martes, 11 de enero de 2011

SERPIENTE DE MAR

Cine fantástico Español y genuino de la mano de Amando de Ossorio, con vistas a venderlo internacionalmente, con producción de José Frade y protagonizada por Timothy Bottoms y secundado por Ray Milland.
Un avión militar, tras un fallo, deja caer en el mar una bomba atómica, lo que provoca que una serpiente marina, salga a la superficie sin mas motivación que la de comerse unos cuantos humanos y destrozar unos cuantos barcos. El patrón de uno de ellos, testigo de uno de estos destrozos por parte de la víbora, teme que le tomen por loco si lo cuenta, así que el testimonio de una joven Americana, también testigo de estas brutales vorágines, le servirá como apoyo a la hora de hacer algo.
¡Que película, mas sumamente graciosa! O mejor dicho, que serpiente de mar tan graciosa. Unas veces, es una maqueta hueca para que los actores se metan dentro y dar la sensación de que son engullidos, y otras un individuo con una manopla que rodea con su brazo “enmanoplado” una maqueta de un faro, para dar la sensación de que se enrosca en el. Obviamente, esta película se ve tremendamente afectada por el presupuesto.
No mucho más que decir de SERPIENTE DE MAR a estas alturas. Un clásico de las películas malas, una peli entrañable y un monstruo de lo más simpático, a pesar de sus horribles chillidos.
A destacar las lujosas habitaciones del sanatorio mental en el que está recluida la co-protagonista, que parecen de todo menos las de un hospital, y el vestuario de Timoty Bottoms, a base de camisa de pescador y gorro con borla. Ni un solo pescador va vestido así. Ni Bottoms, da el pego como Gallego.
A Ossorio le hacen firmar con el seudónimo de Gregory Greens, a Víctor Israel, que aparece un momento, le cuelgan un Vic Israel, pero… ¿Por qué Frade es José Frade en los créditos, y no Joseph Fradd? Curiosa hasta en sus títulos.