnid", y como "Darkness", y como....) pero por lo menos esas no contaban con un gag horrendo durante los créditos finales (y que encima se pretende transgresor). Verlo para.... ¿llorar o creerlo?.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 24 (CARTELES Y CURIOSIDADES)

Imágenes extraídas de las fermosas páginas de "Mad Movies", "L´Ecran Fantastique" y otras revistas franchutes que me alegraron la adolescencia por ahí los años 80/90....

A continuación les dejamos una serie de carteles curiosos de películas -no tan curiosas-. Algunos se parieron antes que la interfecta y no guardan conexión con su contenido. Otros pertenecen a proyectos jamás realizados. Y los hay simplemente bonitos. Gocen.


Sobre la "falsa franquicia" made in Italy de "La Casa"
hablamos largo y tendido en el podcast de "Neon Maniacs",
pero es un fenómeno que nunca deja de sorprender y siempre
mola revisitarlo. Aquí tenemos el cartel de "La Casa 5", es
decir, "Beyond Darkness", dirigida por el inútil de Claudio
Fragasso oculto bajo el alias de Dan Edwards, aunque
finalmente recurriría al habitual Clyde Anderson.


Esta era inevitable. El clásico. Siempre
disfruto mucho con los carteles de la época,
transmiten peligro, horror del duro, emociones
extremas... todas esas sensaciones que, siendo
jovenzuelo, disparaban mi imaginación y
adrenalina. Que luego la peli no me decepcionara -¡para
variar!- 
la puso en el pedestal donde reposa hoy.
Bendita sea.


Otro de esos carteles de películas ignotas
que, siendo joven, me fascinaban por todo
el misterio que las envolvía. En este caso
hablamos de un modestísimo título del año
1978 dirigido por un tal Rodger Darbonne.
Tengo entendido que es aburrido hasta las
trancas y muy horroroso. Hoy en día pueden
localizarlo gratis online. Maldito y bendito interné.


De esta no hablaré mucho porque ya lo hizo Víctor
en su respectiva reseña. Pero este pre-cartel, de cuando 
la peli aún estaba pendiente de estreno, es un rato chulo.
Desde luego mucho mejor que la sosa caratula española.


Una imagen de la segunda entrega de "La matanza
de Texas" para anunciar el rodaje de la tercera. Curioso.
Esto podría ser un invento de la misma revista, nada
oficial, pero es de lo más gracioso.


Y llegamos a la rareza. A finales de los ochenta, el
productor Harry Alan Towers andaba desatadísimo rodando
adaptaciones de Poe en plan baratillo y se planteó poner
al día La Momia con este proyecto que, ya lo adelanto, nunca
se materializó. Pero elementos interesantes tenía. 
Anthony Perkins iba a dar vida a ¡la momia! (muy adecuado,
dirían algunos cabrones) Y le secundarían Christopher Lee
(quien sí acabaría liado en una peli moderna de momias) y
Donald Pleasence. A los mandos de todo ello, nada menos
que Gordon Hessler. ¿Habría molado? Naaah, no lo creo.
En cualquier caso, lo realmente espeluznante de todo este cristo
es pensar que, hoy día, ninguno de los nombres mentados vive ya.



Fabuloso cartel de "Retaliator", pero por las razones
equivocadas... entre ellas el nulo parecido de Robert Ginty
con su versión de carne y hueso.

Y como colofón, sobredosis de Brian Yuzna...


Por un lado, el proyecto que jamás vio la luz... y
nunca mejor dicho. Una puesta al día del hombre invisible.
Al final hubo varias y, en general, se dejaban consumir
dignamente. ¿Habría pasado lo mismo con la aportación
de mister Yuzna? Lo dudo... pero el cartel está majo.


Por otro, la que sí se hizo realidad... para 
nuestro mayor disgusto. La secuela de "Re-Animator".
He escogido este pre-cartel (obviamente la imagen de
Jeffrey Combs pertenece a la original) por su tono
gótico, en blanco y negro, ahí con castillo y todo.
Desde buen principio, ya con el título, cantaba como 
una pestilente almeja el guiño a "La novia de Frankenstein",
pero a la hora de diseñar el cartel, sobre todo con
la tipografía, se lo tomaron literalmente.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

RE-SONATOR (FROM BEYOND)

Después del exitazo de "Re-Animator", era totalmente lógico y previsible que sus responsables intentaran repetir la jugada, pero al menos tuvieron la decencia de hacerlo no con una secuela (eso vendría después... y confirmaría que era una mala idea), sino con algo nuevo, aunque no demasiado. "From Beyond" se basaba en otro texto del mismo H.P.Lovecraft (en este caso un relato corto, de los pocos que leí y que, si no recuerdo mal, es adaptado en el material pre-créditos de la película. Lo que viene después es pura invención) y contaba con varios nombres asociados a "Re-Animator", tanto delante (Jeffrey Combs, Barbara Crampton o la inevitable Carolyn Purdy-Gordon) como detrás de la cámara (Stuart Gordon dirigiendo, Brian Yuzna produciendo, Dennis Paoli co-escribiendo, Anthony Barnao castingueando o John Carl Buechler a los efectos especiales). Todo ello arropado, cómo no, por Charles Band desde su mítica "Empire". Algunos nombres nuevos de interés son los de Mark Shostrom y Gabe Bartalos a los trucajes (que en esta ocasión eran un porrón más) y Ken Foree, de "Zombi/Dawn of the dead", en cuestiones actoriles. Bonito cocktail.
El doctor Pretorius, ayudado por su amigo Crawford, ha inventado una máquina llamada re-sonator (en su época el título español me molestó mogollón, por apestar a oportunismo, aunque hoy me cae bien simpático) capaz de estimular nuestra glándula pineal (sé de su existencia gracias a esta peli, para que luego digan que uno no se culturiza con ellas) y darnos la capacidad de ver los bichejos que habitan otra dimensión,una bien rara que está ahí pero de la que, normalmente, no somos conscientes. Durante un primer experimento, el amigo Pretorius acaba atrapado por dicha dimensión y en su intento de salvarlo, Crawford es declarado culpable de homicidio y encerrado en un manicomio. De ahí lo sacará una psicóloga, la Dra. McMichaels (esa siempre preciosa y angelical Barbara Crampton), que se lo llevará a la mansión de Pretorius pa someterlo a una especie de terapia de shock y ver qué hay de real en las extrañas historias que el colega cuenta.
En realidad, y si lo miras detenidamente, "Re-Sonator" es casi una peli de casa encantada, porque todo se desarrolla en una gótica y siniestra mansión, solo que en lugar de fantasmas lo que hay son bichejos (aunque todos vengan del mas allá... de from beyond, vamos), destacando especialmente en ese apartado al que da vida el amigo Pretorius, francamente espectacular (esa imagen suya como portada del estupendo VHS de "Lightning Video" no tiene precio) y capaz de las mutaciones más extrañas y aberrantes.
Como decía, en comparación a "Re-Animator", aquí los efectos especiales se multiplican por diez, o por veinte, solo que en lugar de gore puro, de sangre, tenemos guarrerías gelatinosas y bastantes monstruos. A pesar de que en su estreno la tildaron de excesivamente pringosa (¡quejas, siempre quejas!), casi podría decirse que fue un modo inteligente por parte de los productores de ahorrarse demasiados problemas con la censura. Es más fácil aceptar un bicho asqueroso totalmente fantasioso que una mutilación verosímil (y, de hecho, según Imdb, la única escena extirpada de la película era una en la que el sadomasoquista Pretorius clavaba un clavo en la mejilla a una chica, ¡cáspita!). Pero tampoco molesta mucho, porque el nivel de asquerosidades sigue siendo alto (de chaval me daba
mucha grima esa imagen de Pretorius con la cabeza hecha pulpa que he decidido escanear para ustedes, aquí al ladico) y, aunque como ocurría en "Re-Animator" que los trucajes no eran perfectos y cantaban un huevo (en este caso más al contar la versión videográfica con un formato de pantalla que nos permite ver dónde comienza o acaba el látex, muy descaradamente), molan porque son de la vieja escuela. Hoy, movidas así, por su efecto metamorfoseante serían puro y duro CGI.
Otra cosa en la que "Re-Sonator" procura mantenerse fiel con respecto al éxito que la precedió, es en el tema carnal. Aquí más presente incluso, solo que menos mal intencionado. Menos subversivo. Cojones, nadie podrá superar nunca la escena del perolo del "Dr.Hill" intentando hacer un cunnilingus, por mucho que en esta nueva epopeya le dan a la deliciosa Crampton un rol más agresivo sexualmente hablando (además de verdad, porque la piva se disfraza de dominatrix) y, claro está, se deje manosear las peras por el monstruo de rigor... pero no, no es tan morboso.

Y ya que estamos en plan repaso, no olvidemos el humor. Muy llamativo en "Re-Animator", bastante más escaso en "Re-Sonator". O, directamente, inexistente (a pesar de lo que diga "Newsweek" en la parte trasera de la caratula... difícil de creer, más si aparece con el nombre tan mutado como el mismo Pretorius... "Nesweek"). Yo creo que Gordon, Yuzna y cía intentaron hacer una peli genuinamente seria, sin embargo esta vez el humor aparece de modo involuntario. Hay momentos un poco risibles, ya no solo por los efectos algo torpones (¡¡ese Buechler!!), también por los intérpretes (seamos sinceros, Jeffrey Combs nunca fue un actorazo) y por ideas tan chorras como ver a Ken Foree en unos ajustados slips enfrentándose a criaturas del averno. O la glándula pineal, convertida en un ondulante gusanico casi fálico. Aunque para momentos descojonables, cuando la Crampton aparece con toda una bomba de relojería en la mochila, que no sabemos de dónde cojones ha sacado, en plena noche y después de huir del hospital medio en bolas y traumatizada.
Al contrario de lo que pueda parecer, todo esto lo digo desde el más sincero y afectuoso cariño. Sin ser la repolla, ni una obra maestra, "Re-Sonator" es, ante todo, muy entretenida (y muy corta), muy divertida, perfectamente disfrutable y altamente recomendable... especialmente si echas de menos la artesanía y "honestidad" del horror de aquellos entonces.

domingo, 1 de mayo de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "LA NOVIA DE RE-ANIMATOR"

A mi la segunda parte de la estupenda "Re-Animator" siempre me ha parecido muy mala. Eso sí, no peor que la tercera. Pero Alex Gardés me prestó los fotocromos -y el poster-, extraídos de su propia cole, así pues, ya que los tengo, ¡los pongo en el blog!, que algún raro habrá por ahí que sea admirador de este mojón del experto en mojones Brian Yuzna, hoy alegre y justificadamente inactivo como director desde el año 2011. 
Respiremos tranquilos.













viernes, 9 de abril de 2021

HERBERT WEST: RE-ANIMATOR

Como el relato de H.P Lovecraft “Herbert West: Reanimator” es de dominio público, cualquiera puede hacer lo que le de la gana con el personaje. Es por esto que el italiano Ivan Zuccon, cineasta amateur de los de la vía de en medio que tras leerse el “Necronomicon” y la gran mayoría de la obra de Lovecraft se dedica mayormente a adaptarla, liándose la manta a la cabeza para realizar, no ya una adaptación fiel del relato como cabía esperar, sino una nueva versión en la que mezcla elementos de aquel con el universo creado por Brian Yuzna y Stuart Gordon en “Re-Animator”. Son las ideas descabelladas que se le pueden ocurrir a cualquier amateur y que, como ya supondrán, no dejan satisfecho más que a su principal responsable.
De este modo, Zuccon, se marca un bodrio abominable con alma de fan film en el que en su afán de desmarcarse de todo lo conocido en lo referente al Dr. West, nos ofrece una película con intenciones oníricas y surrealistas que hacen al espectador cagarse de aburrimiento. Además, no se entiende nada de lo que nos cuenta.
La gracia del asunto está en que aquí tenemos al Dr. West y a su hijo Dr. West Jr. El primero un científico barbudo y sofisticado que es padre del  segundo, es decir, el Herbert West que en su momento diera vida  Jeffrey Combs en  la película de Stuart Gordon. De este modo, tenemos a un actor  peinado con raya a un lado al que le colocan unas gafas de pasta y una bata blanca y asunto solucionado. Ni siquiera se parece demasiado a Combs, pero, sí lo suficiente como para que el fan medio lo identifique con el personaje.
Herbert West padre, tiene una hija que fallece en un accidente, así que, con el fin de devolverle la vida, experimentará con un suero verde que de su invención que tiene el poder de resucitar a los muertos. Como es de prever, no saldrá todo como esperaba. Hasta ahí la cosa, bien, pero, tras una puesta de escena en la que vemos a Herbert West Jr. inyectando el suero a la que en teoría es su hermana, la película se convertirá en una sucesión de flashbacks que harán viajar al West padre adelante y atrás en el tiempo, mostrándonos  momentos en los que su hija está viva, con otros en un universo paralelo en el que la viscosidad y los gusanos fosforito tendrán una gran presencia. La cosa va para atrás y para adelante sin que en ningún momento nos enteremos de qué demonios está pasando. Por el camino, un festival de gore muy pobre y poco espectacular (básicamente, peña escupiendo sangre artificial) hará acto de presencia casi como si se tratara de una declaración de intenciones.
Como se trata de una película absolutamente inmersa en la era digital, esta está rodada en vídeo HD y se soluciona casi en su totalidad con el uso de cromas. Esto algunas veces funcionan muy bien (como en los pasajes oníricos) y otras fatal, y aunque técnicamente no es una cosa espantosa —está bien montada, anda bien de ritmo y, dentro de lo cutre, no lo es excesivamente— no deja de ser un “quiero-y-no-puedo” intentando a toda costa imitar el cine profesional. Y ya les hemos dicho mil veces aquí lo que sucede con este tipo de pretensiones: Que se les ve el plumero.
Por aportar algo positivo sobre la película, les diré que podría haber sido muy fácil apostar por una cosa liviana y ligera inspirada en la película original, pero, Zuccon prefiere tomarse su material demasiado en serio. En consecuencia, adquiere un tono tristón y deprimente que sumado a una ambientación barroca y prescindiendo de todo sentido del humor, consigue que, por lo menos, el espectador más hijo puta no sienta ni tan siquiera el deseo de reírse de la película. Acaba venciendo el solemne aburrimiento. Como fuere, no consigue parecer cine “de verdad” que es lo que intenta desesperadamente.
Por otro lado, Zuccon, se lo tiene muy subidito desde el día en el que, probablemente estando borracho, en referencia a alguna sus películas, el escritor M.J. Simpson (no confundir con O.J…), autor de la biografía de Douglas Adams, escritor de la novela “Manual del autoestopista galáctico”, dijo que Ivan Zuccon era “lo mejor que le había sucedido al cine de terror italiano y probablemente al cine de terror en general, en mucho, mucho tiempo”.
Por lo que sea, el muchacho con sus adaptaciones de Lovecraft, se ha ganado sus seguidores a lo largo y ancho del mundo. Pero conmigo, que no cuente.

viernes, 12 de agosto de 2022

AL BORDE DE LA LOCURA

“Al borde de la locura” llega en un momento en el que el cine de terror en general está en decadencia y comienzan a facturarse una serie de títulos de presupuesto medio / bajo que están cortados por el mismo patrón. Son los años en los que Brian Yuzna está en su apogeo, cercanos los 90,  y el género se vuelve un poco pegajoso y grisáceo. Las películas suelen ir al festival de Sitges primero y a cines de barrio después, siendo quizás el videoclub, el lugar donde languidecen —en taquillas españolas apenas alcanzó los 70.000 espectadores—. Y todas tienen ese tufillo pre-noventa que aunque hace unos años era sinónimo de mierdote, vistas en retrospectiva ahora ya no apestan tanto.
“Al borde de la locura”, que se pegaba la machada de tener a un Anthony Perkins terminal haciendo las veces del Dr. Jeckyll y Mr Hyde, fue considerada durante lustros una película muy mala. Vista en pleno 2022, y sin tirar ningún tipo de cohete, lo cierto es que no está tan mal.
Rodada casi íntegramente en Budapest por aquello de que salía baratito, se trata de la enésima revisión del mito de Dr Jeckyll y Mr. Hyde al que se le han añadido elementos propios de Jack el destripador, con lo cual tenemos aquí a un Jeckyll que, investigando con la morfina y las drogas duras, sufre una alteración de la personalidad al consumirlas, lo que le llevará a frecuentar burdeles donde, además de hacerles perrerías a las prostitutas, se fuma unos pipazos de crack que le vuelven turulato, así que tirará de cuchillo para quitarles la vida por pura maldad. No contento con esto, también hace experimentos dando de fumar a sus víctimas que asimismo se volverán malvadas y seremos testigos de secuencias lúdico-sexuales muy extrañas, que convierten a esta película de corte clásico en una cosa bastante insólita.
Por supuesto hay que destacar la sobreactuación de Perkins cuando es Mr Hyde, que entre alarido y alarido mete mano a las chicas mientras no para de hablar —algo muy común entre los cocainómanos, la incontinencia verbal— y la cosa, por excesiva, acaba haciendo gracia. Lógicamente, y por si aún cabía alguna duda, la obra de Robert Louis Stevenson es una metáfora continuada sobre la adicción a la cocaína y, con permiso de “Jeckyll & Hyde: Hasta que la risa nos separe” en la que esta metáfora se convierte prácticamente en apología, “Al borde de la locura” es la película sobre el Dr. Jeckyll que más claro lo deja. Vamos, es que de hecho, cuando aparece la pipa de la que fuma Mr. Hyde, la narración se recrea en ello.
Por lo demás, unas cantidades de sangre bastante generosas teniendo en cuenta el material que maneja (un clásico de la literatura), escenas sexuales bastante subiditas de tono, muchos momentos para el ridículo y, en resumidas cuentas, funcional entretenimiento. Resulta una película bastante curiosa. No menos curioso es su director, el gabacho Gérard Kikoïne que durante la década de los setenta se dedicó al cine porno para luego, en los ochenta, pasarse al cine convencional y, a finales de la década, realizar producciones internacionales de terror como esta o como “Emparedada”, que ya tuvo a bien reseñar mi compañero en su momento.
Como ya les he dicho, no está tan mal.

viernes, 17 de enero de 2014

CUIDADO CON EL BAÑADOR

Telefilm cuyo principal atractivo –para degustadores de televisión de finales de los ochenta- es que cuenta con un nutrido reparto de estrellas televisivas de aquellos años, a saber, William Katt, Nia Peeples (“Fama”), Billy Warlock (“Jóvenes policías”, “los vigilantes de la playa” o “Society” de Brian Yuzna) o Paul Johansson (“Santa Barbara”).
En nuestros video-clubs se vendió como una “Teen Movie” al uso (nada más lejos de la realidad, esto sería un melodrama un tanto amable) con el título de “Cuidado con el bañador”, haciendo un alarde de esa mentalidad “Explotaition” que se marcaba en la edición videográfica aquellos días. Pero cuando un par de años después se pasó por televisión, lo hizo con el título de “Fabricante de estrellas”, más adecuado, pero que tampoco hace justicia al original que es “Swimsuit”, o lo que es lo mismo, traducido, traje de baño.
Cuenta la historia de un comercial, que en su afán por hacer un anuncio para una conocida marca de bañadores, convencerá a la jefa del tinglado para reclutar a los chicos y chicas más guapas de la zona para que hagan de modelo. Sus líos de faldas entre ellos, y mostrado todo de una forma muy blanca, forman el grueso de la película.
No tiene absolutamente nada destacable –ni denunciable- más allá de comprobar in situ lo malísimo actor que es William Katt, y la manía que tiene de hacer, cuando termina las frases, como que tiene la boca con restos de comida y que se los quita con la lengua. Eso, y mover las manos descompasadamente todo el tiempo.
Es un producto tan mediocre, que ni tan siquiera se como es que se ha ganado la reseña.
Quizás sea para dejar constancia de algo que estaba en las estanterías de aquellos recintos que tanto frecuentábamos, y que como comprobarán por la carátula, era de lo más habitual en estos. Por lo demás, nada.
El director, Chris Thomson, es otro currela igualmente mediocre cuyo currículo lo inundan “T.V. Movies” insustanciales y capítulos de teleseries sin la más mínima repercusión ni éxito.

miércoles, 31 de octubre de 2012

ORO ROJO

Resulta un tanto sorprendente que las unicas incursiones en el mundo del cine del escritor Alberto Vazquez- Figueroa como director(en cuya novela “El Perro” está basada “Rottweiller” de Brian Yuzna), sean tan de género y tan palomiteras a pesar del tufillo serio que desprenden.
Claro, que solo realizó dos películas, porque obviamente, se le da mucho mejor escribir que dirigir. Una de ellas es “Manaos” y la otra esta “Oro Rojo”.
Un marinero llega a una isla llamada Providencia, donde un dictador tiene a toda la población muerta de hambre. Pronto pierde el pasaporte y se verá inmerso en un mundo de corrupción donde el unico sustento de los habitantes, son los cuatro pesos que se les da cuando venden su sangre. Junto con un mendigo que come ratas, se verá envuelto en más de un asunto turbio.
La película es una co-producción hispano-mexicana, que por nuestra parte produjeron los hermanos Reyzabal –dueños de Izaro Films, y productores de muchas de las películas de Pajares y Esteso- y que en un afán de explotarla en ambos países, lograron juntar a dos actores de peso en cada uno de ellos. Hugo Stiglitz por la parte Mexicana y José Sacristán en la parte española, como el marinero y el mendigo respectivamente. En la promoción, en Mexico se destacaba como protagonista a Hugo Stiglitz, mientras que en España se explotaba el protagonismo de Sacristán. No obstante, pasó un tanto inadvertida en las salas de ambos países.
Sin embargo, la película no está nada mal. El ambiente apocalíptico que se respira por cada uno de sus fotogramas la sitúa muy por encima del cine español de aquella época, si bien cagaditas como el forzado aspecto de vagabundo que luce José Sacristan, o los esbirros del dictador que van vestidos del llanero solitario, le confieren un tufillo cutre, que si no te lo dicen, te crees que estás viendo una de aventuras de Juan Piquer Simon, lo cual teniendo cuenta quien es el director, es siempre un acierto.
De ritmo lento, necesario eso si, entre que Hugo Stiglitz no para quieto (folla con putas, le dan de hostias, se fuga de una prisión en medio del mar, se enamora de una tía que no folla porque al estar apartada de la civilización sobrevive comiendo queso de cabra…) y que José Sacristán sueltas fisolofadas baratas cada dos por tres (“¿Qué comer carne de rata puede traer enfermedades? ¿Más que no comer?”) lo cierto es que la peli pasa tan ricamente y tan entretenida.
En el reparto, caras conocidas como Antonio Gamero, Terele Pavez, Alfredo Mayo, Monica Randal o José Riesgo, lo que es lo mismo, Julián de Barrio Sesamo.
Para pasar un ratillo.

miércoles, 20 de octubre de 2021

GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 1 (PROYECTOS ABORTADOS)

Imágenes extraídas de las fermosas páginas de "Mad Movies", "L´Ecran Fantastique" y otras revistas franchutes que me alegraron la adolescencia por ahí los años 80/90....


Antes de convertirse en el truño de Brian Yuzna que todos
hemos sufrido, la adaptación del sexy y sangriento cómic
"Faust" iba a llevar el sello de Stuart Gordon en la dirección
y el de la scream queen Brinke Stevens en el apartado tetil.
Este es el fabuloso pre-cartel. El personaje titular lucía aquí
bastante mejor que lo que finalmente fue. A veces no hace falta
tanto látex y tanta mandanga para conseguir algo digno.



En 1967 el legendario maquillador Dick Smith tenía un sueño,
crear una momia de look moderno -para la época- y genuinamente
aterrador. La excusa era adaptar la novela "Lot 249" de Sir Arthur
Conan Doyle, pero no logró convencer a ningún productor.
Tuvieron que pasar un porrón de años para que esta entrara a formar
parte de la antología "El gato infernal" (o "Tales from the darkside,
the movie"), aunque sin ninguna vinculación con el Sr.Smith.
Lo de arriba es la imagen de ese fracasado intento.



Aunque comparten título, este "Storm Warning" nada tiene que ver con
la película de Jamie Blanks. Por lo que vemos, aquí la cosa iba de nazis
mutados en zombies atacando chicas despelotadas. Pura serie Z con pinta altamente
sabrosona. Pero, al parecer, el film nunca llegó a buen puerto. ¿Nos lamentamos?.
Según los datos disponibles, el director se llamaba Bill Dever y en el reparto
figuraba una scream queen por entonces -1992- algo verde aún, Debbie Rochon.


"The Dirty Filthy Slime" contaba con dirección de David DeCoteau
y guion de Kenneth J. Hall. Seguramente habría terminado formando 
parte de las arcas de "Beyond Infinity Films". Pero nunca se rodó. Tampoco creo
que haya que lamentarse, probablemente hubiese sido un truño gordo...
sin embargo, para la posteridad queda ese título maravilloso que,
traducido, sería algo como "La sucia y asquerosa masa" o
"La sucia y asquerosa baba"... por ahí irían los tiros.
Sensacional.



Y cerramos la paradita con otra del ínclito DeCoteau.
Otra que nunca se hizo... la segunda parte de su
famosa y costrosa "Creepozoides". Como ven, volvía
el niño mutante, volvía Linnea Quigley y... en fin...
¿¿qué más dará a estas alturas??.

sábado, 29 de noviembre de 2008

VENGANZA

El título Español y el cartel -esa macarrería Seagaliana- casi echan más para atrás que otra cosa. Y a su prota, Liam Neeson, difícilmente te lo crees en un rol de este tipo. Pero la magia de Luc Besson (que es mucho mejor productor que director... como Brian Yuzna) ha hecho que un producto de entrada tan previsible e insaboro, termine por resultar de lo más disfrutable.
Lo que cuenta es lo de siempre, y en muchos aspectos recuerda a aquel pestiñazo justiciero de cuyo título no quiero acordarme con Denzel Washington protagonizando y Tony Scott dirigiendo. Un agente de la CIA jubilado antes de tiempo vive obsesionado con recuperar el amor de su hija adolescente, ahora con un nuevo papá. Aquello que la niña se marcha de viaje a las Europas y, una vez allí, es secuestrada para obligarla a ejercer de puta. Como era de esperar, el padre se pondrá manos al asunto con el fin de encontrarla, dejando a su paso un generoso reguero de cadáveres.
La acción es cañera, pero no excesiva. La violencia impacta, pero tampoco necesitarás un chubasquero. Y Liam Neeson lo borda. Precisamente, al no ser un actor habitual en esta clase de cine, convence el doble, pues sabe encarnar a la perfección tanto la parte humana, como la del héroe. No hay artes marciales, las peleas son coreografiadas, pero a lo burro, y nos regalan una secuencia de tortura que, sin ser insoportable de ver, comparte crudeza y ocurrencia.
Pero lo mejor de todo es que el pack termina resultando ultra-entretenido. Yo lo pasé bomba viendo este film, y por ello os lo recomiendo encarecidamente.