miércoles, 5 de mayo de 2010

FOFÃO, A NAVE SEM RUMO

"Fofão" vendría a ser la versión brasileña de "Espinete". Una especie de marciano con cierto retardo proveniente de "Fofol
ãndia", que gusta de jugar con niños y cometas. Al igual que nuestro erizo rosa, "Fofão" contó con una fama a prueba de bombas en su tierra natal, tanto que llegó a protagonizar dos películas. Una de ellas esta que paso a comentarles.
"Fofão" y dos niños se divierten en el campo. Mientras que el chaval juega a los ninjas, "Fofão" vuela su cometa y la niña le observa y juzga sentada en una piedra. De repente, la cometa desaparece en el firmamento. En su afán por recuperarla, "Fofão" se lleva a los críos en una nave donde le querrán sacar un microchip de dentro de la nariz. En fin, una absoluta chorrada en la que "Fofão" no solo no sale de plano, si no que ni siquiera deja de hablar, convirtiéndose la película en un monólogo del personaje por distintos ambientes espaciales.
Eso sí, todo lo referente a efectos especiales, diseño de producción y muñecajos beben de "La guerra de las galaxias". Son de una artesanía preciosa y, solo por eso, podemos justificar un visionado insoportable e incomprensible, y más si como yo la veis a pelo, en Portugués. Aunque dudo que unos subtítulos hubieran variado mucho mi opinión.
Dirige un tal Adriano Stuart, que además de los dos vehículos fílmicos de "Fof
ão", es el culpable de bizarradas tales como "Shazan, Xerife & Cia", "Kung Fu contra as bonecas", "O incrível monstro Traphalao" y su obra más popular, "Bacalhau", una parodia povera de "Tiburón".
Indagando más sobre "Fofão", descubrimos que arrastra una leyenda negra en torno a su "merchandising". Para empezar, se compara a estos peluches con el famoso "Chucky", que nada tiene que ver (aunque es cierto que el color del pelo y la vestimenta, peto vaquero con jersey a rayas, son idénticos). El caso es que, según se dice, el cuello del muñeco de "Fofão" incorporaba un cuchillo que algunos críos utilizaron para asesinar a sus amiguitos. La historia todavía se desmadra más porque se supone que ello se debía a una maldición y, por supuesto, los muñecos estaban poseídos por una entidad psicópata.
Chuminadas aparte, sí es cierto que retiraron ese modelo de la circulación porque, aunque no incorporaba un cuchillo, disponía de un contundente pincho de plástico en la base de la cabeza, y era un objeto bastante peligroso (ver imagen), pero de ahí a todo lo que se contó, va un mundo.
En fin, que la película es muy mala.

lunes, 3 de mayo de 2010

DÍAS FELICES

Años llevaba ya intentando localizar esta película que en su momento alquilé en un infecto vídeo-club minúsculo de mi barrio al que nunca llegaban las últimas novedades y únicamente disponían de un buen número de ponzoñas. Finalmente, gracias al bendito y maldito internet, he podido recuperarla. Y si en su momento me pareció un tostón horrible, ahora he sabido apreciarla y digo que sí, que es un tostón horrible, pero con cierta gracia.
Y es que en los 70 Sylvester Stallone pasaba más hambre que vergüenza protagonizando títulos de factura prácticamente amateur como la que nos ocupa, rodada en maravillosos 16 mm, o locuras porno soft como la archipopular "El semental italiano". Luego llegó "Rocky" y, con él, el cambio de vida para el actor.
"Días felices", que luego, cuando Stallone se hizo más famoso que el papa, volvió a editarse en VHS por "Columbia" bajo el titulo de "Black Jackets" (el original es "The lord of Flatbush"), es una película genuinamente sin argumento, no lo hay, viene construida a base de skechtes, unos más dramáticos, unos más cómicos, y termina de golpe sin que nos haya contado nada. Esto es todo lo que sabemos: Jóvenes macarras de los suburbios de Nueva York hacen cosas. Y, de repente, el final. 
O los directores eran unos auténticos zoquetes, o se quedaron sin dinero para terminarla.
Lo primero que me ha llamado la atención es que parece enteramente improvisada. Hay momentos en los que los actores se quedan en blanco, como si estuvieran pensando qué decir. Algo que chocará a más de uno, pero a mí me parece maravilloso.
Pero todo lo bueno y lo malo, en resumidas cuentas da igual, porque esto es un coñazo al que hay que echarle cojones y decir “yo puedo más que tu”, porque si no, no hay manera de verla entera. Es su condición de rareza lo que hace que merezca la pena el esfuerzo.
A destacar un bailecito vacilón que se marca Stallone al principio de la peli, estando en clase y con el fin de provocar a su maestra.
De los inútiles de los directores, Martin Davidson y Stephen Verona, se sabe poca cosa. Davidson rodó una parodia de superhéroes con John Ritter, "Finalmente Héroe", y luego se labró una carrera en televisión. Verona dirigió cuatro cosas menores más y desapareció.

domingo, 2 de mayo de 2010

GHOULIES IV: LOS GHOULIES TRAS EL AMULETO MALDITO

Una especie de dominatrix le da una somanta de palos a unos tipos que están en un almacén. Después dibuja un pentagrama en el suelo y aparecen dos enanos con caretas. También tenemos a un poli portando en el cuello un amuleto que la dominatrix hará suyo para entregárselo a un extraño espíritu encapuchado. Mientras, los enanos corretean por ahí haciendo gracietas.
Menuda tomadura de pelo más espantosa.
Esta secuela oficial (aunque tenga pinta de todo lo contrario), perpretrada por el clásico de la "serie Z" Jim Wynorski, nada tiene que ver con las tres películas anteriores, salvo por dos cosas; la magia negra siempre presente y la recuperación en el cast de Peter Liapis, que interpreta al mismo personaje que en "Ghoulies 1", pero parece que sea otro… de hecho, en aquella aparecía como un prometedor estudiante que se dedica a organizar su recién heredada casa… desde luego la evolución natural del personaje no era que se metiera a policía. No obstante, Wynorski, muy avispado en ese aspecto e, intuyo, consciente de que el espectador podría confundirse, ya se encarga de dejarnos claro que se trata del mismo individuo insertando un par de escenas del film de origen, donde se le ve con los "Ghoulies" haciendo rituales, así justifica también que lleve el amuleto en el cuello. En fin, basura argumental.
Por otro lado, los bichejos de toda la vida son cambiados como si fueran cromos por esos dos sosos y desesperantes enanos con careta, que supongo están ahí para justificar el título.
Me cae simpático Wynorski, pero directamente, "Ghoulies IV: Los Ghoulies tras el amuleto maldito" no se puede ver.

LA NOCHE DEL CINE INCONEXO 4

Desde Septiembre del 2009 que no celebrábamos otra noche de cine inconexo. Imaginad si estábamos desentrenados, que uno de los participantes vivía convencido que la de ayer era la quinta entrega, ¡¡per deu!!... en realidad, y si excluimos aquí "la otra noche de cine inconexo" realizada el verano pasado en los Madriles, esta de la que les vengo a hablar hoy es la que hace cuatro.
Para la ocasión, se unían un par más de mozos a la party, Daniel T. Kirk, de "Cine the Warrior" (todo un superviviente de Cotxeres) y su apreciado acompañante. Los demás, pues los de siempre, la Nekro-family al completo y un servidor de ustedes.
Empezamos con fuerza, el legendario cult-film español "Los Violadores", o "Mad Foxes" para el mercado internacional. No me extenderé mucho al respecto pues ya lo hice en su respectiva reseña para nuestro "pest-seller", solo decir que se trata de un producto absolutamente delirante y desquiciado, repleto de sexo y violencia, y muy muy comentable y descojonable... incluso demasiado. Con pelis así, no hace falta agudizar el ingenio. Encima, a Daniel T. Kirk le pareció incluso entretenida. ¡¡Eso no puede ser!!, pa la siguiente no habría compasión.
Deglutidos ya los bocatas, y armados de valor, decidimos zamparnos otra españolada y cual mejor que "El asesino de muñecas", uno de los grandes hits del cine malo nacional, con una primera hora de hilaridad tan brutal y despiadada, que nuestras risas probablemente despertaron al vecindario entero. Ese protagonista al que le mola sobreactuar mientras salta de flor en flor, así como el super-cutrismo arty / barriobajero, fueron elementos demasiado atractivos y comestibles como para no inducirnos al desternillamiento. Lástima que la eterna media hora final se haga casi interminable. Ideal para esta clase de "encuentros sociales", si es que los podemos llamar así.
Y claro, no puede haber noche de cine inconexo sin una peli de ninjas... primero lo probamos con "La venganza del ninja", pero el logo de la "Metro" y el Sr. Sho Kosugi en los créditos nos obligó a darle al "stop", "Nooooooo!!! esta es buena!!!, queremos una malaaaaaa!!!". Nada, tranquis, eso es fácil, hay más pelis chungas de ninjas que tiendas de chinos. "El escuadrón de los ninjas", aunque no contaba con la presencia del gran Richard Harrison (¡esas son las mejores!), tampoco nos defraudó -es decir, sí lo hizo, ¡pero de eso se trata, coño!- con sus ninjas de colorines subiendo por los árboles, su racismo, sus tics del cine de acción ochentas (macarradas, rambadas y banderas yankis a tutiplen) y ese continuo "speed" (a veces mediante cámaras rápidas, algo que los amantes del "fast forward" agradecemos) que, sin embargo, no impidieron que algunos de los presentes cayeran como moscas. ¡El sueño podía más que los ninjas!.
Por ese motivo, decidimos que esta fuese la última ponzoña de la noche. Los tiempos en los que nos comíamos cuatro pelis, a cada cual peor, quedan lejos.... tal vez en la quinta entrega, osemos repetir.

viernes, 30 de abril de 2010

GHOULIES II

Aunque esta sea la favorita de los fans, yo me declaro devoto absoluto de la primera, que era sórdida, original y una genuina película de terror. "Ghoulies II" no deja de ser una vuelta de tuerca al humor de los "Gremlins" y el resto de bichillos. Se ve que es más rentable poner a una serie de seres haciendo gamberradas graciosas, que directamente devorando a los atolondrados humanos. Pero ojo, eso no quiere decir que no la tenga en alta estima, todo lo contrario, es super divertida.
Un hombre roba unos pocos "Ghoulies" a unos satanistas con intención de destruirlos, pero sus planes se truncan y los bichos acaban dentro del camión de “La guarida de Satán”, una atracción de feria donde se acoplan perfectamente y se convierten en las estrellas.
La verdad es que está muy bien y, aun siendo la comicidad de los bichejos mucho más palpable que el horror o el gore, tiene un par de escenas con más carnaza que su predecesora (¿quizás el humor es una carta blanca para mostrar atrocidades 
en ese contexto…?), como, por ejemplo, esa mítica escena en la que tiran un al payaso a un barreño de agua y, cuando sale, lo hace sin un brazo, pues había un "ghoulie" con una cuchilla de afeitar esperándole… pero sin duda, lo mejor de la peli es el "ghoulie" gigante que se come a los pequeños.
Si en el primer film los bichejos eran meros comparsas de los actores, y apenas hacían acto de presencia, en esta secuela son los absolutos protagonistas y los humanos solo víctimas para ellos. Una decisión lógica puesto que las criaturas creadas por John Carl Buechler fueron aquello que más funcionó en la entrega previa. Por eso, es un enigma (porque además tres de los "ghoulies" eran ya claramente reconocibles) que en "Ghoulies IV" desaparezcan en pro de unos enanos con careta. Pero bueno, esa ya tocará. Como "frikada", decirles que uno de los dibujos que decoran la atracción de “La guarida de Satán” es el cartel de
"El regreso de los muertos vivientes". Un guiño maravilloso.
En el reparto William Butler ("Viernes 13 - 7", "La matanza de Texas 3" o la versión Savini de "La noche de los muertos vivientes"),  el veterano Royal Dano ("House II", "Killer Clowns from outer space", "La mitad oscura" o "Locos invasores del espacio") o el enano Phil Fondacaro, habitual de la "Empire", rival de Warwick Davis y estrella en toda "serie b con enano" que se precie (hemos podido verle en "Hard Rock Zombies", "Troll" o "La tierra de los muertos vivientes"). En la dirección de "Ghoulies II" encontramos al veterano -y cabecilla del clan- Albert Band, responsable también de "El perro de Satán" y la infantilada "Prehysteria".
El tema estrella de la banda sonora, “Scream until you like it” está a cargo del grupo heavy "W.A.S.P." Aunque me horroriza su escucha, la caratula del single, "ghoulies" incluidos, me encanta, y por eso la incorporo a la reseña.

SILENT HILL

Probablemente, esta sea la única adaptación al cine de un videojuego que merezca la pena, aunque en ello tiene que ver que el guión de los "Silent Hill" siempre ha sido muy cinematográfico. Dirige Christophe Gans, antiguo periodista especializado en cine fantástico (fue fundador de la revista "Starfix"), que se pasó a la dirección con un episodio en la antología "Necronomicon", "Criying Freeman" y "El pacto de los lobos", así que no tiene un gran bagaje, peeeero la verdad es que en "Silent Hill" resuelve la papeleta con más o menos buena maña.
"Sharon" es una niña adoptada que padece insomnio y horribles pesadillas en las que nombra el pueblo fantasma del título. "Rose", su madre, decide coger el coche y a la niña y dirigirse allí, si bien la reacción es poco verosímil y muy "hijoputesca", -vamos a ver, si un crío tiene miedo a los leones ¡¡no le llevo a un zoo y le meto en el recinto del rey de la selva!!, joder, es de cajón-. A medio camino "Rose" y "Sharon" tienen un accidente. Cuando la madre recobre el sentido, verá que su hija ha desaparecido. Así pues, se internará en el pueblo cubierto de niebla y cenizas en su busca, pero no encontrará más que un infierno hecho realidad donde las criaturas grotescas y deformes campan a sus anchas.
Es probable que el ritmo de la película decaiga un poco con la historia paralela del marido de "Rose", interpretado por Sean Bean, pero aun así las dos horas de metraje no se hacen largas por lo que tampoco molesta tanto. En el apartado musical no hay pega alguna, se respetan las melodías y sonidos de los juegos originales y con ello la ambientación gana muchos puntos. Así como los escenarios, tanto los "normales" como los del "infierno", los dos sacados del apartado artístico de los juegos que junto con la niebla son la verdadera seña de identidad de esta saga de entretenimiento interactivo. A todo ello se suman un par de personajes icónicos como la policía "Cybil Bennet" o "Lisa Garland", la enfermera que llora sangre (aunque en la película no le dan nombre, solo aparece), además de los engendros sin brazos, los "niños oscuros" y el gran "Cabeza Pirámide". Sin todos estos personajes, directamente no sería "Silent Hill"... sin ellos y sin sus calles o su niebla, claro.
Tampoco estamos ante un peliculón, pero sí es más que aceptable y probablemente, como decía al principio, la mejor adaptación a la pantalla grande de un videojuego. Otro punto a su favor es que no necesitas haber jugado para entenderla y disfrutarla, es plenamente accesible a todo el publico y para nada queda relegada a los fans. Puede que el final sea lo más flojo, pero como al "viaje" no le escasea el interés, disfruta y no te preocupes por el destino. A destacar la escena de "Cabeza Pirámide" despellejando a una joven como si fuera una gamba, brutal, brutal.
Pongo ese póster en lugar del "oficial", porque aúna lo que es "Silent Hill", atracción y horror, y, además, los escotes suben visitas, aunque el acné sea galopante, jejeje.

jueves, 29 de abril de 2010

THE SKEPTIC

No cabe duda de que el aún novatillo Tennyson Bardwell apunta maneras. Después de un primer film de tirón cómico (ambientado en la comunidad gay) la mar de premiado, se saca de la manga algo tan opuesto como este thriller sobrenatural (jamás la etiqueta ha tenido tanto sentido) y lo hace con un aprobado bien alto.
Un abogado la mar de frío, arrogante, seguro de sí mismo y, sobre todo, escéptico (gran momento cuando dice "¿Llorar yo?, ¿estás de broma?... ¡soy un hombre!") recibe como herencia -o al menos eso parece en un primer momento- una mansión victoriana. Aquello que, aprovechando una crisis de pareja, se traslada a vivir en completa soledad y, poco a poco, irán ocurriendo fenómenos extraños que ponen en jaque su raciocinio... susurros en la noche, figuras que se le aparecen a pie de escalera, ruidos... Naturalmente todo ello tiene un fin, descubrirle un secreto de su pasado que con los años su cerebro se había encargado de borrar.
"The skeptic" es una muy buena película. Bien facturada, con buenos actores, diálogos inteligentes, una trama muy intrigante que te engancha y no te suelta hasta el final y una sobriedad absoluta y total a prueba de bombas, sin estridencias, ni idas de olla. Todo en su justa medida. El realizador apuesta por el terror de toda la vida, y lo hace cojonudamente, logrando no pocos sustos y cuantiosos escalofríos. Eso sí, de sangre ni pizca, no es esta la peli que más la necesita.
El final puede ser seco y contundente para algunos, pero a mi me ha parecido ideal y coherente con el conjunto (y es que los finales, sobre todo en el cine de este tipo, son muy delicados).
En el reparto, Tim Daly (que estuvo en "Los Soprano"), Zoe Saldana (curiosamente, "The Skeptic" es la peli que rodó entre "Star Trek" y "Avatar"), y dos más clásicos, Tom Arnold y Robert Prosky.
Como siempre suelo decir en estos casos: Altamente recomendable.

GHOULIES

Tras ver anoche por enésima vez esta película, me quedó una sensación absolutamente nostálgica de “Caray, ¡qué tiempos los de la "Empire"!” y es que, casi en exclusiva, estas producciones son las que logran sacarme sensaciones tales como sabores, olores y sobre todo terrores. Da igual si algunas son pestilentes, forman parte de mi vida, mi formación como persona y, por lo tanto, son obras maestras.
A lo que me enfrentaba era al asqueroso factor “resistencia del paso del tiempo” que tanto temo, eso que hace que cierta peli con la que lo flipabas en la infancia, vista ahora, resulte ser poco menos que una patata hervida… Bien, las de "Empire" están por encima de eso. Es tanta la nostalgia y el buen rollo que al final desprenden, que no afectan en absoluto un visionado actual. Y, ¿saben por qué? Por la fotografía. Es una apreciación. Tienen un tono, una textura que las hace atemporales. Yo al menos lo percibo así.
El hijo de un hechicero es salvado de un ritual de magia negra, hasta que años más tarde hereda la casa de su progenitor y con ella todos los libros sobre hechizos y tal. Se fascina con el contenido y da rienda suelta a toda esa magia insalubre, trayéndose del infierno a su padre, a dos enanos y, como no, a los "Ghoulies". El festín está servido.
Dejando a un lado el famoso film del que esta es consecuencia, sin duda, con "Ghoulies" estamos ante la mejor película de bichejos de cuantas se han hecho. No es que los muñecotes sean un alarde de movilidad, pero tampoco son peluches sin vida como los de "Hobgoblins". Disponen de una cualidad que los hace destacar por encima de los otros: Son criaturas del infierno que fueron concebidas con el fin de provocar el terror. Y echando una vista retrospectiva, ¡vaya si lo conseguían! Recuerdo que "Ghoulies" me aterrorizaba, quizás no tanto los bichos como ese resucitamiento del padre del prota, el ambiente espiritista y, sobre todo, la escena en que una jamona seduce a uno de los cachondos que acuden a los rituales del colgado del prota, para pronto estrangularle con una larguísima lengua. Me ponía los pelos de punta.
En el factor reproches, la recordaba más sangrienta y apenas hay gore.
Poco más que decir. Deliciosa banda sonora de Richard Band, como de costumbre. Charles Band produciendo y en su mejor momento. Actores de serie z que nunca despuntaron demasiado como Peter Liapis, al que pudimos ver también en "Wishmaster" y repitió en la extraña y salida de madre "Ghoulies IV" de Jim Wynorski, o Scott Thompson, quien venía de "Loca academia de policía". Ted ("Terrorvision") Nicolaou en el montaje y Luca Bercovici dirigiendo. Llegó a encargarse de un par de pelis más no tan destacables y escribió algún guión para, finalmente, centrar su carrera en la actuación, que es a lo que se dedicaba generalmente.
Una delicia.

miércoles, 28 de abril de 2010

THE GOODS: LIVE HARD, SELL HARD / QUEMANDO RUEDAS

Otro visionado motivado única y exclusivamente por la presencia de Ving Rhames. Y para desengrasar un poco de tanta hostieja y tanto producto videoclubero, nada mejor que un papel en una comedia mainstream.
Y además, en las labores de producción, y con un cameo incluido, está Will Ferrell… ¿hay algo mas exótico y apetecible que una peli interpretada por Rhames y producida por Ferrell? A priori no, aunque a la larga el resultado deje mucho que desear.
El dueño de una cadena de compra-venta de coches está en potente crisis, tiene que vender una serie de automóviles y no se ve capacitado para ello, por lo que contrata a una especie de “Equipo A” de venta de coches que, entre gracejas, le harán salir del bache.
Maravilloso reparto. Además de a Rhames y Ferrell, tenemos también a Jeremy Piven ("Ases Calientes", "Aquellas juergas universitarias"), 
James Brolin, David Koechner ("El reportero", "Maderos 091", "Serpientes en el vióng") Kathryn Hahn (otra vez "El Reportero", "Hermanos por pelotas"), Ken Jeong, el mafioso hijoputa de "Resacón en Las Vegas", o el también resacoso Ed Helms. Tenía todas las papeletas para ser una gran comedia, pero finalmente, como protagonista “a lo Bill Murray” (es decir, granuja simpático, tramposo y majete) Jeremy Piven no funciona en absoluto. El resto del reparto se luce poco y, al final, el guión es tan tontorrón y poco interesante que nos aburrimos toda la peli. Además, sus gags son de lo peorcito que ha desfilado en pantalla alguna.
Eso sí, y como suele ser habitual, el amigo Rhames termina siendo lo mejor de la fiesta, interpretando a ese hombre de mediana edad que, a pesar de haberse acostado con miles de mujeres en su vida, busca una con la cual poder hacer el amor por primera vez. A eso súmenle que se tira toda la película luciendo modelitos combinando molonas camisas a juego con el sombrero y el pantalón.
Por lo demás, nada muy allá.
Dirige Neal Brennan, un conocido guionista que se enfrenta, muy malamente, a su primera película.

HISTORIAS DE MIEDO FLIPANTES (DEADTIME STORIES)

No está muy claro si "Deadtime Stories", producto fechado en 1986, sufre de severa influencia vía "Creepshow" o no, pero su mezcla de humor con terror -en algunos casos muy mal entendida- bien podría ser una pista. Ambas además tienen en común la estructura episódica. En "Deadtime Stories" son, eso, tres stories y dos de ellas versiones algo peculiares de cuentos de toda la vida.
Un niño le da la chapa a su tío para que le haga de cuenta cuentos. El primero va de brujas, el segundo es una versión licántropa de "Caperucita roja" y el tercero es la de los tres osos, pero a lo muy desfasada.
Justamente, la peli, con todo lo mediocrísima que es, termina de hundirse en la mierda tras el visionado del tercer capítulo, donde directamente se apuesta por la comedia pura y dura, pero de esa patética y que no hace ni puta gracia (de hecho, es la única parte del metraje en la que le di a la cámara rápida). Antes, la cosa se mantiene un poco más dignamente, sobre todo en la fábula de arranque. Los efectos especiales, artesanía pura, están bastante dignos, lo que sorprende, y el gore, aunque tímido, se deja ver. Lástima de ese look costroso y mega-cutre que luce todo el film y le ayuda más bien poco.
Una cosilla curiosa de ver y tirar si estás entrenado en el terreno de la paciencia.

martes, 27 de abril de 2010

PAULA-PAULA

Esto sí es apuntar alto.
De todas las películas que he visto de Jess Franco, la que más me ha gustado es precisamente esta última. Más que nada por la actitud del director y por su condición de anti-película.
Rodada en su propia casa y sin más artificios que un par de foquitos y un par de rollos de papel "Albal" estratégicamente colocados, Franco arranca ofreciéndonos lo que parece un thriller de tercera categoría, para pronto (ni cinco minutos) sacarnos violentamente de toda ficción y mostrarnos los bailecitos eróticos de ambas protagonistas intercalados (uno de ellos mostrado con abuso de cámara lenta y ese efecto que duplica la mitad de la pantalla, creando así un rollo psicodélico muy "jessfranquiano") para centrarse en el minuto treinta, y hasta el final de la cinta, en el plano eterno de las dos Paulas montándose un numerito erótico lesbo, tan agobiante como soso, tan pesaaaaado , y ¡ojo! tan anti-erótico incluso (esas dos no ponen cachondo ni de coña) que es imposible quitarse el sombrero ante este acto terrorista de Jess Franco.
¿Aburrida? Muchísimo, es una peli de Jess Franco. ¿Sorprendente? Muchísimo, es una película arriesgada, rara e incluso una chorrada si lo miramos desde según que punto de vista. ¿Cojones? Dos y bien gordos. Franco está con una cámara haciendo precisamente eso, lo que le sale de los cojones, en su casita y dándole completamente igual si la cámara y parte del minúsculo equipo se reflejan en un espejo, o si en una peli que se resuelve en menos de diez planos, hay cinco con errores de raccord.
Como ya he dicho, un acto terrorista y, en lo suyo, una obra maestra.

lunes, 26 de abril de 2010

ESCAPE DEL INFIERNO

Anoche estaba dispuesto a ver una película, pero me dio por hacer zapping y acabé embobado mirando el canal evangelista del "tdt". Y es que siempre me atrapa, porque es fascinante ver lo tonta que es la gente, y los numeritos que se montan para recibir a dios. Lo de los desmayos en pleno éxtasis no tiene precio.
En este canal están todo el día con contenidos cristianos de esa índole. Anoche emitieron una especie de vídeo-clips de dibujos animados en los que un cantante ecuatoriano trata, por medio de sus canciones, de captar el mayor número de niños posibles -cosa que debería estar penada ¿acaso tienen los críos raciocinio? Cuanto odio las sectas religiosas- y, tras semejante “comecocos”, comenzó "Escape del infierno"… empecé a verla y la acabé.
Un doctor se tira la vida renegando de dios y abominando de los cristianos (“¡¡Te quiero muerto!!” le dice a un reverendo evangelista), hasta que por una serie de sucesos, acaba prácticamente fiambre. Pero un grupo de médicos logran reanimarle justo cuando algo horrible del infierno iba persiguiéndole. Al ver que el averno es real, el doctor comienza a predicar la palabra de cristo como si en ello le fuera la vida.
El mensaje está claro: Si crees en dios y sigues su doctrina, el día del juicio final te salvarás e irás al cielo. Si por el contrario no crees, eres un asqueroso y te pudrirás en el infierno. Desde luego prefiero arder en el infierno a ser retrasado mental, que es lo que son todos los cristianos. Para más inri, ayer por la mañana tuve un compromiso, ir a un bautizo, donde comprobé que, efectivamente, eso es un clan de retrasados mentales. En fin. En cuanto a la película, dispone de su encanto “entre comillas”, porque se adscribe al tan de moda género evangelista, cuyo plan consiste en, además de embolsarse un buen dinero, redimirnos a todos.
"Escape del infierno" está rodada en costroso vídeo, en costrosísimos decorados de cartón piedra y exteriores de C.G.I, así que no os digo más… entre eso y los peores efectos especiales del mundo y las frasecitas que sueltan creyentes y no creyentes (estos retratados como poco menos que asesinos), la diversión está garantizada.
Dirige la función (nunca mejor dicho) un tal Danny Carrales, evangelista que solo firma películas del palo, y la protagoniza Daniel Kruse, actor que, aunque seguro que le gustaría estar en Hollywood, solo le ofrecen papeles en productos de semejante ralea.
Voy a ir al infierno, pero concluyo con la provocación mas clásica de la historia: Me cago en dios.

FUEGO EN EL CIELO

De vez en cuando surgen pelis de esas basadas en supuestos hechos reales de corte paranormal, apartado E de extraterrestre, que se toman muy en serio la materia que tocan, de modo respetuoso y con especial énfasis en el "realismo". Obviamente, suelen ser títulos que conectan muy gratamente con los llamados ufólogos. De todas ellas, probablemente "Fuego en el cielo" sea una de las más reputadas y bien consideradas.
Un grupo de leñadores se las piran al bosque a serrar troncos. De vuelta a casa, ya de noche, se topan cara a cara con un ovni. Uno de ellos, tonto él, baja de la furgo y se aproxima al cacharro. En eso que este esputa un destello de luz y lo deja tumbao. El resto, aterrorizado, sale pitando... pero a media huida, deciden volver atormentados por la culpa. Sin embargo, no localizan a su colega. Durante cinco días se esfuerzan en que las autoridades y el pueblo se crean su historia, cosa que naturalmente no ocurre. De pronto, y del modo más tonto, un día reaparece el abducido... con algo muy bizarro que contar.
Este mismo fue el que escribió el libro en el que se basa la peli (y se permite un cameo). La movida ocurrió en los 70 y los afectados pasaron por el detector de mentiras varias veces y, según la máquina, siempre decían la verdad. El film, como digo, es muy sobrio, con buenas interpretaciones, una trama muy interesante que engancha con sus buenas dosis de suspense y tensión y culmina con el "flash-back" que narra lo acontecido en la nave extraterrestre. Esta parte es especialmente buena e inquietante, por su diseño, por sus efectos y por la absoluta ausencia de CGI (la peli es del 93).
De todos los rostros que pululan por el reparto, destacan los de Robert Patrick (el malo de "Terminator 2"), Henry Thomas (el niño de "E.T.") y un clásico, James Garner. El dire es Robert Lieberman, una "rata de televisión", medio para el que ha hecho casi de todo.
Una buena peli, agradecida y perfectamente disfrutable.

sábado, 24 de abril de 2010

DENTRO DE LA ROCA

Y seguimos hablando de películas destinadas a la pequeña pantalla, afines al género que más nos gusta (esta vez mezclado con el otro que más ME gusta, la ciencia ficción) e igual de solventes y potables, algo que en realidad ya comienza a preocuparme.
Una luna salida de vaya usted a saber apunta hacia la tierra. Mandan a unos mineros y científicos dispuestos a excavar y hacerla estallar. En eso que liberan un monstruo enterrado hace siglos y, claro, no tardará mucho en darles dolores de cabestro.
Al terminar de ver "Dentro de la roca" me pregunté cómo era posible que un film como este, simplón pero efectivo y con algunos aspectos más que solventes en su diseño de producción, estuviera tan relegado a la oscuridad, cuando cosas mucho más zafias se estrenan en los cines por todo lo alto. Suerte de su origen televisivo, que fue la respuesta al enigma.
Pues eso, que no está tan mal. Curiosamente, la peli deja de ser realmente entretenida cuando sale el monstruo, ya que su aparición va acompañada de rutina y previsibilidad, que no de gore (haylo en justísimas dosis). Aún así, se sigue con modesto interés y uno agradece que el costroso CGI sea compensado por las siempre efectivas / entrañables maquetas y un bicho hecho de látex bastante guapo (al fin y al cabo, todavía estábamos en 1996).
Los únicos rostros que a mi me suenan del reparto son los de Xander Berkeley (sale en mogollón de cosas, pero yo lo reconocí como la pareja de Virginia Madsen en "Candyman") y Earl Boen (el mítico "Dr.Silberman" de los primeros "Terminator"). Curiosamente, ambos coincidieron en "Terminator 2". La verdadera especialidad del dire, Gary J. Tunnicliffe, son los efectos especiales, a los que ha dedicado la mayor parte de su carrera, y en algunos títulos más que populares.
Disponía del soso -cómo no- cartel Español... pero es que el yanki es impagable.

viernes, 23 de abril de 2010

ARAÑAS ASESINAS

"In the spider´s web", título original (que le den un Oscar a los distribuidores españoles por esa imaginación desbordante), es un telefilm producido hace tres años con todos los requisitos necesarios para ser el típico producto de segunda destinado a los vídeo-clubs (fuera del mercado yanki, calculo) -incluido aquí el inevitable (pero entrañable) Lance Henriksen-, esa clase de material que mayormente suele apestar o resultar anodino pero en ocasiones, pocas y esta es una, funciona.
Un grupo de panolis viajan por la India, en eso que a una tipa le pica una araña tamaño pomelo y, ante la desesperación, corren hasta una aldea próxima en la que un yanki vive recluido curando, eso, picaduras de araña. Lo que no saben es que el tiparraco se dedica al contrabando de órganos (de los que tenemos dentro, no los que hacen música) con la ayuda, curiosamente, de los arácnidos (y su misterioso hermano, ataviado con una capucha hecha de ¡¡tela de araña!!).
Lo dicho, la cosa tiene sus limitaciones, especialmente con los efectos de tirón CGI, muy básicos y cutres, pero narrativamente se sostiene, logra mantener el ritmo con bastante solvencia y, esa sí es buena, hace gala de algunos decorados y/o escenarios muy guapos, con especial énfasis en la cueva donde habitan los bichos en cuestión, adorados ¡y devorados! por la tribu de turno.
Sencilla, maja, soportable, visible... elige tú.

EL VIGÍA

¿Quien es "El Vigía"? pues imaginaros un "Superman" bipolar. Y ¿de dónde sale? La primera viñeta en la que se percibe al "Vigía" es una concerniente a alguno de los cómics que conforman la nueva colección de "Los Nuevos Vengadores". En la prisión de la isla "Riker", "Electro" (uno de los enemigos de "Spiderman") hace una brecha en un muro para que todos los supervillanos puedan escapar. Los superhéroes intentan pararlos, pero se les hace casi imposible aguantar, así pues acuden a una celda donde voluntariamente está recluido "Robert Reynols" (más conocido como "Bob", o "El Vigía"). Nadie sabe exactamente quien es o por qué está en "Riker", pero sí que tiene el poder de un millón de soles (referencia a "Superman") Además, su traje es muy similar al del "kriptoniano", solo que en azul y amarillo, y también lleva una gran S en el pecho (su nombre original es "Sentry") Así apareció por primera vez, encarcelado, con su traje de faena puesto y una barbaza a lo "Odín" (que luego se afeita)
En el cómic que trato de reseñar (pero, como siempre, me voy por las ramas) se ahonda en el origen del personaje y, aunque pueda sonar a spoiler, aquí que viene, la versión oficial es que cuando era joven, "Bob" ayudaba a un científico en su laboratorio y un día, sin querer, se tomó un suero tipo el del "Capitán América" y se transformó en el superhéroe mas poderoso del universo. La versión real y oculta a la sociedad es que "Bob" era un yonki que entró en un laboratorio para robar drogas, entre ellas ese suero. Así que tenemos a un superhéroe ex-yonki y, encima, bipolar. Su esposa le tiene un miedo atroz, ya que conoce sus secretos (los cuales no desvelaré porque para eso está el cómic y suficiente he contado ya), "Clock", el ordenador de su fortaleza (situada sobre la "Torre Stark") le va dando datos de catástrofes y accidentes de todo el mundo en orden de preferencia y "Bob" se encarga de ir "desfaciendo" entuertos. Es en este cómic donde vemos la estrecha relación con su némesis "El Vacío" y donde finalmente acabamos comprendiendo los temores de su esposa.
El dibujo es simple y muy estilo amerimanga, pero viene avalado por los lápices de John Romita Jr. El guión es obra de Paul Jenkins y, aunque la historia no contiene mucha acción, lo importante es todo lo concerniente a la personalidad y enfermedad mental de "El Vigía".
Para mi es una gran reinvención de "Superman", con sus problemas y delirios, y encima para "Marvel", poco más le puedo pedir.

jueves, 22 de abril de 2010

ACOSO DEL MÁS ALLÁ

Una mujer es condenada a arresto domiciliario tras pasar una temporada en la cárcel por asesinar a su marido. Este la maltrataba y acabó con él en defensa propia. Pero no se acaban ahí los malos tratos, ya que en su casa se encuentra el fantasma del maromo, quien continúa con su rutina de cuando estaba vivo, pero con más mala leche…
El plato fuerte de esta película está en el puñetero espectro, interpretado por Michael Paré (para lo que hemos quedado), borrico como él solo y que no duda en dar de hostias a su esposa en vida con la contundencia de una maza.
Miedo asegurado y gore a raudales en una peliculita pequeña pero efectiva. De antología es la escena en la que la protagonista, una potente Famke Janssen que a medida que se hace mayor se le va embruteciendo el rostro y parece un travestí, decide continuar sus actividades sexuales con el jovencito que le trae los comestibles de la tienda, bajo la atenta mirada del fantasma. Este, en un terrible ataque de celos, destroza literalmente al chaval, convirtiéndolo en un amasijo de sangre y carne. Increíble.
Por ahí anda Bobby Cannavale ("Serpientes en el avión", "Superpoli de centro comercial") haciendo del madero que vigila a la Janssen y quien se lleva la mejor parte de los diálogos, escupiendo todo tipo de improperios machistas a nuestra sufrida prota.
Luego su condición de dramón es un aliciente para una trama fantástica que me ha dejado un buen sabor de boca.
En España se estrenó en Sitges bajo su título original, "100 Feet", y luego directamente a la tele bajo el de "Arresto Domiciliario". Este que ilustra la reseña es el más popular y aquel que le encasquetaron en los cines de todo México.
Es un jodido telefilme, sí, pero de los que molan. Yo al menos lo recomiendo encarecidamente.
Dirige Eric Red, que entre sus labores de productor y guionista de cientos de pelis bien conocidas ("Carretera al infierno", "Los viajeros de la noche", "Acero Azul"), también se dirigió unas cuantas como "Cohen y Tate", "Cuerpo Maldito" o "Luna Maldita".

miércoles, 21 de abril de 2010

EL SECRETO DE MI NOVIO

Un joven licántropo es invitado por sus futuros suegros a una cena justo el día que va a haber luna llena. Su novia desconoce la condición monstruosa del maromo, por lo que cuando este se opone a ir, le amenaza con quitarse el medallón que le regaló. Tal medallón la protege en caso de ataque, por lo cual, el licántropo accede a ir a la cena, donde hará todo lo posible por esconder su secreto. No lo consigue.
Telefilme de corte familiar para lucimiento del maravilloso Eddie Kaye Thomas ("American Pie") que, a pesar de su innegable bis cómica y talento, no acaba de cuajar.
La peli intenta por todos los medios caer simpática, y lo hace a base de guiños a otras bien consideradas dentro de la comedia y el horror, indistintamente. Así, el hombre lobo que interpreta Thomas es calcado al de "Teen Wolf", el que le pasó la maldición es idéntico al de "Un hombre lobo americano en Londres", y la trama se parece mucho a la de "Los padres de ella", rubiales con manía al prota incluido. Sin embargo, ese afán por ganarse al respetable caer en saco roto por culpa de unos malos gags, un guión soso y un exceso de personajes, todos poco atractivos. Eso sí, los maquillajes están muy logrados y son lo único que pueden despertar nuestra simpatía, esa tan ansiada por sus responsables, entre ellos el director, Rodman Flender, quien previamente dio muestras de sus capacidades más bien reguleras con "Leprechaun 2" o "El diablo metió la mano".

ULTRAMAN MEBIUS Y LA HERMANDAD ULTRA

Creo haberlo dicho con anterioridad, pero permítanme que me repita cual ajo: En general no me gusta el cine asiático... de hecho, tiendo a detestarlo. Cuando me preguntan por Kitano, Miike o alguno de estos sobrevalorados cineastas, siempre respondo con: "A mi es que solo me gustan las de Godzilla". Bien, tendría que ser más específico, no únicamente son las de monstruos gigantes nipones las que salvaría de la quema... también cualquier clase de producto (venido de esos lares) que los incluya en su reparto, y en este apartado caben los superhéroes. Superhéroes como el legendario "Ultraman" y toda su ralea. Vamos, que me molan los grandes espectáculos ingenuos, coloristas y alegres repletos de fantasía y aventura... todo lo demás, ¡peste!. Y para color, fantasía, buen rollo y aventura, "Ultraman Mebius y la Hermandad Ultra".
No estoy muy puesto en "Ultraman", sé que es un personaje muy mítico en esas tierras, un icono puro y duro, y que ha generado interminables sagas... bien, en la peli de la que hoy les hablo se celebra el 40 aniversario de su creación, y para ello se curran una historia en la que el más reciente "Ultraman", "Mebius", une fuerzas con el más veterano y sus hermanos, que recuperan el aspecto de la época (y están interpretados por los mismos actores... es una suposición mía, pero con bastante peso... digamos que no me apetece corroborarlo en el "Imdb", ¡hazlo tú!).
El caso es que hace unos años un monstruo la mar de malo fue derrotado por la "Hermandad Ultra", quienes tuvieron que renunciar a su capacidad de transformismo (hummm) por aquello de invertir toda su energía y tal para lograr encerrarlo bajo llave en el mar. Pasado todo este tiempo, y coincidiendo con la visita de "Ultraman Mebius" a la tierra, el bicho reaparece, aún más enorme y cabreado. El novato tendrá que hacerle frente, pero ante la dificultad, la "Hermandad Ultra" saldrá de su retiro y se organizará un buen carnaval.
Oiga, ¡que bien me lo pasé viendo esta peli, carayo!, de verdad que me la puse por simple curiosidad y terminé enganchadísimo hasta el final, disfrutando como un crío. Incluso me daban ganas de saltar y vitorear cada vez que alguno de los "Ultraman" le soltaba un buen sopapo a la criatura infernal de turno.
"Ultraman Mebius y la Hermandad Ultra" hace gala de un ritmo acelerado, un notable sentido de la aventura, peleas molonas, música super-épica a lo John Williams que funciona de maravilla y esa gozosa mezcla entre pasables efectos digitales y efectos físicos de la vieja escuela, con maquetas y monstruos de caucho tan horteras como molones.
Vamos, diversión asegurada... ideal pa verla con el hermano pequeño, el hijo o el sobrino. ¡¡"ULTRAMAAAAAAAAAAAAAAAAN"!!.

martes, 20 de abril de 2010

STEEL TRAP

Curiosa película del 2007, parida en terreno germano y dirigida por un tal Luis Cámara (!), señor del que no he logrado localizar ninguna información realmente útil. El acabado es muy norteamericano y el resultado, afortunadamente, muy potable.
Durante la noche de fin de año, una panda de farloperos pertenecientes al mundo del espectáculo son reunidos en la planta 27 de un edificio abandonado. Allí serán las víctimas de un psycho-killer enmascarado (que recuerda bastante al de "Laid to rest"), quien los irá cazando uno por uno usando trampas, trucos y acertijos. La coña consiste en sobrevivir y descubrir de quién se trata, pues es evidente que guarda algún tipo de relación con todos y cada uno de ellos y, simplemente, se está vengando por sendo motivo.
La trama suena trillada, y lo es, y recuerda mucho a la saga "Saw" a pesar del elemento slasher que representa el asesino, cierto, "Steel Trap" es totalmente deudora de las desventuras de "Jigsaw", pero por lo menos se toma la molestia de copiar bien. El film logra entretener a pesar de que todos sus protagonistas son odiosos (es decir, que no empatizas con ninguno) y de que el gore es justito... hay, pero podría haber sido mucho más llamativo de lo que finalmente resulta ser. El suspense está bien medido, aunque el cómo y el por qué del asesino es un poco asá... suerte del final-final, que te deja bien satisfecho.
Vamos, que no es ninguna maravilla ni ná... pero sí un producto solvente y perfectamente consumible.

lunes, 19 de abril de 2010

EVIL ANGEL

Demasiadas expectativas tenía yo con esta película. Tantas que cuando salí anoche de trabajar estaba completamente excitado, deseando llegar a casa para darle al "play" de mi reproductor. Una de terror y para más inri protagonizada por Ving Rhames. Noche de diversión asegurada.
Pues mi gozo en un pozo, ya que "Evil Angel" ha resultado ser una película tan confusa y con un sentido del ritmo tan atrofiado (unas secuencias que empiezan a mil, pero acaban ralentizando hasta la extenuación y viceversa) que, más que divertirme, me lo hizo pasar hasta mal.
Se ve que la primera mujer de Adán (el de la biblia, payo) fue desterrada del paraíso y sustituida por Eva, jurando aquella venganza. Volverá en forma de súcubo para ir poseyendo a distintas señoras hasta dar con la del protagonista. De por medio, Ving Rhames, muy puesto ahí con calzador, interpreta a un detective que intenta descubrir quien es la zorra que ha matado a su hijo.
Todo esto, muy mal contado, en una trama que bien rodada podría ser interesante, pero no. Un auténtico truño. ¿Salvar algo? Si, el gore es de primera categoría; la escena del súcubo en el cuarto de baño acabando con unos garrulos que planean follárselo, o la sopa en la que termina convirtiéndose el señor Rhames, verdaderamente merecen la pena, pero para verlas por separado, que el conjunto es lamentable.
El director es Richard Dutcher, sin nada mínimamente interesante en su filmografía.

sábado, 17 de abril de 2010

ESE POLI ES UN PANOLI

A mediados de los noventa Chevy Chase daba sus últimos coletazos de éxito (después hizo dos o tres cositas más y volvió al medio que le vio nacer, la televisión. Más concretamente "Saturday Night Live") y Jack Palance, después de tropecientas películas, se ponía de moda gracias a la franquicia "Cowboys de Ciudad" (que incluso le aportó un Oscar) y renacía de nuevo, como parodia de sí mismo, haciendo de tipo duro en comedias propias de la época y que tanto gustaban a los americanos (o no americanos), así pues, a algún avispado productor se le ocurrió la idea de juntarlos en una película netamente cómica: "Ese poli es un panoli". Y yo me pregunto: ¿Quién fue el gilipollas que le puso ese espantoso título a "Cops and Robbersons", el original, mucho más adecuado?. Semejante perla ni debió ver la peli, porque ese poli panoli al que se hace referencia -Chevy Chase- NO ES el poli de la película. Y Jack Palance tampoco tiene nada de panoli en su papel.
Una pareja de policías investigan a un presunto asesino. Contactan con su vecino con el fin de establecer en su casa un puesto de vigilancia. Este resulta ser un fanático de las series televisivas cómicas y además un completo torpe, así que en su afán por echarle un cable a la policía, lo único que logra es cagarla continuamente.
Bien, Chevy Chase despierta en el respetable tantos amores como odios: Yo sería de los que lo aman profundamente. Y en esta peli demuestra quizás que, como actor deja un poco que desear, pero como comediante muy poquitos pueden superarle. Nunca había visto "Ese poli es un panoli" y anoche mi salón se convirtió en un mar de carcajadas. Como cómico clásico, Chase le pasa factura al humor verbal, pero también al visual al más puro estilo “slapstick” ofreciéndonos un recital de caídas, golpes, tropiezos y ganchos que se enganchan en los lugares menos idóneos. Todo eso acompañado de su cara habitual, la de tonto, que la pone como nadie. Su contrapunto cómico, Jack Palance, ofrece menos momentos memorables, pero en conjunto, la pareja funciona.
Y es que esta película es entretenimiento puro y duro, sin pretensiones y de las que siempre funcionan. Un diez.
Dirige Michael Ritchie, todo un experto en trabajar con Chase ("Fletch, el camaleón", "Fletch Revive") y en comedia ("El chico de oro", "Sufridos ciudadanos", "Los pacientes de un psiquiatra en apuros"). 
Un currículum envidiable.

C.O.P.S. FUERZA FUTURA

De David A. Prior ya hablé hace un tiempo a propósito de su "Presa Mortal", pero por si no les apetece picar en el enlace, lo resumiré diciendo que el tipo lleva llenando los vídeo-clubs (y las teles por cable) de rancias pelis -generalmente- de acción desde los 80 hasta nuestros días. Su más destacado refrito reciente se titula "Zombie Wars", muestra palpable de que, como buen "exploiter", el tipo era y es un oportunista, algo que ya demostró con la peli de la que les hablo ahora, este "Future Force" también conocido como "C.O.P.S.", fechado en 1989, dos años después del primer "Robocop". ¿Casualidad?, para nada.
En "C.O.P.S. Fuerza Futura" la policía es una entidad privada, el malo el dueño de una corporación implacable y, a falta de presupuesto para un traje de robot de cuerpo entero, aquí nos obsequian con una mano cibernética que el prota, un desganadísimo, aburrido e inflado David Carradine (exactamente igual que en "Warlords"), utiliza en los momentos que más necesidad (y no, olvídense de chistes sobre onanismo, que a los muertos hay que respetarlos). El caso es que el personaje en cuestión se encabezona en proteger a una presentadora de televisión que todos se quieren cepillar y bla, bla y bla.
Naturalmente, cualquier parecido con el maravilloso clásico de Paul Verhoeven queda ahí. "C.O.P.S. Fuerza Futura" es un coñazo de aúpa, y no hay nada más triste que una peli de acción aburrida, estéticamente plana y chaposa. David A. Prior es incapaz de mover la cámara con gracejo y darle alguna clase de ritmo, brío y vigorosidad a esta cosilla tan insípida y olvidable, carente incluso del encanto que algunas pelis de parecido calibre pueden tener.
Ni siquiera el momento en que la mano mecánica, y en pleno vuelo, le manda un gesto de complicidad buenrollista a Carradine es motivo suficiente para zampársela.
Y sin embargo, hubo secuela, "Future Zone" que, según dicen, al menos es más risible. No sé qué creer, la verdad.

viernes, 16 de abril de 2010

ESCLAVAS DEL ESPACIO

No hay "serie Z" más característica e incomparable que la que se produjo en Estados Unidos durante los 80, ese conglomerado del que salieron elementos como Fred Olen Ray, David DeCoteau, Jim Wynorski, Tim Kincaid (que venía del porno gay y ahí volvió), Gorman Bechard (reciclado a "auteur"), Rick Sloane y Ken Dixon, quien únicamente aportara una peli destacable al cotarro, este "Slavegirls from beyond infinity" que, encima, fue la última en su carrera... aunque, fíjate tú, ha resultado una de las mejores de la especie.
Salvo esa rareza titulada "The Erotic Adventures of Robinson Crusoe" (!!), Dixon se había especializado en películas-antología, de las que reúnen trailers o momentos estelares de films afines a un género específico. Dentro de esta dinámica se curró cosas como "The best of sex and violence" (¡guau!), "Famous T & A" (es decir "tetas y culos famosos"), "Zombiethon" (sobre muertos vivientes, hoy día hubiese triunfado) y el que siempre me fascinó por su ocurrente título, "Filmgore". Supongo que harto de dedicarse a dar cancha al trabajo fílmico de los demás, Dixon se animó a parir el suyo propio con esta "Esclavas del espacio" (aunque, dada su incapacidad, terminaría sustituido... pero guarden el secreto).
La historia no es más que la enésima revisión de "El malvado Zaroff", la típica movida del millonario demente al que le mola cazar seres humanos y los suelta por el bosque / selva dispuesto a convertirlos en trofeo. La diferencia es que aquí todo se sitúa en un planeta desolado. Las presas serán un trío de "scream queens" muy de su época (destacando la preciosa Elizabeth Kaitan y la clásica Brinke Stevens) que se pasan casi todo el metraje en ajustados biquinis (unos que, al parecer, Dixon no paraba de manosear). El Zaroff de esta versión va acompañado de dos robots y compite con un cazador mutante de simpático aspecto (pero presencia casi accidental y chorra) diseñado por el legendario John Carl Buechler.
A ver, que es una "Z-movie" resulta evidente, por su abuso de diálogos, escasez de decorados y ese tono almidonado y sintético que gasta, muy propio de entonces. Sin embargo, lo poco, poquito que ofrece, no está ni tan mal hecho / resuelto... vamos, que la peli tiene su moderada gracia y todo y hasta consigue no aburrir en exceso, teniendo en cuenta los escasos elementos de los que dispone.
Entre los momentos álgidos tenemos una descojonante riña entre los dos robots, digna de un par de colegiales, la alusión que una de las churris hace al poco pecho que gasta su compañera, insuficiente para presionar un mapa dentro del biquini (motivo por el que cae y se pierde. Cierto que, salvo la Kaitan, el resto de ladys son poco o nada voluptuosas) y la aparición especial de dos cutre-zombies.
Hoy día estaría hecha en vídeo, compuesta de aburriiiiiiiidas y laaaaargas secuencias de chicas con enormes tetas de silicona dándose una ducha y los efectos especiales serían todo CGI del barato... al pertenecer a los 80, "Esclavas del espacio" aún conserva la artesanía y el regusto por lo auténtico (y natural) que, al menos yo, aprecio de verdad. Si ese es tu caso, tal vez hasta te mole y todo.
¡Ah! y Charles Band rula por ahí, pero sin acreditar.

LUCKY LUKE

Enésima y reciente adaptación en imagen real del entrañable personaje creado por Goscinny y Morris que, como ocurría con "Los Dalton contra Lucky Luke", desciende hasta los infiernos y cae en saco roto... a pesar de ser ligeramente superior a aquella.
En su afán por construir una vía de ferrocarril, los políticos tienen miedo de pasar por Daisy Town, un hervidero de delincuencia. Por ello piden a "Lucky Luke" que se convierta en el sheriff oficial. Él accede, a pesar de que fue allí donde le mataron a los padres
. Pronto llega Billy el niño a tocar un poco los cojones, seguido de Juanita Calamidad y Jesse James.
La cosa es que, si en "Los Dalton contra Lucky Luke" todo era chufla chabacana estilo "Noche de Fiesta", esta "Lucky Luke" se despoja razonablemente de ello para mostrarnos a un vaquero más oscuro y serio... aunque, paradójicamente, ello contraste con un "look" más tebeístico (su característico flequillo es exageradísimo) y ciertos gags que le salpican. Y la idea, así de entrada, está bien, pero a la larga no funciona del todo.
Ninguno de los actores que ha interpretado a "Lucky Luke" -Terence Hill en la serie de televisión y su película homónima, Till Schweiger en "Los Dalton..." o Jean Dujardin en esta-, hacen justicia al personaje, puesto que ninguno se parece realmente. No obstante, al menos en la que nos ocupa se han preocupado de buscarle un vestuario idéntico a los cómics, solo que dotándole de mayor verosimilitud, así que no da el cante ni queda en exceso ridículo, como si ocurría en "Los Dalton..." Con todo, como seudo-fan del personaje, si tengo que elegir me quedo con las versiones de Terence Hill, que no tenían nada que ver y, quizá por eso, le exigimos menos.
No es que este "Lucky Luke" esté mal, pero desde luego tampoco está bien.
A destacar el detallito de los títulos de crédito, donde el vaquero emula las contratapas de los comics, disparando más rápido que su propia sombra.
Desconozco por qué no se ha estrenado en España, al fin y cabo es mejor que la otra…
Dirige James Huth, responsable de película de género como "Hellphone" o "Serial Lover" quien, hasta hoy, era un completo desconocido para mí.