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sábado, 29 de octubre de 2011

JASON X

Lo digo y no me arrepiento: "Jason X" es buena. Si una peli consigue entretenerme durante 90 minutos, para mi es buena, y las últimas aventuras del asesino de Crystal Lake consiguieron hacerme pasar un rato maravilloso (con la ayuda de unas palomitas, un agua y una sala casi vacía).
Cuando la productora "New Line" adquirió los derechos de la saga "Viernes 13", se planteó rodar la GRAN SECUELA, la gran peli que diera el carpetazo definitivo y le devolviera a Jason la dignidad perdida. Buscaron una historia "original", unos personajes creíbles, un entorno sobrenatural y como resultado obtuvieron "Viernes 13, parte 9: Jason va al infierno", también conocida como "Viernes 13: El Final", una película espantosa, absurda, idiota y pretenciosa, que intentaba dignificar una serie de ideas que, ya de entrada, no necesitaban ser dignificadas dadas sus limitaciones. El fan de "Viernes 13" y de Jason no busca personajes creíbles y una trama que se salga de la "rutina", el fan de la saga tiene ya más que asimiladas las características habituales de un "Viernes 13" (esas mismas que tanto odian los críticos), y cuando ve una nueva entrega, quiere más de lo mismo, pero peor (osea, mejor)... quiere adolescentes cachondos, quiere campamentos, quiere los asesinatos en orden cronológico, quiere sangre y quiere a Jason. Imagino que conscientes de su enfoque equivocado, los jefazos de "New Line" se plantearon que en el caso de un supuesto "Viernes 13, parte 10", iban a actuar de forma opuesta: Fuera racionalidad, fuera personajes inteligentes, ¡aquí vale todo!, si la gente quiere a Jason, van a tener a Jason.
Y de eso va "Jason X". El guionista de la peli ha sido lo suficientemente inteligente como para aceptar que es imposible tomarse en serio la décima parte de una saga en la que el asesino ha sido destrozado de mil maneras, pero siempre ha conseguido volver. Así que de entrada sitúa la historia en el futuro, primero en el 2010, para luego dar un salto 450 y pico años adelante. Lo mejor de "Jason X" está en su planteamiento, el hecho de que los científicos quieran conservar al asesino para estudiar su útil poder de regeneración, y se enfrenten a una –guapísima- doctora cuyo fin es congelarlo de modo que, aunque no se pueda destruir, sí se pueda controlar. Claro que, como era de esperar, todo sale mal y el monstruo y la chica terminan recibiendo un baño de nitrógeno líquido. Cientos de años después, son recogidos por una nave que viene a la tierra en busca de "objetos arqueológicos". Los tripulantes quedan fascinados por el aspecto de Jason: "¿Qué es eso que lleva en la cara?", "¡Es una máscara de hockey!, un juego que prohibieron en el 2000 y pico...". ¡¡Brillante!!.
La tripulación de la nave no tiene desperdicio. Las chicas van todas semi-desnudas y están de lo más ricas. Las parejas no hacen más que intentar follar a todas horas (¡no han cambiado mucho las cosas en casi 500 años!), hay un militar malhumorado, la inevitable nena-cyborg que quiere ser como el resto de las mujeres pero le faltan unos pezones (gran gag) y un capitán que solo piensa en vender a Jason al mercado negro como la valiosa pieza de museo que es. Claro que esto es un "Viernes 13" y el asesino despierta en el momento más inoportuno. La primera muerte futurista es la mejor de toda la peli, introduce la cara de una chica dentro de un recipiente con nitrógeno líquido (¡again!) y una vez congelada, la estampa sin compasión contra una mesa, rompiéndola en miles de pedazos. A pesar de las apariencias, no es que el gore sea muy exagerado en las nuevas aventuras de nuestro psycho-killer favorito, pero lo hay (tipos partidos en dos, otros completamente descuartizados y una muerte especialmente imaginativa: Un soldado cae sobre un pincho en espiral y no deja de girar y girar hasta aterrizar en la base del mismo). Afortunadamente, la truculencia de los crímenes no es la única característica que "Jason X" recupera tras toda esa oleada de "slashers" rutinarios y descafeinados de los 90, también hay tetas y, para colmo, el personaje chistoso de turno es exterminado sin compasión en el momento más inesperado. ¡Eso es transgredir las normas!, parece mentira que hayamos tenido que esperar a todo un "Viernes 13" para verlo, y es que comenzaba a ser preocupante esta "pérdida de valores" de los psycho-killers tradicionales.
Podemos comparar "Viernes 13, 6ª parte" con esta nueva entrega, pues ambas guardan un punto en común: el humor, y no solo el humor (que lo hay y en algunos momentos peca de patoso), mas bien la sana auto-parodia. Pasará a los anales de la historia la escena en la que, para distraer a Jason, le crean un entorno virtual con el aspecto de Crystal Lake, utilizando como cebo a dos típicas animadoras rubias y tontas que, entre saltitos de alegría, se confiesan adictas al alcohol, los porros y el sexo prematrimonial. Naturalmente ambas acaban molidas a palos por el gran Jason (con una técnica de la que ya hiciera buen uso en la séptima entrega de la saga).
A partir de este momento, y hasta el final de la peli, nos sitúan en un "tour de force" en el que no existen límites de ninguna clase. Desde la chica-cyborg ataviada a lo "Matrix" que deja KO al asesino a base de piruetas, coces karatekas y ráfagas de balas, hasta la demencial recuperación de Jason, convertido ahora en una máquina de aniquilar el doble de poderosa -un "Jasonator" mismamente-. Pero para desmadre, el desenlace de la peli... tenéis que verlo para creerlo.
Sean S. Cunningham, el "padre" del primer "Viernes 13", retoma aquí las riendas de la producción con el fin de chupar un poco del "nuevo slasher" (tal como hicieran algunos tipos listos con "Halloween H20") y se saca del bolsillo a James Isaac en las tareas de dirección, un habitual técnico de efectos especiales que dio el salto tras las cámaras con "House 3/Horror Show". Kane Hodder vuelve a dar vida al psycho-killer que, todo sea dicho de paso, ha sufrido algunas agradecidas mutaciones en su aspecto: Tiene pelo y su máscara dibuja una eterna mueca enfadada que le hace mucho más amenazador. La guinda del pastel la ponen Harry Manfredini en la banda sonora, recuperando los típicos "golpes de efecto sonoros" de la saga, y un sorprendente David Cronenberg que se pasa por ahí y es rápidamente aniquilado.
Totalmente reivindicable.

viernes, 13 de febrero de 2009

VIERNES 13, PARTE XII

Cuando se anunció que Michael Bay iba a producir una precuela de "Viernes 13" todos nos asustamos. Y no por tratarse del director de "Transformers" (aunque en este caso se iba a limitar a la producción), sino porque ¡¡¿¿que falta hace una precuela de una saga que comenzó a ser realmente interesante a partir de la segunda parte??!!, ¿tiene sentido un "Viernes 13" sin Jason Voorhees?, ¡¡ni de coña!!. Al final no ha sido para tanto, porque de precuela NADA, estamos ante una secuela encubierta, estamos ante "Viernes 13, parte 12".
El remake del film de Sean S. Cunningham (que aquí también se mete en la producción) está en los primeros 5 minutos de película. Concretamente, durante los créditos. Una vez asentadas las bases, entramos en el terreno de siempre, de la pura continuación, sin la más mínima diferencia.
Y claro... el dire es Marcus Nispel, el del remake de "La matanza de Texas" que, después de todo, no estaba tan mal. ¿Se nota su mano en esta puesta al día de las desventuras del tipo de la máscara de hockey?... si... en lo estético, porque por lo demás, podría haberla dirigido Danny Steinman (¡poca broma!, que la quinta es una de mis favoritas) y nadie se hubiese enterado.
¿Que quiero decir?, pues que en este nuevo "Viernes 13" tenéis toooooodo lo que ha definido a la saga: Personajes planos, estereotipados e idiotas obsesionados en follar y pillar ciegos. El negro y el asiático que no se comen una rosca, pero se meten mucha dronga. Las tias buenorras que, sí, enseñan las tetazas. El negro, encima, hace chistes sobre los clichés de serlo (otro cliché). Los mismos golpes de efecto (el cadáver colgando de nosedonde que cae). El sssh, sssh, aaah, aaah. Diálogos absolutamente gilipollas (os juro que en un momento dado he tenido el espasmo propio de darle al avance rápido del mando a distancia). Secuencias de relleno sin ningún interés. El sheriff que no se entera. Los pueblerinos antipáticos. El susto del perro. TODO, TODO, TODO. Incluso el puto aburrimiento. En una frase: El remake de "Viernes 13" es una mierda, pero es PURO "Viernes 13", y eso MOLA. No es innovadora ni lo intenta (bueno, en UN aspecto, y tampoco mucho). Si queréis un Jason diferente, alquilaros "Jason X", creedme.
No tiene sentido que la gente (sobre todo los fans) vayan a verla esperando MÁS, y tampoco que salgan del cine echando pestes de ella y afirmando que las antiguas eran mejores... y digo que no tiene sentido todo eso, porque estamos ante un "Viernes 13" que sigue a rajatabla los patrones de la saga, no es distinta de la segunda (de hecho es más gore), no es distinta de la tercera (salvo por los 3D)... en lo único que cambia es en su estética, su look moderno... pero la ESENCIA es EXACTAMENTE la MISMA... para bien y para mal. Por todo eso, merece mi aprobación.
Centrándonos en lo que interesa, sí, Jason es la estrella, es molón y los crímenes son lo suficientemente truculentos, destacando el del embarcadero. Puede que sea uno de los más originales de toda la saga. Y el final es el que HA DE SER.
¡Queremos otra!.

miércoles, 8 de mayo de 2013

VIERNES 13

Hay películas que tienen un peso histórico dentro de los parámetros de su género. Marcan un antes y un después. Pero también es bien cierto que algunas de ellas no resisten el paso del tiempo y, vistas hoy día, pierden. Eso es exactamente lo que me pasa con "La noche de los muertos vivientes" original, por ejemplo. Y con el primer y genuino "Viernes 13", también. A la hora de reseñar y/o comentar un film de esta clase, ¿qué haces?, ¿tienes en cuenta su pesado curriculum o te dejas de pamplinas y opinas libremente, sin condicionantes?. 
Últimamente paso las horas muertas releyendo un estupendo tochito que les recomiendo a todos ustedes, "Making Friday the 13th, the legend of camp blood", según las artes del Sr.David Grove (estupendo salvo por algún descuido). Es el segundo libro dedicado al universo "viernestreciano" que tengo en mis sagrados estantes. Y es que da la casualidad que soy fiel seguidor de la franquicia y tengo a su indiscutible protagonista, "Jason Voorhees", como uno de mis personajes de ficción predilectos. Son varios los muñecotes del interfecto los que adornan mi refugio, destacando el que luce junto a la tele, de palmo y medio y con el vestuario hecho de tela auténtica. Un regalo de mi primera ex.
De hecho, soy de los que opinan que la saga "Viernes 13" se puso realmente interesante a partir de la segunda entrega, es decir, cuando "Jason" se convierte en el protagonista. Pensamiento este más generalizado de lo que cabría esperar pero no compartido con muchos de los puristas. Y oigan, les entiendo, claro que sí. El primer "Viernes 13" era la "seria" del pack, la que lucía crímenes bien sangrientos y que -se supone- daba verdadero miedo. También es la que se parió desde la independencia, sin intrusión por parte de ningún estudio. Vamos, muy deudora del espíritu libre y transgresor de los 70. El caso es que comprendiendo todas estas razones, sigo pensando que el "Viernes 13" original, el de Sean S. Cunningham, es un tostón. Ayer noche la revisé, impulsado por la lectura del mentado libro, y así pude corroborarlo a pesar de su siempre fascinante "look" semi-setentero a base de grano y proto-realismo.

Por desgracia no es una aprecicación reciente, viene de lejos. Ya conté aquí en una ocasión lo especial que fue el día que la vi por primera vez. Emocionado, me senté frente al televisor, puse el vídeo a grabar y.... errr, me dormí como una marsopa. ¡¡Menudo rollazo!!. Lo más traumático de todo fue descubrir que el de la máscara de hockey ni tan siquiera aparecía. Bueno sí, un poco, pero no con el aspecto de las espectaculares fotos que hasta entonces había visto en el "Fotogramas" o en las mismas caratulas de las consiguientes secuelas que descansaban en los estantes del vídeo club y que tanto me fascinaban a la par que atemorizaban. Francamente, lo único bueno que para mi tuvo "Viernes 13" fue que me animó a alquilar todas las continuaciones y, ahí sí, comenzó a forjarse el mito.
El botón de "start" lo apretó "Psicosis". Luego vino el "giallo". Y "Bahía de sangre". Apareció "La noche de Halloween" que se llevó unos méritos que, después de todo, tal vez no merecía, porque antes estuvieron "Noche silenciosa, noche sangrienta" y, muy especialmente, "Navidades negras". Sin embargo, Sean S. Cunningham, que siempre fue un hombre de negocios desesperado por lograr un "hit" al que, digámoslo claramente, el género del terror le importaba tres pimientos (como al 95% de los cineastas que han parido algunos de los clásicos modernos), prefirió fijarse en el film de John Carpenter y, sobre todo, su tremendo éxito. Hay quien dice que también tomó buena nota de la peli de Mario Bava, lo que es muy posible. En todo caso, y sin quererlo, Cunningham sentó las bases de la consiguiente fiebre "slasher" gracias a que su pequeña y sucia peliculita fue un bombazo, un fenómeno social no exento de cierta polémica. Aportó tres cosas al firmamento del psycho-killer enmascarado que hasta entonces nadie había tenido en cuenta, un campamento veraniego como emplazamiento, la venganza como motivador del asesino y, sobre todo, el gore. No todos los "slashers" que le siguieron tomaron nota de esto último (ahí tenéis "Examen Final" y "Prom Night", por ejemplo), pero los que sí lo hicieron, son los que acabaron dejando huella, como "La quema" o "El Mutilador". Y es que es esto último, los truculentos trucajes escalofriantemente realistas de un Tom Savini en plena forma, lo único que realmente mola de "Viernes 13". Así de sencillo y así de cierto. 
Si te pones en el lugar de aquellos que acudieron a verla en su estreno, puedes comprender perfectamente el impacto que tendría. Envidias su posición. Su suerte. Imagínatelo, sería la leche asistir virgen a una proyección de "Viernes 13". Pero si lo miras hoy día, con toda la retahíla de imitaciones, copias, tributos, homenajes y, sobre todo, secuelas, la peli fundacional de Sean S. Cunningham es un puto rollazo tremendo repleto de momentos involuntariamente contemplativos. Es decir, un montón de material muerto que no sirve para nada más que pasar el rato hasta el siguiente asesinato. Esto es lo que ofendió a muchos críticos de la época, la estructura casi-porno de la película. "La noche de Halloween", o incluso "Navidades negras", aún contaban algo de interés entre crimen y crimen. Pero "Viernes 13", ¿qué?, larguísimas escenas de peña preparándose un café... paseando por el bosque... hablando de gilipolleces... paseando por el bosque (¡esta ya la has dicho!), etc, etc... la nada más absoluta. Y no me vengan con el cuento de la atmósfera o el suspense, porque NO LO HAY. Cunningham es incapaz de crear nada de todo eso, únicamente se le da bien rellenar metraje e inmortalizar los esfuerzos creativos de Savini. That´s all (bueno joder, y la estupenda partitura de Manfredini).
Hey, y me sabe mal hablar así... pero es lo que pienso. Ayer noche le di una oportunidad esperando cambiar de parecer, esperando aprender a apreciarla. Pero no. Hoy me levanto y digo más seguro que nunca aquello de: Sí, la primera es la primera, pero la franquicia no se puso realmente interesante y divertida hasta que el hijo de la Sra.Voorhees agarró los mandos. Y Michael Bay lo sabía cuando produjo el remake, que para algo limita el contenido de la peli de Cunningham a los 15 minutos del prólogo. Tio listo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (4): "VIERNES 13... DAVID"



Seguro que todos ustedes se toparon con semejante cosa en el video-club cuando era teenagers, y seguro que se quedaron a cuadros, "¿Viernes 13?... ¿esta cual es?, no la conozco". Sin embargo, y para que vean que no tengo un bajo concepto de vuesas mercedes, fijo que ninguno picó. Se veía a la legua que aquello NO era un "Viernes 13". Yo, por lo menos, eso pensé y nunca jamás la alquilé, ni siquiera cuando no había nada más a mano. Y así ha sido hasta hace ahora poco menos de 48 horas. Efectivamente, NADA tiene que ver con la saga iniciada por Sean S. Cunningham, sin embargo, según Imdb, sí hay un sutil vínculo.
Cunningham siempre cuenta que cuando produjeron el primer "Viernes 13" les extrañó que antes nadie hubiera explotado ese título para una peli de terror. Falso, sí que había un precedente, este del que hablamos hoy y su director, John Ballard (que no volvería a dirigir nunca mais). Los artífices del "nuevo" "Viernes 13" tuvieron que negociar con los productores del viejo "Viernes 13" (bautizada entonces como "Friday the 13th: The Orphan", título que pasaría a ser "el otro") para apropiarse del asunto. Ballard cedió (y de ahí que, supongo, luego lo retitulara "David") y seguro que cuando el mítico "slasher" arrasó en taquilla, se pasó media docena de años tirándose de los pelos.
Pero vamos, que quitando esa anécdota, ambas pelis no tienen el más mínimo punto de conexión. Si me apuras, incluso "Viernes 13... David" ni tan siquiera es de terror, más bien se trata de un dramón victoriano con niño inadaptado que no sabes si está chalao o se comunica con su difunto amado padre. Nada, un rollazo, una chapa, puro "fast forward". Al final, es más interesante la historia en relación a su título que la película en sí misma... algo bastante habitual cuando hablamos de serie Z.

PD: Sí, el logo de "Empire" situado en la parte superior de la carátula es casi idéntico al del famoso "Empire" de Charles Band, sin embargo, no me consta que el colega tuviera nada que ver con la peli, así que supongo que se trata de otra de aquellas maravillosas muestras de "morrismo" propias de la época. Cualquier dato clarificador al respecto será bien recibido. Gracias.

sábado, 6 de noviembre de 2021

13 FANBOY

Un super-fan de la franquicia "Viernes 13" al completo (y "La noche de Halloween") acosa a las actrices de aquella(s) y luego las asesina.
Leído así, "13 Fanboy" suena a thriller trillado. A peli de terror del montonazo. Y eso es exactamente lo que sería -a lo que contribuye cierto sopor, su extensa duración y el aire cutrilongo que gasta- si no fuese por una serie de características que la hacen destacar, todas situadas tras la cámara.
Resulta que "13 Fanboy" viene co-escrita y dirigida por Deborah Voorhees. Sí, niños, la tremenda pechugona que se dejaba asesinar por "Jason Voorhees" (lo del apellido es una graciosa coincidencia) en el quinto "Viernes 13". No nos vamos a engañar a estas alturas. Todos la recordamos y valoramos por... bueno, no por su talento interpretativo, precisamente. Eso es así, jorobe a quien jorobe (y a ella la que más, seguramente). Tras ese papel, y verse encasillada en roles de prostituta y demás, dejó la interpretación y se puso a dirigir comedias "indies" sentimentaloides. Hasta que estalló el fenómeno fan y pasó a formar parte del personal habitual en las convenciones de cine de terror. Allí entabló amistad con otros supervivientes de la saga sedientos de trabajo y, un día, decidió reunirlos a todos en una película. No podía ser otra comedia sentimental de espíritu "indie" porque eso no querría verlo ni el tato. Así que tiró por lo obvio, una de terror. Concretamente, un slasher. Y en formato meta-cine. No creo que a Deborah le guste mucho el género, pero dado su currículum (y el de sus colegas) era la opción más lógica si quería que los fanes aportaran dineros mediante crowdfunding, y así es como fue.
La verdad, no sé qué careto se les quedará cuando vean la peli terminada. No porque sea mala o buena... eso da igual, le pondrán tanta voluntad que les encantaría aunque fuese el mayor ñordo del siglo. Es porque ellos, los fans, no salen demasiado bien parados.
Por ejemplo, en una escena una de las actrices del cuarto "Viernes 13" hace fotos artísticas semi-góticas a una modelo medio desnuda cubierta de sangre. "¿Quién quiere ver esta clase de fotos?" pregunta la ingenua moza, a lo que la otra responde con desdén "Los fans del cine de terror". Corey Feldman, el famoso Tommy Jarvis jovenzuelo, no hace de sí mismo, sino de un fan. Uno con cierto retraso mental, salido como una mona, cuya máxima en la vida es poder ver a sus actrices favoritas en tetas.
Es cierto que este drama tiene una base más o menos real. Precisamente, la protagonista del primer "Viernes 13" sufrió acoso en su época. Así que sí, hay tarados de esos por el mundo. Y, cojones, no voy a ser yo quien defienda a los fanes del terror -aunque pertenezca a la especie-, pues es un mundillo repleto de retrasados mentales, vírgenes desesperados por meterla en un agujero y algún demente que goza con vídeos de violencia genuina... pero, en fin, no creo que se pueda generalizar. Ni siquiera en ese caso. Y, además, está un poco "feo", porque Deborah y sus colegas, a fin de cuentas, viven de toda esta peña. De cobrarles dineros por hacerse una jodida foto con ellos, cosa que me parece lamentable.
No es la primera vez que vemos algo así. Wes Craven pintó a los devotos del terror como gorilas descerebrados en "Scream 2". Y las "scream queens" de la "serie B/Z" al completo, con ayuda de Charles Band, se marcaron un tanto parecido en una cosucha titulada "Trophy Heads".
¡Eh! Tiene máximo sentido. Piénsenlo: estos actores/filmeiquers han quedado atrapados en el cine de terror -un género que tampoco es que sea del agrado de todos- por culpa de sus adoradores. Les obligan a viajar al pasado continuamente, a lo que hicieron hace 40 años, sin dejarles evolucionar. O cambiar de registro. Incluso tienen que vestirse con las ropas del personaje que interpretaran entonces o soltar sus chascarrillos. El mismo Kane Hodder, es decir, el "Jason" más célebre, se marca un discurso en "13 Fanboy" quejándose de que no le dan papeles por haber interpretado a un asesino y, luego, demostrando que es "de carne y hueso" dando la turra entre lágrimas sobre lo mucho que quiere a su señora y sus retoños. Todos los actores salidos de "Viernes 13" se encabezonan en demostrar su condición de gente normalísima con aburridas vidas en las que pierden el culo por sus asquerosos niños y/o nietos.
Sin embargo, Deborah Voorhees se guarda un as en la manga. Uno que no desvelaré para evitar joderles el pastel. Digamos que aplaca un poco esa sensación de que están pintando a los fans como tarados peligrosos (solo un poco). Y, de paso, pone luz a una duda que me embargaba mientras veía la película: ¿qué pinta ahí Dee Wallace? Ciertamente, tiene más caché que muchos de su compañeros. Estuvo en "Aullidos" y, sobre todo, "E.T. El extraterrestre". Se supone blanco de interés del asesino por su papel en ¡¡el remake de "La noche de Halloween"!! flaco favor le hacen destacando ese rol por encima de otros mucho más jugosos e icónicos.
Completan el pastel unos cuantos asesinatos más o menos logrados, gracias al buen uso de efectos "old school", y una escenita de folli folli, para que no se diga.

jueves, 24 de julio de 2014

VIERNES 13, 5ª PARTE: UN NUEVO COMIENZO

Honestamente no creo que la quinta entrega de la famosa saga horrorífica sea la mejor de todas, pero sí le tengo un cariño especial, seguramente porque se trata de la "oveja negra" de la franquicia. Un producto que es pura contradicción, tan honesta por un lado, como deshonesta por otro. Veamos por lo cualo...
Tommy Jarvis, el niño que mató a Jason Voorhees en el cuarto viernes trece, ha quedado lógicamente tocado, y tras un farragoso periplo por psiquiátricos de media Norteamérica, es ingresado en uno un tanto especial, situado en plena montaña y que aboga por confiar en los pacientes, dándoles libertad total de acción. Una vez allí los inevitables crímenes comienzan a sucederse, justo después de que uno de los chalados se cargue a otro en un ataque de ira. ¿Es Jason Voorhees que ha vuelto de la tumba (a pesar de que, se supone, fue incinerado)?, ¿es otro tipejo con idéntica mala leche?... ¿importa mucho siempre y cuando los personajes vayan cayendo como moscas?, pues no. O sí, que una vez revelado el enigma, hubo quien no se lo tomó demasiado bien. Vale, me parecería raro que, siendo lector de nueso estúpido blog, no hayas visto la película, así que lo diré: En este "Viernes 13" Jason Voorhees limita sus apariciones a pesadillas y alucinaciones, porque el otro es un impostor, un tipo que se toma la -absurda- molestia de disfrazarse del famoso psycho-killer para matar y matar... no se sabe muy bien sobre qué principio. Es decir, sí, el chaval asesinado del psiquiátrico era su hijo pero ¿de verdad ver su cadáver pudo desatar este fervor criminal? y, ya que estamos, ¿de dónde sacó el látex para hacerse la falsa cabeza?, ¿no hubiese sido más cómodo simplemente ponerse la máscara de hockey y ya está?, ¿y por qué imitar a Jason si, total, nunca deja testigos que puedan contar que le han visto?. Sí, tenéis razón, es todo una puta chufla, ridícula y absurda. Pero, cojones, que esto es un "Viernes 13"... ¡¿qué coño importa?!, ¿de verdad alguien cree que hablamos de buenas películas?... no, todos los "Viernes 13" son una mierda, TODOS, solo que algunos son una mierda simpática y entrañable (a mi modesto juicio tal vez la cuarta sea lo más parecido a una buena película, pero imagino que esto va a gustos).
Esa era la parte deshonesta. La parte honesta la tenemos en el hecho de que el produtto da a sus devotos aquello que quieren ver. Sin excusas (vale, menos Jason... aunque entonces tampoco era el icono que es hoy). Quiero decir, en aquellos tiempos la quinta entrega era la que tenía un mayor número de asesinatos, en la que morían más personajes. Y también aquella con LAS MEJORES TETAS de toda la puta saga, todavía no superadas (miento, en el remake habían un par realmente increíbles, pero eran demasiado perfectas... prefiero la espectacularidad totalmente natural del caso que nos ocupa), aunque de ello/a hablo luego.
En este "Nuevo comienzo" no hay absurdas justificaciones, ni todo ese rollo de "humanizar a los personajes" o lo de "hacerlos interesantes", ¡vamos, hombre!, aquí todos son putos monigotes dispuestos para ser asesinados brutalmente... o todo lo brutalmente que la censura permitió, porque esta quinta es uno de los "Viernes 13" -junto a la séptima- donde hubo un mayor número de tijeretazos. Obviaremos la existencia de imágenes de cuchillos hundidos en cuellos y caras que en la peli ni aparecen, e iremos directos al grano: Hay un personaje bastante irritante, una especie de churri "medio punki", "nuevaolera", "newromantic" a la que el pseudo-Jason mata de un cuchillazo en la tripa. Bien, originalmente ese cuchillazo lo recibía en la entrepierna.... pero luego algún listo pensó que era too much y lo cambió. ¡Indignante!.
Todo eso creó una especie de rechazo hacia la película. Y lo que es peor, esputado por parte de los que participaron en ella o en otras entregas de la franquicia. E incluso de algunos espectadores papanatas. Lo mejor que se les ocurría era tildarla de pornográfica, y todo porque entre crimen y crimen lo demás importa una mierda. No solo a nosotros, también a sus responsables más directos. Bien, eso es una gilipollez... quiero decir, citadme UN "Viernes 13" (sobre todo hasta la octava parte) que no tenga estructura de peli porno. ¡¡Todas la tienen!!, pero era muy fácil echar la bilis sobre la número cinco, ¿por qué?, por su director, el detestado -y fallecido- Danny Steinmann que, sí, lo han adivinado, venía del cine para adultos (lo que, claro está, se lo puso muy fácil a los criticones). Luego, cuando intentó meterse en el cine "normal", tampoco se quedó manco rodando un "slasher" en pleno boom del género ("Gemidos en la oscuridad", que firmó con pseudónimo) y la infame/osa "Calles Salvajes". Buen curriculum. Y claro, con un pasado así, y el hecho de que fuese un tirano malhumorado y berreón, pues le ha terminado otorgando la etiqueta del director-villano de la saga. Paparruchas.
Centrándonos en el resto de los implicados, merece una mención Frank Mancuso Jr., joven productor que se haría cargo de la saga durante unas cuantas entregas, hasta el punto de poner su nombre el primero de todos en los títulos de crédito –al menos en este caso-. Vaya jefe.
En el reparto cabe destacar, como anunciábamos, a Debisue/Deborah Voorhees -lo del apellido es una puta casualidad sobre la que ya se han hecho todos los chistes posibles-, la jaca que se despelota en la única escena de sexo compartido y nos deja a todos con los ojos abiertos como platos y supurando. Eso no son tetas, son milagros. Curiosamente, Debisue antes había hecho de prostituta en sendos flims, y después de la reseñada volvería al terror con "El resplandor de la muerte" donde, a pesar de bañarse en una piscina en top-less, no mostraba nada a cámara (¡¡sacrilegio!!). Por los papeles que le tocaban, no me extraña nada que acabara dejando la interpretación. Tras dar tumbos de aquí para allí y escribir algunas cosas, este 2014 reaparece como directora de una comedia "indie" de travelos, "Billy Shakespeare". La veré si sale ella desnuda... claro que ahora igual ya no esté tan apetecible.
La "final girl" de rigor, compite -inútilmente- en el tema erótico luciendo blusa mojada y sierra mecánica, se llama Melanie Kinnaman y no llegó a hacer nada más mínimamente interesante. Tampoco tiene mejor suerte -en cuestiones pectorales- Juliette Cummins, la dulce y encantadora pelirroja que le da crueles calabazas a uno de los chavales. Volvería a deleitarnos con su sonrisa en "Psicosis 3", "Slumber Party Massacre 2" y el tardío “slasher” a mayor gloria de Betsy Russell, "Camp Fear". Tal vez  Rebecca Wood (la camarera que se despelota ante el espejo) tendría algo que decir pechugonamente hablando... pero me temo que el Oscar goes to Debisue.
El otro intérprete que mola es Miguel A. Núñez Jr. encarnando a un primo lejano de Michael Jackson. Ese mismo año -1985-, volvería a enfundarse en cuero para hacer de punko en "El regreso de los muertos vivientes". Y reincidiría con algo parecido en "Los centinelas". También anduvo por "Shadowzone" (producida por Charles Band), el cuarto "Leprechaun" y algunos films "mainstream", entre ellos varios con Eddie Murphy. Vamos, que eran coleguitas. Y ahí sigue, currando.
Tampoco es moco de pavo Bob DeSimone, al que recordaréis -los que hayáis visto la peli- por su papel de ambulanciero salido y farlopero. Resulta que Bob es hermano -gemelo- de Tom DeSimone, el notorio "exploiter" surgido del porno y que puso su estampa en "clásicos" como "El sexo que habla" (sobre un coño al que le encanta paliquear), "La jungla de cemento", "Angel 3" (en todas ellas con papel pal hermanito Bobby) y la más popular, "Noche Infernal/Hell Night". Bob también intervino en "Extraña seducción" de David Schmoeller y "Calles Salvajes", que es donde conoció a Danny Steinmann. No deja de ser curioso que en una de las películas de Tom DeSimone, "Motín en el reformatorio de mujeres", intervenga como actriz Tiffany Helm, la "chica nuevaolerapunki" del acuchillamiento vaginal no procesado antes mentada. ¿Recomendación del hermano, tal vez? (y la cosa no se queda ahí, Helm también actuó en un capítulo de "Las pesadillas de Freddy" dirigido por William Malone -de "Creature", "House on haunted hill" y "Miedo punto com"-, serie en la que así mismo intervino Tom DeSimone como realizador eventual... el mundo del infracine es un fucking cleenex). 
John Shepherd interpreta al Tommy Jarvis adulto (aunque el original, Corey Feldman, se marca un cameo al principio de la peli). Resulta regocijante ver hoy a Feldman y compararlo con el Shepherd de la película. Clavados, vamos. Tanto Shepherd como Shavar Ross (el infante negrito que chilla como una niña) poco después pasarían a ampliar las filas de los llamados "Cristianos renacidos". En concreto, Ross incluso crearía una productora y haría un puñado de películas acordes a sus creencias religiosas. Los dos tienen que vivir con la culpa de haber participado en algo tan sucio e inmoral como un "Viernes 13", aunque Shavar Ross parece llevarlo mucho mejor.
Si viendo la película notáis que el psycho-killer parece adelgazar cuando se enfunda el mono negro y la máscara, tiene sentido, ya que en la mayoría de sus escenas fue el “stuntman” Tom Morga quien le confirió la vida. También ha sido "Leatherface" y "Michael Myers" en sendas secuelas de reconocibles sagas terroríficas, aunque muchas veces sin acreditar.
Podría seguir indagando en el resto del reparto y algo saldría, pero lo más interesante ya está dicho. Nos falta el co-guionista, Martin Kitrosser, que además de escribir el libreto del tercer "Viernes 13", supervisar el de las dos entregas precedentes -y de tantos otros títulos bien conocidos, como las cagadas de Quentin Tarantonto- y ser responsable de la "story" de "Los albóndigas atacan de nuevo", fue director de "Juegos diabólicos", otra quinta parte, en este caso de la famosa saga "Noche de paz, noche de muerte". Cazi ná.
David Cohen, el otro guionista, no ha currado tanto, pero entre sus pocos trabajos está el cuarto "Porky´s". La bomba.
¿Con tantos individuos integrados en el "exploitation", qué esperaba la peña de este "Viernes 13, 5ª parte: Un nuevo comienzo"?... nada bueno... en el mejor sentido. Fue "Un nuevo comienzo", desde luego, pero motivó la confección de una sexta parte mucho más ñoña y buenrollera.... ¡bah!, panda de cagones.
Es mierda, sí, pero de la que chana.

jueves, 16 de mayo de 2013

VIERNES 13: EL FINAL, JASON SE VA AL INFIERNO

La lectura de "Making Friday the 13th, The legend of camp blood" (by David Grove) ha sido de lo más apasionante, y me ha animado a repasar algunos de los títulos que integran toda la saga. Especialmente aquellos que por lo general menos me funcionan. Lo intenté con la primera, la original, y ayer llegó el turno de la que, probablemente, más detesto, la nueve, de cuando la franquicia pasó a manos de "New Line" (tras su exitosa pero descendente trayectoria en las oficinas de la "Paramount") y estos pensaron que eran lo suficientemente listos como para facturar algo realmente diferente, original y novedoso con la serie. Bien, eso nos conduce a una pregunta que llevo haciéndome desde hace lustros y nunca nadie me ha sabido responder satisfactoriamente: ¿Por qué los mismos creadores de una obra son los últimos en comprender el verdadero valor de esta?, es decir, ¿cuando demonios entenderá Sean S. Cunningam, padre de "Viernes 13" y, probablemente, a la larga el mayor enemigo de "Jason Voorhees" con permiso de "Tommy Jarvis", que los elementos que más disfrutan/adoran los fans de la franquicia son aquellos que, precisamente, él se encabezonaba en eliminar a cada nueva entrega que producía?. Y cuando digo él, digo cualquier implicado en su confección. "Si hacemos un nuevo "Viernes 13", se acabó el campamento como escenario, se acabaron los adolescentes idiotas y sin personalidad puestos ahí para ser asesinados, se acabó la mera sucesión de crímenes espectaculares sin más y se acabó esa monótona máquina de matar cuadriculada que es "Jason"!". Vale, muy bien, pero es que... ¡¡eso es justo lo que queremos la mayoría de seguidores de "Viernes 13", COPÓN!!. ¿Cuándo coño lo entenderán?. Es un caso que se extiende a muchos otros cineastas y sus títulos de éxito (como Sam Raimi y "Evil Dead", por ejemplo). Claro, ante tales acusaciones podrían salir con un: "Ya lo sé, tío, pero estoy cansado de hacer siempre la misma peli, déjame al menos variar". "Vale, muy bien" sería la respuesta, "Pero entonces no digas que piensas en los fans, y que ellos son el público "target", porque no estás complaciéndoles lo más mínimo". Y oigan, no soy yo que desvarío... a las pruebas me remito: El intento de dar un giro narrativo y estético a las aventuras de "Jason" con la peli ahora comentada, y la simpática "Jason X", se saldó con un notable fracaso. ¿Cuando se recuperó?, pues cuando se recurrió de nuevo a los elementos clásicos, ya sea en "Freddy vs. Jason" (donde a pesar de la sombra de "Krueger", "Jason" se encuentra totalmente en su elemento, una trituradora de adolescentes calenturientos cuya zona de acción vuelve a ser "Crystal Lake") o, sobre todo, el remake oficial de la peli madre.
Sin embargo, hasta que Cunningham comprendió, pasaron años. Y tuvimos que sufrir títulos como este "Viernes 13: el final, Jason se va al infierno" con el apoyo de una "New Line" aún nadando entre las ganancias que le había aportado su propia franquicia, la de "Pesadilla en Elm Street" y, seguramente, mirando el material de partida por encima del hombro, convencidos de que era carnaza para tontos y cualquiera sería capaz de sacarle brillo, especialmente ellos, los padres de "Freddy Krueger". Así pues, lo que aquí tenemos es una trama bastante más liosa y, dato curioso, culebronesca de lo habitual en la franquicia de "Viernes 13". Veamos: La peli arranca muy bien, lo que en principio parece la típica secuencia de "chica bonita en cabaña solitaria que, de noche, se dispone a meterse en la ducha cuando de pronto aparece "Jason" y la persigue" termina derivando en una trampa creada para cazar al asesino (lo que explica por qué la moza en lugar de coger el coche para huir, se mete en el oscuro bosque... gracioso detalle que de entrada despista). "Jason" no solo pica, sino que es totalmente destruido por una granada que lo hace pedazos. Se llevan los restos a la morgue y allí el corazón cobra vida, induciendo a que el forense lo devore y, así, "Jason" se apodere de su cuerpo. De esta guisa decide regresar a "Crystal Lake" en busca de su hermana, personaje este del que no sabíamos absolutamente nada y al que jamás se había mencionado en ninguna de las pelis precedentes. ¿Por qué?, porque solo un "Voorhees" puede ser el recipiente para la reencarnación definitiva. Pero también solo un "Voorhees" puede fulminar a otro y resulta que la hermana de "Jason" tenía una hija que, vaya por dios, acude a "Crystal Lake". Claro que por ahí pulula su ex dispuesto a pararle los pies al psycho-killer quien, a lo largo de la peli, va cambiando de cuerpo (por cierto, ¿por qué antes de meterse en el de un policía bigotudo, se toma la molestia de afeitarle?). Lo que significa que el "Jason Voorhees" que todos amamos, con sus ropas roídas, su carne podrida y su entrañable máscara de hockey (en esta ocasión totalmente fusionada con el rostro) prácticamente solo asoma al principio y al final. Nomás. Aunque todavía hay algo peor: cuando sale del cuerpo de uno de sus poseídos, resulta ser un gusano de aspecto demoníaco. ¿¿Hein??. El caso es que los buenos ganan y, literalmente, "Jason" se va al infierno por efecto de una daga mágica. ¿¿Uh??. Unas manazas surgen de la tierra y lo arrastran para dentro, dando pie a uno de los momentos más comentados de la peli, la aparición de la garra de "Freddy Krueger", detalle este que daba totalmente pie a lo que aún tardaría unos años en llegar, el enfrentamiento de ambos iconos (que espero revisar en breve para comentar aquí).
Cuando se hizo un pase de prueba de "Viernes 13: el final, Jason se va al infierno" previo a su estreno, el público no tuvo una reacción demasiado positiva. De hecho, dijeron que echaban de menos al "Jason" de toda la vida y, sobre todo, que querían verle matar al menos a un par de campistas calientes. Los artífices de la peli no comprendían cómo su audiencia podía ser tan simple, cómo no eran capaces de apreciar esos personajes profundos con conflictos humanos, esa trama "compleja" repleta de elementos sobrenaturales, no podían comprender cómo, después de tanta mandanga, lo único que querían era ver LO DE SIEMPRE. Así que -la pela manda- se pusieron manos a la obra y rodaron una puñetera escena de campamentos. Pero de poco sirvió. Finalmente, y como decía, se estrenó, fue un pequeño fracaso y, en términos generales, nadie quedó demasiado contento con ella. De hecho, a su director, Adam Marcus (cuyo único mérito previo había sido currar de "chico pa todo" en la peli original), no le llovieron las ofertas. Y poco interesante hizo después.
Recuerdo la primera vez que vi el póster de "Jason se va al infierno", con esa máscara plateada y ese gusano que NADA tienen que ver con los que luego aparecen en la película. Flipé. Realmente creí que aquello podía molar mucho. Luego, cuando el film aterrizó en los estantes de los video-clubs (ya que en España no pasó por salas), corrí a alquilarlo y verlo. Lo odié. Y durante muchos años, le he odiado. Puede que sea la entrega que más detesto. Con permiso de la octava... aunque en esta al menos sí sale "Jason". Ayer noche, dispuesto a verle el lado bueno, y hasta los topes de paciencia, fue la primera vez que lograba sacarle algo comedidamente positivo. Sobre todo en su tramo final. Aunque, no nos engañemos, sigo pensando que es muy mala, con unas pretensiones que no casan con lo que se supone que es, como si llevara un traje que le queda grande. Intenté consumirla evitando pensar en "Viernes 13" (algo jodidamente difícil). ¿Cómo sería tratándose de un film de terror noventero sin conexión alguna con una franquicia de tanto peso sentimental para el fandom?. Seguiría siendo mediocre, me temo. Estaban empeñados en otorgar dignidad a algo que, hablando claro, ni lo necesitaba ni lo quería. Ridículo.
Como datos curiosos y fricosos, caben mencionar las apariciones del "Necronomicón" de la saga "Evil Dead" y la caja del episodio del monstruo en "Creepshow", detalles estos puestos ahí para ganarse al fan, pero sin resultados óptimos. Comentar también que, como solía pasar a todas y cada una de las entregas de la saga, esta pseudo-novena parte sufrió los temibles avatares de la censura. Existen imágenes de una tipa desnuda partida por la mitad, verticalmente, durante el polvo de la tienda de campaña que luego no aparece en su debida escena. Aunque no hay que ir tan lejos, la caratula misma del vhs presenta la foto de un tio cocinado que tampoco vemos en el film. Y como funesto colofón, añadir que el doblaje es del todo infernal.
En el reparto nos encontramos con el inevitable Kane Hodder, el supuesto "Jason" oficial (aunque yo, confieso, tampoco le veo mayor mérito a eso de meterse una máscara y agarrar un machete) y a John D. LeMay quien, curiosamente, venía de protagonizar la infame serie de televisión "Misterio para tres", y digo infame por cual era su título original, "Friday the 13th: the series", sin ninguna vinculación con las pelis (solo su productor Frank Mancuso Jr. que pa algo fue el que tuvo la mala idea). De los resultones efectos especiales se ocuparon los chicos de la reputada "KNB Group" y.... poco más, la verdad.
Altamente olvidable (aaay, esos temibles años 90!!!).

domingo, 15 de agosto de 2021

"VIERNES 13" EN "SPACEBALLS"

 

Una de las escenas/coñas más populares de la simpatiquísima "Spaceballs / La loca historia de las galaxias" de don Mel Brooks es cuando, para localizar a los héroes, los villanos corren a su videoteca y extraen una copia pirata de la misma película que están rodando, por aquello de rebobinar hacia adelante y ver cómo se desarrollan los acontecimientos. "Pero si todavía no hemos terminado de hacerla" exclama "Casco Oscuro", a lo que su esbirro comenta que "el mercado de la piratería va en aumento" y las películas salen antes incluso de haberse finiquitado. Genial. Genial porque, durante el auge de las descargas ilegales años -y años- después, llegaron a ponerse a disposición del respetable copias de trabajo de películas sin todos los efectos especiales definitivos añadidos. Mel fue muy certero en sus predicciones.
El caso es que, tras ver "Spaceballs" un porrón incontable de veces (también en el cine "Continental", durante su estreno, en DOS ocasiones), jamás me había percatado del subgag que hay dentro del gag. Cuando se dirigen a los estantes con las cintas de vídeo, justo debajo de donde están la misma "Spaceballs" y el resto de filmografía de Mel Brooks al completo, vemos una ristra de falsas secuelas de "Rocky" por un lado y de "Viernes 13" por otro. Sí amigos, me avergüenza no haberme dado cuenta hasta anteayer.... que, curiosamente, era Viernes 13.
Tal y como se aprecia en el detalle inferior de la imagen, reposan CATORCE secuelas de "Viernes 13" (hubiese sido más gracioso trece, pero la catorce, aunque casi ni se ve, está ahí). Bien, "Spaceballs" está fechada el año 1987. Por entonces la entrega de las aventuras de Jason Voorhees más reciente había sido la sexta en 1986. No habría otra hasta 1988. Es decir, en el momento Brooks predijo ocho más. Teniendo en cuenta que la franquicia con el título de "Viernes 13" se detendría en la octava, se pasó. PERO, contando a partir de cuando cayó en manos de "New Line" y comenzaron las seudo secuelas, variaciones y remakes, la cosa se queda muy muy cerquita. En este caso, el poder adivinatorio del director judío volvería a dar en el blanco.
Irónico y encantador.

miércoles, 20 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "JASON X"

"Viernes 13 VI: Jason vive", "Viernes 13 parte VII: Sangre nueva", "Vierne 13 VIII: Jason toma Manhattan" y "Viernes 13: El final; Jason se va al infierno" no se estrenaron en salas en nuestro país, a saber por qué, ya que las partes VI, VII y VIII las distribuía Paramount... a lo mejor ya eran muy malas para el público español, o bien el público español ya no iba al cine a ver una de "Viernes 13", así pues ¿Para qué molestarse?. Así que solo salieron en vídeo en nuestro país. Por lo tanto, al no estrenarse, no tenemos los fotocromos, por desgracia.
Sin embargo, muerta ya la década de los 90 y entrado el nuevo milenio con la nostalgia del pasado que lleva consigo, a los señores de New Line no se les ocurre otra cosa que resucitar una franquicia más muerta que viva y esta vez sí, no sabemos por qué, se estrena en salas españolas la segunda de sus aportaciones. El resto, lo explica muy bien Naxo en la correspondiente reseña. Yo les dejo con los fotocromos de "Jason X". La cosa continuaría después hasta nuestros días, pero yo ya no tengo esos fotocromos...











martes, 30 de marzo de 2010

VIERNES 13, 3ª PARTE EN 3D

Era algo así como una "cuenta pendiente" que llevaba lustros arrastrando, ver el tercer "Viernes 13" con el 3D en el que fue concebido. A raíz del estreno del la 12ª entrega (también absurdamente conocida como "el remake"), se lanzó en dvd dispuesto para ser consumido en su relieve original. Lo tenía en mis preferencias de "Amazon", pero el continuo atraso por cuestiones de escasa cuenta bancaria, y prioridades de otra índole, parecían confirmar que degustarlo iba a ser algo aún lejano. La última oportunidad la tuve en la reciente edición del festival "Festerror", donde se proyectaba en pantalla grande junto a otros "clásicos" del 3D ochentoso. Tenía todo apunto para ir, pero un compromiso de último momento me lo impidió. ¡¡Maldición!!, ¿es que no iba a poder gosssar nunca este tesoro?.
El pasado Domingo, y en pleno encuentro social, Oscar, una de las almas caritativas del "Festerror", me prestó el mentado dvd. ¡Siiii!. Y ayer noche, con todos mis sentidos puestos en "On" y, claro está, las gafas más molonas del "pack" (diseñadas como si fuesen los ojos de la máscara de "Jason", ¡por supuesto!) me dispuse a visionar "Viernes 13, 3ª parte en 3D".
¡Jooooder!, que divertido que fue. Sobre todo al principio, que es cuando el 3D más impresiona. El palo de tender la ropa, la antena de la televisión... gozada. Me sorprendió lo efectivo del truco, siempre creí que la tridimensionalidad solo podía disfrutarse plenamente en una pantalla de cine, pero no, en la tele también cuela y mucho. Naturalmente lo álgido de la función fueron los asesinatos adaptados para sacarle brillo al "gimmick" (y es que, probablemente, este film sea uno de los que mejor aprovechan el efecto del relieve), como el tipo partido en dos mientras anda con las manos o, sobre todo, y ante todo, el ojo que sale disparado de la cabeza estrujada... ¡rebobiné y los vi por lo menos un par de veces más!.
¿Y la peli?... ¿de verdad hace falta que hable de ella?, ¿sí?, pues no lo haré... es un "Viernes 13" puro y clásico para bien y para mal, lo que no deja de ser estupendo.
Cuando terminó, y a pesar del dolor de ojos / tarro (que sí, cojones, que el 3D de ahora es mil veces mejor), estaba más contento que un enano en un campo de setas.

sábado, 19 de abril de 2025

LOCURA SANGRIENTA

Entre los cerebros pensantes tras "Locura Sangrienta" ("Silent Madness" en versión original) localizamos dos relacionados directamente con el porno y un tercero que, años después, terminaría en juicios por estafador. Ante semejante panorama, ya sabemos a qué nos exponemos: producto de naturaleza salvajemente creamtística facturado con escasos reales y una intención clara, sacar suco al "boom" del cine slasher del momento, sin miramientos. Tal es así que un buen título alternativo hubiese sido "Locura Grasienta" (me disculpo por el mal chiste, pero la tentación era insoportable).
El culpable de una masacre estudiantil en una fraternidad sale del loquero a causa de un error burocrático. Los años de reclusión no le han ayudado mucho, desde luego, porque, además de una galopante alopecia, anda más grillado que antes. Así, comienza a matar todo lo que se mueve, mientras dirige sus pasos al lugar del crimen original, por donde continúan pululando hermosas y pizpiretas estudiantes. Hasta aquí, todo puro manual. Pero, por aquello de disimular, la historia incorpora algunos pequeños elementos de más que la salvan de la flagrante rutina. Por un lado está la psiquiatra del centro, quien se aliará con un periodista local para detener el homicida (un "Dr. Loomis" con coño, vamos). Y, por otro, los médicos culpables del error y dos enfermeros la mar de chungos -casi peores que el mismo asesino- enviados a por este y todo aquel que sepa la verdad (lo que incluye pacientes sometidos a experimentos no muy legales).
Sin embargo, paradójicamente, dichas buenas intenciones no logran su cometido. Es decir, "Locura Sangrienta" es tan anodina y aburrida como el slasher más común. Cosa que ya tiene delito. No consigues hacer el tuyo ni un poco más entretenido o interesante a pesar de los añadidos. Tal vez contribuya al "bluff" que, por otro lado, evitan recurrir a los que sí habrían aportado algo de color: sangre y tetas. Hemoglobina, mucha menos de lo que cabría esperar a esas alturas del juego. Los crímenes son todos bastante aparatosos y retorcidos, incluso medianamente originales, pero los resultados quedan lejos de impresionar. Solo uno podría ser tildado de gráfico, o brutal, y lo recibe un personaje negativo, vamos, de los que merecen tal castigo. Una tendencia moralista más habitual hoy día que en aquellos tiempos. Mira, en algo fue pionera "Locura Sangrienta". Y respecto al tema ubres, únicamente hay dos y la actriz se las cubre con sus manos. Al respecto merece la pena rescatar una historia (es decir, robar la información de Imdb) porque tiene guasa. Los productores querían más chicha, pero la actriz protagonista convenció a las jóvenes para que no les complacieran. Obviamente, aquella quedó marcada como persona non grata. Hablamos de Belinda Montgomery, quien venía de la tele y a ella volvió. Paralelamente, los del dinero buscaban a una actriz veterana de cierta solera que aportara más prestancia a su película. Tras varios intentos y sendas negativas por parte de Shelley Winters y Maureen O'Sullivan, terminaron fichando nada menos que a Viveca Lindfords, fresca aún de su paso por "Creepshow". Y, al parecer, la vieja dama de Hollywood actuó de manera radicalmente opuesta a la Montgomery, animando a las chavalas al despelote desprejuiciado asegurándolas que sería su pasaporte a lo más alto. Ello, sobra decirlo, motivó un pique entre ambas señoras. Lástima que ganara la Montgomery. Y lo remarco porque una de las jóvenes en cuestión -que no se despelotan- resulta ser Elizabeth Kaitan, por entonces futura "scream queen" a la que volveríamos a ver -a ella y, esta vez sí, sus preciosos senos- en cosas como "Necromancer, magia negra", "Esclavas del espacio" o el séptimo "Viernes 13", entre muchos otros subproductos de los ochenta y noventa. El último nombre destacable de todo el reparto -este con micropene- sería el barrilete de Sydney Lassick (de "Carrie" y "Alguien voló sobre el nido del cuco") como harapiento sheriff.
Al haber sido originalmente confeccionada en 3D, "Locura Sangrienta" gasta toda ella un "look" anti-natural debido a la sobre-iluminación (necesaria para que los truquitos en relieve -muy poco llamativos- funcionen), culpable de que casi todo apeste a decorado de "sitcom" setentera. Se podría señalar maliciosamente al responsable de la fotografía -Gerald Feil- pero no, tengamos en cuenta que este señor es, justamente, el que había fotografiado los efectos en relieve del tercer "Viernes 13", y allí las cosas gastaban un aspecto un pelo mejor. Así pues supongo que, al final, la causa es la habitual en estos casos, un montante más bien limitado.
Graciosamente, lo que personalmente salvaría de la quema es la banda sonora, bastante efectiva. En algunos pasajes recuerda a la de Ennio Morricone para "La Cosa". O eso ha creído detectar mi fino oído. Tal vez, Barry Salmon, compositor, tomó nota de aquella. Quien sabe. En tal caso, bienvenida sea la jeta, porque el resultado funciona.
Seguimos hurgando entre los créditos y damos con más peña curiosa. Del personal que se ocupa de los efectos especiales destacaría a Allan Apone, un tipo que no ha parado de currar como un mamón desde su debut en los setenta aplicando maquillajes a las supuestas imágenes reales del primer "Rostros de muerte" (repetiría en las dos consiguientes secuelas). De ahí pasó a cosas como "Gemidos en la oscuridad", "El legado del diablo", el tercer "Viernes 13" otra vez, "El regreso de los muertos vivientes", "Neon Maniacs" y ya... bueno, a medida que nos adentramos en los noventa y demás, la ristra de títulos inevitablemente despiertan muchas menos pasiones en mí.
Por ahí ronda también un viejo conocido de este blog vinculado a slashers de cierto peso, Martin Kitrosser. Dirigió el quinto "Noche de paz, noche de muerte" (titulado "Juegos Diabólicos") y metió mano en varios "Viernes 13", siendo oficialmente el guionista de, sí, la tercera. No obstante, lo llamativo del colega es que, con los años y una caña, logró un estatus más que envidiable como supervisor de guiones ajenos, tarea esta que ha ido desarrollando en películas tochas, incluidas algunas de Quentin Tarantonto.
Afortunadamente, para hablar del resto de peña ligada a "Silent Madness" hacemos como los cangrejos, vamos hacia atrás y regresamos al tugurio del cine más pestilente. Bill Milling, uno de los guionistas, dispone de una larga ristra de productos dedicados al mete-saca. También algunas marcianadas, como el mondo "La locura americana 2" (aquel con presencia de Jello Biafra y canción de "The Dictators") y alguna "sex comedy" tardía. No obstante, lo llamativo es que el tipo ejerció también como director, y su filmografía viene cargadita de esas mismas pelis pajeras de las que hablaba. Llegados los noventa se desvincula del asunto... más o menos, rodando una "wip" con pinta bien sórdida y protagonismo de una estrella X, Kascha, "Furia enjaulada" (el resto del reparto no tiene parangón, puro "sleaze", molaría echarle el guante) y otras pocas cosas más, entre ellas la comedia "Dinero fácil".
Al segundo culpable del libreto, Bob Zimmerman, ya lo conocemos. Su otro -único- crédito es el thriller "Juez, Jurado y Ejecutor".
Terminamos el agotador repaso con el director de "Locura Sangrienta", Simon Nuchtern. Comenzó su carrera a finales de los sesenta como "sexploiter". En la siguiente década tonteó con el porno y la comedia hasta que recibió el encargo de rodar el falso material truculento del legendario falso snuff titulado, oh sorpresa, "Snuff", aquel oficialmente dirigido por Michael Findlay Sin embargo, hay eruditos, mucho más fiables, que responsabilizan de ello al pornógrafo -y director de fotografía- Carter Stevens / Malcom Worob, por lo que podría tratarse de información errónea. La última película de Nuchtern fue una muy recurrente en nuestros añorados vídeo-clubs por ahí 1985, "Amanecer salvaje", epopeya de acción y moteros con llamativo reparto a base de viejos astros y nombres destinados a brillar (más o menos). Justo, entre los especialistas estaba Solly Marx, quien diera vida al asesino psicópata de "Silent Madness". Círculo cerrado.
A la hora de la imagen ilustrativa, pues volvía a encontrarme ante una de mis habituales diatribas morales. Por un lado, el cartel original, con su llamativa ilustración tirando a exagerada. Y, por otro, la que fuese la impactante caratula del VHS patrio (cortesía de "Grupo Águila"), de cuando se destinaban a llamar nuestra atención desacomplejadamente... y de qué manera.
Nuevamente, la lógica se ha terminado imponiendo: Las dos y no se hable más.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "VIERNES 13, PARTE V, UN NUEVO COMIENZO""

Indiscutiblemente, se trata de mi favorita de la saga. Y eso que ni tan siquiera sale Jason... pero desde luego es una de las más entretenidas. Pero para saber más de la misma, les enlazo la reseña que en su momento escribió Naxo.
Yo solo tengo que decir, que sería la última de la saga en la etápa de los ochenta que se estranaría en cines en nuestro país (además, casi de tapadillo) llegando ya el resto al videoclub.
Y también decirles, como curiosidad, que mientras que en cine la película se estrenó con el título de "Viernes 13, Parte V, Un nuevo comienzo" en vídeo salió con el título ligeramente cambiado, pasando a llamarse "Viernes 13, 5ª Parte, Un nuevo comienzo". Curioso.














jueves, 24 de mayo de 2012

INOCENTADA SANGRIENTA

Si hay una característica tan habitual como molesta en todo slasher que se precie, es la inevitable "broma macabra". O "gamberrada mal intencionada". Suele ocurrir en el primer o segundo acto, y su función consiste en asustarnos con un aparente crimen que luego resulta ser de mentiras. A veces es de lo más sencillita (el gordo "Shelly" con una falsa hacha incrustada en la cabeza, "Viernes 13, 3ª parte") y en otras, se trata casi de puro "high-tech" (el ataque terrorista al campus de "Examen Final"). Es una jugarreta de lo más ruin a todos los niveles... así que imaginaos lo descabellado de facturar un largometraje ENTERO basado en semejante concepto. Bien, eso es "Inocentada sangrienta", producto del que siempre desconfié, incluso siendo chaval, tras leer en alguna revista francesa que no era ni sangrienta ni tan siquiera servía para hacerse pajas. Me daba igual que tras su confección estuviera el Sr.Fred Walton, director de la muy reivindicable "Llama un extraño" o de cosas más o menos majas como "Los crímenes del rosario". Me he negado a verla los últimos 26 años... hasta ayer por la tarde (gracias al fabuloso Paramount Channel). No porque sí, "Inocentada sangrienta" arrastra el estigma de marcar el principio del fin de la fiebre slasher de los 80, de ser una estafa, una tomadura de pelo. Incluso el propio Walton aparece en el documental "Going to pieces" casi disculpándose por sus pecados.
De entrada, todo se desarrolla con absoluta normalidad: Un grupo de chavales acuden a pasar el finde en el caserón de una amiga rica. Pronto se suceden las bromas pesadas de rigor, cuyo inevitable "crescendo" nos hace suponer que hay alguien con intenciones más serias. Paseos nocturnos, sustos cafres, conversaciones picantes, personajes cargantes y el habitual "¿Hay alguien ahí?". Sin muchas sorpresas (agradables).
En el reparto nos encontramos a Deborah Foreman, habitual del género que también puedes ver en "Waxwork", "El hombre langosta" o "Lunatics: A love story" (debería citar el cult-film "Valley Girl", pero lo poco que vi nunca me acabó de convencer), Amy Steel, prota de "Viernes 13, 2ª parte", Thomas F. Wilson, el entrañable "Biff" de la trilogía "Regreso al futuro" o Clayton Rohner, nombre no muy reconocible pero rostro secundario habitual, fue prota masculino de "Lecturas Diabólicas" (por cierto, que su personaje se pasa parte del metraje grabando con una cámara de vídeo de la época, dato este con el que "Inocentada sangrienta" se adelantó, sin saberlo, a un aspecto muy habitual del horror moderno, sea o no slasher). Produce Frank Mancuso Jr., que para entonces venía de hacer lo idem con todas las secuelas de "Viernes 13". La rutinaria música se la debemos a Charles Bernstein, culpable de un soundtrack tan notorio como es el de "Pesadilla en Elm Street".
"Inocentada sangrienta" está lo suficiente y medianamente bien parida como para poder verla de un tirón sin aburrirse más de lo habitual en un slasher. Además, la nostalgia presente en cada uno de sus grumos (estéticamente, narrativamente, visualmente, humanamente) contribuye a que nos deje un regusto positivo a pesar de no tener casi nada de sangre (o NADA, según se mire), cero sexo y un final tan estúpido, absurdo, surreal e innecesario como genialmente desconcertante. Vamos, solo para completistas.
En realidad podría haber sido muuucho peor, y quien no me crea que vea el horripilante remake del que fue objeto el año 2008.

lunes, 26 de octubre de 2020

LAS PESADILLAS DE FREDDY

El próximo día 31 es Halloween, festividad a la que no tenemos ninguna manía en "Aquí Vale Todo" (y que pensamos puede convivir perfectamente con la propia). Por ello, esta semanita se la vamos a dedicar estrictamente al género del terror y aledaños, comenzando hoy Lunes con todo un clásico... aunque en vertiente "povera".
Siempre me ha escamado que se incluya la saga de "Pesadilla en Elm Street" en la etiqueta de "slasher" junto a "Viernes 13" o "Scream". Para nada creo yo que encaje, por su generoso elemento sobrenatural y, sobre todo, su asesino, un personaje excesivo y charlatán carente de toda áurea inquietante. Sin embargo, sí hubo una ocasión en la que Freddy Krueger estuvo cerca de considerarse "slasher" y fue en el primer capítulo de la serie de televisión "Las pesadillas de Freddy", lógicamente esputada a partir de su gran éxito.

Al narrar el origen del personaje, antes de su paso a sueñilandia, tenemos un Freddy con toda la carne pegada a los huesos y que mata en el mundo físico, agazapándose en la oscuridad para atacar. A mi, toda esta parte, me encaja perfectamente en los parámetros del cine de acuchillamientos. Pero claro, luego vienen los padres de las víctimas que, enfadados al ver al de las garras librarse de la silla eléctrica, corren hasta su guarida y le prenden fuego. Entonces sí, de ahí pasamos a terreno conocido (externo ya al del "slasher" puro). Los sueños, las visiones surrealistas y un Freddy bocazas e irritante que se toma la revancha.
De este modo, lo que queda es una especie de versión condensada y extremadamente sosa de una típica peli de "Pesadilla en Elm Street". Los elementos truculentos brillan por su ausencia, siendo una época en la que aún no se permitía mostrar sexo y violencia en la caja tonta.
Dirige Tobe Hooper ¿Se imaginan lo que, en otras circunstancias, habría significado que el responsable de "La matanza de Texas" firmara un capítulo de la serie de Freddy Krueger? ¿Sensacional, verdad?. Pues no. El hombre se aburre tanto con la materia, que nos contagia. Y lo que son 45 minutos de duración parecen alcanzar dos horas interminables. Una pena. Y un mal arranque para una serie que, en un principio, pretendía comerme entera e ir comentando capítulo a capítulo. Pero, ciertamente, resultó una experiencia tortuosa. Terrible. No es que fuese mala, más bien lo siguiente. Es horrorosa y todos los episodios, durando esos 45 minutos, se hacen eternos. Tanto aquellos que incluyen a Freddy en la trama (y que se aferran exactamente a la misma premisa: Personaje -normalmente adolescente- sufre las torturas "light" por parte del de las garras a base de surrealismo, situaciones extrañas, ridículas y terriblemente cansinas) como los que únicamente le otorgan el cargo de "host" (igualmente insufribles).
Es cierto que eventualmente encontramos rostros curiosos (Lar "Viernes 13 - 7" Park-Lincoln, Lori Petty, Jill Whitlow, Diane Franklin, George Lazenby, Bill Moseley, Jeffrey Combs, William Butler, Dick Miller, Charles Cyphers, Tracey Walter, Wings Hauser, Sandahl Bergman, John DiSanti y Brad Pitt!!) o firmas igualmente curiosas (Tom "Viernes 13 - 6ª parte" McLoughlin, Mick Garris, Ken Wiederhorn, Tom DeSimone, John Lafia, Dwight H. Little, William Malone), pero no sirve absolutamente de nada. Supongo que las prisas por realizar el producto y agenciarse unos cuantos milloncejos más les pasaron factura a los de "New Line". Por eso he decidido olvidar mi intención inicial de reseñar todos los capítulos limitándome, en plan testimonial, al primero (básicamente porque trata el origen de Freddy).
Mal, mu mal, totalmente desaprovechada.