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viernes, 16 de octubre de 2020

EL REY DE LA COMEDIA

La que probablemente sea una de las mejores películas en torno a la comedia stand up, “El Rey de la comedia”, resulta, sin embargo, una de las más minusvaloradas del siglo pasado. Amparándose en que, igual en aquellos años una película sobre un desequilibrado humorista no era muy del interés del público, esta resultó un fracaso de taquilla de soberanas proporciones. Asimismo, en nuestro país, la vieron poco más de 141.000 espectadores, que es una cifra poco menos que discreta. No obstante, y sin ser una comedia al uso —poco momentos para la risa, aunque los suficientes para considerarla una comedia— “El Rey de la comedia” sí que resulta una de las películas más inteligentes de su generación, así como trata un tema que puede traer más de un quebradero de cabeza a las celebridades; el acoso al que estas están sometidas por los fans y cazadores de autógrafos, máxime, cuando estos hacen gala de algún desequilibrio psíquico.
La premisa es estupenda; Rupert Pupkin, magistralmente interpretado por Robert de Niro, es un aficionado a la comedia de micro que profesa una gran admiración por todo un maestro del medio como es Jerry Langford, un sosias de Jerry Lewis, quien además lo interpreta. Pupkin, que no ha actuado nunca para el público, se considera un cómico bueno, lo suficiente como para debutar ante millones de espectadores en el programa televisivo de variedades que presenta Langford. A la salida de uno de esos programas, en un incidente, Pupkin conoce a Langford y le explicará su situación como cómico. Langford replica que no se puede empezar la casa por el tejado y le sugiere que le llame a su oficina más adelante, y verá que puede hacer por él. Pupkin ya se flipa de mala manera y comienza a alardear ante su gente de una supuesta amistad que le une a la celebridad. Cuando le llama, este no recibe respuesta alguna, por lo que comenzará a acosarle. Como ese acoso no sirve de nada, decide secuestrarle, pidiendo como rescate el debutar en su programa, cosa esta que hará con inesperado desenlace.
Verdaderamente una de las grandes películas de Scorsese y, sin embargo, ninguneada hasta que con el paso de los años los estudiosos del cine le han otorgado el reconocimiento que se merecía con honores. De hecho, al estar la película “Joker” ligeramente inspirada en esta, ahora se la tiene como un pequeño clásico de los 80, pero hasta que esto sucedió, “El Rey de la comedia” fue considerada siempre como una películita del montón. El guion, firmado por Paul D, Zimmerman, ya existía en la década de los 70. De hecho, De Niro lo había leído y se había encaprichado de él hasta tal punto que le compró los derechos del mismo, por lo que cuando ese guión ya se convirtió en proyecto, le fue ofrecido a Michael Cimino quien saboreaba los laureles del éxito tras haber rodado “El Cazador”. Sin embargo, en un alarde de megalomanía, antes de que “El Rey de la comedia” se convirtiese en proyecto, este rechazó dirigir la película para irse a arruinar a la United Artist con el fiasco “La puerta del cielo”; prefirió dirigir el mayor desastre financiero de la historia del cine. Y unos años antes de morir, se cambió de sexo para pasar a ser Cindy en lugar de Michael… pero eso sería otro asunto. Entre tanto, Martin Scorsese, en idéntica situación que Cimino tras haber rodado “Toro Salvaje”, preparaba su proyecto maldito que luego se materializaría, casi rozando la década de los 90, en “La ultima tentación de Cristo”, y pretendía que Robert de Niro interpretara a Jesucristo. A este no le pareció muy atractiva la idea ya que tenía pensado, tras “Toro Salvaje”, cambiar un poco de registro. Estaba deseando interpretar una comedia. De Niro, le sugirió a Scorsese el guion de “El Rey de la Comedia”, y el director, mientras ponía en pie la película sobre Jesucristo, rechazó el hacerla alegando que no sentía ninguna conexión con el personaje. Tras la insistencia de De Niro y una segunda lectura, cambió de opinión. Decidió rodarla; el guion era francamente bueno. Además, se avecinaba una huelga de escritores cinematográficos que paralizaría el rodaje de su superproducción, así que, considerando tanto Scorsese como De Niro que la película se podía rodar de manera rápida y sin salir de Nueva York, lugar donde la huelga no afectaría demasiado —el meollo estaba en Hollywood—, se pusieron a rodarla antes de que les pillara el gato. Contaron, asimismo, con el apoyo de una compañía pequeñita, aunque más tarde se encargara de su distribución la 20th Century Fox. El guion se basaba en artículos de las revistas más punteras de los años setenta que retrataban el modo de vida de los caza autógrafos, por lo que Robert de Niro, decidió componer su personaje, por un lado, observando a cómicos de stand up y, por otro, observando a sus propios acosadores y cazadores de autógrafos. En una de estas que fue asaltado por uno de sus admiradores a las puertas de su casa, De Niro le preguntó que qué quería de él, y el admirador le respondió que llevarle a su casa, invitarle a comer y charlar un ratillo. Y así se inspiró para dar vida a Pupkin. Compuso una mezcla de cómico clásico y cazador de autógrafos, y el resultado podemos verlo en la película.
Por otro lado, el rodaje, una vez iniciado, se complicaba para Martin Scorsese, porque lo inició tras salir del hospital donde pasó una temporada aquejado de una neumonía. Cuando comenzó a rodar no se había recuperado del todo, y esto le ocasionó no pocos problemas que ralentizaron el rodaje ya que solo le dedicó unas pocas horas al día. El rodaje se prolongó durante 20 semanas. Por otro lado, en el reparto, cuando Scorsese leyó el guion, tenía en la cabeza que el papel de Jerry Langford lo interpretara el popular showman Johnny Carson, pero este lo rechazó por desavenencias, en ningún momento económicas, sino de ritmo de rodaje; Carson, solo quería hacer una toma de sus intervenciones, lo que era bastante poco para el modus operandi de un director tan metódico como Scorsese. Así pues, quiso contar, tras descartar varias e importantes opciones, con Jerry Lewis, quien era uno de los comediantes más importantes de los USA. Pero Lewis tenía fama de egomaníaco y de conflictivo y, Scorsese, que tenía la mente puesta en “La última tentación de Cristo”, lo último que quería era egos por las nubes y conflictos con estrellas caprichosas. No obstante, la presencia de Lewis dotaba a la producción de credibilidad y empaque, por lo que, a pesar de los pesares, a pesar de encontrarse todavía convaleciente, estos obstáculos no fueron motivos suficientes como para no contratarlo. Asimismo, durante las conversaciones previas a la contratación, y viendo Lewis que a Scorsese le preocupaba su condición de estrella, este le aseguró que si entraba en la película, dejaría los egos y los caprichitos de estrella en el armario. Al finalizar el rodaje, no solo no tuvo ni un solo problema de este tipo con Jerry Lewis, sino que lo tildó de ser una maravillosa persona y declaró haberse llevado con él estupendamente durante toda la producción. Así que, sí, reinó la armonía que tanto anhelaba para con una película pequeñita. Es más, incluso, Scorsese le dejó meter mano a Jerry Lewis en algunas escenas, ideando este diálogos y situaciones que no estaban en guion, pero que le podrían ir bien al personaje. Sin ir más lejos, la escena en la que una anciana que es rechazada por Jerry cuando esta le pide que salude por teléfono —en una cabina— a un familiar suyo, le dice que ojalá se muera de cáncer, es cosa del propio Jerry Lewis, y dice inspirarse en cosas que le habían pasado a él con los fans cuando, por estrés, o por inapetencia, decidía no firmar un autógrafo o hacerse una fotografía con algunos de ellos. Más adelante, Scorsese llegó a declarar que la labor de Lewis en la película fue formidable y que no se ha reconocido su trabajo como actor en este film como se merecía.
La película se estrenó y pasó sin pena ni gloria. Tanto Scorsese como De Niro, consideran que a lo mejor, no se trataba de un tema muy atractivo para el público. Así debió ser, pero ya sabemos que la mayoría de las veces el público es idiota, y lo que no fueron conscientes hasta millones de años después, es que habían facturado una de sus mejores películas y, por ende, una de las mejores películas en torno a la comedia stand up, aunque sea tratado desde un tono un tanto amargo y desquiciante que, por otro lado, es el gran acierto de la película. “El Rey de la Comedia” —si dejamos a un lado los alardes estetas y “marcapaquete” de Scorsese que son constantes en su cine, y, por lo tanto, preciosistas—, desprende decadencia y sordidez en cada uno de sus fotogramas, consiguiendo que el espectador, que en un principio se puede sentir identificado con el personaje de Rupert Pupkin, poco a poco vaya sintiendo antipatía hacia él y hacia el mundo que lo rodea, con esa amiga que tiene, aún más zumbada que él, que le ayuda en el secuestro de Jerry Langford, y que con tanto acierto interpreta Sandra Bernhard. Por otro lado, y en relación a la condición icónica del personaje Rupert Pupkin, en una de sus tardías reivindicaciones, alguien halló paralelismos entre los personajes de Travis Blicke, el taxista del anterior éxito de Scorsese “Taxi Driver” y el aspirante a cómico de “El Rey de la Comedia”, a lo que Scorsese respondió afirmativamente diciendo que, no solo ambos personajes poseen el mismo desequilibrio mental, sino que, además, Pupkin era mucho más peligroso que Blicke y, sin duda, mucho más agresivo.
La carrera de Scorsese todos la conocemos, pero esta etapa, la de los años ochenta, es especialmente interesante, porque teniendo él en mente nada más que la fallida “La última tentación de Cristo”, entre medias, mientras la ponía en marcha y conseguía rodarla, dirigió, por entretenerse, magníficas películas como con la que acabo de darles la chapa o la apasionante “Jo, ¡Qué noche!” o “El color del dinero” donde se pega la machada de rodar la secuela de un clásico como es “El Buscavidas”.
Que bueno era Scorsese y para lo que ha quedado…

viernes, 29 de octubre de 2010

GREETINGS

Un individuo no quiere ir a la guerra de Vietnam ni de coña. Pide consejo a dos colegas, quienes le proponen que, o se haga pasar por mariquita, o finja una enfermedad. Esto da pie a un montón de absurdas conversaciones.
El resultado, siendo una de las primeras de Brian De Palma y la primera que interpreta Robert De Niro, curiosamente está considerada como una de las peores películas de la historia. Esta denominación en absoluto viene a cuento, entre otras cosas porque el asunto ha venido con el tiempo: En su momento la vieron cuatro gatos y luego pasó al más vil de los olvidos, pero claro, como es de Brian De Palma, y con Robert De Niro, con los años y la fama de estos dos, un grupito de críticos se han tenido que reír de la película (¿quizás para relanzarla?). Obviamente se basan en nada, porque el producto es más amateur que profesional, y completamente deudor del underground que en los USA se hacía esos años. Y, a parte de eso, no creo que sea en absoluto mala.
La peli está resuelta a base se conversaciones, una detrás de otra, totalmente surrealistas y no especialmente graciosas, y está envuelta en un halo de “todo vale”, es decir, que se nota un huevo que hay mucha improvisación, y que tampoco importa excesivamente si De Niro mira a cámara compulsivamente. Un par de osadas y (también) surrealistas escenas tórridas, y un montaje con miles de cortes, en planos fijos.
Quizás ha sido vapuleada porque no es un De Palma al uso. Aquí se aboga por la espontaneidad y, un poco, la chapuza, la historia no es del todo importante, y sí lo es la estética (en este caso una del todo underground, pero porque eso es lo que es). Queda muy lejos del espectáculo mainstream que el director nos ha ofrecido después, con milimetrados montajes y grandilocuentes escenas. Pero claro, este es el De Palma primerizo y progre, que si sabía algo de técnica cinematográfica hizo todo lo contrario, y a mi eso me parece muy grande.
No obstante, que crean que es una mala película no es óbice para que las distintas distribuidoras traten de hacer negocio con ella, por eso, de los cientos de posters promocionales que posee "Greetings", he elegido dos: el original con el que se estrenó, en el que Robert De Niro ni aparece en los créditos y lo que se vende es el concepto “película social y sexual”, y el de una reciente edición en DVD, donde no solo se muestra la imagen de De Niro, sino que además nos la venden como si fuera una peli del De Niro actual. Menuda Jeta ¿os imagináis el careto del que pique con esto?

viernes, 18 de diciembre de 2020

LA CHICA DEL GANGSTER

“La chica del Gangster” es una horrorosa traducción para el título original de esta película, “Mad Dog and Glory”, en alusión al protagonista de la cinta, y, efectivamente, a la chica propiedad del gangster al que hace mención el título castellano.
Se trata de una de las películas más refrescantes de la década de los noventa, una mezcla de cine de mafias y comedia —una verdadera percusora, ya que luego el subgénero tendría una nueva vida con películas como “Una Terapia peligrosa” y su secuela, o la divertida “Mickey Ojos Azules”— que con una puesta en escena totalmente deudora del género negro, avanza en su desenlace con una serenidad pasmosa, dejando, no obstante, perplejo al espectador; es atípico todo lo que cuenta. Siendo una peli sencilla, en realidad es más rara que un perro verde.
Cuenta la historia de un apocado y cobarde policía al que todos llaman Perro Loco que, en un atraco, salva la vida a un individuo al cual el atracador está apuntando con una pistola. Este individuo resulta ser un jefe mafioso, Milo. Por consejo de su psiconalista, busca al policía tras el suceso para darle las gracias, así que, en deuda con él, le invita al espectáculo de  stand up que él mismo interpreta en su tiempo libre. Tras esto, y teniendo en cuenta que la camarera, Glory,  le ha quemado la mano al policía cuando le servía café, el gangster le enviará a esta para que le cure la quemadura, y para que pase con él una semana en su casa (ya que la chica es de su propiedad y este es el pago a esa deuda), cosa esta, que al policía no le parece en absoluto bien, y tratará de evitar a toda costa, mientras surge, por parte de ambos, el inevitable enamoramiento.
El policía apocado está interpretado por Robert De Niro, el gangster chistoso sería Bill Murray y la camarera en propiedad, Uma Thurman.
“La chica del Gangster” es una producción de Martin Scorsese, que no dudó en mofarse un poco del género que le ha convertido en un director histórico y en poner sus cuartos en una película de John McNaughton, quién en aquella época era un director con vistas de prestigio tras su sorprendente “Henry, retrato de un asesino”. Curtido en el cine independiente, en esta ocasión, ponían a su servicio un estudio: Universal. Además, sería su primera incursión fuera del cine fantástico.
Con guion de Richard Price, giuonista de estudio, la película se concibió en un primer momento para que el papel del mafioso que cuenta chistes, Milo, fuera interpretado por Robert De Niro al que le había encantado el guion, Sin embargo, De Niro, pidió expresamente interpretar a Perro Loco , ya que como actor nunca había interpretado a un personaje de esas características, apocado, alienado y alejado completamente del arquetipo de tipo duro. Al mafioso de turno ya lo había interpretado millones de veces, al igual que ya había interpretado a un cómico de stand up en  “El Rey de la comedia”—y que luego volvería a interpretar ventitantos años después en  “The Comedian”—, por lo que el papel de Milo no suponía ningún reto para él. El de Perro Loco, sí. Como a Scorsese le parecía estupenda la idea, y a Mcnaughton también, el principal mecenas, Universal, no puso ninguna pega al respecto. Así que, con De Niro haciendo de policía, el director del casting comete una genialidad pensando que el mejor sustituto de De Niro como mafioso, podía ser Bill Murray.
Una vez rodada la película en 1992, esta sufrió constantes retrasos a la hora de estrenarse, ya que al tratarse de una película de estudio, y la cinta en cuestión tenía cierto tufillo a  comedia autoral, a Universal no le gustó el final que esta tenía. En él, el mafioso se salía con la suya. Sometieron a la película a diversos test con público y la respuesta de este era tajante en  todos ellos; no gustaba el final. Así pues, tuvieron que volver a rodarlo a gusto del público y, por ende, del estudio, quedando en el corte definitivo el final tal y como lo conocemos actualmente. Una pena. En cualquier caso el final impuesto no resiente en absoluto el resultado de la película que es soberbia y, en su extrañeza, funciona todo como tiene que funcionar. Vista hoy, yo creo que es de esas películas que ha ganado con el paso de los años.
Con todo, se estrenaría un año después, en 1993, funcionó en taquilla como se esperaba, y la recepción crítica fue bastante positiva. Sin embargo, la carrera como director de McNaugton, se resentía película a película, no volviendo a rodar nunca ningún producto tan solvente como este o su ópera prima “Henry, Retrato de un asesino”. Y hoy, está bastante alejado de la clase de director que en estos tempranos 90, prometía ser.
En España fue bien, la vieron casi 700.000 espectadores. No obstante, y a pesar de la calidad de la película, es una de las más olvidadas de la nefasta década cinematográfica de los noventa en el cine. Ni creo que a estas alturas se la reivindique; demasiado serena, no es un artefacto a la Tarantino, en definitiva, es demasiado buena película para que recale en los subcoscientes posmodernos, que al final son lo que reivindican y reactivan según que productos.  Pues, oye, casi mejor.

domingo, 3 de octubre de 2010

MACHETE

La verdad es que no tenía intención de hablar de esta peli, pero el continuo e inesperado testimonio de personas a las que, por extraño que suene, les ha gustado -o eso dicen-, ha hecho que reconsidere mi postura inicial y actúe. ¡Alguien tiene que abrirles los ojos a estas pobres víctimas inocentes!. "Machete" es una mierda, y yo os diré por qué.
Como ya sabéis, todo comenzó con el falso trailer de "Grindhouse", el tributo de Quentin Tarantino y Robert Rodriguez al cine exploitation de los 70. La verdad es que el invento estaba chulo (no la peli, sino el falso avance. De hecho, también molaban mucho los de Eli Roth y Edgar Wright... el de Rob Zombie era una castaña), aunque de "grindhouse" tuviese más bien poco. Pronto, su enorme éxito, impulsó una odiosa moda (la de parir trailers de mentirijilla y abusar del efecto del celuloide roído) y la confección de un largometraje. Ya de entrada esta idea me pareció mala, "No lo hagáis", pensé "Os cargaréis el concepto. Porque una cosa son 2 o 3 minutos en los que se recopilan los mejores momentos de la supuesta peli, y otra muy distinta rellenar el hueco entre esos minutos hasta alcanzar los 90" (de hecho, también Eli Roth comentó de hacer un largo a partir de su "Thanksgiving" y si entonces no lo aprobaba, ahora, tras ver "Machete", ruego al cielo para que nunca jamás ose. Claro que Roth es mucho mejor director que Robert Rodriguez).
El mayor fallo de aquella "Grindhouse" consistía en que de exploitation setentera no tenía NADA de NADA. Era el típico caso de Tarantino, que para algo le llamo "la fotocopiadora de oro". Todo aquello que imita, todas esas ideas que pilla de otros, las recrea mejoradas, ya sea porque tiene más dinero o más talento (y sí, aunque el director de "Reservoir Dogs" me cae fatal, reconozco su capacidad), pero, a fin de cuentas, no hace más que plagiar. El público que, tras ver la propuesta de Tarantino / Rodriguez, se zampe auténtico cine exploitation de la época, se llevará una enorme decepción, porque todos aquellos films eran cutres y aburridos hasta la muerte cerebral, nada que ver con la lustrosa y llamativa reinterpretación "cool" de los dos cineastas. Está claro que, aunque no sea capaz de mimetizarlo debidamente, Tarantino sí posee una mínima cultura sobre aquella clase de películas (tal vez por eso su aportación a "Grindhouse" sea tan odiada, porque es aburrida, ¡¡como lo eran las auténticas!!). Es Robert Rodriguez el que no tiene NI PUTA IDEA. Aspecto este que se ha acabado de evidenciar en "Machete", facturada a medias con un mindundi (¡Robert, ya tienes a alguien a quien culpar del desastre!).
No hay mucha historia que contar. Federal en pleno acto de servicio ve como los malos de turno asesinan a su esposa... y hasta aquí lo mejor de la peli... luego todo es venganza y cuesta abajo (menos la banda sonora). Incluida la precavida utilización del efecto de ensuciar el celuloide que hizo fracasar "Grindhouse", así que mejor reducirlo a los 10 minutos iniciales. Una vez más Rodriguez haciendo gala de su valentía y su espíritu de rebeldía creativa, ¡¡¡jojojojo!!!.
Lo más odioso de "Machete" es su hipocresía. Sí, sí, mucha violencia... muchas tetas... pero a la hora de la verdad, caca, nada, vacío. Si algo destacaba en el exploitation original era su aluvión de erotismo, a veces notablemente explícito. En el caso que nos ocupa, el supuesto rebelde de Hollywood (dejen que me descojone de nuevo, gracias) se conforma con mostrarnos un par de culos (¡cuanta transgresión!) para, cada vez que toca polvo, fundir en negro ¡y aquí no ha pasado nada!. Idem con la violencia, que aparte de CGIesca, únicamente va dirigida a los esbirros. Todos los demás, actores de renombre (o muy populares, como ese inflado Steven Seagal) mueren de modo muy limpio, sin crueldades ni excesos (la muerte del mismo Seagal es patética, con esas pinceladas de humor para hacerla más "suave", y la de Don Johnson fuera de plano es para que te devuelvan el dinero de la entrada. La de Robert De Niro no es tan aséptica, vale, pero tampoco llega a las brutalidades que uno espera). Eso, en otra clase de peli no sería un problema, pero en una que juega su baza en la violencia, sí lo es. Robert Rodriguez nos ofrece poco, y encima, luego nos lo quita (igual que esa hipócrita supuesta preocupación por los problemas de los inmigrantes en los USA... ¿aspectos sociales en un film-tributo al exploitation más crudo y desalmado?, ¡anda ya, vete a tu casa! -nunca mejor expresado-).
Tampoco puedo perdonar que el Machete cruel y despiadado del trailer sea en realidad alguien blando que incluso perdona vidas (dejando a un lado a Danny Trejo, incapaz de actuar decentemente más de dos minutos seguidos). Pero lo más repugnante del pack es ese humor hecho a posta. Primero porque no es respetuoso (lo de siempre, Rodriguez se ríe con arrogancia del tipo de cine que supuestamente homenajea y, peor, se ríe de la audiencia al que le gusta de verdad y lo comprende genuinamente), segundo porque es un "aquí vale todo" (¡ole!) sin sentido (como el final desmadrado de "Planet Terror", la -mejor que "Machete", aunque tampoco mucho- aportación del cineasta latino en "Grindhouse") y, mucho más miserable aún: ¡¡¡QUE NO HACE GRACIA!!!!. Los toques de comedia en "Machete" son tristes e insaboros. Forzados, si lo prefieren. Aunque, por encima de todo está el hecho de que la peli al completo ni tan siquiera resulta entretenida... aburre, y lo único que le pido a un producto de estas características es que me entretenga.
Cierto que en -creo recordar- el Festival de Venecia la sala se iba vaciando a velocidad de vértigo. Bien, no es ese el festival más adecuado para pasar "Machete", pero lo comprendo. A pesar de ello, Robert Rodriguez estaba tranquilo, sabía que al resto del público lo tenía convencido de antemano. El éxito del falso trailer y el jolgorio despertado fue tal, que iba a resultar muy difícil que los acólitos de este no gozaran positivamente de la versión largometraje. Vamos, que iban dispuestos a que la peli les molara, aunque hubiese sido un plano fijo de Rodriguez echando una ñorda (que más o menos, es lo que viene a ser "Machete"). Los críticos, esos que van de enrollaos y cobran de las distribuidoras para hacer crónicas positivas, recurren a lo único que se les ocurre, la cantinela inevitable, "Homenaje a la serie B de los 70 y a las películas de venganzas de los 80", ¡¡¡¡sí claaaaaaaaaro!!!! mogollón. ¿Dónde está en el largo -y malo- chiste de Rodriguez la verdadera mala leche, la verdadera violencia, el verdadero sentido de disfrutar de una venganza? (las muertes de los malos en aquellas eran despiadadas y crueles, ¡no como aquí!).
Yo supongo que Rodriguez ha querido hacer una peli mala de modo voluntario, pero lo ha hecho tan "bien" que, sencillamente, le ha salido una peli mala de verdad... o una mala peli mala hecha expresamente. ¿Ejemplos mejores?, "Starship Troopers" era exactamente eso, solo que mucho más lograda y bastante más inteligente en su sentido de la parodia. Paradójicamente, cagándola de ese modo "Machete" sí se acerca al verdadero "grindhouse" en un aspecto. Los trailers de esa clase de cine solían ser mucho mejores que el film resultante... y aquí ha pasado exactamente eso. Hollywood sigue sin entender/comprender la serie B/Z, el trash y el exploitation... así que lo mejor que pueden hacer es dejarlo tranquilo y meterse en sus cosas. Gracias.

miércoles, 7 de enero de 2015

REACH ME

No entiendo el desprecio al que se le ha sometido a esta película, no solo en su país de origen, sino sobretodo, aquí en España dónde, además de que ni se ha estrenado, un repugnante portal de Internet el cual no nombraré –solo porque no me acuerdo de él-, se ha dedicado a destruir la película, a través de un vídeo, solo porque Stallone aparece en ella. Ese vídeo miserable, perpretado por gente que ni le importa, ni sabe un carajo de cine (y el hecho de que insultéis a Stallone no va a hacer que parezca lo contrario) se nos presenta la película como si se tratara de una película de acción de Stallone, rodeado de perdedores, y  resaltando supuestos –no son tales- fallos y, amparándose en la fuerte textura de vídeo que posee la película (está rodada en HD, pero de ese que se nota que es vídeo) vienen a decirnos poco menos que Stallone ha perdido el norte y que hace películas de serie z que son una mierda.
En los U.S.A, con conocimiento de causa, eso si, también se pone a parir la película, por otros motivos, pero es cierto que no se la tiene mucha estima; aparece en todas las listas de peores películas de 2014 y  hay críticas que la acusan de ser mala, pero no lo suficiente para ser un “Guilty Pleasure” si quiera. Incluso, se le acusa a la película de ser una chorrada.
Pues ni tanto ni tan calvo.
Para aclarar lo del vídeo del portal ese de mierda, decir que ni es una película de acción, ni es una película de Stallone. Se trata de una película independiente de bajo presupuesto que se ha rodado en el entorno de Stallone, es decir, que se ha tirado de amigos. Se trata de una película tirada hacia delante por parte del director John Herfeld, amigo de Sly desde los tiempos de “Staying Alive” y su esposa Rebekah Chaney quien la produce. En ella, Stallone tiene un rol muy secundario y se trataría de un batiburrillo de géneros  en un “Shortcuts” cada uno de su padre y de su madre, una película pro-autoayuda y de mensaje claramente positivo cuya historia gira entorno, precisamente, a un grupo de personas que han leído un libro de autoayuda titulado “Reach Me” (“Alcánzame”) y que sus vidas acaban cruzándose. Así, tenemos a un policía adicto a matar delincuentes que trae a su confesor frito, un periodista que quiere dejar de fumar y que, además, es presionado por su jefe (el papel de Stallone), un par de matones que tienen que liquidar a un individuo y su  perro, el propio escritor del mencionado libro de autoayuda… y así, hasta que al final, unos personajes interactúan con otros.
Tras visionarla, no entiendo en absoluto el ataque y las críticas hacia la película. Vale, no es una gran película, flojea, es inconexa, tiene un ritmo del todo descompensado y tiene más agujeros de guión que un queso de gruyere, pero tan, tan, tan mala no es… no es la basura infecta de la que hablan los imbéciles españoles, ni esa cosa medio “Trash” que dicen los americanos. Es una cosita entretenida, facilona, babosa en algún momento, pero sobretodo simpatiquísima. Porque se nota que es una película pequeña hecha entre amigos y están todos pasándoselo bien. Además se deja ver sin ningún problema, así que, bajo mi criterio, la película pasa notablemente del aprobado.
Ahora ¿es una peli hecha por perdedores? No tanto, pero si es cierto que quienes están inmiscuidos en  ella, tuvieron más juventud y mejores momentos en el pasado. Empezando por el director, John Herfeld, que dirigió aquella tontorrona “Tal para cual” (de la que, en cierto modo, esta es deudora) y que luego telefilmeó muchísimo hasta hacer “15 Minutos” con Robert De Niro, para volver con este “Reach Me” dentro del cine “indie”. El desfile de viejas glorias en el fondo es una garantía. Circulan por la pantalla, además de Stallone: Kyra Sedgwick, Thomas Jane, Tom Sizemore (muy hecho polvo el hombre), el rapero Nelly (hoy muy de capa caída), Kelsey Grammer, Cary Elwes, Dani Aiello, Terry Crews, Tom Berenger, Danny Trejo, todos ellos amiguetes, y para que la cosa quede más en casa, si cabe, tenemos papeles para Rick Aiello (hijo de Dani Aiello) y Frank Stallone y Scarlett Stallone (Hermano e hija de Sly, respectivamente). A eso, hay que sumarle otra ristra de actores que no conozco ni de oídas, para darse cuenta de que estamos ante una película muy coral, jodidamente coral, por lo que, por momentos, se le va de las manos al director. Lo que no es óbice para que pasemos un ratillo agradable viéndola.
Quizás, el mayor pero que le pongo, es el intentar ser un “Pulp Fiction” contemporáneo, pero como no llega ni de lejos, pues tampoco pasa nada.
Por otro lado, a modo de anécdota,  comentar que la pintura que ilustra la cubierta del libro “Reach Me” que aparece en la película, es obra de Stallone, así como le podemos ver pintando un cuadro abstracto en una escena de la película, para que nos quede claro que Sly es un artista. A mí nunca me ha cabido la menor duda.

viernes, 21 de diciembre de 2012

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (27): "ROBERT DE NINJA"

"El regreso del ninja" está dirigida por Jimmy Wang y protagonizada por Jimmy Wang Yu (¿ese Yu de más, significa que es el primo del director o él que se lo ha puesto para diferenciar sus tareas de actor con las de director?) y John Laum. El caso es que no la he visto... ni tengo intención alguna de hacerlo. A mi las pelis de ninjas que me gustan son las que sale Sho Kosugi o las que producía Joseph Lai. Pero ya está.
Sin embargo, el otro día localicé su carátula y vi algo que me llamó poderosamente la atención. Veánla....

 
 
¿Lo han notado?. ¿Sí?. ¿No?. Bueno, si la respuesta es negativa, ahora miren esta foto...
 
 
¿Qué?, ¿mejor?. Pues sí, creo que no desvarío si afirmo sin rubor que el ilustrador de la caratula de "El regreso del ninja" tomó esta imagen de Robert De Niro en "El Cazador" como inspiración para poner medio-rostro a su ninja protagonista.
Para estar más seguros, pongámoslas junticas...
 
 
Descarao, ¡hasta la sangre de la ceja!. El caso es que no deja de resultar curioso y, en cierto modo, premonitorio, viendo cómo ha ido evolucionando la carrera del prestigioso actor los últimos años, aceptando protagonizar toda clase de productos así como más de segunda (¡incluso una española!) que poco lustre aportaban a su envidiable curriculum. Dicho de otro modo, que como siga así, no resultaría tan descabellado encontrarnos a De Niro haciendo de ninja... y ¡para "Asylum"! toma ya. Sin compasión.
Últimamente han caído en mis manos muchas caratulas de estas sorprendentes, repletas de trapicheos sucios y demostraciones de poca vergüenza que, a buen seguro, harán las delicias de todos ustedes. Así que sigan visitándonos. En breve, more.
 

lunes, 16 de enero de 2012

LA CHISPA DE LA VIDA

Mi relación como espectador con Alex de la Iglesia, es cuanto menos turbia. Su incapacidad para ser redondo (en términos puramente cinematográficos, no físicos), con esa irregularidad que lo mismo le permite hacer películas más o menos buenas (MUERTOS DE RISA, LA COMUNIDAD, LOS CRÍMENES DE OXFORD u 800 BALAS) como películas espantosas (CRIMEN FERPECTO e incluso y/o según como se mire BALADA TRISTE DE TROMPETA), le convierten en un director amado/odiado por mí. Y eso, sin llegar a realizar nunca una película excelente.
Sin embargo, es fácil dejar de tenerle en cuenta. Su actitud, su perdida de peso y una decadencia que poco a podo se va dejando notar, son avales más que suficientes para dejar de ver sus películas, hacer borrón, cuenta nueva, y acabar de una vez por todas con el cine español.
Pero de pronto, aterriza una vez más en los cines con una marcianada. Marcianada en el sentido de que la pareja protagonista de la misma son José Mota y Salma Hayek. Bueno, pues una cosa así, yo quiero verla.
Llegan las primeras críticas de mi entorno diario. Estos afirman que se trata de poco menos que una puta mierda.
Así que sin ganas, me pongo a verla y ¡oh sorpresa! La cosa no está nada mal… es más, no es que no esté mal, ¡Es que es cojonuda!
Un individuo desesperado por el paro, y por las pocas esperanzas que le quedan de encontrar trabajo, decide irse a Cartagena a visitar el hotel donde pasó su luna de miel. Cuando llega allí, resulta que el hotel se ha convertido en un museo arqueológico; debajo del hotel existían ruinas del año de Mari-castaña. Husmeando, es sorprendido por un segurata, quedándose este enganchado en un estatua que es sujetada por una grúa. No soporta el peso y este se cae a unos hierros, quedándosele uno de ellos clavado en el cráneo y dentro del cerebro. Pronto llegan los médicos, que no se atreven a sacarle de allí, y los medios de comunicación hacen de este espantoso accidente un circo. Al individuo, no se le ocurre otra cosa que comerciar con su vida, a través de las cadenas de televisión.
En definitiva, se trata de una película, con tío atrapado en un sitio, y todo lo que ocurre a su alrededor, es el grueso de la película.
Pues una cosa que podía ser muy tediosa, De la Iglesia lo soluciona con ritmo y brío. La cámara no descansa, va todo a mil por hora y en ningún momento te aburres.
Claro que esta película es un encargo, y el guión lo firma el americano Randy Feldman, pero no obstante, la cosa a quedado muy De la Iglesia; se nota su toque, e incluso, en alguna ocasión, sus manazas.
Pero el principal atractivo de la película, no es la sobada trama (BURIED de Rodrigo Cortés, vendría a ser prácticamente lo mismo), ni el reparto coral lleno de caras hiper-conocidas, ni tan siquiera la presencia de Salma Hayek (jamona ¡Jamonísima! Cuanto más mayor, más buena está). El principal atractivo y sustento absoluto de la película, es José Mota. Si, ese de “Cruz y Raya”, que triunfa en televisión tras darle la patada al otro, a base de trasnochadas imitaciones y humor rancio que solo hace gracia a los abuelos. Pues resulta que detrás del caricato (que todo sea dicho, me cae como el puto culo de mal) se esconde un extraordinario actor. Uno de carácter, de los que saben. Estoy hablando de uno a lo Al Pacino o a lo Robert De Niro, pero españolizado. Da gusto ver a Mota en un papel tan goloso, y verle salir airoso de la aventura. No hacen falta ni cuatro líneas de dialogo, para olvidarte de que ese tío que está suplicando por un puesto de trabajo, es el mismo que provoca rechazo y animadversión con “El tío de la vara” o con el resto de fantochadas. Efectivamente, José Mota, lo hace muy, pero que muy bien. Ahora los medios se rasgarán las vestiduras y le darán un Goya, que además el tío es número uno en audiencia, pero amigos, recuerden que en la película NI SE TE OCURRA… DEJAR DE VERLA, ya estaba muy bien. Le auguro un futuro que dará que hablar, aunque protagonizará películas de mierda.
Y sin Mota, no hay LA CHISPA DE LA VIDA, eso está claro. Con otro actor, la película no sería lo mismo. Pero estaría igual de entretenida y emocionante que es de lo que se trata. Así que demos su mérito a Mota, sin restárselo a De la Iglesia.
Por lo demás, Juan Luis Galiardo a su estilo, Fernando Tejero, espantoso, Salma Hayek, correctita, y Antonio Garrido, actor de tercera en culebrones y teleseries, resulta ser otro gran descubrimiento, porque la verdad, es que lo hace muy bien también.
Me la compraré en DVD.
Aprovechen para soltar pestes…. Que creo que no me verán hablando tan bien de una película Española actual en mucho tiempo.
Un Inciso: De todas las películas españolas que he visto en el ultimo año (veo todas o casi todas, por cuestiones laborales), curiosamente, las dos únicas que me han gustado son de dos tipos consagrados y que llevan ya tiempo haciendo cine. La otra es LA PIEL QUE HABITO. ¿No les resulta esto revelador?

martes, 8 de junio de 2010

RATS

La “Nu Image” en la actualidad cuenta en su nómina con Robert De Niro, Al Pacino, Bruce Willis o Antonio Banderas. Se forra con las nuevas pelis de Stallone y va a "Cannes" a presentar sus productos, sin ningún tipo de vergüenza. Se han hecho grandes ¿Quién se lo iba a decir al Israelí Boaz Davidson?.
Pero todo eso no nos tiene que hacer olvidar
 que, si hoy “Nu image” son los responsables de que Pacino y De Niro sigan comiendo, ha sido posible al éxito que en videoclubes les reportaron, no hace ni diez años, todas aquellas peliculitas entrañables protagonizadas por violentos animales terrestres, marítimos y/o extraterrestres.
Pensando en ello (y cautivado, fascinado y alegre por los derroteros que se marca una compañía que ya desde sus inicios me cayó simpática), anoche decidí ver una de sus películas estandarte, la más entrañable y también una gran “explotation”, "Rats".
El título del que se beneficia más vendría a ser "Willard", aquel peliculón en el que Crispin Glover, completamente chiflado, controla a las ratas del viejo caserón en el que habita (a su vez remake de un film setentero).
En "Rats" no tenemos a Crispin Glover, en su lugar contamos con el chalado de un hospital psiquiátrico que dice tener telepatía con tan repugnantes roedores y lleva años alimentándolos mediante carne humana. De hecho, tales refrigerios, sumados a los experimentos científicos a los que fue sometida una de ellas, han hecho que esta alcance el tamaño de un perro, y dé buena cuenta, junto a otras ratas mas pequeñitas, del personal del hospital, a la par que una periodista se infiltra haciéndose pasar por loca, con unos fines que no acabo de enterarme muy bien cuales son.
Seamos serios, la peli es un porquería, es más mala que el mismo demonio; una infografía de pena con la que detectamos, sin ningún tipo de problema, cuales son las ratas reales y cuales las falsas. Una trama confusa y poco interesante. Un descuido general de todo el material dramático… sin embargo, los señores de “Nu Image" saben muy bien que aquél que osa ponerse delante de la tele a ver una película de ratas asesinas, quiere ver eso, ratas comiéndose a toda esa panda de hijos de puta… Y de eso "Rats" tiene a raudales, gore brusco, sangre a borbotones, cacas gigantes, descargas eléctricas, una rata gorda y grande de lo más chanante y un Ron Perlman pre-"Hellboy" dándoselas de listo y recibiendo su justo castigo.
A ratos es tremendamente aburrida, pero al final, cuando ves que no has dado al avance rápido ni una sola vez, cuando descubres que en los momentos con chicha has disfrutado como un enano, le das al stop y te vas a dormir con un buen sabor de boca, y con mil ojos, no sea que debajo de la cama ande alguno de esos asquerosos roedores.
Me encanta el rollito mainstream que lleva ahora “Nu image”, y todo por hacer tropecientas malas / buenas películas como esta.
Dirige Tibor Takacs, el de "La Puerta" y "Lecturas Diabólicas", que a día de se hace cargo de bodrietes simpáticos como "Mega Snake", "Arañas Devoradoras" o "N.Y.C.: Tornado Terror". Todo un señor director, desde luego.

sábado, 15 de junio de 2013

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (32): EL PERPETUO ACTO DE AMOR ENTRE MICHAEL Y STEVE



Mirado hoy, casi parece surrealista recordar los tiempos en los que la factoría "Cannon" dominaba en las taquillas del planeta tierra con sus subproductos de cutre-acción macarra y patriotera (según el día). De hecho, lo sorprendente no es ya que lograran taquillazos o recaudaciones considerables, el simple hecho de que consiguieran estrenarlos ya despierta mi mayor admiración. Pelis como la mítica "El guerrero americano" del adecuado año 1985, con la que "Cannon" seguía encabezonada en explotar la imagen del ninja que tantos dividendos le había reportado con ayuda del insigne Sho Kosugi. La diferencia es que ahora querían a uno con rasgos occidentales (y americanos, claro), así que se decidieron por Michael Dudikoff, un señor que, consecuentemente, anduvo durante unos años entre los primeros puestos de los "action heroes" cinematográficos, hasta que el "boom" comenzó a perder fuelle y terminó rodando productos de tercera división, algunos de ellos incluso a las órdenes del entrañablemente inocuo Fred Olen Ray. A pesar de eso, o justamente POR eso, el amigo Mike bien merecería formar parte del reparto de la próxima entrega de "Los Mercenarios". Y si no, que sea la siguiente.
El caso es que "El guerrero americano", o "The american ninja", dio mucha guita, así que en 1987 "Cannon" estrena "El guerrero americano 2", otra vez con Dudkioff, el eterno Steve James (también en la primera) y con el mismo director que lo comenzó todo, el "dame lo que sea que te lo filmo, pero si es con ninjas mucho mejor" Sam Firstenberg. También la segunda funcionó, así que no tardaron en preparar la que hacía tres. El problema es que, probablemente, a Michael Dudikoff ya se le habrían subido los humillos y querría interpretar papeles más serios y respetables (¡todo es cíclico en este planeta!, que aburridos que somos los humanos, par diez), así que se buscaron a un sustituto, otro pazguato al que lanzar como nuevo "action hero", y ese fue David Bradley. Junto a él, Steve James de nuevo. Y de director, alguien distinto, Credric Sundstrom. Esto ocurría en 1989.
Ya metidos en 1990, una agónica "Cannon", fieles a la entonces habitual y desesperada táctica de explotar a perpetuidad sus franquicias de éxito en busca de alegrías, produce la que hace cuatro, "American Ninja 4: The Annihilation". Dudikoff que, me supongo, se habría percatado de que nadie más le quería como prota, decide regresar a la saga y hacer doblete junto a David Bradley y el director Sundstrom. El que falta ahora es Steve James... y ojo, que en 1990 aún estaba vivo.
Yo hacía tiempo que le había perdido la pista a la franquicia. De hecho, no recuerdo si ni tan siquiera llegué a ver la tercera parte. En cualquier caso, para 1993 se estrena "The American Ninja 5", con el Sr.Bradley retomando sus responsabilidades protagónicas junto a ¡¡Pat Morita!!. Ni la he visto, ni quiero, pero dicen por ahí que es horripilante y está confeccionada básicamente para plateas adolescentes. Todo muy light y con inadecuado humor. Originalmente nació como un producto ajeno a la saga (de ahí que Bradley, a pesar de repetir, ¡interprete a OTRO personaje distinto!) pero la "Cannon" decidió titularla del modo que la tituló en plan "a ver si pica alguien". Y no debieron de picar muchos porque, según la lista de Imdb, "The American Ninja 5" es su última película. El director se llama Bob Bralver y a mi me impogta un cagajo. 
El caso es que, como todo lo que atañe a la nostalgia ochentera, "El guerrero americano" ha ido ganando cierto estatus entre los fans del action-hero clásico. Yo nunca lo he entendido, básicamente porque nunca me ha gustado. Y no hablo por hablar, hará un año y poco que revisé la primera en formato VHS y la encontré soporífera. De hecho, la tiré a la basura y todo... eso sí, no sin antes sacar la caratula del estuche y guardarla en mi carpeta-para-caratulas-de-VHS... que me ha ido de perlas a la hora de gestionar esta entrada.
Paralelamente a la invasión del cine de acción macarra en nuestras pantallas por parte de las grandes -y medianas- compañías, las pequeñas, sobre todo las de países exóticos y/o asiáticos especialistas en artes marciales, se ocupaban de saturar los estantes de los video-clubs. Y lo hacían con brío, descaro y sinvergüenzería. Plagiando a los productos de clase A. Estratagema esta de la que participaban -conscientemente, o no- las distribuidoras españolas que, a la hora de diseñar sus caratulas, no se cortaban un pelo recortando y calcando imágenes de las pelis más populares. Pelis como la misma "El guerrero americano". Y a las pruebas me remito....
Si cogemos la caratula arriba expuesta, y miramos las fotos de la parte trasera, destaca esta:


En ella, Michael Dudikoff y Steve James se ahostian sin demasiada saña. Es la escena en la que sus personajes, previamente enemigos, se convierten en coleguitas y, luego, colaboradores.
Bien, algo de homoerótico tendrá el tema como para que, a la hora de copiar la caratula de "El guerrero americano", haya resultado ser la imagen preferida de unos y otros, tal y como aclara la siguiente galería...



Estamos ante dos productos de la insigne-ficante "Filmark", la factoría de salchichas caducadas de Tomas Tang, señor -¿o ente?- especialista en el reciclaje descarado y desvergonzado habitual en este puto blog. 
En la caratula de "El tigre amarillo" la imagen de los chicos atizándose se sitúa justo en el medio, ahí, en plan destacada. Y destacaría más si no fuese por un pequeño detalle bizarro y estrambótico que me ha cegado de fascinación... ¡¡¿¿qué coño hace ahí arriba el puto COCHE FANTÁSTICO??.... vale, los nombres de Michael Dudikoff y David Haselhoff se parecen fonéticamente pero ¿tanto como para confundir productos? (no busquen respuesta, es un gag).
Por lo menos se toman la molestia de cambiar el color de las camisetas de los interfectos, cosa que no hicieron los manguis que diseñaron la caratula de "Dark Day Express" (película comentada por nuestro Aratz), ya que los dos lucen los colores caqui de la imagen original (aunque, por contra, Steve James tiene la cabeza un poco más ladeada).
Pero no todo se limita a los dominios de mister Tang, hay más....


No he visto "America Rugiente" ni tengo intención, pero por lo que deduzco se trata de un drama de acción carcelario de origen italiano, viendo como veo que su prota no es otro que George Eastman, el mítico Luigi Montefiori de las pelis de terror italo parlantes de los años ochenta. 
No cabe duda de que los mozos de la parte de atrás pertenecen a otra peli (pinta de italianos no tienen, no). Así como la imagen superior de delante (los de "Soho video" eran auténticos especialistas en el recorta y pega). Pero los que aquí nos interesan, obviamente, son Michael Dudikoff y Steve James, que pal caso ni tan siquiera es una ilustración disimulada. Se trata de la auténtica foto, tal cual, a la que han añadido un cuchillo cayendo de la mano de Steve... porque pensarían que le daba un rollo más carcelario, supongo.
Dejando a un lado la puñetera foto de los machos peleando, pero sin salirnos de "El guerrero americano" y de Michael Dudikoff en particular, déjenme animarles a mirar detenidamente la caratula que sigue. Luego hablamos de ella.


Como "America Rugiente", "Sobre el camino" es también un drama carcelario, pero no Italiano, este es americano tal y como su título original indica, "On the yar". ¿¿Qué cojones es "yar"??... bueno, es que al diseñador le faltaría la D del Letrasset, pero en realidad la peli se titula "On the yard" que, sí, traducido significa algo parecido a "Sobre el camino". ¡¿Cómo sería la traducción de "On the yar"?!, pues "Sobre el camin", digo yo. Se trata de un film de 1978 con fama de soso... tanto que, en fin, nadie lo recuerda.
Merece destacarse la imagen de ese señor encerrado en una celda. Que yo sepa la peli no habla de prisiones militares. ¿Entonces de qué esos ropajes color caqui?. Pero... anda... a mi que me suena ese tio... a ver, acerquémonos más...


¡¡Canastos!!, pero si es Michael Dudikoff. Un Michael Dudikoff al que alguien se tomó la molestia de pintar ¡¡unas gafas de sol, un bigote y un cigarro!!. Y con punta fina. ¡¡La madre que los parió!!. Esto me recuerda a otras dos estratagemas parecidas urdidas por otras cutre-distribuidoras y de las que ya hablé en su momento (AQUÍ y AQUÍ).
Como decía arriba, los de "Soho Video" eran auténticos especialistas en el reciclaje descarado e indigno. Seguro que la imagen del tio con la camisa ensangrentada es también de otra película, aunque no puedo localizar a cual pertenece. De lo que sí estoy seguro es que, igual que Michael Dudikoff no aparece en el reparto de "Sobre el camino", Harvey Keitel tampoco. ¡¿Qué hace el fucking Harvey Keitel en la parte trasera de la caratula?! (Y no desvarío, a continuación les dejo la imagen original, perteneciente a "Malas calles", en la que Harvey posa violentamente junto a Robert De Ninja... er, digo, De Niro. Eso sí, en versión no-invertida).


Únicamente "Soho Video" tiene la respuesta. Y "Metropolis Home Video". Y "Group W Productions". Que maravilla, cuanto morro, cuanta jeta junta... nadie diría que hablamos de distribuidoras españolas... con lo honesto y legal que es todo el mundo en este país nueso.

ACTUALIZACIÓN (6-2-2015):
Y sin comerlo ni beberlo, de pronto hace su aparición una caratula más que explota el acto de amor entre Michael y Steve, esta que sigue...



En definitiva otro subproducto asático repleto de nombres raros que no aparecen ni en "Imdb", y si lo hacen nunca es en las funciones que se supone ejercen aquí. Para más inri, la peli fue editada por la legendaria "Chock Video", cuyo catálogo no tenía desperdicio...
¿Cuantas más habrá?... a saber.

martes, 24 de febrero de 2026

TODO SOBRE MI DESMADRE

De la factoría Apatow, y pasando prácticamente desapercibida en España, “Todo sobre mi desmadre” se postula como una de las comedias más divertidas —quizá la más— de principios de siglo. Y no es solo que sea divertida: es que el guion es impecable y todos los actores están soberbios. La cosa consiste, básicamente, en ver a un grupo de cómicos haciendo el payaso, y hacerlo muy bien. 
A Jonah Hill lo nominan a los "Óscar" por papeles como el de “Moneyball”, un drama deportivo de esos que tanto gustan en Hollywood, o por “El lobo de Wall Street”, película por la que debería habérselo llevado. Pero en “Todo sobre mi desmadre” ya se intuyen esos mimbres de gran actor hollywoodiense, de estrella camaleónica que sirve lo mismo para un roto que para un descosido y que, con el entrenamiento adecuado, podría hacer lo que le diera la gana con cualquier papel. Siempre suele estar bien, pero la primera vez que Hill está verdaderamente memorable es aquí, en “Todo sobre mi desmadre”. Y no es poca cosa, porque los papeles de comedia rara vez son agradecidos. 
Luego ya, a posteriori, parece que se le ha ido viendo menos…
Aquí interpreta a "Aaron", un ejecutivo musical afable cuyo cometido durante toda la película es pasarlas canutas.
A su vera está el cómico británico Russell Brand, que tiene el caramelito perfecto para lucirse: "Aldous Snow", estrella de rock drogadicta a la que el pobre "Aaron" debe trasladar de Londres a Los Ángeles. Brand está estupendo, sí, pero ese personaje caricaturesco le pone la gloria bastante en bandeja. Hill, en cambio, se lo tiene que currar mucho más. La tercera en discordia es Rose Byrne, magnífica actriz cómica que, acostumbrada a papeles de esposa madura y comedida, aquí se desmelena interpretando a una estrella del pop pasada de vueltas con las drogas, que canta sobre las bondades de su propio trasero. Una mezcla entre Britney Spears y Katy Perry, pero llevada al extremo de la caricatura. También aparece, como jefe de la discográfica, el rapero Sean “Puff Daddy” Combs, que compone una interpretación cómica más que solvente, a pesar de ser, probablemente, uno de los tipos con menos gracia de la industria musical —y fan del aceite para bebés—.
Mención especial merece el título en castellano, que solo puede ser obra de alguna lumbrera —o de algún cachondo— con un peculiar sentido del humor. La gracia consiste en hacer chanza de “Todo sobre mi madre”, cuyo público es prácticamente el opuesto al de la película que nos ocupa. Vale que el título original era complicado de adaptar (“Get Him To The Greek”), pero “Todo sobre mi desmadre” me sigue pareciendo horripilante. Y la broma continúa: recientemente se estrenó “Todo sobre mi padre”, otra comedia más al servicio de Robert De Niro. Aquí el título encaja algo mejor, pero ya está bien con el chiste, que no da para tanto.
“Todo sobre mi desmadre” nace del capricho del director, fascinado por el personaje de "Aldous Snow" que aparecía en “Paso de ti”. Allí, con apenas unos minutos en pantalla, Russell Brand se metía película en el bolsillo. La solución fue sencilla: hacerle una propia. Y Brand, claro, encantado, más aun sabiendo que compartiría protagonismo con Jonah Hill, que ya aparecía en “Paso de ti”, aunque en otro rol.
El resultado es un "spin-off" que supera con creces a su predecesora. Si “Paso de ti” era una comedia romántica con un punto gamberro, “Todo sobre mi desmadre” es directamente un concierto de los "Rolling Stones" al que uno asiste colocado de cocaína para, en pleno clímax, bajarlo todo con quaaludes. Esa es la energía.
La premisa es sencilla: "Aldous Snow", estrella en decadencia, se hunde tras componer una canción buenista sobre niños africanos que acaba siendo considerada la peor de la historia. Vuelve a la bebida. Mientras tanto, "Aaron", fan suyo desde crío y ejecutivo del mismo sello que lo representa, propone organizar un concierto en el "Greek", donde "Snow" actuó diez años atrás con enorme éxito. Su jefe compra la idea y le encarga una misión simple en teoría: ir a Londres, recoger al artista, meterlo en un avión y llevarlo sano y salvo a Los Ángeles en pocos días. La cosa se convertirá en una espiral de drogas, sexo y caos.
El rodaje, según se cuenta en el audio comentario del DVD, fue lo más parecido a una fiesta itinerante. Londres, Nueva York, Los Ángeles, Las Vegas… En una de las múltiples escenas de juerga, una brigada antinarcóticos se presentó en el set dispuesta a registrar al equipo. Pero el jefe resultó ser fan de “Paso de ti” y, al reconocerlos, decidió mirar hacia otro lado. Les dejó rodar en paz. ¿Había drogas allí? Nunca lo sabremos. Aunque, conociendo la obsesión por el control del director, quizá todo fuera menos salvaje de lo que parece.
La actitud casi guerrillera de la película se nota en sus cameos. Russell Brand, que presentaba los premios "MTV" aquel año, aprovechó para acudir con un equipo reducido y grabar casi sobre la marcha las apariciones de Christina Aguilera y Pink. Con Katy Perry también se rodó material que luego no se utilizó. Pharrell Williams aceptó participar tras declararse fan de “Supersalidos”. Y el propio Brand rodó escenas de concierto durante un espectáculo real en el "O2 Arena" de Londres ante 15.000 personas, que quedaron incorporadas a la película.
Como curiosidad, durante el rodaje de una escena con Elisabeth Moss se produjo un pequeño terremoto de magnitud 4,0 en la escala Richter. La reacción asustada de Jonah Hill quedó registrada y puede verse en las tomas falsas del DVD. Merece la pena.
Con un presupuesto de 40 millones de dólares, “Todo sobre mi desmadre” recaudó cerca de 100 millones en todo el mundo. Funcionó especialmente bien en Inglaterra, donde Russell Brand es una auténtica estrella. En España, en cambio, fue un fracaso: apenas 88.093 espectadores. Una cifra ridícula. Y no me extrañaría que el espantoso título tuviera algo que ver.
Sea como sea, “Todo sobre mi desmadre” me parece una comedia enorme. Sin duda, una de las mejores de las últimas tres décadas. Y lo digo sin exagerar.

lunes, 17 de octubre de 2022

COPPER MOUNTAIN

Telefilm canadiense del año 1983 que por derecho propio se merece una entrada en este blog, por ser una cosa más rara que un perro verde y más malo que pegarle a un padre.
La gracia del asunto consiste en que este telefilm se rodó con fines comerciales para ser emitido en su momento en la televisión canadiense y, décadas después, ser lanzado en DVD como si se tratara de una película nueva de Jim Carrey, como ya pasaba con “Rubberface”, por aprovechar la rematada celebridad con la que contaba el actor en la era del disco versátil digital. Sin embargo, cuando rodó esto, era semi-desconocido.
Le secunda en el reparto Alan Thicke, quien pronto conocería asimismo la fama gracias a interpretar al padre de Kirk Cameron en la serie “Los problemas crecen”.
La película tan solo dura una hora, no tiene un argumento reconocible y, viéndola, tuve la sensación de estar contemplando una especie de recuperación de latas perdidas de algo inconcluso que había visto la luz por que en ese metraje aparecía Jim Carrey, pero no, resulta que es que el corte final de esto es así de malo.
“Copper Mountain” sirve para mostrar al espectador las bondades del resort vacacional de Club Med, que cuenta con su estación de esquí que, como el título indica, se encuentra situado en el pueblo de Copper Mountain en Colorado. Este pueblo sigue siendo destino de vacaciones actualmente en la vida real y, prácticamente, se siguen realizando el mismo tipo de actividades que se nos muestran en la película.
Dos jóvenes acuden a Club Med a pasar sus vacaciones y a disfrutar de las distintas opciones de ocio del lugar, por lo que mientras uno decide dedicarse en cuerpo y alma al esquí, el otro utilizará su gracejo natural para seducir a las chicas.
Como una de las principales atracciones del lugar son las actuaciones en directo, veremos tocando a una serie de grupos folk (¿o es country?), ocupando más de tres tercios del metraje total, dejando tan solo uno para los avatares lúdico-eróticos de Carrey y Thicke. Al espectador no le importa una mierda ni una cosa ni la otra.
Al mismo tiempo y, supongo que como comediante que empieza, hay momentos para el lucimiento de Jim Carrey, concretamente una imitación que hace de Sammy Davis Jr. bastante buena, pero en absoluto su buen hacer salva de la quema una película que, aun durando tan solo una hora, a los 10 minutos de visionado se convierte en una tortura cruel e implacable. En serio, es muy mala.
En una ocasión, ya siendo una celebridad, le preguntaron a Alan Thicke por la película, y él respondió que era tan mala que ni siquiera Jim Carrey estaba gracioso.
Sin embargo como objeto raro, misterioso y desperado, “Copper Mountain” no tiene precio, ya que se trata de una de esas películas que junto a “Greetings” con Robert De Niro, "No hay lugar para esconderse" con Stallone  o “Las burbujas mágicas” con George Clooney, fueron explotadas hasta la saciedad una vez sus protagonistas se convirtieron en estrellas, y eso siempre mola, es curioso o llama la atención de los responsables de este maravilloso blog.
Lógicamente, “Copper Mountain” tiene varias caratulas según sus ediciones de DVD, una más honesta con un Carrey jovencito en primer plano, otra que intenta parecer, no se, “Mentiroso compulsivo” y esta con la que yo ilustro la entrada de hoy, que me ha parecido especialmente espantosa.
Dirige este spot publicitario largo, un canadiense llamado David Mitchell que ha producido posteriormente mogollón de películas de tercera categoría y dirigido sucedáneos de esta con “Loca academia de esquí 2”, “Sky Hard” o vehículos para el lucimiento de Lorenzo Lamas como “La máscara de la muerte”. Casi nada, señoras.

sábado, 23 de octubre de 2010

TAL PARA CUAL

En un intento por volver a poner de moda a la pareja que ya lo estuvo cinco años atrás (con la sobrevalorada "Grease"), se ideó esta estupidísima, pero por otro lado, muy divertida comedia romántica con componentes fantásticos, que lejos de encumbrar a nuestros protagonistas de nuevo, como era intención, los hundiría en el más repugnante fango. La peli fue un fracaso tanto de crítica como de público.
John Travolta, que aunque no dejó de trabajar nunca, sí fue relegado a un segundo plano, rodando a partir de esta folletines que rozaban la "serie B" (la que nos ocupa, sería un digno precedente) y ya no saldría de ese foso hasta que Tarantino decidió sacarlo de ahí, y Olivia Newton-John protagonizaría su ultima película, puesto que el cáncer la retiró de los escenarios una temporada hasta entrados los noventa, que recuperada, volvería para hacer papelitos poco relevantes en telefilmes y grabar discos que ya nunca encabezarían las listas de éxitos. Esta puñetera película, se los cargó.
Dios está muy cabreado con la humanidad, así que decide enviar a la tierra un nuevo diluvio. Unos ángeles que trabajan para él (encabezados nada menos que por Scatman Crothers y Charles Durning), logran convencerle para que no lo haga. La condición que pone a cambio es que un inventor de tres al cuarto (Travolta) que acaba de robar un banco para pagar sus deudas, sacrifique su vida por la cajera a la que ha atracado (Newton-John) y viceversa, con una semana de plazo. Pero para complicar aún mas la cosa, el diablo (Un decadente Oliver Reed) lo pondrá todo un poquito más difícil.
En su momento era una película más que disfrutable, de aquellas que veía una y otra vez sin descanso, ofreciéndome siempre un funcional entretenimiento. Pero con las mismas, el otro día caí en la cuenta de que no me acordaba ni de un solo de sus fotogramas, así que fue la ocasión ideal para repetir. ¿Cómo me sienta hoy, transcurridos ya veinte años (calculo)? Pues como totalmente desfasado. 
Material de uso, disfrute y visita rápida al water close. Con la misma facilidad que se ve, se olvida. Desde el aspecto de los protagonistas con esos cabellos cardados, esos calentadores, esas camisetas cortas y esas gafas de sol azules con un rayo que cruza por el medio (y que luego resultan ser comestibles), hasta la banda sonora con esos tempranos sintetizadores, que por momentos nos recuerdan al gitano de la cabra. La verdad es que da vergüenza ajena ver todo eso. Es tan de los ochentas, que parece una película actual en la que se exageran las estéticas y maneras de tan querida década… pero no, es una peli de la época. Travolta y la Newton-John representan el joven medio americano del año 83, con esas pintajas y esas mentalidades… al menos en las películas.
Pero entretenida lo es, y un rato largo… quizás los tiempos que corren hacen dificultoso ese disfrute, pero si lo piensas fríamente, en la época no se le podía pedir más a una comedia romántica. Al menos les metían algo de chica en el argumento, que las de ahora, no tienen ni imaginación…
Dirige Jon Herzfeld cuyo último trabajo ha sido dirigir el "making of" de "Los Mercenarios", y le ha dado violentamente al telefilme entre medias de esto y la peli que nos ocupa, haciendo un paréntesis en 2001 para dirigir una de las peores de Robert De Niro, "15 Minutos".
Película maldita, sin duda, esta "Tal para cual".

jueves, 4 de junio de 2009

DOUBLE IDENTITY: THE COUNTERFEIT LIVES OF HOLLYWOOD LOOKALIKES

"Double Identity: The Counterfeit Lives of Hollywood Lookalikes" explora el mundo de los dobles de famosos, centrando la cosa en unos Joe Pesci, Robert De Niro, Michael Jackson, Uday Hussein, Shania Twain (su puta madre sabrá quien es) y Ozzy Osbourne de mentirijillas.
¿Qué sacamos en claro de este documental?, no se ustedes, pero yo saco que la vida de un doble de famoso, el vivir a la sombra de una celebridad, es un autentico asco. Es patético. Aunque tipos más avispados, como Joe Manuela (en la foto. Sí, ese es Manuela, no De Niro. El parecido resulta asombroso), saben sacarle provecho a su parecido, y aparte de dejarse ver en saraos de distinta catadura, se lo montó para aparecer en escenas de "Fanático" o "Grandes Ocasiones" cuando el actor de verdad no estaba disponible. Aunque lo gracioso de todo esto es que el tal Manuela acabó siendo detenido al intentar sacar dinero de un banco haciéndose pasar por la celebridad a la que se parece. Actualmente trabaja habitualmente con el doble de Joe Pesci y tienen un pique muy grande, pues asegura que le tiene envidia por todo lo que ha conseguido. No hacen más que acusarse el uno al otro durante todo el documental.
Mucho más triste es el caso del imitador de Michael Jackson, que siendo además fan empedernido del follabebés, se hunde personalmente cuando a su ídolo lo acusan de pederastia, o cuando fracasa musicalmente, porque al igual que a Jackson, esas cosas le afectan igualmente a su carrera... si no hay MJ, no hay imitador. Este tipo está realmente deprimido, da hasta pena.
Menos interesantes son los casos de los otros dobles, en parte también porque son menos interesantes los famosos a quienes imitan, aunque hay que decir que, según el doble de Ozzy Osbourne, un tullido con todas las de la ley, el parecerse a aquel le ha dado la vida.
Especialmente me llama la atención el hecho del que el personal pique cuando ve a todos estos dobles por la calle, se creen realmente que son las celebridades. Hombre, el parecido es notable... pero tampoco tanto.
Pues un documental muy interesante, para zamparse entre la comida y la siesta.

jueves, 16 de junio de 2011

NO HAY LUGAR PARA ESCONDERSE

Nueva York, finales de los sesenta. Con el rollo hippie, un grupo de estudiantes anda armando jaleo colocando bombas en empresas y sembrando el terror a pequeña escala. Un buen día, al tomar contacto con un terrorista profesional, logran poner al F.B.I. en jaque, pero uno de los estudiantes, que aboga más por la libertad y la no violencia, se pasa la película intentando huir.
Basada en hechos reales, se trata de una vieja película protagonizada por un jovencísimo Silvestre Stallone post "El semental italiano" que se quedó almacenada en una lata hasta que a alguien, en 2006, se le ocurrió sacarla de ahí, remontarla y comercializarla en DVD bajo el título de "Rebel", pero no cayendo en el ya manido engaño de hacérnosla pasar por una peli actual de Stallone como pasaba con algunas de las ediciones más recientes en DVD de "Greetings" de Brian de Palma con Robert De Niro. Rodada con algo que creo detectar como 16 mm. grasiento y aceitoso, lo único que puedo destacar de la peli es ese look cercano al underground de la época (sin llegar a serlo) y a Stallone, que en su afán por demostrar que es un buen actor, la pifia llevando su actuación al extremo, lo que causa la hilaridad del espectador. Por lo demás, pocos coñazos hay más aburridos que este. Y además con mensaje.
De carácter mucho mas “exploitation” es la existencia de otro metraje, un poco más exitoso, titulado "A man called... Rainbo" datado en 1990 y que, oportunamente, se vendía como si fuera algo así como una precuela de "Rambo", aunque su verdadero fin era mucho más ridiculizante (con respecto a Stallone).
En definitiva, tanto uno como otro montaje, para saciar la libido del cinéfilo mas ávido de este tipo de curiosidades está bien, pero nada más. Dirige Robert Allen Schnitz, que tan solo logró rodar un par de títulos más y ninguno de ellos con suficiente relevancia como para citarlos siquiera. Apunte final: a medida que indago en la filmografía total de Stallone, más me va fascinando.

domingo, 10 de octubre de 2010

JACK NICHOLSON, BIOGRAFÍA

No soy en absoluto fan de Jack Nicholson, ni me parece que haya llevado una carrera tan destacable como la de otros actores de su generación como Robert De Niro o sobre todo Al Pacino, con esa desmadrada y desmelenada decadencia tan entretenida, tan de "serie B". La de Nicholson es más discreta y, por tanto, menos destacable.
Lo que no me cabe duda es que, como estrella de Hollywood implacable que es, ha tenido que llevar una vida, al menos, interesante de ser leída, llena de desfases, droga, cuernos, malos tratos, prepotencia y baloncesto. Y mira tu por donde, "T&B" edita la biografía no autorizada perpetrada por Dennis MacDougal. ¿No autorizada?, bien, podré leer como Jack se la metía por el culo a Angélica Houston en una noche de alcohol y drogas.
Bien, pues no se lee nada escabroso en este libro. Es más, Jack Nicholson es un personaje secundario. Un tocho considerable, de proporcional aburrimiento, en el que se nos cuenta como Robert Evans cerraba muchos tratos, como Jack firmaba contratos, como "Paramount" se iba a la quiebra, e incluso el buen gusto paleto de Nicholson a la ora de comprar obras de arte, pero nada que no sea superfluo en cuanto a los dos factores que a mí me interesaba a la hora de leerme la biografía de un actor: Cine y vida. Las anécdotas de ambos casos.
Así pues, un libro que cuesta leer. De hecho a mi me ha costado la friolera de seis meses el acabarlo. Tras tan agria lectura, la conclusión que saco es que Jack Nicholson era un idiota, que además tuvo una vida más aburrida que la mía, que ya es decir.

miércoles, 10 de junio de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "EL TIEMPO DE LOS INTRUSOS"

Esto si que es una verdadera película de culto. En primer lugar, por tratarse de una película de Walter Hill de la que nadie parece acordarse, con un guión de Robert Zemeckis y Bob Gale que no solo no les pega nada, sino que les salió para la ocasión un tanto macarra, y en segundo lugar porque siendo como fue un pequeño fracaso, al menos en los circulos de raperos más cinéfilos, se la considera una película a tener en cuenta, en parte por su soundtrack, el cual fue un hit en los 90, en parte porque juntaba por primera vez en la pantalla a dos astros raperos como son Ice-T e Ice Cube. Lo más parecido para un rapeoride a lo que pasó con De Niro y Pacino en "Heat". A estos les acompañan Bill Paxton y William Sadler.
Cuenta la atípica historia de unos bomberos que reciben el mapa de un tesoro escondido en un edificio ruinoso, y el como se matan entre ellos para conseguirlo. Una cosa muy curiosa que asistí el día de su estreno a verla al cine dónde luego me tiraría años trabajando y que recuerdo que me hizo cierta gracia, pero que debería volver a revisar de nuevo por la lejanía en la que se almacena en mi cerebro.
No obstante, sus fotocromos son de lo más sugestivos.
Esto si que es "noventero"... Ya están aquí.