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viernes, 1 de mayo de 2009

LOCADEMIA DE CONDUCTORES

Comedia inconfundiblemente ochentera surgida en pleno boom de la serie "Loca academia de policía" (que nuestro amigo Víctor tan bien diseccionó hace un tiempo en este mismo blog). De hecho, el director (Neal Israel) y el guionista (Pat Proft) habían currado (y seguirían haciéndolo) en dicha franquicia (en concreto, Proft también llegó a ser un colaborador infatigable del clan ZAZ -Zuckers & Abrahams-, sobre todo en lo que se refiere a la creación de "Agárralo como puedas" y lo que la siguió). Supongo que, por ese motivo, el título Español es del todo justificable, aunque nada tenga que ver con el original ("Moving Violations"). De chavales todos nos referíamos a ella como "Loca academia de conductores", y tardamos un poco en descubrir y asumir la extraña mutación de las dos primeras palabras.
Otro aspecto muy curioso del film lo encontramos en su reparto. El prota es John Murray... hermano de Bill Murray. No solo se parecen mucho, sino que actúan casi igual y dan vida al mismo tipo de personaje, el golferas/perdedor simpático de buen corazón. Le sigue otro hermano ilustre en el rol opuesto, el del poli malo, James Keach, familia de Stacy "Mike Hammer" Keach, con quien también guarda mucho parecido físico. Seguimos mirando y descubrimos dos coincidencias curiosas, por un lado tenemos a Brian Backer interpretando a un tipo que se enamora de una punk muy new wave (¡era la época!) y se deja cresta. Este tipo era el "nerd" protagonista de "La Quema". Pero ahí no acaba la cosa, resulta que uno de los personajes secundarios de aquella, de los que moría en la famosa y cruenta secuencia de la balsa, Ned Eisenberg, también actúa en "Locademia de conductores", y encima interpreta a un fan del cine de terror y la violencia que, en cierta escena, se pone una máscara de hockey y empuña una sierra mecánica. El resto de actores son secundarios populares del cine de aquella década, resaltando a Jennifer Tilly haciendo de "tonta buenorra", papel este que, creo, solía repetir muy a menudo.
Si a todo eso añadimos que la peli funciona como entretenimiento puro, sanamente tonto y divertido, pues oye, como que es para alegrarse ¿no?. La historia va muy en la línea de aquellos tiempos, grupo de personajes variopintos, mas bien torpes pero buena gente, se ven obligados a volver a la escuela de conducción o perderán sus permisos y autos. Los responsables de esta tienen un plan maléfico para el cual piensan lograr que nadie apruebe. Todo ello da pie a un montón de gags y situaciones delirantes (muy buenos los chistes de la mujer anciana escasa de visión) que concluirán a lo grande (el desenlace recuerda a una mezcla entre los de "Desmadre a la americana" y "Granujas a todo ritmo", ni más, ni menos).
Para pasar el rato y ponerse nostálgico.

sábado, 12 de junio de 2021

ESCÁPATE COMO PUEDAS

Curioso tributo al cine de los Hermanos Marx por parte de otros hermanos, Jerry y David Zucker, integrantes de los legendarios ZAZ, a los que debemos indiscutibles clásicos de la comedia como "Made in USA", "Aterriza como puedas", "Top Secret" o "Agárralo como puedas". Para la ocasión ejercen de productores, otorgando las riendas de la dirección al ex-actor (y mano derecha de Adam Sandler) Dennis Dugan. Del guion y la música se ocupan colaboradores habituales de los ZAZ, Pat Proft e Ira Newborn. La inspiración del universo Marxiano es tal, que en muchos casos se considera "Escápate como puedas" (oportunista rebautización de "Brain Donors", "Donantes de cerebro") un remake no confeso de la supuesta mejor película de Groucho, Harpo y Chico, "Una noche en la ópera". Apropiación más que reconocida en los créditos finales de la reseñada. Es cierto que guardan muchos puntos en común (cambiando ópera por danza, y repitiendo esquemas como la pareja babosa, el divo malvado, la viuda ricachona, y el trío cómico saboteando la función al final), pero no todo es idéntico, ni se focaliza de manera exclusiva en "Una noche en la ópera". Vemos una escena situada en un quirófano que recuerda a otra peli de los Marx, "Un día en las carreras".
Una viuda millonaria recibe como herencia el deseo por parte de su marido de crear una compañía de danza encabezada por el bailarín más famoso del mundo. Para conseguir su fichaje, manda a sus dos abogados. Uno es el típico individuo de recta moral y malas intenciones. El otro es... el Groucho de la película, que implicará a dos personajes más en la movida. El abogado malvado consigue echar al trío, cosa que motivará que la líen parda durante un estreno y, de paso, den la oportunidad de lucirse a una pareja de bailarines enamorados.
John Turturro da vida a ese Groucho, un abogado pendenciero al que únicamente le interesan el dinero y las mujeres, eventualmente fuma puros y gasta una verborrea sin fin (la verdad es que físicamente encaja muy bien en su condición de heredero del del bigote pintado, sin llegar a copiarle el look). El humorista británico Mel Smith sería Chico. Y Bob Nelson hace de un Harpo que habla, con la inevitable gabardina de bolsillos repletos de cachivaches. Puede que sea el personaje más irritante y menos efectivo. El humor supuestamente Marxiano ha sido adaptado a los tiempos modernos de 1992, y ocasionalmente gasta un tono más cafre y picantón, a base de referencias sexuales. En este último campo, y encarnando a una rubia tonta sexy, nos encontramos nada menos que con Teri Copley, impresionante ex-chica Playboy que algunos recordarán por su rol (de rubia tonta sexy) en "Transylvania Twist" de Jim Wynorski. Poco después de "Escápate como puedas" se pasó al Cristianismo más recalcitrante, escribiendo libros, actuando en productos afines y estropeando su belleza a base de cirugía. Que desperdicio.
Entre lo mejor de la película, están la secuencia de créditos a base de stop-motion con plastilina, cortesía de Will Vinton. Sensacional. Al final se retoma el asunto con igual talento, y es aquí donde encontramos un muñecajo indudablemente basado en las reconocibles facciones del hermano David Zucker.
Evidentemente, y a pesar de sus notorios esfuerzos, si la comparamos con los momentos más inspirados de los Hermanos Marx, "Escápate como puedas" sale perdiendo. No es tan ingeniosa. Pero tampoco hablamos de una flagrante goleada. Quiero decir que, después de todo, entretiene un ratico, provoca la risa y, en fin, que se puede disfrutar. Es la cantosa intención amorosa de su tributo (ampliado a otros comediantes añejos, como los Three Stooges) la que contribuye al afecto que pueda generar.
Para pasar 76 agradables minutos.

sábado, 20 de mayo de 2023

JOHNNY PELIGROSO

Recuerdo cuando "Johnny Peligroso" se estrenó en 1985 y los medios de comunicación le dedicaron unos breves minutos. Al fin y al cabo, solo era otra comedia tonta más para lucimiento de ese actor de comedias tontas llamado Michael Keaton. Las imágenes me llamaron la atención por absurdas, dando a entender que aquello era una "spoof movie" con todas las de la ley. Sin embargo, a pesar de ser devoto del subgénero, no fui a verla. Su ambientación gangsteril rollo años 30 no me llamó -ni me llama- cinematográficamente hablando. Pasaría un tiempo hasta que la consumí en vídeo. Y otras tantas décadas para que se ganara mi simpatía.
Efectivamente, "Johnny Peligroso" es puro "spoof", y de los gordos. En 1984, que es cuando se rodó, el tema aún tenía tirón... aunque por poco tiempo (fue el año de "Top Secret!" y su fracaso en taquilla). Así, como todo buen producto del ramo, el argumento podría servir perfectamente para una película seria: Auge y caída de un gangster. Cómo entra en una poderosa familia, escala puestos, le sale un competidor, aparece una chica de la que se enamora y su hermano se convierte en su mayor perseguidor al ejercer de fiscal. En realidad, nada nuevo. Es el modo de contarlo donde, obvio, reside la gracia. Y, pal caso, dicho más a conciencia que nunca.
De entrada, sorprende, y para bien, que el tema musical central lo canturree Weird Al Yankovic, un nombre perfectamente vinculado al formato de la bufa absurda, quien hizo exactamente lo mismo para "Espía como puedas", además de marcarse un buen puñado de cameos en la saga "Agárralo como puedas". Y, hablando de la reina de Roma, hay un gag en la primera de ellas que lo habíamos visto cuatro años antes en "Johnny Peligroso". ¿Plagio? Mmmmh... no sabría decir, debemos tener en cuenta que en los créditos finales se menciona a Pat Proft y Neal Israel -entonces casado con la directora del film- como "consejeros". Juntos y revueltos, los nombres de esos caballeros se asocian a una ristra de títulos cómicos que quitan el hipo: Varias 
"Locas academias de policía", varios "Agárralos como puedas", "Locademia de conductores" o "Despedida de soltero". Es decir, dos titanes de la nueva comedia yanki asentada en los ochenta.
Por todo ello (y teniendo en cuenta que entre los guionistas de "Johnny Peligroso" localizamos también a Norman Steinberg, quien formó parte de los creadores de "Sillas de montar calientes" nada menos) el humor del film no es solo tonto hasta el tuétano, además de un modo absolutamente orgulloso y abundante. Hay tantísimos gags que la calidad varía, pero desde luego sin llegar jamás a la basura arrastrada de muchas muestras recientes de "spoof" (salvo, quizás, "Weird", justamente apadrinada por Weird Al Yankovic). Entre los mejores, y que me hicieron reír, destacaría la guasa a costa de las antiguas películas sobre higiene sexual, en esta concretamente nos muestran -incluida animación- como el exceso de sexo puede hacer estallar los testículos. El retrato robot de Johnny Peligroso que, según los rasgos del dibujo, es... ¡el jodido Sylvester Stallone! La anciana madre de Johnny, con su pelo blanco y arrugas, que resulta contar únicamente con 29 primaveras, "Espero llegar a los 30", anhela. El polvo entre Johnny y su interés amoroso viene acompañado por la inevitable ristra de fuegos artificiales en los cielos. Al verlos su jefe desde otro lado de la ciudad, exclama: "Yo diría que Johnny está follando". Un titular de la prensa reza así: "Moroni deportado a Suecia. Dice que no es de allí" (con esta me descojoné a gusto). El médico que visita a la madre de Johnny, y siempre le encuentra pupas, afirma con vehemencia: "Es la tiroides", "¿Qué le pasa?" pregunta el hijo,"Que no la encontramos". Un gag muy agradecidamente de la época, por su tono políticamente incorrecto, hace referencia a la sirvienta experta en insultos racistas para todas las etnias imaginables. Tenemos un coche con los frenos manipulados que, al acelerar, acelera también la velocidad de la canción que suena por la radio. Y así seguiría y seguiría, porque quedan un buen montón de coñas más igual de graciosas y que, sin hacer de "Johnny Peligroso" un entretenimiento infalible, sí resulta una comedia loca la mar de simpática que te ayudará tranquilamente a pasar una tarde, o echar algo de claridad a un exceso de negros nubarrones.
Contribuye, y mucho, el amplio reparto, generoso en toda suerte de rostros familiares, algunos en primera fila, otros casi en función de extra. Todos entrañables. Aparte del mismo Michael Keaton, exultante en su momento de gloria como comediante, encontramos a Joe "Estamos muertos... ¿o qué?" Piscopo, seguido de un sensacional Peter Boyle, Griffin Dunne, el gran Dom De Luise en un cameo absolutamente idiota y, por tanto, muy gracioso, un inesperado Danny De Vito (protagonizando un gag surrealista que aún no sé si calificarlo de brillante o ridículo. Él y Keaton coincidirían de nuevo en "Batman Vuelve"), el cómico clásico Ron Carey (como con De Luise, habitual de Mel Brooks), Ray Walston (protagonizando un gag de "vendedor de periódicos agredido" que recuerda mucho a otro visto en "La última locura" de... sí, Mel Brooks). Alan Hale Jr, que menciono únicamente porque en 1975 aparecía en "The giant spider invasion" de Bill Rebane, y eso es motivo suficiente. Scott Thompson, uno de los esbirros del Teniente Harris en "Loca academia de policía". Gary Watkins quien, justo después, protagonizó el "Ruedas de fuego" de Cirio H. Santiago, nada menos. El feo y carismático Hank "El justiciero de la ciudad" Garrett. Jack "Cabeza Borradora" Nance haciendo de cura. Rick Rosenthal, director de "Halloween 2 (Sanguinario)", como juez. Y un titán del calibre de Carl Gottlieb, cuyo nombre va ligado a títulos de variable pero significativo peso como "Cavernícola", "Tiburón", "Un loco anda suelto" o "Amazonas en la luna", dando vida a un médico. Algo menos llamativas son las actrices principales, como Marilu Henner (habitual de la famosa serie "Taxi") y Maureen Stapleton quien, habiendo recibido un Oscar -por otra peli, of course-, debería conocer... pero no es el caso, lo que delata mi ignorancia supina. La lista sigue, no se crean, sin embargo, para ir terminando ya, me centraré en los roles vistos y no vistos de otro gran feo del cine, Vincent Schiavelli (el fantasma del metro en "Ghost" o el director de la cadena televisiva en "Man on the moon", era inseparable de Milos Forman) y un jovencísimo Lukas Haas -con sus enormes orejas- dando vida a la versión infante de Griffin Dunne. ¡¡BUF!! agotado estoy, oiga.
Todo esto lo cocina, en funciones de directora, Amy Heckerling, quien posteriormente alcanzaría una notable relevancia al responsabilizarse de "Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana", las dos primeras entregas de "Mira quien habla", "Clueless" y un mogollón de series televisivas, algunas bastante conocidas. Resulta curioso ver cómo la mujer no tuvo manías en materializar muchos de los chistes tirando a machistas y generosamente vulgares. Sí, tal vez solo quería currar y recibir el cheque (de hecho, el fracaso comercial de "Johnny Peligroso" propició que decidiera escribir sus propios libretos, en lugar de filmar los de otros). O, tal vez, entonces estas cosas se tomaban menos a la tremenda que ahora. Buenos tiempos aquellos.
Como colofón simpático, mencionar que, por lo visto, Brian De Palma es muy fan de "Johnny Peligroso". El día del pre-estreno se partía de risa con ella.

lunes, 25 de febrero de 2013

30 NIGHTS OF PARANORMAL ACTIVITY WITH THE DEVIL INSIDE THE GIRL WITH THE DRAGON TATTOO

Mucho se estaba tardando, tras el incuestionable éxito del “Found footage”, incluso más allá del género fantástico (caso de “Project X”), en realizar algún “Spoof” de este, podíamos decir, nuevo sub-género. Lo chungo es que cuando se le ocurre la idea a alguno, se les ocurre a los demás de golpe, y claro, tenemos las consiguientes aglomeraciones y /o equívocos por parte del respetable a la hora de ver  la parodia de “Paranormal activity”.
Por un lado, tenemos a los "padres del género" con “Scary Movie 5”, saga creada por los hermanos Wayans, a la que a posteriori se les unió David Zucker. En esta quinta entrega, centrándose sobretodo en “Paranormal Activity”, contamos con el guión de David Zucker + Pat Proft y Malcolm D. Lee (“Todo el mundo odia a Chris”) a la dirección.
La película actualmente está en fase de post-producción.
Curiosamente, a uno de los Wayans se le atribuye el guión de la recién estrenada en USA “A haunted House” dirigida Michael Tiddes. Y a la vez que se lanza esta en salas, en video clubs lo hace “30 Nights of paranormal activity with the devil inside the girl with the dragon tattoo” de Craig Moss.
Moss es habitual de este blog. Su especialidad es sacar “Spoofs” de tercera para su explotación en vídeo (¡son “Spoofs” de “Spoofs” prácticamente!) como “Breaking wild”, película consecuencia de “Híncame el diente” que se choteaban de la saga “Crepúsculo”, o “Virgen y culpable a los 41”. Pero también ha tenido un estimable debut en la pantalla grande con “Tipo Duro”.
Igualmente, la película de imposible título que nos atañe no podía ser más oportuna.
Tomando como hilo conductor la saga de “Paranormal Activity” mezclándolo todo con “The devil inside”, le pasa factura a otras tantas ajenas al “Found Footage” como puedan ser “Batman se Alza” o “Abraham Lincolm cazador de vampiros” e incorporando al personaje principal de la saga “Millenium”.
Un par de mujeres se encuentran una cinta VHS en el garaje de su casa cuya etiqueta reza “Found Footage”, así que se ponen a verla. Su contenido muestra a una pava que dice que su padre está poseído por un demonio y va con su cámara a hacer un documental sobre el tema al hospital psiquiátrico en el que anda ingresado. Por otro  lado, como estrenan casa, su marido graba en vídeo todo el respectivo trajín. Cuando se dan cuenta de que está infestada de fantasmas.
Y la cosa empieza terriblemente bien…
Se trata de recrear las escenas más celebres de estas películas, pero llevándolo todo al terreno del “Spoof”, consiguiendo por momentos ambientar el asunto y acojonar al espectador, para que al hacer acto de presencia el fantasma, este les haga putaditas del tipo pintarle unos bigotes de gato con un rotulador,  sentarse a ver la tele y hacer zapping, para acabar el ente fumando porros y masturbándose viendo porno. Y resulta harto divertido. ¿Qué es lo que pasa? Que por cada dos gags potentes te vienen diez sin ninguna gracia, siendo el resultado final una montaña rusa con un comienzo acojonante, para que los altibajos constantes te suman en el más insoportable sopor. Y es una autentica lástima, porque a priori prometía mucho.
Luego, filmada en video como está, se pasan por los huevos las reglas del “Found Footage”, es decir, que se sirve del look de estas películas, pero está montada de manera estándar, con sus planos contra planos y demás parafernalias, sin importar un carajo ser fiel o no al espíritu del subgénero.
En definitiva, es comedia y se deja ver, pero es floja, floja, floja.
Esperaremos a ver las otras parodias paridas por elementos versados en la materia, aunque tampoco confío mucho en que sus resultados disten mucho de la explotación videoclubera, decantándome, eso sí, por la aportación de Marlon Wayans.

viernes, 22 de mayo de 2020

TUNNEL VISION

Neal Israel, el hombre detrás del guion de “Loca academia depolicía” y director de “Despedida de soltero”, debuta  para la gran pantalla dirigiendo, junto a Brad Swirnoff, esta comedia de sketchs de corte satírico.
La película se aprovecha de la actualidad del momento, 1976, con el inicio de la televisión por cable que vaticinaba una programación más libre (y sin censura) que las televisiones nacionales de Estados Unidos. Intuyendo esto la película de antemano, la historia nos traslada a un futuro no muy lejano, 1985, en el que el senado está juzgando un canal de televisión llamado “Tunnel Vision”, en el que la programación está libre de censura y, por lo tanto, goza del beneplácito popular, cosa que a los entes bienpensantes de la américa blanca no les parece nada bien. Según palabras del director del canal, “Tunnel Vision es popular porque la libertad es popular”. Así, en la pantalla del juzgado, se da paso a la programación de dicho canal, que a su vez, da paso al espectador a lo que es la propia película. Entonces lo que vemos es un batiburrillo de sketches, muy en la línea del “Made in USA” de John Landis + ZAZ, pero con mucha menos gracia e inventiva que los que pudimos ver en aquella. Así, la cosa se compone de trailers de ficticias películas, spots de productos imposibles y concursos de televisión que parodian otros de gran calado en la cultura popular USA, si bien, se hace chanza de todo el politiqueo yankee de la época o se mofa de los estereotipos raciales con muy mala baba. Por lo demás, tonterías como Wrestling de celebridades, un anuncio sobre una pistola que al ser disparada anula la voluntad de la víctima —y que un padre de familia utilizará contra su hijo pequeño primero, contra su mujer después— o parodias de todo tipo social.
Lo bueno es que la cinta apenas dura una hora y diez minutos, con lo cual, y al ser una sucesión de sketchs que por separado no llegan a alcanzar los tres minutos de duración, la cosa se deja ver perfectamente, si bien, apenas esbozamos una sonrisilla de vez en cuando. No resulta muy graciosa, en parte también porque es un producto muy de su momento que usa, como motivo de su comicidad, personajes relevantes de aquella época de carácter muy localista, que es muy difícil que como espectadores  españoles que somos lleguemos a conocer. Pero tiene sus momentos lúcidos.
Por otro lado, la película cuenta en su cast con innumerables estrellas del cine y la televisión, con el aliciente de que, todos ellos, todavía no habían alcanzado la popularidad masiva con la que unos años más tarde contaron, por lo que tenemos intervenciones de gente muy famosa, incluso, en calidad de extra. Así, además de poder ver en pantalla en calidad de actores al propio Neal Israel o a su compinche a la máquina de escribir Pat Proft, vemos desfilar a gente de la talla de John Candy, Howard Hesseman, Chevy Chase, Roger Bowen, Ron Silver o Betty Thomas, todos ellos muy primerizos e inexpertos.
Neal Israel tendría su década de esplendor en los 80 gracias a las películas míticas que todos conocéis para en las décadas siguientes hacerse fuerte en la televisión, mientras que su co director, Brad Swirnoff, apenas escribió guiones para un par de cosillas más, sin importancia, y dirigió, un año después de esta, otra película de similares características titulada “American Rapsberry”.
“Tunnel Vision”, no deja de tener interés y curiosidad pese a ser una cosita menor e intrascendente.

sábado, 2 de mayo de 2020

APRENDE COMO PUEDAS

Estamos en 1996. El éxito de la trilogía de "Agárralo como puedas" aún colea, aunque ya comienza a enfriarse. En su momento significó el regreso por la puerta grande del clan ZAZ = Zucker / Abrahams / Zucker tras la época de vacas flacas que siguió a su primer gran hit, "Aterriza como puedas". Pero las cosas están cambiando. El grupo se partió y cada uno ha ido tirando por su lado. Jerry Zucker logró integrarse en el "mainstream" y alejarse de la comedia (hasta que le vio los dientes al lobo). Pero el hermano David y Jim Abrahams no tuvieron tanta suerte, viéndose obligados a seguir estirando del "spoof" les gustara o no. Y mientras el segundo dirigió títulos más o menos pasables como "Hot Shots" y secuela o "Mafia, ¡estafa como puedas!", hasta que dijo "basta ya de cachondeo!", dedicándose a otros menesteres, es David el que progresivamente se hunde en la mediocridad, facturando películas que casi ni siquiera salen a la luz o viéndose engullido por la lamentable saga "Scary Movie". Entre medias produce este "Aprende como puedas" ("High School High" en v.o.), parodia oficial del subgénero de aulas conflictivas.
Es curioso el modo en el que la coletilla "...como puedas" ha perseguido a estos señores a lo largo de sus carreras en lo que se refiere al mercado Español. Sin embargo, no somos el único caso. En Francia tienen la suya propia ("Y a-t-il un......"?"), lo mismo que en Colombia ("¿Y dónde está....?").

Como todo buen "spoof", el argumento de "Aprende como puedas" se puede contar sin que se note demasiado su condición de comedia, dice así: Richard Clark es un profesor idealista que abandona su puesto de enchufado en una escuela prestigiosa solo para ricos -y blancos!- decidido a ejercer en el espectro opuesto, el peor centro de enseñanza de todo el país. Allí tendrá que enfrentarse a varios retos, como lograr que sus alumnos aprendan algo, enamorar a una guapa profesora y, sobre todo, evitar que unos matones/traficantes, comandados por un misterioso capitoste oculto en la sombra, lo arruinen todo.
Es evidente que no estamos ante el momento más inspirado de la factoría Zucker, pero tampoco en el peor. Lo que tenemos es una comedia simpática, entretenida, con sus buenos gags y un humor un pelo menos surrealista al que nos tenían acostumbrados. Quizás es ese forzado y atolondrado "happy end" lo peor del conjunto. De haberlo enfocado con más pitorreo pues no molestaría, pero las risas son demasiado comedidas, por lo que nos queda un regusto algo amargo. Aún así, lo que verdaderamente importa es que has pasado poco más de 80 minutos distraído, sin complicaciones, y eso a mi ya me vale.

Ayudan a tal sensación el carisma de su protagonista, Jon Lovitz, un comediante que me cae especialmente bien y creo que, en general, ha sido desaprovechado. Le siguen una Tia Carrere que ya comenzaba a adentrarse en una decadencia que aún dura hoy, los veteranos Louise Flecther y John Neville, el eterno malote Marco Rodríguez (el asesino del supermercado en "Cobra") y el secundario de culto Nicholas Worth.
Entre los guionistas localizamos al mítico Pat Proft. El director, Hart Bochner, empezó en esto del cine como actor. Era el interés amoroso de "Supergirl" en la peli homónima del 84 y el bocazas farlopero de "La jungla de cristal". Aunque ha dirigido alguna cosita más, a día de hoy la interpretación sigue siendo su principal dedicación.

Pa ver y olvidar con una sonrisa en los labios (de arriba).