miércoles, 10 de junio de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "EL TIEMPO DE LOS INTRUSOS"

Esto si que es una verdadera película de culto. En primer lugar, por tratarse de una película de Walter Hill de la que nadie parece acordarse, con un guión de Robert Zemeckis y Bob Gale que no solo no les pega nada, sino que les salió para la ocasión un tanto macarra, y en segundo lugar porque siendo como fue un pequeño fracaso, al menos en los circulos de raperos más cinéfilos, se la considera una película a tener en cuenta, en parte por su soundtrack, el cual fue un hit en los 90, en parte porque juntaba por primera vez en la pantalla a dos astros raperos como son Ice-T e Ice Cube. Lo más parecido para un rapeoride a lo que pasó con De Niro y Pacino en "Heat". A estos les acompañan Bill Paxton y William Sadler.
Cuenta la atípica historia de unos bomberos que reciben el mapa de un tesoro escondido en un edificio ruinoso, y el como se matan entre ellos para conseguirlo. Una cosa muy curiosa que asistí el día de su estreno a verla al cine dónde luego me tiraría años trabajando y que recuerdo que me hizo cierta gracia, pero que debería volver a revisar de nuevo por la lejanía en la que se almacena en mi cerebro.
No obstante, sus fotocromos son de lo más sugestivos.
Esto si que es "noventero"... Ya están aquí.







lunes, 8 de junio de 2015

WOLF COP

Obviamente, cuando me enfrenté a “Wolf Cop”, fui muy ingenuino ofendiéndome cuando en el meridiano de la película, esta se torna comedia. Obviamente, se nos está vendiendo una comedia descerebrada y garrula para los fans de gore. Desde el póster con ese diseño retro tan odioso, pero tan resultón para la platea a la que va destinada, hasta el falso guiño a “Harry el sucio”. Al final el principal problema que tiene “Wolf Cop” es que es lo que es,  y a mí no me va la comedia gore de este palo. Y menos con esos aires retro post Tarantino/Rodríguez.
Porque lo cierto es que en un principio la cosa pinta de puta madre.
Se están cometiendo una serie de crímenes en una pequeña localidad, y en su día a día, un policía local y alcohólico se topa con estos. En una de estas que, tras un altercado con una gente encapuchada en el bosque, que pueden tener que ver con estos crímenes, este policía se levanta una mañana con una cruz de cinco puntas marcada en el pecho y sin recordar que ha pasado, cosa esta natural, si tenemos en cuenta que el poli le da al whisky que da gusto.
Pronto descubriremos que se ha convertido un hombre lobo, y se enfrentará  al caso que nos ocupa en esta tesitura.
La película empieza de manera cojonuda; una seriedad pasmosa, y un personaje que mola muchísimo: Poli de vuelta de todo, alcohólico, que tras una serie de acontecimientos se convierte en hombre lobo. Sigue tirando por la senda seria en la segunda conversión, donde somos testigos de una transformación absolutamente acojonante, a base de látex, vemos salir al lobo desde dentro del individuo, desgarrando su piel, con litros y litros de sangre en consecuencia, y empezando la transformación ¡por la polla! Acto seguido vemos una escena gore realmente buena, con un hombre lobo al que casi no vemos, primitivo y brutal. Esa media hora la película es cojonuda. Pero, en la tercera transformación,  nuestro protagonista toma conciencia y comportamientos humanoides, se viste el uniforme y a grito de “Policía”, la peli se vuelve un “Teen Wolf” de baratillo, con un hombre lobo que habla, detiene delincuentes, dispara, bebe toneladas de whisky e incluso folla, en la escena erótica más pretendidamente cómica y, sin embargo, menos eficaz de la historia, que encima se alarga hasta la extenuación. Y encima es que la cosa en general, resulta de lo más estúpida y tonta. Una verdadera patochada, con montones de guiños para que el aficionado se sienta identificado. Pero claro, eso es lo que quiere su público, y eso es lo que vende la película, así que muy tonto soy al ponerme a verla y pensar lo contrario.
Pero lo cierto es que el planteamiento inicial, es cojonudo. Lastima que no tiraran por la trama de forma seria.
De origen Canadiense, independiente y de bajo presupuesto, dirige la broma  Lowell Dean que ha hecho cortos,  televisión y, antes que “Wolf Cop”, otra película títulada “13 Eeriee”.
Mediocre.

domingo, 7 de junio de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "LA CAMA MECÁNICA"

El pasado Martes este blog cumplió la friolera de ocho años de intensa actividad. Tiempo más que suficiente para que ustedes, queridos lectores, se hayan dado perfecta cuenta de que el porno no es por acá un tema muy recurrente. De hecho, nunca lo ha sido. Solo en contadas ocasiones. Todo lo contrario a lo que fue una cargante e irritante norma en cierto fandom durante los 90 a base de apestosos fanzines y no menos malolientes eruditos (eructitos, sería un término más adecuado) dando la brasa con el cine de mete-saca, sus actrices, sus directores y todas esas monsergas. Pa nosotros siempre ha sido más fácil: el porno es útil el tiempo que dura la paja. Y no hay ningún arte, ni ninguna profundidad en ello. La gente que hace porno no son artistas. No son actores (por regla de tres, entonces también las putas y las novias insatisfechas lo son) y no tienen más talento que unas tetas gordas o una polla quilométrica. Lo demás, es algo natural. Como si a filmaciones/grabaciones con peña cagando lo llamaran arte o cine (de hecho las hay, pero esa es una historia demasiado sórdida pa tocarla aquí y ahora).
Mi teoría es que el porno no es cine. La demostración la tienen en el crudo hecho de que cada vez se producen menos películas de mete-saca. ¿Motivo?, que cada vez es más fácil acceder a la pornografía gratis a través de la red y, más revelador, ya existe el sexo real emitido en directo a través de webcam. Y eso es lo que de verdad siempre ha querido el consumidor medio de porno, la veracidad, la proximidad y el poder ser partícipe de ello lo máximo posible (y el sexo vía webcam ofrece esa posibilidad). Mientras toda esa mierda no existía se conformaba con películas, aunque incluso estas se fuesen "simplificando" con los años limitándose a la acumulación de polvos sin trama, ni excusas. Pero ahora que podemos formar parte del entramado, ¿quién se quiere comer 90 minutos de un argumento que nos importa un carajo, del que solo esperamos los momentos de folleteo y quitaremos cuando ya hayamos echado todo el pitote?. Yo creo que nadie. En definitiva, el llamado cine porno no es tal, es un servicio destinado a una sola función: estimularnos sexualmente.
Eso no es óbice para ignorar ciertas tendencias afines a ese material, más aún si son añejas y tan curiosas como los fotocromos que vienen a continuación. La película se tituló en España "La cama mecánica" y me supongo que lo motivó el intento de aprovecharse del sonado estreno en su momento del clásico de Kubrick en el que todos estáis pensando. Hablamos de 1976 (la de tío Stanley es del 71), de cuando los que hacían porno creían que hacían cine de verdad, de calidad (aunque no tanto como para ocultarse tras un pseudónimo). Es el caso del director de "La cama mecánica", Mac Ahlberg, que posee un lustroso curriculum en esto del mete-saca (también en versión más "soft", como es el caso de su verdadero "hit" "I, a woman" del año 1965) y firma con el alias de Bert Torn (no en los fotocromos hispánicos, curiosamente). Así fue haciendo hasta que se dedicó exclusivamente a la que, según Imdb, era su otra especialidad, la dirección de fotografía, que ejerció en títulos mainstream, pero también productos bien reconocibles de Charles Band, nada menos.
No he visto "La cama mecánica", ni tengo especial interés en hacerlo, solo destacaré de su reparto al super-star porno Harry Reems y ese gráfico "putas" que algún ofendido y/o reprimido/salido espectador escribió con boli y saña en uno de los curiosísimos fotogrumos (ahora nunca mejor empleado el término) cedidos por don Alex Gardés y que dicen asín...











viernes, 5 de junio de 2015

CORSARIOS DEL CHIP

Estúpido, ridículo e incompetente vehículo para el lucimiento de la familia Guillén, mezcla del cine español que se hacía en la época, con  las películas de Parchís, que se estrenó de tapadillo y que congregó a unos miserables 30.000 espectadores en los cines. Daba lo mismo, porque en esa época se estrenaban las películas por estrenar. Con los chanchullos que se traían –maldito cine español-, una vez acabadas y quedando los gastos cubiertos más que de sobra, con rollos entre productoras y ministerio de cultura, el estreno y si iban  o no a verlas los espectadores, era lo de menos.
Cuenta como un muchacho gana, constantemente, un concurso de televisión de preguntas y respuestas,  que hace sospechar a los directivos que hace trampas. Contratan a una agencia de detectives para que miren a ver que pasa, y estos descubren que se trata de unos chavales hackers informáticos que se meten en los ordenadores de toda España. Esto desembocará en una trama, que entre la falta de interés que suscita la película entera y que es mala y aburrida de pelotas, ya no me enteré muy bien de por donde iban los tiros. Pero en el fondo da igual.
Aquí tenemos a Fernando Guillén Cuervo haciendo de ciego ¡fatal! Hay momentos en los que, a juzgar por ciertos gestos de Fernando, parece que el personaje en realidad se esté haciendo pasar por ciego… y no, lo que sucede es que es un espantoso actor, y lo hace fatal. Por otro lado tenemos a papá Guillén, que como era buen actor, afronta su papel sin más, con solvencia y automáticamente, mientras que la pizpireta Cayetana Guillén Cuervo, aquí jovencita y muy follable, da grimilla de lo mucho que ríe, del entusiasmo general de aquellos primeros papeles. Huelga decir, que como esto es una comedia familiar, no le vemos las amígdalas, como si lo hacíamos en aquella oda al mal gusto y a la vergüenza ajena que era “Hazlo por mí”.
Y tenemos también a Karra Elejalde haciendo de un macarra de vuelta de todo, que no obstante, tiene una dicción perfecta para ser un macarra periférico, y hasta se permite el lujo de improvisar unas líneas de diálogo en un momento de la película (ja, ja, ja, que gracioso soy).
Por otro lado, tenemos a un grupo de adolescentes, jóvenes que deambulan entre el retraso mental más absoluto y el poco talento, que a día de hoy, seguro, serán actores en paro, buscando un puesto de frutero, lo más probable. Y si no lo son, deberían.
Esta chorrada, la dirige Rafael Alcázar,  director de carrera más bien discreta que en las cuatro peliculillas que rodó, combinó el cine pretencioso y pedante español ( “El laberinto Griego”) con los géneros, como esta que nos ocupa o “Besos de gato” con Juanjo Puigcorbé, película para darle de comer aparte, también.
Actualmente, rueda en vídeo HD -que a los inútiles les hace parecer más inútiles que el 35 mm.-  bodrios pedantes como “Caleidoscopio”, que no se llegan a estrenar en cines nunca.
Lo que me revienta de esta película, que presenta a Karra Elejalde y a Fernandito Guillén Cuervo, es que igual aquí se gestó aquella unión que idiotizo al cine español y a su platea con aquella mierda horrible y vomitiva que fue “Airbag”, y todo lo que vino  después, -“Año Mariano”, etc..- que por suerte, duró lo que tenía que durar: dos telediarios.
Recomendable para masoquistas que gusten experimentar la vergüenza ajena, ya no solo en la mala ejecución del cine y/o las interpretaciones, sino en la moda de los noventa, década que data esta mierda.

miércoles, 3 de junio de 2015

LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "DOS SABUESOS DESPISTADOS"

Hoy vamos con una comedia, que en cuanto a los fotocromos, estamos muy "horroríficos" ultimamente. Se trata de "Dos Sabuesos despistados", una comedia con Tom Hanks cuando molaba, Dan Aykroyd cuando estaba dejando de molar y que aúnque recuerdo que la vi varias veces en su momento, tambien recuerdo que no molaba tanto como prometía, y también recuerdo que, salvo eso, no recuerdo ni un solo fotograma de la misma, por mucho que mire estos fotocromos. Curioso.
Aquí se los dejo.... Y quizás (¿quien sabe?) hasta le dedique un visionado a la película. Y puede que hasta la comente. En el podcast, que le pega más.














domingo, 31 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "TIBURÓN"

Hoy nos vestimos de gala para introducir los fotocromos originales de la época de este indiscutible clásico de Steven Spielberg. Por su condición nunca hemos hablado de ella, pero sí de sus imitaciones, exploitations y de todo lo que tuviese un escualo en la trama.
Como siempre en lo que se refiere a fotogrumos dominicales, dar las gracias a Alex Gardés por su generosity al prestárnoslos.

¡"Jaws" tardan en verlos!...












viernes, 29 de mayo de 2015

MERCENARIES

A mí estos canallas de “The Asylum” no me engatusan. No lo hicieron cuando aparecieron en el mercado y por supuesto no lo van a hacer ahora. Pero resulta que mi pareja es una fan apasionada y acérrima del cine de acción, mucho más que yo, que en los terrenos de la acción ando más pez que otra cosa, y claro, ella quería ver este “Mercenaries” y yo me apunté a un bombardeo… por desgracia.
Y es que cuando el fandom fantaseaba con lo  bien que podría estar una versión femenina de “Los Mercenarios” y hacían sus propios castings, los del asilo tomaron nota, y ese mismo día facturaron la película. Y les salió esta mierda, porque en cuanto “The Asylum” plagia un concepto o una idea, ya la película es lo de menos. Y cuando digo mierda, no me refiero a una mierda ingenua, simpática…. Nada de eso, me refiero a una mierda empresarial. Entonces ¿Qué nos encontramos? Un par de escenas de acción mal rodadas y muchos diálogos.  Vamos, básicamente, una mierda de “The Asylum”.
La sinopsis es sencilla. La hija de ¿el presidente era? ha sido secuestrada y confinada en un castillo en algún remoto país, por lo que se reúne a un grupo de presidiarias de élite para rescatarla. Y el resto del tiempo, se lo pasan hablando. Por lo demás, se acentúa un falso mensaje feminista –viniendo de quien viene, apaga y vámonos…-  en el que los hombres son muy malos y solo quieren follarse a las mujeres (cosa cierta) y nuestras protagonistas se muestran muy inconformistas con esa situación y las resuelven como machotes. Pura mierda.
El problema de la película es, precisamente, que se ha hecho cargo de ella la gente de “The Asylum” porque la idea de una versión femenina de “Los Mercenarios” con viejas heroínas del cine de acción no está ni tan mal, pero como mínimo esta tenía que haber sido ejecutada con las maneras y presupuestos de una “Millenium”, si no una "major".
Incluso su casting tiene un par de nombres acertados y que, en caso de una versión de la película más ambiciosa, deberían ir. Una pena. Bueno, en realidad, no tanta.
Así, componen este reparto de zorras inútiles nombres como los de Viviaca A. Fox (“Kill Bill”, "Independence day”) de lleno ya en las filas de “The Asylum”, Zöe Bell, prestigiosa especialista de escenas de acción, habitual doble de Uma Thurman, a la que Tarantino otorgó fama mundial en “Death Proof” dándole un papel protagonista, Kristanna Locken, vista en “Terminador 3”, en “En el nombre del Rey”, pero sobretodo, en productos zetosos para el mercado del DVD, Nicole Bilderbak, salida de “Fuera de onda” y habitual de las series de televisión, y los platos fuertes de la película: Cynthia Rothrock, que sale muy poco y Brigitte Nielsen que hace de mala malosa (y es lo mejor de la película) y no levanta cabeza desde los ochenta.
No deja de ser paradójica la conexión que tiene esta película con el universo Tarantino, porque, si este se dedica a rescatar viejas glorias, dos de sus estrellas (Zoë Bell y Vivia ca A. Fox) han acabado bien metiditas en esta mierda. Curioso.
Dirige el tinglado Christopher Olen Ray, el hijo de Fred Olen Ray, que intenta seguir los pasos de papá de la peor manera posible, filmando -produciendo y dirigiendo- mierdones para “Asylum”, “SyFy Channel” y símiles, del tamaño de “Reptisaurus”, “Megashark Vs. Crocosaurus”, “El Todopoderoso Thor” o “El ataque del tiburón de dos cabezas”. Ahí es nada.
Bah, una puta mierda, infame y sin pizca de gracia.
Como anécdota, decir que existe otro “exploitation” de “Los Mercenarios” de origen Británico y con Billy Zane a la cabeza (otro puto loser) que tiene también una pinta espantosa y comparte título con esta.

miércoles, 27 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "AQUARIUS"

Naxo ya la reseñó en su momento y también hablamos sobre ella largo y tendido en el podcast, así que, sin más, aquí les dejo con los fotocromos de "Aquarius".