Llevo varios días con la intención de actualizar este blog hablando de alguna película curiosa, extraña y oscura, pero últimamente no hago más que tragarme mierda insufrible que no me dice nada y únicamente me aburre hasta la desesperación. Ayer, cansado de tanta basura, le propuse a mi pareja desembolsar el recién adquirido dvd de "Re-Animator" y verla. Joder, amigos, como cambian las cosas cuando una película es buena... o, en este caso, cojonuda.
¿Y que puedo decir yo de "Re-Animator" que no se haya dicho ya?, pues básicamente mi punto de vista al respecto, que para eso existen los blogs personales y los fanzines. "Re-Animator" entra en la misma categoría que "Posesión Infernal", "La matanza de Texas" o "Pesadilla en Elm Street", el del clásico moderno que demuestra incluso a los críticos más sesudos que el horror puede aportar grandes títulos. Ese típico film oscuro y desconocido que sale de la nada, y sorprende hasta al más pintado, dejando una huella indeleble en la historia del séptimo arte, versión pringosa. De esas hay pocas, pero cuando aparecen, todo se pone patas para arriba.
Ya conocéis la cantinela: Adaptación muy sui géneris de los relatos de H.P.Lovecraft dedicados a narrar las desventuras de su científico loco particular, Herbert West, en la que éste se lía a reanimar toda clase de seres vivos engatusando para ello al médico más prometedor del hospital de turno, y llenar este de sangre y más cadáveres. Todo orquestado con mucho sentido del humor (voluntario, of course) y toneladas de higadillos.
En su momento "Re-Animator" era el no va más del gore, la típica película sangrienta que se infiltra entre las carteleras más mainstream y pilla a todos con la guardia baja. Genuinamente transgresora, sorprenden sobre todo las secuencias de sexo aberrante, ya tan famosas, en las que la cabeza del Dr.Hill lame sin compasión el cuerpo desnudo de Barbara Crampton (que a partir de ese momento, pasó a formar parte del sagrado panteón de las scream queens), incluido grotesco intento de cunnilingus totalmente antológico. No es un gore realmente desagradable, está más cerca de la caricatura de un "Braindead" (que no en vano, es el homenaje personal de Peter Jackson a "Re-Animator" y otros films de parecido calibre) que del rollo insano de un, digamos, "Hostel".... y para los tiempos que corren, la cantidad no es tan excesiva como nos lo pareció a los que la vimos en los sagrados años 80.
"Re-Animator" posee una estructura narrativa envidiable, un ritmo acelerado y la duración justa (menos de 90 minutos) para que resulte vibrante, divertida y muy entretenida. También hace gala de su pátina de originalidad, el humor negro no era entonces tan recurrente en el horror, y la historia casi de culebrón romántico entrelazada con las cuantiosas dosis de gran guiñol eran hasta cierto punto innovadoras. No está muy claro QUÉ tiene "Re-Animator" para ser un film tan eficaz, pero lo tiene, y si no, echar un ojo a las secuelas que siguieron ayuda a entenderlo.
Brian Yuzna es a "Re-Animator" lo que John Russo a "La noche de los muertos vivientes", la rémora que, sí, puso su grano de arena en la confección del original, pero que desde entonces no ha hecho más que vivir del cuento exprimiendo una obra que, en esencia, no le pertenece y cuya paternidad suele atribuirle erróneamente la prensa indocumentada. ¡Falso!, el verdadero genio tras "Re-Animator" es Stuart Gordon que, como Mario Bava, dejó el listón de su carrera demasiado alto, y nunca supo igualarlo, aunque aún rodaría algunos films más altamente recomendables, como "From Beyond", "Dolls", "Fortaleza Infernal" o "King of the Ants".
Yuzna se encargó de estropear la saga dirigiendo "La novia de Re-Animator" y "Beyond Re-Animator", dos pestiños horribles, aburridos, gratuitos y sin gracia alguna... y encima, en el caso de la que hace tres, con Elsa Pataki (BUARGH!) y Santiago Segura (RE-BUARGH!)
Otro rostro inseparable de la saga es Jeffrey Combs, el inquietante Herbert West, que desde entonces no ha hecho más que interpretar el mismo papel, pero que, como Bruce Campbell, y siendo ambos actores limitaditos, caen en gracia por su ineludible parentesco con el género que más nos gusta.
"Re-Animator" es, en resumen, un absoluto clásico moderno, una película de esas que surgen casi de forma milagrosa y que uno nunca se cansa de ver, lastimándose porque "Ya no se hacen como esta" y recordando que ser fan del género del terror es un camino duro y difícil pero que. a veces, la recompensa a tanta paciencia bien merece la pena.
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miércoles, 18 de julio de 2007
martes, 29 de enero de 2013
LA NOVIA DE RE-ANIMATOR
Lógicamente, el éxito cosechado por esa obra maestra que es “Re-Animator”,
dio pie a una secuela.
Ya muerta la mítica Empire, mutada en la más pequeña FullMoon y con Stuart Gordon colando un pie en el mainstream, Brian Yuzna, que había
dirigido la sobre valorada “Society” y que había supuesto un éxito, decidió
levantar esta segunda parte, buscándose otra productora pequeñita e
independiente a la que sacarle los cuartos, rescatando a la mayor parte del
elenco de “Re- Animator” y convencido de su talento como director, poniendose
tras las cámaras.
Y tras su paso por distintos
festivales especializados, finalmente la película se estrenó
directamente en video clubs. Y hasta muchos años después que más o menos se la
reivindicó, pasó inadvertida para la mayoría del público.
El doctor West y el doctor Cain, se encuentran en Perú dónde
continúan sus experimentos de reanimación de los muertos.
De vuelta al hospital universitario de Miskatonic, donde
inexplicablemente, y tras la masacre de ocho meses atrás en la que estaban
metidos de pleno, siguen ejerciendo la medicina (¡¡¡). El doctor West descubre
que se pueden animar las partes del cuerpo por separado. Como conservan el
corazón de la fallecida novia del doctor Cain, estos deciden crear una mujer
por piezas e inyectarle el suero verde en el corazón para que lo distribuya a
las distintas partes del cuerpo. Con la policía investigando el caso de la
masacre pisandoles los talones, estos experimentos no acaban de salir del todo
bien.
Huelga decir, que busca un homenaje al clásico de la
Universal “La novia de Frankenstein”.
Obviamente, la secuela comparada con la original, es un
pedazo de mierda infecta. Sin embargo, Yuzna no era tan manazas como lo es hoy
en día y si bien no es una secuela digna, al menos es una película entretenida
con momentos muy logrados.
Ahora, que quede clara una cosa: quien diga que en el cine
de género no hay lugar para el sello personal, el sello de autor, que se mire
bien estas películas. Porque el primer “Re-animator”, tiene el sello de Stuart
Gordon bien impregnadito, al igual que “La novia de Re-Animator” tiene el de
Brian Yuzna, vamos, que se nota que una es del uno, y la otra es del otro.
En los aciertos de esta secuela está el hecho de que West
cada dos por tres experimenta uniendo distintas partes del cuerpo para darles
vida (un brazo y una pierna, unos dedos y un ojo, incluso le pone un brazo
humano a un perro), creando una galería de aberrantes monstruitos que tiene
cierta gracia. Por otro lado, tenemos la presencia de doctor Hill, ya saben, la
cabeza del malo de la función de la primera película, que se cose (y reanima)
dos alas de murciélago en a modo de orejas, con lo que tenemos una cabeza
voladora pululando por ahí. Sin embargo, este personaje antagonista,
simplemente hace acto de presencia, su importancia en la película es mínima, prácticamente
desaparece su rol de archienemigo del doctor West, y la verdad, el meterle ahí
y que no la líe parda, es una chapuza de tomo y lomo.
Más cagadas; Ok que el Doctor Hill hable y piense
razonablemente como sucedía en la primera, aunque no se nos explique el por qué,
pero en la primera los reanimados actuaban de forma primitiva y violenta. En
esta secuela ¿Por qué cojones tienen que hablar y demostrar sentimientos? Hay incluso
una secuencia de celos entre el policía reanimado y su mujer reanimada, lo cual
me parece una puta mierda. Y es que si en el primer “Re-animator” los
CUESTINABLES toques de humor, solo los supieron ver cierto sector un poco
mentecato del público, y en todo caso, estos serían mínimos, en esta, ya están
impuestos ahí a sabiendas, lo que sigue siendo una gran putada.
Así pues, como continuación de la de Stuart Gordon, esto es
infame e indigno, sin embargo como película de Brian Yuzna, es una de las
mejores.
Nada malo que decir
sin embargo acerca de los artesanales efectos especiales a cargo de John Carl
Buechler y Screamin Mad george.
Así, que en realidad, no es tan mala como cabe de esperar y
justamente está entretenida.
Lo que vendría después si que es para matarlos a todos, y
esconderle la farlopa a Brian Yuzna.
Como frikada decir, que en nuestro país, en la era dorada
del vide club, se le anticipó una producción italiana dirigida por Luigi
Montefiori (director de “2020, los rangers de Texas”, junto con Aristide Massaccesi),
más conocido como George Estman, que como guardaba cierta similitud en el
argumento con la primera “Re-animator” los sin vergüenzas de los distribuidores
no tuvieron remilgos y la titularon “Re-Animator II”. Así mismo, en los usa,
serían incontables las “fan movies” que se rodaron acerca del tema, pero, con edición
en vhs en Argentina (¿) se editó un “Re-animator 2”, con un argumento un tanto
parecido al de esta “La novia de Re-Animator”.
Adjunto sendos carteles.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
RE-SONATOR (FROM BEYOND)
Después del exitazo de "Re-Animator", era totalmente lógico y previsible que sus responsables intentaran repetir la jugada, pero al menos tuvieron la decencia de hacerlo no con una secuela (eso vendría después... y confirmaría que era una mala idea), sino con algo nuevo, aunque no demasiado. "From Beyond" se basaba en otro texto del mismo H.P.Lovecraft (en este caso un relato corto, de los pocos que leí y que, si no recuerdo mal, es adaptado en el material pre-créditos de la película. Lo que viene después es pura invención) y contaba con varios nombres asociados a "Re-Animator", tanto delante (Jeffrey Combs, Barbara Crampton o la inevitable Carolyn Purdy-Gordon) como detrás de la cámara (Stuart Gordon dirigiendo, Brian Yuzna produciendo, Dennis Paoli co-escribiendo, Anthony Barnao castingueando o John Carl Buechler a los efectos especiales). Todo ello arropado, cómo no, por Charles Band desde su mítica "Empire". Algunos nombres nuevos de interés son los de Mark Shostrom y Gabe Bartalos a los trucajes (que en esta ocasión eran un porrón más) y Ken Foree, de "Zombi/Dawn of the dead", en cuestiones actoriles. Bonito cocktail.El doctor Pretorius, ayudado por su amigo Crawford, ha inventado una máquina llamada re-sonator (en su época el título español me molestó mogollón, por apestar a oportunismo, aunque hoy me cae bien simpático) capaz de estimular nuestra glándula pineal (sé de su existencia gracias a esta peli, para que luego digan que uno no se culturiza con ellas) y darnos la capacidad de ver los bichejos que habitan otra dimensión,una bien rara que está ahí pero de la que, normalmente, no somos conscientes. Durante un primer experimento, el amigo Pretorius acaba atrapado por dicha dimensión y en su intento de salvarlo, Crawford es declarado culpable de homicidio y encerrado en un manicomio. De ahí lo sacará una psicóloga, la Dra. McMichaels (esa siempre preciosa y angelical Barbara Crampton), que se lo llevará a la mansión de Pretorius pa someterlo a una especie de terapia de shock y ver qué hay de real en las extrañas historias que el colega cuenta.
En realidad, y si lo miras detenidamente, "Re-Sonator" es casi una peli de casa encantada, porque todo se desarrolla en una gótica y siniestra mansión, solo que en lugar de fantasmas lo que hay son bichejos (aunque todos vengan del mas allá... de from beyond, vamos), destacando especialmente en ese apartado al que da vida el amigo Pretorius, francamente espectacular (esa imagen suya como portada del estupendo VHS de "Lightning Video" no tiene precio) y capaz de las mutaciones más extrañas y aberrantes.
Como decía, en comparación a "Re-Animator", aquí los efectos especiales se multiplican por diez, o por veinte, solo que en lugar de gore puro, de sangre, tenemos guarrerías gelatinosas y bastantes monstruos. A pesar de que en su estreno la tildaron de excesivamente pringosa (¡quejas, siempre quejas!), casi podría decirse que fue un modo inteligente por parte de los productores de ahorrarse demasiados problemas con la censura. Es más fácil aceptar un bicho asqueroso totalmente fantasioso que una mutilación verosímil (y, de hecho, según Imdb, la única escena extirpada de la película era una en la que el sadomasoquista Pretorius clavaba un clavo en la mejilla a una chica, ¡cáspita!). Pero tampoco molesta mucho, porque el nivel de asquerosidades sigue siendo alto (de chaval me daba
mucha grima esa imagen de Pretorius con la cabeza hecha pulpa que he decidido escanear para ustedes, aquí al ladico) y, aunque como ocurría en "Re-Animator" que los trucajes no eran perfectos y cantaban un huevo (en este caso más al contar la versión videográfica con un formato de pantalla que nos permite ver dónde comienza o acaba el látex, muy descaradamente), molan porque son de la vieja escuela. Hoy, movidas así, por su efecto metamorfoseante serían puro y duro CGI.Otra cosa en la que "Re-Sonator" procura mantenerse fiel con respecto al éxito que la precedió, es en el tema carnal. Aquí más presente incluso, solo que menos mal intencionado. Menos subversivo. Cojones, nadie podrá superar nunca la escena del perolo del "Dr.Hill" intentando hacer un cunnilingus, por mucho que en esta nueva epopeya le dan a la deliciosa Crampton un rol más agresivo sexualmente hablando (además de verdad, porque la piva se disfraza de dominatrix) y, claro está, se deje manosear las peras por el monstruo de rigor... pero no, no es tan morboso.
Y ya que estamos en plan repaso, no olvidemos el humor. Muy llamativo en "Re-Animator", bastante más escaso en "Re-Sonator". O, directamente, inexistente (a pesar de lo que diga "Newsweek" en la parte trasera de la caratula... difícil de creer, más si aparece con el nombre tan mutado como el mismo Pretorius... "Nesweek"). Yo creo que Gordon, Yuzna y cía intentaron hacer una peli genuinamente seria, sin embargo esta vez el humor aparece de modo involuntario. Hay momentos un poco risibles, ya no solo por los efectos algo torpones (¡¡ese Buechler!!), también por los intérpretes (seamos sinceros, Jeffrey Combs nunca fue un actorazo) y por ideas tan chorras como ver a Ken Foree en unos ajustados slips enfrentándose a criaturas del averno. O la glándula pineal, convertida en un ondulante gusanico casi fálico. Aunque para momentos descojonables, cuando la Crampton aparece con toda una bomba de relojería en la mochila, que no sabemos de dónde cojones ha sacado, en plena noche y después de huir del hospital medio en bolas y traumatizada.
Al contrario de lo que pueda parecer, todo esto lo digo desde el más sincero y afectuoso cariño. Sin ser la repolla, ni una obra maestra, "Re-Sonator" es, ante todo, muy entretenida (y muy corta), muy divertida, perfectamente disfrutable y altamente recomendable... especialmente si echas de menos la artesanía y "honestidad" del horror de aquellos entonces.
lunes, 22 de agosto de 2011
BEYOND RE-ANIMATOR
Se suele decir que el cine de horror actual no se puede ni comparar a lo que se cocía durante los 70 y 80. Hoy día la mayoría de las películas se han vuelto muy inofensivas, previsibles, aburridas y, lo que es peor, ni dan miedo ni impresionan. ¿Verdad o no?, bien, eso supongo que dependerá de lo que crea cada cual, pero lo que está clarísimo es que la trilogía de "Re-Animator" es buena muestra de tal supuesta decadencia, compara la primera con esta producción de la mediocre "Fantastic Factory" y saca conclusiones. Sin embargo, puesto que las comparaciones son odiosas y sería un camino muy fácil de tomar, centrémonos en este "Beyond Re-Animator" infame y patético.
La idea de partida es buena, Herbert West ha sido arrestado por sus desfases científicos y está en la cárcel, la llegada de un joven médico hará que el mad doctor vuelva a desvariar y en la prisión se arme la jarana. Hasta aquí bien, lástima que tras tan jugoso planteamiento se encuentre el patetero Brian Yuzna que, rizando el rizo, se ha sacado de la manga una secuela aún más ponzoñosa que "La novia de Re-Animator". No olvidemos que Yuzna fue PRODUCTOR y no director de la primera entrega como proclaman muchos indocumentados.
Acorde a las peores expectativas, "Beyond Re-Animator" ni tiene tanta sangre ni tanto sexo como se anunció en su momento, eso si, se abusa del humor chabacano (ya sabemos gracias a quién) y de resoluciones y efectismo de saldo (ver a Simon Andreu como "hombre rata" es altamente ridículo), sin mencionar los efectos infográficos, que destacan por disponer de esa molesta textura cutre que los hace tan feos.
Seguramente no será tan mala como "Faust" (y como "Arachnid", y como "Darkness", y como....) pero por lo menos esas no contaban con un gag horrendo durante los créditos finales (y que encima se pretende transgresor). Verlo para.... ¿llorar o creerlo?.
sábado, 12 de septiembre de 2026
RE-ANIMATOR 2 (METAMORPHOSIS)
Ya de entrada, esta película cuenta con dos inconvenientes notables. Por un lado, el haber sido facturada durante los años grises del exploitation italiano, concretamente 1989/90. Lo he explicado antes, de cómo esta clase de cine cafre, colorido, sexy e hiper-violento, se fue volviendo más y más insípido, mojigato y telefílmico a medida que nos alejábamos de los ochenta. Por otro, que llegara a España con el falso título con el que llegó y ese pedazo de cartel maravilloso según las incontestables capacidades de E.Sciotti. Muchos ríen entre dientes cuando recuerdan la existencia del falso "Terminator 2" ("Shocking Dark" en v.o.) descaradamente editado en su día por "Century International Films". Lo que pocos parecen recordar es que esa misma compañía fue la culpable del caso que ahora nos ocupa. De hecho, ambas llegaron a los estantes de los vídeo-clubs prácticamente juntas, pero supongo que, por cuestiones de popularidad, fue la otra la que dejó huella. Como tantos (y tontos) otros alquilé "Re-Animator 2 (Metamorphosis)", perfectamente consciente de lo que era en realidad, por supuesto, sabiendo que producía Aristide Massaccesi desde su flamante "Filmirage" y dirigía + guionizaba el legendario, y recientemente fallecido, Luigi Montefiori, es decir, George Eastman (que para la ocasión firma G.L.Eastman). No era la primera vez que el normalmente actor se sentaba en la silla de director (lo hizo durante la confección de "2020 Los rangers de Texas", aunque por trifulcas varias y no firmara en los créditos), pero sí de modo oficial, oficioso e ignominioso. Nunca reincidiría, lo que tampoco sorprende viendo el resultado. ¿Normal? Pues no, porque ya saben lo mucho que suelo reivindicar la trayectoria como escribiente de Montefiori. Suyos fueron los libretos de "Gomia, terror en el mar Egeo" y, especialmente, "Aquarius", ¿necesitan más ejemplos?. Sin embargo, con "Re-Animator 2 (Metamorphosis)" no estuvo muy afinado, la verdad. Es una película cuya existencia carece de todo sentido. ¿Para qué demonios se hizo? Quiero decir, no tiene NADA. Es plana, sosa, con unas dosis de sexo y violencia muy escasas (¿y qué le queda al exploit italiano si le quitas ello? los títulos que se sostienen sin tales adornos pueden contarse con los dedos de la mano de un manco) y, en fin, no sé, cero interés en cuanto a lo que narra.
¿Y qué narra? Pues un científico guapo (con retirada a Christopher Reeve) y ambicioso cree descubrir cómo detener el envejecimiento. Los señores del dineral exigen resultados, así, ante la presión, se usa a sí mismo como conejillo de indias... y lo que de entrada parece todo un éxito, poco a poco va convirtiéndole en un monstruo pre-prehistórico medianamente reptiliano especialmente feliz cuando asesina mujeres y/o mujerzuelas.
Más que a "Re-Animator", esto retrotrae a "La Mosca" de Cronenberg. Incluso un poco a "Viaje alucinante al fondo de la mente", si lo quieren. En cualquier caso, como decía, todo gasta ese aire tan moribundo. Sí, ok, tiene sus mediocres efectos especiales (ojo al bicho del final) y tal, pero que no, macho. Soportable únicamente si le echas voluntad por el cariño que puedan generarte sus artífices (incluida Laura Gemser, encargada del vestuario y que se marca un papelito como prostituta machacada). Lamentable final (otro) para el exploitation ítalo parlante y las respectivas carreras de Massaccesi y Montefiori. Si en estos momentos andan por allí los cielos colaborando de nuevo (aunque seguramente encajen mejor en los avernos), espero y deseo que produzcan algo medianamente mejor que esto.
¿Y qué narra? Pues un científico guapo (con retirada a Christopher Reeve) y ambicioso cree descubrir cómo detener el envejecimiento. Los señores del dineral exigen resultados, así, ante la presión, se usa a sí mismo como conejillo de indias... y lo que de entrada parece todo un éxito, poco a poco va convirtiéndole en un monstruo pre-prehistórico medianamente reptiliano especialmente feliz cuando asesina mujeres y/o mujerzuelas.
Más que a "Re-Animator", esto retrotrae a "La Mosca" de Cronenberg. Incluso un poco a "Viaje alucinante al fondo de la mente", si lo quieren. En cualquier caso, como decía, todo gasta ese aire tan moribundo. Sí, ok, tiene sus mediocres efectos especiales (ojo al bicho del final) y tal, pero que no, macho. Soportable únicamente si le echas voluntad por el cariño que puedan generarte sus artífices (incluida Laura Gemser, encargada del vestuario y que se marca un papelito como prostituta machacada). Lamentable final (otro) para el exploitation ítalo parlante y las respectivas carreras de Massaccesi y Montefiori. Si en estos momentos andan por allí los cielos colaborando de nuevo (aunque seguramente encajen mejor en los avernos), espero y deseo que produzcan algo medianamente mejor que esto.
miércoles, 30 de enero de 2013
PUPPET MASTER X: AXIS RISING
Nueva entrega de la saga “Pupper Master”, la undécima en
número, y la décima de manera oficial (recordemos que “Puppet Master vs.Demonic toys” no forma parte del catálogo de “Full Moon”), tomando las riendas
de la dirección para la ocasión, el indómito Charles Band. No encuentro una
diferencia palpable entre su dirección y la de David DeCoteau que se encargaba
de la saga desde hace ya tiempo.
Se ve que funcionan mejor cuando se traslada la acción en el
pasado, continuando cronológicamente con “Puppet Master: Axis of evil”
ambientándolo todo en plena segunda guerra mundial. La ambientación, como de
costumbre en los últimos títulos, es de pena.
Resulta que el ejercito nazi tiene a un científico
secuestrado para que idee una formula que haga resucitar a los muertos. Por una
serie de circunstancias, una de las marionetas, Tunneler, cae en sus manos, y
descubre que lo que hace que estas marionetas cobren vida, es un suero verde
que tienen en su interior. El científico intenta sintetizar ese suero para que
sirva para dar vida a las personas humanas, pero entre tanto, se entretiene dando
vida a unas marionetas de su invención. Un inciso: Como los sueros verdes
fosforito no tienen derechos de autor, el Señor Band, tiene la poca vergüenza de
darnos a entender, que el origen del suero verde de “Re-Animator”, tiene su origen
en “Puppet Master”, y no pocos son los planos en los que el científico blande
su jeringa a lo Herbert West. Incluso en un momento de la banda sonora, suenan
los primeros acordes de la banda sonora de “Re-Animator”, cuando aparece en
escena una jeringa repleta de suero verde. Hay que tener mala idea.
Total, que las marionetas de siempre, que desde la sexta
entrega son buenas, y que ahora están junto a un joven militar que las encontró
en su casa, irán en busca de Tunneler y se las tendrán que ver con las nuevas
marionetas malas, esta vez unas cuantas, y que serviran para que los fans
puedan comprarse los muñequitos posteriormente.
Nada nuevo, lo de siempre, muy parecida a “Axis of Evil”,
con mucho e interminable “Bla, bla, bla” de lo más intrascendente y
aburrimiento extremo en cada uno de los fotogramas.
Ni siquiera la presencia de las nuevas marionetas (Una Ilsa
nazi, un hombre lobo nazi, una especie de tanque con cabeza y aspecto de Darht
Vader y un japonés Kamikaze que suelta frasecitas) ni los enfrentamientos entre
marionetas buenas y marionetas malas, hacen de esta película algo fresco y
merecedor de un visionado. A cada nuevo título, la saga va a peor, y eso que el
listón ya estaba demasiado bajo.
Destacable únicamente por la coñita a “Re-animator”, ni tan
siquiera somos testigos de asesinatos y sangre como antaño. La saga ha dejado
de pertenecer al género de terror para pasar a convertirse en cine bélico y/o
de aventuras, de cuarta categoría.
Aburridísima, espantosa, absurda, nada interesante. Y sin
embargo, en los USA se siguen esperando sus entregas con expectación, su
merchadising, y es la saga mimada de “Full Moon”, de hecho, las dos últimas películas
de la serie han sido rodadas en 35
mm. mientras que
ellos llevan ya años trabajando en vídeo para el resto de sus producciones.Ver
para creer.
miércoles, 24 de enero de 2024
GALERÍA DE ESCANEOS BONITOS 31: SUBPRODUCTOS YANKIS (PART SIX, POPURRI 2)
Más que grandes películas, lo que el "Empire" de Charles Band paría a espuertas eran títulos capaces de generar maravillosas imágenes, listas para adornar las páginas de tu carpeta, fanzine y/o revista . Lo mismo que a la hora de fabricar carteles, algo absolutamente fundamental en toda compañía de mentalidad exploitativa, como era el caso. Y por eso resulta tan sencillo y gozoso dedicarle una de estas entradas de escaneos estupendos. Lo hemos hecho antes, ya sea centrándonos en títulos específicos ("Creepozoides", "Esclavas del Espacio") o en plan más variado (le tocara a la misma "Empire" o a su subdivisión ñordística "Beyond Infinity Films"). Así pues, ¡reincidimos! más material jugoso, colorista y delirante rescatado, cómo no, de las páginas de mis queridas revistas franchutes, esas que -como siempre digo- me alegraron la adolescencia por ahí los años 80 y 90.
No es mucho... pero se disfruta igual.
No es mucho... pero se disfruta igual.
Maravillosa imagen de una joven y preciosa Barbara Crampton ataviada de pirata para un proyecto de Stuart Gordon que nunca jamás llegó a materializarse. Lástima. "Re-Animator" y "Re-Sonator" aún andaban calientes, así que la idea de rejuntarse de nuevo los dos para llevar adelante las sangrientas correrías -o eso prometía el título, "Bloody Bess"- de una corsaria con ubres (las preciosas ubres de Barbarita) habría podido ser.... interesante.
A "Catacombs" ya le di un muerdo en su día. Esta película de David Schmoeller sufrió en sus fotogramas la debacle de "Empire". Quedó ahí, en la inopia, hasta que otros se hicieron con ella y tuvieron la desfachatez de sumarla a una franquicia medio fantasma, "The Curse", en una estrategia muy propia de aquellos añorados piratones tiempos. En concreto se suponía que era la cuarta entrega aunque, obvio, no tenía absolutamente nada que ver con las tres previas (y así podríamos ir restando hasta la primera). Con todo, el film resulta bastante malucho y solo destaca por la imagen de arriba y un Jesuscristo de ojos negros descendiendo de su cruz para cargarse a un monje.
Si algo le sobraba a "El morador de las tinieblas" eran imágenes promocionales guapas. Si algo le escaseaba, y mucho, era... calidad. Cuando leí sobre ella por primera vez (en un "Mad Movies") y me topé con la foto arriba expuesta (se supone que se trata de Jeffrey Combs, pero diría que fue un doble el que se comió el coñazo de maquillarse) o la del peludo mostro que puebla el largometraje (dirigido por John Carl Buechler y guionizado -y renegado- por el papá de Chucky, Don Mancini, oculto tras seudónimo) me volví loco. Pintaba a fabuloso homenaje a la E.C.Comics -y algo hay de eso- lo que, además, la emparentaba con mi querida "Creepshow". Luego llegó a nuesos video-clubs, la alquilé con entusiasmo y...... se saben el resto.
Del caso "Pulse Pounders" he hablado ya en otras ocasiones. Resulta fascinante. Una antología compuesta por tres historias, dos de ellas SECUELAS DIRECTAS de largometrajes previos de la misma "Empire" ("Trancers" y "El amo del calabozo"). Y la tercera, un auténtico refrito conceptual de "Re-Animator" al tratarse de otra adaptación de H.P.Lovecraft con el trío estelar de aquella al completo, la Crampton, el Combs y don David Gale (cojones, si hasta la tipografía es la misma que la del clásico de Stuart Gordon). Todo ello cocinado por el capo himself, Charles Band. ¿Se puede pedir más? ¡Sí! se puede pedir que sea buena. Y, según me consta, queda lejos de cumplirse. No he visto "Pulse Pounders". De hecho, muy pocos la han visto, porque -como en el caso de "Catacombs"- pilló a "Empire" en pleno colapso y quedó condenada al limbo. Se proyectó en una Con de esas. Y alguno de sus segmentos ha tenido vida propia. Pero, así, en general, sigue siendo un título maldito. Invisible. No se por qué, algo me dice que mejor que siga siéndolo. El cartel, por supuesto, mola un rato.
domingo, 22 de abril de 2012
MUTRONICS
Auténtico referente del cine más idioto de los 90, "Mutronics" se suponía basada en un famoso manga japonés con el que compartía título original, "Guyver". Su, presupongo, fracaso hizo que en algunos países fuese retitulada "Mutronics" por aquello de que en el reparto hay muchos monstruos e igual podrían hacerlo pasar por algun pseudo-"Gremlins". O esa es mi teoría. Curiosamente el film arrastra algunos nombres de peso... o de poco peso, pero considerablemente populares entre el fandom. Para empezar se trata de una producción Brian Yuzna, de cuando el bigotudo aún conservaba cierto estatus. En la dirección encontramos a dos notables creadores de efectos especiales, Screaming Mad George y Steve Wang. El primero, que en sus años mozos tenía un grupo punkero bastante curioso llamado justamente "The Mad", había dejado su sello en títulos como "Pesadilla en Elm Street 4" y "La novia de Re-Animator". El segundo hizo tres cuartos de lo mismo con "Una pandilla alucinante", "Pesadilla en Elm Street 5" o "Gremlins 2". Antes de "Mutronics" había rodado una peli amateur en Super 8 titulada "Kung-Fu Rascals" y que remakearía después de "Mutronics" con medios más estandards. En el reparto destaca Mark "Luke Skywalker" Hamill, que alcanza niveles de notorio patetismo convirtiéndose al final de la peli en una cucaracha gigante. Le siguen Michael Berryman y, sobre todo, Jeffrey Combs y David Gale, juntos de nuevo tras su enfrentamiento en "Re-Animator". Completa el casting un cameo de Linnea Quigley... haciendo de Linnea Quigley, pero sin quitarse la ropa.
Narrativamente, la cosa no se complica mucho: Una gran corporación comandada por monstruos ocultos tras apariencia humana tiene en su poder una armadura llegada del espacio. Uno de sus científicos, preocupado por todo el mal que podrán hacer con ella, la roba y huye. Es cazado por los malos de turno que se lo cepillan, pero antes logra ocultar la mentada armadura. Casualmente esta cae en manos del prota, un pipiolo que practica artes marciales y, llegado su momento, será quien se convierta en el mentado "Guyver" y se dedique a matar a los malos y salvar el mundo.
Bien, el caso es que el manga original (y el inevitable anime) destacaban por una notable dosis de violencia (gore incluido) y chanismo... pero a la hora de saltar a la pantalla con actores reales (o "actores" reales), todo eso cambió. "Mutronics" buscaba complacer al público adolescente o, incluso, infantil (las "Tortugas Ninja" aún coleaban por ahí, e incluso hay una cita directa a ellas) y por ello el nivel de violencia fue rebajado al mínimo (salvo algún desliz puntual) y el de humor incrementado al máximo, hasta resultar molesto y cansino, a lo que contribuye la presencia de un monstruo que rapea y todo (ugh!). Estos, siendo majos al estar paridos en látex, resultan también un poco cutres, especialmente los secundarios, y las (largas) peleas entre ellos y el "Guyver" alcanzan límites de genuina ridiculez risible. Es evidente que el presupuesto, sin ser muy bajo, tampoco era como para tirar cohetes, y a "Mutronics" le falta acción y le sobra palique. Con todo, y sin querer darle más valor del que realmente tiene, la peli puede verse, si antes te mentalizas de lo que te espera. Ayudan mucho el sentido del humor y la compasión.
Curiosamente, y este es un dato que desconocía hasta hoy, en 1994 (tres años después) Steve Wang se curra en solitario una secuela, "Guyver: Dark Hero" menos popular pero, según parece, más seria, violenta y fiel al manga. Hummm... ello da que pensar si tal vez la interferencia de Brian Yuzna en la primera fuese más dañina de lo que puede parecer. Su ausencia en la segunda parte dio carta blanca a Wang para hacer lo que realmente quiso. Oiga, pues igual hasta búscola y veóla.
Narrativamente, la cosa no se complica mucho: Una gran corporación comandada por monstruos ocultos tras apariencia humana tiene en su poder una armadura llegada del espacio. Uno de sus científicos, preocupado por todo el mal que podrán hacer con ella, la roba y huye. Es cazado por los malos de turno que se lo cepillan, pero antes logra ocultar la mentada armadura. Casualmente esta cae en manos del prota, un pipiolo que practica artes marciales y, llegado su momento, será quien se convierta en el mentado "Guyver" y se dedique a matar a los malos y salvar el mundo.
Bien, el caso es que el manga original (y el inevitable anime) destacaban por una notable dosis de violencia (gore incluido) y chanismo... pero a la hora de saltar a la pantalla con actores reales (o "actores" reales), todo eso cambió. "Mutronics" buscaba complacer al público adolescente o, incluso, infantil (las "Tortugas Ninja" aún coleaban por ahí, e incluso hay una cita directa a ellas) y por ello el nivel de violencia fue rebajado al mínimo (salvo algún desliz puntual) y el de humor incrementado al máximo, hasta resultar molesto y cansino, a lo que contribuye la presencia de un monstruo que rapea y todo (ugh!). Estos, siendo majos al estar paridos en látex, resultan también un poco cutres, especialmente los secundarios, y las (largas) peleas entre ellos y el "Guyver" alcanzan límites de genuina ridiculez risible. Es evidente que el presupuesto, sin ser muy bajo, tampoco era como para tirar cohetes, y a "Mutronics" le falta acción y le sobra palique. Con todo, y sin querer darle más valor del que realmente tiene, la peli puede verse, si antes te mentalizas de lo que te espera. Ayudan mucho el sentido del humor y la compasión.
Curiosamente, y este es un dato que desconocía hasta hoy, en 1994 (tres años después) Steve Wang se curra en solitario una secuela, "Guyver: Dark Hero" menos popular pero, según parece, más seria, violenta y fiel al manga. Hummm... ello da que pensar si tal vez la interferencia de Brian Yuzna en la primera fuese más dañina de lo que puede parecer. Su ausencia en la segunda parte dio carta blanca a Wang para hacer lo que realmente quiso. Oiga, pues igual hasta búscola y veóla.
domingo, 1 de mayo de 2016
LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "LA NOVIA DE RE-ANIMATOR"
A mi la segunda parte de la estupenda "Re-Animator" siempre me ha parecido muy mala. Eso sí, no peor que la tercera. Pero Alex Gardés me prestó los fotocromos -y el poster-, extraídos de su propia cole, así pues, ya que los tengo, ¡los pongo en el blog!, que algún raro habrá por ahí que sea admirador de este mojón del experto en mojones Brian Yuzna, hoy alegre y justificadamente inactivo como director desde el año 2011.
Respiremos tranquilos.
Respiremos tranquilos.
miércoles, 11 de febrero de 2015
ALGUNOS FOTOCROMOS DE "RE-ANIMATOR"
Fieles a nuestra cita de los Miercoles, aquí les dejo con más fotocromos originales para su deleite. Desgraciadamente este juego no está completo.
De la película, "Re-animator", ya lo sabéis todo, pero si queréis refrescaros la memoria, que mejor que releer la reseña que hizo Naxo, pinchando sobre el enlace en el título.
¿A que son bonitos?
De la película, "Re-animator", ya lo sabéis todo, pero si queréis refrescaros la memoria, que mejor que releer la reseña que hizo Naxo, pinchando sobre el enlace en el título.
¿A que son bonitos?
sábado, 16 de enero de 2021
DAGON, LA SECTA DEL MAR
Si damos un repaso a la trayectoria de la "Fantastic Factory", encontramos mucha y dolorosa incapacidad: "Faust, la venganza está en la sangre", "Beyond Re-Animator", "Arachnid", "Rottweiler", "La monja". Incluso cuando intentaron ir más "en serio" con "Darkness" o "Romasanta, la caza de la bestia". Tal vez, por eso mismo, "Dagon, la secta del mar" sobresalga como algo especial. No es que sea mejor, en realidad es una película regulera tirando a malucha, pero estaba un poco por encima del resto del catálogo. Seguramente se lo debamos a su director, el gran y fallecido Stuart Gordon, que aunque tampoco anduvo muy inspirado, al menos aportó sendos fugaces destellos de talento que compensaban el despiporre general. Pero vamos, si tenemos en cuenta que los responsables de "Dagon, la secta del mar" son el director, el guionista (Dennis Paoli) y el productor (Brian Yuzna) de "Re-Animator", es para echarse a llorar.
Y como en aquella, la base aquí es un escrito de H.P.Lovecraft, que vomitó todo el asco que sentía por la vida marina en una historia en la que un pueblo pesquero, adorador de un dios monstruoso que habita los abismos, poco a poco va mutando en pez. Hasta allí llegan unos turistas que, evidentemente, lo pasarán canutas.
La lista de "pros" y "contras" de "Dagon, la secta del mar" es notable. En el primer grupo tenemos algo de atmósfera, unos efectos prácticos decentes (con secuencia gore bastante angustiosa), la agradecida ausencia de sustos baratos, un héroe atípico (por inútil) y varios rostros entrañables en el reparto como José Lifante o Paco Rabal. En el segundo, pues unos efectos infográficos de vergüenza ajena, unos cuantos actores limitados, la a ratos insufrible falta de ritmo, demasiados momentos para la risa involuntaria (ese "They fuuuck herrr!" que suelta Rabal en la versión original con un inglés mas bien zarrapastroso) y un clímax tópico que provoca cierta modorra.
Como con muchas otras aportaciones de "Fantastic Factory", "Dagon, la secta del mar" la vi en el Festival de Sitges. E igual que en todas aquellas ocasiones, al terminar, los medios y el público no sabían cómo reaccionar. Llegada la rueda de prensa, Julio Fernández, productor ejecutivo, se sentía obligado a pedir disculpas ("Estamos aprendiendo" era la excusa recurrente). Y, eventualmente, algún periodista lanzaba preguntas capciosas, como aquella en la que uno preguntó a Stuart Gordon si la película era "una serie B o una serie Z", a lo que el director, no sin cierta sorna, respondió con un seco "Si!" en castellano. Aunque lo que nunca olvidaremos es el shock de oír hablar a Macarena Gómez. Nadie sabía si comenzar a descojonarse o aproximarse a ella y abrazarla.
En definitiva, "Dagon, la secta del mar" es una cosa muy muy mediocre pero que no muta directamente en basura gracias a aislados momentos de buen hacer. Y, después de todo, tampoco aburre tanto como podría. Algo es algo.
Y como en aquella, la base aquí es un escrito de H.P.Lovecraft, que vomitó todo el asco que sentía por la vida marina en una historia en la que un pueblo pesquero, adorador de un dios monstruoso que habita los abismos, poco a poco va mutando en pez. Hasta allí llegan unos turistas que, evidentemente, lo pasarán canutas.
La lista de "pros" y "contras" de "Dagon, la secta del mar" es notable. En el primer grupo tenemos algo de atmósfera, unos efectos prácticos decentes (con secuencia gore bastante angustiosa), la agradecida ausencia de sustos baratos, un héroe atípico (por inútil) y varios rostros entrañables en el reparto como José Lifante o Paco Rabal. En el segundo, pues unos efectos infográficos de vergüenza ajena, unos cuantos actores limitados, la a ratos insufrible falta de ritmo, demasiados momentos para la risa involuntaria (ese "They fuuuck herrr!" que suelta Rabal en la versión original con un inglés mas bien zarrapastroso) y un clímax tópico que provoca cierta modorra.
Como con muchas otras aportaciones de "Fantastic Factory", "Dagon, la secta del mar" la vi en el Festival de Sitges. E igual que en todas aquellas ocasiones, al terminar, los medios y el público no sabían cómo reaccionar. Llegada la rueda de prensa, Julio Fernández, productor ejecutivo, se sentía obligado a pedir disculpas ("Estamos aprendiendo" era la excusa recurrente). Y, eventualmente, algún periodista lanzaba preguntas capciosas, como aquella en la que uno preguntó a Stuart Gordon si la película era "una serie B o una serie Z", a lo que el director, no sin cierta sorna, respondió con un seco "Si!" en castellano. Aunque lo que nunca olvidaremos es el shock de oír hablar a Macarena Gómez. Nadie sabía si comenzar a descojonarse o aproximarse a ella y abrazarla.
En definitiva, "Dagon, la secta del mar" es una cosa muy muy mediocre pero que no muta directamente en basura gracias a aislados momentos de buen hacer. Y, después de todo, tampoco aburre tanto como podría. Algo es algo.
martes, 1 de mayo de 2018
POSTERS REAPARECIDOS
Toda una sorpresa y un alegrón hurgar en un armario y localizar posters de mi juventud que daba por perdidos y/o destrozados. Destacan el de "Re-Animator" original de la época y el de "Tetsuo" firmado por su director durante el Salón del Comic de Barcelona del 93 (tengo fotos del momento que demuestran su autenticidad). Estoy hasta pensando en vendérmelo, ¿¿hay algún fan de Shinya Tsukamoto al otro lado de la pantalla??. Interesados, contactar a través de nuestro email.
"Tetsuo", "Re-Animator", "Cabeza Borradora", "La naranja mecánica"
martes, 31 de enero de 2012
EL POZO Y EL PÉNDULO
Cuando "El pozo y el péndulo" se anunció en la prensa especializada, los habituales integrantes del fandom comenzaron a dar saltitos de alegría. Aquello se prometía sabroso por la suma de ingredientes, a saber: El eterno Charles "Empire" Band apostaba fuerte en lo que era uno de los primeros títulos de su aún caliente nuevo proyecto, "Full Moon Entertainment". Stuart Gordon y Dennis Paoli, director y guionista respectivamente del intocable -y con motivos- clásico "Re-Animator", formaban equipo una vez más para convertir en imágenes las pesadillas escritas de otra pluma ilustre en esto del terror, Edgar Allan Poe. Encima, la historia se situaba durante la Inquisición Española, por lo que el listado de horrores, torturas, gore y, también, tetamen se prometía sabroso. Añádanle la presencia de Jeffrey -"Herbert West"- Combs en un papel secundario (actuando igual que siempre, este hombre solo tiene un registro) y la inevitable música del inevitable Richard Band. Encima, para interpretar al malo, el temible inquisidor Torquemada, toda una estrella de segunda bien carismática, Lance Henriksen (a prori, sabia elección). Resumiendo: "El pozo y el péndulo" olía a "hito" dentro del terror de serie B (por decirlo así). ¡¡Ay, cuanta ingenuidad la nuestra!!.Naturalmente como adaptación de Poe la cosa queda bien lejos de ser fiel. Igual que ocurría con la versión previa de Roger Corman (y que nada tiene que ver con esta). Pero eso ya lo sabíamos. La historia se desarrolla en Toledo, y habría que ver lo fieles a la realidad que son el diseño de producción, el vestuario y etc, pero mi condición de tarugo me impide saber más al respecto. Total, que Torquemada se enchocha de una pava que le pone farruco, y claro, su mente deforme le impide aceptar el deseo que siente por ella, así que la acusa de brujería y se la lleva al castillo con el fin de torturarla. El marido se cuela para salvarla y la cosa se va complicando hasta que en el clímax final aparece el famoso péndulo mortal.
Cuando la vi de chaval, recién llegada a los video-clubs, tuve una decepción monumental. Todos la tuvimos. El espíritu de "Re-Animator" (o "From Beyond") quedaba bien lejano. Ni gore, ni torturas, ni sexo perverso... la verdad es que costaba lo suyo calificar a "El pozo y el péndulo" de "cine de terror", porque salvo los últimos minutos, en los que aparece algun que otro cadáver resurrecto, la peli se desarrolla toda ella cual melodrama de época. En serio, no hay otro género en el que encaje mejor. ¿Eso quiere decir que no vale un colín?, hombre, tampoco es eso... se puede ver si sabes a lo que te expones antes de darle al "Play". Sí es cierto que se nota cutrona, un pelín telefílmica, incluso con algún momento risible (el histrionismo de Lance Henriksen es total y absoluto), pero bueno, también os digo que después de intentar ver CINCO películas que ni tan siquiera pude terminar por sus altos niveles de insoportabilidad ("The Howling: reborn", "Pastel de sangre", "Sexy Cat", "La gran aventura de África", "Lone Runner" y "Cosmos Mortal" por los pelos) al menos con "El pozo y el péndulo" logré llegar al "the end", así que tan mala no será.
Otros rostros interesantes del reparto son Oliver Reed en un papel minúsculo, Carolyn Purdy-Gordon (señora de Stuart), Stephen Lee (también presente en otra peli de Gordon, "Dolls"), Tom Towles (el colega de "Henry, retrato de un asesino") o Mark Margolis. Rona De Ricci, la prota femenina que enseña hasta el felpudo (pero nada, no os hagáis ilusiones), desapareció después de esta peli.
Dejémoslo en pasable.
viernes, 25 de abril de 2014
THE REJUVENATOR
Extraña e ignota cinta de serie B de origen americano,
destinada a su explotación únicamente en los mercados Brasileño, Francés e
Inglés – quiero pensar que para el ámbito de vídeo- que concebida con el título
de “The Rejuvenatrix”, fue rebautizada con el título con el que se la conoce,
“The Rejuvenator,” para comerse los residuos que dejó por ahí el éxito de
“Re-Animator”-como no-.
Se trata de un remake del clásico de la factoría Corman “La
mujer avispa”, que actualiza la trama
para esta sea más coherente con los tiempos que corren (es decir, los ochenta),
con mucha escena de laboratorio y la inclusión de un suero, para parecerse a
“Re-Animator” lo máximo posible.
Cuenta la historia de una vieja actriz que debido a su edad,
ya no recibe papeles en el cine, por lo que lleva años invirtiendo su dinero a
un laboratorio que, extrayendo líquido del cerebro a los ratones, ha creado un
suero que devuelve la juventud a quien se lo inyecta. Sin que este esté
perfeccionado, la actriz se lo inyecta, y este hace efecto; vuelve a ser bella
y joven. Claro que con lo que ella no contaba, es que este suero tenía efectos
secundarios, lo que la transformará en un monstruo que asesinará a quien se
ponga en su camino hacia la eterna juventud.
Al igual que “Despedazator” u otras películas de su época,
“The Rejuvenator” basa su efectismo gore, más que en el derramamiento de
sangre, en el derramamiento de fluidos varios (babas, líquido del cerebro,
saliva…y blandiblub trasparente), lo que esta muy bien, pero al final siempre
se echa en falta el líquido rojo, que es por el que, al fin de al cabo, nos
molestamos en ver estas películas. No obstante, queda compensado por los
maquillajes que se emplean para el monstruo, exagerados a más no poder a la par
que graciosos, con ese látex sobrante en cara y manos, cutrongo y tambaleante,
que hace al espectador, en un momento dado, mondarse de la risa. Cuando ya no
hay monstruo en escena, que por otro lado hay que decir que su presencia es
mínima, el resto de la película son eternas conversaciones intrascendentes
sobre la eterna juventud, las ratas de laboratorio alteradas genéticamente, y
el suero que están patentando.
En definitiva, una entrañable película de aquellos años, que
mola por lo que mola, pero que es un absoluto coñazo muy susceptible de “Fast
Fordward” para poder ver solo las escenas en el que la vieja/monstruo hace acto
de presencia.
Rara a más no poder, obviamente, en España nunca pudimos
verla. Ni tan siquiera en vídeo (bendito sea Internet).
En el papel de actriz/vieja/monstruo, tenemos a Vivian
Lanko, una “Scream Queen” de quinta categoría que solo rodó tres películas en
su carrera, una de ellas, para más cachondeo, fue “The Refrigerator”, sobre ¡una nevera asesina!.
Y el dire de la cosa esta es
Brian Thomas Jones, responsable de tantos otros subproductos como "Infierno en Safehaven" o "Cerco Mortal".
Curiosa por rara… pero vamos, que si no la ven nunca, no se
pierden nada.
viernes, 9 de abril de 2021
HERBERT WEST: RE-ANIMATOR
Como el relato de H.P Lovecraft “Herbert West: Reanimator” es de dominio público, cualquiera puede hacer lo que le de la gana con el personaje. Es por esto que el italiano Ivan Zuccon, cineasta amateur de los de la vía de en medio que tras leerse el “Necronomicon” y la gran mayoría de la obra de Lovecraft se dedica mayormente a adaptarla, liándose la manta a la cabeza para realizar, no ya una adaptación fiel del relato como cabía esperar, sino una nueva versión en la que mezcla elementos de aquel con el universo creado por Brian Yuzna y Stuart Gordon en “Re-Animator”. Son las ideas descabelladas que se le pueden ocurrir a cualquier amateur y que, como ya supondrán, no dejan satisfecho más que a su principal responsable.
De este modo, Zuccon, se marca un bodrio abominable con alma de fan film en el que en su afán de desmarcarse de todo lo conocido en lo referente al Dr. West, nos ofrece una película con intenciones oníricas y surrealistas que hacen al espectador cagarse de aburrimiento. Además, no se entiende nada de lo que nos cuenta.
La gracia del asunto está en que aquí tenemos al Dr. West y a su hijo Dr. West Jr. El primero un científico barbudo y sofisticado que es padre del segundo, es decir, el Herbert West que en su momento diera vida Jeffrey Combs en la película de Stuart Gordon. De este modo, tenemos a un actor peinado con raya a un lado al que le colocan unas gafas de pasta y una bata blanca y asunto solucionado. Ni siquiera se parece demasiado a Combs, pero, sí lo suficiente como para que el fan medio lo identifique con el personaje.
Herbert West padre, tiene una hija que fallece en un accidente, así que, con el fin de devolverle la vida, experimentará con un suero verde que de su invención que tiene el poder de resucitar a los muertos. Como es de prever, no saldrá todo como esperaba. Hasta ahí la cosa, bien, pero, tras una puesta de escena en la que vemos a Herbert West Jr. inyectando el suero a la que en teoría es su hermana, la película se convertirá en una sucesión de flashbacks que harán viajar al West padre adelante y atrás en el tiempo, mostrándonos momentos en los que su hija está viva, con otros en un universo paralelo en el que la viscosidad y los gusanos fosforito tendrán una gran presencia. La cosa va para atrás y para adelante sin que en ningún momento nos enteremos de qué demonios está pasando. Por el camino, un festival de gore muy pobre y poco espectacular (básicamente, peña escupiendo sangre artificial) hará acto de presencia casi como si se tratara de una declaración de intenciones.
Como se trata de una película absolutamente inmersa en la era digital, esta está rodada en vídeo HD y se soluciona casi en su totalidad con el uso de cromas. Esto algunas veces funcionan muy bien (como en los pasajes oníricos) y otras fatal, y aunque técnicamente no es una cosa espantosa —está bien montada, anda bien de ritmo y, dentro de lo cutre, no lo es excesivamente— no deja de ser un “quiero-y-no-puedo” intentando a toda costa imitar el cine profesional. Y ya les hemos dicho mil veces aquí lo que sucede con este tipo de pretensiones: Que se les ve el plumero.
Por aportar algo positivo sobre la película, les diré que podría haber sido muy fácil apostar por una cosa liviana y ligera inspirada en la película original, pero, Zuccon prefiere tomarse su material demasiado en serio. En consecuencia, adquiere un tono tristón y deprimente que sumado a una ambientación barroca y prescindiendo de todo sentido del humor, consigue que, por lo menos, el espectador más hijo puta no sienta ni tan siquiera el deseo de reírse de la película. Acaba venciendo el solemne aburrimiento. Como fuere, no consigue parecer cine “de verdad” que es lo que intenta desesperadamente.
Por otro lado, Zuccon, se lo tiene muy subidito desde el día en el que, probablemente estando borracho, en referencia a alguna sus películas, el escritor M.J. Simpson (no confundir con O.J…), autor de la biografía de Douglas Adams, escritor de la novela “Manual del autoestopista galáctico”, dijo que Ivan Zuccon era “lo mejor que le había sucedido al cine de terror italiano y probablemente al cine de terror en general, en mucho, mucho tiempo”.
Por lo que sea, el muchacho con sus adaptaciones de Lovecraft, se ha ganado sus seguidores a lo largo y ancho del mundo. Pero conmigo, que no cuente.
De este modo, Zuccon, se marca un bodrio abominable con alma de fan film en el que en su afán de desmarcarse de todo lo conocido en lo referente al Dr. West, nos ofrece una película con intenciones oníricas y surrealistas que hacen al espectador cagarse de aburrimiento. Además, no se entiende nada de lo que nos cuenta.
La gracia del asunto está en que aquí tenemos al Dr. West y a su hijo Dr. West Jr. El primero un científico barbudo y sofisticado que es padre del segundo, es decir, el Herbert West que en su momento diera vida Jeffrey Combs en la película de Stuart Gordon. De este modo, tenemos a un actor peinado con raya a un lado al que le colocan unas gafas de pasta y una bata blanca y asunto solucionado. Ni siquiera se parece demasiado a Combs, pero, sí lo suficiente como para que el fan medio lo identifique con el personaje.
Herbert West padre, tiene una hija que fallece en un accidente, así que, con el fin de devolverle la vida, experimentará con un suero verde que de su invención que tiene el poder de resucitar a los muertos. Como es de prever, no saldrá todo como esperaba. Hasta ahí la cosa, bien, pero, tras una puesta de escena en la que vemos a Herbert West Jr. inyectando el suero a la que en teoría es su hermana, la película se convertirá en una sucesión de flashbacks que harán viajar al West padre adelante y atrás en el tiempo, mostrándonos momentos en los que su hija está viva, con otros en un universo paralelo en el que la viscosidad y los gusanos fosforito tendrán una gran presencia. La cosa va para atrás y para adelante sin que en ningún momento nos enteremos de qué demonios está pasando. Por el camino, un festival de gore muy pobre y poco espectacular (básicamente, peña escupiendo sangre artificial) hará acto de presencia casi como si se tratara de una declaración de intenciones.
Como se trata de una película absolutamente inmersa en la era digital, esta está rodada en vídeo HD y se soluciona casi en su totalidad con el uso de cromas. Esto algunas veces funcionan muy bien (como en los pasajes oníricos) y otras fatal, y aunque técnicamente no es una cosa espantosa —está bien montada, anda bien de ritmo y, dentro de lo cutre, no lo es excesivamente— no deja de ser un “quiero-y-no-puedo” intentando a toda costa imitar el cine profesional. Y ya les hemos dicho mil veces aquí lo que sucede con este tipo de pretensiones: Que se les ve el plumero.
Por aportar algo positivo sobre la película, les diré que podría haber sido muy fácil apostar por una cosa liviana y ligera inspirada en la película original, pero, Zuccon prefiere tomarse su material demasiado en serio. En consecuencia, adquiere un tono tristón y deprimente que sumado a una ambientación barroca y prescindiendo de todo sentido del humor, consigue que, por lo menos, el espectador más hijo puta no sienta ni tan siquiera el deseo de reírse de la película. Acaba venciendo el solemne aburrimiento. Como fuere, no consigue parecer cine “de verdad” que es lo que intenta desesperadamente.
Por otro lado, Zuccon, se lo tiene muy subidito desde el día en el que, probablemente estando borracho, en referencia a alguna sus películas, el escritor M.J. Simpson (no confundir con O.J…), autor de la biografía de Douglas Adams, escritor de la novela “Manual del autoestopista galáctico”, dijo que Ivan Zuccon era “lo mejor que le había sucedido al cine de terror italiano y probablemente al cine de terror en general, en mucho, mucho tiempo”.
Por lo que sea, el muchacho con sus adaptaciones de Lovecraft, se ha ganado sus seguidores a lo largo y ancho del mundo. Pero conmigo, que no cuente.
jueves, 25 de diciembre de 2014
CARPETAS CINÉFAGAS (Y OTRAS ESPECIAS)
Había en mis tiempos de escolapio una característica del todo típica que consistía en adornar tu carpeta o carpesano con imágenes representativas de tus gustos y apetencias. Podías tirar de las pegatinas que regalaban las revistas destinadas a la porción del mercado que tu representabas o demostrar algo más de personalidad y currártelas tu, a base de recortar, fotocopiar o incluso dibujar.
Yo, como buen aficionado al cine de género, con especial y orgullosa inclinación por el terror, no iba a ser menos. A lo largo de mi no demasiado extensa y sí notoriamente fracasada carrera estudiantil, lucí muchas carpetas armoniosamente decoradas, siempre acorde a cuales eran mis obsesiones en el momento. También pude disponer de algunas ya diseñadas para tal menester, aunque esas fueran las menos.
Afortunadamente tuve la buena idea de conservarlas casi todas, en parte por su aún útil función archivadora. Únicamente lamento la pérdida de una de ellas, pero que no forme hoy parte de mi colección obedece a una aplastante lógica: su tamaño. Estaba pensada para salvaguardar hojas de formato Din-A3 y, claro, acabó siendo un trasto gordo, pesado y molesto que terminé aniquilando. Sin embargo, recuerdo perfectamente qué imágenes la ilustraban. Ambas, obvio, acorde a su tamaño: La de la familia matarife de "La matanza de Texas 2", ahí posando, pero sin letra ni logo alguno, y una secuencia muy llamativa de "En los límites de la realidad", aquella que nos muestra a una moza de espaldas abriendo una puerta por la que asoma un ojo gigantesco. Recuerdo perfectamente que, en el metro y de camino al cole, la estampa de "Leatherface" y los suyos era inevitable blanco de muchas miradas, cosa que me incomodaba, sí, pero no tanto como para renegar de ella. Ni por el forro.
Por fortuna, el resto de mis carpetas escolares reposan en el armario. Y un buen día se me ocurrió que sería divertido y entrañable recuperarlas todas, fotografiarlas y desmenuzarlas aquí, en este nuestro/vuestro blog, dedicado -en parte- a rememorar cinéfagas primeras experiencias.
Yo, como buen aficionado al cine de género, con especial y orgullosa inclinación por el terror, no iba a ser menos. A lo largo de mi no demasiado extensa y sí notoriamente fracasada carrera estudiantil, lucí muchas carpetas armoniosamente decoradas, siempre acorde a cuales eran mis obsesiones en el momento. También pude disponer de algunas ya diseñadas para tal menester, aunque esas fueran las menos.
Afortunadamente tuve la buena idea de conservarlas casi todas, en parte por su aún útil función archivadora. Únicamente lamento la pérdida de una de ellas, pero que no forme hoy parte de mi colección obedece a una aplastante lógica: su tamaño. Estaba pensada para salvaguardar hojas de formato Din-A3 y, claro, acabó siendo un trasto gordo, pesado y molesto que terminé aniquilando. Sin embargo, recuerdo perfectamente qué imágenes la ilustraban. Ambas, obvio, acorde a su tamaño: La de la familia matarife de "La matanza de Texas 2", ahí posando, pero sin letra ni logo alguno, y una secuencia muy llamativa de "En los límites de la realidad", aquella que nos muestra a una moza de espaldas abriendo una puerta por la que asoma un ojo gigantesco. Recuerdo perfectamente que, en el metro y de camino al cole, la estampa de "Leatherface" y los suyos era inevitable blanco de muchas miradas, cosa que me incomodaba, sí, pero no tanto como para renegar de ella. Ni por el forro.
Por fortuna, el resto de mis carpetas escolares reposan en el armario. Y un buen día se me ocurrió que sería divertido y entrañable recuperarlas todas, fotografiarlas y desmenuzarlas aquí, en este nuestro/vuestro blog, dedicado -en parte- a rememorar cinéfagas primeras experiencias.
Cuando intentaba recordar cuál de todas las carpetas que siguen era la primera, hubo una pista que me ayudó a decidirme por una candidata. ¿Y en qué consiste esa pista?, pues en su mala ejecución. No a la hora de elegir las imágenes, ni mucho menos, si no a la hora de situarlas. Tal como quedó, una de las caras estaba boca abajo en relación a la otra. Error. Que no lo hiciese correctamente en esta ocasión es lógica muestra de mi inexperiencia (ya que no volví a cagarla igual again), ergo, esa ha de ser la primera.
¿Y qué encontramos en ella?, pues un muestrario infinito y generoso de lo más variado. Propio también del novatillo, con los gustos aún no del todo definidos. Por ejemplo, en la cara A, por así llamarla, encontramos clásicos del calibre de "La Niebla" o "Halloween 3". Uno de mis slashers favoritos, "La Quema". Un poco de la música que me gustaba entonces ("Blues Brothers", "Motorhead".... y bastante heavy, lo que me choca porque nunca me tiró mucho ese tipo de sonido, aunque supongo que me atraía más a un nivel estético, por sus habituales cubiertas a base de elementos horroríficos... como ese "Eddie" ("Iron Marisamaiden") en plan piloto de guerra. También vemos a los "Creedence" -que me molaban entonces por su participación en los soundtracks de John Landis- y ¿¿¿Pink Floyd?? que imagino sería puro relleno. Si no, no me lo explico). También nos damos de bruces con referentes a algunos "blockbusters" clásicos como "Los Cazafantasmas" y "Regreso al futuro" (cuyo vinilo gozaba mucho escuchando) y sendas cubiertas de las bonitas novelas de terror editadas por Martínez Roca (ver más abajo). Complementan el sarao dos calaveras dibujadas por el menda, siendo la más grande una imitación de la que protagonizaba la versión en comic de "El día del padre", según "Creepshow", de la mano de Bernie Wrighston. La guinda la pone Monty Python y la que entonces era mi peli favorita del grupo, "El sentido de la vida". ¡Y que no falte "Viernes 13"/Jason!, aunque sea en plan "cameo carpetil".
¿Y qué encontramos en ella?, pues un muestrario infinito y generoso de lo más variado. Propio también del novatillo, con los gustos aún no del todo definidos. Por ejemplo, en la cara A, por así llamarla, encontramos clásicos del calibre de "La Niebla" o "Halloween 3". Uno de mis slashers favoritos, "La Quema". Un poco de la música que me gustaba entonces ("Blues Brothers", "Motorhead".... y bastante heavy, lo que me choca porque nunca me tiró mucho ese tipo de sonido, aunque supongo que me atraía más a un nivel estético, por sus habituales cubiertas a base de elementos horroríficos... como ese "Eddie" ("Iron Marisamaiden") en plan piloto de guerra. También vemos a los "Creedence" -que me molaban entonces por su participación en los soundtracks de John Landis- y ¿¿¿Pink Floyd?? que imagino sería puro relleno. Si no, no me lo explico). También nos damos de bruces con referentes a algunos "blockbusters" clásicos como "Los Cazafantasmas" y "Regreso al futuro" (cuyo vinilo gozaba mucho escuchando) y sendas cubiertas de las bonitas novelas de terror editadas por Martínez Roca (ver más abajo). Complementan el sarao dos calaveras dibujadas por el menda, siendo la más grande una imitación de la que protagonizaba la versión en comic de "El día del padre", según "Creepshow", de la mano de Bernie Wrighston. La guinda la pone Monty Python y la que entonces era mi peli favorita del grupo, "El sentido de la vida". ¡Y que no falte "Viernes 13"/Jason!, aunque sea en plan "cameo carpetil".
En la segunda cara retomamos el tema "Creepshow" -por entonces mi absoluta number one. Hoy es la number two, lo que tampoco es moco de pavo-, destacando esa curiosa ilustración promocional extraída de un "Fotogramas" de la época. Una no muy sincera declaración de amor al noveno arte a base de imágenes mangadas de "Vampus" o "Rufus", referencias a Richard Corben -mi dibujante favorito en el momento, junto a Wrighston-, a Moebius (??) y a "Torpedo", que me gustaba mucho. En lo musical nos encontramos con el "Salve" de la "Polla Records" (entonces recién comprado en formato casete), un guiño punk -en esos tiempos comenzaba a interesarme por la subcultura del imperdible- y una tímida referencia al "Thriller" de Michael Jackson. Sí, amigos, yo fui de los que se cagaron de miedo viéndolo. Destaca H.P.Lovecraft en lo literario, autor al que me acerqué a través del cine, y aunque intenté leer algunos de los libros que aparecen en la foto, nunca logré conectar con ninguno de ellos. Arriba de todo, el encabezamiento de las tiras humorísticas y macabras de Pierino extraídas de "El Papus". Era un dibujante que me gustaba y se adecuaba mucho a mis apetencias grotescas.
Lo que más me llama la atención es que gran parte de los recortes aquí expuestos, sobre todo los de música y literatura -y de escueto tamaño- están recortados de un popular catálogo que solía llegarnos a casa por correo, "Discoplay" (¡gracias Don Olid!).
Lo que más me llama la atención es que gran parte de los recortes aquí expuestos, sobre todo los de música y literatura -y de escueto tamaño- están recortados de un popular catálogo que solía llegarnos a casa por correo, "Discoplay" (¡gracias Don Olid!).
Como apéndice, comentar de pasada la costumbre que tenía de incluir "caramelos" en el interior. Y pal caso, lo que aquí tenemos es la adecuada incursión de portadas de la colección súper terror de Martínez Roca, destacando las antologías de "Las mejores historias de terror" o la adaptación de "La noche de los muertos vivientes" de John Russo. El "Spy vs. Spy" de la revista "Mad", que entonces leía. El libro de H.G.Wells que inspiró una de mis pelis antiguas favoritas, "El tiempo en sus manos" y, cómo no, el mítico "Stryker" de Cirio H. Santiago.
Brutal.
Brutal.
Pa la siguiente carpeta decidí no matarme tanto y tiré por lo fácil. Carteles grandes, ambos extraídos de las páginas del "Fotogramas", justo cuando se estrenaban oficialmente ambas películas. El de "Viernes 13, 3ª parte", que explotaba a tope el elemento tridimensional, siempre me ha parecido precioso, uno de mis favoritos de la saga.
El otro, pues a decir verdad únicamente lo escogí por la presencia de Clint Eastwood sujetando una gran pistola, a lo "Harry Callahan" que, como verán a continuación, ha sido siempre una presencia constante en mis preferencias decorativas. Aquí no interpreta al gran "Dirty Harry", y la película resultante ni siquiera me gusta, pero pal caso, no importaba mucho.
La fricadilla la pone el breve anuncio del video-juego, por entonces aún una práctica bastante verde, inspirado en "Viernes 13". No es que lo tuviese, o lo hubiese jugado en casa de un amigo... de hecho, nunca llegué ni a verlo, pero se trataba de algo relacionado con la saga en cuestión, lo que era ya suficiente argumento para recortarlo y añadirlo.
En este caso recurrí de nuevo al tema imágenes grandes, solo que aquí tuve la decencia de utilizar algo hoy bien valorado por el aficionado medio, una fotografía promocional de "Re-Animator", de esas que solían adornar las vitrinas de los cines (vamos, lo que llaman "fotocromo"... y por cierto, ¡¡menudo es!!, ¿dejarían hoy día usar una imagen así de extrema?). En ella vemos uno de los momentos álgidos, más sangrientos, grotescos y gran guiñolescos del famoso y estupendo film de Stuart Gordon, cuando un zombie (el papá de Megan) le revienta los ojos a la cabeza del Dr.Hill, poco antes de aplastarla como un melón. No hace falta decir que me ALUCINABA ese panorama, por su exageración, su locura, su demencia y su rojo abundante. Absolutamente salvaje. Recuerdo cuando una persona adulta vio la carpeta y cínicamente me dijo: "Veo que ahora te va el romanticismo". Con todo debo abrirme a ustedes y confesarles que, por entonces, aún no había visto "Re-Animator", así que con material como ese mi imaginación volaba libre y peligrosamente.
La cara B resulta harto reveladora. Como ven, son los carteles franceses de "From Beyond/Re-Sonator", "Howard, un nuevo héroe", "El día de los muertos" y "Viernes 13, 6ª parte: Jason Vive", lo que significa que me encontraba en pleno apogeo de mis lecturas gabachas. Todo ese material salió de las páginas de "L´Ecran Fantastique" que, junto a "Mad Movies" e "Impact", conformaba mi generosa dieta de lectura cinematográfica por esos tiempos.
No hace falta decir más.
No hace falta decir más.
Por lo visto eso de poner un solo cartel no me satisfacía tanto, y para la ocasión -y la siguiente- decidí retomar el tema "collages", solo que aquí partiendo directamente de fotocopias. Eran los tiempos en los que había descubierto la revista "Fangoria" -la yankee, claro- y con ella el fascinante espectro oscuro y chungo del cine fantástico y de terror, su lado más "trash", algo que se refleja mucho muchísimo en esta interminable galería de rostros.
Lo normal era que los chicos adornaran sus carpetas con cantantes sexys, modelos, actrices. O en un caso pre-homosexual, jugadores de furgol. ¿¿Y qué es lo que hago yo??, colar las caras de un puñado de señores de mediana edad o más -cada uno con su respectivo nombre debajo-, casi todos hombres de negocios de escaso talento y algunos más interesados en sacar dinero del bolsillo de los posibles espectadores impresionables que de crear cine. ¿Quiénes eran estos elementos?, fácil: Al Adamson, Andy Milligan, Jesús/Jess Franco, Frank Henenlotter, Aristide Massaccesi (Joe D´Amato), David DeCoteau, Ted V. Mikels, Charles Band, David Friedman, Herschell Gordon Lewis, Lucio Fulci, Roger Corman y Fred Olen Ray (en una foto que casi está de espaldas). La créme de la créme. Junto a ellos, temas tan propios de ese tipo de movidas como el cine de caníbales o "Santo, el enmascarado de plata". Nótese ciertas manchas de rojo-granate en las esquinas de las fotos... sí queridos, era tempera, en un intento de hacer más cantoso el tono "sangriento" del invento (dulces ingenuidades).
Y por aquello de no perder las buenas costumbres: "Harry Callahan" en un ladito (con un contundente "My hero!" encima de la foto) y el Steven Seagal de "Por encima de la ley".
A esta carpeta podríamos bautizarla tranquilamente como la "trash-carpet".
Fascinante.
Lo normal era que los chicos adornaran sus carpetas con cantantes sexys, modelos, actrices. O en un caso pre-homosexual, jugadores de furgol. ¿¿Y qué es lo que hago yo??, colar las caras de un puñado de señores de mediana edad o más -cada uno con su respectivo nombre debajo-, casi todos hombres de negocios de escaso talento y algunos más interesados en sacar dinero del bolsillo de los posibles espectadores impresionables que de crear cine. ¿Quiénes eran estos elementos?, fácil: Al Adamson, Andy Milligan, Jesús/Jess Franco, Frank Henenlotter, Aristide Massaccesi (Joe D´Amato), David DeCoteau, Ted V. Mikels, Charles Band, David Friedman, Herschell Gordon Lewis, Lucio Fulci, Roger Corman y Fred Olen Ray (en una foto que casi está de espaldas). La créme de la créme. Junto a ellos, temas tan propios de ese tipo de movidas como el cine de caníbales o "Santo, el enmascarado de plata". Nótese ciertas manchas de rojo-granate en las esquinas de las fotos... sí queridos, era tempera, en un intento de hacer más cantoso el tono "sangriento" del invento (dulces ingenuidades).
Y por aquello de no perder las buenas costumbres: "Harry Callahan" en un ladito (con un contundente "My hero!" encima de la foto) y el Steven Seagal de "Por encima de la ley".
A esta carpeta podríamos bautizarla tranquilamente como la "trash-carpet".
Fascinante.
Si el caso anterior era algo bizarro, el de ahora roza la locura.
¡¿Fred Olen Ray, el ínclito cineasta zetoso, como motivo central de una carpeta?!. Miedo da. Pero sí, queridos, así de fan era yo entonces del director de "Alienator" (que decora ampliamente el collage), "Del espacio profundo", "Los Dreggs", "Días de horror y muerte", "Commando para matar", "El poder de las armas", "El misterio de la pirámide" y otras que no aparecen en la imagen como "Biohazard", "Alien Dead" o "Beverly Hills Vamp".
Recuerdo que, tras mirarla atentamente, un compañero de aula me dijo: "¿Te gusta la violencia, eh?". Pues sí, pero solo en la pantalla, chavalote.
¡¿Fred Olen Ray, el ínclito cineasta zetoso, como motivo central de una carpeta?!. Miedo da. Pero sí, queridos, así de fan era yo entonces del director de "Alienator" (que decora ampliamente el collage), "Del espacio profundo", "Los Dreggs", "Días de horror y muerte", "Commando para matar", "El poder de las armas", "El misterio de la pirámide" y otras que no aparecen en la imagen como "Biohazard", "Alien Dead" o "Beverly Hills Vamp".
Recuerdo que, tras mirarla atentamente, un compañero de aula me dijo: "¿Te gusta la violencia, eh?". Pues sí, pero solo en la pantalla, chavalote.
En la cara B del caso que nos ocupa se recupera un poco cierta cordura. Aunque tampoco mucho.
"Blood Feast", el inevitable "Harry Callahan", su entrañable parodia televisiva "Sledge Hammer", más macarrismo con "Yo, el jurado", el cartel de "Re-Animator 2/Metamorphosis" según san Luigi Montefiori (que es una puta bazofia, pero esa ilustración me gustaba mucho... ¿será de E.Sciotti?, eso explicaría muchas cosas) y, consecuentemente acorde a la presencia de San Fred Olen Ray, un guiño a Jim Wynorski con dos de sus obras cumbre, "The Return of Swamp Thing" y, sobre todo, la inmortal "Deathstalker 2".
Posdata: La imperdonable ausencia de imágenes en ambos lados, a base de tijera bruta, obedece a alguna causa de reciclaje que, ahora mismo, no recuerdo claramente (aunque puede distinguirse el nombre de Linnea Quigley, lo que significa que la carpeta también luciría cierto erotismo barriobajero).
"Blood Feast", el inevitable "Harry Callahan", su entrañable parodia televisiva "Sledge Hammer", más macarrismo con "Yo, el jurado", el cartel de "Re-Animator 2/Metamorphosis" según san Luigi Montefiori (que es una puta bazofia, pero esa ilustración me gustaba mucho... ¿será de E.Sciotti?, eso explicaría muchas cosas) y, consecuentemente acorde a la presencia de San Fred Olen Ray, un guiño a Jim Wynorski con dos de sus obras cumbre, "The Return of Swamp Thing" y, sobre todo, la inmortal "Deathstalker 2".
Posdata: La imperdonable ausencia de imágenes en ambos lados, a base de tijera bruta, obedece a alguna causa de reciclaje que, ahora mismo, no recuerdo claramente (aunque puede distinguirse el nombre de Linnea Quigley, lo que significa que la carpeta también luciría cierto erotismo barriobajero).
MENCIONES ESPECIALES:
Las dos carpetas que siguen se alejan un poco del grupo. Una por temática y otra por fabricación. Pero merecen estar aquí... entre otras cosas porque, en fin, son las que faltaban para completar el repaso… y porque me sale de los cojoncillos.
El punk rock como temática ha salido ya alguna vez, tímidamente, a lo largo de este periplo, pero realmente no se impuso hasta mediados de los años 90.
Pal caso tenemos a Jayne/Wayne County (el travesti punk del Nueva York originario que hacía poco había visto “live”). Una ilustración extraída de un número de la revista "Vibraciones" del año 77. En esa época era muy fan (y mantenía relación epistolar) con el grupo "Wat Tyler" y a falta de alguna imagen más representativa, utilicé esa del bailarín tirolés. A su lado, la pegata número uno de mi fanzine "Suburbio", y el nombre de una banda que desentonaba un poco en el conjunto (de ahí que su presencia fuese tan poco llamativa), los militantes "Crass". A su lado, un dibujo muy especial de John Holmstrom, el famoso padre de la revista "Punk Magazine" y portadista de "Ramones". En medio, y ahí luciendo a lo grande, la que era mi banda absolutamente favorita, "The Lurkers". Justamente, el tipo con el perro y la bandera es Arturo Bassick, que en aquellos tiempos lo lideraba.
Retornamos a la parte baja, extremo izquierda, y descubrimos la pegatina número dos de "Suburbio".
A su lado, el logo de los mediocres "Chelsea", "Sham 69" (y no entiendo muy bien el motivo de que estén ahí) y la divertida imagen macarra de uno de los integrantes de "Spider Babies", grupo de garaje cazurro.
Y estos, pues no necesitan presentación.
A día de hoy dudo mucho que los "Toy Dolls" fueran genuino punk. Siempre he visto a su líder, Olga, como un currante que se disfraza cuando toca y luego vuelve a la normalidad de su rutinaria existencia. Pero eso no quita que, en sus buenos tiempos, los "Toy Dolls" me ENCANTABAN y, de hecho, en cierto modo fueron los culpables de mi afición al punk rock. Así que merecían un lado entero de la carpeta para ellos solos... y más con una imagen tan ideal como la de este single de su divertida canción "James Bond lives down our street".
A día de hoy dudo mucho que los "Toy Dolls" fueran genuino punk. Siempre he visto a su líder, Olga, como un currante que se disfraza cuando toca y luego vuelve a la normalidad de su rutinaria existencia. Pero eso no quita que, en sus buenos tiempos, los "Toy Dolls" me ENCANTABAN y, de hecho, en cierto modo fueron los culpables de mi afición al punk rock. Así que merecían un lado entero de la carpeta para ellos solos... y más con una imagen tan ideal como la de este single de su divertida canción "James Bond lives down our street".
A esta, obviamente, lo que le tengo es mucho cariño, tratándose como se trata de merchandising oficial surgido a raíz del estreno del legendario "Superman" de Richard Donner con Christopher Reeve. Comprado en la época, se entiende. Sorprendentemente ha durado en bastante buen estado hasta nuestros días. Tengo algunos amigos completistas del personaje que han demostrado interés en hacerse con ella guita mediante, pero de momento prefiero conservarla.
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