jueves, 22 de diciembre de 2011

CECIL B. DEMENTE

Un grupo bastante rarito de cineastas Underground capitaneado por el outsider Cecil B. Demente (interpretado por el, a su manera, también outsider Stephen Dorlph), que apuestan por un cine en el que la técnica es una lacra, lo comercial una blasfemia, y lo establecido una prisión, planea el secuestro de una actriz reconocida de Hollywood (e interpretada por Melanie Griffit en un rol delicioso), con el fin de rodar con ella de protagonista, una película definitiva, en la que primará la realidad, el caos y el terror. Para tener energía durante el rodaje de esta, los miembros del equipo practicarán la abstinencia sexual hasta finalizar el rodaje. Con la comisión de cine de Maryland en contra, y de modo un tanto terrorista, llevarán esta producción a buen puerto.
Una de las ultimas películas de un irremediablemente estandarizado John Waters, pope del cine under más trash y plagiador confeso del maestro George Kuchar, que con aires de auto homenaje, homenaje al underground, e incluso, y si me apuran, al cine en general, que no siendo ni de lejos unos de sus mejores trabajos, si es cierto que con el tiempo ha ganado; hoy quizás, tenga más gracia que cuando de estrenó hace ya trece años.
Waters, irreverente con esta película hasta donde la censura se lo permite, al final crea una parodia cruenta en la que en definitiva, la conclusión que sacamos del cineasta underground, es que es un inadaptado, un ignorante con delirios de intelectual, un paleto, y un drogadicto. Y por desgracia el cineasta underground medio, responde al menos a uno de estos perfiles con total seguridad. Y alguno, a todos.
Divertida, enloquecida, autoconsciente, la película tiene un gran punto a su favor, que es el dar a conocer al gran público la incendiaria y sectaria figura del cineasta underground, (que paradoja, el reivindicar esto tan minoritario en una película que se estrenó en medio mundo ¿no?) de la mano de alguien que conoce bien la escena. Y además, se permite el lujo de mofarse del el. Como muestra, la escena en la que Cecil B. Demente se topa con un grupo de señoras ya maduritas, defensoras del cine comercial, que le recriminan a este su “modus operandi”, alegando que “sus películas son una mierda, y que solo podrá hacer películas en vídeo”. Por otro lado, tampoco me consta la existencia de otro referente fuera del cine underground, que trate el tema del cine underground, dentro de la ficción.
La verdad es que pasé un buen rato volviéndola a ver, y he de decir que aunque Waters ya no significa para mí lo que significó en la adolescencia (una absoluta influencia, por no decir que una autentica obsesión), he de reconocer que me encanta el estilo de la ultima etapa (LOS SEXOADICTOS me parece maravillosa) y que, despojándome de mis prejuicios, continuaré yendo al cine a ver la ultima de Waters… si es que le da por rodar de nuevo, y si se diera el caso, si esto llegara a nuestras pantallas.
Como anécdota, comentar que justo en la época en la que se estrenó esta película, aquí en España es asqueroso de David Trueba, estrenó OBRA MAESTRA, película con Santiago Segura y Pablo Carbonell, que tirando por derroteros mucho más dramáticos, el argumento es exactamente el mismo que el de CECIL B. DEMENTE, en teoría por pura casualidad. Es muy posible que sea cierto. El cualquier caso, y a pesar del asco que nos da por aquí el clan Trueba, he de decir, que OBRA MAESTRA, es muy buena película. Incluso mejor que la de Waters. Pero esto que quede entre ustedes y yo.

IGNOTOS MONSTRUOS DE GOMA

Los conservo en una caja desde que era un chaval. Muy chaval. Un niño. Recuerdo que los compramos en el pueblo de Sant Cugat y desde el primer momento me resultaron absolutamente fascinantes. Su aspecto entre cómico y grotesco, divertido y terrorífico, no pasa inadvertido. Crecí y mi amor hacia ellos ayudó a que los tuviera bien cuidados... a veces colgando de la pared, otras metidos en cajas de zapatos, pero más o menos en buen estado (salvo el camarero, que le falta la mano con la bandeja). Curiosamente, unos años después, y ya adolescente, apareció una nueva colección que tenía puntos en común con aquella. Estos eran más grandes y temáticamente idénticos (los prisioneros de una celda). Todos los chavales de mi clase flipaban, mientras yo les intentaba hacer ver que no eran nada tan nuevo, que yo tenía unos parecidos y más viejos. Y como siempre, no lo conseguí. De esta nueva hornada me pillé dos... pero no me molaban tanto como los que me había agenciado siendo chaval.
A lo largo de todos estos años (y os hablo de tres décadas), nunca volví a verlos a la venta, ni en ninguna publicación (de papel o internetera) que los recordara o hablara de ellos (tal vez es que no supe buscar bien). Sea como sea, finalmente me he animado a dedicarles un justo espacio en este, nuestro/vuestro querido blog, a la espera de descubriros algo curioso, reivindicarlos y quien sabe si hasta saber de algun otro que también los tenga.

Este -el boxeador- era/es mi absoluto favorito



Este es el único con un desperfecto de importancia, le
falta la mano con la bandeja


Y a partir de aquí hacia abajo, la colección que surgió siendo yo teenager...


martes, 20 de diciembre de 2011

LECTORES SATISFECHOS 2


José Luis Pascual

"Malas pero divertidas" (Raima Ediciones)

LA SECTA

"La Secta" y "El engendro del diablo" son las míticas colaboraciones perpetradas entre Dario Argento y Michele "Aquarius" Soavi (si obviamos aquí el documental previo que el segundo dedicara al primero). En ellas, Argento producía y Soavi dirigía. Que si, que Michele y Dario eran muy colegas... aunque el primero que creyó en las capacidades directiles de Soavi no fue el director de "El pájaro de las plumas de cristal", sino Aristide Massaccesi/Joe D´Amato, que le produjo su film de debút. Después de la sorpresa y la buena prensa, Argento decidió poner su nombre a lo grande en las dos pelis del novatillo (con letra más pequeña). Ambas se estrenaron en las pantallas Barcelonesas. Y yo, enamorado entonces de los dos cineastas italianos, corrí a verlas. Del "Engendro del diablo" ya hablé en su día, pero baste resumirlo en que, con grados diferentes, ambas me decepcionaron enormemente. La del "diablo" me pareció una abominación ridícula, "La Secta" simplemente un coñazo. ¿Dónde estaba el gore, y los monstruos, y los crímenes retorcidos?, ¡¡uuuugh!!. Pero claro, os hablo de 1991, cuando yo era un mocoso atontao. Ahora que soy un adulto atontao, pero adulto al fin y al cabo, he visto "La Secta" y... en fin, lo que a inicios de los 90 me parecieron inconvenientes, en este nuevo intento se han transformado en virtudes. No es que me moleste el gore y las estridencias, me molan mucho, pero también me mola una buena historia de suspense, tirando a reposada, sin excesos de violencia, sin bichejos y especialmente apoyada en la atmósfera.
Kelly Curtis, retirada hermana mayor de Jamie Lee, interpreta a una profesora solitaria y reprimida que es liada por una secta satánica con un fin que, aunque no desvelaré, resulta sencillo deducir (la influencia de "La semilla del diablo" es notable). Dicha secta viene comandada por Herbert Lom. Ambos actores están a la altura, y es verdad eso que dicen de que una buena interpretación contribuye mucho al regusto positivo que te deja un film.
Lo más curioso de "La Secta" es que no parece italiana. No excesivamente, al menos. Soavi, dotado de innegable talento para esto del peliculismo, se contiene mogollón y apuesta por una sobriedad abrumadora, sin "italianeces" que den el cante (especialmente con los actores, que es donde se suele notar más). Sí que hay algo de gore (poco pero, por ello, más impactante), sí que hay algún actor habitual del fetuccini-horror (el inimitable Giovanni Lombardo Radice, quien por cierto interpreta a un personaje llamado Martin Romero. Recuerden que Argento y Romero son coleguitas, y este segundo hizo un -aburrrrrrrrrrrido- film titulado "Martin" -"El regreso de los vampiros vivientes", ¡glups!, en Spain-), y sí que hay algun delirio (el conejo que adquiere casi inteligencia humana), pero nada que moleste, de hecho tampoco escasean los buenos momentos, como el arranque, con un pseudo-Charles Manson matando a un grupo de hippies o la idea de representar al mal mediante agua.
"La Secta", como digo, es principalmente un thriller de personajes, solvente, resultón y que funciona. No es para guardártelo en tu videoteca tampoco, pero un visionado bien lo merece (eso sí, el final-final es HORRIBLE... aunque se perdona).

lunes, 19 de diciembre de 2011

LECTORES SATISFECHOS...


Joan Nastyroker

Enrique A. Peñas

"Malas pero divertidas" (Raima Ediciones)

domingo, 18 de diciembre de 2011

"MALAS PERO DIVERTIDAS" EN LA "BIBLIOTECA DEL CINE FANTÁSTICO"



El blog "Biblioteca del cine fantástico" publicó hace unos días una crítica/reseña de nuestro "Malas pero divertidas" ("Raima Ediciones"). Siempre mola cuando alguien que no conoces a nivel personal tiene una opinión favorable de tu labor, lo que es el caso. Así que muchísimas gracias al bibliotecario fantástico por su escrito, que puedes leer AQUÍ.

sábado, 17 de diciembre de 2011

EL CANÍBAL DE ROTHENBURG

Tenía yo ganas de ver esta ROTHENBURG, también conocida como GRIMM LOVE STORY y también conocida como ROTTENBURGUER, a sabiendas de que lo que iba a ver, teniendo en cuenta que está basada en hechos reales y siendo Alemana, se iba a alejar bastante del genero fantástico y se iba a adentrar en terrenos mas del cine de autor y el arte y ensayo. No iba mal encaminado.
Pero aún con esas, nos enfrentamos a un producto que camuflado de cine intelectualoide, lo único que hace es alimentar el morbo del famoso caso del caníbal que contactó con una victima para que esta consintiera ser comida por el. Y hecha la transacción, juntos, cocinaron y comieron el pene del consentidor
Obviamente, la historia no da para mas de lo que aquí cuento, así que el director Martin Weisz, que luego rodaría EL RETORNO DE LOS MALDITOS, se saca de la manga a una universitaria que hace una tesis sobre el caso, ahonda en las infancias de la victima y el verdugo, y nos vende la película como una historia de amor entre una pareja perfecta, la del tío que quiere comer, y el maricón que quiere ser comido.
Todo esto a un ritmo lento, con escenas sobre la universitaria que no me interesan ni una mierda, y como digo, en un producto que al final resulta ser más explotación que otra cosa.
Lo único que vale la pena, es cuando ya llevamos una hora larga de película, todas las secuencias de la cita de estos dos enfermos mentales. Total un cuarto de hora, que hubieran sido un corto maravilloso.
Pero como película, la cosa me péndula.

viernes, 16 de diciembre de 2011

"MALAS PERO DIVERTIDAS" YA DISPONIBLE, POR NAVIDAD EN LA FNAC DE CALLAO

Así de bonito lucía "Malas pero divertidas" ("Raima ediciones") esta misma mañana, en la sección de novedades de Fnac Callao. !Que bonito regalo para tus seres más queridos¡

YAMADA TARO MONOGATARI

A finales del verano de 2009 me dio por bajarme Doramas, que para los que no lo sepan son series japonesas. La mayoria se componen de 11 episodios, algunas tienen un episodio 12º especial, pero son las menos. Pueden ser de comedia, drama, deportes, medicos... pero siempre habra algo de romanticismo por ahi. La que me ocupa hoy esta reseña es una comedia con tintes dramaticos (muy suaves) y un poquito de amor, vamos que lo tiene todo.

Yamada Taro (primero el apellido, luego el nombre de pila) es uno de los estudiantes modelo del instituto. Guapo (ejem), atletico (ejem) y el nº1 en notas. Al instituto que va, es un colegio especial para jovenes ricos, pero Taro es pobre. Gracias a sus notas tiene una beca, y aunque el no niega ni oculta ser pobre, sus compañeros no lo saben y aunque el se lo diga no le creen. Si a la pobreza extrema con la que vive el protagonista le sumamos una familia de seis hermanos pequeños, una madre que no esta muy bien de la cabeza y derrocha el poco dinero que tienen, y un padre que va y viene dejando a la familia abandonada, ya tenemos un marco incomprable para los malentendidos, los enredos y el drama.

Taro hara amistad con el segundo chico guapo de la escuela, Mimura Takuya, el cual es un joven rico poco hablador y que hasta ahora nunca habia tenido amigos reales. Siendo los chicos populares, todas las chicas de la escuela suspiran por ellos, pero en plan fans enloquecidas. Con decir que les esperan a la entrada del colegio para hacerles el pasillo y aplaudirles os lo digo todo. Pero no solo eso, tambien les regalan sus comidas o estan todo el rato observandoles vayan donde vayan. Una de esas chicas es Ikegami Takako, que como Taro es pobre, y por ello precisamente su sueño es casarse con un hombre rico y vivir a cuerpo de reina. Cuando se va dando cuenta de que Taro es mas pobre aun que ella, se engaña a si misma pensando en que es un joven rico que quiere saber las penurias que pasa la gente pobre. Vamos, que se le va la pinza a la chica.

El Doroma es muy divertido y los puntos dramaticos son lo suficientemente ligeros como para que esto no se convierta en un valle de lagrimas. Pero ojo, si que se te puede salir la lagrimilla, pero más por la emocion del momento que porque sea una situacion dramatica. Ideal para ver con la pareja. Comentar tambien que esta basada en el manga del mismo nombre y que aqui en España aun no ha llegado traducido, aunque no se si Glenat o alguna otra andaba detras de el.

El protagonista esta interpretado por Kazunari Ninomiya, al que pudimos ver en Gantz, Gantz: Perfect Answer y Cartas desde Iwo Jima.

jueves, 15 de diciembre de 2011

HIJOS DE PAPÁ

Una muestra más de cine post- franquista, de la mano, como no, de Rafael Gil (Y AL TERCER AÑO, RESUCITÓ) adaptando nuevamente una obra del también fachoso Vizcaíno Casas, que hasta se reserva un cameo en la película.
La acción se traslada hasta 1946, en una época en la que los adolescentes, ávidos de sensaciones fuertes (como los de los ochenta y como los de ahora) se conformaban con una copita de licor en el bar, y ya como cosa muy extrema, con ligarse a alguna vedette de la revista de turno. La mano dura de sus padres, buenos españoles devotos de Dios, les hacía actuar según su mandato. Con un emotivo discurso en la plaza de Oriente, con Franco ensalzando los valores de una España que se las promete feliz, hacemos un salto en el tiempo hasta los años 80, época en la que se rodó la cinta, para ver lo hippies y lo mal educados que son ahora los jóvenes, que no respetan ni la patria, ni las costumbres, ni la religión.
Obviamente, el mensaje de esta película es totalmente fascista. Pero además de forma abierta y hasta orgullosa (como pasa en todas las pelis perpetradas por el tarden Casas/Gil), pero claro, aquí salgo de manera ultra tolerante a favor de esto. No hay nada más fascista que el no disfrutar de una película solo porque la han hecho los fachas, y claro, estos cuentan las cosas desde su punto de vista. Respetable o no, eso es otra cosa.
Así que en definitiva, y dejando a un lado las ideologías, al final HIJOS DE PAPÁ, resulta un melodrama costumbrista rodado a la antigua (el cine español de hoy, subvencionado y hecho por, y para la gente de izquierdas, es mas fascista que este abiertamente franquista) altamente divertido, en ocasiones por lo exagerado de lo que nos muestra (una manifestación de falange en la parte ambientada en los cuarenta, en la que el protagonista, veinteañero, ondea la bandera de España mientras le dice a su compañero: “Esta es la España que queremos para nuestros hijos”, a lo que este le responde: “Y si nuestros hijos no son capaces de comprenderlo, ya se lo explicaremos”) y en ocasiones, simplemente porque la película está entretenida y bien.
En el reparto, como no, grandes de la talla de José Bódalo, Agustín González, Ricardo Palacios o Fernando Sancho y una jovencita, bellísima y pizpireta Ana Obregón, que se lleva la palma del delirio: Da vida a una jovencita actual inmersa en la movida Madrileña, pero que el día 20 de noviembre se viste con su uniforme de falange española, va a las manifestaciones franquistas y le dice a su padre, el cual se emociona al ver la ideología de de su hija: “una puede ser muy “In” y tener sus propias ideas”. Telita. Parece una parodia.

HOSTEL PART 3

Creo haber dicho ya unas cuantas veces lo mucho que me molan/atraen las secuelas paridas directamente para el mercado del dvd. ¿Por qué? (¡eso también lo he dicho ya!), porque suelen pillar los elementos más llamativos y sensacionalistas de los films precedentes, y exagerarlos/explotarlos aún más con el fin de contentar a las plateas especializadas. Y si encima el director del producto es un tio que mola, entonces ya corrámonos todos en manada.
"Hostel part 3" tenía todos los números para ser la polla, una fiesta ultra-gore y con tetas a tutiplen. La peli original (uno de mis films de horror favoritos de lo que se ha hecho los últimos años) fue un inesperado "hit" que, junto a "Saw", puso de moda el "torture-porn". Luego vino la segunda parte, que a pesar de las buenas intenciones de su realizador/padre, Eli Roth, no acabó de funcionar y fracasó en taquilla. Ambas pelis sorprendían porque, tratándose de productos propiamente "mainstream", resultaban bastante crudos y brutos. Ejemplo: Mi pobre padre quiso ver la primera porque llevaba el nombre del massmediatizado Quentin Tarantonto... y claro, el susto/decepción fue notable. ¿Qué pasa?, que "Hostel 2" se metió un hostión a nivel "mainstream", pero imagino que en el terreno del video-club y el público aficionado al horreur funcionó lo suficientemente bien como para generar una tercera entrega saltándose el paso de la gran pantalla para ir directa a las estanterías. Pues guay.
En funciones de director se fichó a alguien bien afiliado al género (y amigo de Eli Roth), Scott Spiegel (que en los otros "Hosteles" andaba metido como productor ejecutivo), lo que está muy bien porque, por norma, estos films suelen caer en manos de novatillos o directores de encargo. Spiegel (esto ya lo he dicho también antes) es todo un nombre en esto de filmar sustos. Pertenecía al clan Sam Raimi cuando eran unos chavalillos que parían cortos en Super 8. Él firmó muchos de ellos y era el único auténtico aficionado al cine de terror. Fue quien propuso que el primer largo profesional del clan (ya sabéis cual), fuese de miedo. Participó solo un poco en su confección (en esa época era papá y tenía que currar en un supermercado para ganarse la vida), pero se desquitó escribiendo junto a Raimi el guión de "Terroríficamente muertos". Otro libreto que lleva su co-firma es el de "El principiante", con/de Clint Eastwood. Logró debutar en la dirección "pro" con "Intruso en la noche" (la del asesino que mata a los empleados de un supermercado, ¡ja!). De ahí pasó a "Abierto hasta el amanecer 2", "My Name Is Modesty: A Modesty Blaise Adventure" y "Spring Break '83". De mientras, se entretenía ejerciendo de actor en pelis de Sam Raimi o en ultra-ñordas como "Robot Ninja" o "Skinned Alive". Tras su paso por el clan Raimi, se alistó al clan Tarantonto. Estuvo apunto de dirigir una entrega de "La noche de Halloween" producida por el de la mandíbula, pero terminó junto a Eli Roth en la ¿difunta? compañía "Raw Nerve", de donde salió el remake "2001 Maniacos", en el que Spiegel hacía de uno de los chalados del título. Y de ahí a "Hostel part 3" (vale, me he pasado el orden real por el forro de los cojones... pero esa es la gracia).
Obviamente, esta tercera entrega se mantiene más o menos fiel a la fórmula: Un grupo de amigos se van de farra drogata-putera y terminan en las manos del selecto club de cazadores humanos, donde serán torturados y bla, bla (el escenario ya no es la vieja Europa, sino Las Vegas... imagino que por cuestiones presupuestiles). Con esta premisa de base, y consciente de que el espectador potencial se conoce de sobras las dos anteriores, Spiegel juega mucho a crear expectativas y darles la vuelta a último segundo. También se regodea en pijadas como el famoso tatuaje identificativo. Sin embargo comete un error muy típico: pensar que el espectador quiere ver algo medianamente diferente. Así que decide variar un poco la cosa convirtiendo las sesiones de tortura correspondientes en espectáculos circenses que un montón de ricachos despiadados ven a través de un cristal. Incluso para cada tormento cuenta con un torturador diferente y carismático, siendo la chavala enfundada en cuero negro, con careta y ballesta la más llamativa. Toda esta parte recuerda mucho al film "Sportkill", curiosamente nacido como explotación de "Hostel". ¿Una secuela que imita al imitador... o simple casualidad?. Total, que el grupo de víctimas (esta vez se mezclan hombres y mujeres) escapa del encierro y se toma la revancha.
Vale, "Hostel part 3" tiene algunos aciertos majillos. Y es verdad que la segunda mitad resulta mucho más entretenida que la primera, por eso al terminar te deja un regusto positivo. Sin embargo, lo imperdonable es que, a diferencia de lo comentado al inicio de este tocho, la violencia y el sexo están por debajo de las dos primeras entregas. ¡¡¿¿Heeeein??!!, ¿la secuela video-clubera más light que las entregas destinadas a la gran pantalla?, ABSURDO!!!!. Spiegel intenta compensarlo con "torturas originales y diferentes", pero la mayor parte de ellas resultan patéticas y ridículas, como la de las cucarachas. A parte de que, aunque sin llegar a abusar, se dejan ver algunos trucajes de CGI a lo largo de la función absolutamente cutres y corta-rollo. Al pack de despropósitos, se unen su falta de atmósfera malsana y su estética de "suciedad limpia", lo que le quita toda la sordidez propia de las entregas precedentes.
Una auténtica decepción. Aún así, fans de la saga y aficionados al terror, podéis verla sin esperar nada, pasáis el ratillo y luego le dáis al botón de "delete". Es lo que yo hice.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

NOCHE DE NOVATOS

El amigo que me la prestó me la vendió como "una joya por descubrir". A mi ya me extrañó que un producto de finales de los 80 adscrito al terror pudiera tildarse de joya, porque ya sabéis (y como más veo, más claro lo tengo) que la cosecha de ese oscuro periodo fue de lo más deprimente y olvidable, especialmente en el terreno de la mal llamada "serie B" o cine de bajo presupuesto, etiqueta en la que encaja como un guante "Noche de novatos" ("Pledge Night"). Sí es bien cierto que la vi en el video-club millares de veces y, como tal vez les pasara a algunos de ustedes, nunca la alquilé por su sosísima carátula que parecía vendernos una comedieta juvenil de lo más chorra, cuando en realidad "Noche de novatos" podría... no, perdón, no podría, ES una peli de terror, con sus dósis de humor, sí, pero no más que muchos títulos "fantásticos" de la época.
Unos aspirantes a entrar en la fraternidad de turno han de pasar unas pruebas terribles a lo largo de una semana. Da la puta casualidad que un porrón de años atrás, y en esa misma casa, un estudiante pereció víctima de una broma mal aplicada, así que, sin especial motivo, regresará del mas allá para cumplir su venganza.
Bien, en aquellos tiempos el puto pesao de "Freddy Krueger" reinaba en la taquilla, todas las pelis de terror juveniles (y no tan juveniles) querían subirse a su carro, y por eso los monstruos/asesinos/entes malvadas que salían en todas esas pelis eran graciosos, esputaban chascarrillos sin parar y aspiraban al rol de héroe antes que al de villano. Ese mismo caso se da en "Noche de novatos", donde el zombie vengativo es un ex-hippie que suelta proclamas anti-sistema.
Puede sonar extraño, pero la peli se lleva bastante bien mientras se desarrolla cual comedia estudiantil. Sin embargo, en cuanto hace acto de presencia el monstruo (que es bastante adelantada la función), cae en picado y se adentra irremisiblemente en la más purulenta mierda, tornándose prácticamente insufrible y de puro "fast forward". Mala idea la de ese giro, amigos.
De por medio, pues algo de gore (menos del prometido en un principio, según parece a alguien le dio por usar las tijeras más de lo conveniente) y un buen puñado de tetillas... cosa esta explicable si tenemos en cuenta que la guionista y productora venía del porno. El director, Paul Ziller, se ha convertido con los años en un realizador especializado en telefilms catastróficos (por género), su filmografía anda plagada de títulos rimbombantes, de entre los que destaca la simpática "Tormenta polar".
Muy muy olvidable... y una prueba más de que el terror de los 80 moló hasta el fin de su primera mitad. Luego, cuantos más años pasaban, más apestaba todo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

GOODIES (3)



Más muñecotes. Esta vez, el inevitable Freddy Kruegger. El de PESADILLA EN ELM STREET 2: LA VENGANZA DE FREDDY, para ser más exactos.

BODY COUNT

¡Y anda que no chanaba la carátula de "Body Count" en el video-club!. Apostaría una espinilla a que todos los que por entonces teníamos la edad adecuada, picamos como tontos. Yo la alquilé y la vi con mi sr.padre. He de confesar que ambos nos aburrimos mortalmente. ¡¿Qué esperaba?!, ¡era un slasher!. Claro que por entonces andaba menos informado y no tenía la mente y el cuerpo preparados. Ayer noche fue la segunda vez en mi vida que la veía... y además como más me mola, por sorpresa. Hacía zapping y ¡zasca!, me la anuncian de madrugada en un canal local. ¡¡Toma ya!!. Claro, en estas condiciones hubiera sido raro no disfrutarla un mínimo. Y así fue. Por cierto, que a pesar de la decepción siendo adolescente, los del vídeo-club tuvieron el detalle de regalarme un abalorio promocional de "Body Count" que anduvo decorando una estantería de mi dormitorio hasta que... bueno, terminó en la basura, ¡¡ouch!!.
Que si, que la peli tiene varios títulos, pero cojones, yo pongo y me quedo con el que la conocí en su época, "Body Count". Y lo que tenemos aquí no dista casi nada (casi) de la fórmula habitual. Chavales de acampada, asesino misterioso, muertes relativamente sangrientas (aunque la versión que vi ayer tenía pinta de estar cortada, algunas escenas de muerte terminaban de un modo muy brusco). ¿Cuales son los elementos mínimamente diferenciadores?, pues a ver: La peli no se centra únicamente en los personajes jóvenes, también en los adultos y sus trifulcas culebronescas. Las chavalas son más golfas de lo habitual. El gordo gracioso es especialmente irritante. Por lo demás, se mantienen fieles a esa clase de amistad tan típica de los slashers basada en pasarse toda la peli odiándose mutuamente. Y claro, el asesino, que mola bastante, un supuesto chamán extremadamente viejo y, por ende, extremadamente feo... ¿o es alguien que se hace pasar por él?.
Sí claro, "Body Count" es lenta, es previsible (salvo por el drama de infidelidades mil que viven los personajes mayores de 18 años) y etc, etc, pero bueno, si te la ves consciente de lo que hay y con paciencia, pues tiene su coña y algún acierto fugaz, como la secuencia de la pesadilla (de chaval me pareció genuinamente inquietante) y los hermosamente tristes parajes naturales elegidos para rodar el film.
Aunque lo realmente interesante está detrás de las cámaras. Ruggero Deodato, hastiado creador de "Holocausto Caníbal" (y a quien el terror no le tira nada), dirige con sapiencia pero sin ganas. La lograda banda sonora la firma todo un jefe, Claudio Simonetti, ex-"Goblin" y habitual colaborador de Dario Argento. Entre los guionistas (que son legión para una peli tan básica como esta), destaca Alex (Alessandro) Capone, que pocos años después debutaría en la dirección con el -según recuerdo- aburrido film de horror "Pesadilla (Witch Story)". Y el reparto, casi reúne el "quien es quien" del cine italiano de horror, tenemos a David Hess (recordémoslo de prota en "La última casa a la izquierda", pero también en su explotación "Trampa para un violador", dirigida por el mismo Deodato), Mimsy Farmer (la has visto nada menos que en el "4 Moscas sobre terciopelo gris" de Argento y el "Black Cat" de Fulci), John Steiner (su rostro ha asomado en incontables italianadas: "Caligula", "El último cazador", "Los aventureros del tesoro perdido", "Tenebre", "Yor, el cazador que vino del futuro", "Comando Leopardo" y un largo etcétera), Ivan Rassimov (ya curró para Deodato en "¡Mundo canibal!, ¡mundo salvaje!" y luego repitió en el tema junto a Umberto Lenzi con "Comidos vivos") y ya fuera de ese grupo, pero no menos carismático, el bueno de Charles Napier haciendo de sheriff (recordemos que tanto este como Hess dejaron nuestra dimensión recientemente). El reparto juvenil no me interesa lo más mínimo.
Con semejante panorama, ¿qué puedo decir?, mediocre... pero visible en un momento dado (aunque únicamente sea por su "entrañiblismo").

sábado, 10 de diciembre de 2011

CONFESIONES DE UN VIDEO-YONKI...

Entre regalicos e intercambios, estos son algunos de los títulos más destacados que he añadido a mi videoteca querida. "Xtro" es Beta (el valor está en la carátula, estupenda). "Robot Holocaust" es una seria candidata a Cotxeres 2012.





viernes, 9 de diciembre de 2011

MIS APETITOSOS VECINOS

El bodrio del quince.
Un medico decide hacer una escapadita al campo con su hija, el novio de esta, y su propia novia, con el fin de presentarle a su hija a su novia. Esta la odia.
Deciden pararse a comer algo en una cantina, y de repente, la gente que está comiendo allí, se convierten en zombies debido a la carne en mal estado que estaban comiendo. Los protagonistas, no pidieron carne, así que…
Espantosa. Lo que en un principio empieza como una película seria, en el momento en el que aparece el primer zombie, esta pasa a convertirse en una alocada (y por otro lado muy poco graciosa) comedia que directamente, plagia el planteamiento de SHAWN OF THE DEAD, sin conseguir llegarle ni a la suela de los zapatos a la peli de Edgar Writh.
Un montón de sangre, pero inofensiva, en una peli a la que le cuesta arrancar, y cuando lo hace, se reduce a unos diálogos gilipollescos, mientras los protas matan zombies. Podía haber estado muy bien, pero el director Jonh Kalangis, un secundario de algunas películas mainstream, quiere dejar muy claro el espíritu “indie” de su película (de echo a esta le preceden un par de melodramas dignos de Sundance) y se aleja de todo humor negro, escatológico y/o políticamente incorrecto pensando que bastante tiene ya su película, con su festín de sangre. Para eso, no hagas una comedia de zombies, pedazo de gilipollas.
Lo único destacable, a todos los niveles, es el hecho, de que la primera en morir es la novia del medico, y a este, le importa tres cojones. Ni un llanto, ni ira ni nada. A partir de ese momento, el medico se dedica a matar zombies, mientras suelta chistes de poquísima gracia.
A este medico lo interpreta Billy Zane, que me hace mucha gracia, como un tipo que ha salido en TITANIC, y ha tenido una relación con Hollywood mas o menos asentada, acabe haciendo estas series b, donde el mismo sea consciente de su decadencia y se pone a hacer el idiota. Yo creo que está donde se merece, ni más ni menos y a en eso incluyo a TITANIC.
Luego la cosa de los títulos: El titulo original de esta peli es THE MAD, que hace referencia al pasado del personaje protagonista, que en los 80, perteneció a un grupo musical. Yo entiendo que ese titulo, sea difícil de traducir (¿Cómo lo llamamos? ¿El loco”? ¿La locura?) Pero podían haberlo dejado en Inglés, porque el titulo de MIS APETITOSOS VECINOS, está muy chulo, pero aquí ni hay vecinos, mucho menos apetitosos, ni nada. Cosa de los distribuidores, para dejarnos claro que esta peli es una comedia de Zombies, porque francamente, el cartel, a parte de chulo es aterrador.
En definitiva. Que es muy, muy, muy mala.

jueves, 8 de diciembre de 2011

"MALAS PERO DIVERTIDAS" EN "CANAL SUR ANDALUCIA"



Y seguimos dando la barrila por estos mundos de dios con nuestro flamante "Malas pero divertidas" ("Raima Ediciones"), en este caso se trata del Canal Sur de Andalucía donde, por fortuna, esta vez sí sabían lo que nos preguntaban. Pueden escucharlo AQUÍ a partir del minuto 4,45. ¡Gracias peña!.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL NUEVO KARATE KID

Con la intención de revitalizar la franquicia de "Karate Kid" (algo que se ha repetido recientemente con un remake destinado a las nuevas generaciones), no se les ocurre otra cosa en plenos años 90 que hacer una nueva entrega acorde a los gustos y estética de la época. Ralph Macchio estaba ya mayor, gordo y acusaba ciertos síntomas de alopecia desbordarte, además de no gozar de la popularidad que le proporcionó la saga en los ochenta. Así que la "Columbia" decidió prescindir de él y en su lugar apostaron por una muchachita. Hilary Swank, bien jovencita, se encarga de dar vida a esta “Julie San”. Trasladan la acción a Boston pero se conserva al “alma mater” de la saga, el ya a estas alturas pesado señor "Keisuke Miyagi". El resultado de esta brillante idea es uno de los bodrios más infames e insufribles de los muchos que dio la industria Hollywoodiense en la década de los noventa.
La escasa historia no varía demasiado respecto a las precedentes entregas; Miyagi acude a Boston porque va a ser condecorado como veterano de guerra. Allí se topa con la esposa de un compañero suyo, que tiene una nieta de lo más borde y gilipollas. La situación es insostenible, así que Miyagi le dice a la señora que se pire a su casa en California, que de la imbécil de la niñata se encarga él.
Esta es acosada por los miembros de seguridad estudiantil del instituto, pero vamos, un acoso fuera de todo precedente, porque prácticamente lo que quieren es violarla y hostiarla… pero la muchachita se lo toma con toda la naturalidad del mundo. Así que, como ella sabe algo del karate que le enseñó su padre instruido por Miyagi, le pide a este que le de más lecciones para, así, poder ahostiarse con los acosadores. Como el método “dar cera, pulir cera” parece que no es muy eficaz con las mujeres, Miyagi decide llevársela a un templo de vete tu a saber donde (con monjes medio Shaolin, ¡al loro!), en el cual la vemos hacer muchas gilipolleces, pero nada de karate. No obstante, sale de allí dando hostias como panes. Entre tanto se enamora de un mentecato medio marica.
Tiene cojones la cosa. Es tan chorras la puta peli que he acabado cogiéndole hasta el punto. Da la sensación de que se trata de un mero producto de la "Columbia" para blanquear dinero, porque la poca gana que hay en cada escena es palpable. Parece una mala parodia, aunque no lo es.
El montaje es desastroso, los errores de continuidad, constantes, las interpretaciones sosas. Pat Morita está ahí deseando terminar para pirarse a hacer sus cosas, y Hilary Swank, primeriza, sobreactúa poniendo unas caras de ira de agárrate y no te menees. Los diálogos son lo mas subnormalesco que puede haber, con Miyagi filosofando de forma forzada como si no hubiera mañana, y la Swank repitiendo cual mono sus doctrinas.
Los chungos del insti son poco más que violadores, pero en ningún momento se tira por la vía fácil para hacerles frente, que es la legal. Mejor aprender un karate que apenas hace acto de presencia en toda la película. Y en lo que respecta al templo, a parte de poco épico, cuando se ponen a bailar música contemporánea y moderna dudamos si estamos en un lugar sagrado habitado por monjes orientales, o en un centro para la ayuda del discapacitado.
Pero que todo esto no sirva de óbice para el despiporre… la película es un aburrimiento sin precedentes. Solo por descabellada, tontuna y absurda, la salvamos un poquito de la quema. Eso sí, da gusto ver a Hilary Swank tan jovencita (tendrá 20 años raspados), tan guapa y marcando sus curvas de manera intencionada por parte de la producción durante toooodo el metraje.
"El nuevo Karate Kid" pasó por salas de medio mundo sin pena ni gloria y su edición en DVD se ha hecho esperar. Incluso siendo un producto comercial, todavía hay gente que desconoce su existencia, pero sin duda será una película a reivindicar, por el hecho de que, cuantos más años pasan de su realización, más ridícula es y servirá como vehículo de las mofas de los cinéfilos más inquietos. Tiempo al tiempo.
Dirige Christopher Cain, quien nos diera grandes títulos como "El Rector", "Arma Joven" o "Dos chiflados en remojo". Cobró su cheque y dejó dirigir al ayudante y a la segunda unidad, mientras él se metía unas rayitas y decía “perfecto, perfecto”.

CRESPIÀ

Si dijera que no trago a Albert Serra, estaría haciéndole el juego. Este director catalán que, en cierto modo, representa el paradigma del cineasta "arty" en el más puro y expresivo sentido del término desde que llamara la atención con su -insufrible- película "Honor de cavallería", es para mi un auténtico "poseur". Estoy convencido de que en el bolsillo de su chaqueta lleva un manual, el del perfecto esnob. Un manual que se sabe de memoria y recita al dedillo. Lo hace tan bien, y se lo tiene tan aprendido, que termina resultando casi una caricatura humana de lo que es un cineasta de arte y ensayo, con las filias, fobias, referencias, aficiones e influencias más típicas, predecibles, supuestamente lógicas y normales en un individuo de su calaña... pero que de tan exagerado, resulta cómico. Convencido ando de que el Serra mediático es un disfraz, uno creado por el Serra anónimo porque sabe que, para destacar entre la muchedumbre en estos tiempos que corren, esa es la estrategia correcta a seguir.
Todo esto siempre lo he tenido muy claro, pero ahora, tras visionar ayer noche "Crespià", digamos que lo afirmo sin temor alguno a equivocarme. "Crespià" fue el primer largometraje -conocido- de Albert Serra antes del famoso "Honor de cavallería". Tal vez a causa de la incomprensible buena prensa que arrastra este segundo, a su realizador no le interese demasiado que el primero sea vea mucho... y para mi que lo tiene un poco escondido en la sombra, esperando que nadie lo recuerde o a ningun ser humano le entren apetencias de visionarlo. Y es una lástima, porque con todo lo que me carga Serra y me aburre "Honor de cavallería", "Crespià" me parece COJONUDA.
"Crespià" es el nombre de un pueblo de la Cataluña profunda al que Serra retrata en su día a día durante una semana, con sus habitantes, sus rutinas, sus charlas, sus movidas y que culmina primero con unas fiestas regionales y después con el fallecimiento de uno de ellos. Leído así podría pensarse que se trata de un documental o de un drama realista de corte intragable. Pero no, "Crespià" apuesta por el humor, por el absurdo, por cierto surrealismo, por la cotidianedad vista a través de un prisma algo deformado y por unos personajes muy peculiares, interpretados ¿todos? por actores no profesionales pero que, en su espontaneidad, resultan carismáticos. Sin duda lo más llamativo de toda la peli son los bailoteos que se marcan los protagonistas en los momentos más inadecuados e inesperados. También mola mil el personaje del punk rocker mostachudo (Flannagan), lo que le otorga a toda la peli un rollito punkero muy curioso y agradecido. En la banda sonora suenan "Ramones", "Buzzcocks" y "The Jam" (estos últimos versioneados)... pero Sr.Serra ¿¿no estaba usted en contra de la apropiación indebida de música??. Todo ello grabado en vídeo, con sonido directo (a veces cuesta un huevo entender lo que se dice), iluminación bajo mínimos y estética de documental. La mezcla es infalible. A mi me tuvo fascinado durante los menos de 90 minutos que dura, porque ahí donde la ven, la peli no resulta nada aburrida, tiene buen ritmo y entretiene a pesar de, básicamente, no contar nada, únicamente entrelazar pequeñas historias o sketchs. Un auténtico ejercicio de "cine" libre y fresco que no resulta ni aburrido, ni pedante, ni pretencioso. Mi tipo de peli, joder. Un pequeño tesoro.
Desafortunadamente, con "Crespià" Serra no se comió nada, así que para su segundo largo se lo pensó mejor. Pillar un icono intocable de la cultura Española (Don QUijote) y darle un enfoque distinto, algo provocativo, a base de la NADA más absoluta. Tirando con descaro y sin vergüenza del mayor de los aburrimientos. Eso es "Honor de cavallería", donde de los elementos que hacían de "Crespià" algo único y fresco a penas quedan unas migajas. Claro, esta vez la cosa salió bien y los franceses, tan esnobs ellos y tan sedientos de "descubrir y llevarse el respectivo mérito", comenzaron a dar la chapa con "Honor de cavallería" y Serra, hasta el extremo que los de aquí pensaron aquello de: "si los gabachos han flipado tanto, tal vez este tio hasta sea un genio y todo.. coño, y encima es catalán. ¡Trae pacá!".
Así que Serra planea su siguiente atentado concienzudamente. "Crespià" y "Honor..." son bien distintas-distantes porque la primera no tuvo éxito. En cambio, "Honor..." y su tercer largo, "El cant dels ocells" son casi idénticos. Consciente de eso, Serra se aferra a la fórmula mágica y cambia a Quijote por los Reyes Magos, pero lo demás es lo mismo: verles pasear durante todo el metraje. Encima, apelando al descaro más absoluto, bautiza a la peli con el título de un tema musical extremadamente icónico e intocable en la cultura catalana, a la espera recibir los laureles de la Generalidad de Cataluña y tantos otros estamentos oficiales de esta, mi amada tierra. Pero, ¡ay!, Serra se pasa de listo. Su peli es taaaan chapa que hasta el cine Verdi, paradigma del arte y ensayo, el esnobismo, el moderneo y las pelis Iranís con señoras gordas pelando cebollas durante 90 minutos, rechaza "El cant del ocells" por considerarla "demasiado lenta". ¡¡Tooooma geroma!!.
Albert Serra, ante la indiferencia general (porque sí, los franchutes vuelven a picar como tontos, pero ya no cuela), se escuda en la cantinela barata y un tanto explotada del papel del cineasta incomprendido, marginado y odiado por su cine anti-comercial... a pesar de que tras el haya una planeada estrategia mercantil bien oculta. Nada... ni por esas. Así pues, el muchacho - recibiendo el ciego apoyo de aquellos patanes que aún se creen su rol- se mete en el teatro, cediendo en su pose arrogante (en una entrevista aseguraba valorar la aceptación del público en ese campo, al revés de lo que solía proclamar como hombre de vídeo... er, digo, de cine) sin tampoco comerse nada. Lo último que leí de él es que iba a hacer una adaptación de "Drácula" a pesar de no gustarle nada el cine fantástico.
Serra tio, ¡¡¡déjate de poses y disfraces!!!, fuiste flor de un día y ya no interesas/sorprendes a nadie. Renovarse o morir. Vuelve a tus orígenes y alégranos con otro "Crespià", aquellos que te odiamos, te lo agradeceremos.

martes, 6 de diciembre de 2011

SLIME CITY MASSACRE

Tardía secuela de DESPEDAZATOR, esa pequeña e incomprendida joya del "trash" con más babas y blandiblub que sangre, que con 22 años de distancia entre una y otra, toma como referencia los sucesos acontecidos en la primera parte para sacarse de la manga un historia de corte post-apocaliptico al estilo "Matthesiano", que desde luego poco o nada tiene que ver con aquél festival de gore y sustancias verdes que era DESPEDAZATOR.
Por un lado, somos testigos de como algo verde proveniente, posiblemente del espacio, destruye la humanidad. Pasa un tiempo y los supervivientes tienen que buscarse cobijo y comida para subsistir. En una de estas, una pareja se mete en una especie de refugio donde entabalarán amistad con otra pareja, y descubrirán una estantería con montones de botes de algo que parece yogurt. Este yogurt, es la sustancia que en la primera película tomaba el prota y le convertía en ese ser viscoso y repulsivo, que acababa matando a todo quisqui. Bien, pues a nuestros protas les pasan efectos parecidos, hay alguno que incluso se desace completamente dentro de una bañera. Y aunque, si, hay gore y babas, estos utilizan esta viscosidad, para defenderse de los ataques de otras bandas que quieren sobrevivir. Todo es asunto, es bastante menos repulsivo y agresivo que en su predecesora.
La gracia está, en que hay una sub-trama en forma de Flashbacks, en la que la acción se traslada a los años 50 -y en blanco y negro-, y se nos va desvelando el origen de todo el embolao de la sustancia verde, con una prostituta y un predicador como protagonistas.
La cosa, no está mal del todo. Sin embargo, siendo DESPEDAZATOR una película llena de humor (mucho del cual era involuntario) llena de fallos y con una realización bastante torpe, SLIM CITY MASSACCRE, es todo lo contrario. Hace gala de una seriedad pasmosa, el sentido del humor brilla por su ausencia y pese a estar filmada en vídeo y posiblemente, con menos medios que la que le precede (que ya eran escasísimos), está bastante bien rodada, con un acabado muy decente. En su contra decir, que la película se toma demasiado en serio a sí misma, y que los efectos gore están bien, pero para meter un C.G.I. tan pobre y de tercera división como el que puebla la película, mejor que no hubieran metido nada de eso.
No obstante, al principio de la película, aparece Lloyd Kauffman haciendo un cameo, a su estúpido estilo de siempre, para que ponga la nota humorística, y sobretodo, y esto si que es un guiño gracioso, hay que decir que al director Greg Lamberson, le debió de hacer mucha gracia el título con el que se le conoce a SLIM CITY (titulo original de su primera película) en su edición española, porque en un momento de la película, uno de los actores saca un enorme tablero de madera, en el que a modo de graffiti pone "Despedazator" bien grande y visible, y ese tablero ya no se mueve allí el resto de la película.
Es lo que tiene ser un director de estas caracteristicas, que estás al loro de lo que ocurre con tu peliculita en otros países, y te puede hacer más o menos gracias, pero te enteras.
Lamberson, tiene una carrera como director y productor (de su producto) bastante discretita, pero la mar de simpática.

CHILLERAMA

Varios de los auto-proclamados nuevos estetas del "horror indie moderno" se unen para parir el enésimo homenaje a los auto-cines, la serie Z, el exploitation, el trash, el grindhouse, las dobles sesiones, bla, bla, bla y bla. Apuestan por la comedia antes que el horror, y te venden el sarao como un festival de gore y mal gusto que luego no es pa tanto. Especialmente lo último, con chistes a base de caca-culo-pedo-pis que se pretenden ofensivos sin llegar a serlo. Encima, lo crean o no, la dosis de tetismo es mas bien escasa (algo que reconoce uno de los mismos directores), todo ello muy típico de la doble moral americana. Eso sí, homenaje a la Troma incluido -el auto-cine donde se desarrolla la trama principal se llama ¡Kaufman!- para justificar el desmadre (y discurso barato anti-era digital... sí, esa misma sin la cual estos señores no podrían haber hecho su película -está grabada en evidente vídeo- ni distribuirla).
La historia se centra en el mentado auto-cine, donde se reúnen los personajes principales para una última noche de pelis chungas antes del cierre. Iremos viéndolas en formato corto a lo largo del excesivo metraje. Son las que siguen:
"Wadzilla": Este tiene la suerte de ser el primero del pack, por lo que las salidas visuales graciosas que luego se repetirán hasta la saciedad aquí aún resultan algo sorprendentes y funcionan. En su contra tiene que de parodias de las monster movies de los años 50 explotando sus efectos especiales cutres y sus personajes cuadriculados se han hecho a miles y millares. Es más de lo mismo. A ratos simpático, a ratos incluso patético. Un tio toma una medicina para dar más vidilla a su esperma, con la mala suerte de que los espermatozoides le salen enormes. Uno de ellos huye, y se convierte en un monstruo gigante que lo devora todo (fabricado por los hermanos Chiodo, padres de los "Critters"). Se parece mucho a "El hombre langosta" (en lo de exagerar la cutrez de sus trucajes, a base de evidentes maquetones, muñecos e hilos sujetando juguetes) pero, sobre todo, al "Rectuma" de Mark Pirro... muy superior, by the way. Dirige (y protagoniza) Adam Rifkin, responsable de "Cero en conducta", de una peli de culto en USA titulada "The Dark Backward" y es el tio que sustituyó a Scott Spiegel y el clan Raimi en "The Nutt House".
"I was a teenage werebear": Parodia de "I was a teenage werewolf", de las pelis de amor adolescente de los años 50, los musicales y las "beach movies". Tim Sullivan, director de los dos "2001 Maniacs" (el segundo de los cuales era abominable), despliega su limitado saber hacer para parir el corto más largo y menos divertido de todos. Al "déjà vu" general se le suma un humor muy chorra y elemental y el "gay"ismo del director, que esta vez se desata por completo narrando la epopeya de un chaval -vestido en plan James Dean- que descubre que le molan más los músculos que las tetas y que se obsesiona con el "bad boy" del barrio que resultará ser un "werebear" (en lugar de "hombres lobo" tenemos "hombres oso"... ese es el mejor gag de todos). Cutre, pesada y tonta. Y no lo digo por su tirón homo, para nada, lo digo porque... bueno, porque es así.
"The diary of Anna Frankenstein": Adam Green, padre de los dos "Hatchet", era quien prometía más diversión y gore, y debo decir que, salvo el título, la cosa decepciona bastante. Hitler crea un monstruo de Frankenstein con pinta de judío quien, obvio, se volverá contra él. De todos los segmentos, este es el más "spoof" con algun acertado gag de metacine (para cazar a Hitler, el monstruo busca donde esta el final del decorado y sale), pero en general es muy limitado y previsible y, siguiendo el orden establecido, muy tonto, demasiado incluso para mi. El histrionismo de los actores y el alemán hablado (y que tiene toda la pinta de ser inventado) terminan rayando un poco.
"Deathication": Esto más que un corto es un trailer y es el que apuesta por la mayor dosis de mal gusto, a base de chistes de caca. La parodia apunta hacia el cine setentero y el italiano, y se prolonga incluso a los créditos finales.
Todo ello entrelazado por la historia que se desarrolla en el auto-cine, con amores adolescentes (buuuuh!!), muchos guiños (sobre todo a base de frases famosas sacadas de pelis míticas de los 80, citas directas a "Robocop" y "Spaceballs", mención a Simon Pegg, etc) y, cómo no, ¡zombies!... que sí, que son zombies que se masturban y mueren con un tiro en los cojones, pero son los putos zombies que el mercado demanda. Es la parte más standard del pack y se la debemos a Joe Lynch, dire de "Km. 666 II: Camino sangriento".
El reparto tiene algunas agradables sorpresas como Ray Wise, Eric Roberts, Kane Hodder (haciendo del monstruo judío), Lin Shaye o Ron Jeremy. Los cuatro directores se marcan un simpático cameo justo antes de los créditos.
Al final, lo que uno obtiene de "Chillerama" es la sensación de chiste privado, de peli casera para regocijo de quienes la han hecho y sus colegas (que trabajan en la prensa especializada y se encargarán de darle el "estatus" que no merece), pero de difícil degustación para el resto de los mortales. Eso por un lado está muy bien, pero por otro no mola si, como yo, no conectas con este mega-chiste. Lo peor es que hace muy poca gracia y todo el rato tienes la sensación de que sus responsables creen haber inventado la panacea sin darse cuenta de que otros ya lo pensaron antes y lo hicieron bastante mejor.
Loables intenciones, parcos resultados. Finalmente lo mejor de toda esta empresa es el puto póster, ¿que no?.

lunes, 5 de diciembre de 2011

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (4): "VIERNES 13... DAVID"



Seguro que todos ustedes se toparon con semejante cosa en el video-club cuando era teenagers, y seguro que se quedaron a cuadros, "¿Viernes 13?... ¿esta cual es?, no la conozco". Sin embargo, y para que vean que no tengo un bajo concepto de vuesas mercedes, fijo que ninguno picó. Se veía a la legua que aquello NO era un "Viernes 13". Yo, por lo menos, eso pensé y nunca jamás la alquilé, ni siquiera cuando no había nada más a mano. Y así ha sido hasta hace ahora poco menos de 48 horas. Efectivamente, NADA tiene que ver con la saga iniciada por Sean S. Cunningham, sin embargo, según Imdb, sí hay un sutil vínculo.
Cunningham siempre cuenta que cuando produjeron el primer "Viernes 13" les extrañó que antes nadie hubiera explotado ese título para una peli de terror. Falso, sí que había un precedente, este del que hablamos hoy y su director, John Ballard (que no volvería a dirigir nunca mais). Los artífices del "nuevo" "Viernes 13" tuvieron que negociar con los productores del viejo "Viernes 13" (bautizada entonces como "Friday the 13th: The Orphan", título que pasaría a ser "el otro") para apropiarse del asunto. Ballard cedió (y de ahí que, supongo, luego lo retitulara "David") y seguro que cuando el mítico "slasher" arrasó en taquilla, se pasó media docena de años tirándose de los pelos.
Pero vamos, que quitando esa anécdota, ambas pelis no tienen el más mínimo punto de conexión. Si me apuras, incluso "Viernes 13... David" ni tan siquiera es de terror, más bien se trata de un dramón victoriano con niño inadaptado que no sabes si está chalao o se comunica con su difunto amado padre. Nada, un rollazo, una chapa, puro "fast forward". Al final, es más interesante la historia en relación a su título que la película en sí misma... algo bastante habitual cuando hablamos de serie Z.

PD: Sí, el logo de "Empire" situado en la parte superior de la carátula es casi idéntico al del famoso "Empire" de Charles Band, sin embargo, no me consta que el colega tuviera nada que ver con la peli, así que supongo que se trata de otra de aquellas maravillosas muestras de "morrismo" propias de la época. Cualquier dato clarificador al respecto será bien recibido. Gracias.

domingo, 4 de diciembre de 2011

"MALAS PERO DIVERTIDAS" DISPONIBLE EN MADRID

"Malas pero divertidas" ("Raima Ediciones") ya está disponible en Madrid, al menos en las librerías más punteras. En la Fnac, aún no lo tienen en tienda, pero es cuestión de días.
Aquí una fotos de papá orgulloso.


En "La casa del libro" sito en la Gran Vía...


Y en "El corte Inglés" de la calle Preciados.
También pueden comprarlo On Line, a través de sus respectivas webs.
Ya que las tengo, cuelgo aquí el tenderete que Raima Ediciones montó en la Cotxeras de Sants, con motivo de la presentación del libro.

sábado, 3 de diciembre de 2011

FIN DE SEMANA DE PESADILLA

Y vamos con otra ñordilla (esta más) de aquellas que, siendo adolescente, no pude soportar enteras. El día que localicé "Fin de semana de pesadilla" en el video-club de mi barrio me hizo mazo de ilusión, ¿por qué?, porque sabía que este título en los USA lo distribuía Troma, y creía que ello me reportaría cuanto menos algo llamativo que llevarme al buche. ¡¡Por dios, cuánta ingenuidad la mía!!. Sí, al buche fue directa... pero para provocarme una indigestión. Total, que pasan unos añazos y un colega me la intercambia en formato VHS. La pongo y joder, joder.
Veamos si logro descifrar de qué va esto: Un científico hace un experimento cuyo fin es quitarle la mala hostia a la peña. La movida consiste en que la cobaya ingiera una ¿¿canica de acero??. Desafortunadamente, con él curra una chavala de grandes tetas e intenciones algo más cafres y que, con la excusa, convierte a tres chicas muy golfas, y sus respectivos ligues, en algo así como zombies babosos. De por medio anda la hija del científico, una chica muy virginal enamorada del amante de la mala mujer, y que en su cuarto tiene un ordenador enorme con el que se comunica a través de un... bueno, de la marioneta de un payaso. La mala mujer odia a esta niña, y cuando la ve lo primero que le dice es: "Puedes parecer inocente, pero en realidad eres una puta... como tu madre". En serio... no estoy de coña.
"Fin de semana de pesadilla" es... no, no haré el chiste fácil, es una de esas pelis que aunque más o menos llegas a entender la trama de base, está repleta de momentos completamente absurdos y sin sentido, ni lógica, de diálogos super-chorras y situaciones ridículas, especialmente las de orden romántico-erótico, que son para mear y no echar gota, directamente empalagosas y altamente irritantes. La abundancia de estas tiene una explicación, el director, Henri Sala, es un franchute que cuando hizo esta cosa llevaba ya varios años dedicado al cine para pajilleros... lo que no deja de ser flipante si tenemos en cuenta que su labor parece la de un novato. Al final salen las zombies y sí, hay algo de gore sangrante, pero vamos, que no compensa, lo demás es demasiado horrible.
En el reparto, algunos nombres curiosos que, a día de hoy, seguramente aún se arrepienten de haberse dejado liar para salir en esta infra-peli, a saber: Dale Midkiff, que luego protagonizaría "Cementerio Viviente", Andrea Thompson, con una carrera televisiva posterior bastante activa y, la joya de la corona, Robert Burke, habitual durante un tiempo en los repartos del reputado Hal Hartley, también conocido como "Robocop 3" y al que has visto en "Dust Devil" o "Thinner". Aquí hace de motero-punki-violador. ¡Casiná!.
A lo mejor consumida con colegas y para echarse unas risotadas, "Fin de semana de pesadilla" valdría... pero eso no la salva de ser una auténtica basura innombrable.

jueves, 1 de diciembre de 2011

EXTRAÑOS

Hace un tiempo que gracias a títulos como "The Descent", "Alien 2", "Caverna maldita" o "Cavernas fantasmas", me percaté de que los films de horror, misterio y aventuras situados bajo tierra, en cuevas o minas, me tiraban mucho. Hice un repaso mental de todo lo que había visto al respecto y caí en la cuenta que de chaval alquilé una que no pude concluir porque el sueño me venció. Tras investigarlo a fondo, descubrí que se trataba de "The Strangeness", del año 1985, y titulada "Extraños" en España, donde lucía una carátula bien sugerente. Una vez más, y haciendo gala de mi curiosidad e ímpetu, decidí enfrentarme de nuevo a ella y, lo que era más difícil, con los ojos bien abiertos.
Y sí, lo conseguí, aunque me hicieron falta tres sesiones para terminarla. "Extraños" pertenece a ese nada envidiable grupo de films de efecto narcotizante, como "Scalps" o "Sábado 14"... cuesta mucho sentarse frente al televisor y no quedarse sopa. Y entonces, se preguntarán, ¿si es tan chapas por qué esa insistencia?. Pues miren, por la mentada curiosidad, por lo de las cuevas y porque, a pesar de todo, la peliculilla tiene sus buenos momentos.
Un grupo de variopintos individuos se adentra en una vieja mina para descubrir si todavía hay oro que extraer. En el periplo, un monstruo que parece un cruce entre una polla (aunque hay quien dice un coño), un gusano y un pulpo, se lo hará pasar canutas.
El caso es que la ambientación no está mal (algunas secuencias son decorados, y la piedra es un evidente papel de embalar arrugado), juegan mucho con la oscuridad, las luces de las linternas y las bengalas y el bicho está parido mediante la técnica del stop-motion, lo que le confiere un algo especial. Incluso tenemos un poquito de gore y una buena ración de asquerosidades, con muchos líquidos y materia pringosa. Pero claro, el ritmo es criminalmente lento, cuando no hay monstruo, nada logra despertar nuestro interés (ni las robustas tetas de la rubia) y hay un personaje, un escritor que quiere documentar el descenso, absolutamente odioso y cansino. Es una penita, porque la peli tenía su coña.
Pero, como digo, "Extraños" aburre hasta las cabras... así que, o te la tomas como una curiosidad, o mejor ponte otra cosa.