viernes, 26 de agosto de 2011

AMERICAN GRINDHOUSE

Célebre y oportuno (¿oportunista?) documental sobre las famosas y ya algo cansinas "Grindhouses", o lo que es lo mismo, el cine "exploitation" al completo. Como ya hiciera "Schlock! The Secret History of American Movies" en su momento, lo que aquí tenemos es un depurado repaso a la historia del fenómeno, desde su prehistoria, pasando por los pioneros (el hijoputa de Dwain Esper, Kroger Babb...) hasta los autores de la etapa intermedia, donde pasan lista a todos los subgéneros en auge: erotismo, gore, nazis -muy curiosa "The Tormentors"-, beach movies, mujeres entre rejas y la inevitable blaxploitation (que, curiosamente, para mi fue la parte más interesante, tal vez porque no es este un tipo de cine que me guste demasiado). Le sigue el boom del porno (muy superficialmente) y de ahí, al revival perpetrado por el odioso Quentin Tarantonto.
A ver, está bien facturado y tiene mucho ritmo, pero se echan de menos dos cosas. Por un lado, hubiera sido agradecido tocar todas las categorías un poco más a fondo, con más detalle y, por otro, ¿¿por qué todos los documentales sobre el fenómeno pegan un salto de la decadencia de inicios de los 80 al revival Tarantiniano??, quiero decir, los video-clubs fueron el siguiente gran "boom" y cuna de toda una nueva generación de "exploiters" que, por norma, suelen ser ignorados. Es un tema este que sería harto interesante tratar en algún libro o documento audovisual, ya saben, la escudería de Charles Band, David DeCoteau, Don Dohler, Roberta Findlay en solitario, incluso Andy Sidaris... de hecho, en "American Grindhouse" uno de los entrevistados no es otro que Fred Olen Ray. Y tal y como le dije a mi amigo Goblin ayer (compañero durante el visionado), el director de "Bad Girls from Mars" era el único de todo el pitote que había sido un genuino "exploiter moderno" y, en cierto modo -y adaptado a los nuevos tiempos- lo seguía siendo. El resto, pues o nombres de prestigio que fueron testigos o sutiles partícipes como John Landis, William Lustig y Joe Dante o directores que vivieron el momento desde dentro y a piñón, como Herschell Gordon Lewis, Larry Cohen (grandes declaraciones las suyas), Jack Hill o Don Edmonds, que tiene la entrevista más divertida del pack cuando cuenta el gen de su famosa/infame "Ilsa, la loba de la SS".
Con todo, un visionado interesante, instructivo y entretenido. Podría haber sido mejor, pero también peor.