Cuando descubrí esta película hace un par de semanas (porque les aseguro que no tenía ni pajolera de su existencia), pensé en como era ello posible, una de vampiros protagonizada por un Bruce Campbell post-"Terroríficamente muertos" y David Carradine, además dirigida por Anthony Hickox (responsable de cosas como "Museo de cera" y "Hellraiser III", por decir las más conocidas), y que para mas inri se editó en España, tendría que llevar años formando parte de mi pelicuteca. Así, o yo no estoy muy en la onda, o es que pasó totalmente inadvertida. Me decanto por lo segundo. Porque, sinceramente, tal vez estemos ante una de las peores cosas que he visto últimamente. Así que no se dejen engañar por el prometedor, “cool” y actual cartel, porque esto es una ponzoña insoportable. Mal que me pese.Para escapar de la tentación de la sangre humana, un grupo de vampiros se instalan en un pueblo a tomar por culo de todo, llamado Purgatorio. Sobreviven a base de sangre artificial que ellos mismos fabrican, y se protegen del sol con enormes sombreros, gafas y crema. Un día llegan al pueblo una familia humana, que a priori no sabemos a qué van, y, más avanzada la trama, un torpe Van Helsing.
Menuda basura inmunda. No hay nada peor que una comedia que se las quiere dar de ingeniosa, y lo único que consigue del espectador son terribles bostezos.
La acción se mantiene en “stand by” hasta ¡¡¡la hora y cuarto de película!!! en la que parece que por fin pasa algo, pero hasta entonces tenemos subtramas totalmente intrascendentes y un Bruce Campbell contenido en un personaje que pide desmadre a gritos. Carradine hace las veces de malo de la función, apareciendo también cuando la película está ya más que avanzada. "Vampiros a la sombra" es totalmente prescindible, porque no tiene nada que podamos salvar.
Como curiosidad, y en un papel muy segundón, localizamos a Marion Eaton, musa del underground George Kuchar.