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sábado, 31 de octubre de 2020

THE LEGEND OF HALLOWEEN JACK

Esta noche se celebra Halloween (aquí, el día de todos los santos) y que mejor ocasión para ver un título actual relacionado con el tema, que, en mi ingenuidad, me he zampado tras el visionado del tráiler y decidir que la cosa no tenía mala pinta. Craso error. También es verdad que la película venía “avalada” por su director, Andrew Jones, director de la franquicia de “Robert the Doll” o “The Toymaker” que, dentro de la morralla videoclubera más insoportable, al menos esos títulos, me hacen cierta gracia.
“The Legend of Halloween Jack” parece ser una puesta al día de tercera categoría, no oficial, del telefilme “La oscura noche del espantapájaros”. Un asesino se dedica a asesinar jovencitos hasta que es arrestado. Es llevado a juicio y allí, el juez lo absuelve porque considera que la manera en la que se le ha detenido es ilegal, por lo que queda libre. Los padres de los chavales asesinados, enervados por la decisión del juez, se reúnen con el fin de capturar al individuo y hacer justicia popular, por lo que le meten la cabeza en un saco y se lo cargan a tiros. Un año después, en la víspera de Halloween, el asesino cobrará vida con la indumentaria (y el saco) con el que fue ajusticiado, y se tomará su revancha asesinado de esta guisa a todo dios (la mayor diferencia es que en "La oscura noche del espantapájaros" el asesinado era inocente, de ahí que el espectador se pusiera de su lado). Y ya está. Así contada, no parece tan chunga, pero verdaderamente conforme uno la está viendo y pasan los minutos, toda ella resulta irritante. En primer lugar, el sofisticado HD con el que está grabada la cosa esta. Esa nitidez que le da aspecto de gran película a cualquier bazofia, ya pone de mala hostia, pero es que además, “The Legend of Halloween Jack” tiene un etalonaje repugnante con una saturación masiva de los colores, imperando, por aquello de las calabazas de Halloween, el naranja. Esa estética tan digital, tan de hoy en día, lejos de favorecer a cualquier película, se la carga, máxime con una cosa como esta adscrita al terror. Tanto colorido lo único que hace es anular la atmósfera, sí es que esta mierda tenía algo de eso. Por otro lado, ya se sabe. La película se compone de largas escenas de diálogo eternas, irrelevantes, plomizas, un par de asesinatos en medio de la película y, al final, con la celebración de la fiesta de Halloween, viene la sangría propia de cualquier slasher, sólo que el mundo se está amariconando, y, aquí, los asesinatos son la mayoría fuera de plano, y los derramamientos no son más que gotitas de sangre rosita. El asesino pega una cuchillada y, en otro plano, alguien con una brochita salpica algo de pinturilla en el suelo. Pura bazofia actual.
Otra cosita; Durante los títulos de crédito y en algunos momentos que algún personaje está viendo la televisión, se nos muestran un buen montón de escenas de películas de terror clásicas cuyos derechos han prescrito. Esto no querría decir nada si no fuera porque vemos un buen rato cada escena insertada, por lo que, si las sumamos, fácil puede que entre todas den unos 10 minutos de metraje. Vamos, que están ahí puestas para rellenar, con dos buenos cojonazos. Por otro lado, y a pesar de la buena pinta inicial que podía parecer que tenía, uno es ya un poco consciente de lo que va a ver cuando le da al play, así que no me parece justo del todo, para la película, que yo me cebe tanto con ella. Parece que la hubiera visto solo para cagarme en ella y no es así, así que, buscándole algo positivo diré que, eso sí, el look del asesino, una especie de espantapájaros con un saco en la cabeza al que le han puesto una cara tan chistosa como inquietante, sí es un look que me gusta, de hecho, está de puta madre, y parece ideal para una película de Halloween. También diré que, infame como es la película, tan solo dura hora y veinte y se la ve uno. Se aburre, pero, se la ve del tirón. Así que, creo acertar cuando digo que, finalmente, “The Legend of Halloween Jack”, es en fondo lo que uno se espera de una película como esta.
Las puntuaciones de los usuarios en las bases de datos son tremendamente bajas pero no parecen hoy en día importar un carajo: datada en 2019, ya está estrenada su secuela, “The curse of Halloween Jack”, que seguramente no veré nunca. Al margen de las críticas, está claro que el fandom del terror es el más fiel. La película apareció en venta directa en Reino Unido, país del cual procede, y resultó ser el DVD más vendido la semana de su lanzamiento, por lo que, de alguna manera, la secuela se ha realizado porque esta ha salido rentable. Y así, hasta que la franquicia deje de serlo. En fin. ¡Feliz Halloween!

viernes, 13 de julio de 2018

HALLOWEEN H20

“Halloween, H20”, sexta secuela de “La noche de Halloween” de John Carpenter, es, más que una secuela, una muestra palpable del neo-slasher de finales de los 90 y una consecuencia directa del mega-éxito de “Scream, vigila quién llama”.  De hecho, el guionista de moda de aquella época (y flor de una primavera) Kevin Williamson, mete sus zarpas en un proyecto como este, que se aprovecha del tirón de la película de Wes Craven con idea de realizar una nueva franquicia que son el siguiente título, “Halloween resurrección”, fracasó no volviéndose a hablar del tema hasta que años depués Rob Zombie le hiciera a la saga de Michael Myers un autentico lavado de cara.
La película, omite las otras películas de la saga desde la segunda (motivo por el cual, la hija del personaje de Jamie Lee Curtis no existe) trasladando, sin embargo, la acción 20 años después de los hechos acontecidos en la primera y segunda, por lo que tenemos a una Laurie adulta, divorciada y con un hijo adolescente, completamente acojonada desde que Michael Myers la acorralara en su propia casa 20 años atrás. Tiene un hijo adolescente y rebelde al que tiene sobreprotegido, cuando, al celebrarse la fiesta de Halloween de ese año, Michael Myers aparece de nuevo, cargándose sin miramientos a todos los adolescentes amigos del hijo de Laurie, que celebran la fiesta de Halloween. Inevitablemente,  el enfrenamiento entre el Psycho Killer y la Final Girl, tendrá lugar hacia el final de la película.
Paradójicamente, yo he visto por primera vez esta celebración de los 20 años de “Halloween”, 20 años después de su estreno, y pese a las buenas críticas que recibió en su momento, y a tratarse de la secuela más taquillera de toda la saga, es un claro ejemplo de que si el cine de los 90 es bueno perdura, pero que, como es el caso, las películas mediocres envejecen tan mal, que acaban resultando insulsas. “Halloween H20” es tan mala, que hace que una de las peores muestras de la saga, “Halloween 5: La venganza de Michael Myers” sea buena a su lado. Y es que, fuera de los estupendos efectos gore y los asesinatos de Myers, que aparecen con la película bien avanzada —que en cualquier caso no servirian para salvar la película—, todo lo demás es raquítico e insulso. No pasa nada, y ese nada que pasa, es poco. Digamos que hasta que viene la chicha, tenemos un bla, bla, bla de lo más cansino. Mala en definitiva.
Y es que en intenciones la cosa iba a ser algo mejor; en un principio la película la iba a dirigir el propio John Carpenter, pero este, considerando que no había percibido lo que se merecía de los beneficios de su creación con el primer Halloween, se subió a la parra pidiendo 10 millones de dólares por la dirección de esta secuela, aprovechando que compartía productor con la suya, Moustapha Akkad. Obviamente, tenían pensado gastarse  17 millones en la película entera y decidieron no tener a Carpenter en la misma siendo sustituido por Steve Miner, que cobraba bastante menos. Además, sí que se contó con la presencia de Jamie Lee Curtis, que pese a decir públicamente que el mejor papel de su vida era el de Laurie Strode, no dudó en pedir una cifra astronómica por volver a darle vida. A ella, sin embargo, si se le pagaron los millones que pedía.
Además, y dado que Steve Miner era un fan acérrimo de “Psicosis”, aprovechando la coyuntura, y que la protagonista de aquella, era la mamá de la protagonista de esta, se pegó el caprichito de darle un papelito insignificante a Janet Leigh. Pero ni por esas; la película no funciona fuera de los acuchillamientos.
Asimismo, resultó una carrera de jóvenes talento que triunfan, en mayor o menor medida, en el día de hoy, por lo que en el elenco tenemos insulsos papeles para Josh Harnett, Michelle Williams o un jovencísimo Joseph Gordon-Levitt. También tenemos al rapero L.L. Cool J. que en plena decadencia de su música, decidió convertirse en actor igualmente decadente.
Para finalizar, tan solo diré que el sacarse de la manga que Michael Myers era hermano de Laurie Strode, es la idea más estúpida que jamás se le haya ocurrido a alguien en la historia del cine.
En nuestro país, la cosa funcionó relativamente: hizo casi 400.000 espectadores, que no es moco de pavo.

domingo, 4 de marzo de 2012

HALLOWEEN III

"Halloween 3" es un film que despierta pasiones. Amado y odiado a partes iguales, yo estoy en el bando de los primeros. Puedo entender que haya quien no la acepte por su condición de secuela atípica, pero no comprendo a aquellos que la desprecian con furia y desdén. Tal vez ello se deba a su delirante argumento y, sobre todo, al hecho de titularse como se titula y no incluir a "Michael Myers" en ningún fotograma (mas allá de un cameo televisión mediante, ya que en el film se supone que el primer "La noche de Halloween" se proyecta en la caja tonta durante... eso, la noche de Halloween. Ingenioso). El motivo, bien conocido y admirable, responde un poco a la aversión natural que John Carpenter tenía por las secuelas. A Debra Hill y a él se les ocurrió que molaría producir cada equis tiempo una nueva entrega de la saga con un único nexo común: que su historia girara en torno a la noche de las brujas, a su fondo y forma, pero que no necesariamente andaran conectadas entre ellas. Una idea bien maja que, a causa del fracaso que supuso "Halloween 3", se quedó en agua de borrajas. Por ello mismo, unos años después se lanzó "Halloween 4: El regreso de Michael Myers" y desde entonces que no nos quitamos de encima al de la careta blanca ni a hostias.
Como les decía hace unas líneas arriba, la sinopsis de este simpático trozo de celuloide ochentoso resulta del todo delirante, absurda y sanamente ridícula... pero a la vez mola, y mucho. Imagínense esto: Un juguetero Irlandés quiere devolver al Halloween su espíritu original, brujeril, para lo que se le ocurre un plan, fabricar unas máscaras super-molonas (que se acabarían comercializando realmente) y dar la murga con ellas en los medios para que todos los putos críos de américa se las compren. Una vez vendidas, les dice que el día de Halloween se peguen a la pantalla porque a las nueve de la noche habrá un sorteo. Ahí es donde entrará en juego la brujería. El hombre robó una de las piedras del monumento Stonehenge (¡¡!!), de donde saca "energía" que unta en las llamativas etiquetas pegadas a las máscaras. Gracias a un anuncio trucado a base de flashes lumínicos, todo aquel que lleve puesta una se pudrirá y convertirá en un nido de insectos, arañas, serpientes y, en fin, todos los bichos repugnantes que se te ocurran. Así, de este modo, el juguetero logrará llevar a cabo un enorme sacrificio masivo durante la noche de las brujas. Encima, el ioputa se saca de la manga un ejército de autómatas con aspecto humano que, cuando mueren, echan huevo batido por la boca. Y pobre de aquel que se entere del secreto, porque tendrá una muerte horrible. Sin embargo, alguien se chiva y un médico decide investigar.
Lo que yo os diga: UNA PA-SA-DA. A partir de aquí ¿qué tenemos?, pues mucho material inolvidable: El gran gran Tom Atkins protagonizando la función con su salero y saber hacer. El impagable anuncio televisivo de las máscaras malditas y su tonadilla pegadiza. Dan "Robocop" O'Herlihy como carismático malvado de la función. Las pequeñas pero jugosas dosis de gore, donde destacan los tremebundos efectos que las máscaras malditas causan en sus víctimas. Digan lo que digan, a mi me sigue pareciendo bastante angustiante tanto la escena del crío echando bichos y serpientes por la cabeza ante los horrorizados ojos de sus padres, como la tía que, a causa de un accidente, convierte su cara en el repugnante recipiente de una araña que le sale de la boca y se le pasea por unos ojos inyectados en sangre.¡¡Ungh!!.
Todo ello condimentado por la estupenda banda sonora de John Carpenter y Alan Howarth (reciclaje de "La Niebla" incluido) y el impagable look que por entonces tenían todas estas películas y que a mi, que quieren que les diga, me tiene enamorado. Que sí, que "Halloween 3" está repleta de cagadas narrativas (¿cómo sabe Tom Atkins la clave para activar el anuncio-trampa?), tonterías de tomo y lomo (¡¡ese efectivo lanzamiento de máscara con el fin de cubrir una cámara de seguridad!!) o pura ciencia ficción cazurra (Atkins liándose con la morbosa Stacey Nelkin... ¡¡sí claaaro!! o, ya que estamos, el destino que aguarda a esta). El fin de fiesta se desarrolla durante un clímax estupendo, con Atkins gritando por teléfono y suplicando que interrumpan la emisión del anuncio asesino en todas las cadenas. Genial.
Ya lo ven, no soy demasiado objetivo. A mi "Halloween 3" me gusta mucho, me parece un film que, sin ser perfecto ni redondo, resulta entretenidísimo de ver, con una trama de lo más interesante repleta de misterios y sorpresas sorprendentes. El guion, aunque según dicen pertenece originalmente a un Carpenter no acreditado y a otro tío que pidió que se retirara su nombre de los créditos al considerar el film demasiado violento, oficialmente corre a cargo de su mismo director, el debutante Tommy Lee Wallace (sustituto del originalmente previsto ¡Joe Dante!), un amigo de Carpenter que ha desarrollado toda su carrera un poco a la sombra de este. En su haber encontramos otras secuelas como "Amityville 2: La posesión", de la que fue guionista, o en funciones "directiles" la malísima "Noche de miedo 2" , la insufrible "Vampiros 2: Los muertos" y muchos productos televisivos de entre los que destaca el que, posiblemente, sea su título más respetado: la -primera- adaptación de la novela de Stephen King, "It".
Créanme, si no han visto "Halloween 3", merece la pena que hagan el esfuerzo. Tómensela con buen humor y déjense llevar, a mi me funciona. Y si la han visto y no les mola, denle otra oportunidad o, directamente, ¡váyanse a tomar por saco!.

lunes, 25 de octubre de 2021

HALLOWEEN KILLS

Más por completismo que por otra cosa, me acerqué al cine este fin de semana a ver la secuela directa de “La noche de Halloween” de 2018 de la factoría Blumhouse, que recuerdo que me gustó.
Esta secuela de las andanzas de Michael Myers directamente conectada con la película madre, venía precedida del éxito de la anterior entrega y con el ¿aliciente? de que además de David Gordon Green repitiendo en la dirección, esta vez el guion lo firmaba junto a una eminencia de la comedia USA de las últimas hornadas como es Danny McBride. Obviamente, por el rango de edad en el que se encuentra McBride, es una víctima nostálgica del fenómeno Michale Myers, pero claro, es sobrada la eficacia de McBride escribiendo comedia pero ¿cómo abordará un slasher mítico? No puede ser más marciana la cosa. También se especuló con que esta secuela y la que vendrá a continuación se rodarían a la vez con la intención de ser estrenadas seguidas en Octubre de este año. Con la pandemia de por medio y la incertidumbre general de cómo irá el cine en las salas próximamente, al final Green y McBride recularon y decidieron hacer solo una película por si acaso, quedando pendiente  la siguiente y rodarla o no en función del rendimiento de esta.
“Halloween Kills” hace aguas de una manera brutal.
La cosa es la siguiente; Al final de la anterior entrega Michael Myers muere quemado gracias al brutal enfrentamiento con Laurie Strode. La acción se sitúa justo donde acaba aquella y resulta que, lógicamente, Michael no está muerto. Y como no lo está, comienza la carnicería. Mata a los bomberos que acuden a apagar el fuego de la casa donde este arde y, de paso, mata a todo aquél que se encuentre por el camino, por lo que la primera parte de la película hace justo honor a su título y parece ser que “Halloween Kills” va a ser simplemente eso, Michael Myers destrozando con facilidad a todo dios, cosa esta que me ha parecido la mar de estupenda. Sin embargo, pasado un rato, entran en escena los habitantes del pueblo donde se sucede la acción que, hartos de los 40 años que Michael lleva cargándose a la peña, y bajo el lema de “El mal muere esta noche”, salen todos con palos y piedras a la búsqueda de este para lincharle. Y ya está, ese es todo el argumento. Entre medias, Laurie permanece convaleciente en el hospital mientras suelta sentencias grandilocuentes sobre la maldad de Michael Myers, un loco que se escapa del manicomio es confundido con Michael para regocijo del pueblo sediento de sangre, y se suceden una serie de flashbacks a los años 70, que solo sirven como excusa para justificar la presencia de algunos personajes secundarios que, aunque nos importan un pimiento, tienen vínculos directos con las víctimas de Michael en la primera película de la franquicia, y, también en “¡¡Sanguinario!!” a la que se tiene en cuenta en esta secuela. Por supuesto, un puñado de secundarios de la película de Carpenter, aparecen aquí repitiendo su papel 43 años después… solo que si no tenemos fresca aquella ¡no no damos cuenta de quienes son! Asimismo la película entera la pasamos viendo guiños a las películas de la saga, incluida la tercera, con la aparición de las tres máscaras ya míticas de la bruja, el esqueleto y la calabaza, que son la seña de identidad de “Halloween III”.
“Halloween Kills” es un pequeño desbarajuste sin apenas argumento que no va a ninguna parte, con un final de lo más tontorrón y en el que lo que impera, a partir de la media hora de metraje, es un sopor abrumador de difícil digestión. Es un coñazo de aúpa y también una chorrada.
En la parte positiva, puede que sea la película de la franquicia más violenta y sangrienta en lustros, los asesinatos son potentes, gráficos, vistosos y la hemoglobina abundante. Pero sucede que, igual porque uno ya ha visto de todo en el cine o bien porque a pesar de esto, quizás los asesinatos no son tan buenos, “Halloween Kills” es incapaz de generar en el espectador sorpresa alguna. Se queda impávido. Y eso, es malo. También salvaría los minutos iniciales del film, con ese flashback a los 70 que no viene muy a cuento, pero que sirve para que veamos a un clon de Donald Pleasence, muy bien maquillado, que nos permite contemplar en pantalla en pleno 2021 de nuevo al Dr. Loomis. Se ve que en producción se percataron de que el director de arte de la película, Tom Jones Jr,  era igualito a Donald Pleasence y se les ocurrió sacarle en la película. Y esto está muy bien. Además se agradece que no hayan tirado de infografía a la hora de resucitar al doctor.
Por lo demás, y como les dije al principio, es verla por completismo, porque a nivel mierdoso, yo diría que está a la altura de la aburridísima sexta parte.
Por otro lado, quizás en un pequeño alarde de postmodernismo, “Halloween Kills” rescata en uno de sus papeles principales a Anthony Michael Hall. Le recordarán porque se trata de aquel jovencito pelirrojillo y simpático de “La mujer explosiva”, o el poli harto del gnomo en “Gnomo Cop”. Pero el tiempo no pasa en balde y está irreconocible, ya que aquél joven pizpireto se ha convertido en un señor cincuentón, orondo, cabezón y feo como el demonio al que, una vez reconocemos, la verdad es que agradecemos ver.
Para Octubre de 2022 se estrenará, también dirigida por David Gordon Green, la tercera y en teoría última película de la franquicia, “Halloween Ends”, que tras esta no presagia nada bueno, y que aún así, iré a ver al cine porque, al margen de si estas secuelas contemporáneas resulten buenas o no, pocas cosas me gusta más que, acercándonos a la festividad de todos los santos, acudir al cine a ver una película de Halloween. Porque, además, a parte de la Navidad, Halloween, que ni siquiera nos pertenece aunque ya llevamos muchos años celebrándolo, es otra de mis festividades favoritas. Y el día 31 de Octubre cae sí o sí, en cine o en casa, una o dos películas de terror mínimo.

viernes, 23 de septiembre de 2011

HALLOWEEN NIGHT

Cuando "The Asylum" entró en el mercado, lo hizo con menos dinero que ahora y apostando por el género más lógico para una empresa novatilla en busca de un hueco: el terror. Las primeras pelis del sello son casi todas de miedo, y están rodadas de modo mucho más pobre y parco que las subsiguientes y patéticas odiseas de monstruos gigantes peleándose. Por ese motivo, daba canguelo enfrentarse a este "Halloween Night", la obvia y asylum-lógica aportación al remake de "La noche de Halloween" según Rob Zombie.
Durante la noche de las brujas, un chaval presencia la violación y asesinato de su madre. Encima, el pobre gafe se quema de modo accidental, quedándole un aspecto imposible y más propio de un zombie que de una víctima de las llamas. Diez años después se escapa del manicomio sin mucha dificultad (coincidiendo con, sí, la noche de Halloween) y vuelve a su casa en busca de "algo" (simpático detalle). Ahora está habitada por una panda de jovenzuelos que han montado su consabida fiesta de disfraces. Naturalmente, el asesino dará buena cuenta de ellos.
Entre la trama y el título, no hace falta decir en qué se inspira "Halloween Night". Incluida banda sonora. Pero en realidad, y salvo lo expuesto, el resto de la historia deriva hacia tonos y salidas distintas. Eso sí, su deuda con el "slasher" clásico es evidente (ese psycho-killer quemado a lo "The Burning") y guarda más parecido con este que muchos de los films posteriores que alardeaban de ello. Pero lo más sorprendente e inaudito es que "Halloween Night" no es, ni por asomo, la super-troncha que esperaba viniendo de "Asylum". Puede que sea de lo mejor de su catálogo. Es más, ni tan siquiera es especialmente mala para lo que habitualmente es un "slasher" moderno videoclubero. Está repleta de tópicos, sí, pero el ritmo se aguanta bien e incluso depara alguna sorpresilla. Vamos, que aburre muchísmo menos que cualquiera de las asiladas recientes.
A todo ello contribuye un asesino de simpático aspecto (va vestido de verdugo medieval) y, dato este muy importante, su generosa ración de gore. "Halloween Night" no solo es bastante sangrienta, además sus efectos especiales son de la vieja escuela. Sí amigos, aunque hoy día los de "Asylum" tiran de CGI incluso para los trucajes más básicos, antaño aún tenían la decencia de utilizar látex, y "Halloween Night" se vale inteligentemente de ello, a base de estómagos abiertos, cabezas cercenadas, mucho líquido rojo y otras delicias. Además de una agradable ración de tetilla, claro. Incluso a niveles tan zetosos como estos, se sigue demostrando que en ocasiones la falta de recursos es más una bendición que una maldición.
Una de las sorpresas agradables que nos reservan los títulos de crédito, consiste en descubrir quién firma el guión, Michael Gingold, colaborador de la revista "Fangoria" con un ilustre pasado fanzinero a los mandos de "Scareaphanalia", lo que dice mucho respecto a las cosas buenas de "Halloween Night".
Se podría decir que su director, Mark Atkins, prometía. Pero no, solo fue flor de un día. Totalmente afincado en el asilo, el muchacho también ha dirigido ultra-mierdas intragables como "Allan Quatermain and the Temple of Skulls" o la reciente "Battle of Los Angeles". No pude acabar ninguna de las dos. Sin embargo, otro título del asilo, de terror, es suyo y encima, visible, "Haunting of Winchester House". ¿Será pues nuestro género querido del alma el fuerte de Atkins?. Tal vez.


PD: ¿Y a que viene eso de "basada en hechos reales"?... no se, no se...

domingo, 15 de mayo de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "¡¡SANGUINARIO!!" (O "HALLOWEEN 2")

"La noche de Halloween" de John Carpenter puede presumir de arranque estupendo y clímax maravilloso pero.... seamos sinceros, la parte del medio es un poco plasta. ¡Cuidao!, no digo que sea carroña, ni por todo el oro del mundo. Va cargada de pequeños y maestros momentos de suspense, pero en términos generales no es que sea lo más entretenido que he visto en mi vida. Bien, "Halloween 2", absurdamente titulada "¡¡Sanguinario!!" en España, es toda ella, enterita, como la parte central de la primera. Y, encima, sin los momentos maestros de suspense que comentaba. En este caso la sutilidad de aquellos se acabó viendo sustituida por lo que con el tiempo ha sido mandato obligado en todo "slasher" que se precie: asesinatos gráficos, sangre y tetas. Es decir, el efecto "porno" que consiste en pasar a cámara rápida el relleno para ir directamente a la carnaza. Efectivamente, “Halloween 2” se estrenó al año siguiente del primer “Viernes 13” (reclamando el trono, supongo) e, inevitablemente, se vio salpicada por esta.
A su vez, los escasos intentos de suspense de los que goza se mutan en otra característica común del subgénero: la lentitud, a.k.a, el aburrimiento. Sí, amigos, "Halloween 2", que revisé hace unos días, es un puñetero coñazo. Ya, ya, ¿y qué "slasher" no lo es?... cierto, pero es que hablamos de la segunda parte de la madre del cordero (vale que hubo precedentes, pero no se puede negar que el clásico de Carpenter partió la pana) y eso, queridos, tiene un peso.
Para la ocasión las tareas de dirección recayeron en un mindundi, Rick Rosenthal, que no haría nada demasiado destacado el resto de sus días salvo quizás "Bad Boys", "Russkies" y ¡"Los pájaros 2: Resurrección"!. De hecho, tal es así, que llegadas épocas modernas, y viendo que lo único que realmente brillaba en su currículum era, justamente, haber dirigido "Halloween 2", le ficharon para encargarse de la, nada menos, octava parte de lo que ya entonces era una franquicia interminable y muy olvidable (aceptémoslo, Michael Myers tiene menos carisma que un repollo). ¿Contribuyó su participación a elevar el nivel?. Pos no, "Halloween 8", o "Halloween: Resurrection" -su título oficial-, era un rato mediocre. Vale, algo más que esta "Halloween 2", que aún dispone de alguna idea maja (limitadas todas a las escenas de asesinatos, claro, como esa enfermera elevada del suelo haciendo palanca en su espalda con un bisturí o el resbaladizo charco de sangre), pero por los pelos.
En cualquier caso, y como suele ser habitual, los respectivos fotocromos (esta vez creo que están todos) no se ven salpicados por el melodrama expuesto, al contrario, son bien bonitos y gozosos... algunos dignos de enmarcar.... y si no, échenles un ojo y luego me dicen.















viernes, 30 de octubre de 2020

EL HALLOWEEN DE HUBIE

Lo que me encanta de Adam Sandler es que, un año, hace una película dramática en la que el tío ejecuta un papel tremendo de aquellos que sirven para que le den premios y consigue poner a toda la crítica a sus pies, y, al año siguiente, hace una película de Adam Sandler para fans de Adam Sandler, dando lo que se espera de Adam Sandler (por lo general, roles en los que interpreta a un individuo con ligero retraso mental) y consigue poner en su contra a toda esa misma crítica que el año anterior le laureó.
Además, cuando la crítica se ceba con Adam Sandler, suele ser especialmente cruel —de hecho, creo que fue con “Desmadre de padre”, un crítico británico, incluso llegó a desearle la muerte—. Pero Sandler no da puntadas sin hilo y sabe perfectamente la reacción que va a generar con cada película que hace. ¿Afecta esto a su modus operandi? En absoluto. Tiene a crítica y a público en donde quiere tenerlos en cada momento. Y por el camino, aumenta los ceros se su cuenta bancaria. ¿Stanley Kubrick? Me río yo de Kubrick. Adam Sandler sí que tiene absoluto poder creativo sobre lo que hace. Quizás por eso es la niña bonita de Netflix que le tiene en nómina desde el día cero. Por otro lado, fue Adam Sandler uno de los primeros hombres de negocios de Hollywood que se dio cuenta de que el futuro del cine estaba en las plataformas digitales y no en las salas. Y en ese negocio anda, intuyo, que por mucho tiempo.
Dentro de esa tesitura, “El Halloween de Hubie” es su última película para Netflix y en menos de un mes de vida en la plataforma la crítica ya le ha dicho de todo a Sandler menos bonito —esta tiene especial mérito, pues no solo ha puesto en su contra a la crítica convencional, sino también al público generalista, aquel que no es fan de Adam Sandler y que ven el film porque está disponible en Netflix, jamás pagaría por ir a ver una película de Sandler al cine, pero no tiene reparo en ensañarse con ella cuando el poder verla sólo es cuestión de darle a un botón. Bueno, en cualquier caso, hablar, opinar,hasta ahora es gratis—. No es para menos porque, en una reivindicación de sus papeles más irritantes, el Hubie de esta película es el típico personaje bobalicón y retraído que tan bien se le da hacer a Sandler y que puede sacar de quicio a neófitos y haters del cómico, pero que hará las delicias de sus fans, entre los que me incluyo. “El Halloween de Hubie” da exactamente lo que se puede esperar de una película de Adam Sandler. Esperar algo distinto es una absoluta necedad. Y lo que hoy se le critíca, ya lo había dado en películas como "Zoham". Así que, cuanto más se le critica, mas Sandler es, y cuanta más facilidad tiene para ofender a esos obvios plumillas y blogeros, mucho mejor.
La película viene que ni al pelo para estas fechas (Mañana se celebra Halloween, festividad esta que afortunadamente, y exportada de los USA, cada vez se celebra más aquí y a mí me encanta) y por eso la reseño este finde (mañana viene otra), porque no se me ocurre mejor cinta que esta para visionar durante la noche de las brujas, que es, por otra parte, para lo que ha sido concebida esta “El Halloween de Hubie”.  Así, tenemos una comedia de lo más tontorrona e inofensiva a la que se le ha dado un toquecito chiquitín de terror, para disfrute de toda la familia. Una película para Halloween y ambientada en Halloween. Y es una maravilla ver todo lo que sucede en el pueblo en el que situamos la historia (nada menos que Salem), debidamente acondicionado con toda la parafernalia propia de esa festividad y, además, muy a la americana, con lo cual es un placer para los sentidos. Entre esqueletos, calabazas y Adam Sandler, va la cosa. Por ponerle alguna pega, hay que decir que, la trama, me ha parecido un tanto confusa, así como vaga, pero como al final no es más que una chorrada y se resuelve con facilidad, nos da un poco lo mismo. La trama, no es más que una excusa para que veamos a Sandler y a su equipo para arriba y para abajo en la noche de Halloween.
Hubie lleva toda su vida viviendo en Salem y toda su vida ha sido víctima del buying al que le ha sometido casi la totalidad del pueblo. Durante la festividad de Halloween, él se ofrece como voluntario para hacer las veces de monitor de los jóvenes, por lo que patrullará toda la noche por el pueblo para garantizar la seguridad de todos durante la fiesta. Sin embargo, la presencia en el pueblo de un extraño nuevo vecino, y las desapariciones misteriosas (y medio paranormales) de unos cuantos habitantes, llevarán a nuestro protagonista a contactar con la policía (que pasa de él) para que investigue… y poco más. Y ni falta que le hace.
En realidad es un film muy del montón de Adam Sandler, los tiene mejores y también peores, pero, su ambientación en Halloween con tanto monstruito, tanto adorno, tanta calabaza, lo convierten sin duda en uno de los más simpáticos y agradables. Vemos la película, nos echamos unas risas, nos vamos a dormir, y al despertar al día siguiente ya no nos acordamos de ella. Pues maravilloso.
Por ahí tenemos, haciendo gracietas, a Ben Stiller, Steve Buscemi, Rob Schneider, Kevin Hart, Maya Rudolph, Ray Liotta… El director, que en una película de Adam Sandler es lo de menos, es Steve Brill, que ya lo dirigió en “Mr. Deeds” o “Sandy Wexler” y cuya película más gorda fuera de la órbita Sandler sería “De perdidos al río”. Ahí, es nada.

sábado, 9 de marzo de 2019

SESIÓN DOBLE : LEATHERFACE: LA MATANZA DE TEXAS 3 + HALLOWEEN H20 : VEINTE AÑOS DESPUÉS

LEATHERFACE: LA MATANZA DE TEXAS 3 : Esta tercera entrega de la afamada saga se atreve con aquello que Tobe Hooper evitó cuando rodó "Masacre en Texas 2": Repetir los aciertos de la película original, es decir, volver a la seriedad, a la crudeza y a cierta sordidez. El único elemento propio es una notable ración de gore -ausente en el film de 1973- finalmente extirpada por los señores de "New Line", entonces en la cresta de la ola gracias a Freddy Krueger y con ansias de hacerse con todas las franquicias de éxito en el cine de terror (poco después le tocaría el turno a "Jason Voorhees"). Dicha intromisión se saldó con un montón de problemas durante el rodaje, algo que brilla especialmente en el inapropiado final. Y si no que se lo digan al pobre Jeff Burr, que vio su carrera truncada tras la amarga experiencia en la silla del director.
No obstante, preparados para el susto, y vista hoy, la película funciona. Será que el tiempo la ha beneficiado. O que las siguientes aportaciones a la saga son tan mediocres que esta ha ganado puntos. No lo sabemos. Con todo, "Leatherface: La matanza de Texas 3" dispone de un puñado de buenos momentos, especialmente en su primera mitad (tengo debilidad por la desasosegante secuencia de la pareja protagonista intentando cambiar la rueda de su coche mientras en la oscuridad chirría cada vez más próxima la pierna ortopédica de Leatherface
) y dispone de un tempo notablemente acelerado. Todo se desarrolla a bastante velocidad y sin dar demasiado respiro al espectador. 
En el reparto destacan un novatillo Viggo Mortensen, Ken Foree de "Dawn of the dead" y el chico para todo de la serie B, William Butler.
Cierra el film una adecuadísima y muy estupenda canción de "Laaz Rockit", inevitablemente titulada "Leatherface".


HALLOWEEN H20 : VEINTE AÑOS DESPUÉS
: No cabe duda de que en Hollywood las cosas son cíclicas. Hay muchos ejemplos, pero hoy nos centraremos en uno. Recientemente la compañía de moda especializada en terrores de éxito y calidad, "Blumhouse", se sacaba de la manga una nueva entrega de "La noche de Halloween" que se anunciaba como "la buena", conectando directamente con la original, saltándose todas las secuelas intermedias y fichando a su protagonista, Jaime Lee Curtis. Todo ello coincidiendo con el cuarenta aniversario de la de John Carpenter. Curiosamente, hace dos décadas atrás, la compañía de moda especializada en terrores de éxito y calidad de entonces, "Dimension Films", se sacaba de la manga una nueva entrega de "La noche de Halloween" que se anunciaba como "la buena", conectando directamente con la original, saltándose todas las secuelas intermedias (salvo la segunda) y fichando a su protagonista, Jaime Lee Curtis. Todo ello coincidiendo con el veinte aniversario de la de John Carpenter quien, por cierto, rechazó ser el director y para lo cual contrataron nada menos que a Steve Miner, responsable de la segunda y tercera de "Viernes 13". El título no podía ser más lógico, "Halloween H20", una película que intentaba aprovecharse, y con justicia, del renacer del "slasher" gracias a "Scream" o "Sé lo que hicisteis el último verano".
Laurie Strode vive oculta tras otra identidad ejerciendo de profesora en una escuela para ricos, donde tiene a su hijo estudiando. Un mal día Michael Myers reaparece de la nada para, una vez más, continuar la labor que dejó incompleta en 1978.
A diferencia del reciente y aburrido "Halloween", "Halloween H20" tuvo la sabia idea de apartarse levemente del "slasher" puro para centrarse más en el mal vivir de Laurie Strode y el épico enfrentamiento final con su hermano psycho. La ración de "estudiantes perseguidos por asesino enmascarado" queda reducida a cuatro chavales y una porción escueta de justo y suficiente metraje. El resultado es una película entretenida, con sus dosis de suspense y un clímax final bastante emocionante.
Además, aquí sí ponen punto y final a la saga. De forma contundente. Aunque ni tan siquiera eso nos salvó de que, mediante las más chapuceras triquiñuelas argumentales, se estrenara una continuación absolutamente horrible cuatro años después.
Simpático guiño para la madre de todos los "slashers" con la aparición de Janeth Leigh (chiste privado incluido).
Lo ratifico, "Halloween H20" es mejor que la más reciente aventura de "La Silueta".

miércoles, 13 de enero de 2010

HALLOWEEN 2

Sorprendidito me quedé ayer tras visionar este "Halloween 2" de Rob Zombie, y más teniendo en cuenta cuales eran mis impresiones de la primera entrega. Por todo ello, no esperaba nada... o nada bueno, y tal vez influyó, pero el caso es que, sin hacerme flipar colores, sí es verdad que me gustó bastante. Esta vez la segunda parte mola más que la primera, ya ven.
Rob Zombie lo ha conseguido, ha hecho un slasher diferente y no demasiado previsible. Para ello se vale de una estructura distinta (básicamente va alternando las vivencias de sus tres protagonistas) y una gotas de delirio notables. En esta nueva entrega, "Michael Myers" tiene visiones en blanco y negro, casi Timburtonianas, en las que su madre se le aparece junto a un caballo blanco y le habla (también podría ser solo una burda excusa del director para colar en el reparto a su mujer, pues en realidad su personaje no es necesario en esta secuela. Por cierto, tan estrecha relación madre/hijo es más propia de "Jason Voorhees" que de "Michael Myers"). Estas visiones pueden gustarte o no, y a ratos incluso resultar un pelín ridículas, pero le dan un toque fresco y distinto, y eso no es malo. En general, y en todos los aspectos, este "Halloween 2" es estéticamente mucho más rico y estimulante. Da la sensación que Zombie haya dicho: "Vale, en la primera intenté respetar el clásico de Carpenter... con esta haré lo que me salga de los huevos" (aunque se agradece el pequeño guiño al "Halloween 2" original, situando los primeros 15 o 20 minutos de la nueva versión en un hospital).
En cuanto a novedades y actualizaciones, mola mucho ver a ese "Dr.Loomis" convertido en una arrogante celebridad mediática (ojo al cameo de Weird Al Yankovic, preguntándole si "Michael Myers" tiene algo que ver con el Mike Myers de "Austin Powers") y también el asesino ha pegado un cambio a mejor, con ese aspecto de vagabundo demente y barbudo, aislado en una cabaña a la espera de la llegada del nuevo Halloween. Al final el personaje más cargante y odioso es el de "Laurie", sobre todo por esa vertiente alternativa / vegetariana que me gasta (eso sí, un detalle muy simpático que ella y sus amigas vayan caracterizadas como los protas de "The Rocky Horror Picture Show").
La violencia no es ultra-gore, pero sí lo suficientemente cruda y contundente (¡y seria!) como para resultar impactante y nada disfrutable.
La trama... pues en realidad no hay mucha, simplemente se acerca Halloween y "Michael Myers" vuelve a su pueblo natal a terminar "el trabajo" pendiente.
Completa el pastel un buen reparto.
Lo dicho, puede gustarte o crearte rechazo, no hay término medio para este "Halloween 2" y eso es bueno. Rob Zombie se atreve a probar nuevas vías en un tipo de film (y una franquicia) que parecía poder ofrecer poca cosa más y, aunque a ratos puedas echar de menos ideas más trilladas y clásicas (y más tratándose de un slasher), también agradeces que te sorprenda.
No está nada mal.

martes, 16 de octubre de 2007

HALLOWEEN, EL ORIGEN

He tenido la oportunidad de ver el "Halloween" de Rob Zombie. No me ha gustado. Y no es porque esté contra los remakes, ni mucho menos, sino porque la peli no funciona. Aplaudo la valentía de Rob Zombie de hacer SU propio "Halloween" y no intentar, salvo detalles infranqueables como la música o la máscara de Michael Myers, repetir los hallazgos visuales de la original. El director ha llevado a su terreno bruto y salvaje una historia originalmente más atmosférica y de suspense puro, lo que no ha salido nada bien salvo en las aportaciones puramente Zombianas (la infancia de Myers, lo mejor de la peli). Cuando se adentra en el terreno del remake propiamente dicho, ahí el film se vuelve aburrido, monótono y previsible. Myers no desprende esa aureola fantasmagórica del "Halloween" de Carpenter (lo sé, las comparaciones son odiosas, pero entonces no hagas un remake pichabrava) y se convierte en un "Jason Voorhess", lo que sería genial si no fuese porque este compensaba su falta de sutilidad con abundantes chorros de sangre, sangre esta bastante ausente en el nuevo "Halloween", que pretende aportar realismo a una historia que no lo necesita (y menos cuando ya están más que asumidos todos los clichés del subgénero que Carpenter inauguró en su película). Eso si, el reparto cojonudo.
Rob Zombie no era la elección más adecuada para hacer un nuevo "Halloween" y nuestros peores temores finalmente se han visto tristemente confirmados.

lunes, 5 de noviembre de 2018

LA NOCHE DE HALLOWEEN (2018)

Una de las cosas que hacen que esta secuela directa  de la primera “la Noche de Halloween” sea destacable, es que se pasa por el forro el resto de bazofias de la saga, e incluso busca la manera de desmentir esa gran subnormalidad que se sacaron de la manga en “Halloween H20”, que era el descubrimiento —totalmente absurdo y estúpido— de que Michael Myers era en realidad hermano de Laurie Strode. Al margen de esto,  lo mejor sería la vuelta de tuerca adulta y realista que se le da a la saga, algunas secuencias en las que Michael hace lo que mejor sabe hacer en virtuoso plano secuencia,  y el saber reestructurar (por parte de David Gordon Green, director eminentemente de comedia) el slasher para que una peli de acuchillamientos no chirríe en cuanto a tempo en pleno 2018. Por lo demás, una nueva secuela de de “Halloween”, con sus clichés y sus tópicos —Laurie en el desenlace de la película pasa a ser una amenaza para Michael Myers y no al revés, con lo que sabemos a la perfección como va a acabar la película— y la esencia  de una saga que, contra todo pronostico, ha logrado sobrevivir a  “Pesadilla en Elm Street” y “Viernes 13” y lograr cuajar en las plateas, no solo las compuestas de cuarentones y cincuentones, sino también en las millenials, convirtiendose, a día de hoy, en el Slasher más taquillero de la historia.
En esta ocasión, han pasado 40 años desde la primera matanza de la noche de Halloween, y Laurie Strode es una anciana traumada que se ha pasado 40 años preparándose, y preparando a su descendencia, con el fin de un hipotético nuevo encuentro con Michael Myers. Este, que se encuentra recluido en una institución mental, va a ser trasladado a otra distinta custodiado por un desquiciado discípulo del Dr. Loomis. Durante el trayecto, el autobús en el que viajan sufre un accidente, por lo que los enfermos mentales que van en él, Michael incluido, quedan sueltos. Así que no cuesta imaginar que Michael va a buscar a su máximo rival femenino, y por el camino, terminan las cosas como el rosario de la Aurora.
En definitiva la película está bastante mejor de lo que cabía esperar, se agradece que no haya ni gota de humor (cosa de la cual dudaba al estar Gordon Green detrás del proyecto) y si que es una puesta al día a un género que se acabó prostituyendo en los 90, amén de conseguir que, a estas alturas, Michael Myers vuelva a dar miedo.
Solo le pongo un pega; del autobús de enfermos mentales quedan sueltos unos cuantos locos… ¿por qué no se vuelve a hablar de ellos en toda la película? Y es una pena, porque, con Michael Myers  por un lado, una subtrama con un montón de locos desatados en una suerte de “Solos en la oscuridad”, hubiera estado muy, pero que muy bien. Pero no. De hecho, queda ahí ese dato suelto.
Por lo demás, estupenda. Y más disfrutada durante cualquier noche de todos los santos.

sábado, 18 de abril de 2020

TRICK

Hay una escena en "Trick" que dice mucho de sí misma. Es la noche de Halloween. En la iglesia del pueblo, y como parte de una maratón de películas de terror, se ha montado un cine donde proyectan "La noche de los muertos vivientes" original. Entre el público están los gamberros autóctonos. En un momento dado, el cabecilla califica al clásico de George A. Romero de "aburrido" y "pedazo de mierda". Es uno de los personajes negativos del film que estamos deglutiendo, por lo que entendemos que le están mostrando como un paleto sin gusto ni sensibilidad. Sacamos la conclusión de que a alguien como él deben molarle más esas pelis de terror tan modernas en las que todo va a mil por hora, en una sucesión continua de efectistas estallidos de imágenes violentas, música a todo volumen, sustos estridentes y cero atmósfera/suspense. Dicho de otro modo, es el público ideal para el mismo tipo de peli que le está asestando una colleja, es decir, "Trick". Con todo lo expuesto, ni defiendo "La noche de los muertos vivientes", porque sí, es un coñazo (aunque tampoco la calificaría de pedazo de mierda) ni ataco al film reseñado, como verán a continuación. Únicamente expongo los hechos.
Halloween del 2015. En plena fiesta, un chaval enmascarado (y con la cara pintada debajo), pilla un cuchillo y, sin comerlo ni beberlo, mata a unos cuantos de los presentes. Resulta que se llama Patrick, pero le llaman Trick (por lo de "trick or treat", "truco o trato", muy ingenioso detalle). Es detenido y llevado a un hospital, donde el policía encargado del caso se dispone a interrogarle. Sin embargo, el asesino consigue no solo escapar, también sobrevivir a unos cuantos disparos y una caída de seis pisos. Luego, desaparece. Un año después, en otra fiesta de Halloween de un pueblo distinto, se producen otra serie de crímenes muy parecidos a los que Trick acometió 360 días antes. Y el año siguiente, vuelve a pasar lo mismo. ¿Son todos obra del mismo psycho-killer supuestamente inmortal?. Uno que no tardará nada en reaparecer dispuesto a liarla parda durante el nuevo Halloween, para mayor desesperación del policía que le lleva persiguiendo obsesivamente desde que se le escurriera entre los dedos.
Cosas buenas a decir de "Trick": Que siendo un "slasher", ni aburre -como decía al principio, va a toda pastilla desde el minuto uno. Y no descansa hasta que aterrizamos en el desenlace- ni abusa de homenajes y guiños. Alguno hay (como la presencia de Jamie Kennedy, que salía en los "Scream" de Wes Craven, o la del gran gran Tom Atkins). Incluso por ahí aparece un pseudo-"Leatherface". Pero son pocos, no demasiado evidentes y tampoco molestan. Los asumes como algo que "tiene que estar", más situando la acción en la noche de Halloween. "Trick" no es retro, para nada, y esto está bien. Además de ciertas dosis de gore, sin llegar a resultar excesivas.
Cosas malas: Por supuesto, la falta de ideas medianamente originales. Pero no creo que ni las esperemos, ni sus responsables pretendan aportarlas. Saben perfectamente en qué liga juegan. Estos no son otros que Patrick Lussier, director de "San Valentín sangriento 3D", "Furia Ciega", "White noise 2: La luz" y "Drácula 2001" y Todd Farmer en funciones de guionista (a quien debemos los libretos de varios de los títulos mentados y, por supuesto, "Jason X"). Ambos, expertos en el tipo que producto que finalmente termina siendo "Trick", uno más bien convencional que ni gusta ni disgusta. Que pasará inadvertido, que nadie recordará dentro de unos años, pero que funciona en su condición de entretenimiento tontaina para la noche del Sábado. Ustedes deciden si eso es bueno o malo.

viernes, 6 de abril de 2018

TERRIFIER

El principal problema de “Terrifier” es, por otro lado, su principal virtud; El asesino, Art The Clown. Y es que en 2013, irrumpió en el mercado del vídeo (en el de nuestro país un par de añitos después) una estupenda y entretenida películita con estructura a base de episodios llamada “La víspera de Halloween” que nos presentaba a un nuevo, terrorífico y carismático monstruo, este Art The Clown al que antes he hecho referencia. La película, que carecía de presupuestos dignos como para tomársela  muy en serio, funcionaba a todos los niveles: daba miedo, era entretenida a rabiar y lo que ocurría generaba interés. De entre todo lo que ocurría en la película, el hilo conductor de la misma, este Art The Clown, llamaba especialmente la atención, por lo que se quedó en la memoria del fandom y de su director, Damien Leone.
Claro, que tampoco era la primera vez que este personaje aparecía en uno de sus trabajos; “Terrifier” nos remite a un cortometraje del mismo título facturado en 2011, que a su vez incorpora en el metraje de “La víspera de Halloween” al tratarse la película de una colección de sus cortometrajes.
Entonces, queda claro que el payaso de marras tiene gancho y pegada, a los fans les gusta.
Entre tanto se lanza una secuela de esta “La víspera de Halloween” en la que Leone poco o nada tiene que ver, y su segunda película, “Frankenstein Vs. The Mummy”, una infamia que no había por dónde cogerla.
Y por fin, Leone, vuelve a sacar su mejor creación en “Terrifier”, que no es más que el corto que ya habíamos visto en “La víspera de Halloween”, pero adaptado al largometraje volviéndolo a rodar de nuevas.
Entonces ¿qué tenemos aquí? Un mata, mata, un “Slasher” de los de la nueva hornada sin más alicientes que el poder ver de nuevo en acción a Art. Pero ni este, ni las toneladas de gore que asolan el metraje, salvan de la quema una película aburrida y llena de clichés, que no es ni mejor ni peor que cualquier “Slasher” de serie Z de los que pululan hoy en día por ahí. Incluso, los hay más decentes que este “Terrifier”.
A su favor diré que el gore es bruto cual arao y altamente efectivo (vemos una decapitación a machete sobradamente gráfica que es asombrosa) y que a veces, la ambientación pone algunos pelillos de punta. Pero por lo demás, pura rutina.
Yo pienso que este payaso (me refiero al personaje, no al director) tiene que darnos algún que otro buen momento —o al menos, mejor que este— y que le queda vida para rato, pero, “Terrifier” es una muestra que la gracia de “La víspera de Halloween” no fue más que pura potra. La potra de saber hilar un largo con los cortos que ya tenía hechos el tal Leone.

Interesados, AQUÍ tienen la reseña alternativa -y positiva- de Naxo.

sábado, 2 de marzo de 2019

SESIÓN DOBLE: LA NOCHE DE HALLOWEEN 2018 + SUSPIRIA 2018

LA NOCHE DE HALLOWEEN 2018 : Cuarenta años después de lo acontecido en la película original de 1978 según John Carpenter, Michael Myers logra escapar de su encierro y vuelve a Haddonfield para acabar el trabajo. Sin embargo, Laurie Strode le espera bien preparada y armada hasta la sobaquera.
Esta nueva entrega de las aventuras de "La Silueta" se anunció como legítima al contar con Carpenter controlando, produciendo ejecutivamente y componiendo la banda sonora (que, salvo el tema inicial, no luce demasiado), el protagonismo de Jamie Lee Curtis y el apadrinamiento de una "Blumhouse" cada vez menos inspirada. Decían ignorar todas las secuelas intermedias y conectar directamente con la primera. Todo ello la convirtió en un auténtico acontecimiento que ya de entrada condicionaba al fan medio.
Sin embargo, el resultado termina siendo del todo decepcionante. Una película convencional, lineal y más bien aburrida sin capacidad de inquietar o incluso crear suspense. Podría haberse titulado perfectamente "Halloween 9" -obviando las aportaciones de Rob Zombie- y no hubiese pasado
nada. De hecho, y aunque ahora sea la "fea" de la función -cosas del "hypeismo"-, "Halloween H20" juega con una idea parecida y termina resultando superior. 

SUSPIRIA 2018 : No descubro nada si afirmo que el "Suspiria" de 1977 es la mejor película de Dario Argento -aunque no mi favorita, esa sería "Tenebre"-. Un film de terror bello y brutal. Estaba cantado que si se iba a llevar adelante el remake anunciado desde hacía tiempo, tenían que apostar por un tono igual de único, pero totalmente opuesto. Y eso es lo que, muy sabiamente, han terminado haciendo. El problema es que, a mi juicio, se han pasado de la raya y lo que han conseguido es que, como "The Babadook" o "Hereditary", el nuevo "Suspiria" entre de cabeza en ese poco simpático grupo formado por aquellas películas que, aún perteneciendo al género, da la sensación de que se avergüencen de ello, buscando temáticas, ideas y estéticas mucho más afines a cierta élite intelectual por aquello de sentirse aceptadas. Una pena.
El "Suspiria" de Luca Guadagnino viene cargadito de grandes atributos: Desde la fotografía, pasando por el original montaje, al excelente reparto. Está estupendamente parida y es una buena película... de arte y ensayo. Un drama bastante pretencioso que no podemos decir sea peor que la obra de Dario Argento porque, realmente, las conexiones con esta se limitan a lo más básico de su argumento: Una chica entra en una academia de baile que oculta un diabólico secreto relacionado con un clan de brujas.
Se deja ver (incluso durando dos horas y media).

sábado, 20 de febrero de 2021

TERRIFIER

Descubrir "All Hallows´ Eve" / "La víspera de Halloween" fue una grata sorpresa para mí y para un montón de peña que quedó encantada con aquella modesta pero simpatiquísima peli de episodios y, muy especialmente, su terrorífico protagonista, el payaso Art. Tal fue así que, raudo, el director y guionista Damien Leone, anunció secuela, "Terrifier". Naturalmente la esperé con muchas ganas y las expectativas bien altas, lo que dio como fruto, por previsible que suene, una decepción. Me pareció tremendamente aburrida, carente de garra y del encanto de la otra. Opiniones estas que compartía con Víctor y su respectiva reseña.
Pasa el tiempo y un día se me presenta la oportunidad de consumir "Terrifier" doblada al castellano (la otra la vi subtitulada). Pienso "A ver qué tal ahora". Y sí, se produce el milagro, sin expectativas me entra bastante mejor. Tanto que me planteo escribir una reseña alternativa a la de mi compañero. Pero no cuaja. Tal vez solo me había pillado el día tonto. Pasan unos meses, insisto una tercera vez... ¿Y?.
Lo primero que hay que hacer antes de sentarse en el sillón es olvidarse de "La víspera de Halloween". Tanto como los artífices del film. Nada de historias cortas, nada de Art en plan hilo conductor. En realidad estamos ante un spin-off, más que nada porque "La víspera de Halloween" sí cuenta con una segunda parte, de parecida estructura, pero sin presencia de Art ni nadie vinculado a la original. Lo que "Terrifier" ofrece es una especie de "slasher" moderno y lineal en el que dos chavalas son acosadas -la noche de las brujas, obviamente- por el psicótico clown. Es por ello que, en cuestión de ritmo, la cosa flojea un pelo. Las persecuciones se hacen algo largas al no disponer del suspense necesario. Y todo se torna más terrenal, sin explotar tanto la colorida decoración de la festividad, sin la incursión de aliens belicosos o sectas satánicas y sin descarados guiños cinéfagos. Una vez asumido ello, lo que queda no está ni tan mal. Posee algunos momentos genuinamente inquietantes (toda la escena en la pizzería entre Art y las chicas está de coña), una ración de gore absolutamente brutal y despiadado (al contrario de la opinión popular, la decapitación me resulta más impactante que el aserramiento, básicamente porque está mejor facturada y gasta una mayor verosimilitud) y ese Art que, en fin, siempre funciona. Cojonudo. Posiblemente estemos ante el más efectivo monstruo cinematográfico de creación reciente.
Entre lo estrictamente chirriante destaca la cutre-morgue que sale al final, con pinta de haberse construido en el garaje de un colega. O la cansina treta de mostrar a la víctima rebotarse ante su agresor, dejarlo k.o., pero no rematarlo y escapar, a sabiendas de que aquel despertará y se tomará la revancha. ¡Venga señores de las películas, ya no cuela!.
Obviamente, hay un "Terrifier 2" actualmente en plena post-producción. Y me alegra, la esperaré con ganas... pero también cautelosamente, no quiero que se repita la decepción. Lo mejor es saber que Damien Leone seguirá atado a su creación, porque la única vez que se apartó de ella con "Frankenstein contra La Momia" le salió un churrazo que aún duele recordar.
Rectificar es de sabios. "Terrifier" está un rato bien. Si la localizara en dvd -edición patria- la compraría y luciría al lado de la copia de "La víspera de Halloween" que poseo.

lunes, 31 de octubre de 2011

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (2): "LA NOCHE DE HALLOWEEN"



Dada la fecha que es hoy, venía más que ni pintado recuperar esta vieja y hermosa carátula, así como la escueta pero entrañable historia que la acompaña.
Confieso que "La noche de Halloween" no me la pone dura. Nunca lo hizo. No estoy diciendo que me parezca mala, ni mucho menos, soy consciente de sus miles de atributos narrativo-estéticos, de su importancia histórica, de su increíble banda sonora, de su papel de madre del "slasher" ("Psicosis" sería la abuela... y "Navidades negras" el padrino), etc. Y tanto la secuencia de inicio como el climax final son, sencillamente, sensacionales. Pero lo del medio, no me funciona demasiado. Se me hace algo pesado. ¿Exceso de "slasher" en mi retina?, tal vez, pero esta sensación no es actual, pienso así desde que la vi por primera vez de chaval. Y ahí es donde quería yo llegar. "La noche de Halloween" tiene el dudoso honor de ser la primera película de terror que alquilé yo solito, por propia decisión e interés. Y aunque no la tenga en mi top ten (de hecho, viniendo de John Carpenter me mola mucho más "La Niebla"), nadie puede negar que comencé con muy buen pie. El video-club se llamaba "Platinum", y durante años fue fuente de míticas tardes de ocio. También allí alquilamos "El Exterminador", sin ir más lejos. Naturalmente el "Platinum" hace mucho tiempo que cerró. Pero cuando paso por el lugar en el que estaba, me invade una triste y a la par agradable sensación de nostalgia y observo, esperando localizar las plateadas y chanantes letras que conformaban su logotipo. Evidentemente ya no están... pero por suerte, siguen bien vivas en mis recuerdos.
Suspiro.

martes, 4 de agosto de 2009

CEMENTERIO DEL TERROR

El plagio Mexicano de "Posesión Infernal", que en el fondo no es tan plagio, se prodiga como una refrescante película de horror, a pesar de que tenía todas las papeletas para ser motivo de mofa por el que suscribe.
Un grupo de universitarios engaña con malas artes a sus novias para llevarlas a pasar la noche de Halloween a un caserón que hay en el bosque. Allí se encuentran el libro negro de Devlon, que resucitará a los muertos. Por otro lado, tenemos al Dr. Cardan, convenciendo a la policía de que el nuevo cadáver que hay en el depósito no es de un hombre cualquiera, si no del propio Devlon, osea el diablo, por lo que tendrá que hacerse con él para destruirlo. Y en tercer lugar tenemos a un grupo de niños que, como es Halloween, deciden ir al cementerio.
Los universitarios quieren gastar una broma a las chicas, por lo que van a robar un cadáver al depósito, llevarlo al cementerio y pronunciar los conjuros del libro negro de Devlon, con la mala fortuna de que el cadáver mangado es, sí, el de Devlon... por lo que lo resucitan. Más tarde este hará lo mismo con todos los muertos del atestado campo santo.
Dirigida por Rubén Galindo “hijo” y protagonizada por René Cardona “nieto” y el todo terreno Hugo Stiglitz ( "Tintorera", "La invasión de los zombies atómicos"), está claramente inspirada por la obra maestra de Sam Raimi en muchos aspectos (el libro sería el componente más palpable), pero introduce también, además de demonios, otros elementos fantásticos como son zombies (cuyos maquillajes provocan cierta hilaridad) y la noche de Halloween, con lo cual tenemos un revoltijo muy ameno, a pesar de su lentitud.
Es tan ochentera, cutrecilla y simpática, que se deja ver muy bien, aunque las maneras de actuar y el acento de nuestros amigos Mexicanos rompan toda atmósfera conseguida a base de buena cámara al hombro y una iluminación maravillosa.
Un clásico del fantástico de allí.

sábado, 6 de noviembre de 2010

LA NOCHE DEL BAILE DE MEDIANOCHE

Estaba predestinado a hablarles de esta película. Verán, hace unos días, y con motivo de la celebración del Halloween (que me parece estupendo que se mezcle con las fiestas autóctonas... creo que ambas pueden convivir perfectamente), un amigo me llamó pidiéndome que le recomendara "pelis de terror ochenteras que tengan Halloween como tema central". Se me pasaron unas cuantas por la cabeza, y una de ellas fue este "La noche del baile de medianoche". Pero no la mencioné porque, que yo sepa, actualmente no hay copia disponible en las Españas. Pasan unos días y otro amigo me llama ayer mismo para hacerme otra consulta, me dice que tiene un colega que busca "La noche del baile de medianoche" en dvd y que si sé cómo conseguirla. ¡¡Otra vez tú!!. Todo esto hizo aflorar mis recuerdos, así que decidí buscarla y volver a verla -y la encontré, subtitulada y todo, lista para ser descar... ops!, digo devorada- (por cierto, que a este último amigo le recomendé que tirara de Amazon).
"La noche del baile de medianoche", "The Midnight Hour" en su tierra, tiene cierta relevancia sentimental para mí. Si la memoria no me falla, fue la primera peli que alquilé yo solito en un video-club concreto, el "JP". El "JP" era un verdadero paraíso para el adicto. Hoy sería declarado zona protegida. Se trataba de un establecimiento enorme repleto de todas las chuches imaginables, especialmente en su sótano, que desbordaba productos de serie B y aledaños. Si pienso en todo lo que tenían allí, me entran cagarrinas. Bien, una de las muchísimas era este "La noche del baile de medianoche". Desde un buen principio, quedé prendado de su guapísima carátula. Se me antojaba muy excitante el hecho de no saber de su previa existencia y no conocer nada de ella. Finalmente la alquilé y, en fin, como suele pasar me sentí algo decepcionado, por ello el lugar que ha ocupado en mi memoria durante todos estos años ha sido escueto... pero ahí andaba, ¡hasta que la providencia la despertó de su letargo!.
Bien, ayer noche volví a verla. Más sabio y con menos muelas, pude apreciar algunos detalles más que no supe valorar en su época. La cosa va de unos chavales del insti que, haciendo el ganso la noche de Halloween, juguetean con una supuesta maldición real y reviven a todos los muertos del cementerio local, entre los que se encuentran un psicópata la mar de peligroso, una vampira y un hombre lobo (!!). Estos se encargarán de liarla parda, de modo que los héroes de turno se verán obligados a detener el despiporre.
De entrada decir que estamos ante un telefilm, producido -obvio es- para emitir la noche de las brujas (concretamente, la de 1985). ¿Eso que significa?, pues que "The Midnight Hour" es pulcra, mínimamente violenta, mínimamente aterradora, con notables ribetes de humor y, casi, casi, sin gota alguna de sangre. Pero no es caca, lo que ya es mucho. Tiene algunos momentos visualmente notables (el ataque de la vampira en el sótano, con todas las botellas de vino descorchándose -y sustituyendo al rojo de la ausente hemoglobina, gran idea-, el pueblo envuelto en el más absoluto caos...) y, of course, tiene su encanto. Pero tampoco es para tirar cohetes, vamos, que en realidad se trata de un producto muy mediocre al que el tiempo ha beneficiado por aspectos estéticos (¡maldita nostalgia!).
¿Curiosidades?, pues los arranques de humor algo molestos (dos zombies que están ahí básicamente para las risas, el enano cabezón y uno con chollas), la utilización en el jugoso soundtrack de una versión instrumental del "How soon is now" de los "Smiths" y que el film denota la influencia del entonces popular "Thriller" de Michael Jackson, especialmente en cierto e inesperado número musical capitaneado por una de las actrices, Shari Belafonte, hija de Harry y que siguiendo la estela paterna, se pone a canturrear. La acompañan la hermosa Dedee Pfeiffer ("Vamp"), esta vez eclipsada por una belleza aún mayor, la de Jonna Lee (hoy día retirada de la interpretación y volcada en la creación artística, tiene web y todo) que protagoniza una bonita historia de amor (me hago mayor) con el ignoto actor principal. También tenemos a LeVar Burton (luego popular por su papel de "el tío ciego que ve" en el "Star Trek" de la nueva generación) y unos cuantos veteranos, Kurtwood Smith (uno de los malos de "Robocop"), el entrañable Dick van Patten (el padre de "Con ocho basta") y el fallecido Kevin McCarthy. También rula por ahí el vozarrón de Wolfman Jack, al que pudimos oír a lo largo del "American Graffiti" de George Lucas. Al director, Jack Bender, también le debemos "Muñeco Diabólico 3" y un montón de reputadas series, entre las que se encuentran episodios de "Lost".
La verdad, dar un veredicto respecto a "La noche del baile de medianoche" me resulta jodidamente difícil... en realidad me parece sosilla y rozando el aburrimiento (si la vuelvo a ver no será hasta que hayan pasado otros 25 años), pero claro, tiene ese "algo" que le otorga un velado encanto así que... ¡ustedes mismos!.

lunes, 29 de abril de 2013

SATANÁS, EL REFLEJO DEL MAL

Nos reencontramos con un ya viejo conocido de este blog, Ulli Lommel (pica en el nombre si quieres ponerte al día de sus pseudo-logros), para hablar de la que probablemente sea una de sus películas más populares y, ya puestos, su primer film de género puro, sin aparentes -solo aparentes- deslices artísticos.
Estamos en 1979/80, tenemos poca guita y pocas ganas de currar, pero muchas de amasar pasta, 
¿cual es el género ideal?... pues ea, hagamos una de terror y plagiemos algunos títulos estandarte... ya lo justificaremos luego con la coletilla habitual de: "Yo tuve la idea antes, pero no disponía de dinero y por eso los otros se me adelantaron (y lo hicieron mal, claro). De todos modos, mi película no es de terror, es un thriller psicológico con ribetes vanguardistas inspirado en Bergman, Kurosawa y la madre que los parió". Vamos, Ulli, confiesa que eso es lo que pasó por tu germana mente!.
Es de noche. Suena una música minimalista y repetitiva, la cámara hace lo que los listos llaman "paneo" y se centra en la típica casita blanca de suburbio americano. Dentro, una pareja se está poniendo caliente cuando, de pronto, se dan cuenta de que dos niños (los hijos de ella) están en plan mirón. Así que el amante coge al varón y, pa que no moleste, lo ata a la cama. La hija, más joven, agarra un cuchillo y le corta las cuerdas. El chaval, ya puestos, aprovecha la ocasión para asesinar al hombre con la misma blanca arma (previo paseo en cámara subjetiva hasta el nido de los amantes). Todo ello presenciado por un espejo que hay en el dormitorio. Y sí, esta notoria introducción bebe mucho, muy descarada y sobre todo sonoramente de "La noche de Halloween". Me gustaría saber cual es aquí la justificación de Lommel, porque de verdad que el elemento imitador es tan obvio que incluso parece desafiante (incluido el título, ya que en el primer "Halloween" se referían a "Michael Myers" como "boogeyman" -el  hombre del saco, por así decirlo-).
Pasan dos décadas. Ahora la niña es una mamá super-happy (interpretada por Suzanna Love, eposa del director en aquella época). El hermano, es decir, el culpable del crimen, vive con ella y, claro, se ha vuelto rarito y no habla. Juntos y revueltos ocupan una casa campestre cuya fachada se parece mogollón a la de "Amityville". Un día reciben una carta de la madre de ambos pidiéndoles que vayan a verla, lo que desencadenará los infiernos. La mujer va con su esposo hasta la casa (donde no está la madre... de hecho, esta ni tan siquiera aparece en lo que queda de película) y cuando entra en el dormitorio donde ocurrió el crimen, descubre el reflejo del amante asesinado en el espejo maldito, así que lo rompe. Mal hecho, al hacerlo ha liberado al mal (es decir, ¿era el amante de su madre el mismísimo Satanás?).
Llegan a la casa en plan "Amityville" con los cachos del espejo roto bajo el brazo, y comienzan las muertes... la mayoría de ellas altamente risibles y ridículas, pero medianamente sangrientas (atención al chaval que asoma por la ventana). Total, que en el desenlace a la prota se le pegará un cacho de cristal en el ojo (??) y se volverá un demonio capaz de levitar y lanzar destellos cegadores. El cura amigo de la familia logrará pararle los pies a base de sacrificio y sobreactuación (otra vez como en "Amityville") y todo terminará bien, salvo por el detalle que dejará la puerta abierta a varias secuelas, que las hubo. La segunda es tremenda, la tercera no la he visto y la cuarta está en proyecto y se titulará muy graciosamente "The Boogeyman 4D". O eso dice Ulli Lommel.
En fin, ¿algo que añadir?, pues sí, "Satanás, el reflejo del mal" fue una de mis sonoras decepciones adolescentes (de hecho, la conservaba en su VHS original y terminé regalándola) y motivo de que dejara de seguir la carrera del cineasta alemán. Vista ayer noche, puedo decir que sí, es rara y algo confusa e incoherente (cosa que generalmente no me molesta nada, salvo por las patéticas argumentaciones pseudo-artísticas que luego suelta el director), pero no es la mega-mierda que luego Lommel sí ha defecado (tipo "Zombie Nation", sin ir más lejos, que de tan espantosa ni siquiera reseñaré), es una cosa sosa, plana, aburrida, anodina y totalmente prescindible en la que, por cierto, sale John Carradine haciendo de psiquiatra.